4/04/2011

Concierto


Ella me tenía tomada de la mano y corríamos como si aquel grupo de humanos nos fueran a matar, aunque era evidente que si nos querían matar o al menos propinar un golpe. Ese grupo venía detrás de nosotras, con palos y piedras esperando que en cualquier momento nos cansáramos, nos detuviéramos y ellos hicieran el trabajo sucio. El aroma en el aire se hacía aún más intenso, hasta que, como por arte de magia, apareció ante nuestros ojos el Estadio de Mancomunidad infestado de gente…todos humanos, por ahora nada sobrenatural. Aún así el tiempo era corto, en cualquier momento algún híbrido entraría al estadio. Después de perder de vista a todos los metaleros que querían atacarnos, no escabullimos entre la gente para poder tener acceso al estadio.

-¿Qué sigue?-preguntó Mel
-¿Me preguntas a mí?-arqueé una ceja
-Claro, yo ya te salvé de los humanos, te toca hacer el otro movimiento-
-No podemos entrar por aquí-señalé la entrada al Estadio de la Mancomunidad-Tendremos que buscar otra alternativa-
-Pero tenemos que buscarla ya, mira hacía arriba-

El cielo totalmente oscuro y estrellado, el viento comenzó a soplar y el aire fresco nos produjo escalofríos. Los híbridos ya estaban aquí, pude lograr percibir el aroma de uno de ellos, ingresaba al estadio por la parte de arriba…se veía como un humano normal pero se que se pueden transformar en una forma muy extraña. Tomé a Mel de la mano y las dos nos escabullimos entre las miles de personas que ansiaban escuchar el melodioso sonido de Metallica. En la entrada del estadio había dos hombres corpulentos que revisaban quien tenía boleto y quien se estaba pasando de listo; al principio idear un plan fue totalmente difícil, pero después de unos minutos de estar examinando pude dar con una posible entrada sin problema alguno. Nos acercamos hasta donde estaban los guardias.

-Disculpen ¿Dónde están los camerinos de los muchachos que van a tocar?-pregunté
-¿Quién eres tú?-preguntó uno de los guardias viéndome de una forma desagradable
-El representante de la banda me llamó para que nosotras complaciéramos a los caballeros-sonreí maliciosamente
-¿Cómo se que no me mienten? Las dos están muy pequeñas para estar cometiendo estos atracos-
-La necesidad de alimentar a nuestros hijos nos impulsa a estos atracos, así que déjanos pasar; no estamos mintiendo, las dos salimos embarazadas por una violación y nos corrieron de nuestras casas, dejamos a nuestros hijos en casa de unos amigos, lo que ganemos esta noche será para que los bebés coman ¿Te quedó claro?-puse a Mel detrás de mí-Entiéndeme por favor, soy una madre desesperada, si tuvieras hijos…me entenderías-

El hombre se me quedó viendo unos segundos y después nos cedió el paso. Las dos entramos un poco avergonzadas y cuando nos libramos de ellos, cambié totalmente mi rostro para poder aparentar ser una fanática. Mel se me quedó viendo, su mirada me mostraba la extrema impresión de que sabía fingir muy bien con situaciones fuertes.

-No te acostumbres, solamente lo hice para entrar-dije mirando hacía enfrente
-¿Así le hacías para salir con Stephen?-entrecerró un poco los ojos
-Claro, ¿Crees que me dejarían salir con un vampiro?-la miré un poco nerviosa-Mel, amm…no les digas a los muchachos como entramos, créeme que si digo algo, James ya no volverá a confiar en mí-
-No te preocupes, tu “sucia manera” estará en el fondo de mi estómago-me sonrió

Las dos reímos un momentos y después todo se oscureció, la gente comenzó a abalanzarse hacía donde se presentaría la banda. Tomé fuertemente a Mel de l brazo para que no nos fueran a separar. En ese momento, la voz de James hizo que la piel se me erizara por completo y que los sentidos se me agudizaran en un dos por tres, al mirara hacía donde estaba el escenario, ahí estaba James sosteniendo su guitarra blanca de forma indefinida y manteniendo su enigmática mirada que tanto enloquecía a las jóvenes fans, alumbrado por una luz blanca que caía desde arriba donde estaba la maquinaria. James pronunció unas cuantas palabras y después el escenario se iluminó para mostrarnos a Jason, Lars y Kirk. Es ahí donde me dio una fuerte ansiedad por ya estar cerca de Kirk; Mel se quedó petrificada al ver a Jason y a Lars, apretó fuertemente mi brazo y también podía sentir su adrenalina correr por sus frágiles venas.

-¡Hay que apurarnos!-exclamé
-¡Cali, tenemos que hacerlo lo más pronto posible! ¡Los cuatro están en un estado de animo muy bajo, no se defenderán si los híbridos los atacan!-
-¡Mel, escúchame bien, nos vamos a separar y nos veremos sobre el escenario ¿Cuento con que estarás bien?!-el sonido del metal era muy poderoso como para hablar tranquilamente
-¡Tranquila, se ingeniármelas sola!-
-¡Ten cuidado Mel!-

Confiada en que Mel estaría bien sin mí la solté, ella se perdió entre la multitud, se que llegaría bien y que nadie la lastimaría. No se porque me preocupaba tanto, ella ha sabido mantenerse viva desde que Jason la dejó a su suerte en Argentina, pero le había tomado el cariño de una hermana. Eso era para mí, la hermana que no pude tener. Me escabullí entre la gente para llegar hasta donde se encontraba mi amado Kirk, empujé y aventé gente para llegar lo antes posible. Conforme me movía, podía sentir la adrenalina viajar rápidamente por mi sangre y en mi mente alguien me gritaba “¡Apúrate, Kirk esta a unos metros de ti!”. Ellos tocaban “Whiplash” y ya estaba a la recta final, donde Kirk hacía el tremendo solo. Estaba a medio camino, me faltaba poco para llegar a donde estaban ellos, en ese momento comenzó la canción “Master of puppets” donde todos gritaron, el grito de miles de humanos era totalmente ensordecedor. Debía de apresurarme, aquel ser con terrible olor ya estaba cerca de ellos; después de un largo recorrido y de que solo me faltasen como 4 metros, apareció el híbrido sobre el escenario, viéndolos de una forma muy extraña, dispuestos a matarlos. James y Kirk se percataron del ser y dejaron de tocar, al instante Jason también y al final Lars. James, Kirk y Jason se sacaron las guitarras y las lanzaron a un lado, no iban a pelear…eso podía verlo en las facciones de los cuatro.

-¡¡Kirk, pelea!!-grité de donde estaba

Pero no me escuchaban, los murmullos, la impresión y el grito de algunos locos no dejaban que ellos me escucharan. James no se quedó de brazos cruzados y en el momento que supo que era un híbrido se fue sobre él, antes de poder atacarlo. El animal lo empujó y James se golpeó con unos amplificadores, de nueva cuenta, todos hicieron una expresión de susto. Es ahí donde un poco más enfrente escuché el gritó de Mel: “¡Lars, ayúdalo!” Pero ellos no se movían, definitivamente estaban preparados para morir frente a miles de humanos. Me seguí moviendo y cuando llegué adelante, brinqué la barda de protección y después esperé unos minutos a Mel, ella apreció y la ayudé a atravesar el muro.

-Cali, sube, ¡Sube ya! Le van a disparar a Kirk-

Subí de golpeé al escenario y efectivamente detrás de Metallica estaba yo, viendo como el híbrido sacaba la pistola de su ropa, dispuesto a dispararle a Kirk. No se porqué tuve el recuerdo de Stephen en aquel entonces, cuando mi hermano le disparó Stephen ¡No pude hacer nada! Me sentía fatal al haber recordado ese momento y ahora sabía que tenía una segunda oportunidad para salvar a Kirk. Escuché el gritó de Jason y ahí fue donde reaccioné, esquivando los cuerpos inmóviles de Jason y James tomé a Kirk de la cintura y escuché el disparó, antes de que lo tocará…los dos dimos contra la batería, desarmándola. Me golpeé en la cabeza con los tambores y Kirk se golpeo con mi cuerpo. Nos quedamos inmóviles unos segundos, yo aún abrazando el cuerpo de Kirk y él…no sé. Alcé mi cuerpo un poco para ver si se encontraba bien.

-Kirk, Kirk ¿Estás bien?-pregunté preocupada, lo moví del hombro hasta que tomó mi mano
-¿Cali?-susurró
-Aquí estoy amor, estoy viva-
-¡Cali!-me abrazó

Me abrazó fuertemente, casi queriendo unir su cuerpo con el mío. Podía sentir su corazón latir rápidamente por la emoción, me besó en la frente y acarició mi cabello, quería estar seguro de que fuera yo.

-Estoy bien, tranquilo-me alejé un poco de él, contemplé su hermoso rostro y después le solté una fuerte bofetada-Eso es por haberle creído al estúpido de Drew-
-Cali, yo…-Kirk trató de disculparse
-Cállate y levántate-

Los dos levantamos, la verdad no estaba enojada pero tenía que verme como tal para poder mostrarle fuerza y que lo que había creído de la boca de McIntyre me había dolido demasiado. El corazón se estaba arreglando de poco en poco. Los dos nos acercamos hasta los otros muchachos y por detrás Jason, Mel apareció y abrazó fuertemente a Lars quien fascinado la apretó demasiado, escuché los suspiros de satisfacción al saber que ya estaban juntos. Jason se acercó hasta los dos y Lars le cedió a Mel, es ahí donde volví a percatarme del hermoso amor que Jason le tenía a su pequeña hermana; aunque Jason mantuviera los ojos cerrados podía ver como él derramaba lágrimas de alegría por saber que su hermana estaba sana y salva.

-Que conmovedor, ahora me toca matarlos-dijo el híbrido sosteniendo la pistola delante de nosotros
-¿Quién te ha mandado?-preguntó James
-¿Para que quieres saber? ¿Quieres recordar el nombre de tu asesino en el infierno?-
-No, pero vamos a matarlo-dijo Jason
-¡No hablen si no saben!-gritó el enemigo
-Seguramente Reider es su líder-aseguré
-Exacto princesita y él me dio la orden de acabar primeramente contigo-

Kirk se puso delante de mí, gruñéndole a esa cosa, gruñéndole totalmente furioso casi queriendo transformarse pero no era correcto hacerle frente a miles de humanos, lo tomé fuertemente del brazo pero aún no se tranquilizaba. Giré para ver a Lars y el ya tenía la guitarra negra de Kirk en las manos, comprendí que atacaría al híbrido con la guitarra, asentí con la cabeza y Lars se movió rápidamente y justo cuando estaba detrás del ser, le soltó un fuerte golpe con la guitarra en la espalda, el híbrido se retorció de dolor y le soltó una bofetada a Lars en la cara lanzándolo contra los amplificadores donde James había caído primero.

-¡Lars!-gritó Mel

El híbrido volvió a recuperarse y molestó nos volvió a apuntar con la pistola, esta vez la recargó de nuevo y le apuntó a Kirk. Miré hacía donde estaba Lars y no se movía… ¡Vamos Lars, levántate! El golpe si había sido fuerte pero debía de levantarse si quería ver de nuevo a Mel y, esta noche, dormir junto a ella. Kirk me abrazó para protegerme de cualquier ataqué pero dudo que fueran a volver a atacarnos, de nueva cuenta en el aire, había una sensación de paz…Los Thit ya estaban aquí.

-Jim-sonreí

Delante de Kirk, aparecieron Joey y Jim con sus máscaras mientras que Dave ya se encontraba detrás del híbrido, lo tenían acorralado. Jim se giró para mirarme y su mirada se me hizo tan poderosa que me obligó a sonrojarme aún cuando Kirk me estaba abrazando, su máscara con esa sonrisa macabra era sólo un camuflaje para ocultar lo que Jim sentía por mí…

-¡Váyanse, nosotros iremos al hotel donde se hospedan pero váyanse ya!-

Kirk asintió con la cabeza y cuando nos giramos para irnos, James y Jason tenían a Lars…medio inconsciente pero ya estaba con nosotros. Rápidamente salimos del escenario y nos escapamos por una puerta secreta. Subimos a una camioneta, Jason y James adelante, Jason al volante; Lars y Mel atrás y en el otro asiento Kirk y yo, el me tenía rodeados los brazos mientras miraba a la ventana, yo por mi parte estaba acurrucada al lado de su cuerpo hasta que tomé su rostro y lo besé en los labios. Un fuerte beso romántico que decía todo: “Kirk, te extrañé demasiado y  te amo demasiado”. Cuando me separé de él, me recargué en su pecho y me abrazó. Iríamos directo al hotel, ahí esperaríamos a los Thit y creo que comenzarían las confrontaciones de nuevo…

3/27/2011

Los Thit

Con Jim de nuestro lado y siendo el ser que nos guiaba hacía los Thit, me dejé llevar por él confiando en que nos sería totalmente fiel. Mientras caminábamos por el callejón oscuro, no pude evitar dejar de mirar su rostro...era tan hermoso, jamás una persona me había hipnotizado tanto, Jim tenía el cuerpo de un hombre-lobo, la belleza de un vampiro y los sentimientos de un humano. Era un ser totalmente diferente y especial. Mel caminó a su lado, también tomada de su mano...esa oscuridad daba demasiados escalofríos.

-En unos momentos más llegaremos, tengo que advertirles algo...ustedes son los primeros seres que ingresan a nuestro hogar...por lo que no sabría decirles con exactitud como reaccionarían mis superiores-Jim se detuvo y nosotras nos detuvimos con él-Tengo que serles totalmente franco, nosotros no ayudamos a nadie a excepción de los humanos, déjenme hablar primero y si las cosas están funcionando, dejaré que ustedes le den una explicación a mis superiores-
-Si, esta bien...has lo que creas correcto para ambas, confío en ti, Jim-sonrió Mel
-Solamente...no dejes que nos ataquen, si nadie nos ayuda...tenemos que ahorrar fuerzas para enfrentarnos a quienes quieren acabar con Metallica-miré a Jim
-Haré lo posible...Cali-

Jim apretó mi mano y frente a nosotros apareció una puerta blanca, de los bordes salían destellos de luz, como si al otro lado de aquella puerta estuviera el cielo. Jim me soltó de la mano y puso su mano en la perilla; en ese momento cuando su mano tocó la perilla…sentí un calor muy extraño y una extrema confianza, acompañados de sentimientos alegres…tristeza y odio eran palabras que desconocía en ese momento. Era muy extraño. Jim abrió la puerta y la luz me golpeo fuertemente en los ojos, me cubrí la cara con los brazos…esa luz era fuerte y hacía que mi piel picara un poco ¡Realmente era bastante extraño! Miré un poco a Mel y ella también se cubría el rostro con los brazos, supongo que a ella le molestaría más la luz por ser una criatura de la noche. Jim nos guío para entrar a ese lugar, cuando escuché que la puerta se cerró, la luz se apagó y dejó luz para que se pudiera ver todo a simple vista. Estábamos en una enorme habitación, blanca y al momento de ver a Jim, él ya tenía un smoking negro, sin corbata y con la camisa un poco abierta para que se pudiese ver algo de su pecho, era como si supiera lo que yo pensara. En esa habitación había unos sillones, una alfombra, un comedor, arreglos, un candelabro encendido y una chimenea que estaba encendida, obviamente todo de blanco…al parecer lo que estropeaba ese lugar era Mel, Jim y yo. El arcángel se separó de nosotras para sentarse en el sillón y dirigirnos una mirada totalmente tentativa a mi parecer. Mel permaneció a mi lado y no le quitó la mirada a Jim, se que presentía peligro y más por que esa habitación estaba deshabitada.

-Entonces, quieren de nuestra ayuda para poder salvar a sus amigos vampiros y, a tu lobo-dijo Jim
-Si, pero se que nosotras no podremos solas…se el estado emocional en el que se encuentran los integrantes de Metallica, están afligidos por las malditas mentiras de…un lobo-bajé la mirada
-¿Por qué bajas la mirada?-preguntó
-No quiero hablar de ese…hombre, no es conveniente que ensucie mi boca con alguien que simplemente se empeña en separarme de mi amor-
-En este mundo, ambas razas tienen el mismo propósito cuando se enamoran desesperadamente de alguien no correspondido pero sabes…-Jim sostenía una copa de vino en su mano-Yo no le diría “amor” más bien es obsesión, porque saben que esos corazones ya están ocupados…-
-Trató de matar a Kirk-gruñí
-Esta cegado, tu hubieses hecho lo mismo si la situación hubiese sido al revés-
-Es mentira-giré la cabeza a otro lado
-Claro que no, por más estúpido que esto llegue a sonarte, nadie puede mentirme-Jim se levantó
-Por favor Jim, deja de discutir con Cali y ayúdanos…es urgente-Mel trató de hacer olvidar esta pelea
-Seguro-Jim miró a Mel y después volvió a sentarse

Ese momento fue tan extraño, discutí con un Thit y nadie salió perdiendo o ganando. Simplemente era como una especie de “purificación”, tal vez, para que en el momento de que los Thit aparecieran yo no metiera la pata como siempre. La chimenea se apagó y de ahí varias mujeres y hombres de negro, todo esto era una gala…por un momento le perdí la vista Jim pero cuando mi mirada volvió a posarse en él, me asusté, el hombre tenía puesta una máscara de bufón asiático con esa sonrisa de oreja a oreja totalmente macabra, dos rombos en sus ojos…negros, la máscara era blanca con todas esas características en negro. Retrocedí unos pasos con Mel, y la puerta por donde habíamos accedido, ya había desaparecido. Jim o esa cosa, se puso delante de nosotras.

-Tu maldita actitud ha provocado que nosotros nos hiciéramos presentes aquí-

De aquellos arcángeles supongo que el que había dicho aquella frase era el líder. Un hombre con voz ronca, apariencia ruda, su cabello largo, ondulado y pelirrojo era lo que más me llamó la atención. Aquel arcángel con apariencia de demonio, me había dejado totalmente sorprendida, tanto a Mel como a mí. Ese hombre era Dave Mustaine, su forma de vestir totalmente informal y su forma de dirigirse a Jim, era el punto clave para hacerme saber que él era el líder de la banda rival de Metallica: Megadeth.

-Lo siento Dave pero esto es urgente-dijo Jim
-No, la verdad ya no lo es…ahora que se quien es el líder de ustedes me queda muy claro que no obtendremos la ayuda-salí detrás de Jim
-¡Cali, no!-Jim me echó de nuevo hacía atrás
-Una loba y una vampira-Dave rió un momento-¿Tú crees que yo iba a perder unos minutos de mi sagrado tiempo para ayudar a estas…escorias?-
-Por favor Señor Mustaine, ellas quieren salvar a sus amigos-
-Metallica… ¡Esos no son amigos!-Dave borró su sonrisa
-Por favor Mustaine, apiádate de nosotras…-dijo Mel
-¡Me pides algo de lo cual ellos no fueron capaz de hacer!-gritó-De ninguna manera, juré que no los mataría por respeto a la memoria de Cliff Burton pero nunca…escúchenlo, jamás en mi vida moveré un dedo para ayudar a esas ratas-
-Si Cliff estuviera vivo, ya te hubiera matado por lo insolente que eres-dije
-¡Cállate!-gritó y me tomó del cabello para alejarme de Jim y Mel-Óyeme Rose, en tu patética vida…vuelvas a hablar de Cliff-gruñó
-Él me quería y me enseñó que hombres como tú, son unos imbéciles-sonreí maliciosamente
-¡Aaggh!-

Dave me lanzó al suelo y antes de que el coraje le cegara completamente los ojos, se escuchó una voz juvenil provenir desde una de las esquinas del lugar. Dave se detuvo y retrocedió unos cuantos pasos, me quedé más sorprendida aún…al saber quien había detenido al idiota de Dave, no sabría decir con precisión que era exactamente lo que estaba viendo pero podía describir que era un hombre casi de la estatura de Mel, que tenía una máscara con diversas cicatrices…lo que más me llamó la atención era su cabello largo y lacio mientras que en su cabeza había una…corona de espinas, este hombre aparentaba ser Jesucristo cuando fue crucificado. Me estremecí un poco, aquello que estaba viendo me daba miedo. Se acercó hasta nosotros y se puso delante de mí, mostraba mucho enojo por Dave.

-¡Tú! Como te metes en cosas que no te deberían de importar-gruñó Dave
-Mejor cierra la boca, recuerda que tú eres el menos indicado para levantarme la voz-dijo el sujeto
-¡Joey!-gritó Jim
-¿Joey?-Mel se escondió un poco más detrás de Jim
-Se quien es ella y quien es su vampira, yo las esperaba…sabía que vendrían a pedir ayuda. Se que nosotros no ayudamos a vampiros ni mucho menos a lobos pero, en esta ocasión, la situación cambia y más porque seres no permitidos planean matar a tres vampiros y un lobo-
-Híbridos…-me levanté
-Además, Dave, tú eras un hombre-lobo pero que a causa de que te buscaban para matarte te concedimos el don de poder cambiar-
-Juro que si…-
-Juras… ¿Qué?-Joey se acercó a Dave-Baja tus facciones o lárgate de aquí, sino yo mismo te sacaré de este lugar sagrado-

Bajó sus facciones y se fue hacía una puerta pero solamente para recargarse y observarnos desde lejos. Su mirada mostraba total enojo y unas fuertes ganas por acabar con Joey y nosotros. Retrocedí unos cuantos pasos pesar de que Joey estuviese de nuestro lado, de todas formas me daba demasiado miedo…era un miedo similar a cuando te sientes perdido. Me golpee con el cuerpo de Jim y él me abrazó, me sonrojé y ni siquiera hice el intento por separarme de él, simplemente me quedé ahí…todos los Thit, desaparecieron y en la habitación nos quedamos Joey, Jim, Mel, Dave y yo…al parecer esta conversación solamente sería entre nosotros y no se si recibiríamos ayuda, aunque Joey hubiese dicho esas palabras aún no estaba totalmente segura. Me solté de Jim y tomé a Mel de la mano para alejarla de…Jim.

-Supongo que ya dieron a donde deseaban estar-Joey se giró
-Señor…-
-Me llamo Joey Jordison-se quitó la máscara y pude ver la belleza de su rostro, realmente era un arcángel puro y hermoso; miré a Mel y estaba casi hipnotizada por sus ojos y la hermosura de su rostro
-Joey, realmente es urgente lo que hemos venido a pedirles…-
-Lo sé…se ha que han venido y se de donde vienen ambas-
-Los malditos híbridos planean acabar con mis amigos y sobre todo con mi amante, no por simple celos…solamente para matarme, saben que un integrante de esa banda es mi punto débil-fruncí el ceño
-Kirk Hammett, un humano de corazón puro que después, por hazaña de Julián, tuvo que ser transformado obligatoriamente a hombre lobo-Jim se quitó la máscara y se alejó de nosotras
-Ya veo ¿Y que sugieren?-preguntó Joey
-Queremos que detengan a los híbridos, en lo que Mel y yo les advertimos a ellos que quieren matarlos-
-Eso será imposible-Joey nos di la espalda para ir por una copa de vino
-¿Cómo? Pero dijiste que la situación cambiaba, da a entender que pueden ayudarnos-Mel estaba boquiabierta
-Es la verdad, es imposible…simplemente nos estaríamos arriesgando a ser descubiertos por los humanos-Dave sonrió burlonamente
-¿Prefieren que humanos mueran?-me acerqué a Joey
-Nosotros protegeremos a los humanos desde las sombras pero no podemos hacer nada por sus amigos, lo siento señoritas-

Sentí el coraje recorrer por mis venas, quería transformarme y matarlos por hacerme perder el tiempo. Mel se aferró a mi brazo y eso me ayudó a tranquilizarme, al ver que la respuesta había sido que “no”. No pude evitar escuchar las burlas de Dave, y ver como movía la cabeza negando. Joey solamente bebía de su copa y miraba a la nada, su mirada estaba perdida así como mis esperanzas por abrazar a Kirk. Retrocedí…humillada y triste, quería irme de ese lugar.

-Hay que irnos Mel, es obvio que no recibiremos ayuda por…ellos, solamente nos hicieron perder tiempo-
-Pero Cali…-Mel me miró y después miro a Joey-Sr. Jordison por favor, hemos estado lejos de nuestra familia por varios días…por los lobos-
-Mel, una vampiresa tan hermosa como tú no debería de estar sufriendo-Joey dejó la copa en la mesa
-Es por eso que quiero que nos ayude a salvar a nuestros amigos, no pido más que ver el hermoso rostro de Lars Ulrich…es lo único que pido, si desea mi sangre dejaré que usted la tomé pero por favor…salve lo que más amo en este mundo-
-Mel-

Era muy evidente que la voz de Mel comenzaba quebrarse, no la culpaba, hemos permanecido varios días lejos de lo que tanto amamos y solo alimentándonos de esperanza, ya que estamos a unos metros de ellos…se nos es negada la esperanza de salvarlos. Esperaba que a Joey se le pudiese ablandar el corazón y que nos diera un sí, pero aún dudaba de nosotras. Joey vio que Mel comenzaba llorar y no lo evitó, la abrazo fuerte para tratar de tranquilizarla un poco. El arcángel apoyó su barbilla en la cabeza de la vampira, era como si tratara de ponerse en su lugar, querer entender ese amor tan inmenso por un vampiro recién nacido.

-Joey, por favor…tenemos que hacer algo-dijo Jim
-Ya lo escuchaste Jim, dijo que solamente mantendríamos a salvo a los humanos, si ellos mueren, será mejor para todos-
-Excepto para mí-me senté en el sillón
-¿Por qué te empeñas tanto en salvarlos? ¿Por qué no, solamente, dejas que estén a su suerte? ¿Eh?-preguntó Dave
-Hace mucho tiempo perdí a un vampiro y al producto de nuestro amor. Ese día morí con ellos dos…jamás me perdonaré el haber expuesto a dos seres a los lobos…Kirk, él…me regresó esa felicidad y se que ahora, más que nada, deseo que siempre este conmigo-
-¿Cómo los perdiste?-
-Celos, simple rabia…hacía un híbrido-
-Te metiste con un vampiro ¡Que asqueroso!-
-Yo pensé así pero…nadie puede entender que no fue diversión, sino…amor-
-Vayan al estadio, vayan y traten de salvar a sus amigos…nosotros veremos que podemos hacer, las veremos muy pronto-dijo Joey separándose de Mel
-¡Gracias!-Mel lo volvió a abrazar fuertemente
-Anda, te veré pronto muñeca-Joey tomo delicadamente su rostro y le sonrió-Jim, condúcelas afuera y regresa pronto, nos quedan pocas horas-
-Claro-

Jim abrió una puerta delante de nosotros y rápidamente salimos, no sin antes dar un último vistazo a Joey y Dave, la mirada de Mustaine aún era malvada y sin satisfacción pero se que nos ayudaría. Cuando estuvimos del otro lado de la puerta, dimos directamente hasta nuestro auto y nos encontrábamos en el mismo callejón al cual habíamos ingresado. Miré hacía el cielo y estaba totalmente sorprendida, apenas y se podía ver lo celeste del cielo, pero se veía muy opaco como si ya estuviera apunto de oscurecer. Perdimos mucho tiempo en ese lugar.

-Lo más conveniente es que se vayan, el viento tiene una esencia muy tenebrosa, los híbridos no tardan en ingresar a Edmonton-
-Te veremos luego, muchas gracias por habernos ayudado-le sonreí
-Cali, un último favor…cuando estés cerca de Kirk, dile que lo amas demasiado…yo hubiese preferido decírtelo pero Kirk es el más indicado-
-Jim…-me sonrojé
-Anda ve…-

Sin decirme algo más, se alejó de nosotras…aún no subíamos al auto. Yo no paraba de verlo, ver su rostro, sus ojos, su alma pura y fuerte ¿Cómo es posible que él se enamorara tan rápido de mí? ¿Amor a primera vista? Era un enigma…Jim desapareció entre la oscuridad del callejón y antes de que yo pudiese entrar al auto. Alguien me lo impidió ya que me estiró del brazo y me lanzó contra la pared para después dar al suelo, no vi quien había cometido tal acto…solo podía escuchar el grito asustadizo de Mel, al abrir los ojos mi sorpresa era totalmente increíble.

-¿Drew?-entrecerré los ojos
-¿Creíste que te podías deshacer de mí tan fácilmente?-Drew se rió
-¿Cómo nos encontraste?-pregunté levantándome y recargándome en la pared
-La radio es muy chismosa ¿No lo crees? Y ahora que estás aquí, nos iremos de regreso a San Francisco, te guste o no-dijo Drew tomándome del brazo
-¡Suéltala!-gritó Mel y lo golpeó en la espalda

Drew me soltó y me lanzó al suelo para después tomar a Mel del cuello y lanzarla contra unas cajas de cartón que estaban apiladas.

-¡Mel, no!-grité y me levanté para ir a auxiliarla. Pero antes de que pudiese ir a ver como se encontraba, Drew me volvió a tomar del brazo-¡Ya basta, McIntyre!-grité enojada
-Despídete de tu amiguita-
-¡Joey, Jim, Dave!-

Y como su me hubiesen escuchado, rápidamente los tres arcángeles aparecieron y dos de ellos rodearon a Drew, mientras que Jordison estaba con Mel, queriendo saber como se encontraba. Dave mantenía su mirada feroz ante Drew mientras que Jim ya poseía su máscara tan tétrica.

-¡Mustaine!-gritó Drew y me lanzó contra Jim
-Drew, hace muchos años que no sabía de ti-dijo Dave cambiando su expresión
-Dave, creí que te habías muerto así como…-
-¿Así como lo dijo tu mamá? Ay Drew, pequeño cachorro, tu madre fue la que nos condenó a Cali y a mí…-Dave hizo una pausa-Ella fue la que dijo que el clan Megadeth era el que conspiraba en contra de los lobos, el clan del hermano de Cali…asesinó a mis aliados pero yo escapé, juré que buscaría venganza y así lo haré…contra Elizabeth-
-Esa historia…entonces…-trataba de recordar
-Ella siempre mintió…te puso en contra de los vampiros, te mintió sobre los Thit…esa mujer te envenenó el cerebro y te traicionó al decir con quien estabas esa tarde-
-La tarde en que yo…-miré a Dave-Pero ella dijo que el asesinato a un…-
-Que el asesinato a un infante estaba prohibido y que no se justificaba, pero ella lo asesinó en el momento en el que le dijo a tu hermano, me siento orgulloso de que hayas salido de tu clan para irte con los vampiros que tienen más decencia que nuestra raza-
-¡Basta!-gritó Dave-No voy a permitir que sigan insultando a mi madre, si, está bien…ella te mintió y traicionó pero lo hizo por la supervivencia de nuestra raza y para salvar la dignidad que habíamos perdido por tu culpa-Drew me señaló
-¡Era solo un bebé!-grité
-¡Era un asqueroso híbrido!-

Enojada, le lancé una fuerte bofetada en la cara y quería matarlo pero Jim se encargó de que no fuera a acercarme a Drew, se aferró a mis brazos y me hizo retroceder, por un momento…la ira me comenzó a cegar y quería transformarme para poder destazar a Drew pero todo mi enojo bajó cuando recordé lo que Drew le había hecho a Mel, busqué con mi mirada a Mel y la encontré en los brazos de Joey, inconsciente…al parecer no solo su cabeza chocó con las cajas, creo que también con la pared.

-Está bien, solo se golpeo en la cabeza…en unos minutos regresará-dijo Joey con su máscara puesta
-¿Qué sugieren que hagamos con esta víbora traidora?-dijo Jim
-Debemos de asegurarnos de que no interfiera en nuestro intento por salvar a los amigos de las jóvenes-dijo Joey
-Quisiera matarlo-susurré
-¡Por favor, que falta de imaginación tienen los dos!-exclamó el pelirrojo

Dave le lanzó un fuerte puñetazo a Drew en la cara tirándolo al suelo y dejándolo totalmente inconsciente. Estoy segura en un 99.9% de que el escocés no se levantaría ni con agua fría. Jim me soltó y yo aproveché para acercarme a Mel y tratar de hacerla reaccionar. Cuando vi que despertó algo, se bajó de los brazos de Joey, sonrojada y medio consciente pero capaz de poder saber donde y que teníamos que hacer.

-Vamos, tenemos que llegar al estadio-
-¿Qué será de ustedes?-preguntó Mel
-Las veremos allá, por favor, es elemental que ya se encuentren en el estadio-
-Cuídense por favor, los híbridos ya entraron a Edmonton-

Las dos asentimos con la cabeza y entramos rápidamente en el auto. Antes de que nos marcháramos, miré a Jim…su tristeza por no tener a esta mujer era lo bastante evidente, pero ahora según historias, esta prohibido que los Thit se enamoren…aunque se que Jim desobedecerá estas reglas. Hice que el auto arrancara, ya era más evidente la oscuridad ¡Se nos había hecho tarde! Dejando atrás a nuestros, ahora, amigos, teníamos que buscar el rastro de algún integrante de Metallica.

-Se que están cerca, puedo presentirlo-dijo Mel mirando a todos lados
-Tenemos que llegar e ingresar sin que nadie se de cuenta, escabullirnos entre el público y llegar hasta la primera fila para advertirles-planeé todo en mi mente
-No creo que sea fácil, habrá mucha gente que pensará que robamos su lugar y puede que intenten-golpearnos-
-Lo dudo, podemos decir que…podemos decir que somos las chicas que contrataron para acostarnos con dos de ellos-que tonta idea se me ocurrió
-¿Eeeh? ¿Perdón?-se sorprendió
-No hay de otra, decimos que somos esas chicas y que tenemos que estar en frente para que vean que no robamos su dinero-
-¿Cómo sabes tanto de este “negocio”?-
-No lo tomes a mal, pero James me contó que eso hacían antes de que volviera a encontrarse a Jason-suspiré
-James es un idiota-se enojó
-Está solo, yo lo entiendo al igual que a los demás, nosotras aún no aparecíamos-la miré unos momentos y después volví mi mirada hacía enfrente-Aunque…mi camino comenzó desde que Cliff estaba vivo, tuve que vivir casi 3 años de enfrentamientos con James y defensas de parte de Cliff-
-¿Cómo murió él?-
-Cómo lo dijeron las noticias: trágico accidente en la carretera de Suecia-hice una pausa recordando aquel momento-Desde ese día, James me tomó más odio del que existía ya, cuando Jason regresó…las cosas fueron peor-
-¿Mi hermano no hizo mucho?-
-Desafortunadamente no, lo único que podía hacer era separarnos-di vuelta en una esquina-Antes de que llegaras con nosotros, yo ya estaba a punto de marcharme…dejarlos solos, que Jason y James cuidaran de Lars y Kirk, restringirme a volverme enamorar pero James y yo hicimos un trato, hasta que todo esto llegara a su fin, yo me iría-
-¿Lo harás?-
-No lo sé, me he dado cuenta de que Metallica es mi única familia-
-Yo me haré cargo de que no nos abandones…al menos en esta vida-Mel puso su mano en la mía
-Gracias, cuando salvemos a nuestros amigos…trataremos de resolver mi estancia-sonreí
-Cali, puedo oler el dulce aroma de Lars-bajó la ventanilla del auto
-Es cierto, también la de Kirk-
-¡Estamos cerca!-exclamó feliz
-Hay que dejar el auto aquí y llegar hasta donde están ellos-
-Tienes razón-ella pensó unos momentos y luego se sobresaltó un poco-¿Y las maletas?-
-Después las recuperamos-

Me estacioné en un lugar que creo que estaba prohibido pero eso poco me importó, no me importaba el auto, solo lo necesitaba para poder dar hasta donde se encontraban los muchachos. Bajamos del auto y de un portazo cerramos, corrimos rápidamente por la calle para dar a ese maldito estadio donde los muchachos se encontraban. Al principio no había nada, solamente humanos normales, parejas…de todo pero ni un metalero que nos pudiese indicar el camino al estadio. Buscamos y buscamos pero nada, el aroma aún seguía en el aire, era como si nos estuviese gritando “¡Aquí estamos, apresúrense por favor!” Era difícil saber que hacer cuando no teníamos ni la más mínima idea de donde estaba el estadio. Hasta que por sorpresa un grupo de metaleros aparecieron, llevaban su camisa de Metallica, otros de Iron Maiden y otros camisas negras; algunos de los muchachos iban con sus novias y entre ese pequeño grupo, estaba el muchacho que me había encontrado en la gasolinera, rodeando los hombros de una joven rubia. ¡Vaya! Hace mucho tiempo que no veía algo así, el pequeño grupo se detuvo al vernos, Mel se puso a mi lado y me miró a mí para después ver a ese grupo.

-¿Están perdidas?-preguntó un de los jóvenes
-No sabemos donde se encuentra el lugar donde será el recital de Metallica-dijo Mel
-Nosotros vamos hacía allá ¿No les gustaría venir con nosotros?-preguntó el mismo joven tendiéndole la mano a Mel
-No, eres muy amable pero queremos llegar solas…nuestros novios se pueden poner celosos después-sonrió Mel y apartó su mano
-Vaya, vaya, vaya y ¿Por qué sus novios no vienen con ustedes?-de poco a poco comenzaron a rodearnos
-Ellos están muy ocupados, nosotras somos de San Francisco y ellos siempre están de gira-

Todos los muchachos comenzaron a atacarse de risa, al parecer creían que les decíamos mentiras y se que pensaban en que hablaba de Metallica, aunque la verdad es que dos de los integrantes eran nuestros novios. El muchacho que había visto en la gasolinera se puso frente a mí.

-¿Te gusta mentir para escapar no es así?-
-Lo que te dije en la gasolinera y aquí es verdad, humano-
-No te creo, al igual que tu pequeña amiguita…ustedes son extrañas y no las dejaremos ir a ver a Metallica-
-Pruébalo, cuando menos lo esperes…Kirk ya estará abrazándome-sonreí retadoramente
-¡Ya basta!-

Mel me tomó de la mano y salimos rápidamente de ese grupo de abusivos, íbamos corriendo para que ellos no pudieran alcanzarnos, claro que esos muchachos ya iban detrás de nosotros con piedras para tratar de matarnos. Ahora me doy cuenta de que los humanos no pueden valerse por si mismos para atacar a otra persona, dependen de un objeto inanimado para llevar a cabo su plan.

3/11/2011

Edmonton & Jim


Justo en Canadá como había deseado llegar desde ayer, había conducido toda la noche. Apenas comenzaban a salir los rayos del sol que rápidamente golpearon mi rostro iluminándolo.  Mel estaba en los asientos de atrás, escondiéndose del cruel sol despertante. Estábamos a unos kilómetros de Edmonton…la gente ya comenzaba a invadir las carreteras con sus actividades rutinarias en pleno sábado, bueno…hay gente que nunca descansa. Yo seguía conduciendo a toda velocidad, evadiendo a algunos carros pero procurando que la policía no fuese a verme…después de intensas horas de viaje, ya estábamos en la ciudad de Edmonton. El olor de los humanos ya era muy intenso, no había comido muy bien que digamos y el maldito olor a humano me incitaba al asesinato pero debía de resistirme simplemente por querer ver a Kirk de nuevo; los edificios de Edmonton eran muy altos tanto que no daban paso a los rayos del sol, por lo que Mel se pasó al asiento de adelante.

-Bueno, ahora ¿A dónde vamos?-preguntó
-Apenas amaneció, tenemos como máximo 12 horas para encontrarlos y advertirles lo que esta sucediendo, pero hay que ser inteligentes, Mel…no iremos solas, tenemos que llevar a alguien especial…-sonreí un poco
-¿Quién?-entrecerró un poco los ojos
-Los “Thit”-

Una raza totalmente diferente a la de los vampiros y los hombres lobo, arcángeles que fueron exiliados del cielo por creerse superiores al señor pero que son los encargados de que el equilibrio entre el bien y el mal se cumpla, que no se origine tanta maldad. El nombre “Thit” es de origen irlandés y significa “caído” así que ellos son arcángeles caídos. Son los que verdaderamente mantienen a salvo a los humanos. Sabía que aquí en Canadá residían los  pero no sabía exactamente en que parte de Canadá. Tenía que usar mis instintos para encontrar, tan siquiera, uno. Aunque, también deberíamos de tener cuidado…ya que ellos no respeten cuando seres como nosotros estamos tan cerca de los humanos, solo hay pocos casos como lo era entre Metallica y yo…ahora que los únicos dos humanos que había en la banda han pasado a ser seres sobrenaturales, no se como van a reaccionar ellos. Me ponía cada vez más inquieta conforme no aparecía nada, los minutos pasaban pero en las calles solo habitaban los humanos.

-¿Por qué les quieres pedir a ellos?-preguntó Mel viéndome
-Por que ellos tienen la fuerza necesaria para salvar a Metallica de las garras de esos híbridos-di vuelta en una calle
-Cali ¿Les tienes miedo?-
-Un poco Mel, no son lobos ni tampoco vampiros, mucho menos demonios o humanos…son arcángeles, seres hermoso y los más poderosos en el mundo…la biblia te lo dice todo-
-¿Leías la biblia?-se sorprendió
-Yo no lo diría leer…era para entender un poco el pasado real de estos seres-
-¿Tienes una idea de cómo son ellos Físicamente?-se llevó una mano a la cabeza
-No, nunca he visto a uno pero Elizabeth me contaba historias de estos seres, me dijo que son peligrosos pero que con algo de suerte acudirán a nuestra ayuda-
-La ciudad es grande…no lo lograremos-Mel sonaba un poco desesperada
-No pierdas las esperanzas, encontraremos uno-

En ese momento escuché una sirena de una patrulla ¡Demonios! Pasó lo que no quería que pasara, un policía me había detenido y no tengo papeles para poder cerrarle la boca, estaba en serios problemas y no se como rayos le haría. Me estacioné a un lado de la calle y el carro del policía se estacionó atrás de mí, bajé el vidrio y al fin vi al policía…era un joven más o menos de 24 años, ojos verdes, cabello castaño y hasta los hombros ondulado y oscuro, mirada seria y alto…por su estilo diría que pertenece a una banda o al menos aparenta; le regalé una sonrisa para poder esconder todas las desesperaciones que residían en mí. El hombre apoyó su brazo en el auto y me miró.

-¿Sabía Ud. que iba a una velocidad de 100k/h en una zona de 70?-su voz era hermosa
-Lo siento, tengo mucha prisa para…-me detuve un momento-…mi hermano esta en el hospital y esta muy grave, no se si llegué a despedirme de él-
-¿En que hospital esta, señorita?-
-Yo…-vi a todos lados, no encontraba un buen nombre-Yo soy de Ontario, así que no recuerdo el nombre del hospital más si se la dirección-reí un poco
-Por favor señor, tenemos mucha prisa…déjenos ir-pidió Mel
-Venimos desde muy lejos, las dos somos hermanas y lo único que queremos es despedirnos de nuestro hermano mayor-dije con desesperación
-No me diga…-se cruzó de brazos y me miró con desconfianza
-Por favor, dejé que nos vayamos…necesitamos ver a nuestro hermano, es urgente…-supliqué-No sabemos si resista, no puedo enfrentarme con usted y…-

Dejé de hablar para contemplar más de cerca al supuesto policía, poniéndole más atención me di cuenta de que no era un humano, sino un Thit, así que por fin había encontrado a uno. Claro, como no me di cuenta…era hermoso, más hermoso que Stephen y Kirk…era difícil decir porqué llamó mi atención. Me sentí con un poco de miedo y después me armé de valor para lo siguiente.

-Esta bien, ya que usted no se tragó mi mentira…yo no me voy a tragar la suya-lo miré casi desafiándolo
-No se de que me habla, señorita-el policía se acercó más a mí
-Por favor, tengo un olfato muy agudo y se que usted no es humano, así como usted sabe que nosotros tampoco-
-¿Eres un Thit?-preguntó Mel
-Sí-se limitó a responder
-Señor…-
-Me llamó James…James Root-dijo el joven
-Jim…necesitamos que nos llevé con los demás Thit, es urgente…algo va a pasar esta noche en el estadio donde vendrá Metallica-lo miré a los ojos
-¿Tú eres Cali verdad? La mujer lobo que se acostó con el vampiro Stephen-
-Sí, soy yo…soy, también, quien protegía a Metallica y quien transformó a Kirk en lobo-bajé la cabeza
-Eres nuestro tema de conversación en el clan, junto con tu vampira y lo que ha hecho tu estúpido hermano-rió Jim
-Me alaga-me sonrojé un poco
-Las llevaré a donde residen los demás-

Jim subió a la parte trasera del auto y arranqué, él me indicó el caminó que debíamos de seguir para llegar con los Thit. A simple vista, podía ver que Jim no tenía tanto tiempo como Thit, su mirada aún tenía mucha divinidad y su tranquilidad era la de un humano…es como si este hombre no fuera un Thit en su totalidad.

-Cali, hay algo que no entiendo… ¿Por qué huele a humano?-preguntó Mel
-No soy un Thit completamente, mi padre fue un Thit y mi mamá una humana, me sorprende que el líder de esta organización me aceptara-Jim también seguía sorprendido
-Son arcángeles, seres divinos y misericordiosos-
-Señorita…-Jim me habló
-Me llamo Cali, Cali Roses-giré un poco mi cabeza para que viera mi sonrisa
-Cali, ¿Por qué mataron a tu familia?-
-Por odio, repugnancia…-me volví al frente
-Nosotros supimos de eso…claro que tomaremos cartas en el asunto pero en determinado tiempo, solo espera…-
-Hagan lo que quieran, yo, por mi parte, tendré mi venganza-suspiré-Por cierto, siendo un arcángel ¿Por qué trabajas como policía?-pregunté dudosa
-Tengo que ganarme la vida, el hambre no me afecta ni mucho menos un techo porque eso tengo con los Thit pero tengo que socializar con los humanos para saber como son ellos-
-Eso si que es sorprendente-Mel lo miró
-Este mundo es sorprendente, los humanos son como cachorros de un lobo recien nacido...necesitan protección, atención y quien los guíe...de eso nos encargamos nosotros, algunos hombres-lobo y vampiros son los que quieren exterminarlos...-dijo Jim
-Lo sé, los lobos son detestables...odio al líder de mi raza-gruñí
-Da vuelta aquí-Jim cambió de tema

Entré por un callejón oscuro, se sentían muchos escalofríos pero sobre todo la temperatura descendía demasiado, sentí un frío que jamás había sentido. En ese momento, Jim me dijo que apagara el auto y así lo hice, bajamos…Mel y yo teniendo extrema precaución. Tenía el presentimiento de que en cualquier momento alguien nos atacaría por la espalda. Sentí la mano calurosa, creo de Jim, que me tomó con tanta delicadeza, tomé a Mel de la mano y recorrimos el camino para ver a los Thit. Estar con Jim era algo extraño, me llamaba la atención y era tan joven como yo. Vería, por primera vez, a los Thit, los conocería…y trataría de convencerlos para que me ayudaran. Quedaban menos de 12 horas, había que apurarnos si queríamos volver con los muchachos, verlos sanos y salvos…

2/27/2011

Recordando la vida antes de la desgracia


Canadá, estábamos en camino hacía el país helado y un lugar que la verdad no conozco. Aún se me sigue haciendo extraño que Metallica haya decidido hacer el concierto haya ¿No se les ocurrió algo más “cálido”? Tan siquiera al sur hubiera sido la mejor elección. Iba en la carretera solitaria a toda velocidad, era urgente llegar lo más pronto posible a aquel lugar. Mel iba a mi lado callada y con los brazos cruzados, mantenía una cara seria pero evidentemente preocupada, de vez en cuando la miraba de reojo hasta que decidí hablarle.

-Mel, llegaremos pronto…te lo prometo-sonreí un poco
-Lo sé-se limitó
-Mel, no puedes estar con este humor todo este tiempo…confía en que llegaremos a tiempo, en que en cuestión de horas volverás a saborear los labios de Lars…-
-Estoy cansada, preocupada… ¡Solo quiero ver a Lars y a mi hermano!-se soltó en llanto
-Mel…por favor, no pierdas la esperanza; estás muy cansada lo sé, duerme un rato…yo te despierto si pasa algo-
-Ojalá no pierda la esperanza…es lo último que me queda-

Mel suspiró resignada y se puso unos lentes negros que estaban ahí, después se quedó quieta y creo que ya se había dormido. La verdad que los vampiros se duerman rápido, es muy extraño…pero ella ha estado en constante movimientos y con mucha preocupación, eso tuvo que haberla dejado dormida. Fijé mi mirada en la carretera, tratando de tener la mente en blanco y atenta a los carros que transitaran por ahí pero no pude evitar seguir recordando mi pasado.

-FLASHBACK-
6 MESES DESPUÉS…
Los meses habían pasado como a un humano cuando estaba feliz, me sentía como una humana…aunque Stephen y yo nos habíamos vuelto muy unidos, aún debíamos de seguir aparentado que él era mi maestro y yo solamente su alumna pero era tan difícil…su mirada era muy penetrante, su forma de hablar, de caminar…todo era una especie de hipnotismo. La clase había finalizado y como siempre, esperé a Stephen en su carro, esperé como la típica jovencita que desea que su maestro le respondiera una pregunta acerca de su trabajo o ver si había reprobado alguna materia, eso quería aparentar…esperé un rato, tanto que mi hermano se me vino a la mente ¿Qué le diría si supiera que mantenía una relación con un vampiro?  De seguro me separaría llevándome lejos a otro país donde Stephen no pudiese encontrarme; no, mi hermano no sabrá de esto. Y así fue como la preocupación llegó a mí, hasta que Stephen apareció por detrás de mí, mantenía su mirada seductora y como todo caballero, me abrió la puerta del auto.

-Entra, te llevaré a comer-me sonrió
-No hace falta, no tengo hambre…comí antes de verte-sonreí estúpidamente
-Por favor, insisto-
-No, Stephen…realmente no tengo hambre-borré mi sonrisa y entré al auto

Noté la preocupación de Stephen hacía mí pero no dijo nada, solamente subió al auto y cerró  la puerta, hizo rugir el motor y después arrancó. La preocupación se hizo un poco más evidente en mí. Estaba angustiada, apenas en estos meses la preocupación había llegado a mí…era un terrible dolor. Pero sabía que Stephen jamás me dejaría sola por más fuerte que esto fuera.

-Cali, nadie nos va a separar ¿Entiendes? No lo voy a permitir, no me importa quien sea tu hermano…el amor y la pasión me tiene atado a ti-habló Stephen seguro
-No quiero que me separen de ti ahora que conozco lo que es el amor…-
-¿Realmente estas enamorada?-pregunto sonriendo
-Si, siento cosas extrañas en mi estómago…nunca creí que fuera a enamorarme de un vampiro…ahora se que por primera vez no me siento sola-me sonrojé un poco
-Llevo 142 años solo…no me dolió el estar solo porque nunca lo estuve, creí en mí y no supe el significado de soledad…En cuanto entré a ese salón y me viste no huiste ¿Por qué?-
-¿Por qué habría de tenerte miedo?-lo miré
-Tal vez por que soy un maldito chupa sangre-
-Se que eres eso y más pero no se porque no te tengo miedo, solo se que te amo-
-¿A dónde quieres ir?-preguntó sonrojándose
-Vamos a tu casa, tal vez ni Elizabeth me encuentre en tu casa-
-Como gustes-

Las conversaciones con Stephen eran algo único en la vida que no sabía se volverían a repetir pero sabía que se debían de disfrutar. Presentía que en su casa pasarían cosas, cosas para el bien de los dos. Stephen y yo seguíamos conversando en el auto, riendo, disfrutando todo lo que se pudiese. Jamás me había sentido de esta manera, sentía que Stephen era todo lo que desee en el mundo. Con esto me he dado cuenta de que no todos los vampiros son iguales, habrá algunos tan egoístas pero habrá otros que les gusta la paz y que prefieren estar con otras especies por simple alegría. Después de un rato de viaje, llegamos a su casa…era algo sencillo: una casa de un piso, algo que se veía lo más normal posible, la puerta del garaje se abrió y Stephen metió el carro, cuando la puerta se cerró…la oscuridad nos aprisionó por completo.

-¿Tienes miedo?-preguntó tocando mis manos después de haber apagado el motor
-Claro que no, es solo oscuridad-

Abrí la puerta y bajé del auto, había dejado la mochila en el auto…total, no venía a estudiar en estos momentos. Stephen ya estaba a mi lado antes de que pudiera escuchar que la puerta de su lado se cerraba, eso me dio escalofríos. Frente a mí, había una puerta, Stephen la abrió y entré; era la cocina, estaba muy linda…como dije, era algo sencillo, el color de su cocina era como color crema, aunque Stephen fuese una criatura de la noche al parecer le gustaban los colores claros, a simple vista él no aparentaba ser un vampiro y para la nariz humana tampoco. Me quedé como embobada viendo la cocina, que me olvide de todos los peligros que pudieran existir aquí dentro.

-¿Deseas tomar algo?-preguntó Stephen
-No, gracias, estoy bien-
-Cali ¿Estás bien? Te noto muy nerviosa y nunca rechazas mis propuestas-
-En Serio, estoy bien-lo miré para regalarle una sonrisa

Por puro instinto y sin decirle absolutamente nada, salí de la cocina para entrar a la sala y después buscar…su recamara. ¿Por qué? ¿Por qué quería entrar a su recamara? ¿Qué era lo que me estaba llamando? No lo sé y quería averiguarlo, dejé de escuchar la voz de Stephen o cualquier ruido insignificante y solamente escuché la voz de mi cabeza que me alentaba a buscar su habitación. No fue difícil encontrarla, detrás de una puerta negra se encontraba…al abrir la puerta me di cuenta de que su habitación era lo único que confirmaba que era vampiro…la habitación totalmente de negro: sábanas, cama, piso, almohadas, todo…no había sarcófago como siempre pensaba, al lado de la cama había velas que aún no habían sido encendidas pero que parecía que ya llevaban mucho tiempo…las cortinas negras estaban cerradas y apenas el cuarto podía alumbrarse con una luz muy débil.

-Es muy diferente a lo que yo pensaba…-susurré
-Puedo saber ¿Por qué tanto interés en saber la ubicación de mi recamara?-preguntó apoyando su brazo en el marco de la puerta
-No lo sé…-
-Has estado muy extraña…-
-Lo sé, yo misma me comienzo a asustar-

Era la verdad, estaba tan callada, tan insegura de mi misma…y solamente por pensar en mi hermano. Quería quitarme este sentimiento de preocupación que tenía dentro de mí. Sentí la mano de Stephen pasar por mi estómago y que mi espalda chocara con su pecho.

-Porque te amo, me preocupa que estés así-susurró

Me giré para quedar frente a él, Stephen era mucho más que yo…su físico era asombroso, algo que jamás había visto. Ahora quería ver que tanto estaba trabajo su abdomen. Desabroché su camisa cuidadosamente, Stephen comenzaba a sonrojarse y antes de poder desabrochar el último botón, frenó mi mano.

-No sabes lo que haces, aún estás muy pequeña-me miró a los ojos
-No sabes nada-me solté
-No tientes tu destino, crees estar preparada pero aún no lo estás… ¡Tienes 17 años simplemente de haber nacido!-exclamó
-Lo sé y quiero permanecer como una mujer de 17 años-
-No, no lo voy a hacer-
-¡Hazlo!-grité
-Quiero que crezcas un poco más y que pienses un poco mejor las cosas, recuerda que después ya no habrá marcha atrás…-
-No me interesa-lo miré un poco enojada

No me importó lo que pensara, pero yo se muy dentro de mí que lo amaba y que quería permanecer tan joven como lo era ahora. Stephen seguía dudoso y ahora preocupado, suspiré como enojada y desabroché el último botón de su camisa…su abdomen y pecho estaban muy marcados…algo que me gustó demasiado. Lo abracé fuertemente, quería convencerlo de que todo iba a estar bien, que no sintiera ningún miedo ya que yo no lo sentía. Es ahí donde descubrí que el miedo se inhibe cuando estoy cerca de Stephen; él me cargó y me llevó hasta su cama donde se quitó completamente la camisa y así es como pude apreciar la hermosura de su cuerpo y su piel totalmente pálida. Yo ya estaba debajo de cuerpo, pasando mis manos por su espalda fría pero lisa como el mármol…

-Por favor, no tengas miedo…-le susurré al oído

Recuerdo que todo ese momento fue tan mágico, algo que jamás había hecho en mi vida. Tenía al vampiro más sensible a mi merced y afortunadamente me amaba…y yo también lo amaba. Se sostuvo con la fuerza de sus brazos para no aplastarme y me besó de la forma más salvaje y apasionada que pudiese existir en su mente; lo estaba amando tanto como lo había deseado desde que miré a sus ojos turquesa. Era rápido en cuanto al movimiento de su lengua dentro de mi boca y su sabor era tan exquisito. Todos mis temores habían desaparecido cuando el roce de nuestras pieles había comenzado. Cuando escuché sus gemidos mezclados con los míos, su dulce jadear resonando en mi oído…
Todo estaba ocurriendo sin haber sido planeado, un amor que se estaba fundiendo a escondidas de los humanos, los lobos y los vampiros…solamente nosotros teníamos la conciencia de lo que estaba pasando ¡Dios! Quisiera que esto jamás fuese a terminar.
Besaba mi cuello con extrema ternura, tanto que era impredecible saber si solamente me besaba o me mordía…Stephen me tenía dominada, me tenía bajo los estrictos efectos de la locura y demencia. El sudor recorría por todo mi cuerpo y Stephen lo saboreaba al momento de pasar su lengua por mi estómago. Me había cansado de estar bajo su cuerpo así que con la poca fuerza que ejercí sobre él, lo empujé e hicé que ahora su espalda estuviera contra las sábanas; volví a besar sus labios mientras sus manos se aferraban a mi cadera para poder ayudar en el vaivén que, evidentemente ya lo tenía completamente loco. Mis uñas se deslizaban sobre sus torneados pectorales que le arrancaban fuertes jadeos.
Stephen se levantó y me tiró para ahora yo quedar debajo de él, pero inmediatamente me moví que volví a quedar sobre de él, al parecer la adrenalina que corría por sus venas lo ponía ansioso.
Hice que sus manos tocaran completamente mi cuerpo, lo guíe indícandole que era de mi agrado, claro, aún para mantenerlo así moví mi cabello que cubría mi cuello para mostrarle como mi sangre recorría por mi vena que sobresaltaba. Stephen no lo resistió y en con una leve sonrisa entre fascinado y feliz, me hizo que quedará bajó su cuerpo sudado. Sentía mi vientre contra el suyo...
Sus labios que habían estado presionando los míos pasaron a mi mejilla izquierda y después descendieron a mi cuello, donde pasó su lengua y después plantó un profundo y largo beso que me hizo soltar un gemido.
Ya habían pasado varias horas, varios placeres, varias veces que ambos miramos lo que era las estrellas…tanto amor y placer hubo que Stephen se desplomó a mi lado, escuché su respiración muy agitada y su mano buscando la mía; él estaba boca abajo y mientras se tranquilizaba un poco, yo lo solté y me acosté sobre su espalda, podía escuchar su respiración.

-Estoy cansado…-rió un poco
-Yo también, pero estoy conforme con lo que pasó-besé su hombro
-Prometo no alejarme de ti…y a partir de este momento, la relación se convirtió en un compromiso que habrá que cumplir…-se giró y me abrazó
-Oh Stephen…te amo-abracé su pecho apoyando el oído donde estaba su corazón
-Yo también te amo, Cali…-

Esa tarde, fue lo mejor que pudimos haber hecho…el amor ya estaba fundido. La relación ya había sido fortalecida y yo…había obtenido el don de la inmortalidad junto con el de la eterna juventud.

-DE VUELTA A LA REALIDAD-
Seguía manejando y ya había anochecido, había pasado por Nevada y estaba a la mitad del estado de Oregón, las luces de esa ciudad eran muy brillantes pero nada comparado a nuestra ciudad de San Francisco, para ese momento Mel aún seguía totalmente dormida, la iba a despertar en cuanto encontrara una gasolinera, el tanque ya estaba a punto de terminarse. Por fortuna antes de que el auto se apagara, logramos llegar a una gasolinera…mientras el hombre le ponía la gasolina al auto, desperté a Mel.

-Mel, despierta…ya es de noche y estamos en Oregón ¿No quieres algo de tomar o algo de comer?-
-¿Cali?-Mel entrecerró los ojos y después bostezó-Claro, me vendría bien un Gatorade…-
-Bueno, quédate en el auto mientras voy por las bebidas-

Ahí mismo en la gasolinera había una tienda, entré a la tienda y el lugar era pequeño, unos tres pasillos que había con comida o artículos, había unas cuantas personas comprando, quien cobraba era un muchacho de mi aparente edad (17 años), de la apariencia metalera con su camisa de Iron Maiden, su cabello largo sujetado por una liga para darle algo de decencia, solamente se me quedó viendo en el momento en el que ingresé. Caminé como una chica ruda hasta los congeladores para tomar dos “Gatorade’s”. Los recuerdos me tenían un poco bloqueada y no podía pensar en algo coherente, me había olvidado de la razón por la cual estábamos yendo a Canadá…sacudí la cabeza y fui a pagar lo que llevaba.

-¿Cuánto va a ser?-pregunté viendo hacía fuera
-2 dólares, muñeca-el joven me sonrió

Le di dos dólares y tomé las bebidas, justo en ese momento…el joven me sujetó de la muñeca y yo me sobresalté por tal acto, pero después me tranquilicé al momento de saber que solo se trataba de un humano.

-¿Por qué tan sola?-
-No es asunto tuyo, me tengo que ir-
-¿Vas a rechazarme un beso?-preguntó guiñándome el ojo
-Por respeto a mi prometido, sí-me solté de él

Así, sin dejar que siguiera hablándome, salí de la tienda y le pagué al señor que le puso gasolina al auto. La noche ya se había apoderado de esta ciudad y lo que sería la carretera ya comenzaba a verse tétrica pero sabía que los lobos no andan por estos rumbos a estas horas, aún hay humanos…le entregué a Mel, las dos bebidas y subí al auto…antes de encender el auto…vi a una mujer embarazada con su esposo, tomados de la mano…ambos disfrutaban el estar juntos. Era así como Stephen y yo estábamos cuando sabíamos que un bebé venía en camino. Encendí el auto y arranqué para ya solamente atravesar lo que nos quedaba de Oregón y, próximamente, Washington. Mel encendió la radio para hacer que el silencio desapareciera y ahí pudimos escuchar las noticias de Canadá.

-“Y en los espectáculos, después de 4 años que esta banda de thrash metal se formó…Metallica ha pisado tierras canadienses y esta listo para dar su concierto mañana por la noche…en Edmonton, en el Estadio de Mancomunidad…el concierto de esta gran banda será a las 8 de la noche…así que metaleros, estén listos para este concierto. En otras noticias…”-
-¡Esto no puede ser posible! Tenemos que llegar antes de las 8 de la noche, presiento que los híbridos ya estarán haya listos para acabar con ellos-dijo Mel
-Llegaremos, conduciré toda la noche…posiblemente para los primeras horas del día estaremos llegando a Alberta-

Seguí conduciendo y Mel le cambió de estación para poder buscar algo bueno de música, simplemente para tranquilizarnos y poder pensar en algo mejor o idear un buen plan para salvar a los muchachos. Por otra parte, llegué al último momento del recuerdo, el momento en el le diría adiós a Stephen…

FLASHBACK
DOS MESES DESPUÉS…
-Cali, no sabes lo emocionado que estoy al saber que voy a ser padre y que mi mujer es una hermosa mujer lobo-Stephen me cargó y me sentó en sus piernas mientras una de sus manos tocaba mi vientre
-Lo sé, tendremos un cachorrito…algo que fue hecho con extremo amor…-

Los dos en su casa, a oscuras y en la sala…besándonos, pensando en como iba a ser nuestra familia…pensando en nuestra felicidad, Era un momento tan hermoso que jamás lo borraré de mi mente. Stephen dejó de besarme para sacar algo de su bolsillo, era una cadena con un anillo dorado.

-Con esto, pido tu mano para poder casarnos antes de que nuestro cachorrito nazca ¿me aceptas, hermosa?-preguntó Stephen sosteniendo el collar frente a nuestros rostros.
-¡Claro que sí!-exclamé feliz

Stephen me puso el collar y yo lo escondí debajo de mi camisa, después lo besé apasionadamente. Ya quería que ese día llegara, estaba ansiosa…emocionada, eran muchas las emociones que pasaban por mi cuerpo…pero ese momento tan hermoso, tan emotivo, se terminó. La puerta de la casa de Stephen se abrió de golpe y cuatros hombres encapuchados entraron…todos, excepto uno, tenían aroma a hombre-lobo. Stephen y yo nos levantamos del sillón y me puse detrás de él…el miedo me recorrió el cuerpo más porque eran hombres lobos…Stephen los atacó; el que no era lobo…simplemente se quedó ahí parado y cerró la puerta…mientras tanto, yo seguía escuchando los gritos de dolor de Stephen, los ruidos de los golpes…todo. Quise ayudarle pero uno de ellos me detuvo y me alejó de mi amante…

-¡Suéltenla!-gruñó furioso y sus ojos ya habían cambiado a rojo

A Stephen ya lo tenían sometido, los últimos dos lobos lo tenían arrodillado y lo sujetaban de los brazos para que él no pudiera levantarse o atacarlos, a mi me tenían alejada de él. Stephen gruñía y se quejaba, lo que menos quería es que algo malo le fuese a pasar.

-¿Creyeron que no nos daríamos cuenta?-dijo uno y se quitó el gorro, no supe quien era…el clan de nosotros es enorme
-No es culpa de él, yo soy la culpable por haberme enamorado perdidamente de él…-dije y trataba de soltarme de aquel lobo
Si ha alguien van a castigar, debería ser a mí ¡Yo fui quien la enamoró!-gritó el vampiro blanco
-Hermana ¿Cómo pudiste?-aquel lobo se quitó el gorro y era mi hermano Julián, él sostenía uno de los brazos de Stephen-¿Cómo pudiste meterte con uno de esta maldita raza?-
-¡Fue amor!-grité
-No se justifica-
-Yo lo amo y no importa lo que pase, no nos van a separar-Stephen bajó un poco la voz
-¡Eso lo veremos!-

El lobo que me estaba sujetando, me soltó y rápidamente mi hermano ya me estaba sujetando de los brazos. El vampiro que seguía encapuchado se aprovechó de la situación y comenzó a golpear a Stephen, yo gritaba y gritaba por que lo dejaran…pero mis gritos eran en vano. Stephen ya estaba casi inconsciente, mis gritos eran lo que lo mantenía despierto. El vampiro sacó una pistola de su vestimenta y la apuntó contra Stephen. Podía oler ese maldito aroma de la muerte...

-¡¡¡Noooo!!!-grité fuertemente y las lágrimas comenzaron a brotarme-¡No pueden matarlo, no ahora que estoy embarazada de él!-

Todos los lobos soltaron un gemido de sorpresa, el vampiro simplemente siguió en su misma posición, apuntándole a Stephen con el arma…mi hermano me giró para quedar frente a él y me lanzó una fuerte bofetada. Algo que me hizo caer al suelo, seguí llorando…mi hermano me levantó de nuevo y tomó mi rostro para ver a Stephen.

-Los dos me dan asco, vampiro, deja que yo me haga cargo…-
-¡Ya te lo dije, mátame a mí pero a ella y a mi hijo no los toquen!-volvió a gritar Stephen mostrando los colmillos

Ahora el vampiro me tenía sujetada de los brazos y también me sujetaba del rostro, veía a Stephen…me estaban obligando a verlo morir. Por unos instantes Stephen me miró, me decía con la mirada: "Te amo y te amaré en el otro mundo". No pude evitarlo y seguí forcejeando para que ese desgraciado me soltara pero era imposible, lo único que me detuvo fue el disparo…vi cuando la bala perforó su pecho. Stephen se quedó quieto, con los ojos totalmente abiertos y como la sangre comenzaba a salir de su boca.

-Asunto resulto, con uno…-rió mi hermano
-¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!-grité
-En cuanto a ti, hermana mía…-

El vampiro me soltó y antes de que yo pudiese atacar a mi hermano, me disparó en el vientre. Me detuve al ver como la sangre comenzaba a fluir por mi vientre…no sentía dolor, pero sentía como mi bebé comenzaba a morirse, al igual que mi amante. Caí de rodillas y luego me desplomé en el suelo a unos centímetros del cuerpo de Stephen, aún vivo. Mi hermano, el vampiro y los lobos salieron corriendo de esa casa dejando la puerta abierta. Stephen y yo estábamos tomados de las manos, lo miré y él me sonrió…

-Stephen...no...por favor-imploré
-Te...amo...cuidate...yo...cuidaré de nuestro...bebé...donde quiera...que...vaya...te amo amor-

Con eso despidió de mí y después, cerró sus ojos. Su energía y presencia ya había muerto también. Ese fue el momento en el que yo fallecí con ellos dos, seguía llorando, sollozando…lamentando el haber involucrado a un bebé en esto ¡Jamás me lo perdonaría! ¡Quería morirme! Quería desaparecer de la faz de la tierra para siempre y estar con mis grandes amores pero sabía que nos habían separado. Quería estar equivocada, quería que mi bebé estuviese vivo ¡Lo único que me quedaba de Stephen! También me fue arrebatado. Apenas y estaba atenta a todos, en el aire volvieron dos aromas a vampiro. Escuché cuando uno de ellos me alzó en sus brazos y dijo: “Ya no podemos hacer nada, el bebé murió”. En ese momento perdí conciencia y días después, desperté, sabía que volvería a comenzar mi vida al lado de dos vampiros y buscar la venganza contra quienes me arrebataron la felicidad. Aunque Stephen ya no esté, su recuerdo, corazón y alma siempre serán míos. Y en la otra vida, lo veré nuevamente sosteniendo a mi bebé en sus gruesos brazos...

-DE VUELTA A LA REALIDAD-
Tenía lágrimas en los ojos, el solamente haber recordado eso, fue un duro golpe a mi corazón y a mi alma.

-Le pasó esto a Stephen y a mi bebé pero no dejaré que le pase a Kirk y a los demás-aceleré más

A este paso, sabía que llegaríamos para el crepúsculo de la tarde. Tendríamos tiempo de advertirle a Metallica para que cancelaran ese concierto…