3/30/2012

Lazos de Sangre (Firts Part)

2011. United Kingdom, Manchester...
Días después de que recibí la llamada de Nina, esperé por ese momento tan feliz para mí: volver a mi tierra inglesa con todos mis hermanos aguardando por mí. El viaje había sido tan exhaustivo como lo son la mayoría de ellos. Cuando estuvimos viajando en el avión, la mente me invadió con preguntas relacionadas a mis orígenes ¿Por qué ellos me habían ocultado cosas? La principal razón debió de haber sido porque aún era muy pequeña pero ya que estoy un poco más grande, no me dijeron nada. Llegué a pensar que había sido transformada en un acto de compasión.
Así pues, al llegar al aeropuerto internacional fuimos recibidos por un par de lobos que me habían conocido desde pequeña, ellos se encargaron de llevar nuestras maletas hasta la limusina. Conocía al señor Bastían y cuando uno de nosotros añoraba regresar con sus hermanos, debía de ser bien recibido. Los tres subimos al lujoso auto, era negro por dentro y tenía los vidrios polarizados. Los asientos de cuero y la calefacción encendida, pues habíamos llegado en la estación de otoño.
Steve se sentó frente a nosotros, algo inquieto de eso estaba segura. Mientras que Hwoarang se sentó a mi lado, entrelazó mis dedos con los suyos.

-¿Sientes miedo, Steve?-preguntó Hwoarang
-No es eso, es sólo que esto es tan extraño-
-¿Por qué lo dices?-pregunté mientras arqueba una ceja
-Cuando hablé con el clan, al principio estuvieron en desacuerdo con que regresáramos...decían que aún no se reponían del ataque que habían sufrido, decían que era peligroso tenerte aquí-
-¿Les mencionaste lo de Curtis Van Zeeb?-
-No, es mejor que tu hables de eso-
-¿Es herejía hablar sobre los "muertos"?-preguntó Hwoarang confundido
-No le diría herejía, sino ofensa. Nosotros sentimos profundo respeto a los caídos, hemos de hablar solo con orgullo jamás con maldad-
-Hay algo más-añadió Steve mientras se echaba todo el cabello hacía atrás-Mientras trataba de convencerlos de ir, escuché a un tal Arlette Van Zeeb que decía que sería interesante volver a tenerte con ellos de nuevo-
-¿Arlette Van Zeeb?-reflexioné un poco-Por lo que veo es hermano de Curtis-
-No sólo de Curtis, es gemelo de Rosette-
-¿Qué?-interrogamos Hwo y yo al mismo tiempo
-Arlette es gemelo de Rosette, según lo que escuché...Arlette se fue a USA cuando tu eras pequeña, regresó apenas para estar con su padre-
-¿Su padre?-
-Hermana, espera a que lleguemos-

Tenía demasiadas dudas, demasiadas preguntas que necesitan una respuestas.
Me recargué en Hwoarang y esperé impacientemente por llegar al lugar. Recordaba mi hogar como si estuviera ahora mismo en Seúl. Parecía como una pequeña ciudad, un lugar donde sólo los lobos podíamos habitar. Estaba fuera de Manchester y era una hacienda. Enorme hacienda, con mas de mil hectáreas donde habitaba cada familia de lobos. Enormes muros se levantaban alrededor del perímetro.
Una protección para nosotros.
Unas horas más tarde, llegamos hasta aquel recinto. Me maravillé tanto al ver la pequeña metropolis, con los niños jugando en las alaceras, mientras las mujeres y sus respectivos esposo, cuidaban de ellos. Ver a los niños lobo fue tan conmovedor y recordé la primera vez que anhelé transformarme, con un poco de práctiva logré hacerlo cuando tenía 8 años. Fui la cachorrita consentida de Steve, desde ese día comencé a hacerlo seguidamente.
Atravesamos las calles poco transitadas hasta que dimos con una hermosa casona de color blanco, unos detalles góticos tan hermosos que sentí tanta alegría en mi corazón. Era hora de que ellos se enfrentaran a mí, o al menos yo a ellos. Las puertas de caoba de dicha casona se abrieron de lado a lado, dejando que Steve, Hwoarang y yo ingresáramos. Había un pasillo corto con un suelo tapizado por una alfombra negra, un candelabro de diamantes carísimo que se colgaba del techo iluminando el pasillo. Atravesamos aquello. Poco después dimos hasta una habitación amplía donde estaban unos cuantos lobos más algunos sentados en los sillones. También había una mesa en el centro y varios estantes con libros. Es ahí donde miré al señor Bastian: un señor aparentemente de unos 50 años o más, su cabello corto negro con unos ojos cafés y algunas arrugas en el rostro. El dueño de nuestro clan se había hecho presente ante nosotros.

-Señor Bastian-me arrodillé para hacerle una reverencia
-Cali, me alegra tanto que hayas viajado hasta acá-dijo el anciano mientras me tendía la mano  para levantarme
-Gracias, señor-me levanté
-Siento mucho que hayamos tenido que viajar hasta acá pero Cali había estado tan inquieta-dijo Steve detrás de mí
-No te preocupes por eso Steve Fox, has hecho mucho por ella...creo que ha hecho bien al decidir venir a Mánchester-
-Señor, yo...necesito que respondan mis preguntas-
-¿Sobre que...?-
-Yo...-pensé bien mis preguntas, pues no estábamos sólos, desde que llegamos habíamos sido observados por los pocos miembros de aquí-Quisiera saber sobre Curtis Van Zeeb y Anne Taylor-

El gemido de sorpresa de varios de los lobos no se hizo esperar, acto seguido siguieron los murmullos.La mayoría de los comentarios apuntaban a mi atrevimiento por mencionar dichos nombres, para ellos, merecía un castigo por hablar sobre ambos. Mis ojos sólo pudieron apuntar a Bastian que me veía de una forma serena, sin ninguna señal de alteración. Tal vez si me iba a responder. Pero justo cuando estuvo a punto de pronunciar palabra alguna, fue interrumpido por dos hombres. Uno de ellos era el hermano gemelo de Rossette, aquel tipo era Arlette Van Zeeb. Era idéntico a su gemelo ya fallecido, salvo que Arlette tenía la cabellera más larga, pero tenía el mismo color negro, los mismo ojos verdes...a pesar de los años Arlette no había cambiado en nada, suponía que aparentaba de algunos 34 años.

-¿Cómo se atreve esta niña a hablar sobre mi hermano muerto?-gruñó Arlette
-Entonces él es mi...tío-pensé
-Mi pregunta ha de ser respondida, padre-dijo Arlette hablándole a Bastian
-Esta niña, es la legítima hija de...-
-No me importa de quien es hija, ella no tiene derecho de pronunciar un acontecimiento, ella aún es una menor-
-Oye, ella no ha ofendido a nadie-intervino Hwoarang
-¡Un Humano!-exclamó el lobo-Suficiente he tenido al escuchar que esta niña fue cuidada por aquel humano-señaló a Steve
-Arlette-me acerqué un poco-Yo soy hija de Curtis-

Los murmullos y las admiraciones se elevaron más, ahora todos me miraban más extraño. Llegué a sentirme como una herejía en esa habitación, con Arlette atacándonos verbalmente y sin posibilidad de responderle por temor a que dañara a Steve y Hwo. No mostré signos de miedo, pues sé que eso sería peor...
Arlette se tranquilizó un poco y me miró detenidamente, tratando de analizarme. Poco después dejó de que me miró de pies a cabeza, enfadado, abandonó la habitación.

-No estoy bromeando, soy la hija de Curtis y Anne-
-Lo sabemos-dijo Bastian-Sé que eres la tan deseada hija de Anne y mi hijo-
-¿Su Hijo?-entrecerré los ojos-¿Curtis era su hijo?-
-Así es-
-Entonces...-
-Así es, yo soy tu abuelo-
-No se que decir...-

Retrocedí unos cuantos pasos hasta que choqué con el cuerpo de Hwoarang.
La noticia me había dejado sin palabras, el hombre que me había mandado a Corea por protección era mi abuelo, y jamás me lo dijo. No le quité la vista de encima, lo observé tan confundida. Volví a alejarme de ellos.

-Sé que estás impactada, pero no debías de saberlo...-
-Padre por favor, yo me encargo de esto-dijo aquel sujeto mientras se ponía a mi lado-Permítete contarle todo lo que se-
-Adelante Lars-respondió Bastian-En la cena te veré-

Tocó mi cabeza y después se marchó. Lo vi desaparecer por la puerta. Aún impactada me quedé pensando en esta primera noticia y que sé que ahora me la respondería el hombre que estaba a mi lado, apenas le miré un poco: cabello rubio y corto con un peinado extravagante, ojos celestes, era apuesto y tenía la misma estatura que Steve y Hwo. En cuando notó que lo estaba mirando, dirigió sus ojos hacía mí.

-Ven, hay mucho de que hablar-dijo cordialmente Lars
-¿Qué pasará con ellos?-dije moviendo la cabeza en dirección a Hwo y Steve
-Supongo que les mostraran el lugar ¿Verdad chicos?-dijo mirando a Steve
-Claro, no estaría nada mal-respondió Steve
-Sólo te advierto que no intentes nada con ella ¿Estamos?-dijo Hwoarang mirando desafiante a Lars
-Hwo, no-me acerqué a él e hice que me mirara-No amor, estaré bien-
-Desconfío, Cali, es todo-
-Nos veremos en la cena, te lo prometo-

Nos despedimos con un beso y a duras penas Hwoarang dejó que me fuera con Lars.
Extrañamente no desconfiaba en él, había algo que Lars me trasmitía, me hacía sentirme segura con él. Abandonamos esa habitación y pasamos por otro pasillo más largo, alumbrado por otro par de candelabros de diamantes que estaban distanciados. Íbamos en silencio; formulaba mis preguntas, sabía que no podía confundirme con ellas. Después dimos hasta una puerta, Lars la abrió y así dimos hasta el patio, posiblemente. Parecía un jardín lo bastante cuidado donde reinaban las rosas rojas, donde aquella hermosura me hacía sentirme que era un ser de destrucción, nada más.
LarsAlexandersson
-¿No crees que es muy pronto para que te enteres sobre tu verdad?-preguntó
-No lo sé, sólo quiero saber sobre mis padres. Como fueron mis padres...-respondí-¿Cómo es que me conoces si yo jamás te vi?-
-Historia larga pequeña-rió
-Puedes comenzar diciéndome que parentesco hay entre mi abuelo...-
-De acuerdo-sonrió-Mi nombre es Lars Alexandersson, soy de Suecia, a los 5 años mis padres me abandonaron...jamás me entere de las razones pero debieron de haber sido justas. Casi al borde de la muerte, Bastian me encontró y me dio La Segunda Oportunidad de Vida-
-La sangre que corre en nuestras venas-
-Así es-se sentó cerca de algunos rosales-Después me transformé en esto-
-Ya veo-me senté a su lado-¿Eras el mayor...?-
-Curtis fue el mayor, después los gemelos: Rossette y Arlette, al final yo-
-Todo es interesante pero no has respondido mi pregunta-
-Te conozco desde que yo te rescate. Yo fui a buscarte, te encontré...algunas mujeres te cuidaron, tuve contacto contigo pero cuando tenías 4 años regrese a Suecia en busca de mis raíces-
-¿Tuviste éxito?-
-Algo. Sé que soy medio hermano de un tal Kazuya Mishima y medio tio de un tal Jin Kazama-
-¿Kazama...Jin...?-me quedé sorprendida
-¿Lo conoces?-
-Es íntimo amigo-
-Ya veo, bueno, ese es otro tema...-dejó de sonreír y se puso serio-Hace 20 años, mis hermanos y yo tuvimos que ayudar al clan irlandés...ahí tu padre conoció a tu mamá, fue amor a primera vista-
-Lars...que diga, tío... ¿Por qué Arlette me ha despreciado en cuanto supo de quien era hija?-
-Porque Arlette estuvo enamorado de tu mamá, en cuanto supo que ella te estaba esperando...optó por irse a USA-me miró-El dolor en su corazón había sido inmenso, odió a Curtis y maldijo el día en que se supo la noticia de que venías en camino-
-Esta historia es de escalofríos...más porque Rossette me pretendía-
-Oh-suspiró-Rossette sabía de quien eras hija pero prefería ignorarlo, aún así me alegro que te hayas ido a Corea...conseguiste lo que tu corazón necesitaba-se levantó-Ven, demos una vuelta por aquí-

Me tendió la mano para poder levantarme. Después seguimos avanzando, me maravillé tanto por el jardín y poco a poco llegué a sentirme satisfecha al estar escuchando algo sobre mis padres, un poco impactada también, sobre todo por la historia de mis tíos.
Al fin llegamos hasta la calle, donde los lobos caminaban en sus formas de humanos, caminaban tranquilamente, disfrutando de aquella templada tarde. Realmente, amaba estar en mi casa con los míos.

-¿Qué hay en mis genes que no los hay en los demás?-pregunté mirándolo
-Un inmenso poder...algo que podrá dar vida a otras atrocidades de la naturaleza, algo que no podrás destruir...algo de lo cual también he sido bendecido-o maldecido-pero es algo valioso ¿Por qué preguntas?-
-Hay algo que sólo tu sabrás, promete que no le dirás a nadie, ni siquiera a mi abuelo-
-Te lo prometo-sonrió
-Hace una semana aproximadamente... me implantaron un huevo dentro de mí...contenía material genético de Jin Kazama...supe que me necesitaban a mí, pues yo poseía esos genes por ser descendiente de Curtis Van Zeeb-
-¿Qué sucedió con ese huevo?-
-Dev...Jin, lo extrajo-
-Al menos acabó con eso, espero que no te vuelvan a hacer lo mismo...de ser así, se han metido en un inmenso problema-Lars suspiró y después cambió de tema-Tus padres fueron los mejores comandando a ambas manadas de nuestros países, no sólo tuvieron las mejores tácticas de pelea sino que, también, tuvieron las agallas para enfrentar a la muerte-
-Ya veo ¿Habrá algo que me haga recordar a mis padres?-
-Pudiera ser que en la biblioteca encontremos algo más que sólo registros-
-Mataría por tener una foto de ellos-
-No es necesario, Cali, no quieras tener el carácter de Arlette-me regañó Lars
-Lo siento-bajé la cabeza-Créeme que es frustrante no saber nada-
-Ahora sabes un poco, espero que así estés tranquila-
-Se lo primordial-pensé en todas aquellas cosas que leí en ese laboratorio-¿Cómo sabían de esos genes?-
-Creemos que en un descuido a Curtis le extrajeron sangre y la mezclaron con alguna importante. Sabían que hacía falta más, lo que me sigue sorprendiendo es que tu madre no tenía nada que ver en ese asunto y murió-
-Los amantes se protegen unos a otros-respondí triste
-Tal vez-
-¿Hay algún lugar donde pueda visitarlos cuando vuelva a Manchester?-
-Lo hay-

Lars me tomó de la mano como si de una pequeña niña me tratase. Caminamos por la alacera que ya comenzaba a tener algo de soledad, pues ya no tardaba en oscurecer, habíamos llegado casi cerca de las 4 de la tarde.
Aún así, íbamos conversando sobre el mismo tema de mis padres. Hablar con Lars era tan relajante, saber que estaba colaborando conmigo para poder saber algo sobre mis raíces...tal vez él había sufrido lo mismo que yo; cuando me contó esa pequeña parte de su vida, llegué a sentirme identificada.
Al menos logré saber que no me habían transformado por compasión.
Lejos de aquella pequeña metrópolis, llegamos hasta un pequeño cementerio. Una pared blanca de mármol se alzaba dejando ver pequeño cuadros con diferentes nombres y fechas, eran cenizas de los que ya habían partido al otro mundo.
Lars me llevó hasta el lugar donde "estaban mis padres", se que al morir ellos habían sido secuestrados y sus cuerpos no fueron devueltos, entonces les habían hecho un funeral simbólico. Ahí en la urna de mis padres estaba escrito:

"Anne Taylor (15/06/1975-2/10/1993)
&
Curtis Van Zeeb (17/09/1970-2/10/1993)
Amantes y padres que dieron
todo por proteger a su hija
Descansen en paz"

Sentí un nudo en la garganta en cuanto terminé de leer todas aquellas cosas.
Cerré los ojos una fracción de minuto y después volví a abrirlos. Tenía una serie de emociones dentro de mí, una serie de recuerdos sobre los relatos hacía mis padres, los papeles que leí en el laboratorio Mishima Zaibatsu. Mi imaginación no se hizo esperar, visualicé en el momento en que mis padres corrían desesperados por el bosque de Manchester tratando de protegerme, mi madre conmigo en sus brazos...cuando me abandonó en un lugar seguro...el momento en el que los soldados los mataron.
Una terrible combinación para las cosas que estaba leyendo en ese momento.
Ya no pude evitarlo más y en ese momento comencé a derramar lágrimas, soltando el menor sollozo posible, no quería incomodar a Lars. Pero a él pareció no importarlo y en cuanto vio que ya estaba llorando, me abrazó con fuerza.

-Tus padres dieron todo por ti-
-Ellos no merecían morir...-lo abracé con fuerza
-Tú merecías vivir-tomó mi rostro entre sus manos-Ahora sabes tus orígenes, sabes quienes los mataron...la decisión reside en ti-
-El problema, tío Lars...es que no sé quien demonios mandó acabar con mis padres-me solté de él aún derramando lágrimas
-Debes de saber algo de la empresa Mishima Zaibatsu-
-Jin...-susurré-Pensándolo bien, hay una persona que puede darme información-
-¿Quién?-se cruzó de brazos
-Jin Kazama-pensé bien las palabras, pues creo que aunque fuera medio sobrino de Lars, de alguna forma también era cómplice-Se ha convertido en el líder de dicha empresa, sé que ni siquiera debería de ser su amiga pero él esta fuera de ese asunto-
-¿Y eso qué? El humano es líder de la empresa, por lo tanto dirige a los tipos que mataron a Curtis y Anne-Lars se molestó
-Escúchame Lars-hice una pausa y después lo miré tranquilamente-El humano me ayudó cuando los mismos soldados me secuestraron, tenemos un enemigo en común...tú padre-
-¿Qué?-
-Heihachi Mishima, abuelo de Jin y padre de Kazuya-
-No vuelvas a mencionarme sobre ese tipo-se enojó más
-¿Sabías sobre él? Heihachi buscaba mis genes, quería unirlos con los de Jin para formar híbridos...-
-¡Cali, basta!-gruñó-Todo lo que dices es una aberración-
-También es una aberración que me hayan hecho ese experimento. Pero yo salvé al humano y le di de mi sangre para ayudar a la posible figura de Satanás. El humano ya es humano, Devil Jin desapareció-gruñí

Nos quedamos en silencio mientras Lars trataba de recomponer su postura.
Yo sé que el hecho de que Jin fuese parte de Mishima Zaibatsu, automáticamente lo hacía parte del asesinato a mis padres. No importa que hayan pasado 19 años, los asesinos de mis padres eran los soldados y quien los haya comandado.
El dolor de saber que posiblemente Jin estaba siendo marcado por esta desgracia era inevitable y aunque él no mató a mis padres ni a mis hermanos, por alguna razón lo sentía mi contrincante.

-Supongo que ese humano es diferente entonces-suspiró
-Lo es-me acerqué a él-Tío, por favor, Jin es diferente...es diferente a Kazuya y Heihachi-
-Sólo espero que jamás conozcas a Kazuya-
-¿Tiene algo de malo?-pregunté desconcertada
-Kazuya es un demonio, el mismo Satanás en persona-tocó mi mejilla-Cali, él es peligroso...y muy poderoso, temo porque cerca de Jin, ambos puedan hacerte daño-
-Tranquilo Lars-toqué su mano-Ese sujeto, ni nadie más...podrá tocarme-
-Aún así, estaré al pendiente de ti...habrá una forma en la que cuidaré de ti-me aseguró
-Tío, por favor-sonreí-No es necesario, hay personas que cuidan de mí-
-Creo que este ya no es lugar para seguir hablando, hay que dejar descansar a los caídos-rodeo mis hombros con su brazo-Es hora de irnos-
-Adiós-toqué la urna-Sé que ustedes no están aquí, sé que cuidan de mí y quiero decirles que estaré bien; ustedes sólo  guíenme-

Sonreí al saber que ya los había visto, que al menos estaban tranquilos y que les había dicho lo que ellos necesitaban escuchar. Lars me guió hacía la civilización, donde ya comenzaba a notarse el crepúsculo. Los faroles de las calles ya comenzaban alumbrar las calles, el frío de otoño comenzaba a sentirse en nuestras pieles...la noche ya comenzaba a hacerse presente entre nosotros.

-¿Cómo ha sido tu vida en Seúl?-
-Normal-suspiré-Nada comparado a Manchester, aquí estoy entre los míos...en Seúl, estoy...-no importa que allá no estuviera con mis hermanos, tenía la compañía de Steve y Hwoarang
-Estás con ellos, con esos humanos que quieres tanto-
-Lars, amo a esos humanos...no me veo alejada de ellos-dije como si aquello fuera mi debilidad
-No estoy diciendo que sea pecado. Arlette y yo pensamos diferente; mientras Arlette sigue viendo como tabú el hecho de que vivieras con un humano y, que aparte, te enamoraras de otro, yo veo las cosas de diferente manera...lo que cuenta es la buena intención. Steve se arriesgó, lo sé porque en cuanto el te tomó en brazos, prometió dar la vida por ti-
-Lo ha hecho, te lo aseguro-estiré su brazo
-Y lo sé, confió en él-

En ese momento, del otro lado de la calle logré ver a Hwoarang y Steve que paseaban tranquilamente, pero ambos estaban acompañados por algunos cuantos niños que jugaban con Hwoarang, en especial. Él tenía en sus brazos a una niña que traía puestos sus goggles, al parecer no le incomodaba y se veía tan feliz de estar jugueteando con ella.

-Es un buen hombre-opinó Lars
-¿Perdón?-regresé al mundo real
-Tu humano, es alguien de buen corazón…al menos con ellos y, en especial, contigo, viéndolo de la forma humana-se detuvo-Viéndolo de nuestra forma, merece la transformación-
-Hwoarang es tenaz, pero…-me detuve
-Sé que prefieres tenerlo como humano pero habrá un momento en el que esa decisión será la definitiva-acarició mi cabello-Algún día él querrá ser con tú, querrá tener esa fuerza y poder de auto-recuperación por estar contigo, dime ¿Le concederás ese poder?
-Si él lo decide y su corazón se lo insiste, lo haré-miré a Hwoarang
-Merece que algún día dejes que él tome de tu sangre-rió-O es muy tonto o es muy atrevido; sabes que pude matarlo por sólo responderme de la manera en que lo hizo-
-No volverá a pasar, eso te lo aseguro-
-No digo que lo haré, es sólo lo que observo-
-Hwoarang es alguien difícil de domar-
-Es preferible que siga manteniendo ese carácter, lo necesitará cuando sea uno de nosotros-Lars miró al cielo-Es hora de irnos, no tarda en comenzar el festín-

Una última mirada entre Hwoarang y yo. A pesar de que nuestra relación ya era formal, era inevitable dejar de sentir cosquillas en mi estómago, aquella sensación que tiene una mujer u hombre al ver su ser amado. Me sonrió y siguió avanzando con todos los niños y Steve.
Lars y yo continuamos con nuestra conversación.  Haber sabido que él era mi tío, había sido sensacional…me sentía tan feliz de poder haber encontrado a alguien que me entendiera a la perfección, más que nada por que ambos sufrimos la misma situación.
Llegamos hasta la mansión donde ya comenzaban a aparecer la mayoría de los invitados. Lars me pidió que me fuera a arreglar, pues esa reunión era formal y aparte iban a hacer algo más conmigo.
No tardé mucho, saber que aún me esperaba algunas sorpresas más de parte de mi tío, era algo realmente emocionante. Bajé las escaleras portando un vestido rojo largo, con un escote respetable y casi espalda descubierta. La mayoría de las personas ahí dejaron escapar un gemido de admiración al verme. Un poco avergonzada bajé hacía donde estaban  todos.
Ahí vi a Hwoarang y Steve, ya estaban vestidos con un smoking negro, claro que Hwoarang prefería no usar el saco. Lo que tanto me había dejado sin palabras había sido el hecho de que no traía puestos sus goggles, se veía muy apuesto dejando que su melena colorada le cayera a los lados. Se acercó en cuanto me vio y tomó mi mano.

-Luces hermosa como siempre-me dio un beso en la mano
-¡Hwoarang!-exclamé en voz baja un poco sonrojada ante su caballerosidad-Cambias mucho sin esos lentes-
-Esperaba un “Te ves hermoso”-giró los ojos casi enojado
-Sabes que así es-reí
-Ansío saber que pasara después de esta ceremonia-
-Me iré a dormir, por supuesto-le conteste tan victoriosa
-Que inteligente-bufó
-Cali-

Escuché su voz, aquella que había escuchado toda la tarde explicarme las más de mil cosas que necesitaba saber.  Entonces lo vi vestido como Hwoarang aunque con la camisa más abierta. Sonreí en cuanto volví a verle.

-Hola-me saludó
-Volvemos a vernos-
-Así es-rió
-Aún no me sigues agradando así que…-
-Hwo, quiero presentarte a mi tío…Lars Alexandersson-
-¿Qué?-Hwoarang se quedó sorprendido
-Espero que tus celos se calmen-Lars extendió la mano-Mi sobrina me mencionó con extrema sensibilidad sobre ti, supongo que ahora sabes que ella te quiere-
-Lo siento, cuido mucho mis situaciones-Hwoarang estrechó su mano
-Conozco a los de tu tipo, espero algún ver tus ojos brillar a la luz de la luna-sonrió Lars
-¡Tío!-exclamé, no era necesario que Hwoarang se enterara
-Tendré eso en cuenta-bromeó Hwo-Creí que solo a los vampiros les brillaban los ojos-
-Oh por favor, esos seres ni siquiera existen-reí
-Aunque no lo creas, Cali, existen-
-¿Qué?-
-Existen muchos seres, tal es el caso de Devil Kazuya-

Miré a Hwoarang de reojo y alcancé a ver una expresión llena de odio hacía aquel nombre que Lars había pronunciado, pero poco después giró su cabeza a otro lado, cuando me miró simplemente me sonrió ¿Hwoarang conocerá a Kazuya?

-Pero preferiría no hablar sobre aquella persona, esta noche es para disfrutar ¿No lo creen?-
-Por supuesto-asintió Hwo
-¡Lars!-

Hacía ya 5 años que no escuchaba esa voz tan llena de vida y tierna. Detrás de Lars apareció una jovencita de mi estatura, salvo que su cabello tenía una tonalidad rosa muy armónico, sus ojos eran verdes, mantenía una sonrisa amplia. En cuanto me vio, se animó tanto que se acercó a mí y nos abrazamos con fuerza.

-¡Oh, esto debe de ser un sueño! Te he echado tanto de menos-
-Yo también te he extrañado tanto, me alegra volver a verte, Alisa-la solté para verla
-Desde que te fuiste a Corea ha sido un martirio no tener mi compañera de travesuras-rió y después miró a Hwoarang-Wow y ¿Quién es el humano? Tiene un delicioso olor-
-Aunque no lo creas, es mi novio-tomé la mano de Hwoarang-Hwo, ella es mi mejor amiga Alisa Bosconovitch-
-Un gusto conocerte-sonrió Hwoarang un poco nervioso
-Sigue teniendo un olor exquisito, sería una pena que no viera el sol de mañana-
-Tranquila Alisa-Lars tomó la mano de ella-Antes de seguir en esta celebración, tengo que anunciarte que ella es mi prometida-

Tuvimos la misma reacción.
Hwoarang se quedó tan pasmado como yo al escuchar que Alisa se casaría con Lars. La verdad era que Alisa era un año menor que yo, que tenía la apariencia de una niña y al lado de Lars parecía como si él fuese su hermano mayor.  No estaba en contra de que ambos fueran a contraer nupcias; Lars tenía todo su derecho de estar con quien más amara y, por alguna razón, me alegraba que esa persona fuera Alisa.

-¡Felicidades!-abracé a Alisa aunque era tan difícil aparentar que estaba tan impresionada
-Gracias amiga, había deseado tanto este día y al final seré feliz con él-
-Espero y no tengan problemas con el sujeto altanero-dijo Hwoarang refiriéndose a Arlette
-Arlette es otro asunto; amaría tanto que mi único hermano estuviese ahí en el día más importante de mi vida pero no puedo obligarlo, si él no desea vernos…-
-Yo podría hablar con Arlette-me ofrecí
-No, no puedes hacer eso-Hwoarang me tomó del brazo
-No es eso princesa-Lars hizo una pausa-Este asunto es entre Arlette y yo-
-Tranquila, yo se que Lars podrá conseguir  convencer a Arlette-

Una velada espectacular donde había cientos de colores y música clásica. Nos habíamos separado de la pareja comprometida, teniendo así mi momento a sola con Hwoarang, miré a otro lado y vi a Steve que conversaba con la unas cuantas mujeres, parecía fascinado ante las bellezas que estaban con él. El coreano y yo paseamos por el amplio salón donde iba a ver un baile; sus ojos brillaban ante todo lo que veía, se deleitaba con la música europea clásica. Todo esto era muy diferente para Hwoarang. Cuando los violines produjeron un sonido tan exquisito y seductor, tomé a Hwo de la mano y lo llevé hasta la pista de baile. Su apariencia en Seúl era de un sexy rockero que sólo degustaba de la música rock y las peleas callejeras pero esa noche tan romántica me demostró que no solo aquellos hobbies eran los que lo dominaban.  Pareciendo un experto en baile, alzó mi mano a la altura de su hombro, mientras que su otra mano tocaba mi cintura; con una sonrisa tan sensual nos movimos de un lado a otro al ritmo de la música. Tenía que admitir algo: Hwoarang me había sorprendido esa noche.
La música parecía habernos poseído por completo; era nuestro titiritero, movía los hilos de su sonido a su puro antojo mientras nosotros nos dejábamos…
La pieza terminó y tanto Hwoarang como yo, deseábamos tener más intimidad. Nos dirigimos hasta una terraza donde las luces aún llegaban más allá. Apoyé mis codos en el barandal de mármol y aprecié la noche en todo su resplandor, con las estrellas brillando cuan diamantes diminutos. Hwo deslizó su mano por mi espalda algo descubierta y se situó a mi lado.

-Venir a Manchester contigo ha sido una de las mejores experiencias en mi vida-sonrió
-La necesidad de saber sobre mis orígenes me orilló a venir-
-¿Encontraste tu propósito?-
-Si amor y más-suspiré
-He visto lo fascinada que te sientes al estar con ellos…-
-Son mi familia, es muy fuerte el dolor cuando estás lejos de los tuyos-
-¿No volverás conmigo?-
-Hwo, espera-lo miré y toqué su mejilla-Ellos son mis lazos de sangre pero Steve y tú son mi familia, jamás me separaría de quienes me han dado lo que mis padres no pudieron darme: amor-
-Lo que siento por ti es verdad, sabes que lo es…pero si tu felicidad significa tener que dejarte, tendría que…-
-Por favor-lo interrumpí-Regresaremos a Seúl -
-No creo que estemos tranquilos todavía-Hwoarang cambió rápidamente de tema. Sé a quien se refería
-¿Aún sigues sintiendo celos por Jin?-reí. Debería de enojarme por los celos de Hwoarang pero ya hacía un tiempo que me encantaba verle molesto
-Sabes que ahora es miedo-
-No regresará, yo…acabé con el demonio-
-Pero no con el dueño del cuerpo-
-Oh Hwo, por alguna razón me encanta como eres-rodee su cintura con mis brazos-Anhelo estar contigo una noche más-lo besé en los labios

Movió mis manos para que rodeara su cuello mientras él me abrazaba con fuerza. Entonces hizo que mi espalda baja se apoyara en el filo del barandal, sentí sus manos acariciar mi espalda mientras el deseo se hacía cada vez más intenso, las ganas de volver a tener contacto con su piel eran irresistibles. Pero regresé la realidad cuando sentí una presencia acercarse a nosotros. Ambos nos separamos, sonreí en cuanto le vi las mejillas coloradas, se veía tierno hasta cierto punto. En ese momento, Arlette llegó hacía nosotros. Se me hizo tan extraño verle cerca de mí, en sus manos estaba mi teléfono.

-Esto es tuyo-me lo entregó
-Gracias-lo tomé
-Te llaman-
-¿Quién?-

Pero no dijo nada. Sólo me dejó el teléfono móvil y se marchó, como si mi presencia o la de Hwoarang le asqueada, aún desconcertada ante los hechos, contesté.

-¿Diga?-
-Hola linda-

No me molesté en pronunciar su nombre pues Hwoarang estaba a mi lado aún con la mirada clava en mi cara. Sé que si pronunciaba la inicial de su letra, podría molestarse al grado de alejarse e ir con Steve. Me limité a sonreír. Por más daño que hizo hace más de una semana, me alegraba saber que aún le importaba a Jin, sonaba contento de escuchar mi voz también.

-Me alegra volver a escucharte ¿Dónde te habías metido? Me preocupaste-
-Sabes que te hice mucho daño, no toleraría verte aún débil-
-Terminé con esa cosa, lo más razonable era que te quedaras a agradecerme-
-Prefería esperar pero…-la voz de Jin sonaba tan decepcionante
-¿Pasó algo?-cambié la expresión en mi rostro
-No acabaste con él-
-¿Cómo…? Pero tu dijiste que mi…-
-Tengo poder sobre él, me he recobrado…ahora yo mando, no él. Puedo transformarme cuando quiera, donde quiera y acabar con quien quiera-
-Suenas como si esa cosa te hubiese consumido-me enojé
-Tú me diste de tu sangre, eso hizo que yo le domara. Yo soy su jinete y sé para que usaré mis poderes-
-Por favor no intentes algo de lo que sé que tendré que vengarme-
-No te haría daño, jamás. Mucho menos a tus hermanos, Steve o el imbécil de Hwoarang-era un hecho: Jin ya le había tenido harta paciencia a Hwoarang y se había culminado
-Al menos conservas la amabilidad que tanto me has platicado de tu mamá-sonreí
-Vayamos al grano-cambió radicalmente de tema-Necesito que vengas a Japón, mi padre ha regresado-

Era increíble que por la tarde estuviera hablando con Lars sobre padre e hijo demonio. Y ahora Jin me mencionaba que su padre había regresado. Ya sabía un poco más sobre el Sr. Mishima, ahora sé que el tipo sería capaz de matarme por representar una amenaza para sus planes.
Solté un gimoteo.

-¿Sucede algo?-
-Nada. ¿Cómo que tu padre regresó?-
-Después de que ambos destruimos la mitad del edificio en Corea, mi padre regresó a los laboratorios…estamos en peligro, princesa-suspiró preocupado-Lo que había dentro de ti era una prueba, nos sacaron la suficiente sangre para crear más y, después de una semana, aquellas cosas ya han crecido y son poderosas. Akasha, es por eso que habías estado tan débil-
-¿Qué pretendes con que vaya a Japón? ¿Qué yo termine con ellos?-
-Ambos, juntos con la ayuda de mi Tekken Force-
-¡No, Jin!-exclamé furiosa. Sin darme cuenta, pronuncié su nombre-No pretendas ponerme al lado de aquellos humanos porque jamás colaboraré con ellos, ellos mataron a mis padres y, con gusto, planeo acabar con ellos-
-Cali, tranquilízate…sé que ellos mataron a tus padres pero…-
-Entonces yo haré el trabajo sola, no necesito de un montón de mercenarios para poder terminar con los críos que aquellos imbéciles de tu empresa crearon-
-Princesa, déjame explicarte las cosas…los necesitamos para destruir a…esas cosas…-

Por unos segundos me quedé en silencio mientras pensaba en aceptarle o simplemente negarme a su propuesta. Miré a mi amado Hwoarang que estaba irritado ante la intervención de Jin.
Por ahora, eso me importaba poco.

-Mañana tomaremos el primer vuelo a Japón-
-Sólo ven tú-Jin sonó tan seductor tratando de convencerme
-He dicho que “Tomaremos”-
-Como gustes-gruñó
-Adiós-

Apagué teléfono.
Me quedé pensando en sus palabras, en sus intenciones pero más que nada en sus intenciones. Jin había sonado, en toda la conversación, como un demonio, como el maldito mismo Diablo. Pretendía que fuese sola con él sin saber que cosas me ocurrirían. No, tenía una relación muy firme con Hwo, nadie ni nada podría separarnos. Justo miré al pelirrojo que parecía quería matarme con la mirada.

-Es increíble que hablaras con ese imbécil delante de mí-
-Hwoarang, ya basta-me enojé
-Entonces irás a Japón con él-se cruzó de brazos
-Iremos, Hwo, iremos-
-¿Te pedí que eligieras por mí?-
-Hwoarang-gruñí
-Cali…detesto que hables con Jin…-
-Hwoarang, no soy una humana ¡Soy una bestia! Quiere decir que Jin no puede matarme ¿Entiendes? ¡Doy la vida por los míos, daría la vida por ellos, por Steve y por ti! ¿No puedes entender eso? ¡Quedarme aquí solo me haría infeliz! Esa noche que estuvimos juntos me hiciste ver que mi lugar es contigo, que ellos-señalé las puertas-Siempre van a estar para mí pero tú, tú siempre has de estar en las más peligrosas conmigo a mi lado, aferrándote a la esperanza-
-Cali, yo…-
-Pero los humanos sólo buscan su beneficio, es increíble el ego humano-di media vuelta-Mañana me marchó con Steve a Japón, ven conmigo o regresa a Seúl-soporté las lágrimas-Piénsalo esta noche-
-Cali, ven por favor…espera-

Esa noche no pude soportarle sus insultos. Su maldito mal humor me había tocado lo más profundo de mi alma vulnerable por las cosas de las que me había enterado; atravesé la sala llena de diversos invitados. A lo lejos logré ver a Steve que se había desconcertado ante mi repentina huida hacía las escaleras, pero yo no podía permanecer ahí con todas esas risas y alegría. Avancé derrotada hacía arriba, cuando me adentré en el amplio pasillo me topé con Arlette.

-Aún es temprano deberías de estar abajo-
-No te preocupes, prefiero irme a mi habitación-

Pasé a su lado sonando tan convencida de mis palabras. Con un ligero toque de tristeza en mi tono de voz. Pensé que simplemente no le importaría mi estado de ánimo pero para mi sorpresa, Arlette fue a caminar a mi lado.

-¿Sucedió algo?-preguntó tan curioso
-¿Te incumbe?-respondí molesta
-Tu padre tenía ese carácter, algo le sucedía y no pretendía compartirlo-
-¿Cómo se que puedo confiarte mis asuntos?-
-Soy tu tío ¿No?-
-Ar…Tío, no pretendas que no me doy cuenta ¿Por qué me odias?-
-No te odio…-
-Odiaste a mi padre-
-Éramos un cuarteto de chiquillos, era normal que sintiera celos y odio por Curtis…porque me había arrebatado a la mujer que amaba-
-Pero…-
-Y a ti no te puedo odiar, porque te pareces a ella, tienes aquella misma ternura y apariencia que la bella mujer que cautivo mis ojos…tienes los sentimientos y carácter de tu padre, no dudo que poseas su fuerza-tocó mi cabello-Pero eres tan hermosa como ella-
-Arlette-
-No pretendo nada; supe las asquerosas intenciones de mi hermano y…te juro que yo le hubiese detenido-
-No te preocupes por eso, en parte por eso fui hasta Seúl con Steve Fox…jamás le desee muerte a Rosette-
-Lo sé-me abrazó-No te molesto más, ve a tu habitación si así lo deseas…yo diré que un mareo te atacó-
-Gracias-
-Cali, el humano sabrá que escoger-

Sé a quien se refería.
Me soltó mientras lo veía desaparecer en las escaleras. Me quedé ahí en medio pasillo pensando en sus palabras y me sentí tan cautivada por él, su cambio repentino me sorprendió y logró tranquilizarme. Así llegué hasta mi habitación y me tiré sobre la cama pensando en ellos: Jin y Hwo.
Pensé en las palabras de Jin, su voz tan llena de lujuria al decirme “sólo ven tú” ¿Ahora que pretendía el japonés? Recuerdo una tarde atrás que Jin me había dicho “No lastimaría a Hwoarang” Pero ahora sus palabras, el hecho de que controlara a Devil Jin y la intención de que trabajáramos juntos…
Me ponía en contra de mis voluntades
Pero estaba Hwoarang, a quien le había dado todo. Para mí él era mi mayor importancia, se había comportado como un caballero conmigo y como una bestia en la oscuridad. Recordé sus palabras, sus gemidos ahogados en placer, sus caricias, sus abrazos…sus intenciones de hace 4 años. A pesar de su rebelde carácter y de haberse arriesgado en varias ocasiones. Deseaba tanto a ese humano, se estaba convirtiendo en mi droga. Ahora sufría de su abstinencia, una fuerte sed y hambre por él se desencadenó dentro de mi cuerpo, apreté las sábanas y me mordí el labio inferior.
Para ese entonces, la puerta se abrió. Miré con asombro a quien estaba la puerta, creí que pensaría la situación.

-Creí que te molesté en ese momento-
-Jin. Tú no-cerró la puerta-Me he molestado por tonterías, mis celos se están convirtiendo en mis enemigos-
-Deberías de dejar de angustiarte por cosas que no son-
-Ahora me angustio por otras cosas-se sentó en el borde de la cama-¿Estás en peligro, cierto?-
-Hwo, no es nada serio-
-Para que Kazama te haya hablado significa algo-
-¿Recuerdas lo que me hicieron?-
-Si-Hwoarang asintió con la cabeza
-Hay más, el que estaba dentro de mí era una prueba-toqué su mano-Hay más de esas cosas y, según Jin, ya crecieron-
-¿Los detendrás?-
-Debo de hacerlo, son peligrosos…pueden matarnos-
-¿Es por eso que irás a Japón?-
-Ellos están ahí-
-Hay que decirle a los lobos-se levantó
-¡No, Hwo!-le agarré el brazo-Ellos no se enteraran, sería peor-
-¿Hay una forma de detenerlos entonces?-preguntó volviendo a sentarse a mi lado
-Uniéndome a Jin y Tekken Force, créeme que estoy en contra pero si así le evitaré el menos dolor a mis hermanos, me arriesgaré-
-No necesito pensarlo, amor, iré contigo-tocó mi mejilla-Me arriesgaré contigo. Estoy contigo en las buenas y las malas-

Me acerqué y lo abracé con fuerza. Apoyé mi barbilla en su hombro mientras pensaba algunas cosas, la que más me importaba en este momento era la relacionada a la transformación de Hwoarang ¿Y si el no podía llevar el sentimiento de inmortalidad? Es difícil acostumbrarse, es difícil ser diferente a los demás. Lo viví cuando Steve y yo vivimos en Corea.
Me olvidé unos momentos de Steve, de donde estaba, de mi familia, de lo que había ahorita hasta de Jin y nuestro horrible problema. Me concentré en Hwoarang. Rocé mi mejilla con la suya en busca de sus labios, cuando los probé sentí la adrenalina correr por mis venas. Hwoarang comenzó a subir de tono, con su cuerpo me epjo hasta que caí entre las sábanas y las almohadas, nos besamos tan apasioandamente que ya sentíamos los estragos de la ropa quemándonos. 
Como me hubiese encantado avanzar pero tenía miedo a que nos fueran a encontrar, que pensaran que la pelea entre Hwoarang y yo había sido fingida con el hecho de venir a estar a solas. ¿Qué podía hacer?
 Por una parte estaba muriéndome por ya tenerlo así como hace una semana pero por otro lado tenía que contenerme...
...
Desperté temprano, cerca de las 9 am. No me sorprendía despertarme a esa hora, ya que siempre lo hago cuando no iba al colegio. El brazo de Hwoarang abrazaba mi cintura mientras que mi espalda estaba contra su pecho, lo miré, estaba tan profundamente dormido...la luz del sol que intentaba filtrarse por las cortinas iluminó un poco la cara de Hwo, parecía un ángel...jamás lo había visto dormido.
Me sentía un poco confundida, pero por suerte, anoche no había pasado más que besos y abrazos. Dormimos en ropa interior.
En cuanto toqué su mano, Hwoarang despertó. Tenía un sueño muy ligero, en cuanto algo le incómodaba o se sentía amenazado, despertaba.

-Buenos días, linda-me besó en la mejilla
-Buenos días-sonreí
-No sabía que dormir contigo fuera tan placentero-
-No te acostumbres-me levanté y caminé hasta la ventana
-¡Oh Dios! Mejor ponte algo que es tan difícil controlarme-rió
-No seas grosero y vístete, tenemos que ir a Tokio-
-¿Le has dicho a Steve o alguno de tu familia?-se levantó y tomó su ropa
-No, pero...parece que Arlette sabe algo-
-¿Cómo sabes eso? Anoche sólo tú y yo supimos de eso-se sorprendió
-Porque Arlette me dijo "No te preocupes, el humano sabrá que escoger"-
-Tu familia cada vez me da miedo-

El Coreano apenas y se vistió bien, salió rápidamente.
Me duche y vestí como normalmente he aparentado: una rockera británica que intentaba pasara ante los ojos humanos. Salí de la habitación con mi maleta en la mano y justo cuando salí de esa hermosa habitación, me topé con Steve. Sentí algo extraño, desde que llegué no había podido hablar con él, no habíamos pedido tener una conversación como siempre.

-Buenos días, Cali-sonrió
-Buenos días, hermano-
-¿Ya estás lista?-preguntó tomando mi maleta
-¿Sabes a dónde iré?-me quedé sorprendida
-Iremos, y sí-avanzamos-Arlette me contó todo-
-Me gustaría saber como sabe Arlette-me crucé de brazos mientras caminaba
-Como también sé con quien dormiste anoche-me miró casi enojado
-¡No pasó nada, te lo juro!-me sonrojé avergonzada
-Ese coreano tiene la oportunidad y no la aprovecha; o sabe respetar o es bien tonto-
-¡Steve!-lo empujé
-Hwoarang sabe en lo que se mete, entonces-
-Steve, he pensado... ¿Alguna vez deseaste la inmortalidad?-
-Sólo para buscar mis raíces ¿Por qué?-
-Es solo una pregunta-
-¿Planeas darle La Segunda Oportunidad de Vida?-
-Si él lo desea o está al borde de la muerte-
-No lo sé Cali, sabes los sentimientos que llegan cuando recibes la sangre-se detuvo delante de las escaleras abajo-Si no educas a Hwoarang puede enloquecer-
-Estoy consciente Steve-
-Aún es muy pronto, tal vez Hwoarang aún planea seguir siendo humano-
-Si, eso me alegra-

Detrás de nosotros apareció Hwoarang cargando su maleta. El vestíbulo de esa mañana estaba completamente desolado, el lugar que anoche había sido tetsigo de una gala impresionante se había convertido en un desértico espacio. 
Los tres bajamos las escaleras, ahí nos esperaban Bastían, Lars, Alisa y Arlette...supongo que Arlette les contó sobre mi inminente salida hacía Tokio. Un imprevisto departe del líder de Mishima Zaibatsu me había impulsado a moverme. 
Cuando los tres llegamos hasta ellos, sentí una fuerte culpabilidad al irme...

-Lamentamos que se tengan que ir tan pronto-dijo Lars
-Lo siento más, al fin supe sobre mi familia y...-suspiré triste-Bueno, tengo que atender algunos asuntos-
-Algún día conviviremos juntos; sólo Lars, tú y yo-Arlette estiró su mano-Lo prometo-
-Si, tendré en cuenta aquella promesa-lo abracé
-Oh Cali ¿En serio deben partir?-preguntó Alisa
-Es urgente Ali, algún día te lo contaré todo-
-Prométeme que vendrás para cuando Lars y yo nos casemos-
-Jamás me perdería el mejor día de mi mejor amiga-solté a Arlette
-Te llamaré y vendrás y serás mi madrina de honor-sonrío 
-Claro, estaré y atraparé el ramo para poder casarme con Hwoarang-reí
-¡¿Qué?!-Hwoarang se asustó
-Es hora de irnos, en Tokio nos esperan-dijo Steve burlándose de Hwoarang

Abracé a todos, incluso les dije que cuando lo desearan fueran a visitarme a Seúl...mis tíos aceptaron inmediatamente y Alisa se comprometió a llamarme de vez en cuando.
Me detuve en cuanto tocaba despedirme de Bastian; el viejo me dio un beso en la frente y se marchó sin decirme adiós. ¿Me odiaba? Desde mi llegada a Manchester se había comportado tan frío hacía mí, algo debió de haber pasado para que el anciando me odiara.
Y así, salimos de la mansión y de la metrópolis...salí con una serie de sentimientos encontrados. Adiós a Manchester, adiós hermanos, adiós mis lazos de sangre...
...

Continuará

3/14/2012

Devil Gen [2da Parte]

 Salí de la casa a un paso acelerado y pensé en lo que había dicho el señor Bastian sobre la muerte de la mitad del clan...de haber sabido que Jin iba a buscar a mi clan, lo hubiese detenido ¡Él había matado a mis hermanos! Era su complice, porque pude haberlo detenido...pero al sentir un cariño incondicional, permití que escapara para que estuviera a salvo, sin saber que eso ocasionaría la muerte de los míos. Tan sumida en mi tristeza, me detuve y comencé a llorar ¿Cómo pude ser tan tonta para creer en un demonio? Jamás me lo perdonaría...

-Cali...-

Su voz, su voz juvenil y con un tono de preocupación.
Lo abracé con fuerza, a pesar de que estaba lastimado de su costado derecho traté de ser cuidadosa y a le vez demostrarle que me sentía tan culpable por lo que hice.
Hwoarang no entendía nada pero me abrazaba de todas formas.

-¿Qué pasó, amor?-
-¡He cometido la peor cosa en la vida!-
-¿Qué quieres decir con eso?-
-Si anoche hubiese destruido a Jin, mis hermanos no estarían muertos...-
-¿Muertos?-remarcó
-¡Jin los mató anoche!-
-¿Cómo lo sabes...?-
-Llévame a la empresa Mishima Zaibatsu-lo miré aún con los ojos llorosos
-Tu hermano me matará-
-¡Si no me ayudarás entonces no te metas en mi camino!-

Enojada lo empujé y caminé lejos de él y cada vez más aprisa.
Hasta que la motocicleta de Hwoarang me cerró el paso, aún indeciso me miró.


-Anda sube-

Me subí y Hwoarang aceleró lo más rápido posible.
Sabía de la vigilancia que habría en dicho lugar pero esta vez sería capaz de matar a quien sea sólo por meterse en mi camino. Al llegar entré y por detrás de mí Hwoarang, los guardias nos miraban y nos seguían con la vista pero eso no me importaba.
Pasé por la recepción sin decir palabra alguna y rápidamente comenzaron los gritos por tratar de detenerme pero era imposible, mi mente estaba tan concentrada en Jin y nada más.
Varios guardias trataron de detenerme pero con la ayuda de Hwoarang nos deshicimos de ellos, a propósito que de vez en cuando Hwo se retorcía del dolor. No lo culpaba, también había sido egoísta por "obligarlo" a que me acompañase.
Llegué hasta la enorme oficina de Jin y de un portazo ambas puertas se abrieron, mientras que Jin me observaba desde lejos sentado sobre el escritorio, bebiendo una copa de vino...estaba desconcertado más que nada por mi inesperada presencia junto con el pelirrojo.

-Cali, Hwoarang ¿Cómo entraron?-preguntó Jin levantándose y dejando la copa sobre el escritorio
-¡Eres un maldito!-me acerqué y le di una fuerte bofetada
-¿Qué demonios te pasa?-
-¡¿Quieres saberlo...? Mataste a mis hermanos anoche!-
-¿De qué hablas? ¡Ellos viven en Mánchester!-
-Así es, solamente tú y yo sabemos la ubicación de ellos...pero anoche te transformaste-
-Si, eso lo sé...traté de dominar mi alter ego-
-Pues no lo lograste, y encima acabaste con mis hermanos...con lo único que tengo como raza-me calmé un poco
-Créeme que no lo hice, si admito que me alejé pero fue hacía otro lado, de ninguna manera pisé Europa-
-¡Te odio! Y si no te quisiera tanto, te mataría-
-¡Cali!-exclamó Hwoarang tratando de detener esto-No digas cosas de las cuales te puedas arrepentir-
-¡Te odio!-volví a gritarle

Nos quedamos viéndonos en silencio, mientras Hwoarang se acercaba a mí y me alejaba de Jin.
Lo miré enojada, y no podía sacarme la venda de ira de los ojos, él sólo hecho de verlo aflijido era como una incitación a seguirlo culpando pero Hwoarang era mi barrera.

-Basta, creo que es hora de irnos...-
-No, esto aún no termina...-volví a acercarme a Jin-Durante años te consideré algo más que mi amigo, casi mi hermano, y confié en que algún día lograrías controlar tu alter ego...ahora veo que me equivoqué-volví a acercarme a Hwoarang-Espero que hayas conseguido la cura a tu doble personalidad, hasta nunca-
-¡No!-

Pero no logramos irnos. Justo antes de abrir las puertas, varios soldados ingresaron a ese lugar, todos cubiertos como si de mercenarios se tratase, aunque literalmente lo eran. Ya me tenían donde quería, pero no dejaría que atraparan tan fácilmente.
Hwoarang me hizo ponerme detrás de él mientras que Jin se ponía a su lado, no iban a llevarse bien de todos modos pero esto era si queríamos salir sanos y salvos. De entre los soldados, apareció un hombre ya viejo y rápidamente lo asocié con Heihachi Mishima, el hombre que quería los genes de Jin y míos.

-Al fin los tengo donde los quería-rió
-Pues te será difícil que logres atraparme-gruñí
-Ey, calma-susurró Hwoarang
-Pediría que te marcharas de aquí ahora mismo, no estoy de humor para negociar contigo-ordenó Jin
-Antes entréguense los dos, tú y la jovencita-
-Sobre mi cadáver te entregaría a la niña-gruñó el japonés
-Entonces, saquen al colorado motociclista-
-¡No, Hwoarang!-me aferré a su brazo

Ellos trataron de separarnos, aunque peleamos. Hwoarang se ocupó en defenderme de ellos y a algunos logré hacerles heridas profundas en los brazos, a otros els rompí el cuello pero sólo uno de ellos bastó para que me detuvieran. Sentí un piquete en el cuello y al quitarme aquello, me di cuenta de que era un dardo, un tranquilizante. Miré a Jin que también había recibido lo mismo, entonces quise seguir defendiéndome pero todo el cuerpo me pesaba. Vagamente escuché a Jin decir: "No te rindas" y a Hwoarang gritar: "¡No, Cali, no!". Pero entonces sólo recuerdo que caí al suelo, que dejé de escuchar los gritos de ambos hombres...
Desgraciadamente al fin Mishima había conseguido la forma de hacer aquellos híbridos, los cuales no seríamos capaces de detener Jin y yo; mucho menos yo sola en esto, serán terribles fieras, estaría peleando sola...mis hermanos, o lo que queda de la manada, no pueden enterarse de esto. Pero entonces ¿Qué haré con Jin? ¿Matarlo y vengar a mis hermanos? ó ¿Dejar las cosas así? Jamás, en la vida, había peleado por mis hermanos y sé que ellos lo hicieron pero ahora me encontraba entre la espada y la pared. Ellos no se educaron como yo...
Reaccioné dentro de una habitación blanca con una sábana cubriendo mi cuerpo, estaba acostada sobre una plataforma de metal muy fría pero eso era lo de menos. Me levanté para sentarme en el borde, al mirar mi brazos noté que tenía diversos piquetes y por lo que notaba eran recientes pero era tan extraño; normalmente cuando me hacía heridas están desaparecían en cortos períodos de tiempo. Pudiera ser que me faltaba sangre en mi cuerpo. A mi alrededor había diversas maquinas y pantallas planas, mostraban diversas cosas relacionadas a mí pero yo no las entendía. Justo cuando miré a otro lado, me encontré con Devil Jin, al principio me asusté pero poco después le perdí el miedo al verlo inconsciente, transformado me daba miedo. Al verlo detenidamente, me di cuenta de que estaba amarrado a la plataforma donde igual yacía su cuerpo. Con cuidado aparté la sábana blanca y sus brazos tenían los mismos piquetes, creo que a ambos nos habían sacado sangre; le saqué las cadenas que amarraban su cuerpo, sé que era una mala idea pero de alguna forma aún le tenía confianza.
El demonio estaría inconsciente un rato más por lo que presentía, ahora sé que era mi turno de averiguar algo sobre este lugar. Era una habitación amplia, no había nadie por lo que presentía aún así había una mesa donde había cientos de papeles, posiblemente, ahí encontraría algo más.
Hojeé cada papel que encontré hasta que una carpeta con el nombre "Curtis Van Zeeb". Aquello me inquieto mucho y comencé a leer aquel expediente, mi impresión había rebasado los límites:

"Encontrar al clan de lobos en Mánchester había sido algo complicado pero al final dimos con ellos. Rossette Van Zeeb posee los mismos genes que Curtis pero no es lo que necesitamos. Asesinamos la mitad de los hombres-lobo y extrajimos la sangre de sus cuerpos inertes pero al combinarla con la poca sangre de Jin Kazama, nuestros experimentos fracasaron. Necesitamos un descendiente directo de Curtis Van Zeeb"

¿Curtis Van Zeeb? ¿Quién era aquella persona? Sé que era un lobo y uno legendario, más que nada por que la sangre de los líderes de los clanes tenía poderes especiales, lo que me seguía sorprendiendo era que en Rossette no habían encontrado lo que buscaban, si por lo que leía, Curtis era su hermano; entonces los soldados habían matado a la mitad de mis hermanos, no Jin. Había inculpado injustamente a Jin. Poco después hojeé más hasta que al fin di con otro testimonio sobre Curtis Van Zeeb.

"19 años antes de que comenzáramos con los experimentos, sabíamos que Curtis Van Zeeb se había enamorado de una loba irlandesa de nombre Anne Taylor con la cual pro-crearon una niña, la cual posee los genes legítimos del hombre-lobo inglés. Aún no hemos dado con aquella niña. Curtis y Anne habían muerto tratando de defenderse en los bosques de Mánchester pero jamás supimos el paradero de su hija. Creemos que la abandonaron en los bosques de Mánchster, pero no la encontramos"

Ya veo, entonces ellos habían acabado con la pareja.
Todo aquello me traía ideas a la cabeza, sobre todo, lo que mis hermanos me decían sobre mis padres. Ellos me dijeron que habían muerto tratando de protegerme pero jamás me dijeron la razón. Todo esto tenía sentido: la muerte de Curtis y Anne había sido hace 19 años; yo tengo 19 años. Según Bastian, me encontraron en un bosque de Mánchester; ellos dejaron a su hija en los bosques de Mánchster. Miré la última hoja del expediente y ahí había una prueba de sangre...la prueba que me demostraba si ellos eran mis padres. Era positivo al 100%...entonces, ambos eran mis padres y me habían abandonado para protegerme. Sentí un nudo en la garganta al leer todas estas cosas y quise llorar pero me contuve, pues no era el momento indicado. Pude haber vivido feliz con mis padres de no ser por estos humanos que me arrancaron la felicidad como si de monstruos de cuentos se tratase.
Después me vista se centró en otro documento que decía "Cali Fox & Jin Kazama". Estaba relacionado con nosotros dos, lo cogí y leí lo más importante:


"Al fin hemos conseguido una descendiente directa de Curtis Van Zeeb y, justamente lo que deseábamos, una mujer. A través de la inseminación artificial, se ha implantado dentro de ella un huevo, por lo que la nueva generación de Jim Seung (bestias) estaría comenzando en pocos años. Estas bestias, no podrían ser destruidas, incluso, sus padres (Jin y Cali) moriría intentándolo"

Solté esos papeles y di unos pasos atrás. ¿Pero que demonios me habían hecho? ¿Albergaba algo más que mi propia bestia? Algo tenía que hacer y lo más pronto posible, no podría dar vida a un ser que estaría destinado a destruir. Lo llevaría en los genes, debía de decirle a Jin, tenía que ayudarme en esto. Justo cuando me giré, vi a Jin sobre la plataforma, acechándome. 
Sentí miedo al saber que ya se había repuesto del sedante, entonces se acerco lentamente a mí, mirándome de una forma tan grotesca, en cualquier momento sería capaz de lastimarme. Retrocedí asustada hasta que mi cuerpo chocó contra la pared, entonces Jin se pegó a mi cuerpo y con sus garras tan filosas ladeo levemente mi rostro dejando a su vista mi mejilla la cual lamió. Sentí su pecho vibrar por los gruñidos que hacía y su respiración era tan serena ¿Por qué estaba haciendo esto?. Palpé la pared y me di cuenta de que aquello era vidrio, entonces tenía una oportunidad de escapar.
Con todas mis fuerzas empujé lo más fuerte posible a Jin, su cuerpo se impactó con las máquinas, era mi momento de escapar. Rápidamente, me transformé y rompí el vidrio, salí corriendo lo más rápido posible, mientras que toda la gente huía por nuestra presencia. Mi mayor temor era que Jin fuera a alcanzarme. Científicos y el personal salieron corriendo de las instalaciones, con dos bestias como nosotros, no los culpaba.
Di hasta unas escaleras donde subí corriendo rápidamente, llegué hasta el cuarto o tercer piso, había salido del laboratorio subterráneo y pude haber salido del edificio pero debía de evitar el escape de Jin al exterior. Al saber que el demonio no me buscaba, me transformé en humana y ahí mismo busqué un teléfono, necesitaba llamar a Steve. Cuando lo encontré, me escondí debajo de un escritorio ahí en la recepción del tercer piso.

-Steve, soy yo-
-¿Cali? ¿Dónde has estado?-preguntó preocupado
-Necesito que vengas a la empresa Mishima Zaibatsu, pregunta por Nina Williams...ella te llevara hasta mí-
-¿Estás bien? Suenas afligida-
-Steve yo...-pensé en las cosas que había leído sobre mis padres-Te necesito hermano, por favor, ven lo más pronto posible-
-Tranquila, Cali, llegaré lo más pronto posible, no te muevas-
-Steve. tengo mucho mie...-

Nuestra conversación se vio interrumpida ya que alguien me sacó de mi escondite, me cubrió la boca y me arrastró a la oscuridad de una oficina. Aquella persona cerró la puerta y al encender la luz me llevé la grata sorpresa de ver a Hwoarang, a quien abracé con fuerza.

-¡Hwoarang!-exclamé en voz baja mientras acariciaba su cabello
-¡Oh Akasha!-me abrazó con fuerza-¿Estás bien? ¿No te hicieron nada?-
-No...-recordé lo que había leído que tenía dentro de mí-Estoy bien, descuida-después me solté de él-¿Cómo volviste a entrar?-
-Me encontré a la rubia que habías rescatado en el estadio, ella me ayudó a entrar de nuevo y ahora fue en busca de Steve-
-Oh gracias Nina-dije en voz baja
-¿Se llama Nina?-
-Si, al parecer es alguien relacionado a Steve-
-La mujer tiene las características de su madre, más que nada por la seriedad con la que me trató-
-¿Qué...?-
-Después hablamos de esto, ahora tenemos que escapar-
-Hay que llevar a Jin hasta el techo-
-¿Por qué?-
-Hagámoslo, amor, por favor-
-De acuerdo, salgamos-
-Hwo...-

Me abalancé en sus brazos e hice que su cuerpo se impactara contra la puerta de madera, lo besé tan apasionadamente como si esta fuera nuestra última vez . La adrenalina corrió por mis venas cuando sus labios tocaron los míos, el mismo instinto apasionado me obligaba a esto. Poco después me separé, él estaba sonrojado y algo jadeante. Pero este no era nuestro momento. Hwoarang abrió la puerta nuevamente y nos dimos cuenta de que dicho pasillo estaba con algunas luces parpadeantes, papeles regados en el suelo y completamente solitario. Pero a lo lejos escuchábamos los aullidos del demonio japonés; nuestro objetivo era llegar hasta el techo. Así que cuando encontramos las escaleras subimos rápidamente, corriendo a toda velocidad pues cada vez se hacía mas intensa la presensia de Jin. Hasta que llegamos a la azotea...
Ya era de noche, la azotea estaba muy amplia y el edificio sobre el que estábamos era el más grande pues apenas y llegaba la luz; el viento soplaba con tanta fuerza que ondeaba con violencia mi cabello.

-¿Ahora que haremos?-preguntó Hwoarang
-Hay que esperar a Jin-dije viendo el suelo

El techo comenzó a temblar y poco después se abrió un hoyo, emergiendo Jin de él. 
Flotó en el cielo mientras nos observaba a Hwoarang y a mí, pero ahora sus ojos se había centrado en mi amante humano.

-¡Aléjate de Hwoarang!-gruñí

Y me transformé, antes de que pudiera tocar a Hwoarang me acerqué hasta Jin y me aferré a su cuerpo que aún flotaba en el aire. A pesar de que mis uñas perforaron la carne de Jin, él se deshizo fácilmente de mí y me lanzó al suelo. Aunque mi cuerpo se pegó contra el suelo, volví a levantarme y de nueva cuenta volvería a lanzarme sobre Jin pero esta vez, él usó sus cadenas contra mí, me mantuvo a distancia azotando las cadenas.

-¡Akasha, hay que trabajar juntos!-gritó Hwoarang

Tenía un plan y sé que Hwoarang también pensaba lo mismo.
Iba a lanzarme sobre Jin pero sólo sería una forma de asustarlo ya que Hwoarang se apoyó en mí y lo pateo fuertemente en el pecho, haciendo que retrocediera más en el aire. Caí unos centímetros cerca del hoyo y Hwoarang lejos. Sería difícil si nosotros peleábamos solos.
Traté de pensar en alguna otra solución pero eso se vio irrumpido por los soldados. Un gancho salió del hoyo y se encajó en mi pata delantera derecha, estiró para asegurarse de que estaba seguro pero rápidamente con mis colmillos corté la cuerda. Ahora todos nos veíamos amenazados, me alejé cojeando del hoyo, los soldados emergieron como hormigas negras en busca de su presa...cerca de 15 soldados ya nos tenían rodeados.Me transformé en humana y me saqué aquel gancho, ensangrentado lo lancé al vacío...no sanaba rápido...la cosa que llevaba en mi interior comenzaba a quitarme fuerzas.
Los soldados se abalanzaron contra Hwoarang pues él era el intruso aquí; quise ayudar pero uno de ellos me golpeo con su arma en el estómago y me pateo en el pecho para caer cerca de la orilla. Quise volver a reincorporarme pero comenzaba a sentir los estragos de la falta de fuerza pero en ese momento, Steve lo tomó del brazo y lo pateo lejos.

-¡Steve!-sonreí al ver a mi hermano
-¿Estás bien?-preguntó ayudando a levantarme
-Si, tienes que ayudar a Hwoarang-
-Nina se está encargando de eso-miró mi mano-Estás sangrando mucho ¿Qué sucede? ¿Por qué no cierra la herida?-
-Steve, yo...-miré a Jin que aún observaba todo desde los aires y después miré el combate en el que estaban sumergidos Nina y Hwoarang-Tenemos que ayudarlos-

Jin no hacía nada, simplemente observaba todo desde el aire. Ya había recobrado la compostura o al menos eso trataba. Ayudé a Hwoarang y a los demás, mientras nos batíamos en duelo con todos ellos. Pensé en darle de mi sangre a Jin, a pesar de que estaba perdiendo mucha en estos momentos, él la necesitaba más que yo. Terminamos con los soldados y Jin, molesto, se abalanzó sobre nosotros que estábamos exhaustos, nos derribó a  todos. En el suelo había una de las navajas de los soldados, la tomé sin que él se diera cuenta.
Supe que era hora de llamar su atención. A duras penas me puse de pie...

-¡Jin!-le lancé el cuchillo

Pero él se giró y detuvo el filoso objeto de metal regresándolo hacía míy haciendo que este me rasgara el hombro izquierdo. Solté un grito de dolor, seguía perdiendo mucha sangre y no se cuanto lo podría tolerar más. Al menos había conseguido su atención.

-¡Jin, escúchame! ¡Necesito que me pongas atención, perdóname si te culpé por la muerte de mis hermanos! Me dejé llevar por lo más lógico pero ahora se quienes fueron. Jin debes de reaccionar ¿Es eso lo que quieres? ¿Prefieres que tu alter ego te domine?-me arrodillé, ya comenzaba a sentir la debilidad-Por favor Jin, eres más que una bestia...-

Comenzaba a reflexionar y a pesar de que aún estaba en el aire, ya lo veía más tranquilo.
Descendió al suelo y caminó hacía mí, apenas y tenía fuerzas para seguir consciente. No se cuanta sangre quedaba en mis venas. Aún así, volví a reincorporarme.

-No dejes que tu alter ego te domine...tu madre jamás hubiese deseado esto-

Desvió la vista a otro lado, creo que eso fue lo que más le dolió.
Al menos ya lo había hecho reaccionar. Rápidamente un latido me advirtió algo...una amenaza. Uno de los soldados reaccionó y lanzó una navaja, directamente hacía nosotros. Jin estaba desprevenido y no se daba cuenta, así que lo empujé y rasgué aquel objeto pero eso implicó que yo resbalara y cayera al vacío.
Entonces caí, Jin no pudo atraparme...
Caí de espaldas, viendo hacía el cielo y cada segundo veía como el techo se alejaba de mí ¿Este sería mi fin? ¿Moriría sin decirle lo mucho que amaba a Hwoarang? Pero, aún no era mi tiempo, yo sé que aún estaba destinada a permanecer un tiempo más con Hwoarang. Había abandonado a mi hermano Steve, a mis hermanos los lobos...pero más me dolía Steve...
Entonces algo inesperado sucedió. Sin darme cuenta, Jin ya había abrazado mi cuerpo para después hacer que nos impactáramos contra un vidrio del mismo edificio, él me había rescatado aún asiendo un demonio. Rodamos por el piso alfombrado hasta que caí sobre su pecho y él rompió un escritorio de madera. Algunos vidrios se incrustaron en nuestros cuerpos y otros más hicieron pequeños cortes en nuestros rostros, no tan notorios...

-Jin ¿Estás bien?-

Abrió los ojos y asintió con la cabeza.
Es ahí donde recordé lo que había dentro de mí.

-Tienes que deshacerte de lo que hay dentro de mí, me esta consumiendo y en cuanto nazca habrá más...ellos querrán destruirnos, por favor Jin, ayúdame-

Puso su mano sobre mi vientre y levemente sus garras atravesaron un poco la piel. El dolor era intenso y lo reprimí, apreté los labios para no dejar escapar ninguna queja de dolor hasta que después de mi vientre salió una esfera morada negriza, aquello era el huevo que me habían implementado. Jin lo estrujó y aquello se rompió en cientos de pedazos, ya estaba libre ahora era mi turno de devolverle el favor.
Ya casi no podía permanecer despierta, pero también tenía que ayudarlo. Me mordí la muñeca y la sangre volvió a emanar de mis venas, tenía que darle a Jin. Acerqué el líquido carmesí a sus labios y el abrió la boca. Mi sangre comenzó a tocar su lengua y se deslizó por su garganta, poco a poco iban desapareciendo sus cuernos, sus alas, sus garras, sus tatuajes hasta que al fin vi que ya era un humano normal...
No lo soporté más y caí rendida a su pecho, perdí consciencia.
...
Inconsciente pensé en mi padre y en mi madre ¿Cómo serían ellos? Nadie del clan me había mencionado la apariencia física de ellos, sólo me habían dicho que murieron.
Ahí entendí que había muchas cosas por descubrir, primero había que ir a Mánchester e investigar sobre mi pasado, ese que olvidé por todo lo bueno que había recibido. Sé que jamás estuve sola pero algún día tenía que preguntar de donde vine...
Desperté. Estaba tendida en una cama, moví los ojos a todos lados queriendo familiarizarme como la habitación, estaba en una sola de hospital. Moví la cabeza a varios lados y estaba solo el lugar ¿Y Steve? O ¿Hwoarang? ¿Jin? ¿Nina? ¿Qué había pasado con ellos? ¿Estaba viva o muerta? En mi antebrazo derecho había una venda y una leve mancha de sangre, es ahí donde el arpón se había incrustado...toqué mi hombro izquierdo y también tenía una venda, al parecer mis heridas aún no sanaban.
La puerta se abrió y pro ahí ingresó Steve y Hwoarang, en cuanto vieron que había despertado se alegraron tanto que cerraron la puerta y los dos se sentaron en cada lado del borde de la cama. Steve me abrazó con fuerza pero cuidando en no lastimarme.


-Creí que no despertarías pronto-
-Tenía que hacerlo, hermano, aún te sigo necesitando-dejé que acariciara mi cabello
-¿Cómo te sientes?-preguntó Hwoarang
-Estoy bien, pero creo que aún no sanan las heridas-le sonreí
-No sabes cuanto me preocupaste cuando caíste-tomó mi mano
-Fue un descuido Hwo, pero Jin me salvo-pensé en Jin-¿Dónde está él?-
-Se marchó hace unas horas-dijo aliviado Hwoarang
-Al parecer no quiso que lo vieras, siente que todo lo que te pasó...fue su culpa-confesó Steve
-La verdad lo fue-Hwoarang se cruzó de brazos
-De no ser por Jin, ahora no estaría aquí, amor-después miré a Steve-También fue mi culpa, de haber averiguado bien sobre el asesinato a mi clan, nada de esto estaría pasando-
-Tranquila hermana, ya pasó todo-
-Steve, Hwoarang...-recordé todas aquellas cosas-Necesito regresar a Mánchester-
-¿Por qué?-preguntaron los dos al mismo tiempo
-Porque necesito averiguar sobre Curtis Van Zeeb y Anne Taylor...mis padres biológicos-suspiré
-¿Cómo sabes sobre ellos?-
-Los soldados de Heihachi los asesinaron, ¿Recuerdas lo que Jin nos dijo? Algo había en Curtis Van Zeeb que no hay en la sangre de mis demás hermanos pero que sí en la mía-
-¿Estás segura?-preguntó Howarang
-Si...no podré estar tranquila sino se nada sobre ellos-
-Iremos-dijo Steve-Tengamos un lazo de sangre o no, eso no implica el amor que tengo hacía ti-Steve me abrazó
-También quiero ir, no me atrevo a dejarla sola-insistió Hwoarang
-Esta decidido, en una semana nos iremos-dijo Steve


Iría a Mánchaster, regresaría con mis hermanos para averiguar más sobre mi pasado. 
Horas después salí del hospital pues las heridas ya eran leves.
Así pasaron dos días y aún no sabía nada sobre Nina o Jin. Entendía a la perfección a Jin, pues el estaba convencido de que me había hecho mucho daño y era momento de alejarse, de perdido por unos cuantos meses.
Una noche simbólica para mí había llegado. Steve se había marchado para arreglar el asunto del viaje en privado, pero antes debía de consultar a mis hermanos. Por lo que Hwoarang se había quedado a cuidarme.
El teléfono sonó, al principio creí que era Steve pero cuando la voz de aquella persona sonó tan femenina, entendí que era una mujer y mis sentidos captaron que era la voz de Nina.


-¿Cali Fox?-
-Si, soy yo...Nina, que grata sorpresa-sonreí
-He llamado porque Jin y yo nos marchamos sin despedirnos, sé que fue muy grosero de su parte pero...-
-No tienes porque disculparte, entiendo como piensa Jin y bueno, quiero que le digas que no le tengo rencor por nada-
-Soy su guardaespaldas, así que yo sigo sus órdenes y a todos lados-
-Deja de disculparte, algún día volveremos a vernos-suspiré-Dime ¿Se ha disuelto el devil gen?-
-Si, Jin ya tiene control sobre sí...gracias por lo que has hecho-
-Alivio...-recordé su relación con Steve-Nina, debes de responderme ¿Qué parentesco tienes con Steve?-
-Cuando regrese a Seúl prometo contánterlo-
-Perfecto. Quiero ayudar a Steve y sé que entre ambos hay un lazo-recordé que saldría en unos días a Mánchster-Nina, una cosa más, dile a Jin que estaré fuera...Steve, Hwoarang y yo iremos a Mánchster...tengo que averiguar quienes era mis padres-
-Yo se lo haré saber, Cali, cuidate mucho...pronto hablaremos-
-Estaré ansiosa-


Colgamos.
Al menos sabía que Jin se había repuesto de su diabólico gen.
En ese momento Hwoarang me abrazó por detrás y comenzó a besarme lentamente el cuello, sus besos me daban tantos escalofríos y a la vez cosquillas.

-¿Crees que tu hermano venga pronto?-
-No lo sé-reí-Hwoarang, tranquilo-
-Oh por favor, aún recuerdo ese beso tan apasionado que me diste cuando estábamos en peligro-
-Creí que sería el último-me sonrojé
-Te amo, eres lo mejor que me ha pasado-me elevó en sus brazos
-También te amo, aunque seas un humano tan terco-

Mi teléfono móvil vibró y al momento de checarlo me di cuenta de que era un mensaje de Steve que decía: "Un par de tipos me han retado, esta noche llegaré cerca de las 12 ;)".  Y al ver el reloj, aún eran las 8...oh, tenía unas cuantas horas con Hwoarang a solas.
Él notó lo que decía el mensaje y me llevó hasta mi recámara, dónde cerró la puerta y apagó la luz. Esta sería nuestra primera noche, nuestra primera vez...este sería el momento indicado para poder demostrarnos que tanto estábamos enamorados...
Envueltos en la pasión y la lujuria, nos hicimos el uno del otro...
...
En cuanto a mis hermanos, ellos tendrían que responder mis preguntas cuando Steve, Hwoarang y yo llegaramos hasta Mánchster.