5/30/2012

Never Too Late

Desde hace más de un mes que lo traía en otro mundo, él sólo verla y escucharla era su mayor fascinación. Pronto se hizo amiga de ella y la trató como una reina durante su amistad. Jin Kazama al fin estaba enamorado, el ambicioso líder de Mishima Zaibatsu había admitido que el sentimiento más peligroso del mundo lo tenía amarrado. La chica que le había aceptado era una chica oriunda de tierras celtas, de nombre Cali Roses que también había admitido su amor por el japonés. Hasta ahora esto era normal pero no lo que había dentro de ambos; mientras Jin era un hombre mitad demonio sumamente poderoso, Cali era una werewolf. Después de 6 meses, llegaron a una relación.
Consumidos por el deseo de pertenecer el uno del otro, se entregaron después de un año. Una y varias veces más; para el joven Kazama sólo existía ella y nada más.
Su trabajo fue el problema en diferentes ocasiones, Jin viajaba mucho y la dejaba sola. Pensó que eso le estaría afectando mucho pero la amaba y, egoístamente, no quería dejarla ¿Por qué hacerlo si era el amor de su vida? Pero había que hacerlo por dos razones muy simples e importantes: comenzaba a perderse como demonio, su poder estaba reduciendo y, la segunda, su padre Kazuya Mishima podría matarla.
Dolido por la decisión que tenía que hacer, un día la citó cerca de una playa en Tokio.

-Tenemos que hablar-
-Se lo que me dirás-contestó Cali con un aire de tristeza
-No deseo hacerlo pero...es por tu bien-
-Nuestro bien-
-¿"Nuestro"?-Jin se desconcertó
-Estoy embarazada...-ella sonrió
-Cali, yo...-Jin estaba tan sorprendido y feliz pero a la vez tan triste por lo que cometería-Siempre estaré al pendiente de ustedes dos-
-Me mudaré, esta es la dirección-Cali le dio un trozo de papel donde estaba su nueva dirección-Es por el bien de nosotros dos. Tengo que irme-

Una fuerte abrazo acompañado de un prolongado beso donde Cali comenzó a derramar lágrimas.Al final ellos tendrían que hacer aquel doloroso sacrificio. La vio alejarse con una fuerte rapidéz mientras su cabello largo y rojizo, se ondeaba con el viento.
Fue la segunda vez en 4 años que Jin volvía a perder algo tan valioso...

4 años después. Tokio...
Cuatros años en los que el joven heredero de Mishima Zaibatsu no volvió a saber sobre su amada y su niño ¿Ella habrá encontrado alguien a quien amar? Que más daba si eso pasó, Jin jamás iba a poder estar con ella normalmente, con los enemigos acechándolo, podría pasarle lo que a su hermosa madre, Jun Kazama, que en un intento por proteger a su hijo, jamás apareció. Nunca tuvo el valor de ir a visitarla o llamarla para preguntarle sobre su estado de ánimo, su salud, la salud de su crío, nada. Pero jamás olvidó su promesa; sabía de la cuenta de banco que ella tenía y cada 15 días depositaba dinero. Aún así, él sabía que eso no lo era todo y que el niño necesitaba de su padre...
...
Pero Cali vivía feliz con su pequeño hijo llamado Yami que significa obscuridad pues el pequeño ángelito había recibido los genes de su padre Jin, más encima los genes de su mamá. Para la joven loba Cali, su pequeño era lo más apreciado del mundo; tenía un fuerte parecido a Jin, sobre todo los ojos y el cabello pero había obtenido la dulzura de la joven madre. En su brazo izquierdo estaba la mitad de aquella marca de Jin. Cali sabía que cuando llegara el momento, el niño se transformaría.
En la vida de Cali y Yami existía un joven coreano llamado Hwoarang.Que se había convertido en un amigo inseparable de ambos; a pesar de la edad de Yami, él sólo podría decirle "papá" a Jin si algún día él se presentaría delante de él. 
Todo comenzó una tarde que la joven chica jugaba con su hijo en el patio de su casa, le encantaba pasar los días con él pues el niño la amaba. Justo en ese momento, su amigo Hwoarang llegó.


-Hwo ¡Qué sorpresa!-dijo Cali mientras cargaba a su cachorro
-Más sorpresa me da a mí al verlos a ambos-él los abrazo y después miró a Yami-Hola campeón, ¿Qué tal si traes el balón para jugar Futbol?-
-¡Si!-respondió el niño en una sonrisa
-No tardes hijo-Cali lo bajó


Para tener sólo cuatro años, ya sabía moverse con más rápidez y a diferencia de otros niños ya estaba a punto de lograr su habla como cualquier adulto. 
Yami ingresó a su casa en busca del balón. 
Cali sabía que el ir a buscar el balón sólo era un vil pretexto, pues Hwoarang quería comentarle una serie de cosas y si Yami estuviese presente, le disgutaria las propuestas a su madre. Pues sabía muy bien que cosas pretendia el joven coreano.


-Ay Hwoarang, no sabes cuan feliz me siento al ver como Yami crece día con día a tu lado-
-Quiero mucho a ese niño, al igual que a ti-
-Hwo, sabes que también te quiero pero...-para Cali no había alguien más que Jin-Mi responsabilidad sólo es Yamí y no deseo ponerle un padrastro. Por favor, deja de insistir...-
-Cali, el niño me ama y yo lo quiero, lo que siento por ambos es real-
-Yami jamás te verá como un padre, para Yami su padre es Jin Kazama, lo vea o no-
-Jin jamás ha respondido por el niño-la contradijo Hwoarang
-Lo hace de una extraña forma que no entenderías. Hwo, tú no entenderías nuestra separación, la hicimos con un único propósito: proteger a nuestro hijo-
-Algún día entenderás que lo que digo es verdad-
-Tal vez, hasta entonces sólo existe Jin en mi corazón...-
-¡Mami!-exclamó Yami horrorizado


El instinto maternal de Cali le indicó que su hijo podría estar en problemas; abandonó la conversación con Hwoarang y entró corriendo hasta su casa, poco después Hwoarang fue detrás de ella. A pesar del rechazo constante de Cali hacía Hwoarang, él no permitiría que fuera lastimada al igual que el niño. La desesperación de la madre es muy fuerte y más cuando sólo era ella.
En cuanto los dos entraron, vieron al niño que era sujetado por lo que era el padre de Jin, Kazuya Mishima. Pero ¿Cómo había dado hasta la casa de la chica? No había respuestas coherentes en esos momentos; la vida de su hijo estaba en manos de un demonio puro y si no se movía rápido, podría perderlo. Kazuya era malvado en varias ocasiones y sin que Cali se enterara, intentó matar a su propio hijo, sólo por haber heredado su gen maligno y representar una vil amenza.


-Hola Cali, es la primera vez que te veo-sonrió maliciosamente el hombre
-Señor Kazuya-Cali se sintió tan asustada-Por favor, si usted desea pelear conmigo sólo deje a mi hijo, él es inocente-
-Antes ¿Cómo me conoces?-
-Jin me mencionó sobre usted y me mostró fotgrafías, he estado prevenidad desde hace 4 años-
-Así que este niño es el hijo de Jin-Kazuya le tomó bruscamente del rostro a Yami para verlo detenidamente
-¡Mamá!-gritó Yami quien ya comenzaba a llorar
-¡Por favor, suéltelo!-
Tranquila, no nos alteremos-
-Kazuya, por favor-pero Cali siguió rogando
-¿Tanto representa este híbrido para ti?-
-No me interesa lo que sea, es mío...-
-Pero, no sólo lo necesito a él-miró sobre el hombro de Cali-También necesito de ti-

La desesperación de la joven celta iba en aumento cada momento, su hijo llorando era un fuerte golpe a su corazón y a su tranquilidad. No se dio cuenta que detrás de ella varios soldados de la Corporation G aparecieron y esposar a Hwoarang para que no intentara nada. Después con sus armas apuntaron a la jovencita.

-¿De mí?-ella se tocó el pecho
-¡A ambos!-

Justamente, le disparó y un dardo cayó en su cuello. Un leve piquete y después miró lo que le había diparado ¿Por qué un dardo? Poco a poco logró entenderlo, comenzó a marearse y sus músculos a relajarse. Entonces llegó a una conclusión: le había inyecto tranquilizante.
Cali no deseaba rendirse, la vida de su hijo estaba en garras de un lunático e, inconsciente, no podría impedir nada pero al final ella cayó al suelo sin responder.

-¡Cali, no!-forcejeó Hwoarang
-¡Mamá!-

Mientras el cuerpo de la joven estaba tendido en el suelo, algunos soldados de Kazuya le inyectaron lo mismo al niño. Si iban a secuestrar al niño, debían de encargarse de que hiciera el menor esándalo posible. 
Kazuya tenía en su poder a la mujer de Jin y también a su hijo, su plan diabólico era llamarlo para destruirlo frente a los ojos de los dos seres que tanto amaba.
Dos soldados cargaron su cuerpo y lo sacaron de la casa mientras que otro soldado más se lleva el cuerpo del niño. Por otro lado Hwoarang estaba desesperado y su constante forcejeo era en vano...
Unos tantos soldados golpearon al coreano asta dejarle lastimado e incapaz de levantarse en ese momento.

-Oye bien Hwoarang, ve y busca a Jin...dile que tengo a sus seres queridos y que si no viene, los mataré a ambos-
-¡Suéltalos!-un último grito de parte de Hwoarang


El padre de Jin simplemente soltó una risa malevola, haciendo que la piel del coreano se erizara por completo, dejándole una terrible sensación de miedo. 
En cuanto todos se fueron de la casa quiso escapar de las esposas que le tenían atadas las manos a la espalda; a pesar de su fuerza las esposas eran muy fuertes y no se podían romper. No fue sino hasta que tiró con fuerza y los eslavones se rompieron. Por fin libre, ahora ¿Qué debía de hacer? ¿Ir hasta el Dojo (Lugar donde se entrenan las artes marciales) que estaba fuera de Tokio? ó ¿Ir en busca de Kazama para, juntos, recuperar a Cali y Yami? Se sentía en un dilema, cada segundo que pasaba era una tortura para ambos.
Odiaba a Jin, no sólo por cometer tantas estupideces en tan poco tiempo sino por no hacerce cargo del crío.
Pensó y pensó. Al final, la conclusión fue ir a buscar al idiota de Jin.
Fue hasta fuera y subió a su motocicleta, iría hasta Mishima Zaibatsu para poder hablar con aquel hombre, no solo decirle, exigirle que asumiera su papel de padre con Yami.
...
No importa cuanto tiempo haya pasado; se sentía demasiado deprimido día con día. Jin se separó de ella con la intención de poder aumentar su fuerza como demonio pero eso fue empeorando pues su fuerza se fue reduciendo cada vez más. Hubo unas cuantas veces (demasiadas) en que Jin quiso tomar el teléfono y llamar a Cali, pero siempre le era detenido su asunto, pensaba que ella estaria mejor estando sola...
Para Jin, aunque no lo aparentara, Cali y el niño eran lo más importante en el mundo.
Esa casi noche estaba viendo los enormes ventanales que daban vista a algunos otros edificios y parte de Tokio, todo lo veía detenidamente pensando en los momentos tan dulces que había tenido con Cali antes de descubrir que era un mitad demonio ¿Qué salió mal en él? Había veces que deseaba ir hasta su padre y entregarle aquel demonio, por su culpa había perdido todo.


-Sólo algún día...-


Sólo algún día tendrá las suficientes fuerzas para controlarse y poder regresar con ella y el niño; por ahora sólo había que permanecer alejado de ellos.
No tenía novia, esposa o amante...nunca tuvo tiempo para otra mujer, nunca pudo dejar de pensar en ella, nunca pudo dejar de recordar el inmenso amor que ella se atrevió a darle.


-¡Hola Jin!-exclamó una dulce voz


Sólo ella que era un poco desesperante se había atrevido a insistir, esa niña china de secundaria llamada Ling Xiauyo que siempre iba a visitarlo. Para la paciencia de Jin, eso no era muy satisfactorio, sin embargo, un poco de compañía femenina nunca le iba mal a alguien de vez en cuando.


-Hola Ling-se giró Jin
-Pasaba por aquí y me preguntaba ¿Qué tal si de rato vienes a cenar a mi casar? Hoy es tu cumpleaños número 23 y...-


Su cumpleaños número 23 ¿Ya era su cumpleaños? Desde hace cuatro años que no lo celebraba, no después de alejarse de su novia celta. Regresó a la vida real en cuanto la chica le tronó los dedos.


-¡Jin, te estoy hablando!-exclamó enojada
-Perdón ¿Qué me decias?-sacudió la cabeza
-Te decía que si vamos a celebrar tu cumpleaños a mi casa, yo preparé la cena, tú sólo encargate de ser puntual-le guiñó un ojo
-Oh Ling, gracias pero no creo que pueda-en realida, Jin no quería.
-¿Por qué no? Hoy sales temprano ¿No?-
-Si, pero tengo otras cosas que hacer-
-Vamos Jin, sirve de que te distraes un rato...-
-No creo que sea lo indicado, para mi no hay distracciones-
-Jin, ya se porque pones pretextos-Ling se acercó a él-Será mejor que la olvides ¿Sabes por qué? Ella esta con tu enemigo Hwoarang, uff...pasan día, tarde y noche juntos...-
-Ella puede hacer lo que quiera pero el niño también es mío-
-¿Cómo lo sabes? ¡Estuviste alejado tanto tiempo de Cali!-exclamó furiosa. Ling odiaba tanto a Cali
-No tengo porque darte pretextos, yo sólo se la verdad así que si la conversación acabó aquí te pido de la manera más amable ¡Que me dejes solo!-Jin señaló la puerta
-¡Tú lo que necesitas es a alguien que te ame y yo quiero estar contigo!-
-Pues yo no tengo corazón para nadie, así que déjame-


La conversación entre ambos comenzaba a tomar sentido: Ling quería a Jin, lo amaba pero era evidente que el japonés sólo tenía ojos para Cali Roses. 
Se miraron detenidamente a los ojos. Ling estaba demasiado molesta con Jin pero, sobretodo, con Cali. Por aún permanecer en el corazón de su japonés.
Justo en ese momento, las puertas de la oficina de Jin se abrieron de par a par con una fuerte patada, por ahí ingresó el coreano Hwoarang que estaba más que molesto por lo ocurrido momentos atrás.


-¡Hwoarang ¿Qué cajaros haces aquí?!-preguntó Jin en un tono tan molesto

 Ni siquiera le respondió, apennas llegó hasta Jin y lo tomó con brusquedad de la camisa de botones para luego estamparlo de espaldas contra el escritorio. Provocó en Ling un pequeño grito de susto, pero en Jin sólo le provocó más rabia.


-¡¿Qué demonios te pasa?!-exclamó Jin intentando levantarse
-¡Quédate ahí, infeliz!-Hwoarang volvió a dejarlo espaldas planas-Escúchame bien e intenta que te entre en esa cabeza de empresario malagradecido. Cali y su hijo fueron secuestrados por tu padre; a ambos los tiene en el Dojo y si no vas, los va a matar a los dos ¿Es eso lo que quieres?-
-¡No inventes cosas, Hwoarang!-Jin lo empujo tan fuerte que éste se alejo. Jin volvió a levantarse-Kazuya no conoce de ellos-
-Entonces explícame ¿Cómo carajos dio con la casa de ella? ¡¿No entiendes?! Tu padre tiene a Cali y tu hijo-
-Cali...-susurró Jin
-¡¿No vas a ir a rescatarlos?!-Hwoarang insistía mucho
-Yo...-
-¡Demonios Jin, los va a matar!-gritó desesperado
-Jin, no vayas...ella ya no es tu responsabilidad-intervino Ling
-Tú no te metas, esta es una situación de vida o muerte-
-¿Por qué no le confiesas que tú eres el padre del mocoso ese?-
-Jin, sabes que el niño es tuyo. Si estás pensando que Cali y yo tenemos una relación, estás equivocado-
-Olvidé donde esta el Dojo, llévame-
-Muévete Kazama-Hwoarang salió corriendo
-Jin-Ling lo tomó de la mano-Yo te amo-
-Cali es mi vida y sé que después de esto, volveré con ella. Adiós-Jin se fue


Creyó estar en lo correcto al rechazar a Ling para volver con Cali, pensó que sería la mejor opción estar con la mujer que siempre lo ha amado desde que se vieron a los ojos. Ahora su niña celta estaba secuestrada con su primogenito; conocía poco a su padre pero sabía que no era un hombre de mucha paciencia.
Los dos jovenes subieron al convertible de Jin; el japonés sabía de la dirección del Dojo pero necesitaría ayuda, es por eso que dejó que Hwoarang fuera con él. Hice que el convertible se moviera a una velocidad impresionante pero aún así tardarían cerca de 30 minutos en llegar al Dojo.


-El niño...amm...yo...-
-Se llama Yami-respondió Hwoarang
-Bonito nombre-Jin suspiró-¿Cómo es él...?-
-Jin, el niño te necesita. No se porqué razón abandonaste a Cali pero pienso que para Yami no es justo esto-Hwoarang negó con la cabeza-Yami, día con día, pregunta constantemente por ti...Cali le ha dicho todo de ti pero él desea verte-
-Quisiera regresar con ellos pero...no lo entendería-
-¿Qué no entendería? ¿Qué tanto tú como Cali son diferentes? Lo entiendo, yo soy el que no te entiende a ti-suspiró-Sé que no debo meterme, ni siquiera ayudarte porque representas una amenaza para mí en cuestión del amor de Cali pero...ella sólo ha tenido ojos para ti en los últimos cuatro años-
-Ling me dijo...-
-¿Le vas a creer a una niña que esta celosa porque Cali tiene toda tu atención? Si he estado con Cali y Yami; día, tarde y noche pero lo hago por una razón: los quiero y los ayudo en lo que puedo-
-Hwoarang...-
-Hazte un favor ¿Quieres? Yami te necesita al igual que Cali, ambos te...aman...regresa con ellos-
-Lo hice por una razón, porque nunca quise que los lastimaran-


Jin sabía que regresar con ambos sería muy peligroso pero más peligroso ha sido estar separados de ambos. Los tres han sufrido la separación y, como Hwoarang lo dijo, no es justo para el pequeño Yami.
Jin iba a máxima velocidad, posiblemente en cualquier intento de frebnar ambos chocarían y morirían pero no pensaban en eso, pensaban en llegar hasta el Dojo lo más pronto posible, deseaba verla a ella y estrecharla entre sus brazos, compensar esos cuatros años que cobardemente se perdió.
Llegaron antes de lo esperado. El Dojo tenía una apariencia tetrica, el viento soplaba con fuerza y la noche se hizo demasiado tenebrosa en dicho lugar. Jin sabía que la precensia de su padre ahí hacía que el Dojo se viera de esa forma.


-¿Tienes un plan?-
-Rescatarlos-respondió con frialdad Jin


El plan, por ahora, era rescatarlos. Ambos sabían que si habría problemas pero eso era lo de menos. Sibieron las escaleras en silencio mientras que en cada paso aumentaba la adrenalina por saber que podría estar pasando dentro, no se escuchaba nada, ni siquiera gritos u otra cosa sólo el sonido tan agudo del viento.
Entre los dos abrieron las puertas del Dojo. Oscuro, apenas iluminado con varias antorchas pegadas a las paredes de concreto ¿Dónde podrán estar todos? Normalmente el Dojo era cuidado por varios maestros de Karate o Tae Kwan Do pero ahora tdoo estaba tan solitario. No fue sino hasta que Jin miró al suelo de madera y ahí encontró a Cali insconsiente con su ropa manchada de sangre.


-¡Cali!-


Dejó de lado sus pensamientos por destrozar a su padre en cuanto vio a su novia tendida en el suelo; se acercó corriendo hasta ella. Quiso moverla pero ¿Y si eso le hacía mal? No sabía que era lo correcto, al final la elevó en sus brazos mientras su cabeza descansaba en su hombro. 


-Cali, por favor reacciona-
-Jin...-Cali apenas y podía
-Oh me alegra que hayas reaccionado...-
-Yami...salvalo...-
-¿Dónde está?-
-Tu padre lo tiene-
-Lo vamos a salvar, es una promesa-
-Casi no tengo fuerzas...me enfrenté a tu padre y él es más poderoso que yo...-
-Pero ahora yo estoy aquí y te voy a proteger, vamos a rescatar a nuestro hijo-aseguró Jin
-Jin, tenemos que buscar a Yami-
-No hace falta-



En el Dojo había una superficie elevada que tenía una pequeña barda de madera, es ahí donde los maestros veían a sus alumnos entrenar sin la preocupación de ser atacados. Es ahí donde Kazuya Mishima tenía en sus brazos el cuerpo del pequeño niño, semi inconsciente, movía la cabeza de un lado a otro, incómodo. 
Justo en ese momento la expresión de Jin y Hwoarang se tornó agresiva, pues aquel sujeto tenía secuestrado al pequeño niño. Pronto Cali se recuperó pero aún estaba muy débil, no podía seguir peleando y apenas lograría estar consciente.


-Analicé la sangre de este niño y realmente es un asqueroso híbrido pero tiene parte del gen que posees, Jin-dijo Kazuya
-Eso ya lo sé, mi hijo es mitad lobo mitad demonio pero aún no sabe transformarse ¡Suéltalo, él no tiene nada que ver en este asunto!-exclamó Cali molesta detrás de Jin
-¡Suéltalo Kazuya, ya me tienes aquí!-
-Exacto, justo donde te quería-


Kazuya mostró su mano y rápidamente Jin comenzó a ponerse tenso, los ojos de Kazuya comenzaron a enrojecerse mientras que los de Jin comenzaban a tornase dorados. Pronto el mismo japonés comenzó a sentirse mal, se rompió la camisa y es ahí dónde Cali y Hwoarang vieron que las marcas de Devil Jin (su alter ego) en su pecho y rostro comenzaban a aparecer ¿Kazuya tenía el poder de llamar al demonio? Parace que sí. 
Cali se sintió destrozada al ver como poco a poco Jin se transformaba en aquella bestia que ella siempre temió, en aquella atroz apariencia del Diablo. Con Devil Jin en el Dojo, todo estaba empeorando.
Pronto el mismo Jin abandonó el cuerpo de humano que poseía y adoptó la forma del temible Devil Jin mientras que su voz fue cambiando poco a poco, esa voz tan satánica que hizo que Hwoarang y Cali se sintieran terriblemente asustados. Retrocedieron hasta pegarse a las puertas del Dojo pues ahora Devil Jin les estaba mirando desafiante...


-Parece que tengo el poder de controlar esa cosa-rió Kazuya-¿Cómo actuará Devil Jin? Eso lo veremos, ¡Oye, tengo un obsequio para ti!-


Lanzó el cuerpo de Yami cerca de Jin.
Cali perdió el interés en Kazuya o Devil Jin y quiso acercarse en cuanto escuchó que su hijo se había golpeado con la madera del suelo pero rápidamente aparecieron miembros de la Corporation G qué rápidamente apresaron a la chica, aún así ella no se dejó tan fácilmente y a pesar de su fuerte debilidad, el hecho de ver que su cachorro estaba en peligro la impulsaba a pelear por él. Hwoarang no se quedaba atrás e hizo lo que pudo para ayudar a su amiga. Mientras Cali mataba a los soldados con sus garras, Hwoarang se encargaba de dejarles inconscientes con sus técnicas de Tae Kwon Do.
Devil Jin se giró hacía atrás en cuanto escuchó el gimoteo del pequeño Yami al despertar completamente de la anestesia aplicada en su cuerpo más encima el fuerte golpe contra el suelo. Se llevó una manita a la cabeza y vio que tenía sangre; en cuanto escuchó más pasos acercarse a él reaccionó completamente, alzó la cabeza y ahí vio a su padre, por primera vez en 4 años Yami veía a los ojos de su padre o lo que representaba ahora. Se sintió con miedo pero muy en el fondo sabía que él no se atrevería a lastimarlo. 
Mientras Yami gateaba hacía atrás en un intento por mantenerse distanciado de su padre transformado; Cali y Hwoarang nuevamentte habían sido apresados por los soldados de Kazuya. Mientras ellos seguían forcejeando por soltarse, Cali gritaba y lloraba porque Jin reaccionara pero todo era en vano, cada vez se acercaba más.
Debil Jin extendía las alas enplumadas y negras mientras que su exrpesión de terror intimidaba un poco al joven hijo de Jin. Lo vio tan inocentemente; Yami tenía los ojos de Jin, claramente podría verse reflejado en él.


-¿Qué esperas? ¡Acaba con el crio!-gritó Kazuya
-¡Noooo!-gritaba Cali mientras intentaba quitarse a los tipos que la tenían apresada


Yami temblaba mucho pensaba que su padre no lograría detenerse y que ese sería su fin pero sabía una cosa: logró ver a su padre después de 4 años. Sabía que sería lo mejor que le pudo pasar pero a pesar de todo, no quería morir.
Fue entonces cuando Devil Jin lo tenía completamente acorralado contra la pared, lo vio detenidamente, los ojos del demonio brillaban demasiado como si oro fueran sus ojos. Quiso tomar a Yami de la ropa pero justo en ese momento vio la sangre que salía de su cabeza. Se detuvo, pues un recuerdo llegó a la mente de Devil Jin. El momento en el que Jin hablaba con Hwoarang sobre la razón por la que dejó a Cali y el niño.

-"Lo hice por una razón, porque nunca quise que los lastimaran"- 

Y ahora él lo estaba haciendo. Si en un principio Jin se había alejado para no lastimarlos, ahora lo estaba haciendo, quería matar a su niño por estarse dejando dominar por su peligroso alter ego. 
Se arrodilló para quedar al nivel de su hijo. Ya comenzaba a recobrar la razón, poco a poco acercó sus garras tan afiladas al rostro de su cachorro y le acarició tan suave. para ese momento Yami entendió que su padre estaba recobrando su yo pero aún temía pues sus movimientos eran tan indecisisos. El niño extendió su mano y también tocó el rostro de su padre, un suave caricia para después acercarse con rapidez, teniendo cuidado con los cuernos de Devil Jin,  y rodearle el cuello en un fuerte abrazo. Un abrazo que hizo que rápidamente Jin obtuviera el dominio sobre su cuerpo, luchó pro abrazar a su bebé. 
Por otro lado mientras Cali y Hwoarang dejaban de luchar y Kazuya se quedaba boquiabierto por la reacción tan cobarde de Devil Jin. El mismo demonio se reincorporó con el cuerpo de su niño en sus brazos.

-¡Qué eres un cobarde, te dije que lo mataras!-gritó Kazuya

Ignoró la ofensa de su padre y se acercó hasta donde Cali estaba. Aún en esa temible apariencia, pero no había que temer pues mientras Yami estuviese cerca de su padre le impulsaba a Jin a tenerse controlado.
Mientras veía a Cali, le entregó a Yami. La vio detenidamente a los ojos. La apreció en la belleza que le había atraído desde un principio pero, sobretodo, le volvió a enamorar la forma tan inocente en que siempre le miró desde un principio.
Miró a Hwoarang, era como si Devil Jin sólo se comunicara con la mirada pues lo miró detenidamente a los ojos. Hwoarang entendió: había que sacar a Cali y Yami de aquí pues Kazuya no se iría como llegó. Hwoarang la tomó del brazo mientras movía ma cabeza en dirección hacía fuera antes volvió a mirar a su Jin y, a pesar de quien representaba, le dio un beso en los labios. Un pequeño y tierno beso que indicaba que volverían a verse pronto.
Hwoarang abrió las puertas y ellos salieron huyendo del Dojo, la batalla apenas iba comenzando para padre e hijo demonio.



-Eres un cobarde, igual a tu madre-gruñó Kazuya-Debería de matarte ¡Y eso haré!-


Kazuya se tranformó en ese demonio de apariencia más normal con una enorme cola y unas alas caracteristicas de los demonios del infierno. Fue lo suficiente para que Devil Jin se recobrara y se lanzara contra su padre; le rasguñó y pateo en el cuerpo mientras que Devil Kazuya, que era el nombre de su alter ego, volvía a reincorporarse y tomar a Jin del brazo para lanzarlo contra uno de los pilares del Dojo.


-Y pensar que eres mi hijo, para mí no eres nadie-


Kazuya extendió las alas y antes de que su hijo volviera a reincorporarse lo embitió con tanta fuerza que los dos cayeron en las escaleras de concreto y después al suelo plano. Aprovechando que estaba sobre un ido Devil Jin, le golpeo salvajemente en el rostro para que ya no volviera a levantarse. No contaba con que la gemma que había en la frente de Jin era un láser, este se activo solo quemando la cicatriz caracteristica de Kazuya que había en su pecho. Jin lo tomó del rostro y lo lanzó contra las escaleras.
Devil Jin extendió las alas para elevarse al cielo y después caer en picada donde estaba su padre dándole un fuerte golpe en el abdomen con su puño, después volvió a tomar el cuerpo de su padre y lo lanzó dentro del Dojo.
Había que sepultarlo...
El láser volvió a activarse para deztrozar el Dojo, así las piezas cayeron sobre el cuerpo de Devil Kazuya sepultándolo. Esperó paciente sobre el aire esperando que Devil Kazuya saliera para enfrentarlo de nuevo si era necesario pero algunos restos sólo se movieron para acomodarse mejor. Al fin, parece que Devil Kazuya se había quedado donde debía: en el infierno.
Devil Jin miró hacía atrás...pensó en Cali y Yami ¿Haría lo correcto en regresar a ellos? Había sentido el amor de su pequeño y le había reconfortado demasiado, además, Cali lo había besado de nuevo...era cierto, ella aún lo amaba...


1 semana después...
Cerca de 7 días en los que nadie, absolutamente, nadie volvió a saber sobre Jin o su padre. Cali tuvo el mal pensamiento de que algo le pasó a su amado japonés y de ser así ¿Donde habrá quedado su cuerpo? No había noticias sólo que el Dojo había sido destruido pero que nunca se habían encontrado cuerpos. Le reconfortaba saber que Jin podría estar en otro lugar sanando sus heridas pero ¿Qué habrá pasado con Kazuya? ¿Escapó o también se escondió para una nueva batalla? Eso nadie lo sabía hasta que el día llegara...
...
Por otro lado, era un sábado cálido. Cali decidió llevar a su niño a la playa donde le confesó a Jin el milagro que crecía en su viente. Recordar ese momento le ponía un tanto triste pero se había alegrado de una cosa: eso mantuvo vivo a Jin. El saber que un niño venía en camino y que era suyo lo tenía con vida.
Mientras los dos caminaban por la arena húmeda y que las olas tocaban sus pies, Yami iba tomado de la mano de su mamá.


-Mamá ¿Por qué papá no regresó?-
-Verás, mi amor, tu padre es un hombre que tiene constantes peligros y, claro, enemigos...necesita protegernos. Nosotros somos su debilidad-
-Pero ¿Lo amas?-
-Por supuesto hijo, pero él necesita tiempo para tomarse de valor y enfrentar a quienes lo quieren matar-
-¿Quién era el hombre que controlaba a mi papá?-
-Él...es tu abuelo-
-¿Mi abuelo? ¿Por qué intentó matarme?-
-No lo se hijito pero él jamás volverá a ponerte una mano encima-
-Lo sé mamá-Yami suspiró-Mamá-
-¿Si, Yami?-
-¿Crees que mi papá un día regrese?-
-Claro, ahora que te ha visto...el impulso lo hará volver a verte-Cali se detuvo para tomarle del rostro delicadamente-Y cuando él regrese, estoy segura que te amará tanto como yo-


Siguieron caminando mientras Cali le respondío las constantes preguntas a su pequeño hijo. 
Yami sintió la presencia de alguien conocido apróximarse a él y no era Hwoarang. Se detuvo haciendo que su mamá se detuviera, lentamente se giró y ahí estaba, ahí estaba su papá, si ahí estaba Jin Kazama en su apariencia de humano. Viendo a Cali y Yami con la seriedad asombrosa pero que realmente estaba tan emocionado de encontrarlos ahí.
Cali se giró para ver a Jin que sólo permanecía ahí. Entonces se arrodilló para ponerse al nivel de su niño y decirle al oído.


-Yami, él es tu papá...Jin Kazama-miró a Jin con una sonrisa-Ve con él-


A Yami no le importaba el tiempo perdido, era muy pequeño para asimilar unas cosas pero por otro lado era muy inteligente y lograba entender la situación. El niño sintió en su corazón que la pieza faltante en su rompecabezas ya estaba completa; ni siquiera lo pensó, mientras su mamá le dio un pequeño empujón Yami corrió hacía su papá, corrió tan rápido, desesperado por volver a sentir sus brazos rodear su cuerpecito. Jin vio como el niño poco a poco se acercaba, se arrodilló en la arena caliente y extendió los brazos.
Pronto el crío se estrechó contra su ancho pecho y lo abrazó, Jin se sintió tan conmovido que inmediatamente lo abrazo. Yami se sentía tan feliz de tener a su padre cerca y que le respondiera de la misma forma.


-¡Volviste!-exclamó
-Tuve que hacerlo, cuando te vi supe que mi lugar era contigo-respondió Jin en una sonrisa
-¿Ya no te irás, verdad?-preguntó el niño mientras lo soltaba para ver sus ojos
-Por supuesto que no, bueno, al menos si tu mamá no le molesta-
-Para nada-


Alzó su mirada, ahí estaba ella. No se había apercatado de su acercamiento ¿Cómo hacerlo? En ese momento, el niño y ella compartían la misma presensia. La vio tan resplandeciente como la primera vez, tan sonriente, tan feliz, tan...en fin. Aún la amaba y sabía que lucharía por ella, por el cachorro que ambos tenían.
Se levantó quedando de frente.


-Hola-respondió nerviosamente
-Apesar de lo que hay dentro de ti, sigues siendo el mismo que conocí-sonrió Cali
-No he tenido tiempo de cambiar-rió
-Nunca tienes tiempo de nada-
-Claro que si-hizo una pausa-De ahora en adelante tendré tiempo para ustedes-
-No lo sé ¿Qué piensas Yami? ¿Crees que Hwoarang le guste este cambio?-Cali cargó a su hijo
-Pienso que si-rió el niño
-Cali, Yami...creanme que no los volveré a dejar, tal vez Kazuya regrese de nuevo pero se que podré combatirlo de nuevo, porque ambos me dan esa fuerza-
-Jin, no repitas los pasos de tu padre. Yami y yo te queremos y...-
-Te necesitamos, papá-
-Ahora se que jamás me iré-


Bajó al niño para dejarse envolver por los brazos de su japonés, ambos se miraron detenidamente a los ojos y se besaron. Volvieron a sellar el romance que hubo hace cuatro años, recrodando cada sensación que les provocaban los labios de uno hacía el otro.
Cali confiaba en las palabras de Jin, porque sabía que al ver a Yami había quedado demasiado encantado.
Cada quien le tomó una mano al niño y siguieron caminando. Aunque eso fue un fastidio por el niño que avanzó corriendo, pateando el agua del mar y saltando de aquí para ayá, dejando a la pareja con algo de intimidad.


-Cali ¿Qué apellido usaste para Yami? ¿Roses?-
-No-
-¿Entonces?-
-Se llama Yami Kazama-sonrió ella
-Pero ¿Cómo...?-
-Sólo, alégrate de que el niño también esta alegre-tomó su mano
-Lo he estado...de alguna manera sabía que lo cuidabas bien-Jin entrelazó sus dedos con los de ella
-Jin...-
-¿Si?-
-Te amo-
-Oh Cali, me alegra escuchar eso de tus labios porque jamás deje de amarte-se detuvo y también la detuvo a ella-Te amo y estoy muy arrepentido por todo el daño que les hice, prometo recompensarlo todo, lo juro-
-No necesitas recompesar nada-Cali le tocó el rostro-El hecho de que hayas vuelto, es suficiente. Para mí y...-miró a Yami-Para nuestro niño-


Un abrazo tan fuerte.
Jin sentía que poco a poco las fuerzas volvían a su cuerpo; ahora lo entendía todo. Estar alejado lo debilito pero estar con su novia y su hijo, le había vuelto a la vida, probarle los labios también lo habían regresado a la vida.
Desde ese momento Jin volvió con ellos, con aquellos que lo amaban de verdad y no por lo que era. Porque ser una bestia y no poder controlarse hizo que la mayoria de las persoans le temerían, le encantaba eso pero valoró más el que Cali haya aceptado recorrer el camino tan peligroso que hay en la vida. Luchas constantes, intentos de separeción por parte de enemigos...etc. 
Nunca es tarde para remediar los errores del pasado...



4/02/2012

Lazos de Sangre (Second Part)

2011.Japón. Tokio...20:15 pm
Me pregunté un par de veces como habían logrado crear más de esas cosas y hacer que crecieran tan rápido. Era imposible que en una semana ya sean grandes, es como si todo esto fuera una escalofriante película de terror. Los científicos locos que desarrollaron bestias que podrían acabar con la mitad de la raza humana o, mejor, gobernar tiranamente sobre ella.
Al llegar al aeropuerto internacional, Nina y otra joven se encargaron de recibirnos. Nina sonrió en cuanto sus ojos se fijaron en Steve, noté también que la joven que iba con Nina, era un poco más joven que ella...de hecho, casi de mi edad-o mi edad.

-Bienvenidos-sonrió Nina
-Gracias por recibirnos, planeabamos llegar por nuetras cuenta pero bueno, nos ahorraste los problemas-dijo Steve sin quitarle la vista a la chica que estaba junto a Nina
-Oh-miró a la chica-Ella es Christie Monteiro, procendente de Brazil que ahora trabaja con nosotros-
ChristieMonteiro
Hwoarang y yo miramos con una picara sonrisa a Steve. Era tan obvio. En cuanto el británico la vio venir hacía nosotros, se había quedado más helado que un muñeco de nieve. ¿Y como no? Aquella chica tenía un cuerpo envidiable, todas las brasileñas lo tienen...una piel aperlada, cabello castaño claro, pero tenía una mirada tan tierna e inocente. Aún parecía una niña.
Apenada en cuanto vio al rubio, se acercó y estiró su mano.

-Mucho gusto-sonrió
-Oh...ah...igual, me llamo Steve Fox-estrechó su mano con la de Christie
-Soy Akasha Van Zeeb-sonreí
-Me llamo Hwoarang-dijo Hwo sonriendo
-Oh tú debes de ser el sujeto del que tanto maldice Jin-
-¡¿Qué?!-exclamó Hwoarang enojado
-Hablé sin pensarlo-Christie dio un paso atrás
-Hwo, tranquilo-toqué su brazo-Ahora, nuestra pelea es con...los híbridos-
-Al menos tienes control sobre él, tenemos suerte de que no sea como uno de tu familia, sería una pesadilla que Hwoarang fuera un ser sobrenatural-dijo Nina con alivio

Todos se adelantaron mientras yo me quedé ahí inmóvil. Volví a pensar en la transformación de Hwoarang ¿Serán señales los comentarios y acciones? Hwoarang me rodeo los hombros con su musculoso brazo y a pesar de que estaba muy enojado, decidió no expresarlo conmigo. Suficiente tuvimos con esa estúpida pelea en la ceremonia.
Subimos hasta una limusina de vidrios polarizados. Mientras Hwoarang y yo nos sentamos juntos de nuevo, Steve se sentó entre Nina y Christie frente a nosotros. Ahora nuestro destino sería la empresa Mishima Zaibatsu. No sabía que sentía tenía los sentimientos encontrados...odio, tristeza, rencor, dolor, alegría ¿Odiaba a Jin o no? Pero es que no sabía. Quería llorar por el licuado tan asqueroso que se desarrollaba en mi mente pero sólo me limité a apretarle la mano al coreano. Suspiré y en cuanto escuché la voz de Hwoarang, volteé a verlo.

-¿Estás bien?-
-Si-respondí fríamente
-Parece que no-
-No quiero hablar de nada Hworang, sólo...-

Pero ya no volví a decirle nada, volví a sumirme en ese silencio incómodo pero necesario. ¿Hwoarang sería capaz de pensar otra cosa? Para que haya soltado mi mano, significaba que sí. 
Todo el recorrido hacía la empresa fuimos en silencio, detesté ir así pero eran muy fuertes mis deseos de no hablar, de permanecer callada pensando y pensando. Noté que Steve mantenía una entretenida conversación con Christie y Nina. Pero sobre todo con Christie; a Nina no se le veía molesta, al contrario, le alegraba mucho que el británico estuviese hablando con la brazileña, como si eso le diera un confort.
Llegamos después de una hora o dos, al salir de la limusina noté a todos los soldados que resguardaban la enorme empresa.
Y todos ellos me miraban, estaban cubiertos por sus cascos y tenía el dedo en el gatillo de sus armas largas. Sentía tan fuertes deseos de transformarme y hacerles pagar por los 19 años que viví sin mis padres, pero me contuve. En cuanto ellos formaron dos filas a lo largo de la limusina y se pusieron en posición de firmes. Los miré con total desagrado, los odiaba.
Nina nos guió hasta las enormes puertas de la empresa, atravesamos un vestíbulo tan lujoso que contenía más paredes de vidrio que de concreto; subimos unas escaleras y de rato, después de atravesar pasillos y más salas infestadas de algunas personas llegamos hasta lo que podría ser la oficina de Jin.
En cuanto nos vio, sonrió...se le veía más diferente, supongo que fue el efecto de lo que mi sangre logré hacerle. No me molesté en sonreír, como lo mencioné momentos atrás...estaba con un licuado de emociones. Nina y Christie optaron por irse, mientras que Steve, Hwoarang y yo permanecimos de pie viendo a Jin.

-Me alegro que hayan venido, los esperaba ansioso-dijo Jin mientras se levantaba de su asiento
-¿Nos esperabas o sólo esperabas a Cali?-gruñó Hwoarang
-Hwoarang, que te quede muy claro que mi paciencia se terminó desde hace mucho tiempo-dijo Jin en tono tan educado pero amenazante
-Sabes que no te tengo miedo, idiota-
-A mí no, pero lo que guardo si-
-Hwoarang no es el problema ¿Cierto, Jin?-detuve la pelea. A veces, era estresante esto
-Cierto Cali, creo que esta conversación sólo es entre tú y yo-
-Lo dudo Jin, esta conversación también nos incumbe a Hwoarang y a mí. Primero que nada porque yo soy quien cuidó de ella; segundo porque Hwoarang es su novio-
-Ustedes son humanos, Steve, entiende eso-
-Y nos arriesgamos contigo en Seúl ¿Lo recuerdas?-dijo Hwoarang ya molesto
-¡Bah! Pueden morir...-
-Steve, Hwo...Jin tiene razón, esta es una situación entre él y yo, nosotros somos los dueños del material genético con el que se crearon aquellas cosas-me giré a verlos a ambos-Ustedes son mi debilidad, si los híbridos o Kazuya llegaran a saberlo y los atacaran, estaría indefensa...ustedes son lo único que he querido en toda mi vida, lo único que he conocido...por favor, se los suplico-

Steve miró a Jin, suspiró un poco resignado ante el hecho de que no podía hacer nada y rápidamente asintió con la cabeza. Tomó a Hwoarang del brazo, ambos me dejarían hablar a solas con Kazama. Pero antes...

-¡Hwoarang!-lo detuve

Steve lo soltó mientras Hwoarang se giraba para verme. Me acerqué a él y mientras lo veía deseosamente a los ojos, nos besamos tan apasionadamente delante de los ojos de Steve como de Jin. Había algo que tenía que dejar muy en claro: Jin era solo mi amigo, mi relación estaba demasiado firme con Hwoarang...aún le seguía deseando como la primera vez.
Así nos separamos, mientras no sonreíamos...acto seguido el coreano me dio un beso en la mejilla y salió con Steve. Ahora si, esta conversación sólo sería entre el japonés y yo.

-Acércate Cali, no te morderé-rió Jin

"De todas formas preferiría no hacerlo" pensé mientras miraba a Jin. 
Me estaba haciendo muy precavida, sobre todo con el japonés líder de Mishima Zaibatsu. Por un momento hubiese preferido no hacerle caso pero después me acerqué, camine lentamente hasta él hasta que me senté en el extremo derecho de su escritorio.

-Si no te conociera, diría que estás segura de estar conmigo pero te veo tan silenciosa y observativa, noto tu miedo, linda-rió Jin como si le causa risa
-Jin, sabes el miedo que le tengo a tu bestia-
-Ya te dije que puedo controlarla-
-Es que no es eso, hace una semana eras tan...sencillo-miré a otro lado y me fijé en un altar que había-¿Qué es eso, Jin?-
-Oh, eso-


Jin se acercó hasta aquel altar, lo seguí a pesar de que le tenía un pequeño miedo. Cuando estuve a su lado, no tenía muchas cosas pero si un portaretrato con la foto de la mamá de Jin: Jun Kazama. Ella era muy hermosa, al verle los ojos, noté que los tenía iguales a los de Jin. Tenía esa misma pureza que Jin mostraba pero comenzaba a perderla por su demonio interior. De no ser por Jun, Jin sería un demonio completamente de parte de su padre...
Algunas velas rodeaban el portaretratos, como dije no tenía muchas cosas. De hecho no se identificaba como un altar japonés.


-Cuando tenía 15 años, un monstruo llamado Ogre se la llevó...la alejó de mí. Ese fue el momento decisivo para entrar en el mundo de las artes marciales-
-¿Alguna vez la encontraste?-lo miré. Cerró los ojos e inclinó la cabeza hacía abajo. Entendí su silencio.-Jin, al menos viviste algo con tu mamá...-miré la fotografía-Yo ni siquiera recuerdo a mis padres-
-Curtis Van Zeeb y Anne Taylor-miró a la fotografía-Encontré fotografías sobre ellos, Heihachi los seguía también-
-¿Ahora vez por qué odio a Tekken Force?-saqué una fotografía que Lars me había dado antes de subir a la limusina-Porqué ellos me quitaron a mis padres, me arrebataron mi felicidad...esos humanos merecen morir-
-¿Son tus padres?-Jin tomó lo que había en mis manos
-Si, cuando ya eran amantes-


Curtis tenía los ojos color miel mientras Anne los poseía dorados, por mi madre saqué los ojos dorados. Mi padre tenía el cabello hasta los hombros de color negro como los gemelos y Anne lo tenía castaño oscuro. Mi madre era muy hermosa, parecía un ángel caído del cielo. Su hermosura era excepcional. Ahora veo porque Arlette odió a mi papá.
En esa fotografía, salían ambos abrazados.


-Te pareces tanto a tu mamá-sonrió Jin
-Lo sé-sonreí-Uno de mis tíos odió a mi padre por haberse enamorado de ella, se hizo un caos-miré a Jin de nuevo-Al menos ya puedo visualizarlos-
-Y aún conservas algún familiar-me entregó la foto-Yo ni siquiera me llevo bien con ellos, así que tu tienes algo de suerte-
-Creo que somos tal para cual-reí mientras guardaba aquel documento
-Cali, yo te juro que no he cambiado-
-Jin-realmente estaba preocupada por él
-Pero este es otro tema. Ahora hay que arreglar otros asuntos-se acercó un poco a mí-Kazuya Mishima ha regresado, ha regresado para matarme y controla algunos híbridos que lograron formarse en una semana...no se cuantos son pero si se la magnitud de su fuerza.
-¿Cómo sabes eso?-
-Kazuya pasó por la empresa destrozada en Corea, encontró algunos huevos más que lograron hacer con nuestros genes...no se que habrá hecho para que crecieran en una semana. Ahora ¿Entiendes? Kazuya ha venido por mí...-
-No estás solo Jin, te ayudaré...porque se que después buscará a mis hermanos y yo no deseo que les hagan más daño-
-Sabía que podía contar contigo-me miró
-Pero ¿Cómo sabes que Kazuya regreso?-
-Ven-

Jin se acercó hasta el ordenador que tenía y de entre todos sus archivos sacó un video, un video donde claramente podía apreciar a Kazuya Mishima. Era identico a Jin, claro que la diferencia de edad era razonable. Pero había algo que Jin no tenía, Kazuya tenía el ojo derecho de color dorado y el ojo izquierdo era rojo ¡Si era un demonio! Tenía diversas cicatrices, supongo por tanto entrenamiento. 
KazuyaMishima
Kazuya se encontraba en la oficina que pertenecía a Jin, la cual también se habían hecho diversos destrozos a causa de la transformación de Jin y la mía, efectivamente en Corea.
En sus brazos tenía esas esferas, idénticas a la que había dentro de mí. 


-Jin Kazama, he regresado y veo que los científicos de Heihachi lograron crear unas bestias que seguramente serán muy poderosas en unos cuantos días...no te preocupes por su crecimiento mi sangre es más poderosa que la de tu niña estúpida y la tuya, si leyendo unas cosas decía que ustedes no podrían contra ellos... ¿Qué pasara si ahora poseen mi sangre?-Kazuya miró detenidamente una esfera-Muchas cosas Jin, primeramente acabaré contigo...después con tu chiquilla o ¿Sería mejor primero tu chiquilla para acabarte después? He visto que tanto la quieres, que tanto la deseas pero, claro, siendo tan estúpidamente débil como tu madre, prefieres amarla en silencio...-

Jin no lo soportó más y apagó el ordenador.
Suspiró enojado y se alejó de donde estaba yo acercándose de nuevo al altar de su mamá, ahora veo porque su comportamiento tan "tentativo" cuando hablamos por teléfono, porque le tomó más odio a Hwoarang...porque sólo quería hablar conmigo. Permanecí en el mismo lugar, no se que pasaría si me acercaba a él.

-Jin, cuando Kazuya regrese lo detendremos...te lo prometo-le aseguré ignorando lo que acababa de ver
-¡Maldita sea!-susurró Jin dándome la espalda
-¿Jin?-
-¡Es cierto!-se giró a verme-¡Ya no puedo seguir ocultándolo, si...todo lo que él dijo es verdad! Es por eso que odio incondicionalmente a Hwoarang, detesto ver que él te puede dar algo que yo también, y mucho mejor-
-Jin, Hwoarang no es el tema en esta conversación-
-Ahora lo es, Cali...siempre he querido tu felicidad pero abre los ojos ¡Hwoarang es un humano! Morirá si interviene-
-Ese es su problema, si el desea estar a mi lado...él sabrá que lo hace bajo su riesgo-
-Si lo amaras de verdad no lo estarías metiendo en esto-
-Hwoarang decidió intervenir-
-Es un humano, Cali ¡Entiéndelo!-gruñó
-¡Jin, basta! No sigas insistiendo, amo a Hwoarang y si algún día él desea ser como yo, se lo concederé, no quieras separarme de él...nosotros fortalecimos nuestra relación y sabes de que manera-


Parecía arder en rabia, literalmente.
Cerró los ojos unos momentos mientras trataba de procesar lo que le dije acerca del amor entre Hwoarang y yo. Era increíble que ahora se pusiera en mi contra Jin, sólo por...comenzaba a odiar esta situación.


-¿Cómo te atreviste a hacerlo?-se enojó Jin
-Como solo el amor me ha obligado-respondí-Jamás podrás romper el lazo entre nosotros, nadie-caminé hasta las puertas-Si vemos a Kazuya, te lo haremos saber-


Era un clima muy sereno para nosotros. La tensión por las palabras de Kazuya, las luces de la oficina encendidas alumbrando todo la habitación pero aún así sintiendo los estragos de la noche...presentía algo. Antes de poder abrir las puertas, Jin se acercó rápidamente a mí y me alejó, acto seguido me pegó contra la pared...como esa vez en el laboratorio de Seúl. 
A pesar de mis inútiles intentos por que Jin se alejara de mí, no logré nada...no grité pues eso empeoraría la situación. No deseaba nada con Jin, no podía verle más que un amigo, entonces tomó con delicadeza mi barbilla y me plantó un beso en los labios. 
Me sentí indignada, sucia, traicionera...Hwoarang confiaba en mí y, ahora, por culpa de Jin mi relación podría venirse al suelo. Después de que besó mis labios, se mantuvo alejado solo a unos centímetros de mi rostro.


-Yo te amo, Cali, y te comprendo mejor...ambos tenemos en común lo que guardamos dentro-
-Y tenemos una diferencia-lo empujé para que se alejara de mí-Mi amor por Hwoarang es más profundo que una estaca en el corazón; si algo no anda bien, te avisaremos-


Miré a un confundido Jin que parecía tan sorprendido de mis acciones pero nada más podía hacer. Mi corazón solamente estaba en las manos de Hwoarang; salí de esa habitación a un paso rápido. Atravesé los pasillos que yacían solitarios, hasta que di con una puerta que decía "Terraza". Necesitaba estar sola, pensar en lo que había hecho Jin...pensar si realmente amaba a Hwoarang, Miré a todos lados y entré, subí el oscuro pasillo hasta que llegué a otra puerta que me dio directamente a la enorme terraza oscura...era como la empresa que estaba en Corea salvo que aquí no se notaban luces abajo, sólo unas cuantas luces en las diversas esquinas. Me acerqué hasta la orilla del edificio y miré el horizonte...estaba desértico, En medio de algún bosque supongo, pues la ciudad se veía a kilómetros. Vi a los soldados que desfilaban por la planicie de concreto.
Me senté en la orilla cruzando las piernas. 
El viento comenzó a soplar tan seriamente y es ahí donde pensé: ¿Por qué dejé que Jin me besara? Yo no lo amo, no...mi amor le corresponde a Hwoarang, lo sé porque cuando el esta conmigo olvido muchas cosas. Su carácter es fuerte pero aún así lo amo, aún le sigo deseando...
En ese momento, escuché que la puerta de la terraza se abría. Me levanté asustada, me escondí detrás de unas cajas de metal enormes que había ahí. No tenía idea de que contenían pero con que me ocultaran sería lo primordial.
Ahí vi a Steve y Nina, parece que habían salido para conversar a solas...un momento ¿Donde demonios estaba el pelirrojo? Sentí unos celos cuando lo imaginé con Christie pero borré dicho sentmiento, la más culpable era yo por dejar que Kazama me besara.


-Dime Steve ¿Qué recuerdas de tu pasado?-
-Nada. Estudié biología en la Universidad de Oxford, después me hice boxeador...aun sigo invicto pero no se nada sobre mis padres-
-¿Nada?-Nina le miró unos instantes después se giró a otro lado
-No, ¿es extraño no?-rió Steve y se detuvo-No quiero creer cosas que no son pero Cali me contó que en tus venos no solo hay sangre-
-Tu hermana tiene un buen ofalto-rió Nina
-¿Podrías decirme que ha sucedido contigo?-
-Hicieron experimentos conmigo...-
-¿Qué clase de experimentos?-
-Criogénicos. Hubo un tiempo en el que había estado dormida un largo tiempo...hiceron algo conmigo-Nina dejó de sonreír
-¿Qué? Nina, por favor...comienzas a asustarme-
-Hubo un experimento-se mordió el labio inferior-Fertilización "In Vitro"-
-¿Qué sucedió con el...?-Steve se echó hacía atrás
-No lo sé...-
-Nina, no quiero asustarte...pero desde la primera vez que te vi he sentido algo tan extraño, como si algo nos uniera-
-¿Un lazo de sangre?-
-Algo así. Siento un cariño por ti, pero no es amor de pareja ¿Entiende eso? No se porque pero...-
-Steve, yo soy tu mamá-Nina ni siquiera lo miró, sentía pena por lo que veo.
-¿Qué...? No, no ¡Con eso no juegues! No te aproveches de que no conozco mi pasado-se enojó Steve
-Seré joven por siempre-ella intentó acercarse-Steve, eres mi hijo-
-No ¡No!-Steve se llevó las manos a la cabeza
-Ese es nuestro lazo de sangre-
-¡No!-Steve cayó al suelo aún impactado por la noticia
-Oh Steve-Nina se puso a su nivel y lo abrazó


Tenía razón. Entre ambos había un lazo de sangre, había algo que los unía pero jamás pensé que ese lazo fuera el de madre-hijo. Hasta ahora estaba impactada ante la noticia, jamás creí que esto estuviera pasandole a mi hermano. Sentí un terrible dolor, Steve no era mi sangre pero al saber que estaba sufriendo, sentía algo...
Odie verle sufrir como lo estaba pasando pero yo no podía hacer nada...
Steve dejo que Nina lo abrazara, que le dijera a su oído: "Cuando te vi, también sentí algo por ti...ese cariño de madre-hijo". 
Recuerdo que Nina me dijo que era guardaespaldas de Jin, tendría que ser tan fría y calculadora para proteger al heredero de Mishima Zaibatsu. Pero aquí me demostró que no es tan fría y que tiene corazón, su razón: Steve.
Un escena totalmente conmovedora: Madre e hijo abrazados ante la noticia que ella se había guardado.


-¿Desde cuando lo sabías?-Steve seguía tembloroso, le daba pánico
-Desde unos meses...perdóname Steve-Nina pegó su frente con la de Steve
-No sé que pensar, estoy muy confundido-suspiró
-No me odies por favor-
-Jamás te odiaría pero...créeme, no se como sentirme...-


Steve había conseguido su pasado, Ya sabe quien es su madre, al menos aún posee un familiar vivo.
Las alarmas de la empresa sonaron, rápidamente Nina y Steve corrieron hacía la puerta para ver que era lo que ocurría abajo. 
Salí apurada y antes de poder entrar a la puerta, un latido en mi cuerpo me obligó a enterarme de que una amenaza se acercaba hasta nosotros...algo de lo cual había sido advertida, el látido se hizo más intenso. Por un momento olvidé que era lo que me había obligado a apurarme ¿Se encontraba abajo esa cosa o eso? Me acerqué lentamente hasta la orilla y justo cuando estuve a pocos centímetros divise abajo los cuerpos de varios soldados...muertos. Todos habían sido asesinados, yacían en sus charcos de sangre...desde arriba parecían manchas rojas con negro.
Y sí...
No, es imposible que Kazuya este aquí y ¿De ser así...? Me dirigí corriendo hacía aquella puerta y después bajé a toda prisa el oscuro pasillo, al llegar me di cuenta de que todo estaba solo, las luces encendidas pero los pasillos solitarios. Me preocupé pues estuve pensando lo peor ¿Y si le pasó algo a Steve? O ¿A Hwoarang? Los nervios comenzaban a apoderarse de mí. Atravesé un largo pasillo pero justo antes de poder dar vuelta en uno, mi alegría fue encontrarme con el pelirrojo motociclista.


-¡Hwoarang!-me acerqué corriendo hasta él


En cuanto Hwoarang me miró también se acercó hasta mí y se detuvo después para extender los brazos. Lo abracé en cuanto mi pecho chocó con el suyo, sus brazos me rodearon y me estrujaron. Parece que también se había asustado por no estar ante sus ojos.


-¡Cali ¿Dónde demonios te habías metido?!-preguntó asustado
-Salí a la terraza porque presentía el peligro...-
-Tenemos que escondernos, Kazuya ha ingresado a este edificio y los esta buscando tanto a Kazama como a ti-
-¿Kazuya...?-la sangre se me congeló en cuanto escuché su nombre
-Jin lo enfrentará pero me ha dicho que te esconda por unos momentos...Cali, Kazuya piensa matarlos-
-¿Dónde esta Steve? ¿Nina? ¿Christie?...-
-Ellos están bien, no te preocupes-me tomó de la mano-Ven conmigo, por favor-


Le obedecí.
Hwoarang y yo buscamos alguna habitación donde pudiéramos escondernos hasta poder idear algún buen plan. Fuimos al piso de abajo que estaba desolado; podía presentir el miedo, el olor a sangre de los demás soldados, la furia ardiendo de padre e hijo... esta sería una guerra sin sentido. Hwoarang encontró una puerta que decía "PROHIBIDO EL PASO" Al tocarla notamos que era de metal, pero al menos sería el lugar al cual nadie sospecharía.
Entre el coreano y yo embestimos aquella puerta, con todas nuestras fuerzas hasta que después de un largo esfuerzo, la puerta se abrió.
Estaba oscuro y apenas alcanzaba a ver algunas mesas de metal. Cerró la puerta mientras yo trataba de averiguar que era ese lugar.
Las luces se encendieron y nos dejaron ver la escena de un pequeño laboratorio, donde había demasiadas cosas de vidrio, papeles pero solo eso...


-Vaya, un laboratorio-dijo Hwoarang mientras miraba a todos lados
-Hay un olor aquí...-miré a todos lados
-¿Qué clase de olor...?-preguntó Hwoarang 
-Mi sangre y la de Jin...-
-¡Cali! Mira-Hwoarang señaló una enorme incubadora que había sido golpeada, el impacto formo un agujero y los vidrios ya estaban esparcido en el suelo
-¿Qué demonios sería esto? Debió de albergar algo-lo miré detenidamente
-¿Un Híbrido?-agregó
-Posiblemente, y esa cosa está aquí entre nosotros-


No estábamos solos. Había un híbrido escondido en este laboratorio y era evidente que planeaba destruirnos pero se había metido en el lugar equivocado. Hwoarang estaba a mi lado y, posiblemente, podría hacerle algún mal a él pero se que no se dejara tan fácilmente.
El olor venía desde detrás de una cortina, conforme me iba acercando el olor se hacía cada vez más fuerte, me preparé por si aquella cosa saltaba hacía mí. El golpe hacía la incubadora debió de haber sido reciente pues el agua que había dnetro aún se seguía esparciendo.
Removí la cortina en un rápido movimiento y antes de poder lanzar el golpe, vi a un niño.
Un niño no mayor de 8 años, que estaba arrinconado contra la pared, pegando las piernas a su pecho; me miró y era increíble lo que estaba viendo en aquel niño eran mis ojos dorados peor tenía la apariencia de Jin, se parecía a Jin.
Esto era lo que habían hecho nuestros genes.
A pesar de que era mi enemigo, no lo sentí. Todos mis deseos por exterminarlo, habían desaparecido. Me mostré lo más amable posible con mis expresiones, el chiquillo parecía asustado, había llorado por lo que noté. Me arrodillé delante de él y le regalé mi mejor sonrisa.


-Hola ¿Cómo te llamas?-


Pero no me respondía. 
Parecía muy asustado.


-Cali ¿Qué es?-preguntó Hwoarang detrás de mí
-Es un...híbrido-no le quité la vista al niño
-¿Qué? ¡Mátalo!-
-No, Hwo, este niño tiene algo especial...-estiré mi mano hacía él niño-Ven, si tu no me haces daño, jamás te lo haré yo-


Me miró a los ojos detenidamente, parecía examinar si le decía la verdad o no...dudosamente, aquel niño aceptó mi ayuda y estiró su mano, tocó la llema de mis dedos con sus pequeñas garritas, quería que me tomara confianza.


-¿Cómo te llamas?-preguntó Hwoarang
-No...lo sé-respondió viendo a Hwo
-Este niño se parece a Jin-Hwoarang fue en busca de algunos papeles
-¿Recuerdas algo, pequeño?-
-¿Por qué tienes mi olor?- se acercó un poco más, pegó su oído a mi pecho justo donde estaba mi corazón-Tus latidos...lograría recordar esos latidos de corazón, te recuerdo perfectamente-
-¿Sabes quien soy?-
-Cuando crecía...te veía en mis sueños pero no se quien eres-
-¿Recuerdas al pelirrojo?-
-Si...también a un hombre que se parece a mí-


El pequeño recordaba a Jin, Hwoarang y a mí porque en nuestros genes se guardaron nuestros recuerdos. El pequeño me abrazó con fuerza mientras seguía escuchando los latidos de mi corazón. No pude evitarlo, por un lado este pequeño era un pedacito de mí, de haberme querido destruir ya lo hubiese hecho pero el pequeñito simplemente buscaba mi cariño y aceptación.
Lo que tanto me inquietaba era que aquel pequeño tenía el poder de Devil Jin y el mío, pero no mostraba signos de querer demostrar su poder ante mí ¿Y si me consideraba su...madre? Su abrazo, su amabilidad hacía mí, su miedo y el querer refugiarse en mí.
Me levanté con él en mis brazos, no estaba pesado pero si estaba mojado, su ropa blanca estaba empapada y a mí me había mojado en lo que estaba en mi regazo. Lo senté sobre una de aquellas mesas mientras veía detenidamente su rostro.

-¿Realmente no sabes como te llamas?-volví a preguntarle
-No, cuando estuve dentro de esa incubadora escuchaba que me decían "One"-
-Los científicos nos se molestan en ponerles nombre a sus experimentos-
-¿Algo más que recuerdes?-
-No-negó con la cabeza
-Cali, no creo que debamos de protegerlo...es un híbrido-
-Hwo, amor-lo miré-Es un niño, en parte...es mío-
-Kazuya también lo busca, parece que los busca a los tres-
-El tipo tendrá que pasar sobre mí, hay que irnos de aquí-me acerqué a Hwoarang y le rodee la cintura con mis brazos-¿Estás conmigo?-
-Haré lo más humanamente posible por protegerlos a los dos-Hwoarang me abrazó-Cuidaré del niño, antes...-


Hwoarang me soltó y se acercó al pequeño. Le dio la espalda mientras se agachaba.


-Sube, yo te llevaré, te cuidaré en todo el camino-
-Hwoarang...-el niño susurró su nombre
-No te haré daño, mi odio es para Jin...tú...eres alguien aparte-


El pequeño subió a su espalda mientras yo buscaba algo para cubrirlo en el camino. No quería que nadie más lo viese en lo que salíamos de este lugar, arranqué la cortina y la eché sobre el pequeño.

-Antes...el niño necesita un nombre-
-¿Qué? Oh Cali, ahora no estamos para ponerle un nombre-dijo Hwoarang algo enojado
-El niño se llamará como mi padre, Curtis-sonreí
-Como gustes-

Abrí la puerta y los dos salimos a toda prisa. Era hora de buscar una salida, ahora mi problema sería cuidar de este niño, que ahora se llamaba Curtis, y Hwoarang sobre todo. Miré a todos lados para poder asegurarme de que nadie interfiriera en nuestro camino. 
Todo seguía desolado, a lo lejos escuchaba los gritos desgarradores de los soldados que peleaban contra Kazuya, un rato después dejé de escucharlos...
Lo más correcto sería ir hasta abajo para poder escapar; si Kazuya nos encontraba en el techo del edificio sería imposible sacar vivo a Curtis.
Bajó precavidamente las escaleras, cuidando cualquier detalle y hasta al hacer ruido. 
Se me hizo tan extraño que los soldados desaparecieran, que los cuerpo también y que sólo los rastros de sangre quedaran ahí.
Unos momentos después llegamos hasta la planta baja y ahí, las puertas abiertas de par en par. Esta sería nuestra única oportunidad de escapar. Pero antes de poder llegar hasta la salida, alguien embistió fuertemente a Hwoarang provocando que se golpeara contra la pared y también Curtis.

-¡Curtis, Hwoarang!-me giré asustada por ellos

Pero en ese momento, desde la oscuridad apareció Kazuya Mishima. Portaba un atuendo de pelea, la verdad sólo el pantalón y los protectores para las manos...en su cuerpo había demasiadas cicatrices y una enorme en el pecho. 
Me coibí en cuanto le vi a los ojos, un miedo ascendió dentro mi cuerpo pero las ganas de mantener protegidos a ellos, me ayudaba un poco.


-Así que tu eres Cali-
-La misma en persona-gruñí-¿Dónde esta Jin?-
-De seguro el cobarde escapó, es igual a Jun-
-¡Cállate!-me enojé-Jun es otra persona aparte, Jin y yo acabaremos contigo-
-Para mi es más fácil acabar con tu estúpido humano, después contigo y ...-fijó sus ojos en Curtis que estaba debajo de la cortina-Oh ya veo, así que has encontrado al experimento fallido-
-¿Sabes sobre él?-
-Mientras todos sus "hermanos" fueron un existo, este híbrido sacó la asquerosa bondad tuya y de Jin, así que es un experimento fallido-
-Perfecto. Al menos me quedaré con el niño-
-No si antes lo mato primero-
-Sobre mi cadáver permitiré que te acerques a ese niño-Hwoarang se puso a mi lado
-Oh Hwoarang, que has sido estúpido también...peleando con Jin por esta asquerosa chiquilla, bien pudiste ayudarle a capturarla ¡Así me habrían vencido!-
-Por sobre todas las cosas esta mi odio a Jin y por sobre el odio a Jin, esta mi novia-
-Ya que me están quitando mi tiempo, prefería que ellos los maten a ustedes. Ataquenlos-


Por detrás de Kazuya cerca de 8 híbridos del tamaño y apariencia de Curtis aparecieron. Eran muy diferentes al pequeño niño, estos niños tenían los tatuajes de Jin, los cuernos, las poderosas garras con los protectores rojos, alas negras...prácticamente eran vivas imágenes de Jin en miniaturas. Eso si, los chiquillos aullaban y ladraban como si de lobos se tratase, para darnos entender que si poseían mis genes, aquellos tenían el cabello largo que se erizaba conforme se enojaban más, Sus ojos eran ardientes como el fuego y sus colmillos eran largos y afilados. Verdaderas bestias.
Los híbridos se abalanzaron sobre mí mientras que otros también se abalanzaron sobre Hwoarang, el los golpeaba y pateba apero era imposible que se los quitara de encima. Por mi parte a todos los alejé con un fuerte puñetazo en la cara, después me levanté y los alejé de mí. Los que estaban sobre Hwoarang, notaron que pude quitarme a sus aliados y se alejaron. Poco después noté sus vistas en Hwoarang.



-¡La pelea es conmigo!-gruñí


Nuevamente sus ojos rojos se posaron en mí. Comencé a retroceder conforme se fueron acercando a mí, hasta que me pegué a la pared, giré mi cabeza hacía abajo pues ahí estaba la cortina en la que estaba envuelto Curtis, al querer gritarle que escapara...ya no estaba. Lo busqué con la mirada y al final apareció detrás de todos aquellos "hermanos "suyos. Ahora si con la apariencia de Devil Jin, sin aquellos tatuajes en el pecho ni en el brazo...solo en el rostro. Sus alas eran plateadas...ese niño era muy diferente a ellos.
Curtis se puso delante de mí y se fue contra sus hermanos quienes cayeron al suelo, él se haría cargo de ellos. Por lo que, mis ojos volvieron hacía Kazuya...


-¡Maldito!-


Salté sobre los híbridos y me transformé para atacar a Kazuya, los dos caímos al suelo y cuando volví a reincorporarme lo lancé hacía la pared de vidrio de adelante. La rompió con su cuerpo y rodó hacía la superficie delantera. Ahí estaban los cuerpos inertes de los soldados. Miré a Hwoarang y el decidió ayudar a Curtis, asentí con la cabeza para después salir corriendo. Kazuya se reincorporó sin problemas y antes de volver a embestirlo, me tomó de la cabeza y me lanzó lejos. Aturdida en el suelo, sacudí la cabeza y en cuanto volví a ver a Kazuya, ya sostenía un enorme vidrio puntiagudo con el que seguramente intentaría atravesarme el cuello. Pero antes de que lo hiciera, alguien embistió fuertemente a Kazuya lanzándolo contra la pared de concreto. Mi salvador: Devil Jin.
Me levanté y me acerqué a él, al mirarlo a la cara le vi su expresión llena en odio por que su padre estuviera aquí. No se si estaba enojado porque me atacó o porque volvió o porque esta vivo. Sólo sé que él lo odia.

Kazuya se acercó a nosotros y conforme iba caminando se fue transformando en un demonio, un demonio más temible que Devil Jin. Aquel demonio era entre azul y morado. tenía unas alas enormes donde los huesos se notaban, sus ojos eran rojos como los híbridos...tenías garras, colmillos y una enorme cola, como si de un reptil se tratase. Y en su pecho estaba esa cicatriz que había visto
DevilKazuya
A ambos nos gruñó tan fuerte, Jin y yo le hicimos lo mismo...pero antes de que pudiera atacarnos, un par de aullidos se escuchó a lo lejos y por detrás de nosotros un par de lobos, uno plateado y el otro negro se posesionaron donde estábamos. Les vi los ojos, el plateado tenía ojos celestes y el negro tenía ojos verdes. "¡Arlette y Lars!". Me sentí tan feliz al tener a mis tíos conmigo, estaba un poco aterrada porque ellos estaban aquí ¡Kazuya podría lastimarlos! Ellos son fuertes, lo sé.


-Lars Alexandersson-la voz de Kazuya parecía un rugido-Hermano, volvemos a vernos-

Escuché un gemido provenir de los labios de Jin. Estaba tan sorprendido de escuchar que entre Kazuya y Lars había un lazo. Recuerdo que me lo había dicho Lars, él tenía un medio hermano por lo que Jin es su medio sobrino. 
Lars se mostraba tan tranquilo al igual que Arlette, mientras que Jin era el que se mostraba tan inquieto. Lars miró a Jin y caminó para ponerse delante de él.

-¿Él es Lars?-preguntó Jin. Su voz era doble, la suya mezclada con la de un demonio. Asentí con la cabeza
-Lars...-
-¡Cali, Jin!-

Ambos nos giramos y aparecieron Steve, Nina y Christie. Se veían sanos y salvos, me alegraba verles. Pero este no era el momento; Lars se impulsó hacía adelante, seguidamente Arlette y al final Jin y yo. Intentamos atacar a Kazuya pero fue tan fácil despojarse de nosotros. A Lars le lanzó una fuerte bofetada que lo impactó contra el suelo, Arlette recibió una patada en la cabeza que lo tiró lejos, Jin recibió una serie de puñetazos en el abdomen y después pateado en la cara para impactarse contra su medio tío. Al final, Kazuya me tomó del cuello, me levó al cielo, dio una serie de vueltas para lanzarme contra el suelo...reboté hasta que me deslicé y por fin me detuve ahí en el suelo, sin mi verdadera forma.
Kazuya era poderoso,  se había quitado de encima sin problema a los dos lobos y Devil Jin. ¿Cómo podríamos derrotarlo? Traté de ponerme de pie para poder volver a enfrentarlo, lo que me había hecho Kazuya me había dejado algo débil, era imposible que me mantuviera en pie. No podría volver a atacarlo...
Por detrás de Kazuya apareció Curtis y Hwoarang, ambos lo golpearon. Mientras Hwoarang le propinó unas patadas en la espalda, Curtis le encajó las uñas y los colmillos en el hombro. Sin embargo, siguió siendo insuficiente. Devil Kazuya tomó al chiquillo del brazo y lo lanzó a una distancia cercana a la mía. Curtis se había golpeado más fuerte, así que perdió tanto su transformación como sus poderes volviendo a su apariencia de niño inocente.

-¡Curtis!-caí de nuevo al suelo
-Te encariñaste de esa basura, ese niño que no es nada...pero sirve de algo, su sangre contiene el mismo material genético que Jin y tú. Muertos los tres serán lo que necesito-


Un par de vidrios que enormes y puntiagudos flotaron hasta ponerse de lado a lado con Devil Kazuya. Al parecer así era la forma en que iba a matarnos.


-¡Mueran los dos!-
-¡Curtis!-grité para que despertara
-¡Cali!-gritó Hwoarang, Devil Jin y Steve

Cerré los ojos, no sería capaz de ver como Kazuya acababa con Curtis. En cuanto escuché como el vidrio atravesaba la piel de alguien, los abrí. El vidrio no me había hecho ningún daño, no...el vidrio había lastimado a Steve. Estaba delante de mí, aún de pie pero sabía lo que le había pasado. Poco después, Steve se dejó caer y así vi la terrible herida: el vidrio le había atravesado el abdomen y, además, había sido muy profundo. 
Pero eso no era todo, cuando volteé para ver a Curtis...Hwoarang había intervenido entre la dirección del vidrio y el cuerpo del niño, recibiendo aquel objeto...se clavó en su pecho, cerca del corazón. Curtis reaccionó...


-¡Hwoarang!-exclamé asustada-¡Steve, no...no por favor!-
-¡Debiste de haber obedecido cuando Jin te dijo que ellos morirían, sólo por ser humanos!-


Se acercó hasta Curtis y lo tomó de la ropa para volar e ir hasta el techo. El niño gritó mi nombre tantas veces, quería que lo salvara pero ¿Qué podía hacer? ¿Quedarme aquí con ellos o salvar al que consideraba mi hijo? Estaba entre un enorme dilema. Comencé a derramar lágrimas porque habían matado a los humanos que tanto amaba...así como Tekken Force me arrebató a mis padres, ahora Kazuya me había arrebatado a mis razones de vida. 
Nina y Christie se acercaron rápidamente a mí mientras ellas atendían a Steve; quise ir con Hwoarang pero Arlette y Lars se habían encargado de traerlo hacía mí. Ambos transformados en humanos, lo dejaron en el suelo.


-¡Hwoarang no, perdóname por haberte metido en esto!-apoyé mi frente en la suya
-Cuida...del...niño-
-¡Hwo, no!-lo miré a los ojos-No, no puedes dejarme...no cuando en realidad si te amo, por favor no-
-Es el precio...de ser...humano-
-¡Por favor, no!-


Hwoarang dejó de luchar por seguir despierto. Sentí su cuerpo dejar de respirar, ya no escuché los latidos de su corazón. Cuando volví a verlo, ya había cerrado los ojos. Oh no, Hwoarang no...
Seguí llorando tan amargamente, más porque Nina negó con la cabeza en cuanto Steve también dejó de luchar. Kazuya me había arrebatado todo...


-Cali, llévate a Jin al techo, rescaten al chiquillo. Nosotros nos encargaremos de ellos-dijo Lars
-Haré la última petición de Hwoarang, cuidar de Curtis-me levanté
-Cali...-Jin se acercó de mí
-Esta vez, Kazuya Mishima conocerá a Akasha Van Zeeb-
-Vamos Cali-insistió Jin
-Hwoarang, Steve...-susurré mientras veía sus cuerpos inertes
-Ve linda, nosotros nos encargaremos de tus humanos-


Un último vistazo a Nina y Christie que también tenían los ojos llorosos al haber perdido a Steve. Después con Jin me fui corriendo hacía el edificio, el vestíbulo de la planta baja estaba infestado de sangre y ahí yacían los cuerpos de los híbridos. Curtis me había demostrado lo poderoso que había sido aún acabando de "nacer", pero aún así estaba muy confundida. Steve y Hwoarang ya estaban muertos y ahora deseaban quitarme a Curtis, aquel niño con el que rápidamente sentí ese lazo de sangre.
Jin había permanecido a mi lado mientras subimos las escaleras, mis pensamientos sólo apuntaban a que Curtis estuviera vivo. Que el maldito de Kazuya no le haya matado. 
Antes de poder subir las antepenúltimas escaleras me detuve para deslizarme por la pared y seguir llorando por la terrible perdida.
Jin se dio cuenta y se detuvo, se acercó a mí mientras tomaba mi mano.


-¡Maldita sea!-golpeé la pared con el puño
-Cali, confía en tus tíos...ellos saben lo que hacen-
-Tenías razón Jin, no debí de haberlos involucrado ¡Todo esto es mi maldita culpa!-me llevé las manos a la cara-Tengo que matar a Kazuya, aún si pierdo la vida-
-Cali, perdóname...fui muy egoísta hace rato, me porté como un verdadero patán cuando te dije lo de Hwoarang-
-Hay que matar a Kazuya-

Me levanté para seguir avanzando, llegar a la terraza y rescatar a Curtis pero Jin me tomó del brazo y me acercó a su cuerpo para abrazarme. Lo sentí como si él fuera el culpable, acarició mi cabello para encontrar la posibilidad de tranquilizarme un rato. 
Lo abracé con fuerza mientras volvía a soltarme en llanto, ya no podía soportarlo...lo había perdido. Avanzamos a toda prisa, hasta que por fin llegamos a la terraza...la puerta se abrió violentamente. 
No había olor de Kazuya, ni mucho menos del de Curtis ¿Dónde demonios se metió el asesino?

-¡Cali!-

La voz infantil llena de miedo. Curtis. Lo busqué con la mirad y avancé en busca de mi niño, comencé a sentir miedo porque en cualquier momento escuchara el grito desgarrador donde Kazuya lo había matado. Pero para mi sorpresa, el niño apareció detrás de las cajas de metal donde me había escondido....corrió lo más rápido posible hacía mí y cuando estuvo a pocos metros, extendí mis brazos. Lo abracé con fuerza mientras el niño se pegaba a mi cuerpo para abrazarme con fuerza.


-¿Estás bien?-pregunté acariciándole la cabeza-¿Dónde esta el demonio?-
-¡Vete de aquí, es una trampa!-gritó Curtis


En ese momento, Devil Jin lo tomó de la ropa y lo elevó a la altura de sus ojos. Quería matarlo.


-¡No!-se lo arrebaté-¡No te atrevas!-
-¡Es un híbrido!-
-Es mío, este niño es mío...este cachorro fue el resultado de tus genes buenos con los míos, este niño es bueno y de él no te preocupes, no te molestara en tu vida-


La risa macabra de Devil Kazuya nos hizo ponernos en alerta.
Mientras Devil Jin se ponía delante de mí y yo abrazaba el cuerpo del niño, esperamos a lo que tuviera que venir ¡Qué aparezca el maldito! Yo podría matarlo, necesitaba mi venganza. Al final, Devil Kazuya salió de entre las cajas esas, tranquilamente...como si jamás hubiera peleado.
Me encendí en rabia y me puse al lado de Jin. Con la ira cegandome por completo, me transformé rápidamente y fui en contra de Kazuya, lo embestí tan fuerte como pude y a epsar de que si se alejó, lo tomé de un ala y quise arrancársela pero Kazuya me tomó de la cola y me alejó de él. Volví a reincorporarme y esta vez Jin voló a mi lado para volver a embestir al demonio. Me esquivó y me tomó del pellejo de la espalda para lanzarme al vacío. Apenas y me aferré a la orilla, pero no podía subir...mi peso era mucho más.
Mientras tanto Devil Jin y Devil Kazuya se peleaban con puñetazos y patadas, vi a Curtis que quería acercarse para ayudarme pero eso podría empeorar las cosas. Negué con la cabeza mientras intentaba subir.
Ya no lo soporté más y antes de poder caer, sentí que alguien me tomó del pellejo de la espalda para ayudarme a subir. Me subió a la superficie, sacudí la cabeza y después me levanté para sacudirme el cuerpo. Al ver a mi salvador, no pude notar a simple vista quien era...era un lobo, era plateado también un poco más oscuro que Lars y en sus ojos azules había algo que me hacía pensar que ya lo conocía...lo miré detenidamente. Pero en ese momento, Arlette apareció y con la cabeza me indicó la pelea.
El lobo misterioso también hizo lo mismo, fuimos hasta donde Devil Jin tenían problemas con Kazuya. Ahí estaba Lars, otro lobo de pelaje marrón oscuro, Arlette y ahora este lobo misterioso y yo.
Todos hicimos que Kazuya quedara en el suelo, que no pudiera recobrar el vuelo. Mordidas, rasguños pisotones con las garras...lo habíamos debilitado mucho.
Miré hacía enfrente y los primeros rayos de sol ya comenzaban a salir. Todos los lobos se alejaron y ahora un agonizante Kazuya nos miraba.


-Regresaré...-rió Kazuya
-Jamás-negó Jin


Entré Jin y yo, acabamos con Kazuya. Mientras el le atravesaba las garras en el corazón yo le mordí en la yugular. La sangre comenzó a brotar, el sol comenzó a salir...su cuerpo se convirtió en cenizas. 
Habíamos terminado con el padre de Jin, con el dueño de Mishima Zaibatsu, ahora Jin ya podría vivir sin problemas. Me transformé en humana al igual que Kazama. Pero mi corazón aún seguía llorandole a la muerte de mis humanos.
Cuando iba a ir hacía Curtis, mi sorpresa había sido tan grande. Aquellos lobos que me habían ayudado, eran Steve y Hwoarang...sus ojos brillaron con la intensidad de los rayos solares pero después volvieron a su color original. Me quedé helada ante la presencia de mis humanos, ahora...lobos y miembros de mi clan. Corrí hacía ellos, los abracé a ambos mientras ellos me abrazaban a mí...volví a llorar. Ahora que comenzaba a pensar claramente, Arlette y Lars se habían encargado de darles la Segunda Oportunidad de Vida.


-Ahora si podremos estar juntos, para siempre-rió Hwoarang mientras me tomaba del rostro para besarme. Extrañó mi sabor y yo el suyo.


Steve se alejó de nosotros.
Nos dejó solos mientras nos abrazábamos, pues el haber escuchado sus últimas palabras, había sido tan doloroso.


-Bien, al menos terminó esto-dijo Arlette cruzando los brazos detrás de su cabeza
-Lo sé Ar, ahora podemos regresar y yo comenzar los preparativos para mi boda-
-¿Tú eres Lars?-Jin se acercó a Lars
-Así es-
-No te conocía-
-Ahora me conoces, Jin, sé que no tienes nada que ver con las maldades de tu padre y que has ayudado mucho a Cali-tocó su hombro-Cuentas conmigo en lo que sea, muchacho-
-Lo tendré en cuenta-sonrió Jin


Curtis corrió hacía mi y Hwoarang. El coreano lo elevó en sus brazos mientras lo abrazaba. Supongo que le asustó mucho cuando vio lo que había ocurrido con Hwoarang.
Todos se marcharon y Jin observó al niño, no dijo palabra alguna. Salió sin siquiera despedirse.


3 meses después. Corea, Seúl...
Si conmigo no fue suficiente, ahora con dos sería peor para Steve. Curtis y yo vivimos con Steve, pero parece no importarle pues también se ha encariñado con aquel niño híbrido, lo quiere mucho.
Arlette y Lars regresaron a Manchester y juraron no mencionarle a nadie sobre este asunto.
Nos habíamiamos ido de Tokio, pero no me despedí de Jin, otra vez...ahora por la misma razón del niño y Hwoarang, lo odiaba porque era un híbrido. Pero ese no era problema del infante, él no era el problema. Era un niño que no había pedido venir al mundo, mucho menos de la forma en que lo hicieron.
Una tarde de verano en el patio de nuestra casa, mientras Steve y yo conversábamos sobre Christie, Hwoarang jugaba con Curtis en el césped. Hwoarang también se llenó del cariño del híbrido, le encantaba estar cerca de él. Hwoarang en el suelo mientras Curtis intentaba quitarle los googles, después Hwoarang le hacía cosquillas...realmente se llevaban más que bien.


-Nina dijo que pronto vendría a Seúl, en unos días más para seguir conociéndome-sonrió Steve
-Steve, ¿Encontraste tu pasado?-pregunté, aunque sabía la respuesta
-Si, Nina es mi mamá-sonrió
-Vaya, me imagino la impresión que recibiste-
-No sabes como fue pero bueno...al menos encontré mi pasado, se mi origen...estoy tranquilo-
-¿Christie?-pregunté mirándolo de una forma pícara
-Prometió venir también, vaya...ella es muy linda, admitiré que quiero algo con ella-se sonrojó
-Eso me parece perfecto-sonreí-Oh Steve, tanto tú como Hwo me preocuparon mucho-
-Mi único objetivo fue protegerte, actué por instinto...eres mi cachorrita consentida-
-Gracias a Arlette y a Lars, ambos obtuvieron la Segunda Oportunidad de Vida-
-Lo sé-
-Estaremos juntos por buen tiempo-
-¡Mamá!-


Curtis había aprendido a decirme "mamá" pues así le dije que me dijera. En cuanto a Hwoarang, prefería decirle "Hwo" aún no podía decirle "papá" y decirle por su nombre completo no le gustaba. 
Cusrti vivió bajo mi cuidado siendo un indefenso niño hasta esa edad tan misterioso, los experimentos que hicieron con el le conservaron la misma apariencia de perdido hasta los 7 años que aparentaba. Después tendría su crecimiento normal.
El niño se sentó en mis pierna y me abrazó, amaba que aquel pequeño hiciera eso. En cuanto a Hwoarang, se acercó a mí y me besó en la mejilla para poder acercarse a mis labios y besarme. Lo amaba tanto, lloré tan amargo cuando Kazuya me lo había arrebatado. pero ahora lo tenía conmigo eternamente...
Jin no volvió a llamarme después de que regresé a Seúl. Según Nina, se había sentido tan dolido por todo lo que causó, por la muerte que había provocado a mis humanos pero sobre todo, el dolor inimaginable que no le deseo a nadie, ni a mi peor enemigo.
Aún así, seguía sin culparle y no estaba molesta con él por no querer ver a Curtis, después de todo...yo así lo había deseado. Que Curtis fuera sólo mi hijo de mí...
Y por más extraño que parezca...pensé claramente en las palabras de Kazuya: "Regresaré"
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