2/03/2011

Noche #2: Locura


Nunca creí ser victima de las garras del líder de la manada más poderosa del mundo. Y también nunca creí llegar a odiarlo tanto; aquello que había vivido en lo que antes era mi habitación, me dejó una muy horrible sensación corriendo por todo mi cuerpo ¿Miedo? ¿Enojo? ¿Culpa? No sabía, solamente que aquello que sentía era una combinación. Desperté en el atardecer, los rayos potentes del sol me golpearon en la cara y me obligaron a reaccionar de una forma violenta. Estaba en la cama ¿Cómo había llegado aquí? A menos…a menos de que Mel me haya traído hasta aquí, si lo hizo, me sorprende la fuerza que pudo ejercer sobre mí. Me levanté de la cama y fui hasta la sombras, los ojos me ardían por todo lo que había llorado anoche, sentía la garganta seca por haber gritado y el cuerpo también me dolía. Estaba en un pésimo estado, con un fuerte dolor de cabeza ahora. Un espejo me lo hizo saber, simplemente con girarme a la izquierda, pude ver mi imagen…estaba totalmente despeinada y parecía como si me la hubiera pasado toda la noche en una fiesta, tenía los ojos rojos como me lo imaginaba. Un poco me importó mi imagen, cuando se me pasó un poco el dolor de cabeza me acordé de Mel ¿Dónde podrá estar? ¿La habrán regresado a los brazos de Lars? O…no, ni siquiera podía pensar en eso. Me arreglé un poco, solamente quería encontrar a Mel y asegurarme de que estaba bien; salí de esa habitación con el miedo en todo el cuerpo ¿Y si Drew anda rondando por los pasillos? Ni hablar, tenía que enfrentarlo tarde que temprano pero armándome de valor.

-Juro que si me encuentro a Drew…lo golpeo aunque su mamá me trate de matar-tragué saliva

Miré a todos lados, esperando que las puertas no se abrieran y que el escultural cuerpo del escocés se me atravesara en mi camino. Drew sembró anoche un miedo inimaginable, un miedo que realmente era ya un trauma. Es impresionante el daño que se puede hacer en cuestión de minutos. Caminando a paso rápido, llegué hasta la sala de entrada y estaba totalmente solo, supongo que los lobos ya andaban en San Francisco de fiesta, era viernes y esos días es cuando se divierten en las discotecas o en los sótanos escuchando a las futuras bandas del metal. Julián y Elizabeth tienen un gusto muy refinado y lo suyo, es la ópera o el teatro. ¡Que aburrido es eso! Me gustaba lo mismo pero desde ese incidente con Stephen, mis gustos se hicieron muy violentos, amando el sonido de las guitarras, la batería y el bajo. Lo fino desapareció cuando supe quien era mi hermano en realidad. Luego llegué al comedor principal y aún había un enorme banquete ¿A caso saben que yo aún no comía? Ver toda la comida suculenta y despidiendo aquel aroma tentador, estaba haciendo que me rindiera. No había comido desde ayer ¿Qué me hacía un bocadillo? Justo cuando iba a probarlo, la puerta de la cocina se abrió y vi a Drew saliendo, cuando me vio…rápidamente se detuvo y yo retrocedí asustada.

-Cali, creí que te habías ido…-dijo Drew quedándose en el mismo lugar
-Sobre todo porque puedo salir del recinto-
-Se que estás molesta por lo de anoche pero…-
-¿Molesta? ¡Te tengo miedo!-
-No quería que llegaras a tenerme miedo, mira…lo que pasó anoche, no quise hacerlo pero…-
-Excusas McIntyre, las mismas que James utilizaba para atacarme ¿Me vas a decir que yo te provoqué?-
-No, nunca diría eso…es solo que…-
-¡¿Es solo que qué?!-grité

Drew se quedó callado, como si lo que fuera a decirme ya había sido escuchado antes. No me estaba mirando, miraba todo menos a mí ¿Estará arrepentido por lo de anoche? No sé. Lo que no paraba de mirar era que su camisa estaba abierta, y se podía ver su abdomen bien trabajado. Aquello me sacaba de mi enojo. Drew giró su cabeza a mi con un movimiento lento y un poco enfermizo; se acercó…el miedo me invadió de nuevo y cuando intenté escapar, él me tomó del brazo y me giró para quedar de frente a su rostro. Forcejé para que me soltara pero simplemente no podía.

-¡Suéltame! Ya te dije que no quiero olvidar a Kirk-gruñí
-Admite que lo que experimentaste anoche te gustó-
-Claro que no, me dio asco-
-Dices eso porque estás enojada-
-Lo estoy cuando tu mera presencia se pone ante la mía-puse mis manos en su pecho
-Eres muy terca-
-Y tu un idiota-

Aquella pelea era similar a las que tenía con Stephen cuando recién nos conocimos, me dio mucha nostalgia haber recordado ese momento y traté de pensar en otra cosa para no dejarme dominar por el imbécil de Drew.

-Basta, suéltame, sino quieres que te haga daño-lo amenacé
-Tú no eres nada contra mí-
-Si Kirk te lastimo, entonces se que puedo matarte-
-La sangre de tu idiota se mezcló con la tuya, dando un resultado muy fuerte pero en sí…las sangres solas no son nada-Drew me abrazó para pegarme más a su cuerpo-Ahora te besaré y más te vale que te guste-
-¡¡No!!-

Mi grito y mis constantes peleas contra Drew fueron un llamado de auxilio; alguien ingresó corriendo hacía nosotros y con una sola mano nos separó, afortunadamente Drew no me besó pero siguió aumentando ese miedo que le tenía, cada palabra, toqué o mirada alimentaba a mi miedo interno haciendo que tarde que temprano se abriera una herida en mi pecho difícil de cerrar. Aquella persona que nos separó era Mel, estaba totalmente furiosa.

-¡Maldito!-gritó Mel y se puso delante de mí-¡Debería de matarte por todo lo que le has hecho a Cali!-
-Este no es tu asunto, sucia chupasangre-gruñó Drew
-Es mi asunto porque ella es mi mejor amiga-
-Debimos de haberte matado cuando ingresaste aquí-
-¿Y enfrentarte a mi Lars? Lars nunca se te acercará, agradezco que nos hayas salvado de la locura Hetfield pero eso no te da derecho a sobrepasarte con Cali, entiende que ella es de Kirk-
-Nunca y aprovechando que esta sola y que su idiota esta muerto, la conquistaré…al cabo, el estúpido de Kirk esta muerto…y te digo de una vez-Drew se bajó hasta su nivel-Ojalá Lars y Jason, se mueran-
-¡Cállate!-

Y justo como lo pensé, Mel le soltó una fuerte bofetada rasguñando su cara y dejándole una notable marca en toda la cara. Mel retrocedió un poco porque las dos (O yo) comenzamos a sentir que Drew estaba realmente enojado. Cuando nos miró, sus ojos estaban rojos y sus colmillos ya eran más notables. Mel se asustó y cuando quiso alejarse de él, McIntyre la tomó del cuello…acto seguido, me acerqué a él y lo empujé para que soltara a la vampira, ella estaba asustada y se refugió en mi pecho, la abracé fuertemente y retrocedimos juntas. Drew aún seguía muy molesto…significaba nuestro fin.

-¡Aléjate sino quieres que te haga daño!-grité
-Las dos ya me cansaron, resígnense están destinadas a estar aquí-
-Lo único que pido es que nos dejes ir-dijo Mel
-¡No!-
-Drew, alto…por favor, no hagas más daño…por favor-

Drew pareció escucharme, su enojo fue disminuyendo poco a poco mientras que sus ojos fueron tornándose de color azul, ese azul tan hermoso como el cielo. A fin de cuentas, logró rescatar su carácter serio y sensual, justo como lo conozco. Nos miró a ambas y retrocedió.

-Se me quitó el hambre, haya ustedes si van a almorzar-

Y salió del comedor, cerrando la puerta de golpe y dejándonos para que pudiéramos tranquilizarnos. Estaba temblando, la verdad Drew si me estaba dando miedo…su comportamiento psicópata estaba muy visible. El hambre se me había ido con tal acto y no se si la recuperaría. Mel me soltó un poco temblorosa y suspiró aliviada de que el escocés no le hizo nada, se llevó la mano al cuello y su expresión cambió.

-¿Pasa algo?-pregunté
-Mi collar…mi collar ya no está-miró al suelo
-¿Collar?-
-Si, Lars me lo obsequió…es como un compromiso que tenemos los dos, era un corazón de oro-Mel se puso triste

No dije nada ante lo que Mel me dijo, pero se me hizo raro que Drew le haya arrancado el collar, si, fue Drew. Mi duda era porque lo hizo, bueno…eso luego lo averiguaría…ahora me quedaba tratar de borrar lo que vivimos.

-Sabes… ¡Que valor para bofetear al escocés!-sonreí
-Ya me tenía loca ese pibe-
-Lo sé, cuando el acoso es mucho…llega un momento en el que el tipo te molesta-
-Si, bueno…hace rato salí a almorzar acompañada de Lucas, no salí del recinto pero me trajo una víctima…recuperé fuerzas y ahora te toca comer algo, así como esta Drew es peligroso-
-Bueno, comeré para que estés feliz-

Las dos nos sentamos y Mel me vio comer todo lo que me hiciera exquisito. La batalla ya estaba declarada entre Drew y yo; no quería seguir aquí…era momento de escapar y mientras comía, planeaba nuestra huida.

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