5/13/2011

Momento Inesperado

[De vuelta a la realidad]
Quité la mano rápidamente y traté de razonar muy bien todo lo que vi ¿Habrá pasado eso? Lo sentí tan real, aquello me dio un poco de escalofríos y me obligó a llevarme ambas manos a la cabeza, solamente para poder sacarme un poco esto que había vivido. Sentí, de nueva cuenta, las manos heladas de la vampira menor y rápidamente la aparté, levantándome, cosa que sorprendió a los muchachos.

-¿Estás bien?-preguntó James desconcertado
-¿Yo?... ¡Claro! Es solo que…no, no es nada-me volví a sentar

Sentí todas las miradas de mis amigos sobre mi cuerpo, pero yo no podía olvidar lo que vi. Así que solamente trataría de pensar en otra cosa.

-Lo siento, en serio no fue nada-me eché el cabello atrás de la oreja y sonreí nerviosa
-De seguro tienes hambre-Jason seguía, también, desconcertado
-Si, ¡Es eso!-exclamé
-Bueno, chicos vamos por la comida y dejemos a Cali y Mel solas unos momentos-Lars se levantó
-Ahorita venimos, amor-me dijo Kirk

Los cuatro hombres se dirigieron al buffet que los esperaba en medio de aquella enorme habitación. Cuando vi que estaban lejos, me acerqué un poco más a Mel y la vi a los ojos, quería que me dijera la verdad.

-Mel…dime que anoche te acostaste con Lars-
-¿De que hablas?-frunció el ceño como ofendida
-¿Te acostaste o no con el danés?-
-¿Por qué habría de responderte?-se molestó
-En el momento en el que tocaste mis manos, vi todo, sentí todo, oí todo…-
-¿Cómo…?-entrecerró los ojos
-No lo sé, pero viví lo que anoche viviste con Lars-
-Bueno, si, lo hice pero por favor no…-
-¡Ha estas alturas tu hermano ya debe de saber!-exclamé en voz baja

Dejamos de hablar, la verdad estaba muy consternada por lo que vi pero eso ya pasó y no debía de importarme tanto. Debería de importarme más que le diría a los muchachos para poder llegar hasta Jim. ¿Estará bien? Ojalá que esta vez acepte verme, entiendo ahora las razones por las que se limitó a verme y no dudo que me vuelva a poner los mismos pretextos en nuestro próximo encuentro.

-En algo tenemos razón-hice una pausa-También quiero ir a ver a Jim-
-¿Por qué?-
-Es una larga historia pero en resumen, Reider atacó a Jim al punto de dejarlo lo bastante mal herido como para…-
-¿Cómo para que?-Mel estaba un poco preocupada
-Tú sabes…como para matarlo-

Mel gimió de sorpresa y se llevó la mano a la boca, aquellos que le conté era fuerte pero más fuerte fue el haberlo visto mientras era azotado. El recuerda era doloroso más debía importarme que siguiera vivo gracias a Dios, en este caso. Crucé los brazos sobre la mesa y apoyé la barbilla, miré la nada. Estaba triste, más por la forma ciega en que Jim se entregó a Reider. No me di cuenta cuando llegó Kirk con la comida pero en cuanto la puso en la mesa, me sobresalté.

-¿Estás bien?-preguntó Kirk
-Si, es solo que tengo un poco de sueño-la misma mentira siempre ¿Algún día me cansaré de repetirla?
-Siempre tienes sueño-dijo Lars
-Últimamente lo tengo más, todas las preocupaciones están ahogándome-acerqué el plato a mí
-Pues “desahógate” y tranquilízate, ya estamos con ustedes, así que no tienes que seguir cargando preocupaciones…salvo las de un posible bebé próximamente-dijo James

Kirk estaba bebiendo jugo y en el momento de escuchar la última palabra, escupió el jugo en la cara de James, él rubio se bañó todo por así decirlo y las risas rápidamente se hicieron presentes, más en mí. Y yo debía de ser la preocupada pero no, Jason apoyó la frente en la mesa y golpeó levemente la mesa a carcajadas, Lars y Mel también…mientras tanto James se limitaba a ver a Kirk; Kirk, bueno, aún se estaba ahogando con ese jugo de naranja. Fue un momento muy cómico, no paraba de reír…hasta que James me vio con sus enrojecidos ojos.

-Lo siento James, perdóname en serio…no quería hacerlo pero tú tuviste la culpa-lo miró Kirk
-¿Yo? Lo mío era juego y tu casi te mueres con jugo ¿Qué será de ti cuando Cali te de tu primer hueso?-se burló el rubio
-Tan siquiera es más divertido mordisquear un hueso a verte parado ahí como un espantapájaros-se burló Kirk
-¿”Espantapájaros”?-James abrió más los ojos, después lo entrecerró-Mira muchacho, tengo más experiencia que tú…-
-En pocas palabras, ya estas viejo-
-¡Te voy a matar, pequeño demonio!-

Antes de que James lo tomara por el cuello (a la forma Homero-Bart) Jason tomó a James del cuello de la camisa y lo volvió a sentar en la silla, después dejamos de reír y ahora vimos a un enojado Newsted.

-Señores compórtense, no estamos para juegos-
-¡Vamos Jass! Hace mucho que no reímos así-dijo Lars
-Es suficiente, por favor, ahora solo comamos-dijo Jason tomando un cuchillo y un tenedor
-Ahora ya se dieron cuenta quien es el viejo-dijo James entre dientes
-James-Jason dejó los cubiertos
-Perdón-rió nerviosamente el rubio
-Si se fijaron, los dos discutieron por cosas sin sentido-rió Mel
-Mel…-Jason gruñó
-Ya Jason, no seas amargado ¡Admite que te gusto esto!-seguí riendo
-Es urgente que Jass consiga una novia si no lo perderemos-llegó James a tal conclusión

Jason nos ignoró a todos los que estábamos en la mesa y comenzó a comer un poco enojado, cortando los hot cakes con tan rápidos que en un momento ya eran cuadritos; nosotros seguíamos conversando, Kirk solamente se empeñaba en comer el pan tostado con mantequilla, los hot cakes, el tocino, los huevos fritos…era bastante comida la que trajo para los dos.

-Oye Jason, no sabía que los vampiros comían dulce-dijo Kirk
-Kirk, Kirk, Kirk…detesto el dulce pero tengo hambre y no volveré a tomar sangre hasta que lleguemos a San Francisco, el dulce me dará energía-respondió Jason

Seguimos comiendo tranquilamente, entre risas y palabras. Pero yo me volví a sumir en mis pensamientos, recordando con tanto cariño a Jim ¡Ya quería ver sus ojos verdes! Me moría de ganas. Cuando dejamos de comer, de subir las maletas a la camioneta y de que Lars pagara el hotel, emprendimos el camino a San Francisco. Creo que hubiese sido mejor irnos en un avión, no podíamos perder tiempo.
Kirk iba a conducir y yo iría a su lado, mientras que los cuatro vampiros iban atrás protegiéndose de los rayos del sol. Cuando subimos a la camioneta, Kirk hizo rugir el motor de la camioneta y después emprendimos el viaje regreso a San Francisco. Nos adentramos al corazón de Edmonton, viendo a los humanos pasear tranquilamente sin ningún problema ¿Cómo es que ellos están tan tranquilos? Solo con sus simples problemas de humanos. Mientras que nosotros tenemos que preocuparnos por nuestras vidas.
Kirk iba como sino llevara prisa, es ahí donde entramos a la calle donde vi por primera vez a Jim, me puse un poco inquieta y al momento me senté bien, estando atenta a todos los transeúntes, uno de ellos podría ser un Thit y era urgente ver a Jim.

-¿Por qué pasamos por aquí?-preguntó James
-Hay un atajo, por aquí saldremos a la carretera hacía E.U.A.-dijo Kirk
-No…-susurró Mel, un susurro que apenas pude escuchar
-¿Por qué no?-preguntó Kirk
-Joey…-

Era como si Mel estuviese en transe, pensando solamente en aquel Thit. ¿Y si Joey la estaba manipulando? No quería pensar tal acto pero es lo más probable, Mel estaba tan callada. Me giré para verla y su cabeza estaba agachada, viendo la nada. En ese preciso momento, Kirk pasó por las calles que Jim me había indicado aquella primera vez, cuando pasamos por el callejón…

-¡Detente!-exclamé

Kirk pisó a fondo el freno y la camioneta hizo un chillido con las llantas, deteniéndose de golpe frente al callejón oscuro. Me bajé de la camioneta y Mel también, tomó mi mano apretándola. Las dos sabíamos que posiblemente, Drew estaría ahí, oculto, preparando una pequeña venganza contra nosotros aunque en el aire no había olor que no fuera el de nosotros. Nos adentramos en el oscuro, hubo algo que nos asusto y fue una enorme rata que pasó frente a nosotras, después seguimos avanzando lentamente…pero esta vez, con Metallica a nuestras espaldas, también vigilando que nadie se nos apareciera por sorpresa.
Aquel lugar tenía una fuerte esencia pura ¡Estábamos cerca! Pero había un problema, no sabía como abrir esa puerta.

-¿Qué hay en este lugar para que hayas detenido nuestro camino?-Jason parecía impaciente
-Los Thit…-dije
-¿Y que quieres ver de esos raros?-preguntó Lars
-Jim esta malherido…-suspiró Mel-Puedo presentirlo, por fortuna no agonizó de dolor-
-Jim…-suspiré
-Kirk, búscate otra loba-rió James
-Cali ¿Por qué tanto interés en Jim?-preguntó Kirk con un poco de odio
-Reider lo masacró a latigazos, me siento culpable porque Jim creyó que si se entregaba…ellos me dejarían en paz-aún me sentía culpable
-Eso solamente lo haría alguien que se volvió loco con el mismo amor-
-Así es, Jim esta ciegamente enamorado de mí-respondí sin mirarlo
-¡¿Y tienes el descaro de aceptarlo?!-el lobo se enojó
-¡Basta!-me detuve y me giré a verlo, soltando a Mel-¡Me siento culpable, quiero verlo, quiero agradecerle el que me haya llevado hasta ti! Dudas de mí como si no me conocieras, como si lo que pasó anoche no te importara-bajé la cabeza y me calmé un poco-Iré a ver a Jim…te guste o no-

Volví a darle la espalda y avancé, sola. Era increíble que Kirk dudara de mí yo que lloré más de una vez por él. Que pasé tantas malas cosas. Maldición…
Todos nos detuvimos y delante de nosotros apareció esa puerta que vimos la primera vez que Jim nos llevó con ellos, la puerta tenía las orillas iluminadas y esa energía tan divina se sentía en mi piel, como si me estuviera abrazando. La puerta se abrió sola, haciendo que la luz fuera muy fuerte, tan fuerte que me cubrí los ojos ¡Aquello me dejaba ciega si no me cubría los ojos! Después de que el destello cesó, ahí estaba todo…justo como lo recordaba. Pero esta vez, esa habitación era ocupada por Drew, quien estaba sentado en el sillón viendo el intenso fuego, se veía tranquilo, incapaz de hacerle daño a alguien. Incluso, cuando sus ojos se posaron en mí, solamente una sonrisa se dibujo en su rostro; una sonrisa sincera. Todos entramos y la puerta desapareció detrás de nosotros.

-¿Qué hacen aquí?-preguntó serenamente Drew
-Yo solamente vengo con ellos-Kirk se cruzó de brazos, molesto
-¿Dónde esta Jim?-pregunté ignorando a Kirk
-Él esta con Joey-Drew me dio la espalda
-Tienes que dejarme verlo-me adelanté un paso
-¿Por qué habría de hacerlo? ¡Fue tu culpa él que haya llegado así!-exclamó Drew al momento que se giró a verme
-Yo no sabía…-
-No vengas a hacerte la inocente, Root estaba enamorado de ti y por ti se entregó, casi muere… ¡Eres una maldita!-gritó el lobo
-¡No sabes nada! ¡Quiero a Root más no lo amo, lo considero el hermano que nunca pude tener! ¡El hermano que Julián no supo ser!-me solté en llanto y empujé a Drew

Era increíble las cosas que me estaban pasando en estos momentos, seguí llorando en silencio, sintiendo como las lágrimas rodaban por mi mejilla y como la desesperación aumentaba dentro de mí. Por unos instantes no pude evitar pensar solamente en Jim. Me limpié la cara con ambas manos y después me giré para ver a Drew, mirarlo de una forma despreciable, ocultando el más mínimo de mis sentimientos que me estaban debilitando poco a poco.

-Me vas a dejar ver a Jim ¿Si o no?-respiré profundo
-Te dije que no, más vale que se vayan si no quieren que…-
-¿Sino qué?-

En ese momento apareció Dave en una esquina, con un pantalón y camisa negros, tenía unos lentes de sol que colgaban de su camisa un poco abierta del cuello. Su mirada estaba como si no hubiese dormido bien y se fijaba en Drew, en aquel lobo tan rencoroso.

-Cali, sabíamos que llegarías-Dave bostezó
-Dave ¿Dónde esta Jim? Por favor, dime-me acerqué a Dave y casi caí en sus brazos
-Ven conmigo-

Dave me rodeo los hombros y me condujo a una puerta que había aparecido detrás de nosotros, esta se abrió sola y antes de ingresar…lancé una última mirada a Kirk, su expresión de decepción y de enojo era tan fuerte y a la vez evidente, me sentía triste más porque Kirk dudaba de mí. Me dolía tanto en el alma, como si alguien me desgarrara con el simple sentimiento; me giré y Mustaine y yo entramos, la habitación estaba oscura y solamente era iluminada con una vela pequeña, la vela estaba sobre una mesita pequeña y al lado de la mesa estaba la cama donde Jim yacía acostado boca abajo, su espalda cubierta con pequeñas vendas manchadas de sangre, su rostro cubierto por su corta cabellera y sus manos aferradas a la sábana…así fue como en un determinado momento me lo llegué a imaginar. Miré a Dave, casi preguntándole si podía acercarme a él; Dave asintió con la cabeza y rápidamente me acerqué, me hinqué al lado de Jim, tomé su mano. Moví un poco su cabello para poder ver sus ojos, estaba consciente…mirándome serenamente como si lo que le pasó fue algo normal, su vista era tan enigmática y me provocaba una paz, esa paz que muy pocas veces logro tener en mi cuerpo. Dave salió sin hacer ruido y dejó la puerta medio abierta, seguí mirando al Thit, contemplándolo, tratando de entender porque rayos se entregó.

-¿Por qué regresaste?-preguntó con un hilo de voz
-Tenía que volver a verte, agradecerte lo que has hecho por mí…-
-Tenía que hacerlo, es mi deber…-
-Jim, por favor ¿Por qué le creíste a Reider?-
-¿Cómo…?-
-Te seguí, se que te agredieron, se que lo hiciste por mí pero ¡No debiste de haberlo hecho!-exclamé en voz baja
-Cali, por favor, deja tus regaños para después ¡Lo hice por el mismo maldito amor que siento por ti! No tenía alternativa, mi mismo corazón me empujó a hacerlo y él…me dijo que debía alejarte de mí ¡Así te olvidaría, tengo que aceptarlo eres de Kirk!-
-Aún así no debiste, Reider es un maldito más que los que mataron a Jesús-gruñí
-Fue mi problema Cali, déjame ¡Algún día me daré cuenta de lo que hice! Deberías de preocuparte más por tu Kirk…-
-Lo hago pero ahora…-
-Estás enojada con él y viceversa, lo sé…no quiero que por mi culpa, ustedes dos terminen menos ahora que tú…que tú…hay vida dentro de ti-
-¡Que cosas dices! Por favor Jim…-dije en tono burlón
-Se que apenas fue anoche pero yo puedo sentir como aquel regalo de Dios esta dentro de ti-me sonrió
-Jim…-me alejé de ahí para quedar frente a la cama
-Te adelantaste Cali, te entregaste profundamente enamorada a Hammett en un momento que no era el correcto-borró su sonrisa
-Recupérate pronto, te necesito a mi lado como no tienes una idea-cambié de tema
-Habla con Kirk, solucionen este problema-Jim siguió insistiendo en ese tema
-Jim ¡No! No estoy esperando ¡No digas cosas que no son!-me puse nerviosa
-Vas a estar bien, yo lo sé…-
-Oh por favor, deja de decirme eso…-me llevé las manos a la cabeza
-Entiende Cali, habla con Kirk no pueden estar distanciados…esperas un bebé de él, vas a tener que cuidarte mucho ¡¿Entiendes eso?! No puedes volver a cometer el mismo error otra vez-dijo Jim ya molesto
-¡Jim! No puedo decirle ¡No podré tener mi venganza! Necesito vengarme de Reider, de mi hermano ¡Hacerles sufrir lo que ellos me hicieron sufrir! Ya debo de dejar de lamerme las heridas y sacar las garras como loba que soy-miré a Jim
-Lo harás pero no como quieres, será de otra forma y si tú no le dices a Kirk…yo me encargaré de que se enteré-se sentó en el borde de la cama
-No lo harías-mi expresión cambió a estar desconcertada
-No dudes de un Thit-
-¡No lo hagas!-exclamé y me acerqué a él
-Díselo, merece saberlo como progenitor de esa criatura-Jim señaló mi vientre
-Lo haré cuando encuentre el momento indicado-lo miré a los ojos
-Me parece perfecto, pero sino lo haces yo personalmente lo haré…ahora déjame, quiero estar solo-
-¡Maldición!-exclamé y salí de la habitación

La puerta se cerró sola detrás de mí, cruzada de brazos y molesta no supe que hacer en ese momento ¿Será cierto que estoy embarazada? No podía ser cierto. Nada me haría más feliz que tener un bebé peor no en estos momentos, no ahora que la verdadera guerra ha comenzado. Miré hacía el frente, ahí estaba aún Kirk ahora a un escaso metro de mí, mirándome ahora desconcertado…preocupado, su expresión, jamás la había visto. No recuerdo muchas cosas, solo que en ese momento todo comenzó a dar vueltas y que después me encontraba en el suelo, no supe que fue de mí porque cerré los ojos y dormí…

5/02/2011

Vampire Love

Los dos caminamos hacía el comedor donde los chicos nos estarían esperando, Kirk me tenía abrazada y aún así no dejaba de pensar en Jim ¿Estará bien? ¿Fue tanto su amor que se dejó llevar por las influencias de Reider? Me gustaría conversar con él, entablar una buena platica sin peleas, pero dudo que eso se pueda… ¡Me tengo que pelear por algo siempre! Llegamos al comedor y ellos ya estaban sentados en una mesa que casi estaba en el rincón. Sonreí al ver a los 4 vampiros juntos y riendo por algo; Kirk y yo llegamos hasta ellos y nos sentamos entre Mel y James. Por primera vez en la vida, James no se quejaba de que comiera junto a él.

-Los dos tuvieron algo anoche ¿Verdad?-preguntó Jason cruzando los brazos en la mesa
-¿Por qué la pregunta?-Kirk estaba desconcertado
-Solamente queremos saber-James nos miró con cara extraña
-Y ¿Por qué abría de responderles?-Le di un beso a Kirk en la mejilla
-¡Solos se descubrieron!-exclamó Jason
-Ni siquiera hemos respondido, aparte ¿Qué si hubo algo anoche? ¡Si! Hubo demasiadas cosas anoche-respondió Kirk casi gritándolo
-¡Kirk!-le di un golpe en la cabeza-¡Ventila todo lo que hacemos!-dije sarcásticamente
-¡Oh amor! Perdón-bajó la cabeza

Fue gracioso pero tampoco podíamos negar que anoche pasaron muchas cosas para el bien de nosotros dos. Creo que aún no pedían nada de comer porque estaban todos conversando, menos yo. Estaba pensando en muchas cosas, entre ellas Jim. Me mataba por dentro el saber que en estos momentos debe de estar muy lastimado; giré mi cabeza y vi a Lars rodeando el cuello de Mel con uno de sus brazos, con si su brazo fuese una tela, ella reía con él. Al parecer no fue la única que tuvo acción anoche. Me pregunto si ¿Jason se habrá enterado de esto? Ni hablar, si se entera puede ponerse muy loco.
Lars soltó a Mel y ella tocó mi mano. Extrañamente cuando lo hizo, una serie de recuerdo que no eran míos llegaron como si los hubiese vivido, también pude escuchar lo que pensó en esos momentos.

[MEL]
Habíamos llegado de la cacería Lars y yo mientras que mi hermano y James habían ido en la búsqueda del carro en el que habíamos llegado a Edmonton. Supongo que esta noche, mi hermano no dormirá pero estoy tranquila al saber que Jimmy está con él. Eran casi las 5 de la mañana pero aún no se mostraba luz ni nada; Lars y yo entramos a su habitación que era muy bonita, todo era blanco: las sábanas, las almohadas, el suelo, las paredes…todo. Me sentí fascinada con un lugar tan cómodo y más sabiendo que el danesito estaba conmigo.

-Anda Mel, cierra la puerta y ven conmigo-dijo Lars mientras se quitaba los tenis y los calcetines

Cerré la puerta de la habitación de Lars. Al girarme, lo vi sentado en el borde de la cama mirándome como si él fuera un león y yo un pequeño cordero al que iba a comer con tanto placer. Literalmente, presentía eso. Antes de acercarme a él, me quité los tenis y los calcetines, para sentir el suelo frío que era cómodo la verdad. Me acerqué lentamente a Lars, mirando sus verdes ojos que eran como esmeraldas, brillaban con tanta intensidad al saber que ya estábamos juntos de nuevo. Me senté en sus piernas mientras él abrazaba mi cintura. Jugaba con sus mechones que descansaban en sus hombros y aún así Lars no dejaba de mirarme.

-No sabes cuanta falta me has hecho-al fin, soltó algo
-Yo también Lars, te he extrañado como no tienes idea-hice una pausa-Mientras los hermanos de Cali nos tenían secuestradas, sentí un fuerte dolor en mi corazón al saber que te había dejado solo con Kirk-
-Perdóname amor, no debí de haber escrito esa carta ¡Y mucho menos debí de haberle creído al estúpido de McIntyre!-recordó Lars con amargura
-¿Sabes? No lo entiendo, es muy extraño…hubo unos momentos que nos protegió pero después se puso difícil ¡Quiso sobrepasarse con Cali dos veces y yo lo sabía! Pero ella no me quería meter en problemas-
-Acostúmbrate así es ella. En fin, bueno…hay algo que no sabes y es que…Jason se volvió loco unos días-
-¿Cómo…?-dejé de jugar con el cabello de Lars
-Si, cuando Drew nos dijo que habías muerto…Jason se encerró en su habitación y se volvió loco, comenzó a gritarle a las paredes que se callaran que lo dejarán solo…decía que quería morirse. Le gritaba a su padre que lo matara…que no quería vivir-
-Lars…-
-Lo hicimos entrar en razón dos días después y ahí fue cuando él habló sobre la gira que haría aquí en memoria a ustedes…Jason y yo llegamos casi a los golpes-se echó el cabello hacía atrás
-¿Por qué?-pregunté
-Porque yo quería que abriera los ojos… ¡Tú no estabas muerta! No quería creerle a Drew; en ese momento discutimos y Jass…me golpeo en la cara…James se molestó y se puso delante de Newsted para enfrentarlo pero apareció Abel y todo terminó-
-Nunca me imaginé que Jason se pusiera tan agresivo-
-Pues ya vez amor, lo bueno es que ya estás de nuevo con nosotros y esta vez no permitiré que nada ni nadie nos separe-pegó su frente a la mía-Te amo…nunca había amado a alguien como tú, te desee y ahora que te tengo te deseo más…-Lars me abrazó

No puedo explicar a ciencia cierta lo que en ese momento sentía el corazón de Lars. Estaba destrozado, si y todo por la culpa de un escocés; si nadie me hubiese detenido, el perro ya estaría muerto. Abracé a Lars como nunca antes lo había hecho, más que nada por las intervenciones tan fastidiosas de mi querido hermano. Ya era muy tarde, y me sentía algo cansada más no tanto para abandonar a Lars. Me Separé un poco de él solo para verlo, tocar sus suaves mejillas un poco calientes…se me hacia extraño que Lars estuviese tan cálido. Nosotros no sentimos el calor ni siquiera por probar sangre. Pero luego entendí que aquel calor que ambos sentíamos era el mismo que produce el mismo amor. Las palabras eran un estorbo en estos momentos, ahora solo funcionaría el idioma corporal.
Lars me cargó, elevándome en sus brazos para dejarme caer suavemente a la cama mientras él se situaba encima de mí, sosteniéndose con la fuerza de sus brazos.
Aquello me hizo soltar un gemido, a lo que Lars sonrió victorioso.

-¿Crees que tu hermano venga pronto?-preguntó a susurros
-No lo sé y…no me interesa en estos momentos-respondí con frialdad
-¡Qué respuesta tan agresiva!-exclamó Lars
-Él sabe cuidarse solo y yo también, olvídate de mi hermano y hagamos lo que tenemos que hacer-
-Mel, Jason puede venir pronto-Lars sonaba como si tuviera miedo
-Al diablo con Jason, hagamoslo…-

Me sentí toda una vampiresa ante mis casi frías palabras, hablé como si hermano no me importara. Y la verdad no me importaba en esos momentos, mi hermano sabe cuidarse solo y además esta con James. Lars se levantó de la cama para cerrar la puerta con candado, si algo iba a pasar mejor que nadie nos interrumpiera. Esperándolo en la cama lo miré con tanto deseo, con esas fuertes ganas que no creí poder desarrollar a esta edad; Lars solo se quedo parado a casi un metro de la puerta cerrada y se sacó la chaqueta de cuero para lanzármela, la prenda cayó en mi regazo y para provocarlo, la mordí suavemente; después el danés se quitó la camisa blanca y me la volvió a lanzar. Es como si él fuese mi “strippers” pero sin baile, me sentía emocionada por el siguiente movimiento de Lars peor fue tan rápido que no lo vi. Nuevamente estaba sobre mí ahora besando mi mejilla para después besar mis labios, y acto seguido introducir su lengua. Su beso era tan fuerte, tan profundo tan apasionado ¡Algo que jamás había experimentado! Me estaba dando más calor aún así que lo aparte de mí y delante de sus ojos me quité la blusa negra de “Iron Maiden” para lanzarla a un lado; Lars fascinado tocó mi cintura y un fuerte escalofrío corrió por mi piel ¡Fue como si estuviera bebiendo sangre! Pasó su mano por mi estomago, por mis pechos ahora descubiertos, por mis hombros, por mi cuello…su tacto era tan difícil de explicar pero ya quería que viniera lo demás. Su mano volvió a descender hasta mi pantalón y lo desabrocho…
Me asusté un poco pero luego lo seguí besando hasta que él se separó de mi boca y besó mi cuello, aquellos besos que eran como el fuego y donde podía sentir las ricas cicatrices. El vampiro tomó la sábana y con ella nos cubrimos hasta la cabeza, todo lo que fuera a pasar sería en la total oscuridad. Con el mismo movimiento que ambos hacíamos, tratando de controlar las ansias y el placer fuimos abandonando los pantalones. Hasta quedar totalmente desnudos, solamente con la sabana cubriéndonos y, para mí, el cuerpo del danesito cubriéndome. Mordió mi cuello y me abrazó para poder hacerme el amor así tan fuerte.
Lo que nos estaba pasando era una fusión no planeada, que en mi forma vampirica podía disfrutar al doble…de vez en cuando veía a los ojos de Lars los cuales eran dorados, ese dorado que nosotros tenemos cuando la sangre toca nuestra lengua. Emprendió el exquisito vaivén, primero lentamente para que no fuese a lastimarme y después comenzó con un movimiento frenético que me hacía gemir…desear más y más. Lo besaba para que los gemidos de ambos no pudiesen hacerse fuertes, se que en la otra habitación ¡Aquellos dos estaban profundamente dormidos pero atentos a todo!
 Me cansé de estar debajo de Lars así que rápidamente lo tomé de las muñecas y me levanté para dejarlo espalda abajo, envolviendo nuestro cuerpo en la sábana, haciéndolo uno solo. Besé el cuello sudado de Lars y después sus hombros, arrancándole pequeños gemidos. Se llevó las manos a la cabeza tratando de soportar todo aquel placer que le producían mis labios. En ocasiones creo que escuché “Más, más” Pero no se si solo fue mi imaginación. Metió sus manos dentro de mi oscura cabellera, despeinándome un poco más de lo normal. No lo soportó más y de nueva cuenta me levantó para situarse debajo de mí. Me sonrió y sus colmillos rozaron su labio inferior; pensé que esto no era más que una batalla, una batalla por saber quien era más fuerte o quien podía soportar esto. Recuerdo que me acerqué a su oído y le dije: “sigue, por favor” Con una voz muy depravada, ese tono tan aterciopelado que solamente emitía cuando maté a unos cuantos humanos.
Lars se acercó hasta mi mejilla y pasó su lengua, saboreando el sudor que corría casi desesperado por abandonar mi cuerpo, y de nueva cuenta volvió a emprender el vaivén, ahora siendo muy frenético, tanto que tuve que aferrarme a su espalda. Gemí lo más leve posible pero quería gritar, quería gritar que me estaba volviendo loca, que no me dejaría hasta que llegase al punto culminante. Su cabello castaño claro, casi queriendo acercarse al rubio caía en mis hombros, produciéndome cosquillas, quité su cabello y limpié el sudor de su cara.
Pasó tanto tiempo, no se cuanto y el final llegó casi al mismo tiempo que nosotros dos, al mismo tiempo nos arrancó un profundo gemido, un final tan hermoso y tan exquisito que no volvería a experimentar en un tiempo. Entendí que era ser amada en secreto por la noche y lo que era ser amada por el día.
Cansados y agitados los dos, él me abrazó, me abrazó fuertemente. Pegó su mejilla a la mía y después se movió tan rápido que ahora una parte de mi cuerpo estaba sobre él, mientras que yo tomaba la sabana sucia para cubrirnos de aquel frío.
Lars me acarició el cabello y escuché su dulce jadear aún, su cuerpo agitado bajaba y subía, era emocionante verlo así.

-Jamás olvidaré esto-suspiró
--Más te vale, porque sino te mato-repliqué
-Oye tranquila, se acabó el papel de vampiresa malvada…aunque debo de admitir que me fascino-
-Lars…-lo abracé más
-Te amo Mel, nunca se te olvide…ahora eres mía-me abrazó más
-Tú también eres mío, toda aquella que traté de llamara tu atención…la mataré-
-¿En serio?-rió
-No-respondí
-¡Que graciosa!-rió sarcásticamente
-Dormiré un poco ¿No te molesta verdad?-
-También tengo sueño…te amo-tomé su mano
-Te amo-

Cerramos los ojos al mismo tiempo y nos quedamos profundamente dormidos. Todas aquellas sensaciones habían sido nuevas para mi cuerpo, para mi alma…aparte que fue mi primera vez. Entendí que ahora Lars era mi vida completamente y que solamente tenía ojos para él, ni siquiera la extrema belleza de Joey podría contra este amor. ¡Joey! Es cierto, quisiera verlo una última vez…me quiero despedir formalmente y agradecerle todo lo que hizo por nosotras para poder llegar hasta Metallica. Lo haría después de haber desayunado. Dejé de pensar y creo que me dormí más no se cuanto, ya que unas horas después alguien llamó a la puerta. Abrí los ojos y miré a todos lados, ya todo se veía claro. Y aún seguía abrazando el cuerpo de mi danés, quien también seguía profundamente dormido. Alguien volvió a tocar la puerta y esta vez un poco más fuerte, como si estuviese enojado.

-¿Quién?-pregunté entrecerrando los ojos
-Mel, vístete y ven conmigo, iremos a desayunar-era Jason y sonaba como cansado
-Me tengo que bañar-
-¡Ay! Esta bien pero no te tardes-

¿Se habrá enterado de lo que pasó anoche? No lo sé y ahora no me gustaría saberlo. Dije muchas cosas frías anoche respecto a mi hermano y no me sorprendería si en un rato más me regañaba por todo lo que dije. Entré a bañar sola ¡Yo quería que Lars y yo nos bañáramos juntos! Ni hablar, de seguro mi hermano tiene cosas importantes de que hablarme.
Después de bañarme y vestirme con una blusa negra manga larga sin estampado, un jean azul marino y mis converse, me acerqué a Lars y lo besé en los labios. Él sólo se movió un poco y se acurrucó más en las sábanas. Salí de la habitación y mi hermano estaba sentado en el sillón, con una mano en la cabeza y casi dormido, me acerqué a él y puse una mano en su hombro.

-¿Hermano?-
-Mel ¿Dormiste bien con Lars?-bostezó
-Si, de eso no te preocupes-
-Vamos a desayunar ¿Te parece?-tocó mi mano fría
-No, yo…esperemos a Lars. Por favor ¿Sí?-sonreí nerviosa
-Ah, está bien-