5/02/2011

Vampire Love

Los dos caminamos hacía el comedor donde los chicos nos estarían esperando, Kirk me tenía abrazada y aún así no dejaba de pensar en Jim ¿Estará bien? ¿Fue tanto su amor que se dejó llevar por las influencias de Reider? Me gustaría conversar con él, entablar una buena platica sin peleas, pero dudo que eso se pueda… ¡Me tengo que pelear por algo siempre! Llegamos al comedor y ellos ya estaban sentados en una mesa que casi estaba en el rincón. Sonreí al ver a los 4 vampiros juntos y riendo por algo; Kirk y yo llegamos hasta ellos y nos sentamos entre Mel y James. Por primera vez en la vida, James no se quejaba de que comiera junto a él.

-Los dos tuvieron algo anoche ¿Verdad?-preguntó Jason cruzando los brazos en la mesa
-¿Por qué la pregunta?-Kirk estaba desconcertado
-Solamente queremos saber-James nos miró con cara extraña
-Y ¿Por qué abría de responderles?-Le di un beso a Kirk en la mejilla
-¡Solos se descubrieron!-exclamó Jason
-Ni siquiera hemos respondido, aparte ¿Qué si hubo algo anoche? ¡Si! Hubo demasiadas cosas anoche-respondió Kirk casi gritándolo
-¡Kirk!-le di un golpe en la cabeza-¡Ventila todo lo que hacemos!-dije sarcásticamente
-¡Oh amor! Perdón-bajó la cabeza

Fue gracioso pero tampoco podíamos negar que anoche pasaron muchas cosas para el bien de nosotros dos. Creo que aún no pedían nada de comer porque estaban todos conversando, menos yo. Estaba pensando en muchas cosas, entre ellas Jim. Me mataba por dentro el saber que en estos momentos debe de estar muy lastimado; giré mi cabeza y vi a Lars rodeando el cuello de Mel con uno de sus brazos, con si su brazo fuese una tela, ella reía con él. Al parecer no fue la única que tuvo acción anoche. Me pregunto si ¿Jason se habrá enterado de esto? Ni hablar, si se entera puede ponerse muy loco.
Lars soltó a Mel y ella tocó mi mano. Extrañamente cuando lo hizo, una serie de recuerdo que no eran míos llegaron como si los hubiese vivido, también pude escuchar lo que pensó en esos momentos.

[MEL]
Habíamos llegado de la cacería Lars y yo mientras que mi hermano y James habían ido en la búsqueda del carro en el que habíamos llegado a Edmonton. Supongo que esta noche, mi hermano no dormirá pero estoy tranquila al saber que Jimmy está con él. Eran casi las 5 de la mañana pero aún no se mostraba luz ni nada; Lars y yo entramos a su habitación que era muy bonita, todo era blanco: las sábanas, las almohadas, el suelo, las paredes…todo. Me sentí fascinada con un lugar tan cómodo y más sabiendo que el danesito estaba conmigo.

-Anda Mel, cierra la puerta y ven conmigo-dijo Lars mientras se quitaba los tenis y los calcetines

Cerré la puerta de la habitación de Lars. Al girarme, lo vi sentado en el borde de la cama mirándome como si él fuera un león y yo un pequeño cordero al que iba a comer con tanto placer. Literalmente, presentía eso. Antes de acercarme a él, me quité los tenis y los calcetines, para sentir el suelo frío que era cómodo la verdad. Me acerqué lentamente a Lars, mirando sus verdes ojos que eran como esmeraldas, brillaban con tanta intensidad al saber que ya estábamos juntos de nuevo. Me senté en sus piernas mientras él abrazaba mi cintura. Jugaba con sus mechones que descansaban en sus hombros y aún así Lars no dejaba de mirarme.

-No sabes cuanta falta me has hecho-al fin, soltó algo
-Yo también Lars, te he extrañado como no tienes idea-hice una pausa-Mientras los hermanos de Cali nos tenían secuestradas, sentí un fuerte dolor en mi corazón al saber que te había dejado solo con Kirk-
-Perdóname amor, no debí de haber escrito esa carta ¡Y mucho menos debí de haberle creído al estúpido de McIntyre!-recordó Lars con amargura
-¿Sabes? No lo entiendo, es muy extraño…hubo unos momentos que nos protegió pero después se puso difícil ¡Quiso sobrepasarse con Cali dos veces y yo lo sabía! Pero ella no me quería meter en problemas-
-Acostúmbrate así es ella. En fin, bueno…hay algo que no sabes y es que…Jason se volvió loco unos días-
-¿Cómo…?-dejé de jugar con el cabello de Lars
-Si, cuando Drew nos dijo que habías muerto…Jason se encerró en su habitación y se volvió loco, comenzó a gritarle a las paredes que se callaran que lo dejarán solo…decía que quería morirse. Le gritaba a su padre que lo matara…que no quería vivir-
-Lars…-
-Lo hicimos entrar en razón dos días después y ahí fue cuando él habló sobre la gira que haría aquí en memoria a ustedes…Jason y yo llegamos casi a los golpes-se echó el cabello hacía atrás
-¿Por qué?-pregunté
-Porque yo quería que abriera los ojos… ¡Tú no estabas muerta! No quería creerle a Drew; en ese momento discutimos y Jass…me golpeo en la cara…James se molestó y se puso delante de Newsted para enfrentarlo pero apareció Abel y todo terminó-
-Nunca me imaginé que Jason se pusiera tan agresivo-
-Pues ya vez amor, lo bueno es que ya estás de nuevo con nosotros y esta vez no permitiré que nada ni nadie nos separe-pegó su frente a la mía-Te amo…nunca había amado a alguien como tú, te desee y ahora que te tengo te deseo más…-Lars me abrazó

No puedo explicar a ciencia cierta lo que en ese momento sentía el corazón de Lars. Estaba destrozado, si y todo por la culpa de un escocés; si nadie me hubiese detenido, el perro ya estaría muerto. Abracé a Lars como nunca antes lo había hecho, más que nada por las intervenciones tan fastidiosas de mi querido hermano. Ya era muy tarde, y me sentía algo cansada más no tanto para abandonar a Lars. Me Separé un poco de él solo para verlo, tocar sus suaves mejillas un poco calientes…se me hacia extraño que Lars estuviese tan cálido. Nosotros no sentimos el calor ni siquiera por probar sangre. Pero luego entendí que aquel calor que ambos sentíamos era el mismo que produce el mismo amor. Las palabras eran un estorbo en estos momentos, ahora solo funcionaría el idioma corporal.
Lars me cargó, elevándome en sus brazos para dejarme caer suavemente a la cama mientras él se situaba encima de mí, sosteniéndose con la fuerza de sus brazos.
Aquello me hizo soltar un gemido, a lo que Lars sonrió victorioso.

-¿Crees que tu hermano venga pronto?-preguntó a susurros
-No lo sé y…no me interesa en estos momentos-respondí con frialdad
-¡Qué respuesta tan agresiva!-exclamó Lars
-Él sabe cuidarse solo y yo también, olvídate de mi hermano y hagamos lo que tenemos que hacer-
-Mel, Jason puede venir pronto-Lars sonaba como si tuviera miedo
-Al diablo con Jason, hagamoslo…-

Me sentí toda una vampiresa ante mis casi frías palabras, hablé como si hermano no me importara. Y la verdad no me importaba en esos momentos, mi hermano sabe cuidarse solo y además esta con James. Lars se levantó de la cama para cerrar la puerta con candado, si algo iba a pasar mejor que nadie nos interrumpiera. Esperándolo en la cama lo miré con tanto deseo, con esas fuertes ganas que no creí poder desarrollar a esta edad; Lars solo se quedo parado a casi un metro de la puerta cerrada y se sacó la chaqueta de cuero para lanzármela, la prenda cayó en mi regazo y para provocarlo, la mordí suavemente; después el danés se quitó la camisa blanca y me la volvió a lanzar. Es como si él fuese mi “strippers” pero sin baile, me sentía emocionada por el siguiente movimiento de Lars peor fue tan rápido que no lo vi. Nuevamente estaba sobre mí ahora besando mi mejilla para después besar mis labios, y acto seguido introducir su lengua. Su beso era tan fuerte, tan profundo tan apasionado ¡Algo que jamás había experimentado! Me estaba dando más calor aún así que lo aparte de mí y delante de sus ojos me quité la blusa negra de “Iron Maiden” para lanzarla a un lado; Lars fascinado tocó mi cintura y un fuerte escalofrío corrió por mi piel ¡Fue como si estuviera bebiendo sangre! Pasó su mano por mi estomago, por mis pechos ahora descubiertos, por mis hombros, por mi cuello…su tacto era tan difícil de explicar pero ya quería que viniera lo demás. Su mano volvió a descender hasta mi pantalón y lo desabrocho…
Me asusté un poco pero luego lo seguí besando hasta que él se separó de mi boca y besó mi cuello, aquellos besos que eran como el fuego y donde podía sentir las ricas cicatrices. El vampiro tomó la sábana y con ella nos cubrimos hasta la cabeza, todo lo que fuera a pasar sería en la total oscuridad. Con el mismo movimiento que ambos hacíamos, tratando de controlar las ansias y el placer fuimos abandonando los pantalones. Hasta quedar totalmente desnudos, solamente con la sabana cubriéndonos y, para mí, el cuerpo del danesito cubriéndome. Mordió mi cuello y me abrazó para poder hacerme el amor así tan fuerte.
Lo que nos estaba pasando era una fusión no planeada, que en mi forma vampirica podía disfrutar al doble…de vez en cuando veía a los ojos de Lars los cuales eran dorados, ese dorado que nosotros tenemos cuando la sangre toca nuestra lengua. Emprendió el exquisito vaivén, primero lentamente para que no fuese a lastimarme y después comenzó con un movimiento frenético que me hacía gemir…desear más y más. Lo besaba para que los gemidos de ambos no pudiesen hacerse fuertes, se que en la otra habitación ¡Aquellos dos estaban profundamente dormidos pero atentos a todo!
 Me cansé de estar debajo de Lars así que rápidamente lo tomé de las muñecas y me levanté para dejarlo espalda abajo, envolviendo nuestro cuerpo en la sábana, haciéndolo uno solo. Besé el cuello sudado de Lars y después sus hombros, arrancándole pequeños gemidos. Se llevó las manos a la cabeza tratando de soportar todo aquel placer que le producían mis labios. En ocasiones creo que escuché “Más, más” Pero no se si solo fue mi imaginación. Metió sus manos dentro de mi oscura cabellera, despeinándome un poco más de lo normal. No lo soportó más y de nueva cuenta me levantó para situarse debajo de mí. Me sonrió y sus colmillos rozaron su labio inferior; pensé que esto no era más que una batalla, una batalla por saber quien era más fuerte o quien podía soportar esto. Recuerdo que me acerqué a su oído y le dije: “sigue, por favor” Con una voz muy depravada, ese tono tan aterciopelado que solamente emitía cuando maté a unos cuantos humanos.
Lars se acercó hasta mi mejilla y pasó su lengua, saboreando el sudor que corría casi desesperado por abandonar mi cuerpo, y de nueva cuenta volvió a emprender el vaivén, ahora siendo muy frenético, tanto que tuve que aferrarme a su espalda. Gemí lo más leve posible pero quería gritar, quería gritar que me estaba volviendo loca, que no me dejaría hasta que llegase al punto culminante. Su cabello castaño claro, casi queriendo acercarse al rubio caía en mis hombros, produciéndome cosquillas, quité su cabello y limpié el sudor de su cara.
Pasó tanto tiempo, no se cuanto y el final llegó casi al mismo tiempo que nosotros dos, al mismo tiempo nos arrancó un profundo gemido, un final tan hermoso y tan exquisito que no volvería a experimentar en un tiempo. Entendí que era ser amada en secreto por la noche y lo que era ser amada por el día.
Cansados y agitados los dos, él me abrazó, me abrazó fuertemente. Pegó su mejilla a la mía y después se movió tan rápido que ahora una parte de mi cuerpo estaba sobre él, mientras que yo tomaba la sabana sucia para cubrirnos de aquel frío.
Lars me acarició el cabello y escuché su dulce jadear aún, su cuerpo agitado bajaba y subía, era emocionante verlo así.

-Jamás olvidaré esto-suspiró
--Más te vale, porque sino te mato-repliqué
-Oye tranquila, se acabó el papel de vampiresa malvada…aunque debo de admitir que me fascino-
-Lars…-lo abracé más
-Te amo Mel, nunca se te olvide…ahora eres mía-me abrazó más
-Tú también eres mío, toda aquella que traté de llamara tu atención…la mataré-
-¿En serio?-rió
-No-respondí
-¡Que graciosa!-rió sarcásticamente
-Dormiré un poco ¿No te molesta verdad?-
-También tengo sueño…te amo-tomé su mano
-Te amo-

Cerramos los ojos al mismo tiempo y nos quedamos profundamente dormidos. Todas aquellas sensaciones habían sido nuevas para mi cuerpo, para mi alma…aparte que fue mi primera vez. Entendí que ahora Lars era mi vida completamente y que solamente tenía ojos para él, ni siquiera la extrema belleza de Joey podría contra este amor. ¡Joey! Es cierto, quisiera verlo una última vez…me quiero despedir formalmente y agradecerle todo lo que hizo por nosotras para poder llegar hasta Metallica. Lo haría después de haber desayunado. Dejé de pensar y creo que me dormí más no se cuanto, ya que unas horas después alguien llamó a la puerta. Abrí los ojos y miré a todos lados, ya todo se veía claro. Y aún seguía abrazando el cuerpo de mi danés, quien también seguía profundamente dormido. Alguien volvió a tocar la puerta y esta vez un poco más fuerte, como si estuviese enojado.

-¿Quién?-pregunté entrecerrando los ojos
-Mel, vístete y ven conmigo, iremos a desayunar-era Jason y sonaba como cansado
-Me tengo que bañar-
-¡Ay! Esta bien pero no te tardes-

¿Se habrá enterado de lo que pasó anoche? No lo sé y ahora no me gustaría saberlo. Dije muchas cosas frías anoche respecto a mi hermano y no me sorprendería si en un rato más me regañaba por todo lo que dije. Entré a bañar sola ¡Yo quería que Lars y yo nos bañáramos juntos! Ni hablar, de seguro mi hermano tiene cosas importantes de que hablarme.
Después de bañarme y vestirme con una blusa negra manga larga sin estampado, un jean azul marino y mis converse, me acerqué a Lars y lo besé en los labios. Él sólo se movió un poco y se acurrucó más en las sábanas. Salí de la habitación y mi hermano estaba sentado en el sillón, con una mano en la cabeza y casi dormido, me acerqué a él y puse una mano en su hombro.

-¿Hermano?-
-Mel ¿Dormiste bien con Lars?-bostezó
-Si, de eso no te preocupes-
-Vamos a desayunar ¿Te parece?-tocó mi mano fría
-No, yo…esperemos a Lars. Por favor ¿Sí?-sonreí nerviosa
-Ah, está bien-

1 comentario:

  1. hey! leí tu comentario :)
    hmmm, creo que si hablamos del mismo Stephen Farrelly... si, Sheamus de la WWE! tsss, ese hombre es increible!

    sabes, yo tampoco suelo publicar capitulos muy seguido y cuando entro al blog es solo para ver otros blogs.

    Aun no termino de leer tu novela, apenas estoy iniciando los capitulos de este año jeje pero realmente es muy interesante la historia, tambien me encanta el caracter de James, me parece muy atractivo jaja

    bueno, continuare leyendo tu novela y gracias por haber pasado por mi blog :)

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