¿Kirk? ¿Al borde de la muerte? Mi amor, la única razón por la que sigo con vida esta muy herido y todo por los celos enfermos de Drew. Me recargué en Mel, era como si aquella noticia me estuviera haciendo el mismo daño similar al de años atrás. Era inevitable imaginarme a Kirk totalmente lastimado y sin posibilidades de recuperación debido a mi ausentismo; tenía que obedecer a mi corazón y él me estaba pidiendo a gritos que saliera de ese lugar y fuera a donde estaba mi amor, tomara su mano y lo alentara a vivir. Realmente, la vida es injusta...te quita toda felicidad cuando ahora más gozas de ella.
-Cali, por favor...debes de permanecer aquí-mi hermano me despertó de mi transe
-¡No!-comencé a derramar lágrimas-Deberías entenderme, mi última razón de existir en este maldito mundo injusto y repugnante esta al borde de la muerte, todo...por este maldito-señalé a Drew-Ya no me interesa nada...me iré de aquí y en cuanto tenga a Kirk en mis brazos, me largo del país...soluciona tus problemas, a mí no me metas-
-Cali, por favor...estás muy alterada-Mel me puso las manos en los hombros
-¡No! Ya es mucho Mel...el que Lars y Kirk sean lo que son, es su culpa; el problema es su culpa...la maldita revelación es su culpa....sino fuera por él, nadie estaría sufriendo-
-Lucas...llevalas a su suite-mi hermano hizo una seña moviendo la cabeza-No te vas a ir, hasta que escuches lo que tengas que escuchar-
-No te atrevas-
Lucas, el sujeto que había atrapado a Mel, rápidamente se abalanzó a nosotras y nos comenzó a arrastrar hacía las escaleras. Mel y yo simplemente forcejeamos, nadie nos escucharía y tampoco vendrían a salvarnos.
-¡Suéltame! ¡¡Aaaaaah!! ¡Ustedes no entenderían mi dolor, jamás han perdido dos veces!-grité mientras nos hacían subir las escaleras
-¡Julián basta! No les hagas daño, no las apartes de mí...por favor, te lo ruego-Drew habló
-¡Te odio Drew! ¡Si Kirk muere, también te mueres tú!-grité
-Puedo explicarlo...-
-Lo atacaste por celos-dijo Mel
Nadie, en ese lugar, más que Drew odiaba a Kirk y por tenerme, haría cualquier cosa hasta matar a los de su propia especie. El corazón me latió más rápido, símbolo de que quería descuartizar a Drew. Estaba muy molesta como para razonar en este momento, simplemente no le quite la mirada mientras Lucas nos empujaba para que avanzaramos y en mis pensamientos solo se escuchaba: "Drew, prometo matarte si Kirk no resiste". Agobiada por el dolor, llegamos hasta una habitación donde Lucas nos empujó bruscamente y las dos caímos al suelo, al girarnos él ya había cerrado la puerta desde afuera. Me levanté del suelo y me acerqué a la ventana, pensando en Kirk ¿Podrá resistir hasta que yo llegue? Aún faltaban muchas cosas que decirnos entre sí, fastidiarnos con tantos "te amo" aún nos quedaba una larga vida por delante. La habitación tenía todo en negro, las sabanas de las enorme cama, el sillón que estaba frente a la cama, la pequeña mesa de noche, la lampara, el ropero que al parecer era tallado a mano, las cortinas, el color de las paredes, todo. El sol estaba a mitad del cielo a unas cuantas horas de que se pudiera ver el crepúsculo de la noche.
-Tenemos que salir de aquí, tenemos que alejarnos-dijo Mel acercándose a mí
-No hay escapatoria, si lo hacemos...pueden matarte y a mí, encerrarme de por vida-me cruce de brazos
-¿Qué tenemos que hacer entonces?-preguntó
-Esperar...y tener esperanza en que Kirk resista...-
-Cali...-
-Nunca debí de irme a duchar sola, si me hubiera quedado con Kirk...todo sería diferente-bajé la cabeza
-No fue tu culpa, no sabías del peligro que moraba en tu habitación...-Mel se puso a mi lado de tal modo que el sol no le diera en la cara ni en el cuerpo
-Aún así, todo es mi culpa-suspiré-Jamás debí de haber conocido a Kirk y jamás debí de haberme enamorado de él; su vida hubiera seguido normal...hubiera tenido la misma vida que todo famoso metalero-
-Creo que Kirk no piensa igual-
-Hubiera sido lo mejor, Mel-la miré
-Pero tu lo amas-respondió
-Exacto, ese es mi pecado...me enamoré perdidamente de él...me adueñé de su corazón, me obsesioné con su perfecta humanidad-sonreí sin ganas
-¿Cómo pudiste?-
-Su mirada destella la inocencia de un corazón puro, libre de odio...-
-Cali, Kirk se va a salvar...tenlo asegurado; Lars cuida de él-tomó mi mano
-Lars...como te encariñaste con ese enano-reí
-Es muy tierno y lindo conmigo, creeme que su corazón rebasa su estatura-rió Mel
-Mel, a todos nos sorprende como cambió Lars...ya no es el danés que solo se preocupaba por la banda y por si mismo, ahora le importa todo hasta los sentimientos de James-
-Amo a Lars, y si James no pudo arrebatarme este amor...quiere decir que no hay nadie que pueda hacerlo-soltó mi mano y se cruzó de brazos-Cali, creeme que me apena decir esto pero yo también me enamoré de la humanidad de Lars-
-¿Por qué te debería de dar pena?-
-Para un vampiro eso es realmente vergonzoso-
-Para un lobo no, o al menos para mí no lo es-
-Lars...Lars es todo lo que quise tener, sus ojos verdes son los portales a su corazón que esta un poco manchado pero que con el tiempo y conmigo, lograra limpiarse-
-Mel...-su frase me llamó la atención
-Quiero salir de aquí, ver a mi hermano y abrazar a Lars, decirle que lo amo y que siempre estaré con él, le pese a quien le pese-
-Vamos a estar muy pronto junto a ellos-le sonreí
Todo esto era muy desagradable, el secuestro, la ansiedad, el amor...daría todo por escaparme y llegar hasta Metallica. Estoy segura que están muy preocupados por nosotras. Mel se alejó de mi y se acostó en la cama; creo que anoche no durmió. Al momento de acostarse, se quedó profundamente dormida y ahora estaba sola, sola como la loba que he sido desde que nací. No dejaba de ver a la ventana, no dejaba de pensar en Kirk...añoraba con sentir sus manos acariciando mis mejillas, sus labios presionándose contra los míos.
-Muy pronto voy a estar cerca de ti, Kirk-pensé
Abrí la ventana y me senté en el marco, seguí pensando en todas las cosas que me han ocurrido. En el maldito problema al que me metí sin darme cuenta. Tan callada y triste. A lo lejos escuché pisadas y luego un leve golpe a la puerta; me levanté y me acerqué a la puerta que estaba cerrada.
-Cali, soy yo-
Era la voz de Drew, estaba casi entre cortada, como si hubiera llorado. Aunque dejó a Kirk en muy mal estado ¿Por qué bajó mi furia? Escuchar su voz era saber que estábamos protegidas por él, y que no nos dejaría solas.
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