5/28/2011

Adiós Edmonton

Él se fue, lo estaba perdiendo y eso lo presentía muy en el fondo de mi corazón ¿Por qué soy así con él? No me podía responder esa pregunta, Kirk había venido inofensivamente para hacer las pases y poder estar juntos pero yo prácticamente lo mandé a freir esparragos. Lo vi alejarse, detectando en el aire un aroma a sal...prodcuto de unas lágrimas. "Kirk, si tan sólo no fuera reconrosa" me dije en mi mente. Cuando su cuerpo se perdió entre la inmensa oscuridad, me quedé ahí mirando nuevamente el cielo, contemplando las estrellas...temiendo por el futuro de Kirk, de mi relación, de nuestro pequeño bebé. Volví a estar sola, así como lo había deseado en la tarde ¿Por qué tengo que martirizarme? No es lo correcto, mucho menos ahora. Y creí estar sola pero un olor similar al mío, me hizo darme cuenta de que posiblemente estaría nuevamente en peligro. Me quedé de espaldas, esta vez bajé la cabeza y cerré los ojos.

-Ni siquiera puedo estar sola-susurré
-Jason dijo que era hora de irnos a San Francisco-respondió aquella persona
-Iré cuando crea que es conveniente y ahora se que no lo es, McIntyre-me giré a verlo
-Solamente te estoy diciendo lo que Jason me confesó-se cruzó de brazos
-¿Crees que sigo siendo la estúpida niña a la que puedes mandar?-
-Eres la oveja descarrilada a la que tenemos que proteger, si tu maldito perro no lo hace correctamente-
-Deja de insultar a Kirk-gruñí
-¿Por qué habría de hacerlo? Tu lo odias y también tengo el mismo derecho de odiarlo, más por haberme robado lo que más anhelaba en mi vida-dejó caer los brazos a los lados y se caercó a mí-Jamás en la vida lo voy a perdonar-
-Y ¿Quién quiere tu perdón? Kirk no lo necesita-me alejé un poco de él-Sigues teniendo el mismo carácter, el maldito carácter que me metió a ese maldito colegio-me burlé-Después de todo, fue tu culpa Drew, tu me mandaste ahí ¡Me lanzaste al cálido amor de un vampiro, él fue más hombre que tú!-grité
-¡Calla!-se acercó y me alzó la mano, lista para soltarme una bofetada pero se detuvo
-¡Vaya, vaya! ¡Anda, golpéame! Después de todo, los hombres-lobo no saben controlar sus impulsos ni soportar provocaciones-
-¡Demonios!-se alejó de mí-Mejor regresa ayá con los Thit, nos vamos y punto-


Drew salió corriendo molesto, al paso al que iba realmente parecía que estaba bastante furioso. Me volví a quedar sola y el vacío que sentí cuando estába en el parque meditando sobre mis errores volvío a mí, ese vacío que solamente Kirk sabía llenar con todas esas frases y besos. No quería que la herida se siguiera abriendo más pero tampoco podía arreglar muchas cosas, Kirk se estaba muriendo por dentro y todo por mantener mi orgullo. Arreglaría todo llegando a San Francisco, tendríamos un poco más de tiempo a solas y hablaríamos, además...todavía tenía que decirle sobre lo que posiblemente esta dentro de mí. ¿Cómo saber si realmente estoy o no? No podía llegar a una farmacia y comprar una prueba de embarazo, me seguirían y sería peor. Pero tampoco podía seguir esperando a que el vientre se me abultara, estaba entre la espada y la pared.Y no sabía que hacer. Me volví a sentar en el pasto y esta vez esperaria a que Jason o Lars vinieran a decirme que era hora de partir. Pero en ese momento y por arte de magia apareció Joey junto con Mel, ambos me veían...preocupados, más que nada por mi extraño comportamiento...

-Ya iba a entrar, es solo que quería pensar unas cosas-dije
-Cali, tu comportamiento tan extraño esta matando a Kirk por dentro-dijo Mel
-Lo sé Mel, pero no puedo pedirle perdón en estos momentos...no tengo palabras para decirle lo mucho que siento estarme comportando de esta manera-bajé la mirada
-El amor que sientes por él te ayudará, lo sé-dijo Joey
-No lo sé Joey-me levanté-Aún tengo que pensar muchas cosas...-
-¿Qué tanto piensas?-Joey frunció el ceño ya enojadoHaz las cosas que puedas hacer temprano, después se complicará y será peor-
-Le diré todo en cuanto piense en una buena opción-me defendí
-¿Qué es lo que esperas? ¿Qué el vientre se te abulte lo suficiente para que Kirk pueda darse cuenta de que será padre?-
-¿Cali esta embarazada?-preguntó Mel titubeante
-Así es, esta embarazada pero no quiere aceptarlo y no que rayos espera ¿Acaso quieres que tu primogenito sufra lo que...?-
-¡No!-me acerqué más a Joey-No vuelvas a mencionar eso, lo he dicho más de una vez...no era mi intención involucrar a un bebé, la situación se me escapó de las garras-gruñí
-Te recomiendo quele digas a tu amado lo más pronto posible-agregó el Thit serenamente
-Ya dije, lo haré en cuanto sea el momento adecuado-pasé a su lado para irme
-En estos momentos no tendrás "un momento adecuado"-

Aquello me dejó pensando y era verdad, a como estaban las cosas en esta maldita guerra, no tendría ni un segundo a solas con Kirk pero ¿Cómo decirle que esperaba un bebé? Todavía no estaba convencida y quería estarlo al cien por ciento para darle la noticia. Seguí caminando, evitando pensar en otras cosas y solamente dedicarme a buscar un método para poder saber si realmente estoy esperando. Recuerdo que en la mansión vampirica existen los "Hechiceros" vampiros que por medio del tacto detectan venenos o cualquier cosa que este en el cuerpo tanto humano como sobrenatural. "Tal vez, en estos momentos un Hechicero esta en la mansión" pensé casi aliviada. Caminé más rápido hacía la puerta blanca que destellaba luz por las orillas y al abrirla me di cuenta de que todos estaban ahí hasta Joey y Mel. Que los Thit desaparezcan y aparezcan en un lugar me daba muchos escalofríos, me obligaban a pensar que no eran reales. Ahí en esa habitación estaban todos pero quien más llamó mi atención fue la pose de Kirk. Recargado en la pared, sosteniendose con un pie mientras que el otro pisaba la pared, cruzado de brazos con la cabeza baja. Volví a sentirme culpable por tenerlo con ese extraño sentimiento. No le quité la mirada de encima al lobo, mi cuerpo quería estar cerco del suyo como la anoche anterior y mi alma pedía a gritos que nuevamente estuvieramos en completa armonía.


-Tomamos una desición de último momento y nos iremos a San Francisco en nuestro avión privada, así llegaremos más pronto-dijo James
-Además lo hacemos porque ya ansiamos estar cerca de los nuestros-dijo Jason
-Como gusten, solo quiero llegar a San Francisco y estar en la mansión-
-Entonces marchemonos de una buena vez-dijo Kirk levantando la cabeza
-Kirk...-susurré
-Fue un gusto haberlos vuelto a ver otra vez, pero sabemos que los volveremos a ver pronto, estaremos en San Francisco cuando la situación lo amerite-dijo Joey
-Gracias por tu apoyo, los estaremos esperando-dijo Jass
-Adiós Dave, realmente espero volver a verte-James miró a Dave


Dave se dio media vuelta y se quedó así. 

-Esta bien, te entiendo...adiós-James bajó la cabeza

Todos nos despedimos de los Thit, pero a quien no volví a ver fue a Jim ¿Era tanto su intento por olvidarme que ni siquiera me diría "hasta luego"? No lo entendía y llegué a sentir odio hacía él en esos momentos por su comportamiento. 
No obstante, Metallica, Mel, Drew y yo salimos del lugar de los Thit listos para partir a San Francisco...

5/16/2011

Edén

Desperté en el sillón, cubierta con una manta…estaba sola o al menos eso percibía en estos momentos ¿Qué rayos fue el desmayo que sufrí? No quiero pensar en las palabras de Jim, no es conveniente mortificarme por alguien que viene en camino. Mi destino por ahora es matar a Reider, hacerlo sufrir como lo hizo con Stephen, con mi bebé y conmigo…pero ¿Y si Reider se entera de que…estoy embarazada? Sería una enorme ventaja, podría matar primero a mi bebé y después hacerse cargo de mí lentamente. Tenía que deshacerme del maldito vampiro en el menor tiempo posible, me senté y me quité la manta echándola a un lado. Me levé una mano a la frente y respiré hondo, aún tenía esa sensación de mareo y creo que si me levantaba podría volver a dar al suelo.

-Esto no puede estarme pasando-me dije suspirando
-¿Y que es lo que no puede estarte pasando?-

Me giré entrecerrando los ojos, la luz me estaba matando era como si la misma luz me quemara los ojos. Alcancé a ver a Jason, parado delante de mí con los brazos cruzados, No vi su expresión y ni quería saberla. El vampiro se sentó a mi lado y quedamos en silencio, ese silencio tan incomodo donde uno sabe que después vendría o un reclamo o un regaño. Si Jason e regañaba, debería de tacharlo como un tipo cruel por aprovecharse de mi pequeña debilidad.

-¿Estas bien?-preguntó Jass mirando el suelo
-Claro, solo fue cansancio-respondí viendo el suelo
-¿Por qué no me dices la verdad?-
-No se de que me hablas-lo miré ofendida
-Ese mareo que sentiste…no fue normal y mucho menos por cansancio-Jason me miró  ahora
-¿Qué estas inquiriendo?-fruncí el ceño
-¿Cuántos meses tienes?-preguntó desviando la mirada a un lado
¡Por Dios!-me burlé-¡Qué tonterías! Vete de aquí y no me preguntes algo de lo que no se la respuesta-me molesté
-Cali, esto es serio, no quieras…-
-¡Calla! No vuelvas a mencionar eso, suficiente tengo con el recordatorio de Jim ¡No me menciones nada! ¡No estoy embarazada y punto! ¿Esta bien?-me levanté de golpe

Jason se levantó asustado ante mi reacción. Me sentí una leona cuando lo hice, saqué las garras para defender mi palabra y juro que le hubiera hecho daño de haber insistido el vampiro, sus ojos mostraban un miedo irreconocible ante mis sentidos, lo miré detenidamente a los ojos y él conservaba la calma, mostrándome ambas manos casi diciéndome que no me haría daño. Me tranquilicé un poco y me volví a llevar una mano a la cabeza, mi actitud se estaba volviendo un poco hostil. Y eso les sucede a las mujeres que esperan un bebé ¡Por Dios!

-Lo siento-me limité a decirle más cosas
-No te preocupes, a todas les sucede-respondió
-No Jason, esto no es cierto-bajé un poco la voz
-Mira, nos estamos adelantando…tal vez tienes razón y es solo un simple mareo-Jason se echó los cabellos atrás
-Es eso Jason, es eso-
-Debes de estar segura, no puedes pelear si tiene un bebé en tu vientre. Expones una vida inocente y te convertirías en una asesina si vuelve a pasar lo mismo-
-¡Basta! ¿Dónde están los demás?-cambié de tema
-Cali…-Jason suspiro y después me miró preocupado-Ah esta bien; están por allá-

Jason señaló una puerta que estaba en otra esquina, al despertar, esa puerta no estaba ahí. De seguro por ahí es por donde Jason entró, caminé lentamente hacía la puerta…no me creía capaz de correr, aún me sentía debilitada como si me hubiesen puesto a hacer millones de cosas y al final el cansancio era lo único que quedaba sobre mí. Abrí la puerta y pude ver algo que jamás había visto. Era como el Edén. Un bello jardín, enorme con arboles frondosos, pasto…un pequeño arroyo, muchas flores y demasiadas rosas blancas y rojas…el cielo totalmente celeste con algunas nubes…era un hermoso paraíso. Entré y detrás de mi apareció nuevamente Jason quien me pasó el brazo por los hombros, lo miré y el me sonrió.
No quisiera pensar otras cosas pero creo que el sentimiento que existe dentro de Jass, jamás se borrara. Aún así él se preocupaba mucho por nosotros y era correcto que correspondiera a sus cuidados; los dos caminamos por aquel hermoso jardín, disfrutando todo lo que nuestros ojos veían. Pasamos por el pequeño puente de mármol y miré hacía abajo, el agua de aquel arroyo estaba muy cristalina.
Todo esto era sumamente hermoso. Después de pasear juntos, llegamos hasta un enorme árbol, más frondoso que los demás y obviamente muy alto, debajo de aquel árbol estaban todos…incluyendo a Joey y a Drew; también Kirk me miró. Su expresión ya no mostraba enojo, más bien mostraba asombro por verme caminando sin problemas, no olvido fácilmente así que en cuanto Kirk me vio, rápidamente desvié la mirada a otro lado, no quería estar cerca de Kirk en estos momentos. En el momento en el que Mel me vio, se levantó rápidamente y corrió hacía a mí, me abrazó y Jason me soltó. Creo que ella estaba preocupada.

-¿Estás bien? ¡Me asustaste cuando caíste al suelo!-me soltó para verme
-Si, solo fue un desmayo por tanto que he hecho-le sonreí
-Oh Cali, todos nos preocupamos…hasta Kirk, él…-
-Mel, por favor, no quiero hablar de él ahora-
-Bueno-Mel movió un poquito la cabeza y después hizo una pausa-Esta bien, entonces ven a sentarte con nosotros-
-Claro-

Mel me tomó del brazo y las dos nos acercamos al pequeño grupo, afortunadamente ella me llevó hasta donde estaba su amado Lars. Primero se sentó ella al lado de Lars y yo después, quedando al lado de James…él me miró un poco feliz mientras que Kirk me miraba aún, preocupado, desconcertado…sabía lo que le estaba ocasionando pero mi orgullo y dignidad eran primero.

-Me alegra que haya despertado señorita-sonrió Joey
-Gracias Joey, perdón por haberlos alertado a todos…he estado muy cansada últimamente y creo que por eso fue mi desmayo-sonreí avergonzada. Joey no me quitaba la mirada y su sonrisa seguía tan deslumbrante, creo que él sabía la verdad
-O tal vez es porque el infeliz de tu novio no sabe cuidarte como mereces-gruñó Drew
-¡Silencio! No te voy a tolerar un insulto más, bastante he tenido contigo, maldito perro-gruñó Kirk
-¡Basta!-Exclamó Joey-En este lugar no les toleraré insultos y peleas, este lugar debe de conservarse con pura tranquilidad-
-No se porque rayos no me dejan regresarme con mis hermanos-
-No puedes, tienes que proteger a este pequeño grupo que partirá contigo a San Francisco-
-Haber-rió Lars un poco-¿Estas diciendo que tenemos que llevar a Drew con nosotros?-

Joey asintió con la cabeza al momento que se cruzó de brazos.

-Me rehúso-dije
-¿Por qué?-preguntó Joey
-No lo aceptaré, bastante daño nos ha hecho a todos nosotros, más cuando les mintió a mis amigos sobre “nuestra muerte”. No será bien ni para mí ni para…-
-¿Ni para quien?-preguntó Drew
-Olvídalo, el asunto es que nunca te volveré a aceptar, maldita víbora-gruñí
-Se que les hizo mucho daño pero es un hermano tuyo-
-Yo jamás tendría un hermano asesino…me olvidaré de Julián y del Clan, se acabó…estoy sola en este mundo-bajé la cabeza
-Cali, eso es…-Kirk trató de animarme
-No-levanté la cabeza y apenas quise verle-No quiero escucharte, tu actitud me enferma en estos momentos…solamente déjame ¿Quieres?-
-Cali, yo…-
-Kirk, vayamos a pasear un rato, vengan muchachos-
-Nosotros nos quedamos con ella ¿Si?-Lars me miró
-Claro-asentí con la cabeza

Jason y James se levantaron, seguidamente Kirk quien estaba decepcionado ante mi conducta. No dejaba de mirarme y solamente el que James lo tomara del brazo hizo que se alejara de mí. Por mi parte mantuve la vista hacía abajo, mirando el verde pasto, escuchando todo a mi alrededor y sintiendo la brisa en mi cabello y piel. ¿Por qué actuaba así? Acaso ¿me dolió demasiado la reacción de Hammett al enterarse sobre el amor que Jim siente? Era dos preguntas que posiblemente tendrían una respuesta, pero no encontraba respuestas a dichas preguntas. Tenía dos emociones encima, una era la felicidad…me sentía feliz al saber que tenía alguien dentro de mí, un cachorro. La segunda era la tristeza, Kirk y yo estábamos distanciados y eso me dolía en el alma. Al parecer él ya había recapacitado, sus últimas dos reacciones que había visto me demostraron eso.
Drew se había acostado en el pasto, con los brazos atrás de la nuca y el cabello desparramado en el verde pasto, con los ojos fijos en las verdes hojas del árbol, pensando tal vez. Joey se había recargado en el tronco del árbol y sus ojos azules estaban en Mel, era tan obvio, Joey se moría por Mel pero al parecer respetaba que estuviera con el danés. Mientras que la pareja de vampiros, estaba acostada en el pasto, Lars boca abajo mientras que Mel tenía los brazos cruzados sobre la espalda del baterista y apoyó la barbilla en ellos, parecía un angelito inocente, ambos disfrutando del clima. Se veían tan felices y Joey también, tal vez él solo se conformaba con ver a su pequeña vampira con una sonrisa de oreja a oreja.

-Puedes responderme ¿Por qué esa frialdad hacía tu amado?-preguntó Jordison
-No lo entenderías, son cosas de pareja-
-¡Ja!-Drew se sentó-Este tipo entiende más cosas que mi madre, así que deberías de responderle-
-Nadie me entendería la verdad, no quiero hablar de eso, ni de él ni de nada que tenga que ver con mi relación con Hammett-hice una pausa-Me siento destrozada por dentro-
-¿Por qué lo dices?-dijo Lars-¿Kirk te engañó con alguien?-
-No, él es más fiel que un perro pero… ¡Es un tonto!-exclamé
-No deberías de odiarlo, sabes muy bien que él te ama más que a su vida-respondió Mel
-Yo se muchas cosas que no a tu corta edad no sabes, una de ellas es que estas haciendo muy mal en odiar a tu Kirk…hay peleas en toda relación pero no por eso vas a lanzar todo por la borda-dijo Joey
-El chaparro tiene razón, el imbécil de tu novio y tú deberían de hablar-
-Hazlo Cali, no puedes estar peleada con él más en estos momentos y tú lo sabes-Joey se levantó
-“Joey, ¿También lo sabes?”-dije con el pensamiento mientras lo veía
-“Yo te he dicho que se muchas cosas”-respondió igual-Bueno, en unos minutos caerá el sol y esto oscurecerá ¿Desean cenar?-preguntó amablemente el hombre de cabellos largos
-¿Cenar? ¡Pero si acabamos de desayunar!-rió Lars
-Han pasado horas desde que llegaron y detrás de la puerta de donde ingresamos, esta el crepúsculo-
-¡Yo no te ignoro la oferta!-Drew se levantó
-Ahora que lo mencionas, comienzo a tener hambre-dijo Mel-¿Vienes Cali?-
-Quiero estar sola-

Los tres caballeros y Mel partieron hacía aquella puerta donde estaba la sala de los Thit, me quedé en el mismo lugar mirando todo a mi alrededor y contemplando hasta la más mínima belleza de este precioso Edén, evitando pensar en Kirk.
Es increíble como de un momento a otro, la persona que tanto amas logra convertirse en la persona que odia…y solo fue por una estúpida discusión. La vida se nos va de las manos en un abrir y cerrar de ojos. Me recosté en el pasto, queriendo pensar en algo diferente para mi bien…me toqué el vientre ¿Realmente será cierto? ¿Y que podía sentir? ¿Alegría? ¿Desesperación? ¿Miedo? Es muy probable que la última opción y otras preguntas surgían en mi cabeza ¿Me querrá? ¿Seré una buena madre? Si, realmente tenía miedo a todo lo que me pueda ocurrir en el futuro con este cachorro.
Se oscureció en un abrir y cerrar de ojos, el cielo se tiñó de azul marino y pequeñas estrellas brillantes se tatuaron en él, hasta la hermosa luna en cuarto menguante daba el último toque a tan hermosa escena. Volvería cuando el momento fuese el indicado y este no era, ya que apareció Kirk.

-Cali…-susurró
-¿Qué quieres?-pregunté fríamente
-Por favor, tenemos que hablar-
-No hay nada que hablar, ahora por favor, déjame sola-miré el cielo
-Cali-se acercó hasta mí y se agacho para verme más de cerca-¡Por favor! Tenemos que hablar, no me gusta estar enojado por cosas que no tienen sentido-
-Eso debiste de haber pensado en el callejón-respondí
-¡Demonios! No fue mi intención haberte gritado, te lo juro es solo que aún no puedo controlar mis impulsos sobrenaturales-se llevó las manos a la cabeza
-Por favor…consigue una mejor excusa-
-Amor por favor, estaba molesto…te amo demasiado y siento celos por todos aquellos que quieren tener tu corazón…-
-¿Y de que rayos te preocupas?-me senté para mirarlo a los ojos y cara-¡Tú tienes mi corazón, mi cuerpo y mi alma! Además, soy tu prometida-miré a otro lado
-Lo sé es solo que…-hizo una pausa-Mejor déjalo así, la verdad no tengo palabras para disculparme sobre mi forma de actuar, es más, no se que demonios hago aquí tratando de convencerte sobre algo que ocasione, perdóname-se levantó
-Kirk, no…-
-Nos vemos adentro, para después partir a San Francisco-

Kirk se fue, triste…sabía que estaba más que triste. ¿Por qué rayos no acepté hablar con él? ¿Por qué? Me sentía culpable por dentro, pero ahora no podía arreglar nada…ni siquiera tuve la maldita oportunidad de decirle sobre el posible regalo que tenía dentro de mí. Me levanté y miré como Kirk se alejaba, presintiéndolo casi que lloraba…

5/13/2011

Momento Inesperado

[De vuelta a la realidad]
Quité la mano rápidamente y traté de razonar muy bien todo lo que vi ¿Habrá pasado eso? Lo sentí tan real, aquello me dio un poco de escalofríos y me obligó a llevarme ambas manos a la cabeza, solamente para poder sacarme un poco esto que había vivido. Sentí, de nueva cuenta, las manos heladas de la vampira menor y rápidamente la aparté, levantándome, cosa que sorprendió a los muchachos.

-¿Estás bien?-preguntó James desconcertado
-¿Yo?... ¡Claro! Es solo que…no, no es nada-me volví a sentar

Sentí todas las miradas de mis amigos sobre mi cuerpo, pero yo no podía olvidar lo que vi. Así que solamente trataría de pensar en otra cosa.

-Lo siento, en serio no fue nada-me eché el cabello atrás de la oreja y sonreí nerviosa
-De seguro tienes hambre-Jason seguía, también, desconcertado
-Si, ¡Es eso!-exclamé
-Bueno, chicos vamos por la comida y dejemos a Cali y Mel solas unos momentos-Lars se levantó
-Ahorita venimos, amor-me dijo Kirk

Los cuatro hombres se dirigieron al buffet que los esperaba en medio de aquella enorme habitación. Cuando vi que estaban lejos, me acerqué un poco más a Mel y la vi a los ojos, quería que me dijera la verdad.

-Mel…dime que anoche te acostaste con Lars-
-¿De que hablas?-frunció el ceño como ofendida
-¿Te acostaste o no con el danés?-
-¿Por qué habría de responderte?-se molestó
-En el momento en el que tocaste mis manos, vi todo, sentí todo, oí todo…-
-¿Cómo…?-entrecerró los ojos
-No lo sé, pero viví lo que anoche viviste con Lars-
-Bueno, si, lo hice pero por favor no…-
-¡Ha estas alturas tu hermano ya debe de saber!-exclamé en voz baja

Dejamos de hablar, la verdad estaba muy consternada por lo que vi pero eso ya pasó y no debía de importarme tanto. Debería de importarme más que le diría a los muchachos para poder llegar hasta Jim. ¿Estará bien? Ojalá que esta vez acepte verme, entiendo ahora las razones por las que se limitó a verme y no dudo que me vuelva a poner los mismos pretextos en nuestro próximo encuentro.

-En algo tenemos razón-hice una pausa-También quiero ir a ver a Jim-
-¿Por qué?-
-Es una larga historia pero en resumen, Reider atacó a Jim al punto de dejarlo lo bastante mal herido como para…-
-¿Cómo para que?-Mel estaba un poco preocupada
-Tú sabes…como para matarlo-

Mel gimió de sorpresa y se llevó la mano a la boca, aquellos que le conté era fuerte pero más fuerte fue el haberlo visto mientras era azotado. El recuerda era doloroso más debía importarme que siguiera vivo gracias a Dios, en este caso. Crucé los brazos sobre la mesa y apoyé la barbilla, miré la nada. Estaba triste, más por la forma ciega en que Jim se entregó a Reider. No me di cuenta cuando llegó Kirk con la comida pero en cuanto la puso en la mesa, me sobresalté.

-¿Estás bien?-preguntó Kirk
-Si, es solo que tengo un poco de sueño-la misma mentira siempre ¿Algún día me cansaré de repetirla?
-Siempre tienes sueño-dijo Lars
-Últimamente lo tengo más, todas las preocupaciones están ahogándome-acerqué el plato a mí
-Pues “desahógate” y tranquilízate, ya estamos con ustedes, así que no tienes que seguir cargando preocupaciones…salvo las de un posible bebé próximamente-dijo James

Kirk estaba bebiendo jugo y en el momento de escuchar la última palabra, escupió el jugo en la cara de James, él rubio se bañó todo por así decirlo y las risas rápidamente se hicieron presentes, más en mí. Y yo debía de ser la preocupada pero no, Jason apoyó la frente en la mesa y golpeó levemente la mesa a carcajadas, Lars y Mel también…mientras tanto James se limitaba a ver a Kirk; Kirk, bueno, aún se estaba ahogando con ese jugo de naranja. Fue un momento muy cómico, no paraba de reír…hasta que James me vio con sus enrojecidos ojos.

-Lo siento James, perdóname en serio…no quería hacerlo pero tú tuviste la culpa-lo miró Kirk
-¿Yo? Lo mío era juego y tu casi te mueres con jugo ¿Qué será de ti cuando Cali te de tu primer hueso?-se burló el rubio
-Tan siquiera es más divertido mordisquear un hueso a verte parado ahí como un espantapájaros-se burló Kirk
-¿”Espantapájaros”?-James abrió más los ojos, después lo entrecerró-Mira muchacho, tengo más experiencia que tú…-
-En pocas palabras, ya estas viejo-
-¡Te voy a matar, pequeño demonio!-

Antes de que James lo tomara por el cuello (a la forma Homero-Bart) Jason tomó a James del cuello de la camisa y lo volvió a sentar en la silla, después dejamos de reír y ahora vimos a un enojado Newsted.

-Señores compórtense, no estamos para juegos-
-¡Vamos Jass! Hace mucho que no reímos así-dijo Lars
-Es suficiente, por favor, ahora solo comamos-dijo Jason tomando un cuchillo y un tenedor
-Ahora ya se dieron cuenta quien es el viejo-dijo James entre dientes
-James-Jason dejó los cubiertos
-Perdón-rió nerviosamente el rubio
-Si se fijaron, los dos discutieron por cosas sin sentido-rió Mel
-Mel…-Jason gruñó
-Ya Jason, no seas amargado ¡Admite que te gusto esto!-seguí riendo
-Es urgente que Jass consiga una novia si no lo perderemos-llegó James a tal conclusión

Jason nos ignoró a todos los que estábamos en la mesa y comenzó a comer un poco enojado, cortando los hot cakes con tan rápidos que en un momento ya eran cuadritos; nosotros seguíamos conversando, Kirk solamente se empeñaba en comer el pan tostado con mantequilla, los hot cakes, el tocino, los huevos fritos…era bastante comida la que trajo para los dos.

-Oye Jason, no sabía que los vampiros comían dulce-dijo Kirk
-Kirk, Kirk, Kirk…detesto el dulce pero tengo hambre y no volveré a tomar sangre hasta que lleguemos a San Francisco, el dulce me dará energía-respondió Jason

Seguimos comiendo tranquilamente, entre risas y palabras. Pero yo me volví a sumir en mis pensamientos, recordando con tanto cariño a Jim ¡Ya quería ver sus ojos verdes! Me moría de ganas. Cuando dejamos de comer, de subir las maletas a la camioneta y de que Lars pagara el hotel, emprendimos el camino a San Francisco. Creo que hubiese sido mejor irnos en un avión, no podíamos perder tiempo.
Kirk iba a conducir y yo iría a su lado, mientras que los cuatro vampiros iban atrás protegiéndose de los rayos del sol. Cuando subimos a la camioneta, Kirk hizo rugir el motor de la camioneta y después emprendimos el viaje regreso a San Francisco. Nos adentramos al corazón de Edmonton, viendo a los humanos pasear tranquilamente sin ningún problema ¿Cómo es que ellos están tan tranquilos? Solo con sus simples problemas de humanos. Mientras que nosotros tenemos que preocuparnos por nuestras vidas.
Kirk iba como sino llevara prisa, es ahí donde entramos a la calle donde vi por primera vez a Jim, me puse un poco inquieta y al momento me senté bien, estando atenta a todos los transeúntes, uno de ellos podría ser un Thit y era urgente ver a Jim.

-¿Por qué pasamos por aquí?-preguntó James
-Hay un atajo, por aquí saldremos a la carretera hacía E.U.A.-dijo Kirk
-No…-susurró Mel, un susurro que apenas pude escuchar
-¿Por qué no?-preguntó Kirk
-Joey…-

Era como si Mel estuviese en transe, pensando solamente en aquel Thit. ¿Y si Joey la estaba manipulando? No quería pensar tal acto pero es lo más probable, Mel estaba tan callada. Me giré para verla y su cabeza estaba agachada, viendo la nada. En ese preciso momento, Kirk pasó por las calles que Jim me había indicado aquella primera vez, cuando pasamos por el callejón…

-¡Detente!-exclamé

Kirk pisó a fondo el freno y la camioneta hizo un chillido con las llantas, deteniéndose de golpe frente al callejón oscuro. Me bajé de la camioneta y Mel también, tomó mi mano apretándola. Las dos sabíamos que posiblemente, Drew estaría ahí, oculto, preparando una pequeña venganza contra nosotros aunque en el aire no había olor que no fuera el de nosotros. Nos adentramos en el oscuro, hubo algo que nos asusto y fue una enorme rata que pasó frente a nosotras, después seguimos avanzando lentamente…pero esta vez, con Metallica a nuestras espaldas, también vigilando que nadie se nos apareciera por sorpresa.
Aquel lugar tenía una fuerte esencia pura ¡Estábamos cerca! Pero había un problema, no sabía como abrir esa puerta.

-¿Qué hay en este lugar para que hayas detenido nuestro camino?-Jason parecía impaciente
-Los Thit…-dije
-¿Y que quieres ver de esos raros?-preguntó Lars
-Jim esta malherido…-suspiró Mel-Puedo presentirlo, por fortuna no agonizó de dolor-
-Jim…-suspiré
-Kirk, búscate otra loba-rió James
-Cali ¿Por qué tanto interés en Jim?-preguntó Kirk con un poco de odio
-Reider lo masacró a latigazos, me siento culpable porque Jim creyó que si se entregaba…ellos me dejarían en paz-aún me sentía culpable
-Eso solamente lo haría alguien que se volvió loco con el mismo amor-
-Así es, Jim esta ciegamente enamorado de mí-respondí sin mirarlo
-¡¿Y tienes el descaro de aceptarlo?!-el lobo se enojó
-¡Basta!-me detuve y me giré a verlo, soltando a Mel-¡Me siento culpable, quiero verlo, quiero agradecerle el que me haya llevado hasta ti! Dudas de mí como si no me conocieras, como si lo que pasó anoche no te importara-bajé la cabeza y me calmé un poco-Iré a ver a Jim…te guste o no-

Volví a darle la espalda y avancé, sola. Era increíble que Kirk dudara de mí yo que lloré más de una vez por él. Que pasé tantas malas cosas. Maldición…
Todos nos detuvimos y delante de nosotros apareció esa puerta que vimos la primera vez que Jim nos llevó con ellos, la puerta tenía las orillas iluminadas y esa energía tan divina se sentía en mi piel, como si me estuviera abrazando. La puerta se abrió sola, haciendo que la luz fuera muy fuerte, tan fuerte que me cubrí los ojos ¡Aquello me dejaba ciega si no me cubría los ojos! Después de que el destello cesó, ahí estaba todo…justo como lo recordaba. Pero esta vez, esa habitación era ocupada por Drew, quien estaba sentado en el sillón viendo el intenso fuego, se veía tranquilo, incapaz de hacerle daño a alguien. Incluso, cuando sus ojos se posaron en mí, solamente una sonrisa se dibujo en su rostro; una sonrisa sincera. Todos entramos y la puerta desapareció detrás de nosotros.

-¿Qué hacen aquí?-preguntó serenamente Drew
-Yo solamente vengo con ellos-Kirk se cruzó de brazos, molesto
-¿Dónde esta Jim?-pregunté ignorando a Kirk
-Él esta con Joey-Drew me dio la espalda
-Tienes que dejarme verlo-me adelanté un paso
-¿Por qué habría de hacerlo? ¡Fue tu culpa él que haya llegado así!-exclamó Drew al momento que se giró a verme
-Yo no sabía…-
-No vengas a hacerte la inocente, Root estaba enamorado de ti y por ti se entregó, casi muere… ¡Eres una maldita!-gritó el lobo
-¡No sabes nada! ¡Quiero a Root más no lo amo, lo considero el hermano que nunca pude tener! ¡El hermano que Julián no supo ser!-me solté en llanto y empujé a Drew

Era increíble las cosas que me estaban pasando en estos momentos, seguí llorando en silencio, sintiendo como las lágrimas rodaban por mi mejilla y como la desesperación aumentaba dentro de mí. Por unos instantes no pude evitar pensar solamente en Jim. Me limpié la cara con ambas manos y después me giré para ver a Drew, mirarlo de una forma despreciable, ocultando el más mínimo de mis sentimientos que me estaban debilitando poco a poco.

-Me vas a dejar ver a Jim ¿Si o no?-respiré profundo
-Te dije que no, más vale que se vayan si no quieren que…-
-¿Sino qué?-

En ese momento apareció Dave en una esquina, con un pantalón y camisa negros, tenía unos lentes de sol que colgaban de su camisa un poco abierta del cuello. Su mirada estaba como si no hubiese dormido bien y se fijaba en Drew, en aquel lobo tan rencoroso.

-Cali, sabíamos que llegarías-Dave bostezó
-Dave ¿Dónde esta Jim? Por favor, dime-me acerqué a Dave y casi caí en sus brazos
-Ven conmigo-

Dave me rodeo los hombros y me condujo a una puerta que había aparecido detrás de nosotros, esta se abrió sola y antes de ingresar…lancé una última mirada a Kirk, su expresión de decepción y de enojo era tan fuerte y a la vez evidente, me sentía triste más porque Kirk dudaba de mí. Me dolía tanto en el alma, como si alguien me desgarrara con el simple sentimiento; me giré y Mustaine y yo entramos, la habitación estaba oscura y solamente era iluminada con una vela pequeña, la vela estaba sobre una mesita pequeña y al lado de la mesa estaba la cama donde Jim yacía acostado boca abajo, su espalda cubierta con pequeñas vendas manchadas de sangre, su rostro cubierto por su corta cabellera y sus manos aferradas a la sábana…así fue como en un determinado momento me lo llegué a imaginar. Miré a Dave, casi preguntándole si podía acercarme a él; Dave asintió con la cabeza y rápidamente me acerqué, me hinqué al lado de Jim, tomé su mano. Moví un poco su cabello para poder ver sus ojos, estaba consciente…mirándome serenamente como si lo que le pasó fue algo normal, su vista era tan enigmática y me provocaba una paz, esa paz que muy pocas veces logro tener en mi cuerpo. Dave salió sin hacer ruido y dejó la puerta medio abierta, seguí mirando al Thit, contemplándolo, tratando de entender porque rayos se entregó.

-¿Por qué regresaste?-preguntó con un hilo de voz
-Tenía que volver a verte, agradecerte lo que has hecho por mí…-
-Tenía que hacerlo, es mi deber…-
-Jim, por favor ¿Por qué le creíste a Reider?-
-¿Cómo…?-
-Te seguí, se que te agredieron, se que lo hiciste por mí pero ¡No debiste de haberlo hecho!-exclamé en voz baja
-Cali, por favor, deja tus regaños para después ¡Lo hice por el mismo maldito amor que siento por ti! No tenía alternativa, mi mismo corazón me empujó a hacerlo y él…me dijo que debía alejarte de mí ¡Así te olvidaría, tengo que aceptarlo eres de Kirk!-
-Aún así no debiste, Reider es un maldito más que los que mataron a Jesús-gruñí
-Fue mi problema Cali, déjame ¡Algún día me daré cuenta de lo que hice! Deberías de preocuparte más por tu Kirk…-
-Lo hago pero ahora…-
-Estás enojada con él y viceversa, lo sé…no quiero que por mi culpa, ustedes dos terminen menos ahora que tú…que tú…hay vida dentro de ti-
-¡Que cosas dices! Por favor Jim…-dije en tono burlón
-Se que apenas fue anoche pero yo puedo sentir como aquel regalo de Dios esta dentro de ti-me sonrió
-Jim…-me alejé de ahí para quedar frente a la cama
-Te adelantaste Cali, te entregaste profundamente enamorada a Hammett en un momento que no era el correcto-borró su sonrisa
-Recupérate pronto, te necesito a mi lado como no tienes una idea-cambié de tema
-Habla con Kirk, solucionen este problema-Jim siguió insistiendo en ese tema
-Jim ¡No! No estoy esperando ¡No digas cosas que no son!-me puse nerviosa
-Vas a estar bien, yo lo sé…-
-Oh por favor, deja de decirme eso…-me llevé las manos a la cabeza
-Entiende Cali, habla con Kirk no pueden estar distanciados…esperas un bebé de él, vas a tener que cuidarte mucho ¡¿Entiendes eso?! No puedes volver a cometer el mismo error otra vez-dijo Jim ya molesto
-¡Jim! No puedo decirle ¡No podré tener mi venganza! Necesito vengarme de Reider, de mi hermano ¡Hacerles sufrir lo que ellos me hicieron sufrir! Ya debo de dejar de lamerme las heridas y sacar las garras como loba que soy-miré a Jim
-Lo harás pero no como quieres, será de otra forma y si tú no le dices a Kirk…yo me encargaré de que se enteré-se sentó en el borde de la cama
-No lo harías-mi expresión cambió a estar desconcertada
-No dudes de un Thit-
-¡No lo hagas!-exclamé y me acerqué a él
-Díselo, merece saberlo como progenitor de esa criatura-Jim señaló mi vientre
-Lo haré cuando encuentre el momento indicado-lo miré a los ojos
-Me parece perfecto, pero sino lo haces yo personalmente lo haré…ahora déjame, quiero estar solo-
-¡Maldición!-exclamé y salí de la habitación

La puerta se cerró sola detrás de mí, cruzada de brazos y molesta no supe que hacer en ese momento ¿Será cierto que estoy embarazada? No podía ser cierto. Nada me haría más feliz que tener un bebé peor no en estos momentos, no ahora que la verdadera guerra ha comenzado. Miré hacía el frente, ahí estaba aún Kirk ahora a un escaso metro de mí, mirándome ahora desconcertado…preocupado, su expresión, jamás la había visto. No recuerdo muchas cosas, solo que en ese momento todo comenzó a dar vueltas y que después me encontraba en el suelo, no supe que fue de mí porque cerré los ojos y dormí…

5/02/2011

Vampire Love

Los dos caminamos hacía el comedor donde los chicos nos estarían esperando, Kirk me tenía abrazada y aún así no dejaba de pensar en Jim ¿Estará bien? ¿Fue tanto su amor que se dejó llevar por las influencias de Reider? Me gustaría conversar con él, entablar una buena platica sin peleas, pero dudo que eso se pueda… ¡Me tengo que pelear por algo siempre! Llegamos al comedor y ellos ya estaban sentados en una mesa que casi estaba en el rincón. Sonreí al ver a los 4 vampiros juntos y riendo por algo; Kirk y yo llegamos hasta ellos y nos sentamos entre Mel y James. Por primera vez en la vida, James no se quejaba de que comiera junto a él.

-Los dos tuvieron algo anoche ¿Verdad?-preguntó Jason cruzando los brazos en la mesa
-¿Por qué la pregunta?-Kirk estaba desconcertado
-Solamente queremos saber-James nos miró con cara extraña
-Y ¿Por qué abría de responderles?-Le di un beso a Kirk en la mejilla
-¡Solos se descubrieron!-exclamó Jason
-Ni siquiera hemos respondido, aparte ¿Qué si hubo algo anoche? ¡Si! Hubo demasiadas cosas anoche-respondió Kirk casi gritándolo
-¡Kirk!-le di un golpe en la cabeza-¡Ventila todo lo que hacemos!-dije sarcásticamente
-¡Oh amor! Perdón-bajó la cabeza

Fue gracioso pero tampoco podíamos negar que anoche pasaron muchas cosas para el bien de nosotros dos. Creo que aún no pedían nada de comer porque estaban todos conversando, menos yo. Estaba pensando en muchas cosas, entre ellas Jim. Me mataba por dentro el saber que en estos momentos debe de estar muy lastimado; giré mi cabeza y vi a Lars rodeando el cuello de Mel con uno de sus brazos, con si su brazo fuese una tela, ella reía con él. Al parecer no fue la única que tuvo acción anoche. Me pregunto si ¿Jason se habrá enterado de esto? Ni hablar, si se entera puede ponerse muy loco.
Lars soltó a Mel y ella tocó mi mano. Extrañamente cuando lo hizo, una serie de recuerdo que no eran míos llegaron como si los hubiese vivido, también pude escuchar lo que pensó en esos momentos.

[MEL]
Habíamos llegado de la cacería Lars y yo mientras que mi hermano y James habían ido en la búsqueda del carro en el que habíamos llegado a Edmonton. Supongo que esta noche, mi hermano no dormirá pero estoy tranquila al saber que Jimmy está con él. Eran casi las 5 de la mañana pero aún no se mostraba luz ni nada; Lars y yo entramos a su habitación que era muy bonita, todo era blanco: las sábanas, las almohadas, el suelo, las paredes…todo. Me sentí fascinada con un lugar tan cómodo y más sabiendo que el danesito estaba conmigo.

-Anda Mel, cierra la puerta y ven conmigo-dijo Lars mientras se quitaba los tenis y los calcetines

Cerré la puerta de la habitación de Lars. Al girarme, lo vi sentado en el borde de la cama mirándome como si él fuera un león y yo un pequeño cordero al que iba a comer con tanto placer. Literalmente, presentía eso. Antes de acercarme a él, me quité los tenis y los calcetines, para sentir el suelo frío que era cómodo la verdad. Me acerqué lentamente a Lars, mirando sus verdes ojos que eran como esmeraldas, brillaban con tanta intensidad al saber que ya estábamos juntos de nuevo. Me senté en sus piernas mientras él abrazaba mi cintura. Jugaba con sus mechones que descansaban en sus hombros y aún así Lars no dejaba de mirarme.

-No sabes cuanta falta me has hecho-al fin, soltó algo
-Yo también Lars, te he extrañado como no tienes idea-hice una pausa-Mientras los hermanos de Cali nos tenían secuestradas, sentí un fuerte dolor en mi corazón al saber que te había dejado solo con Kirk-
-Perdóname amor, no debí de haber escrito esa carta ¡Y mucho menos debí de haberle creído al estúpido de McIntyre!-recordó Lars con amargura
-¿Sabes? No lo entiendo, es muy extraño…hubo unos momentos que nos protegió pero después se puso difícil ¡Quiso sobrepasarse con Cali dos veces y yo lo sabía! Pero ella no me quería meter en problemas-
-Acostúmbrate así es ella. En fin, bueno…hay algo que no sabes y es que…Jason se volvió loco unos días-
-¿Cómo…?-dejé de jugar con el cabello de Lars
-Si, cuando Drew nos dijo que habías muerto…Jason se encerró en su habitación y se volvió loco, comenzó a gritarle a las paredes que se callaran que lo dejarán solo…decía que quería morirse. Le gritaba a su padre que lo matara…que no quería vivir-
-Lars…-
-Lo hicimos entrar en razón dos días después y ahí fue cuando él habló sobre la gira que haría aquí en memoria a ustedes…Jason y yo llegamos casi a los golpes-se echó el cabello hacía atrás
-¿Por qué?-pregunté
-Porque yo quería que abriera los ojos… ¡Tú no estabas muerta! No quería creerle a Drew; en ese momento discutimos y Jass…me golpeo en la cara…James se molestó y se puso delante de Newsted para enfrentarlo pero apareció Abel y todo terminó-
-Nunca me imaginé que Jason se pusiera tan agresivo-
-Pues ya vez amor, lo bueno es que ya estás de nuevo con nosotros y esta vez no permitiré que nada ni nadie nos separe-pegó su frente a la mía-Te amo…nunca había amado a alguien como tú, te desee y ahora que te tengo te deseo más…-Lars me abrazó

No puedo explicar a ciencia cierta lo que en ese momento sentía el corazón de Lars. Estaba destrozado, si y todo por la culpa de un escocés; si nadie me hubiese detenido, el perro ya estaría muerto. Abracé a Lars como nunca antes lo había hecho, más que nada por las intervenciones tan fastidiosas de mi querido hermano. Ya era muy tarde, y me sentía algo cansada más no tanto para abandonar a Lars. Me Separé un poco de él solo para verlo, tocar sus suaves mejillas un poco calientes…se me hacia extraño que Lars estuviese tan cálido. Nosotros no sentimos el calor ni siquiera por probar sangre. Pero luego entendí que aquel calor que ambos sentíamos era el mismo que produce el mismo amor. Las palabras eran un estorbo en estos momentos, ahora solo funcionaría el idioma corporal.
Lars me cargó, elevándome en sus brazos para dejarme caer suavemente a la cama mientras él se situaba encima de mí, sosteniéndose con la fuerza de sus brazos.
Aquello me hizo soltar un gemido, a lo que Lars sonrió victorioso.

-¿Crees que tu hermano venga pronto?-preguntó a susurros
-No lo sé y…no me interesa en estos momentos-respondí con frialdad
-¡Qué respuesta tan agresiva!-exclamó Lars
-Él sabe cuidarse solo y yo también, olvídate de mi hermano y hagamos lo que tenemos que hacer-
-Mel, Jason puede venir pronto-Lars sonaba como si tuviera miedo
-Al diablo con Jason, hagamoslo…-

Me sentí toda una vampiresa ante mis casi frías palabras, hablé como si hermano no me importara. Y la verdad no me importaba en esos momentos, mi hermano sabe cuidarse solo y además esta con James. Lars se levantó de la cama para cerrar la puerta con candado, si algo iba a pasar mejor que nadie nos interrumpiera. Esperándolo en la cama lo miré con tanto deseo, con esas fuertes ganas que no creí poder desarrollar a esta edad; Lars solo se quedo parado a casi un metro de la puerta cerrada y se sacó la chaqueta de cuero para lanzármela, la prenda cayó en mi regazo y para provocarlo, la mordí suavemente; después el danés se quitó la camisa blanca y me la volvió a lanzar. Es como si él fuese mi “strippers” pero sin baile, me sentía emocionada por el siguiente movimiento de Lars peor fue tan rápido que no lo vi. Nuevamente estaba sobre mí ahora besando mi mejilla para después besar mis labios, y acto seguido introducir su lengua. Su beso era tan fuerte, tan profundo tan apasionado ¡Algo que jamás había experimentado! Me estaba dando más calor aún así que lo aparte de mí y delante de sus ojos me quité la blusa negra de “Iron Maiden” para lanzarla a un lado; Lars fascinado tocó mi cintura y un fuerte escalofrío corrió por mi piel ¡Fue como si estuviera bebiendo sangre! Pasó su mano por mi estomago, por mis pechos ahora descubiertos, por mis hombros, por mi cuello…su tacto era tan difícil de explicar pero ya quería que viniera lo demás. Su mano volvió a descender hasta mi pantalón y lo desabrocho…
Me asusté un poco pero luego lo seguí besando hasta que él se separó de mi boca y besó mi cuello, aquellos besos que eran como el fuego y donde podía sentir las ricas cicatrices. El vampiro tomó la sábana y con ella nos cubrimos hasta la cabeza, todo lo que fuera a pasar sería en la total oscuridad. Con el mismo movimiento que ambos hacíamos, tratando de controlar las ansias y el placer fuimos abandonando los pantalones. Hasta quedar totalmente desnudos, solamente con la sabana cubriéndonos y, para mí, el cuerpo del danesito cubriéndome. Mordió mi cuello y me abrazó para poder hacerme el amor así tan fuerte.
Lo que nos estaba pasando era una fusión no planeada, que en mi forma vampirica podía disfrutar al doble…de vez en cuando veía a los ojos de Lars los cuales eran dorados, ese dorado que nosotros tenemos cuando la sangre toca nuestra lengua. Emprendió el exquisito vaivén, primero lentamente para que no fuese a lastimarme y después comenzó con un movimiento frenético que me hacía gemir…desear más y más. Lo besaba para que los gemidos de ambos no pudiesen hacerse fuertes, se que en la otra habitación ¡Aquellos dos estaban profundamente dormidos pero atentos a todo!
 Me cansé de estar debajo de Lars así que rápidamente lo tomé de las muñecas y me levanté para dejarlo espalda abajo, envolviendo nuestro cuerpo en la sábana, haciéndolo uno solo. Besé el cuello sudado de Lars y después sus hombros, arrancándole pequeños gemidos. Se llevó las manos a la cabeza tratando de soportar todo aquel placer que le producían mis labios. En ocasiones creo que escuché “Más, más” Pero no se si solo fue mi imaginación. Metió sus manos dentro de mi oscura cabellera, despeinándome un poco más de lo normal. No lo soportó más y de nueva cuenta me levantó para situarse debajo de mí. Me sonrió y sus colmillos rozaron su labio inferior; pensé que esto no era más que una batalla, una batalla por saber quien era más fuerte o quien podía soportar esto. Recuerdo que me acerqué a su oído y le dije: “sigue, por favor” Con una voz muy depravada, ese tono tan aterciopelado que solamente emitía cuando maté a unos cuantos humanos.
Lars se acercó hasta mi mejilla y pasó su lengua, saboreando el sudor que corría casi desesperado por abandonar mi cuerpo, y de nueva cuenta volvió a emprender el vaivén, ahora siendo muy frenético, tanto que tuve que aferrarme a su espalda. Gemí lo más leve posible pero quería gritar, quería gritar que me estaba volviendo loca, que no me dejaría hasta que llegase al punto culminante. Su cabello castaño claro, casi queriendo acercarse al rubio caía en mis hombros, produciéndome cosquillas, quité su cabello y limpié el sudor de su cara.
Pasó tanto tiempo, no se cuanto y el final llegó casi al mismo tiempo que nosotros dos, al mismo tiempo nos arrancó un profundo gemido, un final tan hermoso y tan exquisito que no volvería a experimentar en un tiempo. Entendí que era ser amada en secreto por la noche y lo que era ser amada por el día.
Cansados y agitados los dos, él me abrazó, me abrazó fuertemente. Pegó su mejilla a la mía y después se movió tan rápido que ahora una parte de mi cuerpo estaba sobre él, mientras que yo tomaba la sabana sucia para cubrirnos de aquel frío.
Lars me acarició el cabello y escuché su dulce jadear aún, su cuerpo agitado bajaba y subía, era emocionante verlo así.

-Jamás olvidaré esto-suspiró
--Más te vale, porque sino te mato-repliqué
-Oye tranquila, se acabó el papel de vampiresa malvada…aunque debo de admitir que me fascino-
-Lars…-lo abracé más
-Te amo Mel, nunca se te olvide…ahora eres mía-me abrazó más
-Tú también eres mío, toda aquella que traté de llamara tu atención…la mataré-
-¿En serio?-rió
-No-respondí
-¡Que graciosa!-rió sarcásticamente
-Dormiré un poco ¿No te molesta verdad?-
-También tengo sueño…te amo-tomé su mano
-Te amo-

Cerramos los ojos al mismo tiempo y nos quedamos profundamente dormidos. Todas aquellas sensaciones habían sido nuevas para mi cuerpo, para mi alma…aparte que fue mi primera vez. Entendí que ahora Lars era mi vida completamente y que solamente tenía ojos para él, ni siquiera la extrema belleza de Joey podría contra este amor. ¡Joey! Es cierto, quisiera verlo una última vez…me quiero despedir formalmente y agradecerle todo lo que hizo por nosotras para poder llegar hasta Metallica. Lo haría después de haber desayunado. Dejé de pensar y creo que me dormí más no se cuanto, ya que unas horas después alguien llamó a la puerta. Abrí los ojos y miré a todos lados, ya todo se veía claro. Y aún seguía abrazando el cuerpo de mi danés, quien también seguía profundamente dormido. Alguien volvió a tocar la puerta y esta vez un poco más fuerte, como si estuviese enojado.

-¿Quién?-pregunté entrecerrando los ojos
-Mel, vístete y ven conmigo, iremos a desayunar-era Jason y sonaba como cansado
-Me tengo que bañar-
-¡Ay! Esta bien pero no te tardes-

¿Se habrá enterado de lo que pasó anoche? No lo sé y ahora no me gustaría saberlo. Dije muchas cosas frías anoche respecto a mi hermano y no me sorprendería si en un rato más me regañaba por todo lo que dije. Entré a bañar sola ¡Yo quería que Lars y yo nos bañáramos juntos! Ni hablar, de seguro mi hermano tiene cosas importantes de que hablarme.
Después de bañarme y vestirme con una blusa negra manga larga sin estampado, un jean azul marino y mis converse, me acerqué a Lars y lo besé en los labios. Él sólo se movió un poco y se acurrucó más en las sábanas. Salí de la habitación y mi hermano estaba sentado en el sillón, con una mano en la cabeza y casi dormido, me acerqué a él y puse una mano en su hombro.

-¿Hermano?-
-Mel ¿Dormiste bien con Lars?-bostezó
-Si, de eso no te preocupes-
-Vamos a desayunar ¿Te parece?-tocó mi mano fría
-No, yo…esperemos a Lars. Por favor ¿Sí?-sonreí nerviosa
-Ah, está bien-