Jason seguía inconsciente y sabía de antemano que lo seguiría, de perdido por unas horas más; ni moviéndolo o hablándole reaccionaría. Solté su mano y me levanté, ahora no sabía que hacer, en esta casa estaríamos seguros los seis pero ahora mi preocupación era James hacía Mel y Lars, estaba segura en un noventa por ciento que James debe de estar agonizando de tristeza por dentro y que en cualquier momento el ataque ira directo hacía Lars. Me crucé de brazos y Kirk me abrazó por detrás apoyando su barbilla en mi hombro derecho, se que él estaba preocupado y más por mi comportamiento.
-Cali, yo se que estás haciendo todo lo que esta en tus manos pero tienes que aceptar que lo que le pasa a James ya no esta en tus manos, sino...en las manos de Mel...en su corazón y ella decide que hace bien o que hace mal-
-Lo se, estoy haciendo más de lo que se me esta permitido-
-Por favor, y promételo...ven a descansar unos momentos conmigo, después cenaremos y veremos como sigue Jason, por favor Cali, después no tendrás fuerzas para nada-
Kirk tenía razón, por más terca que fuera, ya casi no tenía fuerzas. Encima alimenté a Kirk con mi sangre, necesitaba recuperar eso que me faltaba, asentí con la cabeza y él me besó. Lars nos vio y nos hizo una seña de despedida. Salimos y cerramos la puerta, creo que Kirk sabía donde nos quedaríamos aunque no nos lo hayan dicho, mi débilidad comenzaba a mostrarse e inesperadamente casi caigo al suelo pero él me alcanzó y me cargó, recargué mi cabeza en su hombro. Kirk comenzaba a preocuparse más por mí, jamás me había puesto así; llegamos a una puerta y Kirk la golpeo con el pie, cuando se abrió...vi que la habitación estaba a oscuras, las ventanas estaban cerradas y extrañamante, ese lugar no olía a vampiro...como que sabían que vendríamos.
-Bueno, este lugar será muy agradable para mí-dijo felizmente el lobo
Kirk entró y me dejó en la cama, después se acercó a unas lámparas y las encendió; la habitación era realmente hermosa y muy acogedora. Kirk cerró la puerta y se sentó en el borde de la cama viéndome.
-Como estoy aquí, te será dificil de escaparte...así que, princesa...esta usted resignada a quedarse con su fiel amante que no la va a soltar mientras dormimos-rió Kirk y se acercó a mí
Su frase me dio risa, una risa que le gusta tanto...se acoastó encima de mí pero sosteniéndose con la fuerza de sus brazos. Me vio fijamente a los ojos y después me besó, sólo como Kirk lo sabe hacer, rodeé su cuello con mis brazos y creí que se dejaría caer sobre mí pero se dejó caer al lado, así lo solté y después lo abracé para apoyar mi oído en su pecho.
-Cali, contigo me gustaría estar por siempre y poder tener una familia, tal vez solamente uno...-
-¿Un bebe? ¡Kirk! Tener un bebe sería fantástico pero tener dos, me harías la loba más feliz del mundo-lo abracé más
-Sería un padre realmente cariñoso, eso te lo aseguro-
-Lo sé, vas a ser un padre que no querrá ni que su hija tenga novio-reí
-Si es una niña, odiaré a sus novios, no quiero que nadie lastime a mi princesa-
-¿Y yo?-
-Tu eres mi mayor reina-rió
-Kirk...-
Sonreí ante todas las cosas que Kirk me dijo y que sabía de antemano serían cumplidas. Sin poder decirle algo más, así como estábamos abrazados, me quedé dormida. Volví a dormir como aquella vez que lloré en sus brazos y el aseguró estar siempre conmigo aunque diera su vida. Su calor y amor eran todo lo que necesitaba para recuperar fuerzas, dormí tan bien que sentí que habia sido demasiado; desperté y Kirk seguía profundamente dormido. Sin hacer algún movimiento brusco me levanté, lo iba a despertar de la mejor forma pero escuché pisadas con una pequeña rápidez...James. Abrí la puerta y en el pasillo se encontraba James y Mel; él aún mostraba una gran tristeza y con sus manos en sus bolsillos no dejó de verla, mientras ella le decía que su hermano se comenzaba a recuperar y que ya no tardaba en reaccionar.
-Mel, ¿Podemos hablar afuera?-preguntó James suspirando
-Claro-
James y Mel iban directo a la salida, salí de la habitación y cerca estaba una ventana, saldría por ahí para ver que era lo que le diría James a Mel y, sobre todo, que no la forzara a nada. Salté por la ventana y me escondí entre los arbustos; a unos cuantos metros de mí, se encontraba James y frente a él, Mel.
-¿Pasa algo?-preguntó
-Dime...exactamente ¿Qué relación tienes con Lars?-preguntó James seriamente
-Amistad, soy quien lo transformó en vampiro y soy su...-
-¡No quiero escuchar esa palabra!-James la calló
-James, ¿Qué te pasa?-Mel se alejó un poco
-En un principio entendí que tu corazón eligió a Lars pero ahora no estoy conformé, yo quiero tu corazón, tu amor...yo te quiero a ti, Mel-dijo James acercándose a ella
-No te acerques más, gritaré y Lars vendrá-gruñó Mel
-Lars es un debilucho que no puede contra mí, soy mucho mayor que él-
-Basta James, si realmente me amas...déjame ir-
-"Si lo amas déjalo ir, si regresa es tuyo sino, nunca lo fue" ¡Estúpida frase!-
-Yo amo a Lars, como no tienes idea...James, tu...eres mi amigo, alguien quien siempre estará conmigo en buenas y malas-
-¡Pero entiendes que yo te amo más!-
James comenzaba a perder la razón a causa de su obsesión amorosa por la vampira hermana de Jason, si Lars se entera de esto, una pelea inescesaria se desatará y uno de los dos puede morir pero quien más sufrirá será Mel, ella no soportará ver como los dos se matan entre si...
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