Desde hace más de un mes que lo traía en otro mundo, él sólo verla y escucharla era su mayor fascinación. Pronto se hizo amiga de ella y la trató como una reina durante su amistad. Jin Kazama al fin estaba enamorado, el ambicioso líder de Mishima Zaibatsu había admitido que el sentimiento más peligroso del mundo lo tenía amarrado. La chica que le había aceptado era una chica oriunda de tierras celtas, de nombre Cali Roses que también había admitido su amor por el japonés. Hasta ahora esto era normal pero no lo que había dentro de ambos; mientras Jin era un hombre mitad demonio sumamente poderoso, Cali era una werewolf. Después de 6 meses, llegaron a una relación.
Consumidos por el deseo de pertenecer el uno del otro, se entregaron después de un año. Una y varias veces más; para el joven Kazama sólo existía ella y nada más.
Su trabajo fue el problema en diferentes ocasiones, Jin viajaba mucho y la dejaba sola. Pensó que eso le estaría afectando mucho pero la amaba y, egoístamente, no quería dejarla ¿Por qué hacerlo si era el amor de su vida? Pero había que hacerlo por dos razones muy simples e importantes: comenzaba a perderse como demonio, su poder estaba reduciendo y, la segunda, su padre Kazuya Mishima podría matarla.
Dolido por la decisión que tenía que hacer, un día la citó cerca de una playa en Tokio.
-Tenemos que hablar-
-Se lo que me dirás-contestó Cali con un aire de tristeza
-No deseo hacerlo pero...es por tu bien-
-Nuestro bien-
-¿"Nuestro"?-Jin se desconcertó
-Estoy embarazada...-ella sonrió
-Cali, yo...-Jin estaba tan sorprendido y feliz pero a la vez tan triste por lo que cometería-Siempre estaré al pendiente de ustedes dos-
-Me mudaré, esta es la dirección-Cali le dio un trozo de papel donde estaba su nueva dirección-Es por el bien de nosotros dos. Tengo que irme-
Una fuerte abrazo acompañado de un prolongado beso donde Cali comenzó a derramar lágrimas.Al final ellos tendrían que hacer aquel doloroso sacrificio. La vio alejarse con una fuerte rapidéz mientras su cabello largo y rojizo, se ondeaba con el viento.
Fue la segunda vez en 4 años que Jin volvía a perder algo tan valioso...
4 años después. Tokio...
Cuatros años en los que el joven heredero de Mishima Zaibatsu no volvió a saber sobre su amada y su niño ¿Ella habrá encontrado alguien a quien amar? Que más daba si eso pasó, Jin jamás iba a poder estar con ella normalmente, con los enemigos acechándolo, podría pasarle lo que a su hermosa madre, Jun Kazama, que en un intento por proteger a su hijo, jamás apareció. Nunca tuvo el valor de ir a visitarla o llamarla para preguntarle sobre su estado de ánimo, su salud, la salud de su crío, nada. Pero jamás olvidó su promesa; sabía de la cuenta de banco que ella tenía y cada 15 días depositaba dinero. Aún así, él sabía que eso no lo era todo y que el niño necesitaba de su padre......
Pero Cali vivía feliz con su pequeño hijo llamado Yami que significa obscuridad pues el pequeño ángelito había recibido los genes de su padre Jin, más encima los genes de su mamá. Para la joven loba Cali, su pequeño era lo más apreciado del mundo; tenía un fuerte parecido a Jin, sobre todo los ojos y el cabello pero había obtenido la dulzura de la joven madre. En su brazo izquierdo estaba la mitad de aquella marca de Jin. Cali sabía que cuando llegara el momento, el niño se transformaría.
En la vida de Cali y Yami existía un joven coreano llamado Hwoarang.Que se había convertido en un amigo inseparable de ambos; a pesar de la edad de Yami, él sólo podría decirle "papá" a Jin si algún día él se presentaría delante de él.
Todo comenzó una tarde que la joven chica jugaba con su hijo en el patio de su casa, le encantaba pasar los días con él pues el niño la amaba. Justo en ese momento, su amigo Hwoarang llegó.
-Hwo ¡Qué sorpresa!-dijo Cali mientras cargaba a su cachorro
-Más sorpresa me da a mí al verlos a ambos-él los abrazo y después miró a Yami-Hola campeón, ¿Qué tal si traes el balón para jugar Futbol?-
-¡Si!-respondió el niño en una sonrisa
-No tardes hijo-Cali lo bajó
Para tener sólo cuatro años, ya sabía moverse con más rápidez y a diferencia de otros niños ya estaba a punto de lograr su habla como cualquier adulto.
Yami ingresó a su casa en busca del balón.
Cali sabía que el ir a buscar el balón sólo era un vil pretexto, pues Hwoarang quería comentarle una serie de cosas y si Yami estuviese presente, le disgutaria las propuestas a su madre. Pues sabía muy bien que cosas pretendia el joven coreano.
-Ay Hwoarang, no sabes cuan feliz me siento al ver como Yami crece día con día a tu lado-
-Quiero mucho a ese niño, al igual que a ti-
-Hwo, sabes que también te quiero pero...-para Cali no había alguien más que Jin-Mi responsabilidad sólo es Yamí y no deseo ponerle un padrastro. Por favor, deja de insistir...-
-Cali, el niño me ama y yo lo quiero, lo que siento por ambos es real-
-Yami jamás te verá como un padre, para Yami su padre es Jin Kazama, lo vea o no-
-Jin jamás ha respondido por el niño-la contradijo Hwoarang
-Lo hace de una extraña forma que no entenderías. Hwo, tú no entenderías nuestra separación, la hicimos con un único propósito: proteger a nuestro hijo-
-Algún día entenderás que lo que digo es verdad-
-Tal vez, hasta entonces sólo existe Jin en mi corazón...-
-¡Mami!-exclamó Yami horrorizado
El instinto maternal de Cali le indicó que su hijo podría estar en problemas; abandonó la conversación con Hwoarang y entró corriendo hasta su casa, poco después Hwoarang fue detrás de ella. A pesar del rechazo constante de Cali hacía Hwoarang, él no permitiría que fuera lastimada al igual que el niño. La desesperación de la madre es muy fuerte y más cuando sólo era ella.
En cuanto los dos entraron, vieron al niño que era sujetado por lo que era el padre de Jin, Kazuya Mishima. Pero ¿Cómo había dado hasta la casa de la chica? No había respuestas coherentes en esos momentos; la vida de su hijo estaba en manos de un demonio puro y si no se movía rápido, podría perderlo. Kazuya era malvado en varias ocasiones y sin que Cali se enterara, intentó matar a su propio hijo, sólo por haber heredado su gen maligno y representar una vil amenza.
-Hola Cali, es la primera vez que te veo-sonrió maliciosamente el hombre
-Señor Kazuya-Cali se sintió tan asustada-Por favor, si usted desea pelear conmigo sólo deje a mi hijo, él es inocente-
-Antes ¿Cómo me conoces?-
-Jin me mencionó sobre usted y me mostró fotgrafías, he estado prevenidad desde hace 4 años-
-Así que este niño es el hijo de Jin-Kazuya le tomó bruscamente del rostro a Yami para verlo detenidamente
-¡Mamá!-gritó Yami quien ya comenzaba a llorar
-¡Por favor, suéltelo!-
Tranquila, no nos alteremos-
-Kazuya, por favor-pero Cali siguió rogando
-¿Tanto representa este híbrido para ti?-
-No me interesa lo que sea, es mío...-
-Pero, no sólo lo necesito a él-miró sobre el hombro de Cali-También necesito de ti-
La desesperación de la joven celta iba en aumento cada momento, su hijo llorando era un fuerte golpe a su corazón y a su tranquilidad. No se dio cuenta que detrás de ella varios soldados de la Corporation G aparecieron y esposar a Hwoarang para que no intentara nada. Después con sus armas apuntaron a la jovencita.
-¿De mí?-ella se tocó el pecho
-¡A ambos!-
Justamente, le disparó y un dardo cayó en su cuello. Un leve piquete y después miró lo que le había diparado ¿Por qué un dardo? Poco a poco logró entenderlo, comenzó a marearse y sus músculos a relajarse. Entonces llegó a una conclusión: le había inyecto tranquilizante.
Cali no deseaba rendirse, la vida de su hijo estaba en garras de un lunático e, inconsciente, no podría impedir nada pero al final ella cayó al suelo sin responder.
-¡Cali, no!-forcejeó Hwoarang
-¡Mamá!-
Mientras el cuerpo de la joven estaba tendido en el suelo, algunos soldados de Kazuya le inyectaron lo mismo al niño. Si iban a secuestrar al niño, debían de encargarse de que hiciera el menor esándalo posible.
Kazuya tenía en su poder a la mujer de Jin y también a su hijo, su plan diabólico era llamarlo para destruirlo frente a los ojos de los dos seres que tanto amaba.
Dos soldados cargaron su cuerpo y lo sacaron de la casa mientras que otro soldado más se lleva el cuerpo del niño. Por otro lado Hwoarang estaba desesperado y su constante forcejeo era en vano...
Unos tantos soldados golpearon al coreano asta dejarle lastimado e incapaz de levantarse en ese momento.
-Oye bien Hwoarang, ve y busca a Jin...dile que tengo a sus seres queridos y que si no viene, los mataré a ambos-
-¡Suéltalos!-un último grito de parte de Hwoarang
El padre de Jin simplemente soltó una risa malevola, haciendo que la piel del coreano se erizara por completo, dejándole una terrible sensación de miedo.
En cuanto todos se fueron de la casa quiso escapar de las esposas que le tenían atadas las manos a la espalda; a pesar de su fuerza las esposas eran muy fuertes y no se podían romper. No fue sino hasta que tiró con fuerza y los eslavones se rompieron. Por fin libre, ahora ¿Qué debía de hacer? ¿Ir hasta el Dojo (Lugar donde se entrenan las artes marciales) que estaba fuera de Tokio? ó ¿Ir en busca de Kazama para, juntos, recuperar a Cali y Yami? Se sentía en un dilema, cada segundo que pasaba era una tortura para ambos.
Odiaba a Jin, no sólo por cometer tantas estupideces en tan poco tiempo sino por no hacerce cargo del crío.
Pensó y pensó. Al final, la conclusión fue ir a buscar al idiota de Jin.
Fue hasta fuera y subió a su motocicleta, iría hasta Mishima Zaibatsu para poder hablar con aquel hombre, no solo decirle, exigirle que asumiera su papel de padre con Yami.
...
No importa cuanto tiempo haya pasado; se sentía demasiado deprimido día con día. Jin se separó de ella con la intención de poder aumentar su fuerza como demonio pero eso fue empeorando pues su fuerza se fue reduciendo cada vez más. Hubo unas cuantas veces (demasiadas) en que Jin quiso tomar el teléfono y llamar a Cali, pero siempre le era detenido su asunto, pensaba que ella estaria mejor estando sola...
Para Jin, aunque no lo aparentara, Cali y el niño eran lo más importante en el mundo.
Esa casi noche estaba viendo los enormes ventanales que daban vista a algunos otros edificios y parte de Tokio, todo lo veía detenidamente pensando en los momentos tan dulces que había tenido con Cali antes de descubrir que era un mitad demonio ¿Qué salió mal en él? Había veces que deseaba ir hasta su padre y entregarle aquel demonio, por su culpa había perdido todo.
-Sólo algún día...-
Sólo algún día tendrá las suficientes fuerzas para controlarse y poder regresar con ella y el niño; por ahora sólo había que permanecer alejado de ellos.
No tenía novia, esposa o amante...nunca tuvo tiempo para otra mujer, nunca pudo dejar de pensar en ella, nunca pudo dejar de recordar el inmenso amor que ella se atrevió a darle.
-¡Hola Jin!-exclamó una dulce voz
Sólo ella que era un poco desesperante se había atrevido a insistir, esa niña china de secundaria llamada Ling Xiauyo que siempre iba a visitarlo. Para la paciencia de Jin, eso no era muy satisfactorio, sin embargo, un poco de compañía femenina nunca le iba mal a alguien de vez en cuando.
-Hola Ling-se giró Jin
-Pasaba por aquí y me preguntaba ¿Qué tal si de rato vienes a cenar a mi casar? Hoy es tu cumpleaños número 23 y...-
Su cumpleaños número 23 ¿Ya era su cumpleaños? Desde hace cuatro años que no lo celebraba, no después de alejarse de su novia celta. Regresó a la vida real en cuanto la chica le tronó los dedos.
-¡Jin, te estoy hablando!-exclamó enojada
-Perdón ¿Qué me decias?-sacudió la cabeza
-Te decía que si vamos a celebrar tu cumpleaños a mi casa, yo preparé la cena, tú sólo encargate de ser puntual-le guiñó un ojo
-Oh Ling, gracias pero no creo que pueda-en realida, Jin no quería.
-¿Por qué no? Hoy sales temprano ¿No?-
-Si, pero tengo otras cosas que hacer-
-Vamos Jin, sirve de que te distraes un rato...-
-No creo que sea lo indicado, para mi no hay distracciones-
-Jin, ya se porque pones pretextos-Ling se acercó a él-Será mejor que la olvides ¿Sabes por qué? Ella esta con tu enemigo Hwoarang, uff...pasan día, tarde y noche juntos...-
-Ella puede hacer lo que quiera pero el niño también es mío-
-¿Cómo lo sabes? ¡Estuviste alejado tanto tiempo de Cali!-exclamó furiosa. Ling odiaba tanto a Cali
-No tengo porque darte pretextos, yo sólo se la verdad así que si la conversación acabó aquí te pido de la manera más amable ¡Que me dejes solo!-Jin señaló la puerta
-¡Tú lo que necesitas es a alguien que te ame y yo quiero estar contigo!-
-Pues yo no tengo corazón para nadie, así que déjame-
La conversación entre ambos comenzaba a tomar sentido: Ling quería a Jin, lo amaba pero era evidente que el japonés sólo tenía ojos para Cali Roses.
Se miraron detenidamente a los ojos. Ling estaba demasiado molesta con Jin pero, sobretodo, con Cali. Por aún permanecer en el corazón de su japonés.
Justo en ese momento, las puertas de la oficina de Jin se abrieron de par a par con una fuerte patada, por ahí ingresó el coreano Hwoarang que estaba más que molesto por lo ocurrido momentos atrás.
-¡Hwoarang ¿Qué cajaros haces aquí?!-preguntó Jin en un tono tan molesto
Ni siquiera le respondió, apennas llegó hasta Jin y lo tomó con brusquedad de la camisa de botones para luego estamparlo de espaldas contra el escritorio. Provocó en Ling un pequeño grito de susto, pero en Jin sólo le provocó más rabia.
-¡¿Qué demonios te pasa?!-exclamó Jin intentando levantarse
-¡Quédate ahí, infeliz!-Hwoarang volvió a dejarlo espaldas planas-Escúchame bien e intenta que te entre en esa cabeza de empresario malagradecido. Cali y su hijo fueron secuestrados por tu padre; a ambos los tiene en el Dojo y si no vas, los va a matar a los dos ¿Es eso lo que quieres?-
-¡No inventes cosas, Hwoarang!-Jin lo empujo tan fuerte que éste se alejo. Jin volvió a levantarse-Kazuya no conoce de ellos-
-Entonces explícame ¿Cómo carajos dio con la casa de ella? ¡¿No entiendes?! Tu padre tiene a Cali y tu hijo-
-Cali...-susurró Jin
-¡¿No vas a ir a rescatarlos?!-Hwoarang insistía mucho
-Yo...-
-¡Demonios Jin, los va a matar!-gritó desesperado
-Jin, no vayas...ella ya no es tu responsabilidad-intervino Ling
-Tú no te metas, esta es una situación de vida o muerte-
-¿Por qué no le confiesas que tú eres el padre del mocoso ese?-
-Jin, sabes que el niño es tuyo. Si estás pensando que Cali y yo tenemos una relación, estás equivocado-
-Olvidé donde esta el Dojo, llévame-
-Muévete Kazama-Hwoarang salió corriendo
-Jin-Ling lo tomó de la mano-Yo te amo-
-Cali es mi vida y sé que después de esto, volveré con ella. Adiós-Jin se fue
Creyó estar en lo correcto al rechazar a Ling para volver con Cali, pensó que sería la mejor opción estar con la mujer que siempre lo ha amado desde que se vieron a los ojos. Ahora su niña celta estaba secuestrada con su primogenito; conocía poco a su padre pero sabía que no era un hombre de mucha paciencia.
Los dos jovenes subieron al convertible de Jin; el japonés sabía de la dirección del Dojo pero necesitaría ayuda, es por eso que dejó que Hwoarang fuera con él. Hice que el convertible se moviera a una velocidad impresionante pero aún así tardarían cerca de 30 minutos en llegar al Dojo.
-El niño...amm...yo...-
-Se llama Yami-respondió Hwoarang
-Bonito nombre-Jin suspiró-¿Cómo es él...?-
-Jin, el niño te necesita. No se porqué razón abandonaste a Cali pero pienso que para Yami no es justo esto-Hwoarang negó con la cabeza-Yami, día con día, pregunta constantemente por ti...Cali le ha dicho todo de ti pero él desea verte-
-Quisiera regresar con ellos pero...no lo entendería-
-¿Qué no entendería? ¿Qué tanto tú como Cali son diferentes? Lo entiendo, yo soy el que no te entiende a ti-suspiró-Sé que no debo meterme, ni siquiera ayudarte porque representas una amenaza para mí en cuestión del amor de Cali pero...ella sólo ha tenido ojos para ti en los últimos cuatro años-
-Ling me dijo...-
-¿Le vas a creer a una niña que esta celosa porque Cali tiene toda tu atención? Si he estado con Cali y Yami; día, tarde y noche pero lo hago por una razón: los quiero y los ayudo en lo que puedo-
-Hwoarang...-
-Hazte un favor ¿Quieres? Yami te necesita al igual que Cali, ambos te...aman...regresa con ellos-
-Lo hice por una razón, porque nunca quise que los lastimaran-
Jin sabía que regresar con ambos sería muy peligroso pero más peligroso ha sido estar separados de ambos. Los tres han sufrido la separación y, como Hwoarang lo dijo, no es justo para el pequeño Yami.
Jin iba a máxima velocidad, posiblemente en cualquier intento de frebnar ambos chocarían y morirían pero no pensaban en eso, pensaban en llegar hasta el Dojo lo más pronto posible, deseaba verla a ella y estrecharla entre sus brazos, compensar esos cuatros años que cobardemente se perdió.
Llegaron antes de lo esperado. El Dojo tenía una apariencia tetrica, el viento soplaba con fuerza y la noche se hizo demasiado tenebrosa en dicho lugar. Jin sabía que la precensia de su padre ahí hacía que el Dojo se viera de esa forma.
-¿Tienes un plan?-
-Rescatarlos-respondió con frialdad Jin
El plan, por ahora, era rescatarlos. Ambos sabían que si habría problemas pero eso era lo de menos. Sibieron las escaleras en silencio mientras que en cada paso aumentaba la adrenalina por saber que podría estar pasando dentro, no se escuchaba nada, ni siquiera gritos u otra cosa sólo el sonido tan agudo del viento.
Entre los dos abrieron las puertas del Dojo. Oscuro, apenas iluminado con varias antorchas pegadas a las paredes de concreto ¿Dónde podrán estar todos? Normalmente el Dojo era cuidado por varios maestros de Karate o Tae Kwan Do pero ahora tdoo estaba tan solitario. No fue sino hasta que Jin miró al suelo de madera y ahí encontró a Cali insconsiente con su ropa manchada de sangre.
-¡Cali!-
Dejó de lado sus pensamientos por destrozar a su padre en cuanto vio a su novia tendida en el suelo; se acercó corriendo hasta ella. Quiso moverla pero ¿Y si eso le hacía mal? No sabía que era lo correcto, al final la elevó en sus brazos mientras su cabeza descansaba en su hombro.
-Cali, por favor reacciona-
-Jin...-Cali apenas y podía
-Oh me alegra que hayas reaccionado...-
-Yami...salvalo...-
-¿Dónde está?-
-Tu padre lo tiene-
-Lo vamos a salvar, es una promesa-
-Casi no tengo fuerzas...me enfrenté a tu padre y él es más poderoso que yo...-
-Pero ahora yo estoy aquí y te voy a proteger, vamos a rescatar a nuestro hijo-aseguró Jin
-Jin, tenemos que buscar a Yami-
-No hace falta-
En el Dojo había una superficie elevada que tenía una pequeña barda de madera, es ahí donde los maestros veían a sus alumnos entrenar sin la preocupación de ser atacados. Es ahí donde Kazuya Mishima tenía en sus brazos el cuerpo del pequeño niño, semi inconsciente, movía la cabeza de un lado a otro, incómodo.
Justo en ese momento la expresión de Jin y Hwoarang se tornó agresiva, pues aquel sujeto tenía secuestrado al pequeño niño. Pronto Cali se recuperó pero aún estaba muy débil, no podía seguir peleando y apenas lograría estar consciente.
-Analicé la sangre de este niño y realmente es un asqueroso híbrido pero tiene parte del gen que posees, Jin-dijo Kazuya
-Eso ya lo sé, mi hijo es mitad lobo mitad demonio pero aún no sabe transformarse ¡Suéltalo, él no tiene nada que ver en este asunto!-exclamó Cali molesta detrás de Jin
-¡Suéltalo Kazuya, ya me tienes aquí!-
-Exacto, justo donde te quería-
Kazuya mostró su mano y rápidamente Jin comenzó a ponerse tenso, los ojos de Kazuya comenzaron a enrojecerse mientras que los de Jin comenzaban a tornase dorados. Pronto el mismo japonés comenzó a sentirse mal, se rompió la camisa y es ahí dónde Cali y Hwoarang vieron que las marcas de Devil Jin (su alter ego) en su pecho y rostro comenzaban a aparecer ¿Kazuya tenía el poder de llamar al demonio? Parace que sí.
Cali se sintió destrozada al ver como poco a poco Jin se transformaba en aquella bestia que ella siempre temió, en aquella atroz apariencia del Diablo. Con Devil Jin en el Dojo, todo estaba empeorando.
Pronto el mismo Jin abandonó el cuerpo de humano que poseía y adoptó la forma del temible Devil Jin mientras que su voz fue cambiando poco a poco, esa voz tan satánica que hizo que Hwoarang y Cali se sintieran terriblemente asustados. Retrocedieron hasta pegarse a las puertas del Dojo pues ahora Devil Jin les estaba mirando desafiante...
-Parece que tengo el poder de controlar esa cosa-rió Kazuya-¿Cómo actuará Devil Jin? Eso lo veremos, ¡Oye, tengo un obsequio para ti!-
Lanzó el cuerpo de Yami cerca de Jin.
Cali perdió el interés en Kazuya o Devil Jin y quiso acercarse en cuanto escuchó que su hijo se había golpeado con la madera del suelo pero rápidamente aparecieron miembros de la Corporation G qué rápidamente apresaron a la chica, aún así ella no se dejó tan fácilmente y a pesar de su fuerte debilidad, el hecho de ver que su cachorro estaba en peligro la impulsaba a pelear por él. Hwoarang no se quedaba atrás e hizo lo que pudo para ayudar a su amiga. Mientras Cali mataba a los soldados con sus garras, Hwoarang se encargaba de dejarles inconscientes con sus técnicas de Tae Kwon Do.
Devil Jin se giró hacía atrás en cuanto escuchó el gimoteo del pequeño Yami al despertar completamente de la anestesia aplicada en su cuerpo más encima el fuerte golpe contra el suelo. Se llevó una manita a la cabeza y vio que tenía sangre; en cuanto escuchó más pasos acercarse a él reaccionó completamente, alzó la cabeza y ahí vio a su padre, por primera vez en 4 años Yami veía a los ojos de su padre o lo que representaba ahora. Se sintió con miedo pero muy en el fondo sabía que él no se atrevería a lastimarlo.
Mientras Yami gateaba hacía atrás en un intento por mantenerse distanciado de su padre transformado; Cali y Hwoarang nuevamentte habían sido apresados por los soldados de Kazuya. Mientras ellos seguían forcejeando por soltarse, Cali gritaba y lloraba porque Jin reaccionara pero todo era en vano, cada vez se acercaba más.
Debil Jin extendía las alas enplumadas y negras mientras que su exrpesión de terror intimidaba un poco al joven hijo de Jin. Lo vio tan inocentemente; Yami tenía los ojos de Jin, claramente podría verse reflejado en él.
-¿Qué esperas? ¡Acaba con el crio!-gritó Kazuya
-¡Noooo!-gritaba Cali mientras intentaba quitarse a los tipos que la tenían apresada
Yami temblaba mucho pensaba que su padre no lograría detenerse y que ese sería su fin pero sabía una cosa: logró ver a su padre después de 4 años. Sabía que sería lo mejor que le pudo pasar pero a pesar de todo, no quería morir.
Fue entonces cuando Devil Jin lo tenía completamente acorralado contra la pared, lo vio detenidamente, los ojos del demonio brillaban demasiado como si oro fueran sus ojos. Quiso tomar a Yami de la ropa pero justo en ese momento vio la sangre que salía de su cabeza. Se detuvo, pues un recuerdo llegó a la mente de Devil Jin. El momento en el que Jin hablaba con Hwoarang sobre la razón por la que dejó a Cali y el niño.
-"Lo hice por una razón, porque nunca quise que los lastimaran"-
Y ahora él lo estaba haciendo. Si en un principio Jin se había alejado para no lastimarlos, ahora lo estaba haciendo, quería matar a su niño por estarse dejando dominar por su peligroso alter ego.
Se arrodilló para quedar al nivel de su hijo. Ya comenzaba a recobrar la razón, poco a poco acercó sus garras tan afiladas al rostro de su cachorro y le acarició tan suave. para ese momento Yami entendió que su padre estaba recobrando su yo pero aún temía pues sus movimientos eran tan indecisisos. El niño extendió su mano y también tocó el rostro de su padre, un suave caricia para después acercarse con rapidez, teniendo cuidado con los cuernos de Devil Jin, y rodearle el cuello en un fuerte abrazo. Un abrazo que hizo que rápidamente Jin obtuviera el dominio sobre su cuerpo, luchó pro abrazar a su bebé.
Por otro lado mientras Cali y Hwoarang dejaban de luchar y Kazuya se quedaba boquiabierto por la reacción tan cobarde de Devil Jin. El mismo demonio se reincorporó con el cuerpo de su niño en sus brazos.
-¡Qué eres un cobarde, te dije que lo mataras!-gritó Kazuya
Ignoró la ofensa de su padre y se acercó hasta donde Cali estaba. Aún en esa temible apariencia, pero no había que temer pues mientras Yami estuviese cerca de su padre le impulsaba a Jin a tenerse controlado.
Mientras veía a Cali, le entregó a Yami. La vio detenidamente a los ojos. La apreció en la belleza que le había atraído desde un principio pero, sobretodo, le volvió a enamorar la forma tan inocente en que siempre le miró desde un principio.
Miró a Hwoarang, era como si Devil Jin sólo se comunicara con la mirada pues lo miró detenidamente a los ojos. Hwoarang entendió: había que sacar a Cali y Yami de aquí pues Kazuya no se iría como llegó. Hwoarang la tomó del brazo mientras movía ma cabeza en dirección hacía fuera antes volvió a mirar a su Jin y, a pesar de quien representaba, le dio un beso en los labios. Un pequeño y tierno beso que indicaba que volverían a verse pronto.
Hwoarang abrió las puertas y ellos salieron huyendo del Dojo, la batalla apenas iba comenzando para padre e hijo demonio.
-Eres un cobarde, igual a tu madre-gruñó Kazuya-Debería de matarte ¡Y eso haré!-
Kazuya se tranformó en ese demonio de apariencia más normal con una enorme cola y unas alas caracteristicas de los demonios del infierno. Fue lo suficiente para que Devil Jin se recobrara y se lanzara contra su padre; le rasguñó y pateo en el cuerpo mientras que Devil Kazuya, que era el nombre de su alter ego, volvía a reincorporarse y tomar a Jin del brazo para lanzarlo contra uno de los pilares del Dojo.
-Y pensar que eres mi hijo, para mí no eres nadie-
Kazuya extendió las alas y antes de que su hijo volviera a reincorporarse lo embitió con tanta fuerza que los dos cayeron en las escaleras de concreto y después al suelo plano. Aprovechando que estaba sobre un ido Devil Jin, le golpeo salvajemente en el rostro para que ya no volviera a levantarse. No contaba con que la gemma que había en la frente de Jin era un láser, este se activo solo quemando la cicatriz caracteristica de Kazuya que había en su pecho. Jin lo tomó del rostro y lo lanzó contra las escaleras.
Devil Jin extendió las alas para elevarse al cielo y después caer en picada donde estaba su padre dándole un fuerte golpe en el abdomen con su puño, después volvió a tomar el cuerpo de su padre y lo lanzó dentro del Dojo.
Había que sepultarlo...
El láser volvió a activarse para deztrozar el Dojo, así las piezas cayeron sobre el cuerpo de Devil Kazuya sepultándolo. Esperó paciente sobre el aire esperando que Devil Kazuya saliera para enfrentarlo de nuevo si era necesario pero algunos restos sólo se movieron para acomodarse mejor. Al fin, parece que Devil Kazuya se había quedado donde debía: en el infierno.
Devil Jin miró hacía atrás...pensó en Cali y Yami ¿Haría lo correcto en regresar a ellos? Había sentido el amor de su pequeño y le había reconfortado demasiado, además, Cali lo había besado de nuevo...era cierto, ella aún lo amaba...
1 semana después...
Cerca de 7 días en los que nadie, absolutamente, nadie volvió a saber sobre Jin o su padre. Cali tuvo el mal pensamiento de que algo le pasó a su amado japonés y de ser así ¿Donde habrá quedado su cuerpo? No había noticias sólo que el Dojo había sido destruido pero que nunca se habían encontrado cuerpos. Le reconfortaba saber que Jin podría estar en otro lugar sanando sus heridas pero ¿Qué habrá pasado con Kazuya? ¿Escapó o también se escondió para una nueva batalla? Eso nadie lo sabía hasta que el día llegara...
...
Por otro lado, era un sábado cálido. Cali decidió llevar a su niño a la playa donde le confesó a Jin el milagro que crecía en su viente. Recordar ese momento le ponía un tanto triste pero se había alegrado de una cosa: eso mantuvo vivo a Jin. El saber que un niño venía en camino y que era suyo lo tenía con vida.
Mientras los dos caminaban por la arena húmeda y que las olas tocaban sus pies, Yami iba tomado de la mano de su mamá.
-Mamá ¿Por qué papá no regresó?-
-Verás, mi amor, tu padre es un hombre que tiene constantes peligros y, claro, enemigos...necesita protegernos. Nosotros somos su debilidad-
-Pero ¿Lo amas?-
-Por supuesto hijo, pero él necesita tiempo para tomarse de valor y enfrentar a quienes lo quieren matar-
-¿Quién era el hombre que controlaba a mi papá?-
-Él...es tu abuelo-
-¿Mi abuelo? ¿Por qué intentó matarme?-
-No lo se hijito pero él jamás volverá a ponerte una mano encima-
-Lo sé mamá-Yami suspiró-Mamá-
-¿Si, Yami?-
-¿Crees que mi papá un día regrese?-
-Claro, ahora que te ha visto...el impulso lo hará volver a verte-Cali se detuvo para tomarle del rostro delicadamente-Y cuando él regrese, estoy segura que te amará tanto como yo-
Siguieron caminando mientras Cali le respondío las constantes preguntas a su pequeño hijo.
Yami sintió la presencia de alguien conocido apróximarse a él y no era Hwoarang. Se detuvo haciendo que su mamá se detuviera, lentamente se giró y ahí estaba, ahí estaba su papá, si ahí estaba Jin Kazama en su apariencia de humano. Viendo a Cali y Yami con la seriedad asombrosa pero que realmente estaba tan emocionado de encontrarlos ahí.
Cali se giró para ver a Jin que sólo permanecía ahí. Entonces se arrodilló para ponerse al nivel de su niño y decirle al oído.
-Yami, él es tu papá...Jin Kazama-miró a Jin con una sonrisa-Ve con él-
A Yami no le importaba el tiempo perdido, era muy pequeño para asimilar unas cosas pero por otro lado era muy inteligente y lograba entender la situación. El niño sintió en su corazón que la pieza faltante en su rompecabezas ya estaba completa; ni siquiera lo pensó, mientras su mamá le dio un pequeño empujón Yami corrió hacía su papá, corrió tan rápido, desesperado por volver a sentir sus brazos rodear su cuerpecito. Jin vio como el niño poco a poco se acercaba, se arrodilló en la arena caliente y extendió los brazos.
Pronto el crío se estrechó contra su ancho pecho y lo abrazó, Jin se sintió tan conmovido que inmediatamente lo abrazo. Yami se sentía tan feliz de tener a su padre cerca y que le respondiera de la misma forma.
-¡Volviste!-exclamó
-Tuve que hacerlo, cuando te vi supe que mi lugar era contigo-respondió Jin en una sonrisa
-¿Ya no te irás, verdad?-preguntó el niño mientras lo soltaba para ver sus ojos
-Por supuesto que no, bueno, al menos si tu mamá no le molesta-
-Para nada-
Alzó su mirada, ahí estaba ella. No se había apercatado de su acercamiento ¿Cómo hacerlo? En ese momento, el niño y ella compartían la misma presensia. La vio tan resplandeciente como la primera vez, tan sonriente, tan feliz, tan...en fin. Aún la amaba y sabía que lucharía por ella, por el cachorro que ambos tenían.
Se levantó quedando de frente.
-Hola-respondió nerviosamente
-Apesar de lo que hay dentro de ti, sigues siendo el mismo que conocí-sonrió Cali
-No he tenido tiempo de cambiar-rió
-Nunca tienes tiempo de nada-
-Claro que si-hizo una pausa-De ahora en adelante tendré tiempo para ustedes-
-No lo sé ¿Qué piensas Yami? ¿Crees que Hwoarang le guste este cambio?-Cali cargó a su hijo
-Pienso que si-rió el niño
-Cali, Yami...creanme que no los volveré a dejar, tal vez Kazuya regrese de nuevo pero se que podré combatirlo de nuevo, porque ambos me dan esa fuerza-
-Jin, no repitas los pasos de tu padre. Yami y yo te queremos y...-
-Te necesitamos, papá-
-Ahora se que jamás me iré-
Bajó al niño para dejarse envolver por los brazos de su japonés, ambos se miraron detenidamente a los ojos y se besaron. Volvieron a sellar el romance que hubo hace cuatro años, recrodando cada sensación que les provocaban los labios de uno hacía el otro.
Cali confiaba en las palabras de Jin, porque sabía que al ver a Yami había quedado demasiado encantado.
Cada quien le tomó una mano al niño y siguieron caminando. Aunque eso fue un fastidio por el niño que avanzó corriendo, pateando el agua del mar y saltando de aquí para ayá, dejando a la pareja con algo de intimidad.
-Cali ¿Qué apellido usaste para Yami? ¿Roses?-
-No-
-¿Entonces?-
-Se llama Yami Kazama-sonrió ella
-Pero ¿Cómo...?-
-Sólo, alégrate de que el niño también esta alegre-tomó su mano
-Lo he estado...de alguna manera sabía que lo cuidabas bien-Jin entrelazó sus dedos con los de ella
-Jin...-
-¿Si?-
-Te amo-
-Oh Cali, me alegra escuchar eso de tus labios porque jamás deje de amarte-se detuvo y también la detuvo a ella-Te amo y estoy muy arrepentido por todo el daño que les hice, prometo recompensarlo todo, lo juro-
-No necesitas recompesar nada-Cali le tocó el rostro-El hecho de que hayas vuelto, es suficiente. Para mí y...-miró a Yami-Para nuestro niño-
Un abrazo tan fuerte.
Jin sentía que poco a poco las fuerzas volvían a su cuerpo; ahora lo entendía todo. Estar alejado lo debilito pero estar con su novia y su hijo, le había vuelto a la vida, probarle los labios también lo habían regresado a la vida.
Desde ese momento Jin volvió con ellos, con aquellos que lo amaban de verdad y no por lo que era. Porque ser una bestia y no poder controlarse hizo que la mayoria de las persoans le temerían, le encantaba eso pero valoró más el que Cali haya aceptado recorrer el camino tan peligroso que hay en la vida. Luchas constantes, intentos de separeción por parte de enemigos...etc.
Nunca es tarde para remediar los errores del pasado...

