11/01/2011

Aviso

Las contracciones cada vez eran más intensas, el dolor en el vientre también y cada vez me debilitaba más. A pesar de que Mel no se alejejó de mí y hasta me hizo el favor de llevarme al hospital más cercano, de todas formas sabía que no estábamos seguras.
La noche se había apoderado de Ayr y el peligro nos acechaba, ¿Por qué este precentimiento si ya habíamos terminado con lo más peligroso? Por ahora eso me atormentaba y también el hecho de que estaba a unas horas de ser madre.
Llegamos hasta el hospital donde rápidamente me atendieron médicos, me acostaron en una camilla y dejando a Mel en al sala de espera, me hicieron ingresar.
Las contracciones eran mucho más intensas que al principio, el dolor mucho más intenso...jamás en mi vida había sentido esto. Pero esa era lo de menos, el hecho de saber que sería madre, que tendría lo que Julián y Reider me habían quitado me daba tanta alegría.
En quirófano y lista para comenzar el parto, escuché un ruido...un ruido que me hizo saber rápidamente que algo no iba a salir bien.

»-¡Esta niña esta perdiendo mucha sangre!-exclamó un médico

¿Perdiendo sangre? ¡Oh! Ya veo, es por eso que estaba perdiendo fuerza. No me importaba lo que fuera de mí, ya era hora de dejar de pensar en mí y pensar en lo más preciado de mi vida.
Sentí caerme en algo profundo y los párpados ya comenzaban a pesarme, todo me daba vueltas y no sabía si saldría viva de esto para poder ver a mi hijo.

-¡¡No te duermas, el bebé ya esta por nacer!!-me gritó una enfermera
-Hay que sedarla para hacerle una cesárea, es necesario, sino ambos moriran-concluyó el doctor

No. Sedarme, no por favor. Si esta sería mi última vez en esta vida, quería ver a mi pequeño sólo por unos segundos, verlo y decirle que lo quise desde el momento en que Nicole me dijo que vendría al mundo, que lamento haberlo odiado. Fue inevitable, comencé a derramar lágrimas, estaba destrozada al saber que tal vez estaba muriendo, el dolor fue lo de menos, quería salir de esta situación y saber que sería de mi vida.
Sentí un piqeuté en mi antebrazo derecho y rápidamente una fuerte pesadez en mi cuerpo, era anestesia. La anestecia comenzó a apoderse en mi cuerpo, ya me era imposible seguir consciente, en cualquier momento perdería la noción del tiempo.
Sentí una brisa fría y horrible apoderarse del quirófano, seguido de un asqueroso olor a...híbrido. Giré mi cabeza a la izquierda, aún estaba un poco despierta...primero ya no sentí dolor, después comencé a omitir las voces de las enfermeras, lo médicos todos...pero lo que no pude dejar escapar fue un llanto infantil y alcancé a ver a un "enfermero" de fuerte físico que tenía en brazos a mi bebé, aquel hombre despedía un asqueroso olor a híbrido; después cerré los ojos y caí en un profundo sueño.
Un sueño. Me gustaría pensar que realmente estaba dormida y no muerta, aunque ya no sentí dolor, yo quería suponer que solamente estaba dormida. Lo que era difícil de explicarme era el asqueroso olor a híbrido ¿Podrán ser los efectos de la anestesia? Pero el olor era penetrante...dudo que hayan sido los efectos.
Por otro lado, también pensé sobre el enfermero corpulento que había tenido en brazos a mi hijo. Ese era el hombre que tenía el aroma a híbrido.
Me encontraba en un sueño, aquel lugar era la casa de Stephen... pero tenía los colores de antes, la cálides de antes...la sensación de protección y paz que tanto amaba. Stephen estaba con la última ropa que le vi antes de que lo asesinaran...estaba en el sofá donde me propuso matrimonio, viendo hacía la ventana por donde entraban los cálidos rayos del sol. Giró su cabeza y sonrió al verme, sus colmillos rosaron su labio inferior al momento de regalarme una sonrisa.

-Cali, ansiaba verte bien-dijo Stephen
-¿Stephen...? ¿Eres tú...?-estaba impresionada
-Claro que soy yo-se levantó
-Creí que...-
-¿Que me había ido? Me había ido, si-se acercó a mí y rodeo los hombros con su brazo-Es sólo que pensé que ya estábas segura pero veo que no estoy en lo correcto-
-¿A qué te refieres?-
-Por favor, toma asiento-Stephen se sentó
-Stephen, me estas preocupando-me senté  a su lado sin dejar de verlo
-Princesa, la guerra no terminó cómo los demás y tu lo pensaron-
-Claro que terminó, yo vi que el cuerpo de Reider cayo al vacío con fuertes quemaduras...-
-Pero ¿Viste que el cuerpo se hizo cenizas?-
-No-me llevé una mano a la boca-Entonces...-
-Mi hermano sigue vivo, amor, pero eso no es lo peor-se levantó

Stephen se alejó del sillón donde ambos estábamos y se quedó dándome la espalda, mirando hacía fuera por la ventana...aquello me preocupaba demasiado pues fue muy claro cuando dijo que eso no era lo peor...

-Cali, si aún no me he ido es porque hay peligro y el peligro lo corre tu cachorro-
-¿Qué?-me levanté y me puse delante de Stephen-¿Qué con mi bebé?-
-Cali, estás viva...es un milagro, cuando llegaste al hospital estábas muy delicada y estuviste a punto de morir, pero...-Stephen tomó mis manos-Me niego a que estés conmigo, ahpra que has probado la felicidad quiero que la conserves...tu y yo dejamos de ser amantes desde que dejé el mundo...-
-Sigo sin entenderte-
-Reider esta vivo, si y él secuestro a tu cachorro ¡Él lo tiene!-gritó furioso



Me solté de Stephen y me dejé caer al suelo de rodillas, pensando en sus palabras, mejor dicho prosesando su comentario. No podía creerlo era como si eso fuese una pesadilla, que aún no había ido a Ayr para el concierto...
Un miedo invadió mi cuerpo, ansias, desesperación, rabia...

-¡Noooo!-exclamé llorando
-Cali, Cali-Stephen se arrodilló para verme a la cara-Tranquila, por favor...Reider no tiene pensado matar a tu cachorro, simplemente lo quiere para ponerlo en tu contra...-
-No, no puede... ¡Maldito!-
-Cali, Reider llevó al bebé a Argentina... ¡En cuanto te recuperes...!-
-¿Qué? ¡No! No, en cuanto despierte iré por mi bebé-
-Cali, por favor...-
-¡No Stephen!-me levanté-¡Mi hijo esta en peligro, tengo que alcanzarlo...!-
-Por favor-Stephen se levantó y me abrazo-Tienes que descansar, en cuanto despiertes no podrás ni levantarte ¡Aunque quieras! Estás muy débil, mira...Reider esta en Argentina, específicamente Buenos Aires-
-¿Por qué ahí?-
-Sabe que en el sur no hay vampiros ni lobos...-
-Pero si Thits-
-Joey y Jim están aquí contigo...ellos ya sabran guiarte-
-Gracias, Stephen...-
-Cali, sabes que te amo...que te he amado desde que rompí la distancia entre los humanos y yo...tenía que ayudarte, mi corazón me lo dijo...me iré hasta que tu hijo esté con Kirk y contigo-
-¡Oh Stephen!-le di un fuerte beso en la mejilla-
-Despierta amor-

El dolor regreso en ese entonces y ahora desperté en una habitación blanca, pensando que sólo había sido un sueño provocado por la anestesia me llevé una mano para sentir mi barriga pero no...mi vientre estaba plano. Me asusté y quise levantarme pero todo el cuerpo me dolía.

-No amor, tranquila, recuestate-

Aquella voz, era Kirk. Me volví a acostar y miré a Kirk quien estaba preocupado.

-¿Qué pasó?-
-Mel dice que te pusiste mal, ella nos llamó cuando el concierto terminó...-
-Mi bebé...-susurré
-Cali-esa voz era de James-Tu bebé no esta en el hospital-

Entonces, no sólo fue un sueño...Stephen tenía razón cuando dijo que mi bebé había sido secuestrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario