No me quitaba la vista de encima, simplemente me observaba desde lejos...sus ojos azules fijos en los míos. La mirada tan pacífica y llena de amor que no había visto desde hace ya bastantes años; entonces volví a mi realidad, esa donde había una batalla : mis demonios contra los ángeles de Dios. Pero ¿Cómo una humana como yo había podido comandar a estos seres tan peligrosos? Era algo que no podía creer, a lo que había llegado mi simple odio por los humanos...la Ouija es un arma poderosa, destruir al mismísimo Satanás había sido lo más fácil. Y mientras observaba la cruenta guerra desde una alta colina, miré el cielo rojo...que parecía teñido de la sangre de ambas especies, el aire apestando a muerte y teniendo a mi lado a la huesuda, al demonio Araziel que se ocultaba bajo la apariencia de un hermoso hombre, me había convencido a esto...a disolver este odio.
¿Pensé en mi vida normal? No, dejé de lado las cosas que me habían pasado en la vida, dejé a mis amigos, mi familia, el amor de mi vida...
¿Habrá sido lo correcto? No lo sabía, no sabía nada...sólo que había que acabar esto. Apunté con la espada a aquel que no me quitaba la vista de encima, su mirada me hacía ponerme confusa. Tan poderoso era aquel, había dejado de dar órdenes, de dar indicaciones de ataque...
Entonces Azaziel pronto me sacudió, con la mirada perdida en aquel ser alado de tes blanca...
Sólo quedábamos nosotros tres, el ángel ordenó la destrucción pero no a mí, sino a ellos que me estaban manipulando. Después de la muerte a ellos, todos los seres divinos me rodearon y me miraron de una forma detestable, era una aberración para ellos...
Pero él no, él se acercó hasta mí...me quitó la espada de las manos y la lanzó lejos. Entonces me tomó de la cintura y me acercó a su cuerpo...extendió sus suaves y enormes alas. Me abrazó con ellas, recordé mi vida...recordé mi amor a todos...
Desperté.
Un libro sobre mi pecho, acostada en el sillón. Me había quedado dormida. Pero ¿Y esa guerra? ¿Dónde estan todos? ¿Cómo es que todo esta en orden? ¿Qué era lo que realmente había pasado?
Me levanté confundida.
Alguien había estado ahí y me había dejado una pluma blanca con una espada y debajo de aquel objeto filoso había una nota.
Alguien había estado ahí y me había dejado una pluma blanca con una espada y debajo de aquel objeto filoso había una nota.
"Un recuerdo de tu sueño"
Y desde ese día, no hay un sólo día que no hable con mi ángel guardían...










