Mostrando entradas con la etiqueta Anime. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anime. Mostrar todas las entradas

3/14/2012

Devil Gen [2da Parte]

 Salí de la casa a un paso acelerado y pensé en lo que había dicho el señor Bastian sobre la muerte de la mitad del clan...de haber sabido que Jin iba a buscar a mi clan, lo hubiese detenido ¡Él había matado a mis hermanos! Era su complice, porque pude haberlo detenido...pero al sentir un cariño incondicional, permití que escapara para que estuviera a salvo, sin saber que eso ocasionaría la muerte de los míos. Tan sumida en mi tristeza, me detuve y comencé a llorar ¿Cómo pude ser tan tonta para creer en un demonio? Jamás me lo perdonaría...

-Cali...-

Su voz, su voz juvenil y con un tono de preocupación.
Lo abracé con fuerza, a pesar de que estaba lastimado de su costado derecho traté de ser cuidadosa y a le vez demostrarle que me sentía tan culpable por lo que hice.
Hwoarang no entendía nada pero me abrazaba de todas formas.

-¿Qué pasó, amor?-
-¡He cometido la peor cosa en la vida!-
-¿Qué quieres decir con eso?-
-Si anoche hubiese destruido a Jin, mis hermanos no estarían muertos...-
-¿Muertos?-remarcó
-¡Jin los mató anoche!-
-¿Cómo lo sabes...?-
-Llévame a la empresa Mishima Zaibatsu-lo miré aún con los ojos llorosos
-Tu hermano me matará-
-¡Si no me ayudarás entonces no te metas en mi camino!-

Enojada lo empujé y caminé lejos de él y cada vez más aprisa.
Hasta que la motocicleta de Hwoarang me cerró el paso, aún indeciso me miró.


-Anda sube-

Me subí y Hwoarang aceleró lo más rápido posible.
Sabía de la vigilancia que habría en dicho lugar pero esta vez sería capaz de matar a quien sea sólo por meterse en mi camino. Al llegar entré y por detrás de mí Hwoarang, los guardias nos miraban y nos seguían con la vista pero eso no me importaba.
Pasé por la recepción sin decir palabra alguna y rápidamente comenzaron los gritos por tratar de detenerme pero era imposible, mi mente estaba tan concentrada en Jin y nada más.
Varios guardias trataron de detenerme pero con la ayuda de Hwoarang nos deshicimos de ellos, a propósito que de vez en cuando Hwo se retorcía del dolor. No lo culpaba, también había sido egoísta por "obligarlo" a que me acompañase.
Llegué hasta la enorme oficina de Jin y de un portazo ambas puertas se abrieron, mientras que Jin me observaba desde lejos sentado sobre el escritorio, bebiendo una copa de vino...estaba desconcertado más que nada por mi inesperada presencia junto con el pelirrojo.

-Cali, Hwoarang ¿Cómo entraron?-preguntó Jin levantándose y dejando la copa sobre el escritorio
-¡Eres un maldito!-me acerqué y le di una fuerte bofetada
-¿Qué demonios te pasa?-
-¡¿Quieres saberlo...? Mataste a mis hermanos anoche!-
-¿De qué hablas? ¡Ellos viven en Mánchester!-
-Así es, solamente tú y yo sabemos la ubicación de ellos...pero anoche te transformaste-
-Si, eso lo sé...traté de dominar mi alter ego-
-Pues no lo lograste, y encima acabaste con mis hermanos...con lo único que tengo como raza-me calmé un poco
-Créeme que no lo hice, si admito que me alejé pero fue hacía otro lado, de ninguna manera pisé Europa-
-¡Te odio! Y si no te quisiera tanto, te mataría-
-¡Cali!-exclamó Hwoarang tratando de detener esto-No digas cosas de las cuales te puedas arrepentir-
-¡Te odio!-volví a gritarle

Nos quedamos viéndonos en silencio, mientras Hwoarang se acercaba a mí y me alejaba de Jin.
Lo miré enojada, y no podía sacarme la venda de ira de los ojos, él sólo hecho de verlo aflijido era como una incitación a seguirlo culpando pero Hwoarang era mi barrera.

-Basta, creo que es hora de irnos...-
-No, esto aún no termina...-volví a acercarme a Jin-Durante años te consideré algo más que mi amigo, casi mi hermano, y confié en que algún día lograrías controlar tu alter ego...ahora veo que me equivoqué-volví a acercarme a Hwoarang-Espero que hayas conseguido la cura a tu doble personalidad, hasta nunca-
-¡No!-

Pero no logramos irnos. Justo antes de abrir las puertas, varios soldados ingresaron a ese lugar, todos cubiertos como si de mercenarios se tratase, aunque literalmente lo eran. Ya me tenían donde quería, pero no dejaría que atraparan tan fácilmente.
Hwoarang me hizo ponerme detrás de él mientras que Jin se ponía a su lado, no iban a llevarse bien de todos modos pero esto era si queríamos salir sanos y salvos. De entre los soldados, apareció un hombre ya viejo y rápidamente lo asocié con Heihachi Mishima, el hombre que quería los genes de Jin y míos.

-Al fin los tengo donde los quería-rió
-Pues te será difícil que logres atraparme-gruñí
-Ey, calma-susurró Hwoarang
-Pediría que te marcharas de aquí ahora mismo, no estoy de humor para negociar contigo-ordenó Jin
-Antes entréguense los dos, tú y la jovencita-
-Sobre mi cadáver te entregaría a la niña-gruñó el japonés
-Entonces, saquen al colorado motociclista-
-¡No, Hwoarang!-me aferré a su brazo

Ellos trataron de separarnos, aunque peleamos. Hwoarang se ocupó en defenderme de ellos y a algunos logré hacerles heridas profundas en los brazos, a otros els rompí el cuello pero sólo uno de ellos bastó para que me detuvieran. Sentí un piquete en el cuello y al quitarme aquello, me di cuenta de que era un dardo, un tranquilizante. Miré a Jin que también había recibido lo mismo, entonces quise seguir defendiéndome pero todo el cuerpo me pesaba. Vagamente escuché a Jin decir: "No te rindas" y a Hwoarang gritar: "¡No, Cali, no!". Pero entonces sólo recuerdo que caí al suelo, que dejé de escuchar los gritos de ambos hombres...
Desgraciadamente al fin Mishima había conseguido la forma de hacer aquellos híbridos, los cuales no seríamos capaces de detener Jin y yo; mucho menos yo sola en esto, serán terribles fieras, estaría peleando sola...mis hermanos, o lo que queda de la manada, no pueden enterarse de esto. Pero entonces ¿Qué haré con Jin? ¿Matarlo y vengar a mis hermanos? ó ¿Dejar las cosas así? Jamás, en la vida, había peleado por mis hermanos y sé que ellos lo hicieron pero ahora me encontraba entre la espada y la pared. Ellos no se educaron como yo...
Reaccioné dentro de una habitación blanca con una sábana cubriendo mi cuerpo, estaba acostada sobre una plataforma de metal muy fría pero eso era lo de menos. Me levanté para sentarme en el borde, al mirar mi brazos noté que tenía diversos piquetes y por lo que notaba eran recientes pero era tan extraño; normalmente cuando me hacía heridas están desaparecían en cortos períodos de tiempo. Pudiera ser que me faltaba sangre en mi cuerpo. A mi alrededor había diversas maquinas y pantallas planas, mostraban diversas cosas relacionadas a mí pero yo no las entendía. Justo cuando miré a otro lado, me encontré con Devil Jin, al principio me asusté pero poco después le perdí el miedo al verlo inconsciente, transformado me daba miedo. Al verlo detenidamente, me di cuenta de que estaba amarrado a la plataforma donde igual yacía su cuerpo. Con cuidado aparté la sábana blanca y sus brazos tenían los mismos piquetes, creo que a ambos nos habían sacado sangre; le saqué las cadenas que amarraban su cuerpo, sé que era una mala idea pero de alguna forma aún le tenía confianza.
El demonio estaría inconsciente un rato más por lo que presentía, ahora sé que era mi turno de averiguar algo sobre este lugar. Era una habitación amplia, no había nadie por lo que presentía aún así había una mesa donde había cientos de papeles, posiblemente, ahí encontraría algo más.
Hojeé cada papel que encontré hasta que una carpeta con el nombre "Curtis Van Zeeb". Aquello me inquieto mucho y comencé a leer aquel expediente, mi impresión había rebasado los límites:

"Encontrar al clan de lobos en Mánchester había sido algo complicado pero al final dimos con ellos. Rossette Van Zeeb posee los mismos genes que Curtis pero no es lo que necesitamos. Asesinamos la mitad de los hombres-lobo y extrajimos la sangre de sus cuerpos inertes pero al combinarla con la poca sangre de Jin Kazama, nuestros experimentos fracasaron. Necesitamos un descendiente directo de Curtis Van Zeeb"

¿Curtis Van Zeeb? ¿Quién era aquella persona? Sé que era un lobo y uno legendario, más que nada por que la sangre de los líderes de los clanes tenía poderes especiales, lo que me seguía sorprendiendo era que en Rossette no habían encontrado lo que buscaban, si por lo que leía, Curtis era su hermano; entonces los soldados habían matado a la mitad de mis hermanos, no Jin. Había inculpado injustamente a Jin. Poco después hojeé más hasta que al fin di con otro testimonio sobre Curtis Van Zeeb.

"19 años antes de que comenzáramos con los experimentos, sabíamos que Curtis Van Zeeb se había enamorado de una loba irlandesa de nombre Anne Taylor con la cual pro-crearon una niña, la cual posee los genes legítimos del hombre-lobo inglés. Aún no hemos dado con aquella niña. Curtis y Anne habían muerto tratando de defenderse en los bosques de Mánchester pero jamás supimos el paradero de su hija. Creemos que la abandonaron en los bosques de Mánchster, pero no la encontramos"

Ya veo, entonces ellos habían acabado con la pareja.
Todo aquello me traía ideas a la cabeza, sobre todo, lo que mis hermanos me decían sobre mis padres. Ellos me dijeron que habían muerto tratando de protegerme pero jamás me dijeron la razón. Todo esto tenía sentido: la muerte de Curtis y Anne había sido hace 19 años; yo tengo 19 años. Según Bastian, me encontraron en un bosque de Mánchester; ellos dejaron a su hija en los bosques de Mánchster. Miré la última hoja del expediente y ahí había una prueba de sangre...la prueba que me demostraba si ellos eran mis padres. Era positivo al 100%...entonces, ambos eran mis padres y me habían abandonado para protegerme. Sentí un nudo en la garganta al leer todas estas cosas y quise llorar pero me contuve, pues no era el momento indicado. Pude haber vivido feliz con mis padres de no ser por estos humanos que me arrancaron la felicidad como si de monstruos de cuentos se tratase.
Después me vista se centró en otro documento que decía "Cali Fox & Jin Kazama". Estaba relacionado con nosotros dos, lo cogí y leí lo más importante:


"Al fin hemos conseguido una descendiente directa de Curtis Van Zeeb y, justamente lo que deseábamos, una mujer. A través de la inseminación artificial, se ha implantado dentro de ella un huevo, por lo que la nueva generación de Jim Seung (bestias) estaría comenzando en pocos años. Estas bestias, no podrían ser destruidas, incluso, sus padres (Jin y Cali) moriría intentándolo"

Solté esos papeles y di unos pasos atrás. ¿Pero que demonios me habían hecho? ¿Albergaba algo más que mi propia bestia? Algo tenía que hacer y lo más pronto posible, no podría dar vida a un ser que estaría destinado a destruir. Lo llevaría en los genes, debía de decirle a Jin, tenía que ayudarme en esto. Justo cuando me giré, vi a Jin sobre la plataforma, acechándome. 
Sentí miedo al saber que ya se había repuesto del sedante, entonces se acerco lentamente a mí, mirándome de una forma tan grotesca, en cualquier momento sería capaz de lastimarme. Retrocedí asustada hasta que mi cuerpo chocó contra la pared, entonces Jin se pegó a mi cuerpo y con sus garras tan filosas ladeo levemente mi rostro dejando a su vista mi mejilla la cual lamió. Sentí su pecho vibrar por los gruñidos que hacía y su respiración era tan serena ¿Por qué estaba haciendo esto?. Palpé la pared y me di cuenta de que aquello era vidrio, entonces tenía una oportunidad de escapar.
Con todas mis fuerzas empujé lo más fuerte posible a Jin, su cuerpo se impactó con las máquinas, era mi momento de escapar. Rápidamente, me transformé y rompí el vidrio, salí corriendo lo más rápido posible, mientras que toda la gente huía por nuestra presencia. Mi mayor temor era que Jin fuera a alcanzarme. Científicos y el personal salieron corriendo de las instalaciones, con dos bestias como nosotros, no los culpaba.
Di hasta unas escaleras donde subí corriendo rápidamente, llegué hasta el cuarto o tercer piso, había salido del laboratorio subterráneo y pude haber salido del edificio pero debía de evitar el escape de Jin al exterior. Al saber que el demonio no me buscaba, me transformé en humana y ahí mismo busqué un teléfono, necesitaba llamar a Steve. Cuando lo encontré, me escondí debajo de un escritorio ahí en la recepción del tercer piso.

-Steve, soy yo-
-¿Cali? ¿Dónde has estado?-preguntó preocupado
-Necesito que vengas a la empresa Mishima Zaibatsu, pregunta por Nina Williams...ella te llevara hasta mí-
-¿Estás bien? Suenas afligida-
-Steve yo...-pensé en las cosas que había leído sobre mis padres-Te necesito hermano, por favor, ven lo más pronto posible-
-Tranquila, Cali, llegaré lo más pronto posible, no te muevas-
-Steve. tengo mucho mie...-

Nuestra conversación se vio interrumpida ya que alguien me sacó de mi escondite, me cubrió la boca y me arrastró a la oscuridad de una oficina. Aquella persona cerró la puerta y al encender la luz me llevé la grata sorpresa de ver a Hwoarang, a quien abracé con fuerza.

-¡Hwoarang!-exclamé en voz baja mientras acariciaba su cabello
-¡Oh Akasha!-me abrazó con fuerza-¿Estás bien? ¿No te hicieron nada?-
-No...-recordé lo que había leído que tenía dentro de mí-Estoy bien, descuida-después me solté de él-¿Cómo volviste a entrar?-
-Me encontré a la rubia que habías rescatado en el estadio, ella me ayudó a entrar de nuevo y ahora fue en busca de Steve-
-Oh gracias Nina-dije en voz baja
-¿Se llama Nina?-
-Si, al parecer es alguien relacionado a Steve-
-La mujer tiene las características de su madre, más que nada por la seriedad con la que me trató-
-¿Qué...?-
-Después hablamos de esto, ahora tenemos que escapar-
-Hay que llevar a Jin hasta el techo-
-¿Por qué?-
-Hagámoslo, amor, por favor-
-De acuerdo, salgamos-
-Hwo...-

Me abalancé en sus brazos e hice que su cuerpo se impactara contra la puerta de madera, lo besé tan apasionadamente como si esta fuera nuestra última vez . La adrenalina corrió por mis venas cuando sus labios tocaron los míos, el mismo instinto apasionado me obligaba a esto. Poco después me separé, él estaba sonrojado y algo jadeante. Pero este no era nuestro momento. Hwoarang abrió la puerta nuevamente y nos dimos cuenta de que dicho pasillo estaba con algunas luces parpadeantes, papeles regados en el suelo y completamente solitario. Pero a lo lejos escuchábamos los aullidos del demonio japonés; nuestro objetivo era llegar hasta el techo. Así que cuando encontramos las escaleras subimos rápidamente, corriendo a toda velocidad pues cada vez se hacía mas intensa la presensia de Jin. Hasta que llegamos a la azotea...
Ya era de noche, la azotea estaba muy amplia y el edificio sobre el que estábamos era el más grande pues apenas y llegaba la luz; el viento soplaba con tanta fuerza que ondeaba con violencia mi cabello.

-¿Ahora que haremos?-preguntó Hwoarang
-Hay que esperar a Jin-dije viendo el suelo

El techo comenzó a temblar y poco después se abrió un hoyo, emergiendo Jin de él. 
Flotó en el cielo mientras nos observaba a Hwoarang y a mí, pero ahora sus ojos se había centrado en mi amante humano.

-¡Aléjate de Hwoarang!-gruñí

Y me transformé, antes de que pudiera tocar a Hwoarang me acerqué hasta Jin y me aferré a su cuerpo que aún flotaba en el aire. A pesar de que mis uñas perforaron la carne de Jin, él se deshizo fácilmente de mí y me lanzó al suelo. Aunque mi cuerpo se pegó contra el suelo, volví a levantarme y de nueva cuenta volvería a lanzarme sobre Jin pero esta vez, él usó sus cadenas contra mí, me mantuvo a distancia azotando las cadenas.

-¡Akasha, hay que trabajar juntos!-gritó Hwoarang

Tenía un plan y sé que Hwoarang también pensaba lo mismo.
Iba a lanzarme sobre Jin pero sólo sería una forma de asustarlo ya que Hwoarang se apoyó en mí y lo pateo fuertemente en el pecho, haciendo que retrocediera más en el aire. Caí unos centímetros cerca del hoyo y Hwoarang lejos. Sería difícil si nosotros peleábamos solos.
Traté de pensar en alguna otra solución pero eso se vio irrumpido por los soldados. Un gancho salió del hoyo y se encajó en mi pata delantera derecha, estiró para asegurarse de que estaba seguro pero rápidamente con mis colmillos corté la cuerda. Ahora todos nos veíamos amenazados, me alejé cojeando del hoyo, los soldados emergieron como hormigas negras en busca de su presa...cerca de 15 soldados ya nos tenían rodeados.Me transformé en humana y me saqué aquel gancho, ensangrentado lo lancé al vacío...no sanaba rápido...la cosa que llevaba en mi interior comenzaba a quitarme fuerzas.
Los soldados se abalanzaron contra Hwoarang pues él era el intruso aquí; quise ayudar pero uno de ellos me golpeo con su arma en el estómago y me pateo en el pecho para caer cerca de la orilla. Quise volver a reincorporarme pero comenzaba a sentir los estragos de la falta de fuerza pero en ese momento, Steve lo tomó del brazo y lo pateo lejos.

-¡Steve!-sonreí al ver a mi hermano
-¿Estás bien?-preguntó ayudando a levantarme
-Si, tienes que ayudar a Hwoarang-
-Nina se está encargando de eso-miró mi mano-Estás sangrando mucho ¿Qué sucede? ¿Por qué no cierra la herida?-
-Steve, yo...-miré a Jin que aún observaba todo desde los aires y después miré el combate en el que estaban sumergidos Nina y Hwoarang-Tenemos que ayudarlos-

Jin no hacía nada, simplemente observaba todo desde el aire. Ya había recobrado la compostura o al menos eso trataba. Ayudé a Hwoarang y a los demás, mientras nos batíamos en duelo con todos ellos. Pensé en darle de mi sangre a Jin, a pesar de que estaba perdiendo mucha en estos momentos, él la necesitaba más que yo. Terminamos con los soldados y Jin, molesto, se abalanzó sobre nosotros que estábamos exhaustos, nos derribó a  todos. En el suelo había una de las navajas de los soldados, la tomé sin que él se diera cuenta.
Supe que era hora de llamar su atención. A duras penas me puse de pie...

-¡Jin!-le lancé el cuchillo

Pero él se giró y detuvo el filoso objeto de metal regresándolo hacía míy haciendo que este me rasgara el hombro izquierdo. Solté un grito de dolor, seguía perdiendo mucha sangre y no se cuanto lo podría tolerar más. Al menos había conseguido su atención.

-¡Jin, escúchame! ¡Necesito que me pongas atención, perdóname si te culpé por la muerte de mis hermanos! Me dejé llevar por lo más lógico pero ahora se quienes fueron. Jin debes de reaccionar ¿Es eso lo que quieres? ¿Prefieres que tu alter ego te domine?-me arrodillé, ya comenzaba a sentir la debilidad-Por favor Jin, eres más que una bestia...-

Comenzaba a reflexionar y a pesar de que aún estaba en el aire, ya lo veía más tranquilo.
Descendió al suelo y caminó hacía mí, apenas y tenía fuerzas para seguir consciente. No se cuanta sangre quedaba en mis venas. Aún así, volví a reincorporarme.

-No dejes que tu alter ego te domine...tu madre jamás hubiese deseado esto-

Desvió la vista a otro lado, creo que eso fue lo que más le dolió.
Al menos ya lo había hecho reaccionar. Rápidamente un latido me advirtió algo...una amenaza. Uno de los soldados reaccionó y lanzó una navaja, directamente hacía nosotros. Jin estaba desprevenido y no se daba cuenta, así que lo empujé y rasgué aquel objeto pero eso implicó que yo resbalara y cayera al vacío.
Entonces caí, Jin no pudo atraparme...
Caí de espaldas, viendo hacía el cielo y cada segundo veía como el techo se alejaba de mí ¿Este sería mi fin? ¿Moriría sin decirle lo mucho que amaba a Hwoarang? Pero, aún no era mi tiempo, yo sé que aún estaba destinada a permanecer un tiempo más con Hwoarang. Había abandonado a mi hermano Steve, a mis hermanos los lobos...pero más me dolía Steve...
Entonces algo inesperado sucedió. Sin darme cuenta, Jin ya había abrazado mi cuerpo para después hacer que nos impactáramos contra un vidrio del mismo edificio, él me había rescatado aún asiendo un demonio. Rodamos por el piso alfombrado hasta que caí sobre su pecho y él rompió un escritorio de madera. Algunos vidrios se incrustaron en nuestros cuerpos y otros más hicieron pequeños cortes en nuestros rostros, no tan notorios...

-Jin ¿Estás bien?-

Abrió los ojos y asintió con la cabeza.
Es ahí donde recordé lo que había dentro de mí.

-Tienes que deshacerte de lo que hay dentro de mí, me esta consumiendo y en cuanto nazca habrá más...ellos querrán destruirnos, por favor Jin, ayúdame-

Puso su mano sobre mi vientre y levemente sus garras atravesaron un poco la piel. El dolor era intenso y lo reprimí, apreté los labios para no dejar escapar ninguna queja de dolor hasta que después de mi vientre salió una esfera morada negriza, aquello era el huevo que me habían implementado. Jin lo estrujó y aquello se rompió en cientos de pedazos, ya estaba libre ahora era mi turno de devolverle el favor.
Ya casi no podía permanecer despierta, pero también tenía que ayudarlo. Me mordí la muñeca y la sangre volvió a emanar de mis venas, tenía que darle a Jin. Acerqué el líquido carmesí a sus labios y el abrió la boca. Mi sangre comenzó a tocar su lengua y se deslizó por su garganta, poco a poco iban desapareciendo sus cuernos, sus alas, sus garras, sus tatuajes hasta que al fin vi que ya era un humano normal...
No lo soporté más y caí rendida a su pecho, perdí consciencia.
...
Inconsciente pensé en mi padre y en mi madre ¿Cómo serían ellos? Nadie del clan me había mencionado la apariencia física de ellos, sólo me habían dicho que murieron.
Ahí entendí que había muchas cosas por descubrir, primero había que ir a Mánchester e investigar sobre mi pasado, ese que olvidé por todo lo bueno que había recibido. Sé que jamás estuve sola pero algún día tenía que preguntar de donde vine...
Desperté. Estaba tendida en una cama, moví los ojos a todos lados queriendo familiarizarme como la habitación, estaba en una sola de hospital. Moví la cabeza a varios lados y estaba solo el lugar ¿Y Steve? O ¿Hwoarang? ¿Jin? ¿Nina? ¿Qué había pasado con ellos? ¿Estaba viva o muerta? En mi antebrazo derecho había una venda y una leve mancha de sangre, es ahí donde el arpón se había incrustado...toqué mi hombro izquierdo y también tenía una venda, al parecer mis heridas aún no sanaban.
La puerta se abrió y pro ahí ingresó Steve y Hwoarang, en cuanto vieron que había despertado se alegraron tanto que cerraron la puerta y los dos se sentaron en cada lado del borde de la cama. Steve me abrazó con fuerza pero cuidando en no lastimarme.


-Creí que no despertarías pronto-
-Tenía que hacerlo, hermano, aún te sigo necesitando-dejé que acariciara mi cabello
-¿Cómo te sientes?-preguntó Hwoarang
-Estoy bien, pero creo que aún no sanan las heridas-le sonreí
-No sabes cuanto me preocupaste cuando caíste-tomó mi mano
-Fue un descuido Hwo, pero Jin me salvo-pensé en Jin-¿Dónde está él?-
-Se marchó hace unas horas-dijo aliviado Hwoarang
-Al parecer no quiso que lo vieras, siente que todo lo que te pasó...fue su culpa-confesó Steve
-La verdad lo fue-Hwoarang se cruzó de brazos
-De no ser por Jin, ahora no estaría aquí, amor-después miré a Steve-También fue mi culpa, de haber averiguado bien sobre el asesinato a mi clan, nada de esto estaría pasando-
-Tranquila hermana, ya pasó todo-
-Steve, Hwoarang...-recordé todas aquellas cosas-Necesito regresar a Mánchester-
-¿Por qué?-preguntaron los dos al mismo tiempo
-Porque necesito averiguar sobre Curtis Van Zeeb y Anne Taylor...mis padres biológicos-suspiré
-¿Cómo sabes sobre ellos?-
-Los soldados de Heihachi los asesinaron, ¿Recuerdas lo que Jin nos dijo? Algo había en Curtis Van Zeeb que no hay en la sangre de mis demás hermanos pero que sí en la mía-
-¿Estás segura?-preguntó Howarang
-Si...no podré estar tranquila sino se nada sobre ellos-
-Iremos-dijo Steve-Tengamos un lazo de sangre o no, eso no implica el amor que tengo hacía ti-Steve me abrazó
-También quiero ir, no me atrevo a dejarla sola-insistió Hwoarang
-Esta decidido, en una semana nos iremos-dijo Steve


Iría a Mánchaster, regresaría con mis hermanos para averiguar más sobre mi pasado. 
Horas después salí del hospital pues las heridas ya eran leves.
Así pasaron dos días y aún no sabía nada sobre Nina o Jin. Entendía a la perfección a Jin, pues el estaba convencido de que me había hecho mucho daño y era momento de alejarse, de perdido por unos cuantos meses.
Una noche simbólica para mí había llegado. Steve se había marchado para arreglar el asunto del viaje en privado, pero antes debía de consultar a mis hermanos. Por lo que Hwoarang se había quedado a cuidarme.
El teléfono sonó, al principio creí que era Steve pero cuando la voz de aquella persona sonó tan femenina, entendí que era una mujer y mis sentidos captaron que era la voz de Nina.


-¿Cali Fox?-
-Si, soy yo...Nina, que grata sorpresa-sonreí
-He llamado porque Jin y yo nos marchamos sin despedirnos, sé que fue muy grosero de su parte pero...-
-No tienes porque disculparte, entiendo como piensa Jin y bueno, quiero que le digas que no le tengo rencor por nada-
-Soy su guardaespaldas, así que yo sigo sus órdenes y a todos lados-
-Deja de disculparte, algún día volveremos a vernos-suspiré-Dime ¿Se ha disuelto el devil gen?-
-Si, Jin ya tiene control sobre sí...gracias por lo que has hecho-
-Alivio...-recordé su relación con Steve-Nina, debes de responderme ¿Qué parentesco tienes con Steve?-
-Cuando regrese a Seúl prometo contánterlo-
-Perfecto. Quiero ayudar a Steve y sé que entre ambos hay un lazo-recordé que saldría en unos días a Mánchster-Nina, una cosa más, dile a Jin que estaré fuera...Steve, Hwoarang y yo iremos a Mánchster...tengo que averiguar quienes era mis padres-
-Yo se lo haré saber, Cali, cuidate mucho...pronto hablaremos-
-Estaré ansiosa-


Colgamos.
Al menos sabía que Jin se había repuesto de su diabólico gen.
En ese momento Hwoarang me abrazó por detrás y comenzó a besarme lentamente el cuello, sus besos me daban tantos escalofríos y a la vez cosquillas.

-¿Crees que tu hermano venga pronto?-
-No lo sé-reí-Hwoarang, tranquilo-
-Oh por favor, aún recuerdo ese beso tan apasionado que me diste cuando estábamos en peligro-
-Creí que sería el último-me sonrojé
-Te amo, eres lo mejor que me ha pasado-me elevó en sus brazos
-También te amo, aunque seas un humano tan terco-

Mi teléfono móvil vibró y al momento de checarlo me di cuenta de que era un mensaje de Steve que decía: "Un par de tipos me han retado, esta noche llegaré cerca de las 12 ;)".  Y al ver el reloj, aún eran las 8...oh, tenía unas cuantas horas con Hwoarang a solas.
Él notó lo que decía el mensaje y me llevó hasta mi recámara, dónde cerró la puerta y apagó la luz. Esta sería nuestra primera noche, nuestra primera vez...este sería el momento indicado para poder demostrarnos que tanto estábamos enamorados...
Envueltos en la pasión y la lujuria, nos hicimos el uno del otro...
...
En cuanto a mis hermanos, ellos tendrían que responder mis preguntas cuando Steve, Hwoarang y yo llegaramos hasta Mánchster.

3/10/2012

Devil Gene [1ra Parte]

El sonido del despertador hizo que abriera de golpe los ojos y, que por desgracia, el sol me diera directamente a la cara, me cubrí con el brazo y me llevé las sábanas hasta la cabeza, el sólo hecho de pensar que en un rato estaría en el colegio era algo lleno de desgracia. Pues no tenía ánimos de ir.
Un día más. Me levanté de la cama, me duché y me puse el uniforme...estar en esta ciudad era algo aburrido salvo sus excepciones que eran algunos amigos pero de ahí, añoraba mucho mi adorada Mánchester. Un cambio tan repentino para venir a vivir con mi hermano Steve Fox, no era lo mío esta ciudad pero mis hermanos lobos ya no podían seguir cuidando de mí...
Steve Fox no era mi hermano de sangre pero desde que nací, según el lobo mayor de mi clan, Steve se hizo cargo de mí, siendo un humano, viendo por mí y se encargó de darme todo el amor que nadie más pudo darme por ser diferente a los demás; y cuando digo diferente es a la bestia que oculto en mi interior pero que sólo aparece cuando es necesario. Pues bien, desde que me mudé a Seúl, Corea con Steve, todo ha ido tan normal que no ha sido necesario sacar a mi lobo interior.
Fui hasta la cocina y ahí encontré a mi hermano cocinando, me encantaba verlo...su cabello rubio echado hacía atrás, le daba ese buen ver, tenía una musculatura tremenda y es que en Mánchester él era boxeador, mientras que sus ojos azules me mostraban la felicidad de volver a tenerme ahí. Steve me sirvió el desayuno y yo le agradecí.
SteveFox
-Anoche llamó Rossette, dice que estará aquí en una semana-
-¿En serio?-me sorprendí-Pero, amm...él dijo que sólo vendría si algo no estaba bien y todo esta bien-
-Claro, es sólo que te extraña...Rossette pretendía algo contigo-rió Steve
-Tu mismo lo has dicho, pretendía...además...-suspiré-Rossette es muy apuesto, él encontrará algo mejor que yo-
-No lo se Cali, deberías de aprovechar esa oportunidad que te ofrece Rossette...-
-Rossette es un lobo posesivo, yo soy un ser libre...no puedes amarrarme-
-Te entiendo hermana, no ha habido hombre que logre ponerte una correa-río
-Steve, eres un tonto-reí
-Oye tranquila, sabes que me encanta bromear así-tomó algo de su jugo-Hablando de otras cosas, he notado tu esfuerzo en el colegio y sé que vendrá Iron Maiden, así que he decidido llevarte-
-¿Es en serio?-dibujé una sonrisa en mi rostro
-Claro pequeña, hoy en la tarde iré por los boletos-
-¡Oh Steve!-me levanté y lo abracé-Eres el mejor hermano que he tenido-
-Bueno, es tarde...perderás las clases si no te apuras-
-De eso no te preocupes, puede que un motociclista quiera llevarme-
-Ese muchacho, se ve que le gustas-
-Lastima que es peligroso si él...-tomé la mochila-Oh Dios, créeme que a veces detesto ser lo que soy-
-Cali, ser lo que eres te hace especial...él lo entenderá-
-Adiós Steve-

Entonces salí corriendo de la casa, pues ya era tarde. Antes de salir de casa pensé en Rossette...
Rossette es el lobo joven del clan, al tipo al cual todas las chicas desean pero que se ha fijado sólo en una, de cabello rizado y negro, con unos ojos verdes tan hermosos...Ross no era para mí. En mi cabeza cientos de ideas relacionadas a un romance no se hicieron esperar ¿Cómo alguien como yo se enamoraría de un humano? Tristemente, eso eran todos los que me rodeaban, tal vez en otros países, aparte de Inglaterra, habría más de mi especie pero por ahora era un ser único aquí en Corea. Ya me faltaban sólo unas cuantas calles para llegar al colegio y por suerte, había corrido tan rápido que faltaban 20 minutos para que sonara el timbre. Y en ese momento el rugido de un motor me hizo darme cuenta que ya me había encontrado. 1 metro ochenta y tres casi, musculoso, ojos color miel y un cabello rojo echado para atrás por un par de googles...su nombre Hwoarang.
Hwoarang
-Hola inglesita-me saludo con cortesía
-Hwo-le guiñé un ojo
-¿Te llevo?-
-No seas ridículo, estoy a punto de llegar-
-Oh vamos, me dejas en vergüenza-rió
-Vergüenza debería de darte al hablar conmigo por horas al teléfono y no dejarme dormir-
-Ey, necesitaba saber algo-
-¿Cómo es Mánchester? Hwoarang, consiguete excusas buenas...se te están acabando-reí
-Bueno-pensó unos momentos-¿Te gustaría ir a comer conmigo después del colegio?-
-¿Ah si? ¿Y quien pagará?-
-Claro que yo-detuvo la motocicleta y también me detuve
-Mi hermano se enojará-
-Por favor, prometo regresarte antes de las 5 pm-
-Después de las 6 y me ayudas con mi tarea-
-Antes de las 6 y me voy a mi casa-
-Entonces no hay trato-sonreí y caminé más
-Después de las 6 y me voy hasta las 11-
-¡Ay! Hwoarang, eres tan malo conmigo-
-Anda por favor, te ayudaré en lo que pueda-
-De acuerdo, aunque dudo que hagas mucho-miré a las puertas del colegio-Tengo que irme, te espero en la salida-me acerqué y le di un beso en la mejilla-
-Esperaré ansioso-me besó en la frente

Nos despedimos y el aceleró más en la motocicleta, hasta que lo vi alejarse.
Realmente me gusta Hwoarang pero viendo mi situación, me daba tanto miedo que Rossette llegará a hacerle algo, él no perdonaría que un humano estuviera pretendiéndose.
Así pasé toda la mañana en clases, cosa que para mí esto también era estúpido. Un ser como yo debería de estar haciendo otras cosas.
Cuando las clases finalizaron, salí para esperar a Hwoarang, supuse que estaría ansioso pues cuando tiene una cita conmigo así es pero...no fue a quien vi. Al otro lado de la calle aprecié un hermoso convertible negro y recargado en el, un joven musculoso, cabello café corto con unos cuantos cabellos cubriendo su frente, un metro noventa y tres. Me acerqué contenta, guardando la compostura aunque no me contenía. Cerca de él, lo abracé con tanta fuerza...

-Oh Jin-me sentía tan feliz de verlo
-Cali, hace dos años que no sabía nada de ti-respondió Jin mientras me abrazaba
-¿Dónde habías estado? ¡Te he echado tanto de menos!-lo solté para verlo
-Ya sabes, atendiendo la empresa de mi papá...créeme que no he tenido diversión para nada pero aún así no he dejado de pensar en ti-
-Me alagas Jin, igual no he dejado de pensar en ti ¿Recuerdas cuando vine a Corea y me lastimé el tobillo por estar practicando Parkour?-
-Claro, me acerqué a tí y te llevé con Steve, él creyó que te había lastimado ¡Casi me saca a patadas de tu casa! pero al final, entre llantos, le dijiste la verdad-rió
-Me alegra tanto volver a verte-le sonreí

Jin Kazama, un joven empresario que a pesar de llevar las riendas en la empresa familiar se dedicaba a la pelea tanto como Steve y Hwoarang. Cuando podían entrenaban para poder entrar en el Tekken que era un torneo donde se enfrentaban unos con otros. Un par de veces se me hizo la invitación pero a causa de lo que soy, me he alejado y sólo me dedico al parkour con algunos humanos más.
En cuanto a Jin, ambos compartíamos un vínculo muy estrecho y era el hecho de lo que albergábamos en nuestro interior. Kazama resguardaba un demonio que se desarrolló al implantarle un devil gene. Había veces que dicho gen lo poseía por completo...la apariencia de Jin transformado tenía un aspecto horrible y tenebroso pero jamás se me había presentado a pesar de que, ahora, era una amenaza para él.
Volviendo a la realidad, él estaba tan feliz de volver a encontrarse conmigo.
JinKazama
-Jamás creí estar tan alejado de Corea, no creí que...bueno, no creí que los experimentos conmigo tardaran tanto-borró su sonrisa del rostro
-¿Aún no puedes controlarte?-
-No, es tan difícil controlarme...todos los científicos lo han mantenido sedado-
-¿Sedado?-
-Hay un tipo de sangre....que hace que el devil gene no se apodere de mí-me miró algo decepcionado
-Supongo que sé a que sangre te refieres-
-Créeme que no he lastimado a alguno de tu especie-hizo una pausa-Lo hemos intentado con sangre de lobo puro, funciona y, a pesar de que se cree que la sangre de tu clan podrá hacer desaparecer por completo a mi alter ego, he decidido sólo sedarme-
-Lo sé Jin pero ¿Cómo estaré segura de que no lo intentarás conmigo?-lo miré desafiante
-Antes me iría lejos, no toleraría la idea de lastimarte-
-Descuida Jin, tampoco me creas tonta...pareceré un ángel más soy una loba-traté de animarlo
-Si hay algo que extrañaba tanto, era al forma en que me animabas-volvió a sonreír-Necesito hablar con Steve ¿Quieres que te lleve?-
-No es necesario, espero a alguien-
-Se puede saber ¿A quien?-
-A mí-

Al escuchar su voz no pude evitar sentir algo de escalofríos y al girarme a mí izquierda lo vi ahí acercándose a nosotros, pero más que nada mirando a Jin desafiante...
Hwoarang y Jin se llevan pésimo, tal vez no de parte de Jin, pues él se "llevaba la fiesta en paz" pero Hwoarang era muy rencoroso y no olvidaba con facilidad las veces que lo venció en los torneos Tekken. Hwoarang se acercó a nosotros dejando la motocicleta cerca de la banqueta.


-Hola Hwoarang, veo que sigues teniendo el mismo aspecto-
-¿Qué rayos haces aquí?-
-¡Hwoarang!-me enojé y me puse entre ambos-Chicos, no peleen-
-¡Bah! Simplemente estoy aquí saludándote y éste coreano llega y comienza a dar una batalla sin razón ¿Por qué no eres tan hombre y esperas hasta el estúpido torneo?-Jin se enojó
-Jin, no-tomé su brazo
-Puedo darte tu merecido ahora mismo-Hwoarang se enojó
-¿Sabes...? No lo hago porque siento un profundo respeto hacía ella-Jin se subió al auto-Mañana paso con Steve-


Enojado estaba lo sé y al menos me alegraba que se marchara. Entre Jin y Hwoarang no podía haber una convivencia tranquila, ellos se odiaban demasiado. 
Sólo por un combate.
Jin se alejó en su convertible, me sentí un tanto avergonzada por el comportamiento del coreano y eso ameritaba un regaño.


-Pudiste haber sido más respetuoso con él-me enojé
-¡Sabes que detesto a ese japonés!-
-Ese no es mi problema, Jin es mi amigo...es él único que me entiende junto con Steve...-
-Yo te entiendo-Hwoarang sonó un poco ofendido


Había cosas que no podía decirle a los humanos con los cuales formaba amistad y la principal cosa que no debía mencionar era lo que soy. Pues eso ocasionaría convertirme en objeto de estudio justo como Jin.
Hwoarang no tenía idea de lo que era y algún día tengo pensado decírselo pero aún no. Había veces en que anhelaba mucho decirle lo que era pero...no encontraba el valor de decírselo. Suspiré y después perdí el odio hacía el coreano.


-Lo siento Hwoarang, no era mi intención-me disculpé
-Descuida, creo que también me excedí es que igual le tengo tanto odio...-
-Es sólo una competencia-
-Lo dices porque jamás has entrado al torneo-
-Me han invitado a participar pero me reservo el derecho-
-¿Por qué? ¡Vamos! Hay mujeres que igual se enfrentan-
-Créeme Hwo, soy muy diferente a las demás-
-Eso lo sé, por eso...-
-¿"Por eso"?-me sonrojé
-Olvídalo, vamonos...muero de hambre-Hwoarang se montó a la motocicleta
-Me has leído la mente-

Me puse el casco y subí a la motocicleta, abracé su cintura e hizo rugir el motor. Arrancó a una velocidad impresionante creyendo que podría asustarme pero eso fue lo de menos...
Mis pensamientos se basaron en la conversación con Jin ¿Sería capaz de lastimarme por controlar a su alter ego? A la vez temía pues no sabía que tanta sangre necesitaba de mí. 
Así pues, llegamos hasta un restaurante y a pesar de que aún seguía sumida en mis pensamientos, Hwoarang pidió por mí. Nos sentamos junto a un jardín que había a la intemperie en un segundo piso y miré a la nada...pues por la conversación con Jin si sentía miedo.


-Desde que te vi has estado muy seria-
-¿Cómo? Oh, discúlpame no es nada...-le sonreí 
-¿Qué te dijo Jin?-entrecerró los ojos
-Nada en especial, sólo que estaba feliz por volver a verme-
-¿Ah si? Algo me dice que me mientes-
-No sería capaz de mentirte, bueno...con sus excepciones claro-reí
-¿De que hablas?-
-No, disculpa no es nada...-
-Cali, ¿Cuánto llevamos de conocernos?-preguntó tomando mi mano
-Cerca de 4 años...-acaricié su mano
-Puedo preguntar ¿Por qué no has tenido novio?-
-Hwoarang-lo miré a los ojos-No quiero hablar de eso-
-¿Por qué? Créeme que me inquieta tanto saber la razón-
-¿Por qué no te conformas con tenerme como tu amiga?-sabía a donde quería llegar
-Por qué no puedo, porque cada que te veo es tan difícil para mí...-
-Hwoarang por favor, créeme que no soy lo que buscas...es...-


Me detuve pues iba a decir "es peligroso" pero eso desencadenaría una serie de preguntas que no podría contestarle con tantos humanos a mi alrededor.
Nuestra conversación fue interrumpida cuando los fideos llegaron a nuestra mesa, vi el rostro de Hwoarang y claramente vi que sus ojos brillaron al ver la comida. Si había algo que amaba de él,  era su peculiar forma de comer; entonces supe que esta conversación había quedado en el pasado pero no eternamente.
Ambos comimos y de vez en cuando nuestras miradas se cruzaban, Hwoarang sentía algo tan fuerte por mí que hasta yo era capaz de presentirlo pero insistía, era tan peligroso....él apenas era un humano. Un humano que amaba demasiado pero que era incapaz de pronunciar por temor a perderlo; sé que él me correspondía pero...todo esto era tan complejo.
Terminamos de comer y el pagó la cuenta; creí que nos iríamos pero en ese momento Hwoarang me rodeo los hombros con su brazo y fue inevitable que rodeara su cintura, caminos...no a su motocicleta parece que daríamos un paseo.

-¿Acaso no te gusta estar conmigo?-
-Me encanta Hwo, no sabes cuando aprecio el hecho de tenerte conmigo-
-¿Porqué no me das una oportunidad? Prometo jamás lastimarte-


Me sentí un tanto incómoda con su insistencia y sé que no podría evadirlo. 
Creo que debía de decirle, ya teníamos casi 4 años de amistad...era hora de serle sincera. 
Le dije que le diría la razón si íbamos hasta mi casa...y así fue, casi emocionado fuimos hasta la motocicleta y nos montamos.
Pensé en todas las cosas que le diría y confiaría en que no me voltearía la cara y se marcharía para no volver a verlo jamás. 
Llegamos a mi casa, al entrar me di cuenta de que Steve no estaba...supongo que debió de haberse ido por los boletos para el concierto. Bueno, sería un buen momento para decirle todo a Hwoarang...
Antes me fui a cambiar, detestaba usar el uniforme.
Después miré a Hwoarang ahí sentando en el sofá viendo hacía la ventana, esperando por mí y presintiendo sus nervios...yo también estaba tan nerviosa pero debía de decirle.
Me senté a su lado y tomé sus manos.


-Hwoarang, créeme que lo que te diré es verdad-
-¿De qué hablas?-
-Desde que nací no he sabido nada de mis padres...ni siquiera sé si soy de Mánchester pero Steve cuidó de mí...él no es mi hermano de sangre, sólo se encargó de mí pues mis hermanos estaban en sus asuntos-
-¿Hermanos?-
-El Clan de los lobos-
-¿Qué?-Hwoarang se puso tenso
-Steve es un humano que ha cuidado de mí desde que tengo uso de razón; mis hermanos han visto por mí pero escondidos...cuidan de mí pero desde que vine a Corea, todo a cambiado tanto-miré el suelo
-¿A qué te refieres?-
-En Mánchester, corríamos en nuestra verdadera forma como lobos por la noche pues las personas dormían-
-¿Lobo?-Hwoarang se soltó de mí
-Así es Hwo, soy una loba-
-¡Qué tonterías dices!-se levantó un poco asustado y se giró a verme pero yo ya no estaba
-¿Aún dudas de mí?-me puse detrás de él-¿Ahora vez porque no podemos estar juntos?-
-No me interesa-Hwoarang estaba asustado-Me gustas, en serio, te amo...y asumo la responsabilidad de cargar contigo-
-¿Quieres morir?-
-¿Me matarás?-
-Jamás pero...-
-Mira-me tomó de los hombros y me vio a los ojos-Me enfrentaré a quien sea con tal de estar contigo-


Todo esto seguía siendo peligroso, a pesar de que jamás había perdido la cabeza y que jamás me había transformado dañando a alguien. No era como mis hermanos, yo había aprendido a controlarme desde que tengo uso de razón. 
Entonces lo abracé, jamás me perdonaría si en algún momento lo lastimaba con mi fuerza física. Otra cosa que cruzó por mi cabeza fue el hecho de saber que Jin también estaba aquí y que podía atacar a Hwoarang por mi culpa.


-¿Por qué tuviste que ser diferente...?-preguntó aún tembloroso
-Esta es mi naturaleza...soy lo que soy y es así como Steve ha visto por mí-
-Ahora lo más importante...-me soltó y se alejó de mí, quería formular la pregunta-¿Qué relación hay entre Jin y tú?-
-Esa pregunta no puedo respondértela, habrás de esperar a que Jin la responda-
-Pero sé que tu sabes-
-Así es, lo sé pero no lo escucharás por mis labios...entre Jin y yo hay un vínculo, muy estrecho pero nada relacionado a un romance-gruñí
-Esta bien, igual poco me importa ese patán-
-Hwo, si supieras lo que ha pasado Jin...-
-No me interesa la verdad, Jin es sólo un enemigo más a mi lista, un niño engreído que maneja una importante empresa en Japón y que cree que puede conseguir lo que quiera-Hwoarang sonaba tan celoso
-Puede hacerlo, más no lo hace porque en sus ojos hay bondad-sonreí
-Cursilerias-
-Eso tiene nombre y se llama envidia por tu parte-
-¿Envidia? ¡Jamás le tendría envidia a ese idiota!-
-Te mueres de celos, como en mediodía que estaba tan emocionada por volver a verlo-


Nos quedamos en silencio mientras él trataba de procesar todas las defensas que hacía contra Jin. Pocas veces hablábamos de él, la mayoría de las veces que lo mencionábamos era porque yo sacaba el tema a relucir. Me recargué en el sillón mientras me alaciaba mis cabellos largos y negros, verlo enojado era tan fascinante.
Se acercó hasta mí y se sentó a mi lado cruzando sus brazos, seguía molesto por todos mis comentarios.


-Es tan extraño que Steve no me haya dejado nada-a la vez me preocupaba, Steve siempre me dejaba un recado si pensaba demorarse
-De seguro debe de estar con alguna chica-
-No lo sé-


Justo cuando me iba a levantar para ver si había algo sobre el desayunador, Hwoarang me tomó de la cintura y me hizo volver a sentarme pero esta vez sobre sus piernas. Me sonrojé tanto y el corazón se me aceleró, entonces lo vi a los ojos y él me besó...me besó tan apasionadamente...no se cuanto tiempo pasó desde que comencé a gustarle pero su beso me estaba dando a entender que ya había pasado muchísimo tiempo. Lo abracé tan fuerte como si así fuéramos a hacer más profundo aquel beso; sentí su mano acariciar mi pierna sobre el jean negro, sé que quería llegar más allá pero yo no era capaz de aceptarle la propuesta. Apenas mi mente y mi corazón habían aceptado la aventura de seguir por el mismo camino juntos. Me aparté de sus labios, lentamente mientras volvía a encontrarme con sus ojos color miel.


-Eres un masoquista-bromeé
-¿Lo dices por el hecho de estar contigo?-rió
-Así es, Hwo-
-¿No querías que te ayudara con tu tarea?-
-No es necesario Hwoarang, ya no iré-
-¿Por qué? Steve se enojará...-
-Pero más se enojara Rossette, el lobo líder del clan más joven-
-Y si mal no estoy, el pretendiente-
-Eso no importa Hwo, te prefiero a tí-

Comprendí que en cualquier momento tendría que seder a su cortejo y esa tarde caí en su juego.
Eran casi las 8 pm y Steve aún no aparecía; Hwoarang se quedó conmigo toda la tarde y noche, aprovechando que estábamos solo para seguirme demostrando mediante caricias, beso y abrazos su sentimiento que por tantos meses había ocultado. Oh, apenas me había dado cuenta que amaba tanto a Hwoarang y me arrepentía por lo estúpida que había sido al negarme esa oportunidad.
...
Así, dio el siguiente día...desperté cerca de las 9:30 am con Hwoarang abrazándome mientras yo dormía en su regazo ¡Pero que raro era esto! En toda la noche no llegó Steve; aquello ya me había preocupado tanto pero de estar mi hermano en peligro, ya hubiera presentido algo...sin embargo, no había nada en mi interior que me dijera que Steve estaba en peligro.
Le di un beso en la frente al coreano y despertó, antes estiró los brazos y dio un gran bostezo.

-Para ser nuestra primera noche dormí pésimo-dijo Hwoaranga levantándose
-Lo sé pero...Steve no llegó en toda la noche-me levanté
-¿Y si le pasó algo?-
-Lo dudo, ya habrá presentido aquello...-
-¿Dónde podrá haberse metido ese británico?-
-No lo sé Hwo, pero donde quiera que esté...debe de estar bien-
-Esperemos-miró el reloj-Tengo que irme, mi abuelo se enojará porque no llegué anoche pero no me importa, disfruté mucho estar contigo-
-Espero que tu abuelo te deje salir de nuevo-
-Oye nena, sabes que me escapo-
-Anda vete que igual si te ve Steve, puede molestarse-
-De acuerdo, con mi cuñado no deseo problemas-

Hwoarang se acercó a mí y me besó en la boca, metiendo su lengua y haciendo cada vez más intenso el beso hasta que ambos caíamos en el sofá y siguió besándome; aún mantenía sus oscuras intenciones pero debía detenerlo. Así Hwoarang se detuvo un poco jadeante y se marchó despidiéndose con un tierno beso.
Tuve la mañana libre para ocuparme con algunos deberes de la casa; a pesar de que Rossette venía la otra semana, había cosas que no me gustaban y tuve que mover algunos muebles, no era cansado, todo aquello parecían objetos huecos por dentro.
Pero hubo algo que no esperaba, justo en la tarde comencé a sentir un fuerte dolor de cabeza...todo me daba vueltas y no podría soportarlo tanto, caminé unos cuantos paso y caí inconsciente al suelo. Desconozco el intenso dolor que me había causado el desmayo pero a decir verdad había sido tan fuerte; no dejaba de pensar en dos cosas: Hwoarang, ahora que sabía la verdad se comportaría más extraño conmigo; y Jin que habiendo conocido la cura para su devil gen, podía atacarme. Tal vez mi intensa preocupación por todos, me había ocasionado esto.
...
Apenas sentí algo húmedo pasar por mi frente, abrí los ojos y ahí estaba Steve y Jin; tendida en la cama. Ambos parecían aliviados de que hubiese despertado; me sentía tan "ida" no sabía que había pasado ¿Por qué el dolor? ¿Qué había hecho para que algo tan fuerte me hubiese afectado?

-Me alegro que hayas despertado-dijo Steve mientras dejaba escapar un suspiro
-¿Qué pasó?-pregunté viéndolos a ambos
-Cuando llegamos te encontramos en el suelo ¿Hiciste algo que te ocasionara el desmayo?-
-Pues, solamente hice algunos movimientos pero no fue nada pesado-
-¿A qué hora se fue Hwoarang?-preguntó Steve
-Se quedó toda la noche...-
-Cali...-gruñó Jin
-No pasó nada Steve, dormimos en el sofá...te estábamos esperando-no le quité la mirada a Steve-A propósito ¿Dónde estabas?-
-No cambies de tema-
-Steve, me tenías preocupada-
-No pasó nada ¿Si? Simplemente tuve un imprevisto con una chica y dormí con ella ¿Esta bien?-
-¿Sabes? Llevo años contigo y sé que no dices la verdad, porque sé que esa verdad es peligrosa o podrá preocuparme-me levanté-Saldré a pasear, créeme que tengo más peligros, Steve, los problemas de los humanos son tan insignificantes-
-Te están buscando-dijo Jin deteniéndome con sus palabras
-¿Buscando?-miré a Jin-¿Quién?-
-Mi abuelo, Heihachi Mishima, ha descubierto la forma de hacer desaparecer mi gen; contigo, me destruirá-
-Será difícil que me atrape Jin, jamás he peleado en la vida pero sabré defenderme ante él-
-Procura no ir al centro, hay demasiados soldados de Heihachi, te están buscando y no se detendrán hasta tenerte-dijo Steve-Esta noche es el combate Tekken, tanto Jin como yo y Hwoarang estaremos allá...-
-No pensaba ir, Steve, así que no te preocupes-

Fui hasta la sala y me acerqué a la ventana, el sol estaba cayendo.
¿Con que me buscaban, eh? Bueno, entonces les daría el gusto de verme en persona. Nadie tocará a Jin, ni a Hwoarang, ni mucho menos a Steve. Antes tendrán que pasar sobre mí. Esta noche sería el combate Tekken, todas las personas estarían en el evento o viéndolo por televisión; sería la oportunidad perfecta para poder investigar algo sobre aquella persona y sus secuaces. 
Esperé pacientemente la noche mientras hablaba con Jin. Seguía pensando en porque ese profundo odio de Hwoarang hacía Jin, él era tan bueno y mantenía una serenidad que Hwoarang difícilmente podía mantener.

-Jin, ¿Estás seguro de lo que harás?-pregunté viendolo
-Lo llevo en los venas, Cali, la pelea es mi vida-
-¿No tienes miedo?-suspiré-Miedo a...-
-Él no se aparecerá, no dejaré que se apodere de mí...esa noche seré Jin Kazama y nada más-
-No dejes que tu alter ego mate a Steve o...-
-Hwoarang es otro asunto ¿Si? Pelearé contra él siendo humano-
-Jin...sé que lo odias pero...-
-Lo sé, tu lo amas-sonrió
-Si, se que esto está prohibido pero pelearé por nuestro amor, nadie ni nada podrá separarnos-dije segura de mis palabras
-No te rendirás, lo sé, porque así son los lobos-
-Jin, vámonos, se hará tarde-apareció Steve con su ropa de pelea

Steve se acercó a mí y me dio un beso en la frente, poco después Jin me dio un beso en la mejilla y ambos partieron al torneo. Esa tarde no había recibido alguna llamada de Hwoarang para hablarme sobre ello...tal vez no deseaba que me enterara pues ese torneo era lo de menos para mí. Dejé que pasaran unos minutos, segura de que ambos hombres se habían ido, salí.
Era hora de ir a investigar quien diantres era el abuelo de Jin y por que sólo mi sangre era la clave para quitarle los poderes a Jin. Ya estaba oscuro, así que sería una ventaja andar transformada por las calles sin problema a ser vista, mi pelaje en mi verdadera forma en castaño oscuro mientras que mis ojos seguían siendo los mismos: un color dorado como el oro. Aún en humana, fui hasta una de las empresas puestas en Corea llamada Mishima Zaibatsu, que era donde Jin podría tener información sobre mi nuevo enemigo.
Cuando llegué a los enormes murales de la empresa vacía y oscura, me escabullí pegada a las paredes para poder ingresar. Se me era tan extraño que hubiese tan poca vigilancia siendo este lugar demasiado custodiado por el día.
Crucé los pasillos oscuros y noté que las cámaras de seguridad estaban apagadas ¿Por qué todo estaba tan extraño? También estaba muy oscuro por dentro, apenas y podía ver las luces de afuera que ingresaban por las ventanas de las oficinas. 
Subí tantas escaleras hasta que llegué al último piso, delante de mí dos puertas de coba talladas a mano y ahí un letrero que decía "JIN KAZAMA". Perfecto. Había llegado al centro de información...ya ahí dentro cerré la puerta y avancé cautelosamente, Antes miré los enormes ventanales, la verdad era como si la pared fuera transparente, se veía toda la ciudad iluminada y a lo lejos aprecié el estadio donde sería el combate Tekken. 
Encendí el ordenador, el cual rápidamente me pidió un password, demonios...me será imposible. Algo más tendría que haber para poder guiarme; encendí la pequeña lámpara que estaba sobre el escritorio para poder ver si había algo. Afortunadamente un looker sin candados me dio todo lo que necesitaba.
Todo lo que encontré fue lo necesario. Supe las oscuras intenciones de Hehiachi Mishima, pero no deseaba destruir a Jin, al menos aún no. Mis escalofríos fueron más al saber que tenían anexadas demasiadas fotos donde aparecía con Steve y Hwoarang ¡Los tenían en la mira! 


-Pero al menos no saben nada sobre mis hermanos, no importa si yo me sacrifico...mi clan es primero-me dije mientras apartaba la vista de los papeles


Seguí leyendo el expediente del viejo decrepito, no tenía una residencia fija. Como todo asesino vivía en diferentes lugares pero había algo que me inquietaba. Nadie, y cuando digo nadie es nadie, puede controlar a Devil Jin ni siquiera el mismo Jin puede hacerlo...pero el plan de Hehiachi era unir los genes de Jin y los míos para poder pro-crear seres que serán mucho más poderosos que nosotros. La empresa Zaibatsu tenía un laboratorio secreto, donde trataban a Jin...ahí es donde seríamos el objeto de estudio.
Si con mi sangre Jin podrá volver a ser humano, sería capaz de cortarme las venas para poder regresarlo a la normalidad.
Sentí un látido dentro de mi cuerpo, miré hacía el estadio...en el cielo logré ver una especie de nube oscura morada que era tan maligna. Oh no, Steve y Hwoarang estaban en peligro...solté los papeles y no acomodé nada, simplemente dejé así las cosas. Volví a escabullirme entre la oscuridad para salir del edificio. Corrí y corrí por las calles infestadas de humanos, mi cuerpo se aceleraba tanto, no por la adrenalina que experimentaba sino por miedo a que llegara y que Steve estuviera muerto. Si lograba alejar a aquel ser del torneo, podríamos ir a un lugar lo bastante alejado de la civilización. Llegué al estadio y es ahí donde escuché los gritos horrorizados de mujeres, niños y hombres.
La multitud salía y salía, los portones vomitaban a todos los humanos que querían ponerse a salvo. Cuando logré entrar, vi sobre lo que podría ser la arena, a quien jamás me encontraría...era él, si, era él...Devil Jin. Unas enormes alas negras salían de su espalda, al igual que unos cuernos de su frente, tenía colmillos, uñas largas y filosas, diversos tatuajes en el pecho, frente y debajo de los ojos...tenía un aspecto tan tenebroso. El tatuaje que siempre vi en su brazo izquierdo, brillaba intensamente como si fuese un fuego...
Ahí vi también a Hwoarang y Steve, se enfrentarían a Jin si era necesario. 
Pero yo no lo permitiría, ambos hombres no se daban cuenta de que estaba detrás de ellos. Corrí y salté para poder entrar a pelear antes de que pudiera tocar a Jin, me transformé...me había transformado en ese lobo casi negro, de uñas afiladas al igual que los colmillos. Mordí a Jin en el brazo y con el impacto ambos salimos disparados rodando por el suelo y después chocando contra la pared de concreto. 
Nos reincorporamos pero Jin quería escapar, desplegó las alas y se elevó unos cuantos metros pero antes de que se elevara completamente lo tomé de la pierna y lo azoté contra el suelo. Gruñí y le ladré pero lo que Devil Jin quería era escapar, no me atacaba...solo me esquivaba. ¿Acaso Jin estaba peleando contra su interior? En ese momento recordé sus palabras "Antes me iría lejos, no toleraría la idea de lastimarte". De querer matarme ya lo hubiese hecho, pero él solo deseaba irse lejos. Si él no buscaba peleaba, no podía hacer nada más. Así que, di unos pasos atrás, le daría la oportunidad de irse lejos al menos para poder regresar a la normalidad. 
Una mujer rubia con un traje morado apareció sobre las gradas de concreto, quería atacar a Devil Jin pero si lo hacía podría ser su fin; de su pierna sacó una daga la cual lanzó al demonio pero este sólo cambió su rumbo, regresándole el ataque que había atravesado su hombro, cerca de la orilla podría caer. Vi a Devil Jin que ya tenía la vista en esa mujer, quería atacarla. Y no lo permití, antes me puse delante de él y después subí hasta las gradas para subir a la mujer a mi lomo, no permitiría que él atacase a una humana más. 
Entonces un par de helicópteros aparecieron en el aire, los soldados ingresaron al estadio. Steve y Hwoarang los combatirían; pero ellos no eran su objetivos, ellos nos buscaban a nosotros los que no eramos humanos. 
Jin y yo volvimos a vernos, a pesar de que su gen lo tenía dominado, yo sé que el podía escucharme. Jin desplegó sus alas y desapareció en el aire. Uno de los helicópeteros intento seguirle pero sabía que era imposible, ahora yo era el centro de atención.
Aún con la mujer sobre mi lomo, bajé hasta donde esaban Steve y Hwo; los soldados me buscaban a mí...
DevilJin
-Cali ¿Eres tú?-preguntó Hwoarang 
-Tienes que irte, los soldados pueden capturarte-dijo Steve mientras bajaba a la rubia de mi cuerpo
-¿A dónde irá? ¡Están por todos lados!-
-Ella sabrá que hacer-


Pues si, yo sabría que hacer.  Uno de los mercenarios me disparó justo en las patas, logré esquivar y ahora iría directo hacía ellos. Pero había algo más, Hwoarang no me dejaría toda la diversión, se trepó sobre mí. Entonces corrí hasta los soldados que me habían disparado, para embestirlos y después volver a brincar cayendo sobre las gradas de concreto, subí y subí para llegar a la orilla y bajar. Antes de poder saltar, el helicóptero  dejó caer una enorme malla de metal la cual cayó sobre nosotros y nos hizo caer al vacío. Cuando tocamos suelo, me di cuenta que perdí mis poderes.


-¡Hwoarang, ¿estás bien?!-
-¡Hay que salir de aquí!-respondió

La malla era muy pesada, no sabía que sería de mí ahora que ya me tenían presa. 
Noté en el aire un olor a sangre, al ver a Hwoarang tenía su mano en el costado y ahí vi que estaba sangrando, de seguro se lastimó con algo.
Traté de romper la maya con mis uñas pero era imposible.
Habían conseguido la clave para la nueva generación de híbridos.
Pero luego escuché una serie de aullidos...no lejanos, todos parecían ser cercanos. Los soldados se giraron para ver a su alrededor, por un momento creí que mis hermanos habían aparecido pero no fue así, él había vuelto...Jin había regresado. Aún peleando con su alter ego pero había regresado a ayudarme; el demonio desplegó las alas y un fuerte viento hizo que todos salieran disparados impactándose con lo primero que estuviera ahí.


-Ahora si estamos a mano-dije mientras veía al demonio


Para ese momento, el demonio volvió a marcharse y todos los soldados dieron marcha atrás.
Con todo a la normalidad, ahora tenía que ayudar a los míos. Traté de quitarnos la maya de encima, y a duras penas lo logré.


-Déjame ver-me acerqué hasta Hwoarang
-No es necesario, estoy bien-dijo mientras se arrodillaba
-Hwo, esto es profundo...necesitas un vendaje-
-Ya te dije que estoy bien-
-Oh Hwo, por favor perdóname-


Me acerqué a él y lo abracé. Me sentía culpable porque él estuviese lastimado.
Había una forma de hacer que se regenerara su herida, pero no sería capaz de hacerlo un ser como yo, aún no podía...
Después de unos minutos, entre Steve y yo llevamos a la rubia y a Hwoarang hasta nuestra casa. Ella estaba muy confundida, no sabía que había sido la bestia que lo salvó.
Mientras Steve curaba a la chica, yo me hacía cargo de Hwoarang, ambos en mi habitación donde yo limpiaba la sangre.


-¿Esa era la razón por la que Jin y tu eran muy amigos?-preguntó algo enojado
-Si te lo hubiera dicho, intentarías descubrir a Jin-respondí sin quitarle la vista a su herida
-Jin es un demonio y lo ocultaste ¿Sabes en que peligro estabas metida?-
-Lo sabía desde el momento en que lo conocí y no estaba metida en peligros ¿Se te olvidó que también soy un demonio, por así decirlo? O, dime, ¿Dónde has visto, en la vida real, una mujer que se transforme en un lobo oscuro de 2 mts?-
-Tan siquiera tu tienes control sobre ti-
-Hwoarang, a Jin le fue implantado ese gen...el jamás pidió eso. Con gusto lo ayudaría, de no ser porque es una bestia y apenas sabe controlarse-suspiré-Tú no sabes lo que es ser discriminada por los humanos...-
-Cali, de haber sabido que Jin era un demonio...hubiese acabado con él en el torneo, un ser así no puede andar suelto en las calles-
-Yo sé que Jin podrá controlarse, hasta ahora lo está logrando-
-Recuerda que también estaba en peligro, por eso huyó-
-Y regresó para ayudarnos...-terminé de vendarle y después lo miré-De no haber sido por él, ahora, no estaría aquí sanando tus heridas-
-¿A qué te refieres?-
-Los soldados me buscan, al igual que Jin...uniendo nuestros genes harán seres más poderosos que nosotros-
-Jamás permititía semejante cosa-
-Hoy estuvieron a punto-con cuidado, aprovechando que estaba acostado sobre mi cama, lo abracé y apoyé mi cabeza en sus pectorales-Jin es un buen hombre, sólo hay que quitarle ese gen-
-No lo sé linda, así como atacó a la rubia...podría hacerlo contigo-
-No lo hará, te lo prometo...este es un asunto que hay que arreglar y lo haré sola-
-Jamás te dejaría, estaré contigo-
-Hwo-


Lo besé en los labios, ahora pensaba en muchas cosas relacionadas al coreano. Una de ellas era la transformación, que de ser necesario, lo haría.
Hwoarang y yo nos levantamos, era necesario que el regresara a su casa pues era predecible que su abuelo estuviese espantado al ver que el estadio en el que estaba había sido atacado. Se puso una camisa negra y se marchó.
Esa noche habían sucedido muchas cosas pero lo que más me tenía conmocionada era la humana que había aparecido ante nosotros en el estadio ¿Por qué atacó a Jin? ¿También buscaba terminar con su gen? 
Ella permaneció inconsciente sobre la cama de Steve. Había algo que me extrañaba, entre Steve y ella había una conexión...y el parecido entre ambos era asombroso, sobre todo en los ojos y cabello.
Steve tomaba una taza de café mientras tenía la vista perdida, no fue sino hasta que me senté a su lado y llamé a su nombre.


-¿Estás bien?-pregunté
-Sé que la conozco-respondió bebiendo de la taza
-¿De dónde?-
-No lo se, jamás la había visto hasta ahora-
-Steve, no sabes nada sobre tu pasado y ahora que la vez a ella, crees saber algo...es joven, casi de tu edad más no son gemelos-
-¿Qué insinuas con eso?-me miró desconcertado
-No es humana en su totalidad, hay sustancias dentro de ella...implantadas...-
-¿Qué clase de sustancias?-
-No lo sé, apenas y supe que hay más cosas aparte de sangre-
-Sigo sin entender tu comentario-
-Steve, no es humana en su totalidad y el hecho de que tenga sustancias corriendo por sus venas le aseguró la juventud total...todo tiene sentido-
-¿Cómo sabes todo eso?-
-La clase de química que jamás volveré a tener-
-¡¿Qué?!-
-Ya escuchaste, Rossette vendrá y podría molestarse...mis hermanos no aprueban esto-
-¿Y eso qué? Yo he visto por ti desde que ellos me dijeron que me hiciera cargo de ti-
-Y lo has hecho muy bien, no insistas Steve, no iré más al colegio...los soldados me buscan, no sabremos cuando regresara Jin de nuevo...es peligroso si estoy en lugares concurridos-


Sé lo enojado que estaba, pero así era mejor.
Al siguiente día, me di cuenta de que me había vuelto a quedar dormida sobre el sofá mientras Steve también lo había hecho. El nuevo día había llegado pero me sentía tan cansada, la noche anterior había hecho cientos de cosas.
A mi mente regresó la imagen de la rubia que había salvado, fui hasta la habitación de Steve y encontré la cama tendida. Sobre la almohada una nota la cual decía:
NinaWilliams
"Ambos fueron muy amables en sanar mi brazo pero no creo que deba de permanecer más con ambos. Por que hay cosas que nadie debe de saber, sobre todo Steve..."
Nina Williams.

Ella estaba relacionada con Steve, sabía que había una conexión entre ambos pero ¿Qué eran? ¿Hermanos? ¿Primos? Algo debería de saber, habrían que tener un lazo tan fuerte, más fuerte que el de la simple hermandad.
Volví a la sala para ver a Steve, aún seguía dormido, si que tenía un enorme parecido con Nina, que era el nombre de la rubia...pero si tan sólo conociera su personalidad tal vez descifraría el enigma. Sonó el teléfono y deduje que sería Hwoarang, tal vez con la intención de saber como había despertado, pero al contestar me di cuenta de todo lo contrario.


-¿Hola?-
-¡Cali!-una voz grave y madura, supondría que sería el líder del clan en Mánchester
-¡Señor Bastian!-exclamé emocionada
-¿Estás bien pequeña?-
-Claro ¿Por qué? ¿Sucedió algo?-
-La mitad del clan ha sido asesinada-respondió con severa tristeza
-¿Cómo...?-me quedé sin habla
-Anoche nos atacaron, no vimos que era...pues todo fue tan rápido-
-¿Rossette...?-
-Mi hijo murió, Cali, ten mucho cuidado...están en busca de ti-
-Debió de haber dejado un rastro-
-Encontramos diversas plumas negras...-
-Señor Bastian, cuide lo que queda del clan...trataré de averiguar algo-dije entre dientes
-No intentes nada niña, todo es peligroso-
-No se preocupe, estaré bien, por favor cuide de mis hermanos-

Colgué. 
Respiré hondo, aprovechando que Steve aún seguía dormido fui a cambiarme para volver a salir. No dejé nota ni nada, no podría decirle a mi hermano a donde iría pues sería capaz de impedirme el paso...

Continuará...