Se me era muy extraño que repentinamente Jim se pusiera nervioso como si estar con nosotros fuera muy peligroso. No pude dejar de verlo así tan asustado, metía sus manos en su caballera negra teñida y sus ojos verdes miraban a todos lados hasta que se posaron en mí, me observó unos instantes y desvió la mirada a otro lugar ¿Por qué Jim actuaba así? ¿Qué es tan grave para que su actitud se figurara a la de un niño pequeño sin su madre? Giré la cabeza para ver a Joey y él solamente ponía atención a las palabras de Jason, al parecer ambos hombres se entendían a la perfección.
-Entonces ¿Qué es peor? ¿Regresar a San Francisco o quedarnos con ustedes?-preguntó Jason con una mano en la barbilla
-Cualquiera de las opciones es lo mismo, en San Francisco los esperan sus hermanos pero también corren el riesgo al estar cerca de los hermanos de Cali y Kirk...aquí en Edmonton pueden quedarse con nosotros pero no puedo asegurarles la protección total, mis órdenes no rigen sobre los demás Thit’s...simplemente soy un elegido más que esta al mando temporalmente-dijo Joey alaciándose los cabellos con los dedos
-Deberías de ser el líder de su clan, has podido controlar al terrible de Mustaine-dijo James viendo con satisfacción a Dave
-Dave vino a nosotros en un acto desesperado por cambiar…se lo concedimos y Dave se ha comportado como un verdadero humano pero el carácter de lobo es algo que se lleva en los genes-dijo Joey mirando a Dave-¿Verdad, Mustaine?-
-Es cierto-Dave se limitó a otras palabras
-De todas formas, caballeros, nosotros estaremos al pendiente de esta situación…cuando nos necesiten, ahí estaremos, no permitiremos que un ejercito de híbridos acabe con el balance del mundo-
-Bueno, no es que me moleste James pero me quiero ir de una buena vez-Dave se levantó
-Dave…-James se puso de pie-Fue un gusto volver a verte de nuevo-James sonrió un poco
-Me gustaría decir lo mismo pero aún no te puedo perdonar-Dave pasó a su lado
-Es cuestión de tiempo James, se que te perdonara-le dije a James mientras apoyaba la cabeza en el hombro de Kirk
-Quisiera ver a Mel, antes de irme si no te molesta-Joey se levantó y se acercó a Jason
-Claro, puedes verla-
Joey le sonrió un poco a Jason y después pasó a su lado para dirigirse a la puerta que estaba cerrada, detrás de esa puerta podría estar Mel y Lars. Solté a Kirk y me levanté para ir a ver como estaba Mel, aunque ella estuviese ahora en las manos de Lars, yo de todas formas seguía preocupada porque estaba inconsciente. Entré detrás de Joey y estaba muy oscuro; las cortinas blancas cerraban la habitación…Lars estaba al lado de la cama, nos veía como asustado. Su expresión parecía como más que sorprendida. Joey se hizo a un lado para que yo pasara y me acerqué a Lars. Su mano derecha parecía cubrir su muñeca, como si se hubiera cortado.
-¿Estás bien?-pregunté en voz baja
-Claro, es sólo que me dio un pequeño dolor en la muñeca, pero estoy bien-sonrió desconcertado el baterista-¿Quién es él?-Lars miró a Joey
-¡Ah! Él…-giré a ver a Joey y después miré a Lars-Es un amigo de Mel, es una muy larga historia que estoy segura de que Mel te contará cuando despierte-
-¡Vaya!-Exclamó Lars y luego se acercó a mi oído-Ese tipo es algo…es algo atractivo-después se alejó para verme-¡No me malinterpretes!-rió, ahora, nervioso
-Lars Ulrich…-Joey se acercó a nosotros-Un gusto conocer a la otra mitad de Mel, cuando vi a tu pequeña novia…me mencionó en varias ocasiones sobre ti, te ama demasiado-sonrió el arcángel
-¿En serio? Vaya, estoy ansioso porque vuelva a reaccionar completamente-
-Con tu permiso quiero despedirme de ella-
-Seguro-respondió el vampiro danés
Joey pasó a su lado para después arrodillarse frente a la cama y tomar la mano de Mel, ella estaba algo consciente. Se me era totalmente extraño que ella estuviera despierta, le faltaba sangre…en fin, eso lo hablaría después con Lars.
-Hola pequeña ¿Cómo te sientes?-Joey le sonrió
-Un poco cansada pero cuando me alimente, seguramente volveré a andar de un lado para otro-Mel rió débilmente
-Estoy seguro de eso, lo que has hecho por tu hermano, tus amigos y por tu amante…debería de ser reconocido por los demás vampiros-
-Se hacen muchas cosas cuando el corazón está coordinado con el cerebro-
-Me tengo que ir, Mel, nosotros cumplimos una parte del trabajo…después volveré a verte-Joey le besó la mano
-Joey, gracias por todo-Mel le sonrió
-No es nada, lo hago porque tu corazón aún tiene vida, hasta pronto muñeca-
Joey le dio un beso en la mejilla y después se levantó. Soltó su mano y se acercó a Lars, él le puso una mano en el hombro al danés y lo miró a los ojos.
-Tienes un ser muy hermoso a tu lado, no dejes que nadie te la vuelva a arrebatar…-quitó su mano y después nos vio a ambos-Los dos tendrán que mantenerse cautelosos…James volverá a recibir un golpe muy fuerte en la cabeza ocasionándole…-
-¡Dios Míos!-expresé en voz baja
-Está vez, James no se detendrá…hasta luego muchachos-
-Mel, Lars…-los miré a los dos
Joey y yo salimos de la habitación y vimos que Jim ya estaba de pie, aún manteniendo esa actitud y perfil de sospechoso. Dave salió primero sin despedirse de nadie, después salió Joey y antes de que Jim saliera, tomé su brazo.
-Jim…-
-Me tengo que ir-dijo el Thit sin verme
-¿Estás bien?-
-Adiós Cali-
Se soltó de mí bruscamente y salió de la habitación. La puerta se cerró sola y yo solamente me dediqué a ver la puerta cerrada, mientras que Kirk se acercaba a mí para ver si estaba bien. Asentí con la cabeza, pero no lo estaba…desde que me reencontré con Kirk, Root se puso muy extraño y no logro entender la razón.
-¡Vaya! ¿Quién iba a creer que Dave Mustaine se transformó en un Thit?-
-La verdad ni yo me la creo, Mustaine es un tipo altamente peligroso pero tal vez, no es tanto el odio que rige en su corazón-inquirió Hammett
-Bueno, hace días que no como tampoco…James ¿Vienes?-preguntó Jason viéndole
-Claro, me muero de hambre-
-Bueno iré por Mel y Lars, espérame abajo-dijo Jason entrando a la habitación-¿Ustedes no bajaran a cenar o algo por el estilo?-nos preguntó James
-Estoy muy cansado como preocuparme por alimento-dijo Kirk acercándose al sillón y desplomándose sobre él
-¿Tú, Cali?-
-Estoy exhausta, los últimos días me la he pasado de pesadilla en pesadilla-me giré y miré a James
-Los lobos si que son raros-dijo James
-¡Por favor, James! No he hecho otra cosa que trabajar y trabajar en la guitarra, el hambre es lo de menos cuando la angustia se apodera de tu alma-
-¡Tranquilo hermano! Estás más que enojado-James dio unos paso hacía atrás
-Es cansancio, ya te lo dije…-
Kirk estaba acostado en el sillón, mirando a James de una forma desafiante con ganas de matarlo. Esa mirada de Kirk me era muy extraña, sus mismos ojos dorados me daban algo de miedo pero por una extraña razón me incitaban a estar cerca de él y besarlo. Jason salió de la habitación con Mel en sus brazos, ella recargaba la cabeza en el hombro de su hermano, se veía cansada y muy apenas y resistía estar despierta; James y Lars salieron detrás de ellos y cerraron la puerta, aquella discusión entre James y Kirk se me hizo tan extraña pero a la vez tan sorprendente, Kirk estaba dejando de lado su delicadeza humana para dar paso a sus sentimientos sobrenaturales. Aún en el sillón respiraba hondo y exhalaba fuerte, cerró los ojos unos momentos y cundo los abrió, el color dorado había desaparecido para dar paso al café oscuro tan brillante y hermoso.
-Es casi las 12 de la madrugada…-dije viendo el reloj que estaba en la pared
-Ven, vayamos a dormir…mañana va a ser un día pesado, y seguramente habrá que levantarnos muy temprano para partir a San Francisco ¡Ah! Encima no dudo que conduzca yo, los rayos del sol golpean fuerte en la mañana-Kirk se levantó
-Las cosas pueden ir despacio, solamente Los Thit saben donde estamos, no creo que la prisa este detrás de nosotros-
-Cuando menos te los esperes, suceden las cosas, amada mía-
-¿Sabes…? Cuando mis hermanos nos tenían secuestradas…estuve en una situación muy difícil de la cual logré salir gracias a ti-me acerqué a él-Cuando supe que estabas muy grave y que posiblemente morirías, las cosas ya no me importaron…así que estuve a punto de tirar todo a la basura…pero…no lo hice porque sabía que lucharías por mantenerte vivo-
-Fueron rasguños y golpes muy fuertes, había uno que casi me mata, este-Kirk se movió el cabello y bajó un poco el cuello de la camisa para dejarme ver una cicatriz que comenzaba desde su oreja hasta su cuello-Me abrió y casi me desangraba pero los vampiros me salvaron, herido y humillado otros dos lobos me atacaron más y Drew no hizo nada-recordó Kirk molesto
-McIntyre pagará todos sus crímenes, no te preocupes-
-Lo sé, bueno vayamos a dormir-
Kirk pasó su brazo por mis hombros y los dos caminamos hacía nuestra habitación, no se cuantas recamaras tenía esa habitación de hotel pero como dije antes, era un lugar muy lujoso algo que jamás podría pagar en mi vida. Caminamos por un pequeño pasillo donde había tres puertas, supongo que una era la de Kirk; él la abrió y pude ver una cama mullida, tendida y con almohadas y sábanas blancas, la ventana estaba abierta y hacía un poco de viento el cual hacía ondear las cortinas casi transparentes. Los fuertes rayos de la luna penetraban por la ventana dándole algo de luz al oscuro cuarto; a ambos lados de la cama había dos mesitas de noche con una lámpara, parecía una lámpara muy fina; en la mesita derecha había un reloj que exactamente marcaba la 12:15.
Los dos entramos y Kirk cerró la puerta. En ese momento sentí algo en mi estómago…creo que las famosas mariposas que revoloteaban dentro, Kirk se sentó del lado izquierdo de la cama dándome la espalda y yo hice lo mismo pero de la lado derecho; me quité los tenis, el cinturón de estoperoles, los calcetines (para ser otoño, tenía un poco de calor) tirándolo al suelo y, al final, me quité el crucufijo de Stephen. No debía de darle importancia a cosas materiales porque el poco tiempo que pasé con mi amado Stephen, fue lo elemental para tenerlo siempre en mi mente. Más no sé, el portar su crucifijo de metal era como tenerlo dentro de mi corazón, protegiéndome. Lo pensé unos momentos y después me lo quité, lo puse en la mesita junto al despertador. Justo cuando giré mi cabeza hacía atrás para ver a Kirk él ya estaba sin camisa y solamente con el pantalón negro. Me sonrojé. Kirk me miró sonrojado y me tomó de la mano para después acostarme, me sujetó ambas muñecas al lado de la cabeza y así sonrojado me besó apasionadamente como lo hizo en el pasillo; me soltó una muñeca y me metió una mano dentro de la blusa ¡Me desconcertó totalmente cuando hizo eso! Acarició todo mi pecho, mi estómago y mi abdomen…me ponía más ansiosa que cuando desee verlo otra vez. Y después, desabrochó mi pantalón…en ese momento entendí que esa noche iba a tener pasión y se iba a desencadenar el verdadero amor que existe entre Kirk y yo; en ese momento olvidé que había una guerra, que tenía un hermano y…me olvidé de Jim. Solamente me obsesioné en Kirk, en su cuerpo, sus besos y sus caricias ¡Quería que me hiciera olvidar todo lo que pasé! Abracé la espalda desnuda del lobo uniéndome con él en un caluroso abrazo mientras él se ocupaba de dejarme sin ropa, completamente desnuda en cuerpo y alma. El frío comenzaba a hacerse presente en Edmonton pero no me podía tocar, el calor era abundante en esa cama. El amor inmortal que se estaba fundiendo hacía que el tiempo transcurriera lentamente para ambos. Escuchaba los jadeos de mi amado Kirk en mi oído, sus dulces caricias recorriendo toda mi anatomía. Por un instante se detuvo apoyándose con la fuerza de sus brazos sobre mí, me miró unos instantes…sus ojos brillaban como el oro y se que los míos también; su cabello caía sobre mi cara y mis hombros produciéndome cosquillas a las que no les prestaba mucha atención y de nueva cuenta…emprendió el exquisito vaivén que me enloquecía y me obligaba a pedir más y más. Me aferré a la almohada, a pesar de que Kirk ya era un recién nacido, eso no le impedía a ser salvaje en la cama. Me mordí el labio inferior para no dejar salir ningún gemido, me avergonzaba estar teniendo sexo con Hammett cuando la situación estaba peligrosa. Y sentí como mis pequeños caninos me perforaron el labio inferior, sentí la sangre correr y Kirk volvió a detenerse para besar mi sangre. Lo empujé suavemente y me situé sobre su cuerpo húmedo y agitado; sentía su corazón agitado golpear mi pecho. Besé su cuello como nadie más lo había hecho y acaricié su espalda a la vez que de vez en cuando pasaba mis uñas, le arrancaba pequeños gemidos y fuertes jadeos. Pero él se desesperó y me abrazó para volver a dejarme bajo él, al parecer no le gustaba que lo dominaran. En ese momento, el cansancio ya se estaba haciendo presente y Kirk decidió terminar el clímax de este amor. Se limpió el sudor que corría por su cara y jadeante se acercó a mis labios para besarme tranquilamente. Después se desplomó a mi lado y yo me acosté sobre su pecho sudado y agitado, mientras que él me abrazó. Nos cubrimos con el edredón.
-¿Cómo pude creerle a Drew? ¡Maldición!-se lamentó de aquel incidente
-Ya Kirk, Drew no debería de estar presente en esta conversación…por ahora solo somos tu y yo. Te amo-me acurruqué más
-¡Oh, amor! Te amo también…creo que ya no sobreviviré si estás lejos de mi-
-Debemos de dormir, mañana nos esperan muchas cosas-sonreí
-Así es…-
No volvimos a decir nada, abracé más a Kirk y él también hizo lo mismo. Ahora que mi cuerpo estaba en reposo el frío comenzaría a atacar mi piel. Ese momento fue tan mágico para mí…no lo compararé con lo que tuve con Stephen pero solamente puedo decir que experimente las mismas emociones, las mismas sensaciones y ambos me hicieron olvidar, por unas horas, lo que era la maldad. El sueño se apoderó de mí y me quedé dormida sobre el pecho de Kirk, sus brazos protegiéndome de todo aquel que quiera atacarme me daba esa tranquilidad tan prestigiosa…no recuerdo que haya soñado esa noche pero lo que si recuerdo fue que no desperté con Kirk. Había pasado como dos horas desde que acabábamos de acostar y aunque estuviese profundamente dormida un reconocido olor me llegó, así pues reaccioné y abrí los ojos, seguía aferrada a Kirk y él me abrazaba, el reloj que estaba de mi lado marcaba las 4:30 de la mañana y el fresco de la noche se había hecho aún más fuerte. Hacía un poco de viento y ese viento me había traído el aroma de Jim ¿Qué hacía por aquí? Creí que se había ido de mi lado para siempre, su comportamiento me lo había dicho. Por la fuerza del olor, me di cuenta de que podría estar en el techo.
Me solté de los brazos de Kirk de tal forma que él no fuera a despertarse, cuando me soltó él se cubrió más con el edredón y gimió un poco. Me senté en el borde de la cama y tomé mi ropa ¡Aunque estuviese sucia, debía de ponerme algo porque en el auto en el que viajaba se quedó con mis maletas! Después tomé la chaqueta de cuero de Kirk que estaba sobre el sillón de su habitación y saqué la cabeza por la ventana; era evidente de que Jim estaba en el techo, su mismo olor me lo estaba indicando. Salí por la ventana cuidadosamente y sigilosa, no debía hacer ruido si quería que Kirk siguiese dormido. Después subí por una angosta escalera de metal que me llevaría hasta el techo, los tubos de metal estaban helados y sentía como me quemaba la piel de las manos, el viento se hizo más fuerte a tal grado que mi cabello me impedía ver donde pisaba. Cuando llegué a techo, miré la silueta de un hombre que estaba de espaldas, con una gabardina negra, cruzado de brazos, alto y su melena negra se agitaba fuertemente con el viento, cuando el hombre se giró me di cuenta de quien era.
-¡Jim!-exclamé sonriendo
Jim se giró y pude ver que su cara no estaba cubierta por esa máscara de bufón asiático. Pero aún así sus ojos verdes me seguían mostrando esa infelicidad que sentía Jim, me acerqué rápidamente a él y me detuve a unos cuantos centímetros de su cuerpo. Aún seguía cruzado de brazos y mirando a otro lado.
-¿Qué haces por aquí? Creí que no querías volver a verme-
-Es lo que haré peor he venido a verte una última vez-suspiró
-¿A qué te refieres?-pregunté borrando mi sonrisa
-No lo entenderías, es mejor que me vaya de tu vida para que puedas vivir tranquilamente con Kirk-sonrío un poco
-Pero Jim ¡Yo te quiero como el hermano mayor que Julián no supo ser!-
-Es suficiente Cali, quiero que seas feliz con Kirk y que ambos pueden formar esa familia que tanto anhelas-
-Y lo haré pero no te puedes alejar de mí…Jim, por favor-quise tomar su mano
-¡No!-quitó su mano-Entiende que no, solamente quise verte una vez más antes de…antes de partir-Jim me miró a los ojos
-No te entiendo Root, creí que eras diferente a Drew pero veo que me equivoqué ¡Actúas como si verme o estar conmigo fuera un pecado!-exclamé
-¡Y lo es!-respondió-¡Mi pecado es haberme enamorado ciegamente de ti sabiendo que tu corazón, tu alma y tu cuerpo ya es de alguien más!-gruñó
-Entonces ¿Por qué te vas?-repliqué
-No es algo que yo haya decidido, mi corazón me lo ordenó y tengo que obedecerle, se feliz con Kirk…eso me hará feliz donde quiera que me encuentre. Hasta nunca, Cali-
Kirk retrocedió unos cuantos pasos y saltó al vacío pero al asomarme no vi el cuerpo cayendo ni nada. El aroma había desaparecido completamente, como si lo que hubiera visto y olido hubiera sido producto de mi imaginación. Jim Root se fue de mi vida y eso no era lo que quería, me había encariñado con él a tal punto de comenzar a quererlo como un hermano y ahora se fue. ¿Por qué me dijo todo esto? Hablaba como si nunca más me volvería a ver.
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