Que Jim haya venido a verme solamente para despedirse de mí me había dejado preocupada, dudo que su corazón le estuviese pidiendo que se retirara lejos. Sus palabras estaban entonadas con un ligero toque de miedo ¿Jim con miedo? Imposible. Me quedé en la orilla de el edificio mirando las luces de la ciudad, pensando en Jim, en que sería de él ¿Realmente estaba dispuesto a irse? El viento seguía ondeando mi cabello, ahora, más fuerte. Debía de entrar con Kirk, esta vez si despertaría a su lado. Volvería a dormir pensando que Jim se marchó para siempre para hacer nuevamente su vida como un solitario Thit, tal idea no me agradaba en lo absoluto. Me giré dándole la espalda a la ciudad y regresar a la cama pero otro olor, esta vez, detestable, me llegó. Reider estaba cerca de este edificio y no estaba solo, había otros tipos con el mismo olor cerca de él ¿Nos estarán buscando? Por la piel me recorrió un fuerte escalofrío pero también una fuerte curiosidad por querer saber a donde se dirigía el idiota de Reider; corrí hacía las escaleras y cuidadosamente bajé por los fríos y delgados tubos de metal, el aire me siguió ondeando el cabello y ahora aún más fuerte…casi queriendo avisarme de algo o alguien, cuando bajé llegué a la ventana por donde había salido, justamente, el aire me volvió a traer el aroma de Jim. Creo que el grupo de Reider había secuestrado a Jim y no se si intentarían lastimarlo o, peor aún, borrarlo del mapa. Entré a la habitación y Kirk seguía profundamente dormido, con todos sus rizos cubriendo su cara. Creo que no habría fuerzas en el mundo para poder sacarla de su profundo sueño. De puntillas me acerqué a la mesita y tomé mi crucifijo, me lo puse y así mismo salí de la habitación; la sala estaba oscura, todo estaba con las luces apagadas aún así cerca de los sillones estaban unas maletas, me acerqué para ver de quien era y para mi sorpresa ¡Eran las maletas que Mel y yo habíamos hecho en la mansión de los vampiros! Supongo que Mel les habrá dicho donde estaba nuestro auto. No la abrí ni nada, cuando regresara me daría una ducha. Iba a ver que harían con Jim y que hacía Reider por estos rumbos, llegaría antes de que el sol comenzara a disparar sus rayos. Me dirigí hacía la puerta de entrada y salí, caminé rápidamente por el pasillo mientras todos dormían, tal vez en recepción también estaría dormidos…para mi sorpresa, así fue. Sigilosamente caminé hacía la salida y cuando por fine estuve fuera, corrí en dirección del aroma de Reider, era tan penetrante su aroma que casi podía pensar que él estaba detrás de mí. Crucé las calles con la cabeza en alto oliendo cual aroma pasara por mi nariz, el mismo aroma de Jim también estaba mezclado con… ¿Sangre? ¿Sangre de Jim? Imposible, los Thit no sangran. Pero luego recordé las palabras de Root en el auto: “No soy un Thit completamente, mi padre fue un Thit y mi mamá una humana”. ¿Es por eso que derramó sangre? Debía de apurarme si quería volver a ver los verdes ojos de Jimmy. Corrí desesperadamente, deteniéndome de vez en cuando para ver si iba por el rumbo correcto hasta que el mismo licuado de aromas me llevó hasta una iglesia casi en ruinas, sucia…con algunos pilares destrozados, las estatuas de Jesús estaban manchas de moho, carcomidas por el tiempo pero aún así no perdían su misericordiosa divinidad. La reja había sido forzada y aún así tenía ambas puertas como si me estuviera esperando; las hierbas ya eran muy altas, casi me llegaban a la cintura y se ondeaban en dirección hacía el oeste. Había un pequeño caminito de piedra, ya casi desapareciendo y me indicaba la dirección a la entrada de la iglesia. Caminé cuidadosamente y casi agachada, si los híbridos me veían…podía ser la iglesia lo último que vería. Subí los pequeños peldaños de concreto y cuando llegué a la entrada me escondí detrás de una de las puertas de caoba ya casi putrefacta. Pude ver que había tres híbridos (incluido Reider) encapuchados de negro, dos de ellos tenían arrodillado a Jim tenía sangre saliendo de su boca la cual caía en gotas al suelo, sujetándolo de ambos brazos, mientras él miraba hacía el suelo…era casi la misma escena de hace 31 años…cuatro sujetos, dos de ellos sujetando a la víctima y el cobarde simplemente contemplándola, estudiándola. “Jim…me recuerdas a Stephen…” pensé. Lo más extraño es que lo tenían frente al altar donde había un crucifijo de madera, pero la imagen religiosa no se encontraba ¿Qué harían exactamente? Gateé para esconderme entre los largos asientos de madera y ahí en el suelo encontré una roca…sería arriesgado lo que haría pero tenía que hacerlo. La lancé para que chocara con un vidrio que al instante rompió la imagen de la Virgen. Reider y los demás giraron su cabeza hacía donde escucharon el sonido y rápidamente corrí para esconderme en el confesionario. Me dispuse a ver lo que le harían a Jim y, si era necesario, saldría a rescatarlo.
-Ya estoy donde me tienen, lo más convincente será que se alejen de Cali y sus amigos, por favor-dijo Jim aún mirando el suelo
-Jimmy, Jimmy, Jimmy, Jimmy… ¿Acaso crees que te obedeceré? No Jim, la pelea entre tu Cali y sus amigos es algo con lo que yo quiero terminar…matarla será fácil-rió Reider
-Entonces ¡¿Por qué rayos me entregué a ti?!-exclamó Jim y levantó la cabeza
-Eso no lo sé, solo se que me quité otro tonto de encima ¡Sabía de antemano que estarías cuidándole la espalda a la loba!-
-¡Y lo haré en cuanto escape de ti!-
-Por favor, ¿Crees que alguien te ayudará? El idiota de Joey no sabe donde demonios estás y tú…te “despediste” de Cali ¿Lo olvidaste? Estás solo James, sólo como una sucia rata-uno de los híbridos lo tomó del cabello. Aquel ser era moreno, con ojos rojos y cabello corto
-Eso es lo que tu crees, no importa lo que me vayan a hacer ¡Solamente no quiero que la toquen!-gritó
-Muy tarde, en cuanto acabemos contigo…nos haremos cargo de ella-dijo el otro híbrido que tenía la piel blanca, los ojos cafés claro y el cabello corto y negro.
-¿Cómo?-Jim comenzó a burlarse-¿Le vas a hacer creer que eres Stephen?-después borró su sonrisa-¡Hombre! Ya dejen a ese vampiro, bastante has usado la imagen de tu gemelo para dañar a su esposa-dijo Jim
-¿Y debería de importarme?-Reider entrecerró los ojos
-¡Era tu gemelo!-volvió a exclamar Jim
-Lo bueno fue que Julián acabó con Stephen y que mataron al estúpido cachorro que Cali llevaba en su vientre, aún así el trabajo no terminó-dijo Reider caminando de un lado a otro-¡Me cansé de escuchar la voz de este tipo, despójenlo de su camisa!-ordenó
El escalofrío me invadió completamente el cuerpo. ¿Qué le harían a Jim? Me preocupé muchísimo, no quería que lo mataran, no frente a mis ojos otra vez. Apreté los puños y estuve atenta a todos. Los dos híbridos que sujetaban a Jim le desgarraron la camisa, y ahí pude ver su espalda y pecho blancos. Realmente era un ángel, más que un humano. Reider sacó un látigo de cuero de su capa y se puso detrás de Jim.
-Espero que agonices con el dolor ¡Te deseo muerto!-exclamó el híbrido mayor
Y en ese momento, Reider desenredó el látigo, soltando el primer golpe contra la espalda blanca y desnuda de James. El arcángel apretó los labios para no soltar ningún gritó y ahí fue donde la sangre salpicó el suelo, el látigo también. Una y otra vez Reider lo golpeo, lo golpeo tan fuerte como si estuviera tan enojado con él, quería matarlo del dolor pero no se si lo lograría. No pude evitar derramar lágrimas al ver como torturaban a Jim por mi culpa, su expresión de dolor y el sudor corriendo por su cara…las lágrimas de humillación rodando por sus mejillas para saltar a su pecho o caer al suelo. Era una escena totalmente desgarradora la que estaba viendo, casi al final de los latigazos, Jim no lo soportó y soltó un fuerte gritó que retumbó en la iglesia hecha ruinas.
-Suéltenlo-ordenó Reider
Los dos híbridos lo soltaron y el cuerpo de Root se desplomó en el suelo, sus manos temblaban de dolor y sus cabellos limpiaban la sangre que había formado un charco. Jim se arrastró como serpiente en un acto desesperado por escapar pero nuevamente Reider lo volvió a azotar y Jim dejó de moverse más su respiración se agitó. Sus jadeos frenéticos detuvieron mis lágrimas pero aumentaron mi miedo. Al final Reider soltó el látigo y se acercó hasta la cruz vacía de madera la cual bajó.
-Nunca le fui devoto a la iglesia ¡Jamás entré hasta hoy! Pero, la loba que me cuido me leía la biblia y me gravé la tortura de Jesús… ¿Quieres saber lo que sintió al momento de que le clavaran las estacas?-Reider sonrió malévolamente
-No me importa…lo que me hagas…Cali y sus….agh…te…-Jim apenas y podía hablar
-Ya no te quiero escuchar, clávenlo a la cruz y súbanla a donde esta, me largo-
Reider se volvió a poner el gorro para poder cubrirse de los mortales rayos solares que iban a salir en una hora más. Después hizo una seña de despedida a Jim y se marchó riendo a carcajadas del recinto. Los otros dos híbridos tomaron el cuerpo de Jim y lo pusieron en la cruz; uno de los híbridos clavó la primera estaca de metal en la palma de Jim y lo obligó a gritar de dolor, u dolor que casi hizo que mis oídos me dolieran y así fue con las otras dos estacas. Después alzaron la estaca y la suspendieron entre el techo y el suelo.
-¡Siente lo que el hijo de Dios sintió!-se burló uno de ellos
-Es hora de irnos, los Thit van a venir y pueden matarnos-
-¡No si primero los mato yo!-
Antes de salir del confesionario me transformé en lobo y me fui sobre los dos híbridos, aplastándolos y arrancándole la cabeza a cada uno. Para después arrojarlas lejos, me bajé de los cuerpos inertes y se convirtieron en cenizas. Me transformé en mujer nuevamente y me acerqué a donde estaba Jim.
-¡Aguanta James, te voy a bajar!-le dije
-¡Vete…!-exclamó
-Pero…-
-¡Qué te vayas!... Si te ven…aquí…van a matar…te-
-Jim, yo…-
-Nos ver…remos…-
-Jim…-
Con todo el dolor en mi alma salí corriendo del recinto, salté por la ventana que había roto y salté la barda de metal oxidada, corrí y corrí lo más rápido posible alejándome de aquella iglesia, alejándome de Jim. Mientras corría en dirección, ahora, al hotel donde estaban todos, las imágenes de los golpes que Jim había recibieron me atormentaron…cada latigazo marcado en su espalda sería un dolor que llevaría en mi alma por el resto de mis días. Jim se estaba sacrificando por mí, por mí. “Ni hablar, ojalá pueda visitar a Jim de rato” pensé. Miré al cielo, los primeros rayos de sol comenzaban a alumbrar Edmonton, por fortuna, llegué al hotel y entré corriendo. Al llegar a mi habitación, Kirk ¡Seguía completamente dormido! Boca abajo dejando al descubierto su espalda y cubierto por el edredón, me quité toda la ropa y volví a dejar la cruz en la mesita junto al reloj, entré debajo del edredón y besé la mejilla de Kirk…estaba cálido, y yo un poco fría por el susto. Después él se movió un poco quedando boca arriba de nuevo y aproveché para apoyar mi oído sobre su pecho. Kirk me abrazó y respiró fondo. Ya estaba donde quería pero mi mente aún seguía sumida en lo que había visto ¿Por qué Reider habrá masacrado de tal forma a Jim? No tiene coherencia, Jim es un ser lo bastante tranquilo incapaz de lastimar a otro y, además, se le tiene prohibido dañar a alguien más si este no le ha hecho daño alguno. Jim, por favor, resiste y trata de seguir con vida…hazlo por mí. Después cerré los ojos y traté de recuperar el sueño, es cierto cuando dije que nos esperaban muchas cosas. Me quedé dormida y no recuerdo haber soñado, tal vez las pesadillas se cansaron de estarme acosando y decidieron alejarse de una buena vez por todas; así era mejor…la mayoría de mis pecados ya habían sido perdonados o borrados por el mismo amor. No se cuanto tiempo pasó pero desperté al sentir los labio de mi amado Kirk en mi mejilla, al abrir los ojos efectivamente Hammett estaba besando mis mejillas, rodee su cuello con ambos brazos y reí un poco.
-Bonita forma de despertarme-
-No quería moverte como habitualmente lo hacen siempre-me miró
-¿Cómo dormiste?-pregunté ahora susurrando
-Pues podría decirse que tranquilamente, bien, enamorado…posesionado por ti-
-¿Soy la culpable de tu “hipnosis”?-
-Así es, me tienes locamente enamorado-
-Kirk…-
Kirk me abrazó y me besó, me besó como la noche anterior. Algo que me hizo olvidar a Jim por unos momentos y hasta el estado en el que se encontraba, tal vez era Kirk con sus hermosos cariños y mimos que me estaba dando. Nos besamos una vez más en esa cama, saboreando cada segundo que pasaba; después el pasó a mi mejilla y después a mi cuello, me hacía cosquillas y yo emitía pequeñas risas que le agradaban. Y en ese momento, alguien tocó a la puerta.
-¿Ya despertaron?-preguntó James
-No, somos unas grabadoras que dejamos-respondió Kirk y después siguió besando mi cuello
-Ja ja ja que gracioso, si no entro es por que se de antemano ¡Que los dos están sin ropa!-
-¿Qué pasa James?-pregunté ignorando su comentario
-¿Van a bajar a desayunar?-
-¡Me muero de hambre!-Kirk se levantó para sentarse en el borde de la cama
-¡Yo también, al rato bajamos…aún tenemos que ducharnos!-
-Como quieran…-
James se alejó y después escuché como la puerta de nuestra habitación en el hotel se cerraba de un portazo. Despertó de malas como de costumbre, me levanté de la cama con la sábana cubriendo mi cuerpo y le di la vuelta a la cama para pode llegar a una puerta blanca que estaba a un metro de la mesita de Kirk; Kirk solamente me siguió con la mirada hasta que abrí la puerta y dejé caer la sábana. El baño era hermoso, blanco completamente…había una tina con regadera…un enorme espejo del suelo a la pared y bueno, las demás cosas que deben de haber en un lujoso baño de hotel. Cuidadosamente entré a la regadera y antes de abrí la llave de agua caliente, Kirk me giró para quedar frente a él y abrazar mi cintura, me pegó a la pared y abrió la llave de agua caliente; en el momento en que el agua comenzó a caer sobre nosotros él volvió a besarme una vez más, acariciar mi cuerpo y besar mi cuello…aquello me daba aún más calor y definitivamente me hizo olvidar a Jim. Dejó de besarme y solo estaba a unos centímetros de mis labios, lamí sus labios lentamente y Kirk lamió completamente mi mejilla, como si fuese un animal. Teóricamente lo es. Aún así me gusto…no tardamos tanto en el baño puesto que todavía teníamos muchas cosas que hacer antes del crepúsculo. Tomé una toalla y salí de la regadera, iría a la sala por mi maleta para sacar mi ropa. Cuando los dos estuvimos vestidos salimos de la habitación, riendo y Kirk rodeando mis hombros con su brazos, era un momento que desearía se volviera a repetir muy pronto. Iríamos a desayunar con los chicos, y después iríamos a ver a Jim. Quería asegurarme de que estuviera sano nuevamente…
hey estuve leyendo tu novela y me parecio interesante!!!
ResponderEliminarrealmente me gusto y aunque apenas eh leido algunos de los primeros capitulos, no evite dejar comentario :)
al parecer tenemos gustos en comun, genial!