2011.Japón. Tokio...20:15 pm
Me pregunté un par de veces como habían logrado crear más de esas cosas y hacer que crecieran tan rápido. Era imposible que en una semana ya sean grandes, es como si todo esto fuera una escalofriante película de terror. Los científicos locos que desarrollaron bestias que podrían acabar con la mitad de la raza humana o, mejor, gobernar tiranamente sobre ella.
Al llegar al aeropuerto internacional, Nina y otra joven se encargaron de recibirnos. Nina sonrió en cuanto sus ojos se fijaron en Steve, noté también que la joven que iba con Nina, era un poco más joven que ella...de hecho, casi de mi edad-o mi edad.
-Bienvenidos-sonrió Nina
-Gracias por recibirnos, planeabamos llegar por nuetras cuenta pero bueno, nos ahorraste los problemas-dijo Steve sin quitarle la vista a la chica que estaba junto a Nina
-Oh-miró a la chica-Ella es Christie Monteiro, procendente de Brazil que ahora trabaja con nosotros-
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| ChristieMonteiro |
Apenada en cuanto vio al rubio, se acercó y estiró su mano.
-Mucho gusto-sonrió
-Oh...ah...igual, me llamo Steve Fox-estrechó su mano con la de Christie
-Soy Akasha Van Zeeb-sonreí
-Me llamo Hwoarang-dijo Hwo sonriendo
-Oh tú debes de ser el sujeto del que tanto maldice Jin-
-¡¿Qué?!-exclamó Hwoarang enojado
-Hablé sin pensarlo-Christie dio un paso atrás
-Hwo, tranquilo-toqué su brazo-Ahora, nuestra pelea es con...los híbridos-
-Al menos tienes control sobre él, tenemos suerte de que no sea como uno de tu familia, sería una pesadilla que Hwoarang fuera un ser sobrenatural-dijo Nina con alivio
Todos se adelantaron mientras yo me quedé ahí inmóvil. Volví a pensar en la transformación de Hwoarang ¿Serán señales los comentarios y acciones? Hwoarang me rodeo los hombros con su musculoso brazo y a pesar de que estaba muy enojado, decidió no expresarlo conmigo. Suficiente tuvimos con esa estúpida pelea en la ceremonia.
Subimos hasta una limusina de vidrios polarizados. Mientras Hwoarang y yo nos sentamos juntos de nuevo, Steve se sentó entre Nina y Christie frente a nosotros. Ahora nuestro destino sería la empresa Mishima Zaibatsu. No sabía que sentía tenía los sentimientos encontrados...odio, tristeza, rencor, dolor, alegría ¿Odiaba a Jin o no? Pero es que no sabía. Quería llorar por el licuado tan asqueroso que se desarrollaba en mi mente pero sólo me limité a apretarle la mano al coreano. Suspiré y en cuanto escuché la voz de Hwoarang, volteé a verlo.
-¿Estás bien?-
-Si-respondí fríamente
-Parece que no-
-No quiero hablar de nada Hworang, sólo...-
Pero ya no volví a decirle nada, volví a sumirme en ese silencio incómodo pero necesario. ¿Hwoarang sería capaz de pensar otra cosa? Para que haya soltado mi mano, significaba que sí.
Todo el recorrido hacía la empresa fuimos en silencio, detesté ir así pero eran muy fuertes mis deseos de no hablar, de permanecer callada pensando y pensando. Noté que Steve mantenía una entretenida conversación con Christie y Nina. Pero sobre todo con Christie; a Nina no se le veía molesta, al contrario, le alegraba mucho que el británico estuviese hablando con la brazileña, como si eso le diera un confort.
Llegamos después de una hora o dos, al salir de la limusina noté a todos los soldados que resguardaban la enorme empresa.
Y todos ellos me miraban, estaban cubiertos por sus cascos y tenía el dedo en el gatillo de sus armas largas. Sentía tan fuertes deseos de transformarme y hacerles pagar por los 19 años que viví sin mis padres, pero me contuve. En cuanto ellos formaron dos filas a lo largo de la limusina y se pusieron en posición de firmes. Los miré con total desagrado, los odiaba.
Nina nos guió hasta las enormes puertas de la empresa, atravesamos un vestíbulo tan lujoso que contenía más paredes de vidrio que de concreto; subimos unas escaleras y de rato, después de atravesar pasillos y más salas infestadas de algunas personas llegamos hasta lo que podría ser la oficina de Jin.
En cuanto nos vio, sonrió...se le veía más diferente, supongo que fue el efecto de lo que mi sangre logré hacerle. No me molesté en sonreír, como lo mencioné momentos atrás...estaba con un licuado de emociones. Nina y Christie optaron por irse, mientras que Steve, Hwoarang y yo permanecimos de pie viendo a Jin.
-Me alegro que hayan venido, los esperaba ansioso-dijo Jin mientras se levantaba de su asiento
-¿Nos esperabas o sólo esperabas a Cali?-gruñó Hwoarang
-Hwoarang, que te quede muy claro que mi paciencia se terminó desde hace mucho tiempo-dijo Jin en tono tan educado pero amenazante
-Sabes que no te tengo miedo, idiota--A mí no, pero lo que guardo si-
-Hwoarang no es el problema ¿Cierto, Jin?-detuve la pelea. A veces, era estresante esto
-Cierto Cali, creo que esta conversación sólo es entre tú y yo-
-Lo dudo Jin, esta conversación también nos incumbe a Hwoarang y a mí. Primero que nada porque yo soy quien cuidó de ella; segundo porque Hwoarang es su novio-
-Ustedes son humanos, Steve, entiende eso-
-Y nos arriesgamos contigo en Seúl ¿Lo recuerdas?-dijo Hwoarang ya molesto
-¡Bah! Pueden morir...-
-Steve, Hwo...Jin tiene razón, esta es una situación entre él y yo, nosotros somos los dueños del material genético con el que se crearon aquellas cosas-me giré a verlos a ambos-Ustedes son mi debilidad, si los híbridos o Kazuya llegaran a saberlo y los atacaran, estaría indefensa...ustedes son lo único que he querido en toda mi vida, lo único que he conocido...por favor, se los suplico-
Steve miró a Jin, suspiró un poco resignado ante el hecho de que no podía hacer nada y rápidamente asintió con la cabeza. Tomó a Hwoarang del brazo, ambos me dejarían hablar a solas con Kazama. Pero antes...
-¡Hwoarang!-lo detuve
Steve lo soltó mientras Hwoarang se giraba para verme. Me acerqué a él y mientras lo veía deseosamente a los ojos, nos besamos tan apasionadamente delante de los ojos de Steve como de Jin. Había algo que tenía que dejar muy en claro: Jin era solo mi amigo, mi relación estaba demasiado firme con Hwoarang...aún le seguía deseando como la primera vez.
Así nos separamos, mientras no sonreíamos...acto seguido el coreano me dio un beso en la mejilla y salió con Steve. Ahora si, esta conversación sólo sería entre el japonés y yo.
-Acércate Cali, no te morderé-rió Jin
"De todas formas preferiría no hacerlo" pensé mientras miraba a Jin.
Me estaba haciendo muy precavida, sobre todo con el japonés líder de Mishima Zaibatsu. Por un momento hubiese preferido no hacerle caso pero después me acerqué, camine lentamente hasta él hasta que me senté en el extremo derecho de su escritorio.
-Jin, sabes el miedo que le tengo a tu bestia-
-Ya te dije que puedo controlarla-
-Es que no es eso, hace una semana eras tan...sencillo-miré a otro lado y me fijé en un altar que había-¿Qué es eso, Jin?-
-Oh, eso-
Jin se acercó hasta aquel altar, lo seguí a pesar de que le tenía un pequeño miedo. Cuando estuve a su lado, no tenía muchas cosas pero si un portaretrato con la foto de la mamá de Jin: Jun Kazama. Ella era muy hermosa, al verle los ojos, noté que los tenía iguales a los de Jin. Tenía esa misma pureza que Jin mostraba pero comenzaba a perderla por su demonio interior. De no ser por Jun, Jin sería un demonio completamente de parte de su padre...
Algunas velas rodeaban el portaretratos, como dije no tenía muchas cosas. De hecho no se identificaba como un altar japonés.
-Cuando tenía 15 años, un monstruo llamado Ogre se la llevó...la alejó de mí. Ese fue el momento decisivo para entrar en el mundo de las artes marciales-
-¿Alguna vez la encontraste?-lo miré. Cerró los ojos e inclinó la cabeza hacía abajo. Entendí su silencio.-Jin, al menos viviste algo con tu mamá...-miré la fotografía-Yo ni siquiera recuerdo a mis padres-
-Curtis Van Zeeb y Anne Taylor-miró a la fotografía-Encontré fotografías sobre ellos, Heihachi los seguía también-
-¿Ahora vez por qué odio a Tekken Force?-saqué una fotografía que Lars me había dado antes de subir a la limusina-Porqué ellos me quitaron a mis padres, me arrebataron mi felicidad...esos humanos merecen morir-
-¿Son tus padres?-Jin tomó lo que había en mis manos
-Si, cuando ya eran amantes-
Curtis tenía los ojos color miel mientras Anne los poseía dorados, por mi madre saqué los ojos dorados. Mi padre tenía el cabello hasta los hombros de color negro como los gemelos y Anne lo tenía castaño oscuro. Mi madre era muy hermosa, parecía un ángel caído del cielo. Su hermosura era excepcional. Ahora veo porque Arlette odió a mi papá.
En esa fotografía, salían ambos abrazados.
-Te pareces tanto a tu mamá-sonrió Jin
-Lo sé-sonreí-Uno de mis tíos odió a mi padre por haberse enamorado de ella, se hizo un caos-miré a Jin de nuevo-Al menos ya puedo visualizarlos-
-Y aún conservas algún familiar-me entregó la foto-Yo ni siquiera me llevo bien con ellos, así que tu tienes algo de suerte-
-Creo que somos tal para cual-reí mientras guardaba aquel documento
-Cali, yo te juro que no he cambiado-
-Jin-realmente estaba preocupada por él
-Pero este es otro tema. Ahora hay que arreglar otros asuntos-se acercó un poco a mí-Kazuya Mishima ha regresado, ha regresado para matarme y controla algunos híbridos que lograron formarse en una semana...no se cuantos son pero si se la magnitud de su fuerza.
-¿Cómo sabes eso?-
-Kazuya pasó por la empresa destrozada en Corea, encontró algunos huevos más que lograron hacer con nuestros genes...no se que habrá hecho para que crecieran en una semana. Ahora ¿Entiendes? Kazuya ha venido por mí...-
-No estás solo Jin, te ayudaré...porque se que después buscará a mis hermanos y yo no deseo que les hagan más daño-
-Sabía que podía contar contigo-me miró
-Pero ¿Cómo sabes que Kazuya regreso?-
-Ven-
Jin se acercó hasta el ordenador que tenía y de entre todos sus archivos sacó un video, un video donde claramente podía apreciar a Kazuya Mishima. Era identico a Jin, claro que la diferencia de edad era razonable. Pero había algo que Jin no tenía, Kazuya tenía el ojo derecho de color dorado y el ojo izquierdo era rojo ¡Si era un demonio! Tenía diversas cicatrices, supongo por tanto entrenamiento.
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| KazuyaMishima |
En sus brazos tenía esas esferas, idénticas a la que había dentro de mí.
-Jin Kazama, he regresado y veo que los científicos de Heihachi lograron crear unas bestias que seguramente serán muy poderosas en unos cuantos días...no te preocupes por su crecimiento mi sangre es más poderosa que la de tu niña estúpida y la tuya, si leyendo unas cosas decía que ustedes no podrían contra ellos... ¿Qué pasara si ahora poseen mi sangre?-Kazuya miró detenidamente una esfera-Muchas cosas Jin, primeramente acabaré contigo...después con tu chiquilla o ¿Sería mejor primero tu chiquilla para acabarte después? He visto que tanto la quieres, que tanto la deseas pero, claro, siendo tan estúpidamente débil como tu madre, prefieres amarla en silencio...-
Jin no lo soportó más y apagó el ordenador.
Suspiró enojado y se alejó de donde estaba yo acercándose de nuevo al altar de su mamá, ahora veo porque su comportamiento tan "tentativo" cuando hablamos por teléfono, porque le tomó más odio a Hwoarang...porque sólo quería hablar conmigo. Permanecí en el mismo lugar, no se que pasaría si me acercaba a él.
-Jin, cuando Kazuya regrese lo detendremos...te lo prometo-le aseguré ignorando lo que acababa de ver
-¡Maldita sea!-susurró Jin dándome la espalda
-¿Jin?-
-¡Es cierto!-se giró a verme-¡Ya no puedo seguir ocultándolo, si...todo lo que él dijo es verdad! Es por eso que odio incondicionalmente a Hwoarang, detesto ver que él te puede dar algo que yo también, y mucho mejor-
-Jin, Hwoarang no es el tema en esta conversación-
-Ahora lo es, Cali...siempre he querido tu felicidad pero abre los ojos ¡Hwoarang es un humano! Morirá si interviene-
-Ese es su problema, si el desea estar a mi lado...él sabrá que lo hace bajo su riesgo-
-Si lo amaras de verdad no lo estarías metiendo en esto-
-Hwoarang decidió intervenir-
-Es un humano, Cali ¡Entiéndelo!-gruñó
-¡Jin, basta! No sigas insistiendo, amo a Hwoarang y si algún día él desea ser como yo, se lo concederé, no quieras separarme de él...nosotros fortalecimos nuestra relación y sabes de que manera-
Parecía arder en rabia, literalmente.
Cerró los ojos unos momentos mientras trataba de procesar lo que le dije acerca del amor entre Hwoarang y yo. Era increíble que ahora se pusiera en mi contra Jin, sólo por...comenzaba a odiar esta situación.
-¿Cómo te atreviste a hacerlo?-se enojó Jin
-Como solo el amor me ha obligado-respondí-Jamás podrás romper el lazo entre nosotros, nadie-caminé hasta las puertas-Si vemos a Kazuya, te lo haremos saber-
Era un clima muy sereno para nosotros. La tensión por las palabras de Kazuya, las luces de la oficina encendidas alumbrando todo la habitación pero aún así sintiendo los estragos de la noche...presentía algo. Antes de poder abrir las puertas, Jin se acercó rápidamente a mí y me alejó, acto seguido me pegó contra la pared...como esa vez en el laboratorio de Seúl.
A pesar de mis inútiles intentos por que Jin se alejara de mí, no logré nada...no grité pues eso empeoraría la situación. No deseaba nada con Jin, no podía verle más que un amigo, entonces tomó con delicadeza mi barbilla y me plantó un beso en los labios.
Me sentí indignada, sucia, traicionera...Hwoarang confiaba en mí y, ahora, por culpa de Jin mi relación podría venirse al suelo. Después de que besó mis labios, se mantuvo alejado solo a unos centímetros de mi rostro.
-Yo te amo, Cali, y te comprendo mejor...ambos tenemos en común lo que guardamos dentro-
-Y tenemos una diferencia-lo empujé para que se alejara de mí-Mi amor por Hwoarang es más profundo que una estaca en el corazón; si algo no anda bien, te avisaremos-
Miré a un confundido Jin que parecía tan sorprendido de mis acciones pero nada más podía hacer. Mi corazón solamente estaba en las manos de Hwoarang; salí de esa habitación a un paso rápido. Atravesé los pasillos que yacían solitarios, hasta que di con una puerta que decía "Terraza". Necesitaba estar sola, pensar en lo que había hecho Jin...pensar si realmente amaba a Hwoarang, Miré a todos lados y entré, subí el oscuro pasillo hasta que llegué a otra puerta que me dio directamente a la enorme terraza oscura...era como la empresa que estaba en Corea salvo que aquí no se notaban luces abajo, sólo unas cuantas luces en las diversas esquinas. Me acerqué hasta la orilla del edificio y miré el horizonte...estaba desértico, En medio de algún bosque supongo, pues la ciudad se veía a kilómetros. Vi a los soldados que desfilaban por la planicie de concreto.
Me senté en la orilla cruzando las piernas.
El viento comenzó a soplar tan seriamente y es ahí donde pensé: ¿Por qué dejé que Jin me besara? Yo no lo amo, no...mi amor le corresponde a Hwoarang, lo sé porque cuando el esta conmigo olvido muchas cosas. Su carácter es fuerte pero aún así lo amo, aún le sigo deseando...
En ese momento, escuché que la puerta de la terraza se abría. Me levanté asustada, me escondí detrás de unas cajas de metal enormes que había ahí. No tenía idea de que contenían pero con que me ocultaran sería lo primordial.
Ahí vi a Steve y Nina, parece que habían salido para conversar a solas...un momento ¿Donde demonios estaba el pelirrojo? Sentí unos celos cuando lo imaginé con Christie pero borré dicho sentmiento, la más culpable era yo por dejar que Kazama me besara.
-Dime Steve ¿Qué recuerdas de tu pasado?-
-Nada. Estudié biología en la Universidad de Oxford, después me hice boxeador...aun sigo invicto pero no se nada sobre mis padres-
-¿Nada?-Nina le miró unos instantes después se giró a otro lado
-No, ¿es extraño no?-rió Steve y se detuvo-No quiero creer cosas que no son pero Cali me contó que en tus venos no solo hay sangre-
-Tu hermana tiene un buen ofalto-rió Nina
-¿Podrías decirme que ha sucedido contigo?-
-Hicieron experimentos conmigo...-
-¿Qué clase de experimentos?-
-Criogénicos. Hubo un tiempo en el que había estado dormida un largo tiempo...hiceron algo conmigo-Nina dejó de sonreír
-¿Qué? Nina, por favor...comienzas a asustarme-
-Hubo un experimento-se mordió el labio inferior-Fertilización "In Vitro"-
-¿Qué sucedió con el...?-Steve se echó hacía atrás
-No lo sé...-
-Nina, no quiero asustarte...pero desde la primera vez que te vi he sentido algo tan extraño, como si algo nos uniera-
-¿Un lazo de sangre?-
-Algo así. Siento un cariño por ti, pero no es amor de pareja ¿Entiende eso? No se porque pero...-
-Steve, yo soy tu mamá-Nina ni siquiera lo miró, sentía pena por lo que veo.
-¿Qué...? No, no ¡Con eso no juegues! No te aproveches de que no conozco mi pasado-se enojó Steve
-Seré joven por siempre-ella intentó acercarse-Steve, eres mi hijo-
-No ¡No!-Steve se llevó las manos a la cabeza
-Ese es nuestro lazo de sangre-
-¡No!-Steve cayó al suelo aún impactado por la noticia
-Oh Steve-Nina se puso a su nivel y lo abrazó
Tenía razón. Entre ambos había un lazo de sangre, había algo que los unía pero jamás pensé que ese lazo fuera el de madre-hijo. Hasta ahora estaba impactada ante la noticia, jamás creí que esto estuviera pasandole a mi hermano. Sentí un terrible dolor, Steve no era mi sangre pero al saber que estaba sufriendo, sentía algo...
Odie verle sufrir como lo estaba pasando pero yo no podía hacer nada...
Steve dejo que Nina lo abrazara, que le dijera a su oído: "Cuando te vi, también sentí algo por ti...ese cariño de madre-hijo".
Recuerdo que Nina me dijo que era guardaespaldas de Jin, tendría que ser tan fría y calculadora para proteger al heredero de Mishima Zaibatsu. Pero aquí me demostró que no es tan fría y que tiene corazón, su razón: Steve.
Un escena totalmente conmovedora: Madre e hijo abrazados ante la noticia que ella se había guardado.
-¿Desde cuando lo sabías?-Steve seguía tembloroso, le daba pánico
-Desde unos meses...perdóname Steve-Nina pegó su frente con la de Steve
-No sé que pensar, estoy muy confundido-suspiró
-No me odies por favor-
-Jamás te odiaría pero...créeme, no se como sentirme...-
Steve había conseguido su pasado, Ya sabe quien es su madre, al menos aún posee un familiar vivo.
Las alarmas de la empresa sonaron, rápidamente Nina y Steve corrieron hacía la puerta para ver que era lo que ocurría abajo.
Salí apurada y antes de poder entrar a la puerta, un latido en mi cuerpo me obligó a enterarme de que una amenaza se acercaba hasta nosotros...algo de lo cual había sido advertida, el látido se hizo más intenso. Por un momento olvidé que era lo que me había obligado a apurarme ¿Se encontraba abajo esa cosa o eso? Me acerqué lentamente hasta la orilla y justo cuando estuve a pocos centímetros divise abajo los cuerpos de varios soldados...muertos. Todos habían sido asesinados, yacían en sus charcos de sangre...desde arriba parecían manchas rojas con negro.
Y sí...
No, es imposible que Kazuya este aquí y ¿De ser así...? Me dirigí corriendo hacía aquella puerta y después bajé a toda prisa el oscuro pasillo, al llegar me di cuenta de que todo estaba solo, las luces encendidas pero los pasillos solitarios. Me preocupé pues estuve pensando lo peor ¿Y si le pasó algo a Steve? O ¿A Hwoarang? Los nervios comenzaban a apoderarse de mí. Atravesé un largo pasillo pero justo antes de poder dar vuelta en uno, mi alegría fue encontrarme con el pelirrojo motociclista.
-¡Hwoarang!-me acerqué corriendo hasta él
En cuanto Hwoarang me miró también se acercó hasta mí y se detuvo después para extender los brazos. Lo abracé en cuanto mi pecho chocó con el suyo, sus brazos me rodearon y me estrujaron. Parece que también se había asustado por no estar ante sus ojos.
-¡Cali ¿Dónde demonios te habías metido?!-preguntó asustado
-Salí a la terraza porque presentía el peligro...-
-Tenemos que escondernos, Kazuya ha ingresado a este edificio y los esta buscando tanto a Kazama como a ti-
-¿Kazuya...?-la sangre se me congeló en cuanto escuché su nombre
-Jin lo enfrentará pero me ha dicho que te esconda por unos momentos...Cali, Kazuya piensa matarlos-
-¿Dónde esta Steve? ¿Nina? ¿Christie?...-
-Ellos están bien, no te preocupes-me tomó de la mano-Ven conmigo, por favor-
Le obedecí.
Hwoarang y yo buscamos alguna habitación donde pudiéramos escondernos hasta poder idear algún buen plan. Fuimos al piso de abajo que estaba desolado; podía presentir el miedo, el olor a sangre de los demás soldados, la furia ardiendo de padre e hijo... esta sería una guerra sin sentido. Hwoarang encontró una puerta que decía "PROHIBIDO EL PASO" Al tocarla notamos que era de metal, pero al menos sería el lugar al cual nadie sospecharía.
Entre el coreano y yo embestimos aquella puerta, con todas nuestras fuerzas hasta que después de un largo esfuerzo, la puerta se abrió.
Estaba oscuro y apenas alcanzaba a ver algunas mesas de metal. Cerró la puerta mientras yo trataba de averiguar que era ese lugar.
Las luces se encendieron y nos dejaron ver la escena de un pequeño laboratorio, donde había demasiadas cosas de vidrio, papeles pero solo eso...
-Vaya, un laboratorio-dijo Hwoarang mientras miraba a todos lados
-Hay un olor aquí...-miré a todos lados
-¿Qué clase de olor...?-preguntó Hwoarang
-Mi sangre y la de Jin...-
-¡Cali! Mira-Hwoarang señaló una enorme incubadora que había sido golpeada, el impacto formo un agujero y los vidrios ya estaban esparcido en el suelo
-¿Qué demonios sería esto? Debió de albergar algo-lo miré detenidamente
-¿Un Híbrido?-agregó
-Posiblemente, y esa cosa está aquí entre nosotros-
No estábamos solos. Había un híbrido escondido en este laboratorio y era evidente que planeaba destruirnos pero se había metido en el lugar equivocado. Hwoarang estaba a mi lado y, posiblemente, podría hacerle algún mal a él pero se que no se dejara tan fácilmente.
El olor venía desde detrás de una cortina, conforme me iba acercando el olor se hacía cada vez más fuerte, me preparé por si aquella cosa saltaba hacía mí. El golpe hacía la incubadora debió de haber sido reciente pues el agua que había dnetro aún se seguía esparciendo.
Removí la cortina en un rápido movimiento y antes de poder lanzar el golpe, vi a un niño.
Un niño no mayor de 8 años, que estaba arrinconado contra la pared, pegando las piernas a su pecho; me miró y era increíble lo que estaba viendo en aquel niño eran mis ojos dorados peor tenía la apariencia de Jin, se parecía a Jin.
Esto era lo que habían hecho nuestros genes.
A pesar de que era mi enemigo, no lo sentí. Todos mis deseos por exterminarlo, habían desaparecido. Me mostré lo más amable posible con mis expresiones, el chiquillo parecía asustado, había llorado por lo que noté. Me arrodillé delante de él y le regalé mi mejor sonrisa.
-Hola ¿Cómo te llamas?-
Pero no me respondía.
Parecía muy asustado.
-Cali ¿Qué es?-preguntó Hwoarang detrás de mí
-Es un...híbrido-no le quité la vista al niño
-¿Qué? ¡Mátalo!-
-No, Hwo, este niño tiene algo especial...-estiré mi mano hacía él niño-Ven, si tu no me haces daño, jamás te lo haré yo-
Me miró a los ojos detenidamente, parecía examinar si le decía la verdad o no...dudosamente, aquel niño aceptó mi ayuda y estiró su mano, tocó la llema de mis dedos con sus pequeñas garritas, quería que me tomara confianza.
-¿Cómo te llamas?-preguntó Hwoarang
-No...lo sé-respondió viendo a Hwo
-Este niño se parece a Jin-Hwoarang fue en busca de algunos papeles
-¿Recuerdas algo, pequeño?-
-¿Por qué tienes mi olor?- se acercó un poco más, pegó su oído a mi pecho justo donde estaba mi corazón-Tus latidos...lograría recordar esos latidos de corazón, te recuerdo perfectamente-
-¿Sabes quien soy?-
-Cuando crecía...te veía en mis sueños pero no se quien eres-
-¿Recuerdas al pelirrojo?-
-Si...también a un hombre que se parece a mí-
El pequeño recordaba a Jin, Hwoarang y a mí porque en nuestros genes se guardaron nuestros recuerdos. El pequeño me abrazó con fuerza mientras seguía escuchando los latidos de mi corazón. No pude evitarlo, por un lado este pequeño era un pedacito de mí, de haberme querido destruir ya lo hubiese hecho pero el pequeñito simplemente buscaba mi cariño y aceptación.
Lo que tanto me inquietaba era que aquel pequeño tenía el poder de Devil Jin y el mío, pero no mostraba signos de querer demostrar su poder ante mí ¿Y si me consideraba su...madre? Su abrazo, su amabilidad hacía mí, su miedo y el querer refugiarse en mí.
Me levanté con él en mis brazos, no estaba pesado pero si estaba mojado, su ropa blanca estaba empapada y a mí me había mojado en lo que estaba en mi regazo. Lo senté sobre una de aquellas mesas mientras veía detenidamente su rostro.
-¿Realmente no sabes como te llamas?-volví a preguntarle
-No, cuando estuve dentro de esa incubadora escuchaba que me decían "One"-
-Los científicos nos se molestan en ponerles nombre a sus experimentos-
-¿Algo más que recuerdes?-
-No-negó con la cabeza
-Cali, no creo que debamos de protegerlo...es un híbrido-
-Hwo, amor-lo miré-Es un niño, en parte...es mío-
-Kazuya también lo busca, parece que los busca a los tres-
-El tipo tendrá que pasar sobre mí, hay que irnos de aquí-me acerqué a Hwoarang y le rodee la cintura con mis brazos-¿Estás conmigo?-
-Haré lo más humanamente posible por protegerlos a los dos-Hwoarang me abrazó-Cuidaré del niño, antes...-
Hwoarang me soltó y se acercó al pequeño. Le dio la espalda mientras se agachaba.
-Sube, yo te llevaré, te cuidaré en todo el camino-
-Hwoarang...-el niño susurró su nombre
-No te haré daño, mi odio es para Jin...tú...eres alguien aparte-
El pequeño subió a su espalda mientras yo buscaba algo para cubrirlo en el camino. No quería que nadie más lo viese en lo que salíamos de este lugar, arranqué la cortina y la eché sobre el pequeño.
-Antes...el niño necesita un nombre-
-¿Qué? Oh Cali, ahora no estamos para ponerle un nombre-dijo Hwoarang algo enojado
-El niño se llamará como mi padre, Curtis-sonreí
-Como gustes-
Abrí la puerta y los dos salimos a toda prisa. Era hora de buscar una salida, ahora mi problema sería cuidar de este niño, que ahora se llamaba Curtis, y Hwoarang sobre todo. Miré a todos lados para poder asegurarme de que nadie interfiriera en nuestro camino.
Todo seguía desolado, a lo lejos escuchaba los gritos desgarradores de los soldados que peleaban contra Kazuya, un rato después dejé de escucharlos...
Lo más correcto sería ir hasta abajo para poder escapar; si Kazuya nos encontraba en el techo del edificio sería imposible sacar vivo a Curtis.
Bajó precavidamente las escaleras, cuidando cualquier detalle y hasta al hacer ruido.
Se me hizo tan extraño que los soldados desaparecieran, que los cuerpo también y que sólo los rastros de sangre quedaran ahí.
Unos momentos después llegamos hasta la planta baja y ahí, las puertas abiertas de par en par. Esta sería nuestra única oportunidad de escapar. Pero antes de poder llegar hasta la salida, alguien embistió fuertemente a Hwoarang provocando que se golpeara contra la pared y también Curtis.
-¡Curtis, Hwoarang!-me giré asustada por ellos
Pero en ese momento, desde la oscuridad apareció Kazuya Mishima. Portaba un atuendo de pelea, la verdad sólo el pantalón y los protectores para las manos...en su cuerpo había demasiadas cicatrices y una enorme en el pecho.
Me coibí en cuanto le vi a los ojos, un miedo ascendió dentro mi cuerpo pero las ganas de mantener protegidos a ellos, me ayudaba un poco.
-Así que tu eres Cali-
-La misma en persona-gruñí-¿Dónde esta Jin?-
-De seguro el cobarde escapó, es igual a Jun-
-¡Cállate!-me enojé-Jun es otra persona aparte, Jin y yo acabaremos contigo-
-Para mi es más fácil acabar con tu estúpido humano, después contigo y ...-fijó sus ojos en Curtis que estaba debajo de la cortina-Oh ya veo, así que has encontrado al experimento fallido-
-¿Sabes sobre él?-
-Mientras todos sus "hermanos" fueron un existo, este híbrido sacó la asquerosa bondad tuya y de Jin, así que es un experimento fallido-
-Perfecto. Al menos me quedaré con el niño-
-No si antes lo mato primero-
-Sobre mi cadáver permitiré que te acerques a ese niño-Hwoarang se puso a mi lado
-Oh Hwoarang, que has sido estúpido también...peleando con Jin por esta asquerosa chiquilla, bien pudiste ayudarle a capturarla ¡Así me habrían vencido!-
-Por sobre todas las cosas esta mi odio a Jin y por sobre el odio a Jin, esta mi novia-
-Ya que me están quitando mi tiempo, prefería que ellos los maten a ustedes. Ataquenlos-
Por detrás de Kazuya cerca de 8 híbridos del tamaño y apariencia de Curtis aparecieron. Eran muy diferentes al pequeño niño, estos niños tenían los tatuajes de Jin, los cuernos, las poderosas garras con los protectores rojos, alas negras...prácticamente eran vivas imágenes de Jin en miniaturas. Eso si, los chiquillos aullaban y ladraban como si de lobos se tratase, para darnos entender que si poseían mis genes, aquellos tenían el cabello largo que se erizaba conforme se enojaban más, Sus ojos eran ardientes como el fuego y sus colmillos eran largos y afilados. Verdaderas bestias.
Los híbridos se abalanzaron sobre mí mientras que otros también se abalanzaron sobre Hwoarang, el los golpeaba y pateba apero era imposible que se los quitara de encima. Por mi parte a todos los alejé con un fuerte puñetazo en la cara, después me levanté y los alejé de mí. Los que estaban sobre Hwoarang, notaron que pude quitarme a sus aliados y se alejaron. Poco después noté sus vistas en Hwoarang.
-¡La pelea es conmigo!-gruñí
Nuevamente sus ojos rojos se posaron en mí. Comencé a retroceder conforme se fueron acercando a mí, hasta que me pegué a la pared, giré mi cabeza hacía abajo pues ahí estaba la cortina en la que estaba envuelto Curtis, al querer gritarle que escapara...ya no estaba. Lo busqué con la mirada y al final apareció detrás de todos aquellos "hermanos "suyos. Ahora si con la apariencia de Devil Jin, sin aquellos tatuajes en el pecho ni en el brazo...solo en el rostro. Sus alas eran plateadas...ese niño era muy diferente a ellos.
Curtis se puso delante de mí y se fue contra sus hermanos quienes cayeron al suelo, él se haría cargo de ellos. Por lo que, mis ojos volvieron hacía Kazuya...
-¡Maldito!-
Salté sobre los híbridos y me transformé para atacar a Kazuya, los dos caímos al suelo y cuando volví a reincorporarme lo lancé hacía la pared de vidrio de adelante. La rompió con su cuerpo y rodó hacía la superficie delantera. Ahí estaban los cuerpos inertes de los soldados. Miré a Hwoarang y el decidió ayudar a Curtis, asentí con la cabeza para después salir corriendo. Kazuya se reincorporó sin problemas y antes de volver a embestirlo, me tomó de la cabeza y me lanzó lejos. Aturdida en el suelo, sacudí la cabeza y en cuanto volví a ver a Kazuya, ya sostenía un enorme vidrio puntiagudo con el que seguramente intentaría atravesarme el cuello. Pero antes de que lo hiciera, alguien embistió fuertemente a Kazuya lanzándolo contra la pared de concreto. Mi salvador: Devil Jin.
Me levanté y me acerqué a él, al mirarlo a la cara le vi su expresión llena en odio por que su padre estuviera aquí. No se si estaba enojado porque me atacó o porque volvió o porque esta vivo. Sólo sé que él lo odia.
Kazuya se acercó a nosotros y conforme iba caminando se fue transformando en un demonio, un demonio más temible que Devil Jin. Aquel demonio era entre azul y morado. tenía unas alas enormes donde los huesos se notaban, sus ojos eran rojos como los híbridos...tenías garras, colmillos y una enorme cola, como si de un reptil se tratase. Y en su pecho estaba esa cicatriz que había visto
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| DevilKazuya |
-Lars Alexandersson-la voz de Kazuya parecía un rugido-Hermano, volvemos a vernos-
Escuché un gemido provenir de los labios de Jin. Estaba tan sorprendido de escuchar que entre Kazuya y Lars había un lazo. Recuerdo que me lo había dicho Lars, él tenía un medio hermano por lo que Jin es su medio sobrino.
Lars se mostraba tan tranquilo al igual que Arlette, mientras que Jin era el que se mostraba tan inquieto. Lars miró a Jin y caminó para ponerse delante de él.
-¿Él es Lars?-preguntó Jin. Su voz era doble, la suya mezclada con la de un demonio. Asentí con la cabeza
-Lars...-
-¡Cali, Jin!-
Ambos nos giramos y aparecieron Steve, Nina y Christie. Se veían sanos y salvos, me alegraba verles. Pero este no era el momento; Lars se impulsó hacía adelante, seguidamente Arlette y al final Jin y yo. Intentamos atacar a Kazuya pero fue tan fácil despojarse de nosotros. A Lars le lanzó una fuerte bofetada que lo impactó contra el suelo, Arlette recibió una patada en la cabeza que lo tiró lejos, Jin recibió una serie de puñetazos en el abdomen y después pateado en la cara para impactarse contra su medio tío. Al final, Kazuya me tomó del cuello, me levó al cielo, dio una serie de vueltas para lanzarme contra el suelo...reboté hasta que me deslicé y por fin me detuve ahí en el suelo, sin mi verdadera forma.
Kazuya era poderoso, se había quitado de encima sin problema a los dos lobos y Devil Jin. ¿Cómo podríamos derrotarlo? Traté de ponerme de pie para poder volver a enfrentarlo, lo que me había hecho Kazuya me había dejado algo débil, era imposible que me mantuviera en pie. No podría volver a atacarlo...
Por detrás de Kazuya apareció Curtis y Hwoarang, ambos lo golpearon. Mientras Hwoarang le propinó unas patadas en la espalda, Curtis le encajó las uñas y los colmillos en el hombro. Sin embargo, siguió siendo insuficiente. Devil Kazuya tomó al chiquillo del brazo y lo lanzó a una distancia cercana a la mía. Curtis se había golpeado más fuerte, así que perdió tanto su transformación como sus poderes volviendo a su apariencia de niño inocente.
-¡Curtis!-caí de nuevo al suelo
-Te encariñaste de esa basura, ese niño que no es nada...pero sirve de algo, su sangre contiene el mismo material genético que Jin y tú. Muertos los tres serán lo que necesito-
Un par de vidrios que enormes y puntiagudos flotaron hasta ponerse de lado a lado con Devil Kazuya. Al parecer así era la forma en que iba a matarnos.
-¡Mueran los dos!-
-¡Curtis!-grité para que despertara
-¡Cali!-gritó Hwoarang, Devil Jin y Steve
Cerré los ojos, no sería capaz de ver como Kazuya acababa con Curtis. En cuanto escuché como el vidrio atravesaba la piel de alguien, los abrí. El vidrio no me había hecho ningún daño, no...el vidrio había lastimado a Steve. Estaba delante de mí, aún de pie pero sabía lo que le había pasado. Poco después, Steve se dejó caer y así vi la terrible herida: el vidrio le había atravesado el abdomen y, además, había sido muy profundo.
Pero eso no era todo, cuando volteé para ver a Curtis...Hwoarang había intervenido entre la dirección del vidrio y el cuerpo del niño, recibiendo aquel objeto...se clavó en su pecho, cerca del corazón. Curtis reaccionó...
-¡Hwoarang!-exclamé asustada-¡Steve, no...no por favor!-
-¡Debiste de haber obedecido cuando Jin te dijo que ellos morirían, sólo por ser humanos!-
Se acercó hasta Curtis y lo tomó de la ropa para volar e ir hasta el techo. El niño gritó mi nombre tantas veces, quería que lo salvara pero ¿Qué podía hacer? ¿Quedarme aquí con ellos o salvar al que consideraba mi hijo? Estaba entre un enorme dilema. Comencé a derramar lágrimas porque habían matado a los humanos que tanto amaba...así como Tekken Force me arrebató a mis padres, ahora Kazuya me había arrebatado a mis razones de vida.
Nina y Christie se acercaron rápidamente a mí mientras ellas atendían a Steve; quise ir con Hwoarang pero Arlette y Lars se habían encargado de traerlo hacía mí. Ambos transformados en humanos, lo dejaron en el suelo.
-¡Hwoarang no, perdóname por haberte metido en esto!-apoyé mi frente en la suya
-Cuida...del...niño-
-¡Hwo, no!-lo miré a los ojos-No, no puedes dejarme...no cuando en realidad si te amo, por favor no-
-Es el precio...de ser...humano-
-¡Por favor, no!-
Hwoarang dejó de luchar por seguir despierto. Sentí su cuerpo dejar de respirar, ya no escuché los latidos de su corazón. Cuando volví a verlo, ya había cerrado los ojos. Oh no, Hwoarang no...
Seguí llorando tan amargamente, más porque Nina negó con la cabeza en cuanto Steve también dejó de luchar. Kazuya me había arrebatado todo...
-Cali, llévate a Jin al techo, rescaten al chiquillo. Nosotros nos encargaremos de ellos-dijo Lars
-Haré la última petición de Hwoarang, cuidar de Curtis-me levanté
-Cali...-Jin se acercó de mí
-Esta vez, Kazuya Mishima conocerá a Akasha Van Zeeb-
-Vamos Cali-insistió Jin
-Hwoarang, Steve...-susurré mientras veía sus cuerpos inertes
-Ve linda, nosotros nos encargaremos de tus humanos-
Un último vistazo a Nina y Christie que también tenían los ojos llorosos al haber perdido a Steve. Después con Jin me fui corriendo hacía el edificio, el vestíbulo de la planta baja estaba infestado de sangre y ahí yacían los cuerpos de los híbridos. Curtis me había demostrado lo poderoso que había sido aún acabando de "nacer", pero aún así estaba muy confundida. Steve y Hwoarang ya estaban muertos y ahora deseaban quitarme a Curtis, aquel niño con el que rápidamente sentí ese lazo de sangre.
Jin había permanecido a mi lado mientras subimos las escaleras, mis pensamientos sólo apuntaban a que Curtis estuviera vivo. Que el maldito de Kazuya no le haya matado.
Antes de poder subir las antepenúltimas escaleras me detuve para deslizarme por la pared y seguir llorando por la terrible perdida.
Jin se dio cuenta y se detuvo, se acercó a mí mientras tomaba mi mano.
-¡Maldita sea!-golpeé la pared con el puño
-Cali, confía en tus tíos...ellos saben lo que hacen-
-Tenías razón Jin, no debí de haberlos involucrado ¡Todo esto es mi maldita culpa!-me llevé las manos a la cara-Tengo que matar a Kazuya, aún si pierdo la vida-
-Cali, perdóname...fui muy egoísta hace rato, me porté como un verdadero patán cuando te dije lo de Hwoarang-
-Hay que matar a Kazuya-
Me levanté para seguir avanzando, llegar a la terraza y rescatar a Curtis pero Jin me tomó del brazo y me acercó a su cuerpo para abrazarme. Lo sentí como si él fuera el culpable, acarició mi cabello para encontrar la posibilidad de tranquilizarme un rato.
Lo abracé con fuerza mientras volvía a soltarme en llanto, ya no podía soportarlo...lo había perdido. Avanzamos a toda prisa, hasta que por fin llegamos a la terraza...la puerta se abrió violentamente.
No había olor de Kazuya, ni mucho menos del de Curtis ¿Dónde demonios se metió el asesino?
-¡Cali!-
La voz infantil llena de miedo. Curtis. Lo busqué con la mirad y avancé en busca de mi niño, comencé a sentir miedo porque en cualquier momento escuchara el grito desgarrador donde Kazuya lo había matado. Pero para mi sorpresa, el niño apareció detrás de las cajas de metal donde me había escondido....corrió lo más rápido posible hacía mí y cuando estuvo a pocos metros, extendí mis brazos. Lo abracé con fuerza mientras el niño se pegaba a mi cuerpo para abrazarme con fuerza.
-¿Estás bien?-pregunté acariciándole la cabeza-¿Dónde esta el demonio?-
-¡Vete de aquí, es una trampa!-gritó Curtis
En ese momento, Devil Jin lo tomó de la ropa y lo elevó a la altura de sus ojos. Quería matarlo.
-¡No!-se lo arrebaté-¡No te atrevas!-
-¡Es un híbrido!-
-Es mío, este niño es mío...este cachorro fue el resultado de tus genes buenos con los míos, este niño es bueno y de él no te preocupes, no te molestara en tu vida-
La risa macabra de Devil Kazuya nos hizo ponernos en alerta.
Mientras Devil Jin se ponía delante de mí y yo abrazaba el cuerpo del niño, esperamos a lo que tuviera que venir ¡Qué aparezca el maldito! Yo podría matarlo, necesitaba mi venganza. Al final, Devil Kazuya salió de entre las cajas esas, tranquilamente...como si jamás hubiera peleado.
Me encendí en rabia y me puse al lado de Jin. Con la ira cegandome por completo, me transformé rápidamente y fui en contra de Kazuya, lo embestí tan fuerte como pude y a epsar de que si se alejó, lo tomé de un ala y quise arrancársela pero Kazuya me tomó de la cola y me alejó de él. Volví a reincorporarme y esta vez Jin voló a mi lado para volver a embestir al demonio. Me esquivó y me tomó del pellejo de la espalda para lanzarme al vacío. Apenas y me aferré a la orilla, pero no podía subir...mi peso era mucho más.
Mientras tanto Devil Jin y Devil Kazuya se peleaban con puñetazos y patadas, vi a Curtis que quería acercarse para ayudarme pero eso podría empeorar las cosas. Negué con la cabeza mientras intentaba subir.
Ya no lo soporté más y antes de poder caer, sentí que alguien me tomó del pellejo de la espalda para ayudarme a subir. Me subió a la superficie, sacudí la cabeza y después me levanté para sacudirme el cuerpo. Al ver a mi salvador, no pude notar a simple vista quien era...era un lobo, era plateado también un poco más oscuro que Lars y en sus ojos azules había algo que me hacía pensar que ya lo conocía...lo miré detenidamente. Pero en ese momento, Arlette apareció y con la cabeza me indicó la pelea.
El lobo misterioso también hizo lo mismo, fuimos hasta donde Devil Jin tenían problemas con Kazuya. Ahí estaba Lars, otro lobo de pelaje marrón oscuro, Arlette y ahora este lobo misterioso y yo.
Todos hicimos que Kazuya quedara en el suelo, que no pudiera recobrar el vuelo. Mordidas, rasguños pisotones con las garras...lo habíamos debilitado mucho.
Miré hacía enfrente y los primeros rayos de sol ya comenzaban a salir. Todos los lobos se alejaron y ahora un agonizante Kazuya nos miraba.
-Regresaré...-rió Kazuya
-Jamás-negó Jin
Entré Jin y yo, acabamos con Kazuya. Mientras el le atravesaba las garras en el corazón yo le mordí en la yugular. La sangre comenzó a brotar, el sol comenzó a salir...su cuerpo se convirtió en cenizas.
Habíamos terminado con el padre de Jin, con el dueño de Mishima Zaibatsu, ahora Jin ya podría vivir sin problemas. Me transformé en humana al igual que Kazama. Pero mi corazón aún seguía llorandole a la muerte de mis humanos.
Cuando iba a ir hacía Curtis, mi sorpresa había sido tan grande. Aquellos lobos que me habían ayudado, eran Steve y Hwoarang...sus ojos brillaron con la intensidad de los rayos solares pero después volvieron a su color original. Me quedé helada ante la presencia de mis humanos, ahora...lobos y miembros de mi clan. Corrí hacía ellos, los abracé a ambos mientras ellos me abrazaban a mí...volví a llorar. Ahora que comenzaba a pensar claramente, Arlette y Lars se habían encargado de darles la Segunda Oportunidad de Vida.
-Ahora si podremos estar juntos, para siempre-rió Hwoarang mientras me tomaba del rostro para besarme. Extrañó mi sabor y yo el suyo.
Steve se alejó de nosotros.
Nos dejó solos mientras nos abrazábamos, pues el haber escuchado sus últimas palabras, había sido tan doloroso.
-Bien, al menos terminó esto-dijo Arlette cruzando los brazos detrás de su cabeza
-Lo sé Ar, ahora podemos regresar y yo comenzar los preparativos para mi boda-
-¿Tú eres Lars?-Jin se acercó a Lars
-Así es-
-No te conocía-
-Ahora me conoces, Jin, sé que no tienes nada que ver con las maldades de tu padre y que has ayudado mucho a Cali-tocó su hombro-Cuentas conmigo en lo que sea, muchacho-
-Lo tendré en cuenta-sonrió Jin
Curtis corrió hacía mi y Hwoarang. El coreano lo elevó en sus brazos mientras lo abrazaba. Supongo que le asustó mucho cuando vio lo que había ocurrido con Hwoarang.
Todos se marcharon y Jin observó al niño, no dijo palabra alguna. Salió sin siquiera despedirse.
3 meses después. Corea, Seúl...
Si conmigo no fue suficiente, ahora con dos sería peor para Steve. Curtis y yo vivimos con Steve, pero parece no importarle pues también se ha encariñado con aquel niño híbrido, lo quiere mucho.
Arlette y Lars regresaron a Manchester y juraron no mencionarle a nadie sobre este asunto.
Nos habíamiamos ido de Tokio, pero no me despedí de Jin, otra vez...ahora por la misma razón del niño y Hwoarang, lo odiaba porque era un híbrido. Pero ese no era problema del infante, él no era el problema. Era un niño que no había pedido venir al mundo, mucho menos de la forma en que lo hicieron.
Una tarde de verano en el patio de nuestra casa, mientras Steve y yo conversábamos sobre Christie, Hwoarang jugaba con Curtis en el césped. Hwoarang también se llenó del cariño del híbrido, le encantaba estar cerca de él. Hwoarang en el suelo mientras Curtis intentaba quitarle los googles, después Hwoarang le hacía cosquillas...realmente se llevaban más que bien.
-Nina dijo que pronto vendría a Seúl, en unos días más para seguir conociéndome-sonrió Steve
-Steve, ¿Encontraste tu pasado?-pregunté, aunque sabía la respuesta
-Si, Nina es mi mamá-sonrió
-Vaya, me imagino la impresión que recibiste-
-No sabes como fue pero bueno...al menos encontré mi pasado, se mi origen...estoy tranquilo-
-¿Christie?-pregunté mirándolo de una forma pícara
-Prometió venir también, vaya...ella es muy linda, admitiré que quiero algo con ella-se sonrojó
-Eso me parece perfecto-sonreí-Oh Steve, tanto tú como Hwo me preocuparon mucho-
-Mi único objetivo fue protegerte, actué por instinto...eres mi cachorrita consentida-
-Gracias a Arlette y a Lars, ambos obtuvieron la Segunda Oportunidad de Vida-
-Lo sé-
-Estaremos juntos por buen tiempo-
-¡Mamá!-
Curtis había aprendido a decirme "mamá" pues así le dije que me dijera. En cuanto a Hwoarang, prefería decirle "Hwo" aún no podía decirle "papá" y decirle por su nombre completo no le gustaba.
Cusrti vivió bajo mi cuidado siendo un indefenso niño hasta esa edad tan misterioso, los experimentos que hicieron con el le conservaron la misma apariencia de perdido hasta los 7 años que aparentaba. Después tendría su crecimiento normal.
El niño se sentó en mis pierna y me abrazó, amaba que aquel pequeño hiciera eso. En cuanto a Hwoarang, se acercó a mí y me besó en la mejilla para poder acercarse a mis labios y besarme. Lo amaba tanto, lloré tan amargo cuando Kazuya me lo había arrebatado. pero ahora lo tenía conmigo eternamente...
Jin no volvió a llamarme después de que regresé a Seúl. Según Nina, se había sentido tan dolido por todo lo que causó, por la muerte que había provocado a mis humanos pero sobre todo, el dolor inimaginable que no le deseo a nadie, ni a mi peor enemigo.
Aún así, seguía sin culparle y no estaba molesta con él por no querer ver a Curtis, después de todo...yo así lo había deseado. Que Curtis fuera sólo mi hijo de mí...
Y por más extraño que parezca...pensé claramente en las palabras de Kazuya: "Regresaré"
...


