[De vuelta a la realidad]
Quité la mano rápidamente y traté de razonar muy bien todo lo que vi ¿Habrá pasado eso? Lo sentí tan real, aquello me dio un poco de escalofríos y me obligó a llevarme ambas manos a la cabeza, solamente para poder sacarme un poco esto que había vivido. Sentí, de nueva cuenta, las manos heladas de la vampira menor y rápidamente la aparté, levantándome, cosa que sorprendió a los muchachos.
-¿Estás bien?-preguntó James desconcertado
-¿Yo?... ¡Claro! Es solo que…no, no es nada-me volví a sentar
Sentí todas las miradas de mis amigos sobre mi cuerpo, pero yo no podía olvidar lo que vi. Así que solamente trataría de pensar en otra cosa.
-Lo siento, en serio no fue nada-me eché el cabello atrás de la oreja y sonreí nerviosa
-De seguro tienes hambre-Jason seguía, también, desconcertado
-Si, ¡Es eso!-exclamé
-Bueno, chicos vamos por la comida y dejemos a Cali y Mel solas unos momentos-Lars se levantó
-Ahorita venimos, amor-me dijo Kirk
Los cuatro hombres se dirigieron al buffet que los esperaba en medio de aquella enorme habitación. Cuando vi que estaban lejos, me acerqué un poco más a Mel y la vi a los ojos, quería que me dijera la verdad.
-Mel…dime que anoche te acostaste con Lars-
-¿De que hablas?-frunció el ceño como ofendida
-¿Te acostaste o no con el danés?-
-¿Por qué habría de responderte?-se molestó
-En el momento en el que tocaste mis manos, vi todo, sentí todo, oí todo…-
-¿Cómo…?-entrecerró los ojos
-No lo sé, pero viví lo que anoche viviste con Lars-
-Bueno, si, lo hice pero por favor no…-
-¡Ha estas alturas tu hermano ya debe de saber!-exclamé en voz baja
Dejamos de hablar, la verdad estaba muy consternada por lo que vi pero eso ya pasó y no debía de importarme tanto. Debería de importarme más que le diría a los muchachos para poder llegar hasta Jim. ¿Estará bien? Ojalá que esta vez acepte verme, entiendo ahora las razones por las que se limitó a verme y no dudo que me vuelva a poner los mismos pretextos en nuestro próximo encuentro.
-En algo tenemos razón-hice una pausa-También quiero ir a ver a Jim-
-¿Por qué?-
-Es una larga historia pero en resumen, Reider atacó a Jim al punto de dejarlo lo bastante mal herido como para…-
-¿Cómo para que?-Mel estaba un poco preocupada
-Tú sabes…como para matarlo-
Mel gimió de sorpresa y se llevó la mano a la boca, aquellos que le conté era fuerte pero más fuerte fue el haberlo visto mientras era azotado. El recuerda era doloroso más debía importarme que siguiera vivo gracias a Dios, en este caso. Crucé los brazos sobre la mesa y apoyé la barbilla, miré la nada. Estaba triste, más por la forma ciega en que Jim se entregó a Reider. No me di cuenta cuando llegó Kirk con la comida pero en cuanto la puso en la mesa, me sobresalté.
-¿Estás bien?-preguntó Kirk
-Si, es solo que tengo un poco de sueño-la misma mentira siempre ¿Algún día me cansaré de repetirla?
-Siempre tienes sueño-dijo Lars
-Últimamente lo tengo más, todas las preocupaciones están ahogándome-acerqué el plato a mí
-Pues “desahógate” y tranquilízate, ya estamos con ustedes, así que no tienes que seguir cargando preocupaciones…salvo las de un posible bebé próximamente-dijo James
Kirk estaba bebiendo jugo y en el momento de escuchar la última palabra, escupió el jugo en la cara de James, él rubio se bañó todo por así decirlo y las risas rápidamente se hicieron presentes, más en mí. Y yo debía de ser la preocupada pero no, Jason apoyó la frente en la mesa y golpeó levemente la mesa a carcajadas, Lars y Mel también…mientras tanto James se limitaba a ver a Kirk; Kirk, bueno, aún se estaba ahogando con ese jugo de naranja. Fue un momento muy cómico, no paraba de reír…hasta que James me vio con sus enrojecidos ojos.
-Lo siento James, perdóname en serio…no quería hacerlo pero tú tuviste la culpa-lo miró Kirk
-¿Yo? Lo mío era juego y tu casi te mueres con jugo ¿Qué será de ti cuando Cali te de tu primer hueso?-se burló el rubio
-Tan siquiera es más divertido mordisquear un hueso a verte parado ahí como un espantapájaros-se burló Kirk
-¿”Espantapájaros”?-James abrió más los ojos, después lo entrecerró-Mira muchacho, tengo más experiencia que tú…-
-En pocas palabras, ya estas viejo-
-¡Te voy a matar, pequeño demonio!-
Antes de que James lo tomara por el cuello (a la forma Homero-Bart) Jason tomó a James del cuello de la camisa y lo volvió a sentar en la silla, después dejamos de reír y ahora vimos a un enojado Newsted.
-Señores compórtense, no estamos para juegos-
-¡Vamos Jass! Hace mucho que no reímos así-dijo Lars
-Es suficiente, por favor, ahora solo comamos-dijo Jason tomando un cuchillo y un tenedor
-Ahora ya se dieron cuenta quien es el viejo-dijo James entre dientes
-James-Jason dejó los cubiertos
-Perdón-rió nerviosamente el rubio
-Si se fijaron, los dos discutieron por cosas sin sentido-rió Mel
-Mel…-Jason gruñó
-Ya Jason, no seas amargado ¡Admite que te gusto esto!-seguí riendo
-Es urgente que Jass consiga una novia si no lo perderemos-llegó James a tal conclusión
Jason nos ignoró a todos los que estábamos en la mesa y comenzó a comer un poco enojado, cortando los hot cakes con tan rápidos que en un momento ya eran cuadritos; nosotros seguíamos conversando, Kirk solamente se empeñaba en comer el pan tostado con mantequilla, los hot cakes, el tocino, los huevos fritos…era bastante comida la que trajo para los dos.
-Oye Jason, no sabía que los vampiros comían dulce-dijo Kirk
-Kirk, Kirk, Kirk…detesto el dulce pero tengo hambre y no volveré a tomar sangre hasta que lleguemos a San Francisco, el dulce me dará energía-respondió Jason
Seguimos comiendo tranquilamente, entre risas y palabras. Pero yo me volví a sumir en mis pensamientos, recordando con tanto cariño a Jim ¡Ya quería ver sus ojos verdes! Me moría de ganas. Cuando dejamos de comer, de subir las maletas a la camioneta y de que Lars pagara el hotel, emprendimos el camino a San Francisco. Creo que hubiese sido mejor irnos en un avión, no podíamos perder tiempo.
Kirk iba a conducir y yo iría a su lado, mientras que los cuatro vampiros iban atrás protegiéndose de los rayos del sol. Cuando subimos a la camioneta, Kirk hizo rugir el motor de la camioneta y después emprendimos el viaje regreso a San Francisco. Nos adentramos al corazón de Edmonton, viendo a los humanos pasear tranquilamente sin ningún problema ¿Cómo es que ellos están tan tranquilos? Solo con sus simples problemas de humanos. Mientras que nosotros tenemos que preocuparnos por nuestras vidas.
Kirk iba como sino llevara prisa, es ahí donde entramos a la calle donde vi por primera vez a Jim, me puse un poco inquieta y al momento me senté bien, estando atenta a todos los transeúntes, uno de ellos podría ser un Thit y era urgente ver a Jim.
-¿Por qué pasamos por aquí?-preguntó James
-Hay un atajo, por aquí saldremos a la carretera hacía E.U.A.-dijo Kirk
-No…-susurró Mel, un susurro que apenas pude escuchar
-¿Por qué no?-preguntó Kirk
-Joey…-
Era como si Mel estuviese en transe, pensando solamente en aquel Thit. ¿Y si Joey la estaba manipulando? No quería pensar tal acto pero es lo más probable, Mel estaba tan callada. Me giré para verla y su cabeza estaba agachada, viendo la nada. En ese preciso momento, Kirk pasó por las calles que Jim me había indicado aquella primera vez, cuando pasamos por el callejón…
-¡Detente!-exclamé
Kirk pisó a fondo el freno y la camioneta hizo un chillido con las llantas, deteniéndose de golpe frente al callejón oscuro. Me bajé de la camioneta y Mel también, tomó mi mano apretándola. Las dos sabíamos que posiblemente, Drew estaría ahí, oculto, preparando una pequeña venganza contra nosotros aunque en el aire no había olor que no fuera el de nosotros. Nos adentramos en el oscuro, hubo algo que nos asusto y fue una enorme rata que pasó frente a nosotras, después seguimos avanzando lentamente…pero esta vez, con Metallica a nuestras espaldas, también vigilando que nadie se nos apareciera por sorpresa.
Aquel lugar tenía una fuerte esencia pura ¡Estábamos cerca! Pero había un problema, no sabía como abrir esa puerta.
-¿Qué hay en este lugar para que hayas detenido nuestro camino?-Jason parecía impaciente
-Los Thit…-dije
-¿Y que quieres ver de esos raros?-preguntó Lars
-Jim esta malherido…-suspiró Mel-Puedo presentirlo, por fortuna no agonizó de dolor-
-Jim…-suspiré
-Kirk, búscate otra loba-rió James
-Cali ¿Por qué tanto interés en Jim?-preguntó Kirk con un poco de odio
-Reider lo masacró a latigazos, me siento culpable porque Jim creyó que si se entregaba…ellos me dejarían en paz-aún me sentía culpable
-Eso solamente lo haría alguien que se volvió loco con el mismo amor-
-Así es, Jim esta ciegamente enamorado de mí-respondí sin mirarlo
-¡¿Y tienes el descaro de aceptarlo?!-el lobo se enojó
-¡Basta!-me detuve y me giré a verlo, soltando a Mel-¡Me siento culpable, quiero verlo, quiero agradecerle el que me haya llevado hasta ti! Dudas de mí como si no me conocieras, como si lo que pasó anoche no te importara-bajé la cabeza y me calmé un poco-Iré a ver a Jim…te guste o no-
Volví a darle la espalda y avancé, sola. Era increíble que Kirk dudara de mí yo que lloré más de una vez por él. Que pasé tantas malas cosas. Maldición…
Todos nos detuvimos y delante de nosotros apareció esa puerta que vimos la primera vez que Jim nos llevó con ellos, la puerta tenía las orillas iluminadas y esa energía tan divina se sentía en mi piel, como si me estuviera abrazando. La puerta se abrió sola, haciendo que la luz fuera muy fuerte, tan fuerte que me cubrí los ojos ¡Aquello me dejaba ciega si no me cubría los ojos! Después de que el destello cesó, ahí estaba todo…justo como lo recordaba. Pero esta vez, esa habitación era ocupada por Drew, quien estaba sentado en el sillón viendo el intenso fuego, se veía tranquilo, incapaz de hacerle daño a alguien. Incluso, cuando sus ojos se posaron en mí, solamente una sonrisa se dibujo en su rostro; una sonrisa sincera. Todos entramos y la puerta desapareció detrás de nosotros.
-¿Qué hacen aquí?-preguntó serenamente Drew
-Yo solamente vengo con ellos-Kirk se cruzó de brazos, molesto
-¿Dónde esta Jim?-pregunté ignorando a Kirk
-Él esta con Joey-Drew me dio la espalda
-Tienes que dejarme verlo-me adelanté un paso
-¿Por qué habría de hacerlo? ¡Fue tu culpa él que haya llegado así!-exclamó Drew al momento que se giró a verme
-Yo no sabía…-
-No vengas a hacerte la inocente, Root estaba enamorado de ti y por ti se entregó, casi muere… ¡Eres una maldita!-gritó el lobo
-¡No sabes nada! ¡Quiero a Root más no lo amo, lo considero el hermano que nunca pude tener! ¡El hermano que Julián no supo ser!-me solté en llanto y empujé a Drew
Era increíble las cosas que me estaban pasando en estos momentos, seguí llorando en silencio, sintiendo como las lágrimas rodaban por mi mejilla y como la desesperación aumentaba dentro de mí. Por unos instantes no pude evitar pensar solamente en Jim. Me limpié la cara con ambas manos y después me giré para ver a Drew, mirarlo de una forma despreciable, ocultando el más mínimo de mis sentimientos que me estaban debilitando poco a poco.
-Me vas a dejar ver a Jim ¿Si o no?-respiré profundo
-Te dije que no, más vale que se vayan si no quieren que…-
-¿Sino qué?-
En ese momento apareció Dave en una esquina, con un pantalón y camisa negros, tenía unos lentes de sol que colgaban de su camisa un poco abierta del cuello. Su mirada estaba como si no hubiese dormido bien y se fijaba en Drew, en aquel lobo tan rencoroso.
-Cali, sabíamos que llegarías-Dave bostezó
-Dave ¿Dónde esta Jim? Por favor, dime-me acerqué a Dave y casi caí en sus brazos
-Ven conmigo-
Dave me rodeo los hombros y me condujo a una puerta que había aparecido detrás de nosotros, esta se abrió sola y antes de ingresar…lancé una última mirada a Kirk, su expresión de decepción y de enojo era tan fuerte y a la vez evidente, me sentía triste más porque Kirk dudaba de mí. Me dolía tanto en el alma, como si alguien me desgarrara con el simple sentimiento; me giré y Mustaine y yo entramos, la habitación estaba oscura y solamente era iluminada con una vela pequeña, la vela estaba sobre una mesita pequeña y al lado de la mesa estaba la cama donde Jim yacía acostado boca abajo, su espalda cubierta con pequeñas vendas manchadas de sangre, su rostro cubierto por su corta cabellera y sus manos aferradas a la sábana…así fue como en un determinado momento me lo llegué a imaginar. Miré a Dave, casi preguntándole si podía acercarme a él; Dave asintió con la cabeza y rápidamente me acerqué, me hinqué al lado de Jim, tomé su mano. Moví un poco su cabello para poder ver sus ojos, estaba consciente…mirándome serenamente como si lo que le pasó fue algo normal, su vista era tan enigmática y me provocaba una paz, esa paz que muy pocas veces logro tener en mi cuerpo. Dave salió sin hacer ruido y dejó la puerta medio abierta, seguí mirando al Thit, contemplándolo, tratando de entender porque rayos se entregó.
-¿Por qué regresaste?-preguntó con un hilo de voz
-Tenía que volver a verte, agradecerte lo que has hecho por mí…-
-Tenía que hacerlo, es mi deber…-
-Jim, por favor ¿Por qué le creíste a Reider?-
-¿Cómo…?-
-Te seguí, se que te agredieron, se que lo hiciste por mí pero ¡No debiste de haberlo hecho!-exclamé en voz baja
-Cali, por favor, deja tus regaños para después ¡Lo hice por el mismo maldito amor que siento por ti! No tenía alternativa, mi mismo corazón me empujó a hacerlo y él…me dijo que debía alejarte de mí ¡Así te olvidaría, tengo que aceptarlo eres de Kirk!-
-Aún así no debiste, Reider es un maldito más que los que mataron a Jesús-gruñí
-Fue mi problema Cali, déjame ¡Algún día me daré cuenta de lo que hice! Deberías de preocuparte más por tu Kirk…-
-Lo hago pero ahora…-
-Estás enojada con él y viceversa, lo sé…no quiero que por mi culpa, ustedes dos terminen menos ahora que tú…que tú…hay vida dentro de ti-
-¡Que cosas dices! Por favor Jim…-dije en tono burlón
-Se que apenas fue anoche pero yo puedo sentir como aquel regalo de Dios esta dentro de ti-me sonrió
-Jim…-me alejé de ahí para quedar frente a la cama
-Te adelantaste Cali, te entregaste profundamente enamorada a Hammett en un momento que no era el correcto-borró su sonrisa
-Recupérate pronto, te necesito a mi lado como no tienes una idea-cambié de tema
-Habla con Kirk, solucionen este problema-Jim siguió insistiendo en ese tema
-Jim ¡No! No estoy esperando ¡No digas cosas que no son!-me puse nerviosa
-Vas a estar bien, yo lo sé…-
-Oh por favor, deja de decirme eso…-me llevé las manos a la cabeza
-Entiende Cali, habla con Kirk no pueden estar distanciados…esperas un bebé de él, vas a tener que cuidarte mucho ¡¿Entiendes eso?! No puedes volver a cometer el mismo error otra vez-dijo Jim ya molesto
-¡Jim! No puedo decirle ¡No podré tener mi venganza! Necesito vengarme de Reider, de mi hermano ¡Hacerles sufrir lo que ellos me hicieron sufrir! Ya debo de dejar de lamerme las heridas y sacar las garras como loba que soy-miré a Jim
-Lo harás pero no como quieres, será de otra forma y si tú no le dices a Kirk…yo me encargaré de que se enteré-se sentó en el borde de la cama
-No lo harías-mi expresión cambió a estar desconcertada
-No dudes de un Thit-
-¡No lo hagas!-exclamé y me acerqué a él
-Díselo, merece saberlo como progenitor de esa criatura-Jim señaló mi vientre
-Lo haré cuando encuentre el momento indicado-lo miré a los ojos
-Me parece perfecto, pero sino lo haces yo personalmente lo haré…ahora déjame, quiero estar solo-
-¡Maldición!-exclamé y salí de la habitación
La puerta se cerró sola detrás de mí, cruzada de brazos y molesta no supe que hacer en ese momento ¿Será cierto que estoy embarazada? No podía ser cierto. Nada me haría más feliz que tener un bebé peor no en estos momentos, no ahora que la verdadera guerra ha comenzado. Miré hacía el frente, ahí estaba aún Kirk ahora a un escaso metro de mí, mirándome ahora desconcertado…preocupado, su expresión, jamás la había visto. No recuerdo muchas cosas, solo que en ese momento todo comenzó a dar vueltas y que después me encontraba en el suelo, no supe que fue de mí porque cerré los ojos y dormí…