11/27/2011

Dolorosa Verdad

[MEL]
1986. Buenos Aires, Hurlingham...
Una simple mortal más que se ocupa de la escuela y los deberes de la casa, por una vez en mi vida quisiera ser algo más que una humana y experimentar cosas nuevas. Era lo que todos los días pensaba cuando iba rumbo al colegio. Mi madre simplemente se despedía de mí antes de salir de la escuela y mi padre me deseaba que tuviera un buen día.
Algo normal.
Camino al colegio siempre tenía el presentimiento de que alguien me seguía pero al girarme para ver que pasaba, me daba cuenta de que sólo el viento y el sol eran mi compañía.
Había muchas cosas que eran extrañas pero que no decía por temor a que me catalogaran como una loca...
Mis padres me amaban mucho puesto que era la única, era su único amor y daban todo por mí pero cuando se trataba de conciertos las cosas cambiaban mucho.

-Por favor, le diré a Rizzo que vaya conmigo-imploré
-No lo sé hija, son metaleros y vaya que ese tipo de muchachos son bestias-dijo mi padre
-Por favor papá, es mi única oportunidad, deseo mucho ir desde que conocí a Iron Maiden-
-Lo pensaré todavia Melina, no hay de otra-dijo mi padre mientras seguía leyendo el periódico
-¡Ah Papá!-exclamé-Cuando de diversión se trata siempre haces lo imposible por quitarmela, creceré sin haberme divertido
-No veas las cosas así hija-mi padre se quitó el periódico y lo dobló-Mel, sabes como son esos conciertos, pueden lastimarte y creéme que es lo que menos deseo-
-Entonces, uno de ustedes vaya conmigo-me crucé de brazos
-No me gustan esos conciertos-renegó mi papá
-¿Mamá?-pregunté viéndola
-No lo sé Mel, creo que mejor deberías de...-
-¡Es el colmo!-me enojé-Saldré un rato-


Era el atardecer así que salí de la casa sin problema alguno, detesto el sol más porque me ciega completamente. Estaba muy enojada por la negación de la ida al concierto de iron Maiden, mis padres me han impedido ir a muchos lugares y aquello me molesta mucho, entonces llegué hasta un parque y me senté en una banca mientras mi vista perdida en el cemento que era la banqueta se quedaba fija...pensé en las palabras que usé para hablar con mis padres y que había dicho que creceré siendo infeliz. Muchas veces me he detenido a pensar sobre mi futuro ¿Por qué no me veía siendo una profesional? Simplemente no tenía ninguna visión sobre aquello, había oscuridad y eso era lo único que podía ver ¿Y si...? Puede ser pero me reservaba el derecho a saber en un futuro...
Un hombre se sentó a mi lado, ni siquiera le dirigí la mirada hasta que me tocó el hombro, instantáneamente me giré para verlo y después mis ojos se quedaron fijos en él, pues ese hombre era corpulento, tenía una piel blanca muy bonita, era pelirrojo y traía puestos unos lentes negros, su ropa era negra...al parecer no era la única que gustaba de este color.


-¿Tu eres Melina no?-preguntó con una sonrisa muy linda
-S-si...-estaba desconcertada-Señor ¿Cómo me conoce?-
-Soy amigo de tus padres, pero hace mucho que no los veo, la verdad es que solamente te vi cuando eras una pequeña y de ahí me fui a Europa...-
-Mis padres jamás me mencionaron sobre usted-estaba asustada
-Por favor, no me tengas miedo, jamás lastimaría a una niña tan bonita-se quitó los lentes-Me llamo Reider Farrelly-extendió su mano

-¿Reider?-pensé un momento-Jamás había escuchado su nombre
-Era de esperarse, la verdad es que te vi y me recordaste mucho a tu madre-
-Usted me sigue sorprendiendo, mis padres jamás me mencionaron su nombre-me levanté-Si me sigue seré capaz de gritar-
-Mel-se levantó-Nunca te librarás de mí, aún si llegas a ser como un chupa sangre-


Reider se marchó de ahí. La actitud de ese hombre me tenía algo horrorizada, el que supiera mi nombre y algo de mis padres me daba mal presentimiento y me hacía pensar dos cosas: Un secuestro o un asesinato.
Tragué saliba y me marché a paso rápido a mi casa, creo que le diría a mis padres sobre lo que me acaba de pasar y que por lo visto si era grave.
Cuando llegué a casa me di cuenta de que el mismo hombre estaba ahí, sentado en el sofá riendo con mis padres...entonces si era cierto, él conocía a mis padres. De ser así ¿Por qué todavia seguía dudando de Reider? Temía por mi familia y por mi vida.


-Mel ¡Que bueno que llegas! Te presentó a...-mi padre e acercó a él
-Se quien es, tuve el "placer" de hablar con él en el parque-dije sin dejar de ver los ojos azules de Reider
-Ah si, me topé con tu hija en el parque, la asusté un poco pero no pasó a mayores...-Reider se acercó a mí y me rodeo los hombros-No volverá a pasar, Mel y yo seremos amigos ¿Verdad?-
-Lo que digas...-susurré


Porque Reider me daba malos presentimientos, por un lado le tenía miedo y por otro lado me gustaba como se veía pero mi miedo a él ganaba. Mientras él sonreía pude ver que tenía un par de caninos superiores largos, se me hizo extraño y la idea que fuese un vampiro se adueño de mi mente. Pero era amigo de mis padres y por lo que veía, él los quería.
La mañana de un sábado lleno de tocadas había llegado, me levanté temprano para arreglar mi habitación y poder tener el resto de la mañana y la tarde libre, el sábado era el día perfecto para tocar guitarra sin problema. Mis padres acostumbraba a irse a pasear un rato los sábados por la mañana así que ese día estaba sola.
Pero, por extrañas razones, no me sentía del todo sola.
Y mis dudas se remontaban a la cocina, alguien estaba ahí...pero ¿Quién? Mis padres se fueron y sólo estábamos Jowi, mi gatito negro, y yo. Fui hasta la cocina y mi sorpresa fue ver en la mesa a Reider, estaba con las manos sobre la mesa, mirándome con sus ojos color cobre ¿Cobre? ¡Pero yo los vi azules ayer! Esto era extraño y, más que me hayan dejado sola con él...

-Buenos días Mel-me sonrió
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?-me asusté
-Tus padres me pidieron que me quedara a cuidarte-
-Eres un mentiroso-me enojé-¡Mis padres no accederían a que un tipo como tú me cuidara!-
-¿Por qué me odias? Yo no pienso hacerte daño, soy solo un humano-
-¿En serio?-dije sarcásticamente-Tus ojos eran azules ayer y hoy son color cobre ¿Qué eres?-


Reider se echó a reir a carcajadas, cosa que me asustó, pues su risa era macabra. Jowi le gruñó y hasta huyó de ahí, y sabía algo: Reider era un lobo con piel de oveja...eso era más que obvio.

-¡Vaya! Es el efecto de la luz tontita, ahora confía en mí que jamás te hare daño...es más-se levantó y de su bolsillo saco dos boletos-Dime pequeña ¿Sabes que es esto?-
-No tengo la menor idea señor Farrelly-me crucé de brazos enojada
-Son dos pases para ir a ver a Iron Maiden, lamentablemente un amigo me quedó mal y sería un desperdicio que uno de los pases se fuera a la basura ¿No crees?-
-¿Te gusta Maiden?-arqueé una ceja
-Claro ¿A vaso crees que soy un cualquiera? Mis gustos musicales van más ayá de las cadenas del rock-
-Entiendo-medité un poco-¿Cuál es el truco Reider?-
-No hay truco Mel-se acercó a mí y me entregó un boleto-Puedes ir conmigo o ir sola, no te preocupes por lo de tus padres, yo les diré que irás conmigo-me guiñó un ojo
-Gracias-suspiré
-No es nada-Reider pasó a mi lado
-¡Reider!-me giré para verlo y se detuvo-Iré contigo y...confio en tí, pero después de ese concierto quiero que me dejes en paz-le dije aún desconfiando
-Claro Mel-se giró para verme-Después del recital, dalo por seguro que te dejaré muy en paz-sonrió y sus colmillos ya no estaban


Reider se me hacía un tipo muy enigmático y me daba miedo pero a la vez sólo me decía: "Es solo un humano más, es un simple mortal que te acaba de invitar a ver Iron Maiden". Reider se fue a la sala y me dijo que de rato llegaban mis padres y, que si lo deseaba, podía quedarme en mi recamara...tocando la guitarra. Era extraño que Reider supiera mi talento a la guitarra y a la vez me quitaba malas idea, después de todo, mis padres debieron de haberle dicho que eso me apasionaba más que otra cosa.
El concierto era en una semana, es decir, el próximo sábado en la noche.
Durante esos días de espera comencé a sentir algo extraño, tenía sueños donde la oscuridad era lo único que mis ojos veían...pero no sentía miedo, simplemente tenía esos sueños. En clases, escribía diversas cartas que hablaban de lo que sentía por mis padres, por mis amigos, por la vida que llevaba...despedidas.
Cuando estaba en mi recamara, tocaba la guitarra con pasión, como si alguien fuera a arrebatarme esa pasión tan hermosa que había desarrollado y que tenía que disfrutarla lo más que pudiera.
Todo era tan extraño y no se porque veía las cosas de esa manera, no se porque todo parecía como la última vez.
Ya había llegado el tan esperado día del concierto, para ello me arreglé de negro usando una camisa con la imagen de Iron Maiden y me vi al espejo.


-Bueno Mel, hoy es la noche...hoy será una noche alocada, después de hoy, todo volverá a la normalidad-me dije para calmarme un poco
-¡Mel! Reider ya esta aquí-gritó mi madre
-¡Ya voy!-

Sobre mi cama tendida dejé mi brazalate preferido que tenía una piedra morada en forma de estrella, si algo me pasaba, deseaba que mis padres conservaran este recuerdo.
Después salí de mi recamara ya lista para irme, y ahí lo vi, recargado en la pared completamente de negro, viéndose como un hombre elegante sin deslices nisiquiera que fuese tachado como un demente. Tragué saliva y me acerqué a él.


-Te ves bien-
-Gracias, tu también te ves bien-sonrió Reider
-¿Y a que hora la traeras?-preguntó mi papá
-Bueno, el concierto se acaba a las 11, tenlo por seguro que la niña regresará a las 11:30 no más-
-Me parece perfecto-sonrió mi mamá
-Bueno, no se diga más, vamonos Mel-Reider salió primero


Me quedé pensando unos momentos mientras contemplaba cada rincón de esa habitación para después ver a mis padres y abrazarlos con fuerza mientras les decía: "Los amo, gracias por todo"
Después salí de la casa junto con Reider. El camino estaba oscuro y por donde ibamos no había nada de gente. Pero para donde ibamos, no era el camino al estadio donde sería el concierto...


-Reider¿A dónde vamos?-pregunté asustada
-Ah, perdón por no decirte pero vamos por unas cosas a mi departamento y justamente está por este camino-
-¿Qué se te olvidó?-pregunté
-Mi sweter Mel, no te preocupes, no pasara nada-


Seguimos caminando y mientras tanto Reider hablaba conmigo sobre como era Europa, aquello me pareció interesante y le presté atención pues verme sin interés podría ser un arma en mi contra. Después de todo ya me demostró que no era mala persona; después de un rato de caminar, Reider me indicó que había que pasar por ese callejón para poder llegar a su departamento. El callejón era oscuro y se escuchaban los chidillos de las ratas, me dio miedo y no había forma de que aquello desapareciera...lo pensé,  mejor no quería ir al concierto y quería regresar a mi casa.


-¿Sabes? Mejor no quiero ir a ver a Maiden, quiero ir a casa-
-¿Cómo? Oh por favor, nadie te hará daño, estoy aquí-me sonrió
-No Reider, por favor, mejor llevame a casa-imploré
-Ay por favor, no pasará nada, si quieres sujeta mi mano-
-¡Qué no!-exclamé-Me quiero ir a casa-
-Anda vamos, no pasara nada-


Ciegamente confié en Reider sin saber que eso me costaría la vida...
En el momento en el que entré al callejón, un escalofrío se apoderó de mi cuerpo y mi corazón se aceleró descontroladamente...


-¡Me quiero ir!-grité asustada


Y cuando corrí para irme a donde sea que fuera seguro, Reider me tomó del brazo y me abrazó con fuerza. Estaba tan asustada que mi instinto me obligaba a forcejear para liberarme de él pero Reider era mucho más fuerte que yo...después me giró para que mi espalda chocara con su pecho y me volvió a abrazar...antes de que pudiera volver a gritar, sentí algo afilado clavarse en mi cuello y después una respiración, sin darme cuenta....Reider me había encajado los dientes en el cuello y se estaba tomándo mi sangre, me estaba matando...
Se estaba bebiendo mi sangre, me estaba matando...ahora ya veo porque tenía esas sensaciones de muerte ¡Reider era un vampiro y había hecho todo esto para matarme!
Después me soltó y caí al suelo sucio con algunos periódicos arrugados, sentía mi corazón palpitar muy despacio...en cualquier momento se detendría. No dejaba de ver a Reider, mientras él se limpiaba los hilos de mi sangre...


-¡Has sido una exquisita cena! Adiós niña tonta-


Desapareció frente a mis ojos. 
Entonces ¿Este era mi fin? ¿Moriría sola? Alcé la mano al cielo oscuro como si quisiera alcanzar algo...comencé a llorar pues de haberme hechado atrás cuando Reider me pidió ir al concierto no estaría así.
Todo se comenzó a oscurecer y después, al final, todo oscureció.
Todo quedó en la nada.
No sabía que era de mí, si era un alma en pena que vagabundeaba por las calles de Hurlingham o que estaba en otro lugar...aún no veía la luz del cielo ni escuchabas su trompetas gloriosas; tampoco veía el fuego del infierno ni escuchaba los gritos de dolor...no veía absolutamente nada más que oscuridad.
Pensé en mis padres ¿Qué era de ellos? ¿Estarán preocupados? ¿Ya se habrán enterado? Lloré al preguntarme eso, había dejado a mis padres y eso me dolía tanto en el alma...
Pero luego algo pasó...por arte de mágia, vi una luz a lo lejos...algo que me indicaba la salida o la entrada, no me importaba que era, lo único que sabía era que quería salir de la oscuridad. Abrí los ojos, estaba sobre una cama, por una extraña razón me sentía diferente, miré a todos lados pero sólo veía una habitación lujosa de hotel ¿Cómo había llegado ahí si yo estaba muerta? Supongo que era parte del proceso...
Me levanté de la cama para ir hasta un espejo, aún conservaba mi ropa del concierto pero había algo diferente en mí; mi piel era pálida al abrir un poco la boca vi que tenía colmillos...me quedé sorprendida. Después en el aire había un olor a comida muy delicioso, como si quisiera provarlo...las ansias recorían mi cuerpo. La puerta de la habitación se abrió y por ahí entró un joven de cabello largo medio ondulado color castaño clarísimo, de ojos azules, vistiendo como cualquier persona...tenía unas facciones de persona amable pero si ya me pasó con Reider, lo más raro es que ese joven tenía un extraño olor,  un olor que yo también poseía. Mis ojos se posaron en los suyos, hipnotizandome...


-Hola, me alegra que ya hayas reaccionado-sonrió
-¿Quién eres? ¡¿Qué quieres?!-exclamé asustada y arinconada
-Tranquila, me llamo Jason Newsted y yo te reviví...-se quedó cerca de la puerta-Un vampiro te mordió y yo te encontré, te reviví-
-¡No! Es mentira, soy un alma en pena-
-No pequeña, eres una vampira-me sonrió
-¿Soy como...?-ni siquiera podía articular el nombre
-¿Cómo el que te mordió? Si, eres una vampiresa recién nacida....-se acercó lentamente-No te preocupes Mel, yo cuidaré de ti eternamente-
-¿Cómo sabes mi nombre? ¡¿También ibas a hacerme lo mismo que Reider?!-
-¿Reider? Entonces él es tu creador...-pensó unos momentos-No, claro que no, no te pediré tu confianza ahora pero desearía que te quedaras conmigo, yo cuidaré de ti-Jason se recargó en la puerta-Verás pequeña, todos los vampiros tenemos el poder de escuchar a grandes distancias-
-No entiendo, ¿Cómo...?-
-Sé que tienes muchas dudas y, creéme Mel, prometo responderlas mientras pasan los días-
-Mis padres...susurré
-Mel, llevas una semana "muerta" tus padres se mudaron lejos de Hurlingham...no soportaron que su única hija aya muerto-dijo tristemente Jason
-¿Cómo sabes eso?-


Jason me mostró un recorte de un periódico donde aparecía yo tirada en ese callejón completamente desangrentada con la ropa para ir al concieto...entonces todo había pasado. Estaba muerta para el mundo pero para Jason y para mí no. Dejé caer el periódico, pues aquella idea me era escalofriante. Entonces mis ojos buscaron a Jason y me dediqué a contemplarlo, era muy hermoso...


-Ven-Jason me abrazó-El que te mordió simplemente se alimentó de ti, pronto lo encontrarás y podrás vengarte de él...yo cuidaré de ti Mel, seré tu ángel guardían, tu hermano mayor, tu maestro, tu padre...-
-¡Jason!-


Lo abracé con fuerza mientras lloraba desconsolada.
Desde ese momento entendí que había dejado de ser Melina Acuña para ser ahora Mel Newsted, la vida de Jason Newsted. 


[DE VUELTA A LA REALIDAD]
Abrí los ojos, aún estaba en la habitación de mi antigua casa y David tomaba mi mano. Miré a Lars y se soltó de David completamente horrorizado.
El vampiro abrio los ojos y estos brillaron con intensidad, había concluído la visión.


-¿Reider es mi creador?-dije con un hilo de voz a punto de llorar
-Si, él fue quien te trajo al mundo oscuro-dijo David
-¿Jason tiene el poder de revivir?-preguntó Lars
-Claro, pero jamás usó su don hasta que vio a Mel en ese callejón...Jason probó el verdadero amor-dijo David
-¿Por qué jamás me lo dijo?-
-No lo sé Mel, yo sólo te hice regresar en el pasado...ve con tu hermano y cuestionalo-David miró su reloj-Tengo que irme, estamos en la tarde, espero pueda volver a verlos pronto al igual que Dave Mustaine, adiós muchachos-


David desapareció delante de nuestros ojos. Se marchó tan pronto.
Me quedé pensando en todas las visiones, las sensaciones, en lo que vi por última vez...pero aún así mi camino esta reconstruido al lado de Lars y mis amigos. 
Lars me tomó la mano y ambos salimos de ahí, extrañamente dimos al callejón, donde encontramos a Ellefson...al estar ahí en el lugar de mi muerte comencé a derramar lágrimas ¡Me dolía el hecho de saber que había muerto sola y que, ciegamente, confié en el maldito asesino de Stephen!
Entonces nos alejamos de ahí aún mientras mis pensamientos estaban clavados en esas terribles imagenes. Lars no dejó de consolarme pues sabía que eso me había afectado demasiado.
Llegamos hasta la habitación donde nos quedabamos y frente a Jason pasé sin decirle nada, hasta que llegué a mi habitación donde me tiré en la cama y seguí llorando ¡Odié tanto a Reider! Porque le creí sabiendo que eso no estaba bien. Por eso los humanos no sobrevivimos tanto, porque confiamos en desconocidos que después acaban con toda ilución de nosotros.


-¿Mel?-era Jason
-¡Jason!-me levanté corriendo y lo abracé
-¿Qué pasó hermana?-preguntó asustado
-¡Oh Jason! No debí de haber ido, no...-gimoteé
-¿Qué pasa Mel?-me tomó de los brazos para verlo-¿Quien fue el imbécil que se atrevió a hacerte algo?-
-No Jass, yo fui la culpable...fui hasta un callejón, el callejón donde fallecí...tuve regresiones ¡Lo sé todo!-exclamé y seguí llorando
-¿Todo?-Jason se sorprendió más
-¡Se que Reider me mató, se que morí, se que tu me salvaste!-
-Mel...perdón no...-Jason comenzó a llorar también-No quería decirte, no... ¡No quería que sufrieras! ¡Perdóname!-
-¡Me quitó todo!-volví a tirarme a la cama
-Mel, Mel, Mel-Jason se acercó hasta mí y se arrodilló del lado de la cama donde estaba mi rostro-Perdóname por favor-siguió llorando-Si jamás te dije fue porque no quería preocuparte, porque no quería angustiarte...porque cuando tus ojos vieron los míos te amé demasiado como mi hermana y juré que si alguien se atrevía a lastimarte sería capaz de matar a sangre fría, tú eres todo para mí...-
-Jason...-
-No importa que ames con pasión a Lars, eres mi hermana y te amo como se aman los hermanos, siempre estaré ahí...-
-Hermano-me limpié la cara y me senté en el borde de la cama-Gracias por todo Jason-sonreí un poco
-Al contrario, gracias por haberme permitido ser tu familia-


Nos abrazamos con fuerza mientras seguíamos llorando.
Al fin la verdad se reveló y era hora de prepararnos para terminar definitivamente con Reider...



11/25/2011

Recuerdos Rotos

1988
ARGENTINA, BUENOS AIRES, HURLINGHAM...
Dos noches después de que me dieron de alta en el hospital tomamos el primer vuelo a Buenos Aires. A encontrar los recuerdos perdidos en las calles de la ciudad Hurlingham y a rescatar a mi bebé de las garras de Reider. En una avioneta privada, subimos nosotros (Metallica, Mel y yo) mientras que en otra iban Dave y Drew, Joey y Jim, prometieron ayudarnos en lo que fuera posible.
A pesar de que el problema era muy delicado, me sentía tranquila, confiaba en el espiritu de Stephen y, en vida, jamás se alejó de mí aún sabiendo que ambos podíamos morir. Por ahora mi objetivo era permancer escondida en la ciudad en lo que caía la noche para buscar a ese maldito híbrido.
Ya en un lujoso hotel en Hurlingham, me quedé en la terraza apoyando mis brazos en el barandal de mármol viendo hacía el horizonte, las casas, los edificios...pensaba y pensaba y de mi cabeza no salía lo que ocurriría si, por desgracia, llegaba tarde. Estaba tan abrazada a mis pensamientos que no me di cuenta de que Kirk ya estaba a mi lado.

-Hola-me sonrió
-Hola-le sonreí también
-¿Estás bien?-
-Si, es sólo que sigo muy preocupada...he pensado y creo que no estoy calificada para ser madre-seguía mirando el horizonte
-Amor, se las desgracias que te han pasado y considero que son cosas del destino ¡Nadie sabía que Reider sobreviría a esa altura!-Kirk tocó mi mano
-En ese entonces era muy pequeña pero realmente amaba a Stephen y estaba segura de que quería a ese niño más que a mi vida-
-Y se que amas a nuestro hijo, deja de torturarte...lo encontraremos y lo tendrás en tus brazos-Kirk tomó mi rostro y me hizo verlo-Daré mi vida por ese niño si es necesario, no lo he visto, lo sé, pero en estos nueve meses que el bebé ha estado dentro de ti, me ha dado tiempo de reflexionar y lo amo...lo amo demasiado, no permitiré que Reider me lo quite...antes tendrá que pasar sobre mí-
-Kirk...-
-Cali-él me abrazó-Me arrepiento si en un pasado dije que él te estaba haciendo daño, fui demasiado egoísta y tenias razón, en ese momento no sabía lo que tu estabas sintiendo-
-Por favor Kirk, sé que fuiste egoísta pero eso quedó en el pasado-lo solté-Tenemos que estar firmez para recuperar a nuestro pequeño-
-Perdón por interrumpir-

En ese momento, apareció Dave. Kirk y yo interrumpimos nuestra charla para ver al lobo que parecía algo aturdido pero a la vez preocupado.

-¿Pasó algo?-preguntó Kirk mirándolo
-Desde que llegamos a esta ciudad, he tenido diversas visiones y todas señalan a un estadio, supongo que un estadio municipal de esta ciudad-hizo una pausa después me miró-Reider planea llevar a tu cachorro a ese estadio, específicamente a la cancha de basquetball-
-¿Estás seguro?-preguntó Kirk
-Claro, mis visiones nunca fallan...si hay algún cambio se los haré saber-
-¿Estás bien Dave?-pregunté con curiosidad
-La verdad no, no sólo esas imagenes me atormentan sino que hay otras sin sentido-
-¿Cómo...?-
-Hay imagenes donde veo a Elizabeth y a Sebastian...Reider esta delante de ellos con tu cachorro en manos, es como si fuera a entregárselo-suspiró Dave
-No tiene coherencia Mustaine-dijo Kirk-Elizabeth y el clan de los lobos también planeaba terminar con Reider-
-Es eso a lo que me refería Hammett, no tiene sentido...debo de seguir aturdido, jamás había venido a Argentina...al no haber nada que nos ayuda, debo de tener esto-se defendió Dave que al instante se llevó una mano a la cabeza
-Deberías ir a dormir un poco ¿No?-dije queriendo ayudar
-No creo que sea correcto y menos en estos momentos-
-Por favor Dave, estas muy cansado, bastante has hecho por nosotros al darnos la ubicación exacta de donde se encuentra nuestro hijo-dijo Kirk queriendo ayudar a Dave
-Estoy bien, cualquer alteración en la visión se los haré saber-Dave hizo una seña de despedida con la mano y entró a la habitación del hotel

Una pista más pero eso no seguía siendo nada tranquilizante para mí. Hasta que tuviera a mi cachorro sano y salvo en mis brazos estaría feliz.
Kirk me dio un beso en los labios y entró a la habitación. Me quedé en la terraza pensando o tal vez esperando hasta que el sol que apenas comenzaba a aparecer cayera de nuevo...


[MEL]
Nunca creí que mi ciudad natal sería el lugar que tanto enigma causaría en mí, no recordaba nada antes de ser una vampira y eso me tenía tan desesperada ¿Y si nací de la nada? Pero Jason ha sido mi única familia y a pesar de que es mi hermano, mi padre adoptivo...no lo veo de esa manera. 
Estaba sentada en el marco grueso de la ventana cerrada viendo a la gente caminar por la acera y los carros pasar por las calles...una vida rutinaria para los humanos pero un complicado momento para mí.
En ese momento, alguien ingresó a mi habitación. No me tomé la molestia de ver quien era, no estaba en condiciones de dirigirle la mirada.

-Mel-

-Joey-suspiré
-¿Por qué estás tan seria? Tú no eres así-dijo Joey quien se sentó en una silla frente a mí
-Joey ¿Desde hace cuanto eres un Thit?-pregunté sin dejar de ver hacía fuera
-¿Por qué quieres saber?-


No le contesté. 
Simplemente esa sería la partida para poder explicarle porque estaba así.


-Desde hace 400 años-respondió desconcertado
-¿Recuerdas tu vida humana?-
-Sí, es algo que no debo de olvidar-Joey tocó mi pie-¿Por qué tus preguntas?-
-No recuerdo mi vida antes de ser vampira-confesé
-Vaya-dijo Joey y después se recargó-Eso si es una tragedia-
-Por Favor Joey, esto es serio, el hecho de no saber de donde vengo es algo terrible...creer que nací de la oscuridad sin un creador me tiene preocupada-
-¿Quieres arriegarte y conocer la verdad? ¿Por qué no te conformas con saber que tienes un hermano que te ama, un vampiro que te adora y un clan que daria todo por ti? ¿Por qué no, Mel?-Joey trataba de hacerme entender
-Porque no es lo mismo Joey, es doloroso no saber quien eres-
-No sabes lo que haces Mel, por favor, conformate con saber que tienes seres que te aman-Joey se enojó
-No te estoy pidiendo que me ayudes, simplemente te dije lo que haré con o sin la ayuda de alguno de ustedes-me levanté dispuesta a irme-Iré a caminar, sé como llegar, no hace falta que me acompañes-
-Mel, espera-Joey se levantó y me tomó del brazo-Estoy hablando en serio, no sabes lo que haces-
-Lo sabré cuando lo haya terminado, adiós-me solté de él


Salí de la habitación y pasé por la puerta que daba a la terraza, me quedé un momento viendo a Cali, su expresión de extrema preocupación, supongo que así fue cuando mis padres se enteraron que estaba muerta. Pero a diferencia, ella si recuperará a su hijo. Justo cuando iba a seguir mi camino me topé con Lars.


-¡Lars!-exclamé feliz y lo abracé
-¿Qué sucede amor? ¿Pasa algo?-preguntó abrazándome
-No es nada, de un momento a otro deseé abrazarte-
-Que lindo detalle, esta situación no te ha dejado desmostrar tu querer a mí ¿Verdad?-me tomó de las manos y me vio a los ojos
-Así es amor-sonreí un poco-¿Dónde esta Jason?-pregunté mirando a todos lados
-Jason anda con James, hablan junto con Kirk sobre un plan para esta noche-
-Entiendo-pensé un poco-¿Drew, Dave y Jim?-
-Drew esta con su padre, al parecer Dave no se siente bien del todo...-Lars hizo una pausa-Jim debe de estar con Cali-miró a donde estaba ella-Efectivamente, esta con Cali-
-Perfecto-pensé-Lars ¿Podemos salir a caminar? Es urgente-


Lars parecía preocupado por mi decisión pero sabía que era el único con el que podía contar en estos momentos, era urgente llegar a mi antiguo hogar para descubrir mi pasado. Tal vez encuentre cosas desgradables pero eso no me importaba mucho, la nueva vida que tenía al lado de mis amigos inmortales era mucho mejor.


-Esta bien, trae tus lentes...-me dijo Lars
-Gracias-


Tomé mis gafas solares y Lars sacó de su bolsillo las suyas. Me tendió la mano y salimos juntos del hotel, sé que Jason y compañía se molestarían pero a la vez pensaría que la única que me entendería sería Cali. Era una pesadilla vivir con esta presión. Caminamos por la banqueta, tomados de la mano y hablando de cosas del futuro, lo que sería de Lars y de mi con el paso del tiempo...cerca de ahí pasamos por un callejón donde fue inevitable detenerme. El lugar esaba oscuro, lleno de basura y una que otra rata ¿Por qué ese lugar tuvo la fuerza de detenerme? Era extraño pero de alguna u otra forma, algo que tenía que ver con mi pasado estaba ahí en el suelo sucio.


-¿Pasa algo?-preguntó Lars
-Lars...-susurré y me quité los lentes


Camine más hacía la más fuerte oscuridad de ese callejón. Conforme iba pasando, iba teniendo diversas imagenes, parecían recortes...donde yo estaba en el suelo de este lugar al borde de la muerte, donde extendí la mano al cielo para alcanzar algo, donde volví a ver oscuridad y después de un rato desperté en una cama. Pero ¿Quién me había atacado? Antes de tocar el suelo, Lars ya estaba a mi lado.


-Mel-habló Lars
-¿Lars?-desperté de aquel transe
-Dudo que aquí encuentres algo-dijo con una voz un poco nerviosa
-Yo no, pero aquí no empieza mi camino...-me levanté y miré al danés-Este lugar es parte pero yo quiero saber el comienzo-
-¿El comienzo? Todo esto es extraño Mel, más en tí...-
-Nunca estaré tranquila sino sé mis orígenes-
-Muchachos...-


Escuchamos una voz desde lo más oscuro del lugar y después un olor que no era humano, me asustó completamente pues aquella voz pertenecía a un vampiro, aquel vampiro salió de la oscuridad vistiendo elegantemente: un pantalón de vestir, zapatos negros, una camisa blanca de satín que sólo estaba abrochada por 4 botones y su cabello recogido rubio...mantenía una apariencia seria, tal vez no era peligroso pero eso no podía asegurarlo al 100%. me escondí detrás de Lars cuando el vampiro se acercó a nosotros.


-Buenos días, veo que andan de paseo-dijo el vampiro con un acento estadounidense
-¿No es de aquí?-preguntó Lars un poco enojado
-No, vivo aquí desde hace 4 años aproximadamente-sonrió y después se puso serio-Me llamo David Ellefson-él extendió su mano
-¿Ellefson?-Lars frunció el seño-¿Qué relación tiene con Dave Mustaine?-
-¿Dave? ¿Esta vivo?-preguntó impresionado David
-Claro, de lobo fue ángel y ahora volvió a ser un lobo-dije
-Vaya, iré a buscarlo después-David se reincorporó a su lado serio-¿Buscabas algo pequeña?-
-Recuerdo rotos-fue lo único que pude lograr decirle
-Entiendo, ¿Quieres recordar lo que eras antes de ser un vampiro? Pero Mel ¿Estás segura de que quieres saber como era tu vida antes? Joey tiene razón, no sabes lo que haces-
-¿Conoces a Joey?-se sorprendió Lars
-Yo tengo el don de ver el pasado y el futuro...-sonrió mientras sus caninos rozaban su labio inferior
-¿Cómo se que esto no es una trampa?-pregunté
-Porque sé todo de tu novio pero, sobre todo, de ti sé que eres una vampiro con una apariencia de ángel lo digo por tu bondad, y tu desesperación por tu pasado esta arruinando tu vida, quieres terminar con ese sufrimiento y quieres ser feliz-se dio la media vuelta-Síganme-


David avanzó por el callejón oscuro, al principio dudé en seguirlo pues temía que fuera un súbdito de Reider pero a la vez decidí seguirlo junto con Lars. Lars dudaba de ese vampiro pero en él no había inseguridad y de  querer atacarnos, nosotros podríamos con él ya que se que Joey anda por estos rumbos.
Ya no veía absolutamente nada, todo estaba muy oscuro pero presentía que ahí estaba David, Lars seguía a mi lado tomándo mi mano para no caer o que algo de improvisto pasara. Un destello llegó a nosotros y después, los tres nos encontrábamos en una casa vacía, donde sólo había polvo en el suelo y por la ventanas desnudas entraban los rayos del sol...recordaba este lugar, era donde vivía antes de ser vampira.


-¿Recuerdas este lugar?-preguntó David tomando mi mano
-Claro, era mi hogar antes de ser...esto-
-¿Estás lista?-preguntó
-¿Qué le harás?-preguntó Lars preocupado
-Ven Lars, pon tu mano en mi hombro derecho...verás quien era ella-sonrió David
-Estoy lista David-

Él asintió con la cabeza y cerró los ojos. Lars y yo nos vimos e hicimos lo mismo. David no nos dijo nada pero nosotros simplemente hicimos las cosas por instinto. Una brisa cálida recorrió mi cuerpo y después sentí transportarme a otro lugar pero la verdad aún segía con ellos dos. Escuchaba voces, gritos, la voz de Jason...todo era extraño pero supongo que era parte del regreso...al abrir los ojos, estaba en mi habitación, amueblada con posters de Iron Maiden, con mis pertenecias. Había regresado dos años, cuando era una simple humana...

11/14/2011

Confesiones de dos vampiros hermanos

No podía hacer nada aún, todos me habían dejado sola pues la soledad era lo que necesitaba en estos momentos para poder tranquilizarme y pensar en algo que pudiera ayudarme. Ya sabía la ubicación de mi cachorro por la visión de Dave, pero eso no era suficiente para mí...era un recien nacido y anhelaba tenerlo en mis brazos. 
El sol brillaba con intensidad afuera, era un nuevo día...había pasado la noche en el hospital y seguía encerrada en esa habitación, me habían dejado una bandeja con un desayuno pero no tomaba nada, no tenía la voluntad de probar alimento alguno ¿Cómo comer tranquila sabiendo que mi hijo estaba en las garras de un psicópata? Y mientras estaba sola, no perdía oportunidad para llorar lo que me estaba pasando. 
En ese momento, Mel entró a mi habitación...mantenía una cara de preocupación por lo que mejor me iba a dejar de lado mi trsieza para ayudarla, tenía que ayudarla también pues en varias ocasiones se arriesgó.
Mel se acercó hasta mí y se sentó en el borde de la cama.

-¿Cómo te sientes?-preguntó
-Desesperada Mel, quiero a mi hijo y lo quiero ya-
-Kirk también se siente mal ¿Sabías? Cree que esto también es su culpa por haber estado en el concierto y no contigo-suspiró
-Mel, nadie es culpable, nosotros no sabíamos que Reider iba a salir vivo de esto-respondí tratando de hacerla entender-Olvídate de esto un momento, Mel, y cuentame ¿Qué ocurre amiga?-
-Cali, no recuerdo mi transformación en Hurlingham-
-¿A qué te refieres?-pregunté desconcertada, aquello era imposible
-Ni siquiera recuerdo mi vida antes de ser vampira, Cali, no recuerdo nada...bueno, sólo unas cosas pero no tiene caso-
-¿Cómo diste con Jason cuando fuimos por ti al aeropuerto?-
-Cuando vivía en Hurlingham y que Jason vivía conmigo hasta que tuve la edad de ser independiente, me dijo que cuando estuviese en una banda famosa me daría el número de la casa donde viviría, Jason no tiene el poder de visiones a futuro pero una vez me mencionó que estaría seguro de que estaría en Metallica. Cuando entró, rápidamente marcó a Argentina para darme su número nuevo...-
-¿Por qué llamaste a Jason esa vez?-tomé su mano
-Porque me sentía sola, mis padres me creían muerta y se mudaron a otra ciudad...yo viví sola unos meses y ya no quería seguir con esa soledad por eso busqué a Jason-
-Mel ¿Quisieras saber tus orígenes?-
-Sí, quiero saber como fue que Jason me convirtió, que pasó para que llegara a ser lo que ahora soy-


Todos teníamos problemas eso es más que obvio pero es tan abrumador el hecho de no saber tus orígenes, de creer que naciste espontáneamente. Mel, a pesar de tener dos años de inmortalidad, es apenas una "bebé" a diferencia de Lars y Kirk que eran recien nacidos. Mel estaba preocupada por eso y la entendía a la perfección, por lo que, le dije que esa noche partiríamos a Hurlingham ya que habría recuperado una parte de mis poderes.


-Cali ¿Recuerdas a tus padres?-preguntó 
-Un poco, a mi escasa edad de seis años los perdí-borré mi sonrisa
-¿Cómo?-Mel movió un poquito su cabeza
-Ellos murieron, según Julián por ataque a vampiros...de hecho, cuando en ese colegio que estuve aquí en Ayr vi que Stephen estaba con humanos, me quedé impresionada pero jamás pensé en atacarlo-suspiré con una pequeña risa-Fue amor a primera vista a pesar de que era un asqueroso chupa sangre como solía llamarlos-
-Fuiste la primera en romper las barreras entre las razas ¿Verdad?-
-Supongo que si-reí
-Oh Cali...-


Pensándolo detenidamente, era cierto, yo era la primera en romper las barreras que nos separaban. Porque fui la primera en que probó los tan exquisitos labios de Stephen. La primera que probó el sabor de su cuerpo. Los primeros en saber que estábamos haciendo lo incorrecto de una forma perfecta...
Había conversado un largo rato con Mel que dió al atardecer, ella se fue para estar con Lars mientras que yo volví a estar sola en esa habitación. A mi menté volvió el recuerdo de Stephen, cuando estando sedada soñé con él ¿Será que Stephen sabía lo de Mel? Las cosas eran muy extrañas...Reider secuestra a mi cachorro y lo lleva a Argentina, donde Mel no recuerda sus orígenes. Por más extraño que parezca, creo que Reider esta vinculado con Mel. Quiero suponer que ella escapó y que James la defendió pero algo en mí me decía que Reider la había liberado sin hacerle el más mínimo daño.
Sabía algo entonces, Reider estaba profundamente relacionado con la pequeña Mel.
Me levanté de la cama un poco adolorida y me acerqué a la ventana, la cual abrí para dejar entrar el aire puro, detestaba estar encerrada. Y de nueva cuenta, la puerta se abrió...esta vez siendo Jason el que ingresó.


-No deberias estar de pie-me recordó
-Estoy bien, créeme que es más mi dolor de madre que corporal-me acerqué de nuevo a la cama pero Jason me tomó del brazó para no caerme-Gracias-me senté
-¿Podemos hablar?-
-¿Sobre qué?-tenía intención de hablar con él pero me era extraño que ahora Jason hablara conmigo
-Es sobre Mel-respondío serio
-¿Pasa algo con ella?-
-Ella no lo sabe y no dudo que se entere en Hurlingham pero yo no transformé a Mel, eso se lo he hecho creer todo este tiempo-Jason bajó la mirada
-¿Por qué? ¿Quién la transformó?-
-Reider. Yo la encontré en ese callejó muerta, pero la reviví y durante un año y medio viví con ella después me fui...-
-¿Reider?-estaba desconcertada-Pero Jason ¿Por qué...?-
-Porque tenía sólo 16 años, porque no quería preocuparla...-
-En Hurlingham ella puede odiarte-
-Lo que sea mejor para ella, lo entenderé si me odia...no le dije la verdad-Jason bjó la cabeza
-¿Por qué crees que Reider no se lo ha dicho?-esa era mi mayor duda
-Tal vez porque ella no es de su interés, porque en ese momento él quería alimentarse nomás...porque él había estado acechando a Mel desde días ya que su sangre le llamaba la atención...-
-¿Cómo sabes eso?-
-Había viajado a Argentina en plan de descanso, y ahí di con Reider...-


Era evidente que Jason mentía, no sé desde cuando sabe que tiene un hermano...pero él sabía que Reider se dirigía a Argentina, a un país donde los vampiros carecen. Tal vez Jasón ya sabía que su hermano no estaba bien mentalmente y es por eso que lo siguió. 
Eran muchas dudas y no sabía si lo que yo creía era verdad pero puede que haya sido lo más lógico.


-¿Desde hace cuando sabías que Stephen tenía un gemelo?-
-Como te lo dije en la mansión, desde que tengo memoria sé que tengo hermanos gemelos...que fueron separados, que ellos dos eran los mayores...-
-Entonces ¿Tu eres el más pequeño?-
-Si-rió un poco-Soy el junior de la familia vampirica-pero volvió a ponerse serio-Yo tengo 95 años Cali, soy el más pequeño...-
-Jason-toqué su hombro-Estaré contigo en todo, pase lo que pase...en Hurlingham pasaran muchas cosas pero esta bien, Mel esta desesperada por recordar su vida humana-
-Entenderé las cosas Cali, pero ella tienes que saber que lo hice por protección...porque cuando vi sus ojos cafés mirando a los míos, sentí algo tan extraño...-las lágrimas comenzaron a fluir de los ojos de Jass-Que ella me necesitaba...-se limpió la cara-Sentí el verdadero amor-
-Ella lo entenderá Jason, deja de torturarte-


Vivir con una mentira por tanto tiempo era un duro golpe al corazón. Jason estaba muy angustiado de perder a Mel, en Hurlingham tendría serie de flashbacks y eso ocasionaria una confrontación entre ambos vampiros.
Y así seguí conversando también con Jason, quería quitarme los malos pensamientos acerca de lo que pudiera ser de mi hijo...por un lado confiaba en Stephen que haría lo imposible por protegerlo. Pero también temía porque algo saliera mal...
Ya era de noche, ya podía caminar normalmente...así que iriía en busca de mi hijo en Hurlingham, Argentina...



11/09/2011

Sufrimiento

Había regresado a la realidad, a la terrible realidad donde sabía que mi pequeño estaba en peligro, aunque Stephen me dijo todo lo contrario. Me sentía totalmente destrozada por dentro, mi hijo estaba en las garras del infeliz de Reider y yo no podía hacer nada más por pedirle a Stephen que intercediera por mi cachorro. Me sentí débil, que nada podía hacer pues mi cuerpo no me respondía como lo deseaba, sólo podía permanecer en la cama, esperando que algo bueno pasara.

-¿Qué pasó?-preguntó James cruzado de brazos
-Fui a donde Stephen residia antes, sabía que tenía que volver...-respondí mirandolo
-¿Para qué? Sabes que en ese lugar no hay nada...-interfirió Jason un poco molesto
-No Jass-interfirió Mel en mi defensa-Stephen estuvo ahí, yo lo vi...tu hermano era hermoso y Cali estaba en lo correcto, él era único...-
-Simplemente quería despedirme de Stephen, eso es todo, él no me hizo nada...los 9 meses concluyeron-
-¿Qué supones que es de tu cachorro en estos instantes?-preguntó Lars en el silloncito
-Reider...-susurré
-Imposible princesa-respondió Kirk-Tu acabaste con Reider, todos lo vimos...-
-Amor-lo interrumpí-Reider Farrelly esta vivo, él estuvo aquí cuando nació mi bebé y él se lo llevó, según Stephen, van hacía...-
-¡Argentina!-exclamó Mel
-Si-asentí con la cabeza
-¿Argentina?-remarcó Lars-¿Por qué a tu país, Mel?-
-Todos los vampiros nacidos ayá preferimos vivir en tierras norteamericanas pues es donde están la mayoria, al sur sólo hay humanos-dijo Mel sentándose al lado del danés


Sabía que teníamos que ir lo más pronto posible hasta Argentina y recuperar a mi hijo, quería ir ya...arriesgar mi vida para conseguir a mi bebé pero según Stephen debía de recuperarme...
Esto era una eternidad, Jason y James no hacían más que planear el viaje a Argentina, claramente podía escucharlos hablar sobre eso; Mel y Lars estaban en el sillón conversando entre ellos, podía escuchar como Lars le preguntaba sobre Argentina, como era mas que nada; Kirk estaba sentado en el borde de la cama rodeando mis hombros con su cálido brazo. Sé lo preocupados que estaban, que Reider haya aparecido de la nada y se haya llevado mi alma, era extraño pero también había dudas ¿Cómo es que sobrevivió? La piel se le chamuscó, el balazo en su corazón debió de haberlo debilitado pero ¿Sobrevivir a una caída de más de 20 mts? Sé que alguien lo ayudó a reponerse...


-¿Saben algo de Jim y Joey?-pregunté rompiendo el silencio
-Si, estuvieron aquí en cuanto supieron que estubas aquí-respondió Mel
-¿Saben algo ellos?-pregunté 
-Todos los Thit tratan de ubicar en que parte de Buenos Aires está el infeliz de Reider, Cali-dijo James
-Stephen tenía razón en muchas cosas-
-Cali, desde que despertaste has estado extraña. ¿A que  te refieres con "Stephen tenía razón en muchas cosas"?-Jason comenzaba a preocuparse
-No lo entenderías Jass, por ahora sólo quiero a mi bebé-comencé a derramar lágrimas


La desesperación era lo único que podía contra mí, pero ¿Por qué Reider se lo había llevado? Era la misma pregunta una y otra vez, me sentía incompleta, triste...no podía explicar las cosas a ciencia cierta pero debía de ser fuerte, tenía a mi más grande amor a mi costado, apretando mi mano para soportar lo que sea.
En ese momento, la puerta de la habitación se abrió y Jim entró, todos se pusieron de pie pues en su rostro se mostraba algo de desesperación, aquello me preocupó temía que fuera a decirme algo sobre la salud de mi cachorro.


-¡Oh Cali!-Jim se acercó a mí y tomó mi mano
-Jim ¿Qué pasa?-
-Me alegro que ya hayas despertado, fuimos en busca de Dave y de Drew, ellos tenían que ayudarnos en esto siendo tus hermanos con los que no has perdido contacto...-se sentó a mi lado-Mustaine tuvo una visión donde se ve a Reider que sostiene a tu pequeño en Argentina...-
-Si, Jim-lo interrumpí-Eso ya lo sé, quiero saber En que parte de Argentina-
-Según Dave, Reider y tu cachorro estan en Hurlingham, es una ciudad de Buenos Aires, ahí estan ellos-
-¿Hurlingham?-Mel se levantó-¿Por qué ahí?-preguntó
-¿Conoces esa ciudad?-preguntó Jim desconcertado
-Hurlingham es la ciudad natal de Mel, ahí fue donde ella vivió...ahí la convertí-dijo Jason
-Entiendo, entonces ambos conocen a la perfección esa ciudad-
-Claro-respondieron Jason y Mel
-Jim-suspiró Kirk en forma desesperada-¿Cómo esta mi hijo?-
-Tranquilo Hammett, el bebé esta bien él lo tiene para...-
-Lo sé-lo interrumpí nuevamente-Un ángel me dijo que Reider tiene a mi cachorro para ponerlo en mi contra-
-Vaya, estas informada-dijo Lars
-Es mi hijo Lars, tengo que saber las cosas-


Tenía que tranquilizarme pues tenía que recuperarme para poder ir a Hurlingham y, ahora si, terminar verdaderamente con Reider...



11/01/2011

Aviso

Las contracciones cada vez eran más intensas, el dolor en el vientre también y cada vez me debilitaba más. A pesar de que Mel no se alejejó de mí y hasta me hizo el favor de llevarme al hospital más cercano, de todas formas sabía que no estábamos seguras.
La noche se había apoderado de Ayr y el peligro nos acechaba, ¿Por qué este precentimiento si ya habíamos terminado con lo más peligroso? Por ahora eso me atormentaba y también el hecho de que estaba a unas horas de ser madre.
Llegamos hasta el hospital donde rápidamente me atendieron médicos, me acostaron en una camilla y dejando a Mel en al sala de espera, me hicieron ingresar.
Las contracciones eran mucho más intensas que al principio, el dolor mucho más intenso...jamás en mi vida había sentido esto. Pero esa era lo de menos, el hecho de saber que sería madre, que tendría lo que Julián y Reider me habían quitado me daba tanta alegría.
En quirófano y lista para comenzar el parto, escuché un ruido...un ruido que me hizo saber rápidamente que algo no iba a salir bien.

»-¡Esta niña esta perdiendo mucha sangre!-exclamó un médico

¿Perdiendo sangre? ¡Oh! Ya veo, es por eso que estaba perdiendo fuerza. No me importaba lo que fuera de mí, ya era hora de dejar de pensar en mí y pensar en lo más preciado de mi vida.
Sentí caerme en algo profundo y los párpados ya comenzaban a pesarme, todo me daba vueltas y no sabía si saldría viva de esto para poder ver a mi hijo.

-¡¡No te duermas, el bebé ya esta por nacer!!-me gritó una enfermera
-Hay que sedarla para hacerle una cesárea, es necesario, sino ambos moriran-concluyó el doctor

No. Sedarme, no por favor. Si esta sería mi última vez en esta vida, quería ver a mi pequeño sólo por unos segundos, verlo y decirle que lo quise desde el momento en que Nicole me dijo que vendría al mundo, que lamento haberlo odiado. Fue inevitable, comencé a derramar lágrimas, estaba destrozada al saber que tal vez estaba muriendo, el dolor fue lo de menos, quería salir de esta situación y saber que sería de mi vida.
Sentí un piqeuté en mi antebrazo derecho y rápidamente una fuerte pesadez en mi cuerpo, era anestesia. La anestecia comenzó a apoderse en mi cuerpo, ya me era imposible seguir consciente, en cualquier momento perdería la noción del tiempo.
Sentí una brisa fría y horrible apoderarse del quirófano, seguido de un asqueroso olor a...híbrido. Giré mi cabeza a la izquierda, aún estaba un poco despierta...primero ya no sentí dolor, después comencé a omitir las voces de las enfermeras, lo médicos todos...pero lo que no pude dejar escapar fue un llanto infantil y alcancé a ver a un "enfermero" de fuerte físico que tenía en brazos a mi bebé, aquel hombre despedía un asqueroso olor a híbrido; después cerré los ojos y caí en un profundo sueño.
Un sueño. Me gustaría pensar que realmente estaba dormida y no muerta, aunque ya no sentí dolor, yo quería suponer que solamente estaba dormida. Lo que era difícil de explicarme era el asqueroso olor a híbrido ¿Podrán ser los efectos de la anestesia? Pero el olor era penetrante...dudo que hayan sido los efectos.
Por otro lado, también pensé sobre el enfermero corpulento que había tenido en brazos a mi hijo. Ese era el hombre que tenía el aroma a híbrido.
Me encontraba en un sueño, aquel lugar era la casa de Stephen... pero tenía los colores de antes, la cálides de antes...la sensación de protección y paz que tanto amaba. Stephen estaba con la última ropa que le vi antes de que lo asesinaran...estaba en el sofá donde me propuso matrimonio, viendo hacía la ventana por donde entraban los cálidos rayos del sol. Giró su cabeza y sonrió al verme, sus colmillos rosaron su labio inferior al momento de regalarme una sonrisa.

-Cali, ansiaba verte bien-dijo Stephen
-¿Stephen...? ¿Eres tú...?-estaba impresionada
-Claro que soy yo-se levantó
-Creí que...-
-¿Que me había ido? Me había ido, si-se acercó a mí y rodeo los hombros con su brazo-Es sólo que pensé que ya estábas segura pero veo que no estoy en lo correcto-
-¿A qué te refieres?-
-Por favor, toma asiento-Stephen se sentó
-Stephen, me estas preocupando-me senté  a su lado sin dejar de verlo
-Princesa, la guerra no terminó cómo los demás y tu lo pensaron-
-Claro que terminó, yo vi que el cuerpo de Reider cayo al vacío con fuertes quemaduras...-
-Pero ¿Viste que el cuerpo se hizo cenizas?-
-No-me llevé una mano a la boca-Entonces...-
-Mi hermano sigue vivo, amor, pero eso no es lo peor-se levantó

Stephen se alejó del sillón donde ambos estábamos y se quedó dándome la espalda, mirando hacía fuera por la ventana...aquello me preocupaba demasiado pues fue muy claro cuando dijo que eso no era lo peor...

-Cali, si aún no me he ido es porque hay peligro y el peligro lo corre tu cachorro-
-¿Qué?-me levanté y me puse delante de Stephen-¿Qué con mi bebé?-
-Cali, estás viva...es un milagro, cuando llegaste al hospital estábas muy delicada y estuviste a punto de morir, pero...-Stephen tomó mis manos-Me niego a que estés conmigo, ahpra que has probado la felicidad quiero que la conserves...tu y yo dejamos de ser amantes desde que dejé el mundo...-
-Sigo sin entenderte-
-Reider esta vivo, si y él secuestro a tu cachorro ¡Él lo tiene!-gritó furioso



Me solté de Stephen y me dejé caer al suelo de rodillas, pensando en sus palabras, mejor dicho prosesando su comentario. No podía creerlo era como si eso fuese una pesadilla, que aún no había ido a Ayr para el concierto...
Un miedo invadió mi cuerpo, ansias, desesperación, rabia...

-¡Noooo!-exclamé llorando
-Cali, Cali-Stephen se arrodilló para verme a la cara-Tranquila, por favor...Reider no tiene pensado matar a tu cachorro, simplemente lo quiere para ponerlo en tu contra...-
-No, no puede... ¡Maldito!-
-Cali, Reider llevó al bebé a Argentina... ¡En cuanto te recuperes...!-
-¿Qué? ¡No! No, en cuanto despierte iré por mi bebé-
-Cali, por favor...-
-¡No Stephen!-me levanté-¡Mi hijo esta en peligro, tengo que alcanzarlo...!-
-Por favor-Stephen se levantó y me abrazo-Tienes que descansar, en cuanto despiertes no podrás ni levantarte ¡Aunque quieras! Estás muy débil, mira...Reider esta en Argentina, específicamente Buenos Aires-
-¿Por qué ahí?-
-Sabe que en el sur no hay vampiros ni lobos...-
-Pero si Thits-
-Joey y Jim están aquí contigo...ellos ya sabran guiarte-
-Gracias, Stephen...-
-Cali, sabes que te amo...que te he amado desde que rompí la distancia entre los humanos y yo...tenía que ayudarte, mi corazón me lo dijo...me iré hasta que tu hijo esté con Kirk y contigo-
-¡Oh Stephen!-le di un fuerte beso en la mejilla-
-Despierta amor-

El dolor regreso en ese entonces y ahora desperté en una habitación blanca, pensando que sólo había sido un sueño provocado por la anestesia me llevé una mano para sentir mi barriga pero no...mi vientre estaba plano. Me asusté y quise levantarme pero todo el cuerpo me dolía.

-No amor, tranquila, recuestate-

Aquella voz, era Kirk. Me volví a acostar y miré a Kirk quien estaba preocupado.

-¿Qué pasó?-
-Mel dice que te pusiste mal, ella nos llamó cuando el concierto terminó...-
-Mi bebé...-susurré
-Cali-esa voz era de James-Tu bebé no esta en el hospital-

Entonces, no sólo fue un sueño...Stephen tenía razón cuando dijo que mi bebé había sido secuestrado.