Solamente podíamos vernos a los ojos y respirar hondo o al menos él, yo estaba perfectamente tranquila pero si McIntyre desataba su furia, contraatacaría. Giré un poco mi cabeza para ver a Mel y hacerle una pequeña señal para que se alejara un poco y yo poder resolver este conflicto. Si era necesario, le indicaría a mi hermano que le restringiera al lobo escocés el derecho de acercarse a Mel y a mí. Mientras él me intimidaba con la mirada, no pude evitar pensar ¿Cuál es la razón por la que me ama? ¿Se sentirá muy solo? Lo dudo. En Escocia hay demasiadas mujeres más hermosas que yo. Aunque, a veces para él, la belleza exterior no lo es todo, llega un momento que solamente prefieres un corazón. Mel retrocedió tal y como se lo ordene.
-Lo sabía, tú no has cambiado en nada…eres un maldito-le gruñí
-No cambiaría ni aunque tu corazón me hubiese escogido a mí, ya vi que no hay nada decente para hacerte cambiar de parecer, así que me obligas a dejarte encerrada aquí con tu vampira-
-No me interesa, ella puede pasar días sin comer…y a mí-me burlé-Si Kirk ya esta muerto, no me interesa seguir con vida-borré mi sonrisa-Solamente regrésenla a los brazos de su novio y hermano-
-Planeamos hacerlo ya, no soportamos el horrendo olor de un…no-muerto en este lugar-los ojos de Drew cambiaron a rojo-En cuanto a ti, solamente te diré algo: Piensa en que Kirk ya está muerto, que hagas lo que hagas no lo regresarás a la vida. Ahora, piensa en que yo soy lo único que tienes para amar-
-En todo caso-di un paso atrás-Prefiero estar sola para toda la vida-
-No me dejas otra opción-
-Cali-Mel se acercó a mí y me abrazó
Drew solamente se alejó un poco de mí para chasquear los dedos rápidamente. La puerta se abrió de golpe para dejar entrar a Lucas, quien con las manos por detrás se presentó ante nosotros, manteniendo la cabeza baja…como si estuviera a las órdenes de Drew.
-Llévate a la vampira lejos y vigila que nadie entré a la habitación-
-Drew no es convincente lo que quieres hacer-dijo Lucas alzando la mirada
-Llévatela y no la lastimes…solamente quiero los problemas del imbécil de Kirk, no del vampiro danés-
-Drew por más que tú seas mi maestro, me rehúso…no lo haré, estás atentando contra tu vida y contra el bienestar de la hermana de Julián ¿Sabes lo que te pasará si Julián se entera de lo que hiciste? ¡Posiblemente te matara!-
-¡Haber idiota!-gritó Drew y lo tomó de la ropa-Te di una orden y quiero que la obedezcas-
-Entonces búscate otro alumno, porque yo renuncio-Lucas hizo que Drew lo soltara
-Hazlo y te mato-
-Mátame-
-Si así lo quieres-
En ese momento, de su pantalón, McIntyre sacó un cuchillo que se veía lo bastante afilado y lo alzó a la altura de sus ojos. Era sorprendente lo que podía hacer una obsesión ya muy avanzada. Antes de que Drew lo lastimara con aquel objeto de metal, Mel salió detrás de mí y se puso entre los dos; cerré los ojos asustada…no quería ver como ese maldito iba a lastimarla, pero luego nada se escuchó. Abrí los ojos, mi sorpresa fue ver que por movimiento propio Drew se había detenido y se quedo petrificado viendo a Mel, mientras que Lucas la tomaba de la cintura y trataba de quitarle de enfrente del escocés, era imposible…Mel comenzaba a enojarse por la estúpida bipolaridad del rubio.
-Por favor señorita, apártese…esto es entre el caballero y yo-dijo amablemente Lucas
-No, ya basta, Drew, me cansaste…mejor lárgate de aquí si no quieres que tu mamá se entere de la basura que tiene como hijo-
-¡Soy capaz de atravesarte esta cosa en tu corazón!
-¡Alto!-me puse delante de Lucas y Mel pero viendo a Drew-Mel, Lucas…por favor váyanse, yo estaré bien-
-¡No! Yo quiero que llegues con Kirk sana y salva-dijo Mel
-Y lo estaré, ahora, por favor…concédeme esa petición-
Resignada, lo sé, Mel y Lucas salieron de la habitación y cerraron la puerta de un solo golpe. Se lo molesta que estaba ella, lo impotente que debe de sentirse al saber que no se puede hacer nada por más que uno lo desee; ahora solos en la habitación. Tenía el ánimo por los suelos, estaba lo bastante destruida emocionalmente que la verdad no me importaría lo que Drew fuese a hacerme si es que planeaba algo.
-¿Quieres que te haga olvidar a Kirk?-preguntó con una voz llena de lujuria
-Solamente quiero morir-respondí pasando a su lado y sentándome en el borde de la cama
Era la verdad, no podía mentirme a mi misma, no tenía la maldita capacidad de hacerlo. Simplemente, si me preguntaran a quien amo, tal vez respondería que Kirk y Drew ocupan un lugar lo bastante especial dentro de mi corazón; pero Drew ya me estaba mostrando su faceta de un celoso compulsivo. Era lo que no quería que me sucediera, que dos lobos se disputaran por mi corazón y que yo llegara a ponerme en este estado tan difícil de explicar. Drew se acercó a mí y con mucha suavidad me tiró a la cama. No se porque no podía reaccionar, estaba como “en transe” simplemente podía ver y escuchar pero no mover ni un dedo. McIntyre ya se encontraba sobre mí sosteniéndose con la fuerza de sus brazos, acariciando mi cabello y solamente viéndonos a los ojos, esperando pero ¿Esperando qué? Recuerdo que presionó sus labios contra los míos y después abrió mi boca para meter su lengua; me sentía indignada y quería que me dejara pero ¿Por qué no se lo decía? ¿Por qué no lo apartaba de mí? Con desesperación me besó, pero aquel besó no era nada igual a los de Kirk. No era nada comparado a Kirk hablando sentimental. Ya me estaba resignando a que hiciera conmigo lo que quisiera pero en ese momento como tenía los ojos cerrados vi la imagen de Kirk, su hermosa sonrisa, sus ojos cafés, su cabello…su piel, todo…se que Kirk me está esperando con mucha dificultad en la casa de los vampiros. Aquellos fue lo suficiente y fue lo que me dio las fuerzas para poder quitarme de encima de Drew, quien ya había abandonado mi boca para después pasar a mi cuello y encajar sus colmillos…se comportaba como un vampiro. Sus mordidas eran muy leves, no ejercía fuerza pero para mí ese dolor se estaba convirtiendo en un enorme odio. Al fin pude mover los brazos y las manos y pude poner mis manos en sus hombros.
-¡Drew, déjame!-grité
Pero él no me hacía caso o me estaba ignorando. Forcejé pero McIntyre estaba muy pesado y tenía más fuerza que yo, ahora me daba miedo lo que quería hacer conmigo. Recurrí al grito pero Drew me tapó la boca y ahora esto se estaba transformando en una violación. Seguí forcejando a toda costa, aunque me fuera a costar un hueso. Al fin después de una buena pelea, logré quitármelo de encima y aventarlo lejos de la cama. Me levanté agitada, despeinada y temblorosa…la puerta estaba detrás de Drew, las probabilidades de escapar eran muy bajas. Miré a todos lados tratando de encontrar con la mirada algo con que defenderme pero no había nada.
-Dije que iba a hacer que olvidaras a Kirk-se levantó mientras se lamía los labios
-Recordé algo, no quiero olvidar a quien me va a desposar después de que terminemos con el imbécil de Reider-me enojé
-No si primero te desposo yo-
Drew quiso embestirme pero yo lo esquivé y el cayó sobre la mullida cama. Es ahí donde corrí a la puerta y salí, cerrándola…quería ponerle seguro pero había recordado que Mel había roto aquel objeto. Entonces simplemente la cerré y corrí por el pasillo, hasta que mejor entré a una habitación y la cerré con llave, me recargué en la puerta aún asustada y agitada.
-¿Cali?-
Cuando mis oídos escucharon esa voz tan dulce me di cuenta de que había entrado a una habitación igual a la mía y que ahí estaba Mel, leyendo un libro. Ella se levantó de golpe de la cama y se acercó a mí.
-¿Estás bien?-preguntó
-¡¡Me quiero ir de aquí!!-grité
Comencé a llorar de la desesperación y me tiré al suelo, Mel se agachó hasta quedar a mi nivel y me abrazó. La habitación estaba algo oscura y solamente las luces de una vela me daban un poco de visibilidad. Ella me abrazó y seguí llorando, gritando…lo que Drew había intentado hacer me había dejado en un estado de Shock. Recuerdo que esa noche Mel me abrazó y yo me cansé de haber llorado para después quedarme profundamente dormida.