2011. United Kingdom, Manchester...
Días después de que recibí la llamada de Nina, esperé por ese momento tan feliz para mí: volver a mi tierra inglesa con todos mis hermanos aguardando por mí. El viaje había sido tan exhaustivo como lo son la mayoría de ellos. Cuando estuvimos viajando en el avión, la mente me invadió con preguntas relacionadas a mis orígenes ¿Por qué ellos me habían ocultado cosas? La principal razón debió de haber sido porque aún era muy pequeña pero ya que estoy un poco más grande, no me dijeron nada. Llegué a pensar que había sido transformada en un acto de compasión.
Así pues, al llegar al aeropuerto internacional fuimos recibidos por un par de lobos que me habían conocido desde pequeña, ellos se encargaron de llevar nuestras maletas hasta la limusina. Conocía al señor Bastían y cuando uno de nosotros añoraba regresar con sus hermanos, debía de ser bien recibido. Los tres subimos al lujoso auto, era negro por dentro y tenía los vidrios polarizados. Los asientos de cuero y la calefacción encendida, pues habíamos llegado en la estación de otoño.
Steve se sentó frente a nosotros, algo inquieto de eso estaba segura. Mientras que Hwoarang se sentó a mi lado, entrelazó mis dedos con los suyos.
-¿Sientes miedo, Steve?-preguntó Hwoarang
-No es eso, es sólo que esto es tan extraño-
-¿Por qué lo dices?-pregunté mientras arqueba una ceja
-Cuando hablé con el clan, al principio estuvieron en desacuerdo con que regresáramos...decían que aún no se reponían del ataque que habían sufrido, decían que era peligroso tenerte aquí-
-¿Les mencionaste lo de Curtis Van Zeeb?-
-No, es mejor que tu hables de eso-
-¿Es herejía hablar sobre los "muertos"?-preguntó Hwoarang confundido
-No le diría herejía, sino ofensa. Nosotros sentimos profundo respeto a los caídos, hemos de hablar solo con orgullo jamás con maldad-
-Hay algo más-añadió Steve mientras se echaba todo el cabello hacía atrás-Mientras trataba de convencerlos de ir, escuché a un tal Arlette Van Zeeb que decía que sería interesante volver a tenerte con ellos de nuevo-
-¿Arlette Van Zeeb?-reflexioné un poco-Por lo que veo es hermano de Curtis-
-No sólo de Curtis, es gemelo de Rosette-
-¿Qué?-interrogamos Hwo y yo al mismo tiempo
-Arlette es gemelo de Rosette, según lo que escuché...Arlette se fue a USA cuando tu eras pequeña, regresó apenas para estar con su padre-
-¿Su padre?-
-Hermana, espera a que lleguemos-
Tenía demasiadas dudas, demasiadas preguntas que necesitan una respuestas.
Me recargué en Hwoarang y esperé impacientemente por llegar al lugar. Recordaba mi hogar como si estuviera ahora mismo en Seúl. Parecía como una pequeña ciudad, un lugar donde sólo los lobos podíamos habitar. Estaba fuera de Manchester y era una hacienda. Enorme hacienda, con mas de mil hectáreas donde habitaba cada familia de lobos. Enormes muros se levantaban alrededor del perímetro.
Una protección para nosotros.
Unas horas más tarde, llegamos hasta aquel recinto. Me maravillé tanto al ver la pequeña metropolis, con los niños jugando en las alaceras, mientras las mujeres y sus respectivos esposo, cuidaban de ellos. Ver a los niños lobo fue tan conmovedor y recordé la primera vez que anhelé transformarme, con un poco de práctiva logré hacerlo cuando tenía 8 años. Fui la cachorrita consentida de Steve, desde ese día comencé a hacerlo seguidamente.
Atravesamos las calles poco transitadas hasta que dimos con una hermosa casona de color blanco, unos detalles góticos tan hermosos que sentí tanta alegría en mi corazón. Era hora de que ellos se enfrentaran a mí, o al menos yo a ellos. Las puertas de caoba de dicha casona se abrieron de lado a lado, dejando que Steve, Hwoarang y yo ingresáramos. Había un pasillo corto con un suelo tapizado por una alfombra negra, un candelabro de diamantes carísimo que se colgaba del techo iluminando el pasillo. Atravesamos aquello. Poco después dimos hasta una habitación amplía donde estaban unos cuantos lobos más algunos sentados en los sillones. También había una mesa en el centro y varios estantes con libros. Es ahí donde miré al señor Bastian: un señor aparentemente de unos 50 años o más, su cabello corto negro con unos ojos cafés y algunas arrugas en el rostro. El dueño de nuestro clan se había hecho presente ante nosotros.
-Señor Bastian-me arrodillé para hacerle una reverencia
-Cali, me alegra tanto que hayas viajado hasta acá-dijo el anciano mientras me tendía la mano para levantarme
-Gracias, señor-me levanté
-Siento mucho que hayamos tenido que viajar hasta acá pero Cali había estado tan inquieta-dijo Steve detrás de mí
-No te preocupes por eso Steve Fox, has hecho mucho por ella...creo que ha hecho bien al decidir venir a Mánchester-
-Señor, yo...necesito que respondan mis preguntas-
-¿Sobre que...?-
-Yo...-pensé bien mis preguntas, pues no estábamos sólos, desde que llegamos habíamos sido observados por los pocos miembros de aquí-Quisiera saber sobre Curtis Van Zeeb y Anne Taylor-
El gemido de sorpresa de varios de los lobos no se hizo esperar, acto seguido siguieron los murmullos.La mayoría de los comentarios apuntaban a mi atrevimiento por mencionar dichos nombres, para ellos, merecía un castigo por hablar sobre ambos. Mis ojos sólo pudieron apuntar a Bastian que me veía de una forma serena, sin ninguna señal de alteración. Tal vez si me iba a responder. Pero justo cuando estuvo a punto de pronunciar palabra alguna, fue interrumpido por dos hombres. Uno de ellos era el hermano gemelo de Rossette, aquel tipo era Arlette Van Zeeb. Era idéntico a su gemelo ya fallecido, salvo que Arlette tenía la cabellera más larga, pero tenía el mismo color negro, los mismo ojos verdes...a pesar de los años Arlette no había cambiado en nada, suponía que aparentaba de algunos 34 años.
-¿Cómo se atreve esta niña a hablar sobre mi hermano muerto?-gruñó Arlette
-Entonces él es mi...tío-pensé
-Mi pregunta ha de ser respondida, padre-dijo Arlette hablándole a Bastian
-Esta niña, es la legítima hija de...-
-No me importa de quien es hija, ella no tiene derecho de pronunciar un acontecimiento, ella aún es una menor-
-Oye, ella no ha ofendido a nadie-intervino Hwoarang
-¡Un Humano!-exclamó el lobo-Suficiente he tenido al escuchar que esta niña fue cuidada por aquel humano-señaló a Steve
-Arlette-me acerqué un poco-Yo soy hija de Curtis-
Los murmullos y las admiraciones se elevaron más, ahora todos me miraban más extraño. Llegué a sentirme como una herejía en esa habitación, con Arlette atacándonos verbalmente y sin posibilidad de responderle por temor a que dañara a Steve y Hwo. No mostré signos de miedo, pues sé que eso sería peor...
Arlette se tranquilizó un poco y me miró detenidamente, tratando de analizarme. Poco después dejó de que me miró de pies a cabeza, enfadado, abandonó la habitación.
-No estoy bromeando, soy la hija de Curtis y Anne-
-Lo sabemos-dijo Bastian-Sé que eres la tan deseada hija de Anne y mi hijo-
-¿Su Hijo?-entrecerré los ojos-¿Curtis era su hijo?-
-Así es-
-Entonces...-
-Así es, yo soy tu abuelo-
-No se que decir...-
Retrocedí unos cuantos pasos hasta que choqué con el cuerpo de Hwoarang.
La noticia me había dejado sin palabras, el hombre que me había mandado a Corea por protección era mi abuelo, y jamás me lo dijo. No le quité la vista de encima, lo observé tan confundida. Volví a alejarme de ellos.
-Sé que estás impactada, pero no debías de saberlo...-
-Padre por favor, yo me encargo de esto-dijo aquel sujeto mientras se ponía a mi lado-Permítete contarle todo lo que se-
-Adelante Lars-respondió Bastian-En la cena te veré-
Tocó mi cabeza y después se marchó. Lo vi desaparecer por la puerta. Aún impactada me quedé pensando en esta primera noticia y que sé que ahora me la respondería el hombre que estaba a mi lado, apenas le miré un poco: cabello rubio y corto con un peinado extravagante, ojos celestes, era apuesto y tenía la misma estatura que Steve y Hwo. En cuando notó que lo estaba mirando, dirigió sus ojos hacía mí.
-Ven, hay mucho de que hablar-dijo cordialmente Lars
-¿Qué pasará con ellos?-dije moviendo la cabeza en dirección a Hwo y Steve
-Supongo que les mostraran el lugar ¿Verdad chicos?-dijo mirando a Steve
-Claro, no estaría nada mal-respondió Steve
-Sólo te advierto que no intentes nada con ella ¿Estamos?-dijo Hwoarang mirando desafiante a Lars
-Hwo, no-me acerqué a él e hice que me mirara-No amor, estaré bien-
-Desconfío, Cali, es todo-
-Nos veremos en la cena, te lo prometo-
Nos despedimos con un beso y a duras penas Hwoarang dejó que me fuera con Lars.
Extrañamente no desconfiaba en él, había algo que Lars me trasmitía, me hacía sentirme segura con él. Abandonamos esa habitación y pasamos por otro pasillo más largo, alumbrado por otro par de candelabros de diamantes que estaban distanciados. Íbamos en silencio; formulaba mis preguntas, sabía que no podía confundirme con ellas. Después dimos hasta una puerta, Lars la abrió y así dimos hasta el patio, posiblemente. Parecía un jardín lo bastante cuidado donde reinaban las rosas rojas, donde aquella hermosura me hacía sentirme que era un ser de destrucción, nada más.
![]() |
| LarsAlexandersson |
-¿No crees que es muy pronto para que te enteres sobre tu verdad?-preguntó
-No lo sé, sólo quiero saber sobre mis padres. Como fueron mis padres...-respondí-¿Cómo es que me conoces si yo jamás te vi?-
-Historia larga pequeña-rió
-Puedes comenzar diciéndome que parentesco hay entre mi abuelo...-
-De acuerdo-sonrió-Mi nombre es Lars Alexandersson, soy de Suecia, a los 5 años mis padres me abandonaron...jamás me entere de las razones pero debieron de haber sido justas. Casi al borde de la muerte, Bastian me encontró y me dio La Segunda Oportunidad de Vida-
-La sangre que corre en nuestras venas-
-Así es-se sentó cerca de algunos rosales-Después me transformé en esto-
-Ya veo-me senté a su lado-¿Eras el mayor...?-
-Curtis fue el mayor, después los gemelos: Rossette y Arlette, al final yo-
-Todo es interesante pero no has respondido mi pregunta-
-Te conozco desde que yo te rescate. Yo fui a buscarte, te encontré...algunas mujeres te cuidaron, tuve contacto contigo pero cuando tenías 4 años regrese a Suecia en busca de mis raíces-
-¿Tuviste éxito?-
-Algo. Sé que soy medio hermano de un tal Kazuya Mishima y medio tio de un tal Jin Kazama-
-¿Kazama...Jin...?-me quedé sorprendida
-¿Lo conoces?-
-Es íntimo amigo-
-Ya veo, bueno, ese es otro tema...-dejó de sonreír y se puso serio-Hace 20 años, mis hermanos y yo tuvimos que ayudar al clan irlandés...ahí tu padre conoció a tu mamá, fue amor a primera vista-
-Lars...que diga, tío... ¿Por qué Arlette me ha despreciado en cuanto supo de quien era hija?-
-Porque Arlette estuvo enamorado de tu mamá, en cuanto supo que ella te estaba esperando...optó por irse a USA-me miró-El dolor en su corazón había sido inmenso, odió a Curtis y maldijo el día en que se supo la noticia de que venías en camino-
-Esta historia es de escalofríos...más porque Rossette me pretendía-
-Oh-suspiró-Rossette sabía de quien eras hija pero prefería ignorarlo, aún así me alegro que te hayas ido a Corea...conseguiste lo que tu corazón necesitaba-se levantó-Ven, demos una vuelta por aquí-
Me tendió la mano para poder levantarme. Después seguimos avanzando, me maravillé tanto por el jardín y poco a poco llegué a sentirme satisfecha al estar escuchando algo sobre mis padres, un poco impactada también, sobre todo por la historia de mis tíos.
Al fin llegamos hasta la calle, donde los lobos caminaban en sus formas de humanos, caminaban tranquilamente, disfrutando de aquella templada tarde. Realmente, amaba estar en mi casa con los míos.
-¿Qué hay en mis genes que no los hay en los demás?-pregunté mirándolo
-Un inmenso poder...algo que podrá dar vida a otras atrocidades de la naturaleza, algo que no podrás destruir...algo de lo cual también he sido bendecido-o maldecido-pero es algo valioso ¿Por qué preguntas?-
-Hay algo que sólo tu sabrás, promete que no le dirás a nadie, ni siquiera a mi abuelo-
-Te lo prometo-sonrió
-Hace una semana aproximadamente... me implantaron un huevo dentro de mí...contenía material genético de Jin Kazama...supe que me necesitaban a mí, pues yo poseía esos genes por ser descendiente de Curtis Van Zeeb-
-¿Qué sucedió con ese huevo?-
-Dev...Jin, lo extrajo-
-Al menos acabó con eso, espero que no te vuelvan a hacer lo mismo...de ser así, se han metido en un inmenso problema-Lars suspiró y después cambió de tema-Tus padres fueron los mejores comandando a ambas manadas de nuestros países, no sólo tuvieron las mejores tácticas de pelea sino que, también, tuvieron las agallas para enfrentar a la muerte-
-Ya veo ¿Habrá algo que me haga recordar a mis padres?-
-Pudiera ser que en la biblioteca encontremos algo más que sólo registros-
-Mataría por tener una foto de ellos-
-No es necesario, Cali, no quieras tener el carácter de Arlette-me regañó Lars
-Lo siento-bajé la cabeza-Créeme que es frustrante no saber nada-
-Ahora sabes un poco, espero que así estés tranquila-
-Se lo primordial-pensé en todas aquellas cosas que leí en ese laboratorio-¿Cómo sabían de esos genes?-
-Creemos que en un descuido a Curtis le extrajeron sangre y la mezclaron con alguna importante. Sabían que hacía falta más, lo que me sigue sorprendiendo es que tu madre no tenía nada que ver en ese asunto y murió-
-Los amantes se protegen unos a otros-respondí triste
-Tal vez-
-¿Hay algún lugar donde pueda visitarlos cuando vuelva a Manchester?-
-Lo hay-
Lars me tomó de la mano como si de una pequeña niña me tratase. Caminamos por la alacera que ya comenzaba a tener algo de soledad, pues ya no tardaba en oscurecer, habíamos llegado casi cerca de las 4 de la tarde.
Aún así, íbamos conversando sobre el mismo tema de mis padres. Hablar con Lars era tan relajante, saber que estaba colaborando conmigo para poder saber algo sobre mis raíces...tal vez él había sufrido lo mismo que yo; cuando me contó esa pequeña parte de su vida, llegué a sentirme identificada.
Al menos logré saber que no me habían transformado por compasión.
Lejos de aquella pequeña metrópolis, llegamos hasta un pequeño cementerio. Una pared blanca de mármol se alzaba dejando ver pequeño cuadros con diferentes nombres y fechas, eran cenizas de los que ya habían partido al otro mundo.
Lars me llevó hasta el lugar donde "estaban mis padres", se que al morir ellos habían sido secuestrados y sus cuerpos no fueron devueltos, entonces les habían hecho un funeral simbólico. Ahí en la urna de mis padres estaba escrito:
"Anne Taylor (15/06/1975-2/10/1993)
&
Curtis Van Zeeb (17/09/1970-2/10/1993)
Amantes y padres que dieron
todo por proteger a su hija
Descansen en paz"
Sentí un nudo en la garganta en cuanto terminé de leer todas aquellas cosas.
Cerré los ojos una fracción de minuto y después volví a abrirlos. Tenía una serie de emociones dentro de mí, una serie de recuerdos sobre los relatos hacía mis padres, los papeles que leí en el laboratorio Mishima Zaibatsu. Mi imaginación no se hizo esperar, visualicé en el momento en que mis padres corrían desesperados por el bosque de Manchester tratando de protegerme, mi madre conmigo en sus brazos...cuando me abandonó en un lugar seguro...el momento en el que los soldados los mataron.
Una terrible combinación para las cosas que estaba leyendo en ese momento.
Ya no pude evitarlo más y en ese momento comencé a derramar lágrimas, soltando el menor sollozo posible, no quería incomodar a Lars. Pero a él pareció no importarlo y en cuanto vio que ya estaba llorando, me abrazó con fuerza.
-Tus padres dieron todo por ti-
-Ellos no merecían morir...-lo abracé con fuerza
-Tú merecías vivir-tomó mi rostro entre sus manos-Ahora sabes tus orígenes, sabes quienes los mataron...la decisión reside en ti-
-El problema, tío Lars...es que no sé quien demonios mandó acabar con mis padres-me solté de él aún derramando lágrimas
-Debes de saber algo de la empresa Mishima Zaibatsu-
-Jin...-susurré-Pensándolo bien, hay una persona que puede darme información-
-¿Quién?-se cruzó de brazos
-Jin Kazama-pensé bien las palabras, pues creo que aunque fuera medio sobrino de Lars, de alguna forma también era cómplice-Se ha convertido en el líder de dicha empresa, sé que ni siquiera debería de ser su amiga pero él esta fuera de ese asunto-
-¿Y eso qué? El humano es líder de la empresa, por lo tanto dirige a los tipos que mataron a Curtis y Anne-Lars se molestó
-Escúchame Lars-hice una pausa y después lo miré tranquilamente-El humano me ayudó cuando los mismos soldados me secuestraron, tenemos un enemigo en común...tú padre-
-¿Qué?-
-Heihachi Mishima, abuelo de Jin y padre de Kazuya-
-No vuelvas a mencionarme sobre ese tipo-se enojó más
-¿Sabías sobre él? Heihachi buscaba mis genes, quería unirlos con los de Jin para formar híbridos...-
-¡Cali, basta!-gruñó-Todo lo que dices es una aberración-
-También es una aberración que me hayan hecho ese experimento. Pero yo salvé al humano y le di de mi sangre para ayudar a la posible figura de Satanás. El humano ya es humano, Devil Jin desapareció-gruñí
Nos quedamos en silencio mientras Lars trataba de recomponer su postura.
Yo sé que el hecho de que Jin fuese parte de Mishima Zaibatsu, automáticamente lo hacía parte del asesinato a mis padres. No importa que hayan pasado 19 años, los asesinos de mis padres eran los soldados y quien los haya comandado.
El dolor de saber que posiblemente Jin estaba siendo marcado por esta desgracia era inevitable y aunque él no mató a mis padres ni a mis hermanos, por alguna razón lo sentía mi contrincante.
-Supongo que ese humano es diferente entonces-suspiró
-Lo es-me acerqué a él-Tío, por favor, Jin es diferente...es diferente a Kazuya y Heihachi-
-Sólo espero que jamás conozcas a Kazuya-
-¿Tiene algo de malo?-pregunté desconcertada
-Kazuya es un demonio, el mismo Satanás en persona-tocó mi mejilla-Cali, él es peligroso...y muy poderoso, temo porque cerca de Jin, ambos puedan hacerte daño-
-Tranquilo Lars-toqué su mano-Ese sujeto, ni nadie más...podrá tocarme-
-Aún así, estaré al pendiente de ti...habrá una forma en la que cuidaré de ti-me aseguró
-Tío, por favor-sonreí-No es necesario, hay personas que cuidan de mí-
-Creo que este ya no es lugar para seguir hablando, hay que dejar descansar a los caídos-rodeo mis hombros con su brazo-Es hora de irnos-
-Adiós-toqué la urna-Sé que ustedes no están aquí, sé que cuidan de mí y quiero decirles que estaré bien; ustedes sólo guíenme-
Sonreí al saber que ya los había visto, que al menos estaban tranquilos y que les había dicho lo que ellos necesitaban escuchar. Lars me guió hacía la civilización, donde ya comenzaba a notarse el crepúsculo. Los faroles de las calles ya comenzaban alumbrar las calles, el frío de otoño comenzaba a sentirse en nuestras pieles...la noche ya comenzaba a hacerse presente entre nosotros.
-¿Cómo ha sido tu vida en Seúl?-
-Normal-suspiré-Nada comparado a Manchester, aquí estoy entre los míos...en Seúl, estoy...-no importa que allá no estuviera con mis hermanos, tenía la compañía de Steve y Hwoarang
-Estás con ellos, con esos humanos que quieres tanto-
-Lars, amo a esos humanos...no me veo alejada de ellos-dije como si aquello fuera mi debilidad
-No estoy diciendo que sea pecado. Arlette y yo pensamos diferente; mientras Arlette sigue viendo como tabú el hecho de que vivieras con un humano y, que aparte, te enamoraras de otro, yo veo las cosas de diferente manera...lo que cuenta es la buena intención. Steve se arriesgó, lo sé porque en cuanto el te tomó en brazos, prometió dar la vida por ti-
-Lo ha hecho, te lo aseguro-estiré su brazo
-Y lo sé, confió en él-
En ese momento, del otro lado de la calle logré ver a Hwoarang y Steve que paseaban tranquilamente, pero ambos estaban acompañados por algunos cuantos niños que jugaban con Hwoarang, en especial. Él tenía en sus brazos a una niña que traía puestos sus goggles, al parecer no le incomodaba y se veía tan feliz de estar jugueteando con ella.
-Es un buen hombre-opinó Lars
-¿Perdón?-regresé al mundo real
-Tu humano, es alguien de buen corazón…al menos con ellos y, en especial, contigo, viéndolo de la forma humana-se detuvo-Viéndolo de nuestra forma, merece la transformación-
-Hwoarang es tenaz, pero…-me detuve
-Sé que prefieres tenerlo como humano pero habrá un momento en el que esa decisión será la definitiva-acarició mi cabello-Algún día él querrá ser con tú, querrá tener esa fuerza y poder de auto-recuperación por estar contigo, dime ¿Le concederás ese poder?
-Si él lo decide y su corazón se lo insiste, lo haré-miré a Hwoarang
-Merece que algún día dejes que él tome de tu sangre-rió-O es muy tonto o es muy atrevido; sabes que pude matarlo por sólo responderme de la manera en que lo hizo-
-No volverá a pasar, eso te lo aseguro-
-No digo que lo haré, es sólo lo que observo-
-Hwoarang es alguien difícil de domar-
-Es preferible que siga manteniendo ese carácter, lo necesitará cuando sea uno de nosotros-Lars miró al cielo-Es hora de irnos, no tarda en comenzar el festín-
Una última mirada entre Hwoarang y yo. A pesar de que nuestra relación ya era formal, era inevitable dejar de sentir cosquillas en mi estómago, aquella sensación que tiene una mujer u hombre al ver su ser amado. Me sonrió y siguió avanzando con todos los niños y Steve.
Lars y yo continuamos con nuestra conversación. Haber sabido que él era mi tío, había sido sensacional…me sentía tan feliz de poder haber encontrado a alguien que me entendiera a la perfección, más que nada por que ambos sufrimos la misma situación.
Llegamos hasta la mansión donde ya comenzaban a aparecer la mayoría de los invitados. Lars me pidió que me fuera a arreglar, pues esa reunión era formal y aparte iban a hacer algo más conmigo.
…
No tardé mucho, saber que aún me esperaba algunas sorpresas más de parte de mi tío, era algo realmente emocionante. Bajé las escaleras portando un vestido rojo largo, con un escote respetable y casi espalda descubierta. La mayoría de las personas ahí dejaron escapar un gemido de admiración al verme. Un poco avergonzada bajé hacía donde estaban todos.
Ahí vi a Hwoarang y Steve, ya estaban vestidos con un smoking negro, claro que Hwoarang prefería no usar el saco. Lo que tanto me había dejado sin palabras había sido el hecho de que no traía puestos sus goggles, se veía muy apuesto dejando que su melena colorada le cayera a los lados. Se acercó en cuanto me vio y tomó mi mano.
-Luces hermosa como siempre-me dio un beso en la mano
-¡Hwoarang!-exclamé en voz baja un poco sonrojada ante su caballerosidad-Cambias mucho sin esos lentes-
-Esperaba un “Te ves hermoso”-giró los ojos casi enojado
-Sabes que así es-reí
-Ansío saber que pasara después de esta ceremonia-
-Me iré a dormir, por supuesto-le conteste tan victoriosa
-Que inteligente-bufó
-Cali-
Escuché su voz, aquella que había escuchado toda la tarde explicarme las más de mil cosas que necesitaba saber. Entonces lo vi vestido como Hwoarang aunque con la camisa más abierta. Sonreí en cuanto volví a verle.
-Hola-me saludó
-Volvemos a vernos-
-Así es-rió
-Aún no me sigues agradando así que…-
-Hwo, quiero presentarte a mi tío…Lars Alexandersson-
-¿Qué?-Hwoarang se quedó sorprendido
-Espero que tus celos se calmen-Lars extendió la mano-Mi sobrina me mencionó con extrema sensibilidad sobre ti, supongo que ahora sabes que ella te quiere-
-Lo siento, cuido mucho mis situaciones-Hwoarang estrechó su mano
-Conozco a los de tu tipo, espero algún ver tus ojos brillar a la luz de la luna-sonrió Lars
-¡Tío!-exclamé, no era necesario que Hwoarang se enterara
-Tendré eso en cuenta-bromeó Hwo-Creí que solo a los vampiros les brillaban los ojos-
-Oh por favor, esos seres ni siquiera existen-reí
-Aunque no lo creas, Cali, existen-
-¿Qué?-
-Existen muchos seres, tal es el caso de Devil Kazuya-
Miré a Hwoarang de reojo y alcancé a ver una expresión llena de odio hacía aquel nombre que Lars había pronunciado, pero poco después giró su cabeza a otro lado, cuando me miró simplemente me sonrió ¿Hwoarang conocerá a Kazuya?
-Pero preferiría no hablar sobre aquella persona, esta noche es para disfrutar ¿No lo creen?-
-Por supuesto-asintió Hwo
-¡Lars!-
Hacía ya 5 años que no escuchaba esa voz tan llena de vida y tierna. Detrás de Lars apareció una jovencita de mi estatura, salvo que su cabello tenía una tonalidad rosa muy armónico, sus ojos eran verdes, mantenía una sonrisa amplia. En cuanto me vio, se animó tanto que se acercó a mí y nos abrazamos con fuerza.
-¡Oh, esto debe de ser un sueño! Te he echado tanto de menos-
-Yo también te he extrañado tanto, me alegra volver a verte, Alisa-la solté para verla
-Desde que te fuiste a Corea ha sido un martirio no tener mi compañera de travesuras-rió y después miró a Hwoarang-Wow y ¿Quién es el humano? Tiene un delicioso olor-
-Aunque no lo creas, es mi novio-tomé la mano de Hwoarang-Hwo, ella es mi mejor amiga Alisa Bosconovitch-
-Un gusto conocerte-sonrió Hwoarang un poco nervioso
-Sigue teniendo un olor exquisito, sería una pena que no viera el sol de mañana-
-Tranquila Alisa-Lars tomó la mano de ella-Antes de seguir en esta celebración, tengo que anunciarte que ella es mi prometida-
Tuvimos la misma reacción.
Hwoarang se quedó tan pasmado como yo al escuchar que Alisa se casaría con Lars. La verdad era que Alisa era un año menor que yo, que tenía la apariencia de una niña y al lado de Lars parecía como si él fuese su hermano mayor. No estaba en contra de que ambos fueran a contraer nupcias; Lars tenía todo su derecho de estar con quien más amara y, por alguna razón, me alegraba que esa persona fuera Alisa.
-¡Felicidades!-abracé a Alisa aunque era tan difícil aparentar que estaba tan impresionada
-Gracias amiga, había deseado tanto este día y al final seré feliz con él-
-Espero y no tengan problemas con el sujeto altanero-dijo Hwoarang refiriéndose a Arlette
-Arlette es otro asunto; amaría tanto que mi único hermano estuviese ahí en el día más importante de mi vida pero no puedo obligarlo, si él no desea vernos…-
-Yo podría hablar con Arlette-me ofrecí
-No, no puedes hacer eso-Hwoarang me tomó del brazo
-No es eso princesa-Lars hizo una pausa-Este asunto es entre Arlette y yo-
-Tranquila, yo se que Lars podrá conseguir convencer a Arlette-
Una velada espectacular donde había cientos de colores y música clásica. Nos habíamos separado de la pareja comprometida, teniendo así mi momento a sola con Hwoarang, miré a otro lado y vi a Steve que conversaba con la unas cuantas mujeres, parecía fascinado ante las bellezas que estaban con él. El coreano y yo paseamos por el amplio salón donde iba a ver un baile; sus ojos brillaban ante todo lo que veía, se deleitaba con la música europea clásica. Todo esto era muy diferente para Hwoarang. Cuando los violines produjeron un sonido tan exquisito y seductor, tomé a Hwo de la mano y lo llevé hasta la pista de baile. Su apariencia en Seúl era de un sexy rockero que sólo degustaba de la música rock y las peleas callejeras pero esa noche tan romántica me demostró que no solo aquellos hobbies eran los que lo dominaban. Pareciendo un experto en baile, alzó mi mano a la altura de su hombro, mientras que su otra mano tocaba mi cintura; con una sonrisa tan sensual nos movimos de un lado a otro al ritmo de la música. Tenía que admitir algo: Hwoarang me había sorprendido esa noche.
La música parecía habernos poseído por completo; era nuestro titiritero, movía los hilos de su sonido a su puro antojo mientras nosotros nos dejábamos…
La pieza terminó y tanto Hwoarang como yo, deseábamos tener más intimidad. Nos dirigimos hasta una terraza donde las luces aún llegaban más allá. Apoyé mis codos en el barandal de mármol y aprecié la noche en todo su resplandor, con las estrellas brillando cuan diamantes diminutos. Hwo deslizó su mano por mi espalda algo descubierta y se situó a mi lado.
-Venir a Manchester contigo ha sido una de las mejores experiencias en mi vida-sonrió
-La necesidad de saber sobre mis orígenes me orilló a venir-
-¿Encontraste tu propósito?-
-Si amor y más-suspiré
-He visto lo fascinada que te sientes al estar con ellos…-
-Son mi familia, es muy fuerte el dolor cuando estás lejos de los tuyos-
-¿No volverás conmigo?-
-Hwo, espera-lo miré y toqué su mejilla-Ellos son mis lazos de sangre pero Steve y tú son mi familia, jamás me separaría de quienes me han dado lo que mis padres no pudieron darme: amor-
-Lo que siento por ti es verdad, sabes que lo es…pero si tu felicidad significa tener que dejarte, tendría que…-
-Por favor-lo interrumpí-Regresaremos a Seúl -
-No creo que estemos tranquilos todavía-Hwoarang cambió rápidamente de tema. Sé a quien se refería
-¿Aún sigues sintiendo celos por Jin?-reí. Debería de enojarme por los celos de Hwoarang pero ya hacía un tiempo que me encantaba verle molesto
-Sabes que ahora es miedo-
-No regresará, yo…acabé con el demonio-
-Pero no con el dueño del cuerpo-
-Oh Hwo, por alguna razón me encanta como eres-rodee su cintura con mis brazos-Anhelo estar contigo una noche más-lo besé en los labios
Movió mis manos para que rodeara su cuello mientras él me abrazaba con fuerza. Entonces hizo que mi espalda baja se apoyara en el filo del barandal, sentí sus manos acariciar mi espalda mientras el deseo se hacía cada vez más intenso, las ganas de volver a tener contacto con su piel eran irresistibles. Pero regresé la realidad cuando sentí una presencia acercarse a nosotros. Ambos nos separamos, sonreí en cuanto le vi las mejillas coloradas, se veía tierno hasta cierto punto. En ese momento, Arlette llegó hacía nosotros. Se me hizo tan extraño verle cerca de mí, en sus manos estaba mi teléfono.
-Esto es tuyo-me lo entregó
-Gracias-lo tomé
-Te llaman-
-¿Quién?-
Pero no dijo nada. Sólo me dejó el teléfono móvil y se marchó, como si mi presencia o la de Hwoarang le asqueada, aún desconcertada ante los hechos, contesté.
-¿Diga?-
-Hola linda-
No me molesté en pronunciar su nombre pues Hwoarang estaba a mi lado aún con la mirada clava en mi cara. Sé que si pronunciaba la inicial de su letra, podría molestarse al grado de alejarse e ir con Steve. Me limité a sonreír. Por más daño que hizo hace más de una semana, me alegraba saber que aún le importaba a Jin, sonaba contento de escuchar mi voz también.
-Me alegra volver a escucharte ¿Dónde te habías metido? Me preocupaste-
-Sabes que te hice mucho daño, no toleraría verte aún débil-
-Terminé con esa cosa, lo más razonable era que te quedaras a agradecerme-
-Prefería esperar pero…-la voz de Jin sonaba tan decepcionante
-¿Pasó algo?-cambié la expresión en mi rostro
-No acabaste con él-
-¿Cómo…? Pero tu dijiste que mi…-
-Tengo poder sobre él, me he recobrado…ahora yo mando, no él. Puedo transformarme cuando quiera, donde quiera y acabar con quien quiera-
-Suenas como si esa cosa te hubiese consumido-me enojé
-Tú me diste de tu sangre, eso hizo que yo le domara. Yo soy su jinete y sé para que usaré mis poderes-
-Por favor no intentes algo de lo que sé que tendré que vengarme-
-No te haría daño, jamás. Mucho menos a tus hermanos, Steve o el imbécil de Hwoarang-era un hecho: Jin ya le había tenido harta paciencia a Hwoarang y se había culminado
-Al menos conservas la amabilidad que tanto me has platicado de tu mamá-sonreí
-Vayamos al grano-cambió radicalmente de tema-Necesito que vengas a Japón, mi padre ha regresado-
Era increíble que por la tarde estuviera hablando con Lars sobre padre e hijo demonio. Y ahora Jin me mencionaba que su padre había regresado. Ya sabía un poco más sobre el Sr. Mishima, ahora sé que el tipo sería capaz de matarme por representar una amenaza para sus planes.
Solté un gimoteo.
-¿Sucede algo?-
-Nada. ¿Cómo que tu padre regresó?-
-Después de que ambos destruimos la mitad del edificio en Corea, mi padre regresó a los laboratorios…estamos en peligro, princesa-suspiró preocupado-Lo que había dentro de ti era una prueba, nos sacaron la suficiente sangre para crear más y, después de una semana, aquellas cosas ya han crecido y son poderosas. Akasha, es por eso que habías estado tan débil-
-¿Qué pretendes con que vaya a Japón? ¿Qué yo termine con ellos?-
-Ambos, juntos con la ayuda de mi Tekken Force-
-¡No, Jin!-exclamé furiosa. Sin darme cuenta, pronuncié su nombre-No pretendas ponerme al lado de aquellos humanos porque jamás colaboraré con ellos, ellos mataron a mis padres y, con gusto, planeo acabar con ellos-
-Cali, tranquilízate…sé que ellos mataron a tus padres pero…-
-Entonces yo haré el trabajo sola, no necesito de un montón de mercenarios para poder terminar con los críos que aquellos imbéciles de tu empresa crearon-
-Princesa, déjame explicarte las cosas…los necesitamos para destruir a…esas cosas…-
Por unos segundos me quedé en silencio mientras pensaba en aceptarle o simplemente negarme a su propuesta. Miré a mi amado Hwoarang que estaba irritado ante la intervención de Jin.
Por ahora, eso me importaba poco.
-Mañana tomaremos el primer vuelo a Japón-
-Sólo ven tú-Jin sonó tan seductor tratando de convencerme
-He dicho que “Tomaremos”-
-Como gustes-gruñó
-Adiós-
Apagué teléfono.
Me quedé pensando en sus palabras, en sus intenciones pero más que nada en sus intenciones. Jin había sonado, en toda la conversación, como un demonio, como el maldito mismo Diablo. Pretendía que fuese sola con él sin saber que cosas me ocurrirían. No, tenía una relación muy firme con Hwo, nadie ni nada podría separarnos. Justo miré al pelirrojo que parecía quería matarme con la mirada.
-Es increíble que hablaras con ese imbécil delante de mí-
-Hwoarang, ya basta-me enojé
-Entonces irás a Japón con él-se cruzó de brazos
-Iremos, Hwo, iremos-
-¿Te pedí que eligieras por mí?-
-Hwoarang-gruñí
-Cali…detesto que hables con Jin…-
-Hwoarang, no soy una humana ¡Soy una bestia! Quiere decir que Jin no puede matarme ¿Entiendes? ¡Doy la vida por los míos, daría la vida por ellos, por Steve y por ti! ¿No puedes entender eso? ¡Quedarme aquí solo me haría infeliz! Esa noche que estuvimos juntos me hiciste ver que mi lugar es contigo, que ellos-señalé las puertas-Siempre van a estar para mí pero tú, tú siempre has de estar en las más peligrosas conmigo a mi lado, aferrándote a la esperanza-
-Cali, yo…-
-Pero los humanos sólo buscan su beneficio, es increíble el ego humano-di media vuelta-Mañana me marchó con Steve a Japón, ven conmigo o regresa a Seúl-soporté las lágrimas-Piénsalo esta noche-
-Cali, ven por favor…espera-
Esa noche no pude soportarle sus insultos. Su maldito mal humor me había tocado lo más profundo de mi alma vulnerable por las cosas de las que me había enterado; atravesé la sala llena de diversos invitados. A lo lejos logré ver a Steve que se había desconcertado ante mi repentina huida hacía las escaleras, pero yo no podía permanecer ahí con todas esas risas y alegría. Avancé derrotada hacía arriba, cuando me adentré en el amplio pasillo me topé con Arlette.
-Aún es temprano deberías de estar abajo-
-No te preocupes, prefiero irme a mi habitación-
Pasé a su lado sonando tan convencida de mis palabras. Con un ligero toque de tristeza en mi tono de voz. Pensé que simplemente no le importaría mi estado de ánimo pero para mi sorpresa, Arlette fue a caminar a mi lado.
-¿Sucedió algo?-preguntó tan curioso
-¿Te incumbe?-respondí molesta
-Tu padre tenía ese carácter, algo le sucedía y no pretendía compartirlo-
-¿Cómo se que puedo confiarte mis asuntos?-
-Soy tu tío ¿No?-
-Ar…Tío, no pretendas que no me doy cuenta ¿Por qué me odias?-
-No te odio…-
-Odiaste a mi padre-
-Éramos un cuarteto de chiquillos, era normal que sintiera celos y odio por Curtis…porque me había arrebatado a la mujer que amaba-
-Pero…-
-Y a ti no te puedo odiar, porque te pareces a ella, tienes aquella misma ternura y apariencia que la bella mujer que cautivo mis ojos…tienes los sentimientos y carácter de tu padre, no dudo que poseas su fuerza-tocó mi cabello-Pero eres tan hermosa como ella-
-Arlette-
-No pretendo nada; supe las asquerosas intenciones de mi hermano y…te juro que yo le hubiese detenido-
-No te preocupes por eso, en parte por eso fui hasta Seúl con Steve Fox…jamás le desee muerte a Rosette-
-Lo sé-me abrazó-No te molesto más, ve a tu habitación si así lo deseas…yo diré que un mareo te atacó-
-Gracias-
-Cali, el humano sabrá que escoger-
Sé a quien se refería.
Me soltó mientras lo veía desaparecer en las escaleras. Me quedé ahí en medio pasillo pensando en sus palabras y me sentí tan cautivada por él, su cambio repentino me sorprendió y logró tranquilizarme. Así llegué hasta mi habitación y me tiré sobre la cama pensando en ellos: Jin y Hwo.
Pensé en las palabras de Jin, su voz tan llena de lujuria al decirme “sólo ven tú” ¿Ahora que pretendía el japonés? Recuerdo una tarde atrás que Jin me había dicho “No lastimaría a Hwoarang” Pero ahora sus palabras, el hecho de que controlara a Devil Jin y la intención de que trabajáramos juntos…
Me ponía en contra de mis voluntades
Pero estaba Hwoarang, a quien le había dado todo. Para mí él era mi mayor importancia, se había comportado como un caballero conmigo y como una bestia en la oscuridad. Recordé sus palabras, sus gemidos ahogados en placer, sus caricias, sus abrazos…sus intenciones de hace 4 años. A pesar de su rebelde carácter y de haberse arriesgado en varias ocasiones. Deseaba tanto a ese humano, se estaba convirtiendo en mi droga. Ahora sufría de su abstinencia, una fuerte sed y hambre por él se desencadenó dentro de mi cuerpo, apreté las sábanas y me mordí el labio inferior.
Para ese entonces, la puerta se abrió. Miré con asombro a quien estaba la puerta, creí que pensaría la situación.
-Creí que te molesté en ese momento-
-Jin. Tú no-cerró la puerta-Me he molestado por tonterías, mis celos se están convirtiendo en mis enemigos-
-Deberías de dejar de angustiarte por cosas que no son-
-Ahora me angustio por otras cosas-se sentó en el borde de la cama-¿Estás en peligro, cierto?-
-Hwo, no es nada serio-
-Para que Kazama te haya hablado significa algo-
-¿Recuerdas lo que me hicieron?-
-Si-Hwoarang asintió con la cabeza
-Hay más, el que estaba dentro de mí era una prueba-toqué su mano-Hay más de esas cosas y, según Jin, ya crecieron-
-¿Los detendrás?-
-Debo de hacerlo, son peligrosos…pueden matarnos-
-¿Es por eso que irás a Japón?-
-Ellos están ahí-
-Hay que decirle a los lobos-se levantó
-¡No, Hwo!-le agarré el brazo-Ellos no se enteraran, sería peor-
-¿Hay una forma de detenerlos entonces?-preguntó volviendo a sentarse a mi lado
-Uniéndome a Jin y Tekken Force, créeme que estoy en contra pero si así le evitaré el menos dolor a mis hermanos, me arriesgaré-
-No necesito pensarlo, amor, iré contigo-tocó mi mejilla-Me arriesgaré contigo. Estoy contigo en las buenas y las malas-
Me acerqué y lo abracé con fuerza. Apoyé mi barbilla en su hombro mientras pensaba algunas cosas, la que más me importaba en este momento era la relacionada a la transformación de Hwoarang ¿Y si el no podía llevar el sentimiento de inmortalidad? Es difícil acostumbrarse, es difícil ser diferente a los demás. Lo viví cuando Steve y yo vivimos en Corea.
Me olvidé unos momentos de Steve, de donde estaba, de mi familia, de lo que había ahorita hasta de Jin y nuestro horrible problema. Me concentré en Hwoarang. Rocé mi mejilla con la suya en busca de sus labios, cuando los probé sentí la adrenalina correr por mis venas. Hwoarang comenzó a subir de tono, con su cuerpo me epjo hasta que caí entre las sábanas y las almohadas, nos besamos tan apasioandamente que ya sentíamos los estragos de la ropa quemándonos.
Como me hubiese encantado avanzar pero tenía miedo a que nos fueran a encontrar, que pensaran que la pelea entre Hwoarang y yo había sido fingida con el hecho de venir a estar a solas. ¿Qué podía hacer?
Por una parte estaba muriéndome por ya tenerlo así como hace una semana pero por otro lado tenía que contenerme...
Por una parte estaba muriéndome por ya tenerlo así como hace una semana pero por otro lado tenía que contenerme...
...
Desperté temprano, cerca de las 9 am. No me sorprendía despertarme a esa hora, ya que siempre lo hago cuando no iba al colegio. El brazo de Hwoarang abrazaba mi cintura mientras que mi espalda estaba contra su pecho, lo miré, estaba tan profundamente dormido...la luz del sol que intentaba filtrarse por las cortinas iluminó un poco la cara de Hwo, parecía un ángel...jamás lo había visto dormido.
Me sentía un poco confundida, pero por suerte, anoche no había pasado más que besos y abrazos. Dormimos en ropa interior.
En cuanto toqué su mano, Hwoarang despertó. Tenía un sueño muy ligero, en cuanto algo le incómodaba o se sentía amenazado, despertaba.
-Buenos días, linda-me besó en la mejilla
-Buenos días-sonreí
-No sabía que dormir contigo fuera tan placentero-
-No te acostumbres-me levanté y caminé hasta la ventana
-¡Oh Dios! Mejor ponte algo que es tan difícil controlarme-rió
-No seas grosero y vístete, tenemos que ir a Tokio-
-¿Le has dicho a Steve o alguno de tu familia?-se levantó y tomó su ropa
-No, pero...parece que Arlette sabe algo-
-¿Cómo sabes eso? Anoche sólo tú y yo supimos de eso-se sorprendió
-Porque Arlette me dijo "No te preocupes, el humano sabrá que escoger"-
-Tu familia cada vez me da miedo-
El Coreano apenas y se vistió bien, salió rápidamente.
Me duche y vestí como normalmente he aparentado: una rockera británica que intentaba pasara ante los ojos humanos. Salí de la habitación con mi maleta en la mano y justo cuando salí de esa hermosa habitación, me topé con Steve. Sentí algo extraño, desde que llegué no había podido hablar con él, no habíamos pedido tener una conversación como siempre.
-Buenos días, Cali-sonrió
-Buenos días, hermano-
-¿Ya estás lista?-preguntó tomando mi maleta
-¿Sabes a dónde iré?-me quedé sorprendida
-Iremos, y sí-avanzamos-Arlette me contó todo-
-Me gustaría saber como sabe Arlette-me crucé de brazos mientras caminaba
-Como también sé con quien dormiste anoche-me miró casi enojado
-¡No pasó nada, te lo juro!-me sonrojé avergonzada
-Ese coreano tiene la oportunidad y no la aprovecha; o sabe respetar o es bien tonto-
-¡Steve!-lo empujé
-Hwoarang sabe en lo que se mete, entonces-
-Steve, he pensado... ¿Alguna vez deseaste la inmortalidad?-
-Sólo para buscar mis raíces ¿Por qué?-
-Es solo una pregunta-
-¿Planeas darle La Segunda Oportunidad de Vida?-
-Si él lo desea o está al borde de la muerte-
-No lo sé Cali, sabes los sentimientos que llegan cuando recibes la sangre-se detuvo delante de las escaleras abajo-Si no educas a Hwoarang puede enloquecer-
-Estoy consciente Steve-
-Aún es muy pronto, tal vez Hwoarang aún planea seguir siendo humano-
-Si, eso me alegra-
Detrás de nosotros apareció Hwoarang cargando su maleta. El vestíbulo de esa mañana estaba completamente desolado, el lugar que anoche había sido tetsigo de una gala impresionante se había convertido en un desértico espacio.
Los tres bajamos las escaleras, ahí nos esperaban Bastían, Lars, Alisa y Arlette...supongo que Arlette les contó sobre mi inminente salida hacía Tokio. Un imprevisto departe del líder de Mishima Zaibatsu me había impulsado a moverme.
Cuando los tres llegamos hasta ellos, sentí una fuerte culpabilidad al irme...
-Lamentamos que se tengan que ir tan pronto-dijo Lars
-Lo siento más, al fin supe sobre mi familia y...-suspiré triste-Bueno, tengo que atender algunos asuntos-
-Algún día conviviremos juntos; sólo Lars, tú y yo-Arlette estiró su mano-Lo prometo-
-Si, tendré en cuenta aquella promesa-lo abracé
-Oh Cali ¿En serio deben partir?-preguntó Alisa
-Es urgente Ali, algún día te lo contaré todo-
-Prométeme que vendrás para cuando Lars y yo nos casemos-
-Prométeme que vendrás para cuando Lars y yo nos casemos-
-Jamás me perdería el mejor día de mi mejor amiga-solté a Arlette
-Te llamaré y vendrás y serás mi madrina de honor-sonrío
-Claro, estaré y atraparé el ramo para poder casarme con Hwoarang-reí
-¡¿Qué?!-Hwoarang se asustó
-Es hora de irnos, en Tokio nos esperan-dijo Steve burlándose de Hwoarang
Abracé a todos, incluso les dije que cuando lo desearan fueran a visitarme a Seúl...mis tíos aceptaron inmediatamente y Alisa se comprometió a llamarme de vez en cuando.
Me detuve en cuanto tocaba despedirme de Bastian; el viejo me dio un beso en la frente y se marchó sin decirme adiós. ¿Me odiaba? Desde mi llegada a Manchester se había comportado tan frío hacía mí, algo debió de haber pasado para que el anciando me odiara.
Y así, salimos de la mansión y de la metrópolis...salí con una serie de sentimientos encontrados. Adiós a Manchester, adiós hermanos, adiós mis lazos de sangre...
...

No hay comentarios:
Publicar un comentario