-¿Para qué nos quieren aquí?-pregunté de la forma más gentil que puede existir en mí
-Bueno, es muy peligroso que te vayas de aquí ya que Reider ira directo a ti-dijo Elizabeth
-Pues la verdad no me interesa, con estar cerca de Kirk y de mis amigos, se que vamos a estar seguros-dije
-No te puedes ir-mi hermano se puso delante de mí
-Me encierras, me suicido-lo amenacé
-Cali, no tientes tu vida-Drew se puso a mi lado
-Ya no quiero permanecer más tiempo en esta casa, donde se respira demasiada mala vibra…donde lo único que importa es matar al otro clan-hice una pausa y me llevé una mano a la frente-Me hubiera gustado regresarme a Europa donde viví la mayor parte de mi vida, regresar y haberme muerto de tristeza en el cuerpo inerte de Stephen…-
-¡Que cosas dices!-gritó Elizabeth
-Dígame Elizabeth, sabe mis enormes respetos a usted, pero sólo preguntaré ¿Ha sentido el dolor de perder un hijo que aún no conocía?-
-No-
-Perdió a su esposo pero su dolor se desvaneció con la simple presencia de Drew; a mí me quitaron las dos cosas en un abrir y cerrar de ojos…dos vampiros me cuidaron y 31 años después ¡31 años! La felicidad regreso en un humano obligado a ser un...un ser como yo-bajé la cabeza
-Eres parte importante en nuestro clan por ser la hermana de sangre de Julián-
-Se preocupan por mí cuando el daño ya esta hecho-me burlé
-Lo hacemos porque la situación se nos salió de las manos-dijo mi hermano-Ha estas alturas, tu lobo ya debe de estar muerto-
-¡¡¡No!!!-grité y bofeteé a mi hermano
Aquella frase me fue lo suficiente para encender mi desesperación de nuevo, perdí la razón. Ahora, iba a ser hasta lo imposible por largarme y desmentir que Kirk estaba muerto. Pero ¿Por qué no podía moverme? Solamente movía mis ojos para ver a mi hermano y a Elizabeth; mis piernas no reaccionaban a lo que mi mente les ordenaba. Y pensar que nosotros hacemos lo correcto. Lo correcto para mí, es regresar a donde el cariño siempre me ha esperado con los brazos abiertos, donde la tristeza había perdido su nombre, donde el dolor y el rencor se fueron con el viento…ese lugar era el corazón y los brazos de Kirk. No le pedí perdón, simplemente di unos cuantos pasos hacía atrás mientras veía como mi hermano se tocaba la mejilla donde recibió el golpe, había quedado una marca roja pero nada fuerte. Drew y Mel se acercaron a mí para tomarme de los brazos e impedir que volviera a golpear a mi hermano.
-Escúchame Julián, la fuerza de todos los lobos no es nada contra el corazón desatado de una amante desesperada-
-Anda Cali, regresemos a la habitación…ya saldremos de aquí, Kirk esta vivo…lo sé porque puedo sentir desde lejos sus ganas de vivir-dijo Mel
-Cali, por favor-me dijo Drew dulcemente al oído
-¡Los odio!-les grité a Julián y a Elizabeth
Pero esa frase no era lo único que quería gritarles. Quería gritar muchas cosas, sacar la rabia y la tristeza que se estaba acumulando dentro de mí y que me iba a transformar a la Cali de antes. Me solté de ambos y corrí hasta nuestra habitación, Mel y Drew iban detrás gritando mi nombre, que me detuviera pero realmente era imposible detenerme, al llegar a la habitación me tiré en la cama y comencé a llorar, lloré como aquellos días cuando recientemente había sufrido la perdida de mi vida, en ese momento sentí dos manos tocar mis hombros, no era cuestión de parar mi llanto y ver quien era. Aquella persona era Mel y había venido sola ya que solamente podía presentir a Mel.
-Vamos a salir muy pronto, no te preocupes-me dijo Mel
-¡No es justo!-grité
-Tampoco fue justo que nos encerraran-
-Vamos a salir de aquí, te lo aseguró-me limpié las lágrimas
-¿Cómo?-preguntó
-Aún si llego herida a la mansión, saldremos de aquí y nos iremos lejos, fuera del continente si es posible-
-Cali, es demasiado lo que pides-
-Mel, les diremos como está la situación…seguro Jason y James optaran por irnos también, ya no podemos permanecer en este lugar, todo esta juego…desde nuestras relaciones amorosas hasta la vida-
-Pero nosotros los vampiros somos inmortales-
-No Mel, no del todo…una bala de plata o el hecho de que te decapiten significa tu fin-
-Jason…-
-Jason no te lo diría porque en ese entonces eras muy pequeña y no podías entenderlo, Jason estaba seguro de que estarías mejor sin él…por eso nunca te trajo a EE. UU. Pero luego sintió el peligro y te necesitó a su lado, le hacías falta…James y yo peleábamos a diario, lo fastidiábamos…-
-¿Por qué?-preguntó un poco fuera de onda
-Porque James siempre dijo que mi presencia en esa casa estaba de más, mi simple olor le fastidiaba…-me senté en la cama a su lado
-Eso es muy cruel-
-James carecía de sentimientos, según él-me reí
-Tenemos que regresar-se levantó de la cama
-Claro que lo haremos-
-Les va a ser imposible-
Las dos nos giramos a la puerta y era Drew, creo que había escuchado todo. Si simple mirada nos lo decía, respiraba hondo y nos veía con demasiado coraje, Mel se acercó a mí y me puse delante de ella. No iba a permitir que él le hiciera daño. Drew se acercó a mí y se puso a escasos centímetros de mi rostro, podía sentir su respiración en mi cara y sentir su ira golpear lo que quedaba de mi presencia. Mel seguía detrás de mí. Era la típica escena de un matrimonio que sufría violencia: Drew era como mi esposo y Mel como mi hija detrás de mí, aquello me daba miedo y quería que saliera de aquí.
-No se van a ir-gruñó Drew
-¿Por qué?-pregunté
-Tu hermano y mi madre dieron la orden de que no se fueran-
-¿Tú crees que unas palabras me van a detener?-
-Cali, no lo hagas-
-Kirk me esta llamando-
-Entonces me encargaré de que olvides su llamado-
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