Después de un exhaustivo viaje de Edmonton a San Francisco, llegamos a la mansión con Drew a nuestro lado. Tal idea no me seguía agradando, tener a un maldito traidor a nuestro lado no era bueno para mí. Mientras todos entraron a la mansión yo solamente me quedé mirando hacía fuera, sobre las escaleras…habíamos llegado un día después exactamente en el ocaso. Las dudas aún estaban presentes en mi cabeza y me atormentaban como nunca ¿Embarazada o no? Esa era la mayor pregunta, me senté en las escaleras…seguía pensando en todas estas cosas, hasta en Kirk, a quien más estaba afectando con mi arrogante silencio. Junté las piernas a mi pecho y las abracé, apoyé la barbilla en mis rodillas y sentí la brisa rozar mi piel. Quería llegar a una buena conclusión, una conclusión de la cual no dudaría.
-¿Y que debo de pensar ahora? Todos tienen razón, si peleo y estoy embarazada, podría llevar a mi pequeño a la muerte y no sería correcto de mi parte-
Haría lo mismo que hace 31 años. Si Stephen estuviese vivo, ya me habría amarrado con grilletes y cadenas al sótano de su casa y me soltaría en cuanto esta guerra terminara. Debería de decirles a los muchachos que hicieran eso conmigo aunque no estuviese segura de mis palabras. Pero si con eso mi bebé nacería, me sometería. Después de estar pensando un largo rato y que la noche apareció junto son tan hermosas estrellas, me levanté de las escaleras y entré a la mansión…toqué las gruesas puertas de caoba y las contemplé unos momentos. Todo se me hacía tan nuevo pero a la vez tan familiar, era una fuerte alegría estar de nuevo en casa.
La habitación principal esta sola, solamente mi presencia alegraba el lugar, los candelabros encendidos le daban una hermosa luminosidad y un cálido recibimiento pero el lugar seguía estando vació para mí. Me acerqué tranquilamente a las escaleras hasta que recordé mi situación y subí desesperadamente, corrí habitación por habitación para preguntarle a algún vampiro sobre los Hechiceros pero lo único que encontraba eran habitaciones vacías. Así estuve por un largo tiempo en el primer piso hasta que después llegué a una que llamó mi atención. La puerta era rojo sangre oscura, no tenía número y estaba medio abierta ¿Estaría alguien dentro? Di unos pequeños golpes al momento que habría la puerta y mi sorpresa fue encontrarme con una mujer de curvas peligrosas, pelirroja como el mismo fuego ardiente, sus ojos verdes eran unas hermosas esmeraldas, sus labios eran rojos como la sangre y su mirada penetrante como la de un lobo más su olor era el de un no muerto. Portaba un vestido negro largo y un escote bastante provocativo hasta para los mismos seres humanos. Ella me vio con una sonrisa de oreja a oreja y yo me avergoncé un poco por mi insistencia. Estaba sentada en el borde de la cama con las brazos hacía atrás apoyándose con las palmas de las manos, como si esperara pacientemente a alguien.
-¿Buscabas a alguien?-preguntó con cortesía
-La verdad si-respondí pero miré a otro lado-Miré, buscaba a un vampiro que me ayudará en algo…-
-¿Un Hechicero?-arqueó una ceja y su sonrisa bajó un poco
-¿Cómo lo sabe?-
-Shawn lo es-respondió con una pequeña risita
-¿Shawn? ¿Dónde esta? ¡Lo necesito, por favor! No crea que lo busco por amor, yo ya estoy…-me detuve al decir la palabra, mi situación con Kirk era fuerte y ya no sabía que decir-La verdad es algo importante-
-Yo puedo ayudarte-se levantó del borde de la cama
-Lo dudo, en verdad necesito un Hechicero-
-Lo tendrás, mi esposo Shawn y yo somos Hechiceros…así que yo podré ayudarte-
-¿Esposo? No sabía que ese joven estaba casado, Oh vaya, entre más rápido mejor…no crea que quiero algo con su marido, yo solo quería saber donde encontraría a uno de ustedes-sonreí un poco
-Aún así, dígame…-
-Me llamo Nicole-
-Bueno, Nicole…es urgente que me ayude, créame es importante-
-Claro, acuéstate en la cama-ella se acercó hasta mí y cerró la puerta-Por cierto, ibas a preguntarme como sé lo que buscabas ¿Verdad?-
-Si… ¿Pero…?-me acosté en la cama
-Los Hechiceros tenemos ese poder de adivinar lo que piensas y aún si no lo piensas-
-Me sorprendes Nicole, poco escuché sobre ustedes pero eso no lo sabía-
-En fin-se acercó de nuevo y se sentó en el borde de la cama-Necesito que cierres los ojos y dejes la mente en blanco, así podré saber que hay dentro de ti-
-De acuerdo-asentí con la cabeza
Con los brazos a mis costados y cerrando los ojos, traté de dejar la mente en blanco. Al principio, sentí la mano fría de Nicole tocar mi vientre y después ya no sentí nada. Solamente dejé la mente en blanco, olvide cuan batalla, momento, había pasado. Esto era lo que me faltaba y que apenas había podido hacer, repentinamente…sentí palpitaciones en mi vientre, unas palpitaciones que solamente podía sentir yo. Por un momento me asusté pero después me gustaron ¿Qué era todo esto? No lo sabía pero era algo tan hermoso.
Estuve unos minutos así hasta que después Nicole me sacudió y abrí los ojos rápidamente pero permaneciendo en la misma posición. Me senté en la cama y vi la cara de Nicole, en su rostro había una sonrisa muy extraña pero a la vez hermosa, como si lo que hubiese sentido dentro de mí fuera algo que rebasaba los límites de la belleza. Derramó unas cuantas lágrimas y después giró su cabeza para verme.
-¿Qué pasa?-pregunté preocupada
-Tú…Tú…-Nicole titubeaba-Vas a ser mamá, tu pequeño tiene apenas dos días de vida ¡Felicidades!-
Nicole me abrazó fuertemente y a duras penas le correspondí. Estaba impactada ante la noticia, los Hechiceros nunca se equivocan…entonces todo era verdad: dentro de mí hay una nueva vida. Ahora si, abracé fuertemente a Nicole. La noticia comenzaba a agradarme demasiado.
Pero ¿Sería una buena madre para este bebé? Y lo más importante ¿Me amará? ¿Así como yo comienzo a amarlo? Me arrepiento si en un principio odié esto, odié mi embarazo pero prometo que lo amaré tanto como amé a mi primer pequeño y esta vez no dejaré que nadie lo toque, que nadie este cerca de él más que yo que soy su legítima madre.
Me despedí de Nicole y caminé por el solitario pasillo, caminaba de un lado para otro con la mente puesta sobre mi nuevo cachorro, con las ganas de vivir en lo más alto y con una sonrisa irreconocible en mi rostro. Este pequeño no iba a suplantar la perdida del hijo de Stephen pero pensaré en que es su resurrección, que será un mismo regalo de mi amante muerto.
Al llegar a las escaleras me detuve ahí y con ambas manos acaricié mi estómago.
-Mi amor, voy hacer todo lo que esté en mis manos…voy a cuidarte y amarte, pero también vengaré a tu hermanito y a mi amante…aún así tendré cuidado, de ahora en adelante te comienzas a convertir en mi vida-dije en voz baja y mirándome mi vientre
-Cali…-
Me giré asustada y rápidamente me agarré del barandal. Era James que se veía cansado pero su expresión era como de sorpresa y a la vez de ni importarle tanto; me acercó a mí y yo lo vi, aún estaba un poco agitada por su repentina aparición ¿Me habrá escuchado? Y de ser así ¿Qué podía pensar? Él me miró unos momentos y se sentó en el primer escalón y yo también a su lado, abracé mi estómago. No se porque sentía tantos deseos de protegerlo o de ocultarlo. El rubio vampiro me miro a los ojos unos momentos y apenas y se dibujó una sonrisa, sus ojos azules destellaron como nunca antes ¿Por qué? No lo sabía, en ese momento su mismo olor me gustó y el que estuviera cerca de mí también.
-Todos fueron a comer, debí de haber ido yo ¿No crees?-preguntó mirando a otro lado
-Si no tienes hambre, pues tu estadio aquí es bueno-respondí
-Cali, yo… ¿Aún piensas en lo que te dije aquella vez en la sala de la casa?-
-¿Por qué lo preguntas?-lo miré
-Por favor, respóndeme-imploró
-Sólo un par de veces, aún no se que haré después de esto…no se si andaré errante por el mundo, no se si regresaré a México o a Irlanda…-pensé unos momentos
-¿Sola?-
-Puede ser, pero en cuanto esto termine, me marcharé lejos así mi presencia ya no será una molestia-
-Me creerás un loco pero…últimamente tu presencia me es agradable-
-¿Por qué ese cambió tan repentino?-fruncí el ceño desconcertada ante sus palabras
-No lo sé Cali, te he tratado muy mal todo este tiempo…y no se porque lo hice-bajó la cabeza
-Continua-
-Te eché en cara la muerte de tu familia…algo de lo que realmente no fuiste culpable, te eché en cara el ataque de tus hermanos a Hammett…todo te lo he echado en cara y es cierto cuando, en varias ocasiones, me dijiste que tu eras un escudo para nosotros-tomó mis manos que estaban aferradas a mi estómago-Por favor, quiero que me perdones por todo el daño que te ocasioné…-
-James…-
-Por esa pelea sin sentido que tuvimos cuando supe que Reider te había golpeado ¡Quiero que me perdones por todo el daño que te he ocasionado!-exclamó
-¿Por qué quieres mi perdón? ¿Qué conseguirás con eso?-me solté de él
-Lo necesito, lo necesito en verdad…si en esta pelea muero…quiero irme sabiendo que me perdonaste-
-¡Que cosas dices!-me levanté rápidamente y bajé unos cuantos escalones
-Cali, por favor…sé que fue muy duro todos los años de martirio que te hice pasar pero sé que a ti no te gusta cargar con rencores-
-Estas en lo correcto-me giré a verlo-no me gusta cargar con rencores y más ahora que…-hice una pausa-Más ahora que un lobezno viene en camino-
-¿Lobezno? Un momento ¿Estás esperando un bebé?-preguntó levantándose
-Así es, y sabré cuidarme sola en esta guerra…no necesito que nadie me prive el derecho a mi venganza contra mis hermanos y Reider-bajé otro escalón
-¿Kirk lo sabe?-preguntó
-No, no se lo diré hasta que crea el momento adecuado-
-¡Demonios! No puedes hacer eso, en cuanto menos lo esperes, los híbridos pueden atacarnos. Ya no hay momentos, esto tienes que hablarlo con Hammett-
-¡Vamos James! Si se lo digo, no podré hacer lo que tanto anhelaba ¡¿Crees que me siento tranquila viendo que Stephen y mi anterior bebé murieron delante de mis ojos en ese entonces?! ¡No pude hacer nada, me siento impotente…desde hace 31 años!-exclamé enojada
-¡Haz lo que quieras entonces!-suspiró-Pero algo si entiende, voy a estar cerca de ti cada momento en esa guerra ¡Voy a ganarme tu perdón y voy a protegerlo a tu bebé y a ti!-
-No prometas algo que no vas a cumplir-bajé la voz
-Cree lo que quieras, solamente se que cumpliré mi palabra-
-¿Cómo se puede creer en el amo que martirizó a su esclavo? Adiós James, tengo cosas más importantes que hacer que escucharte-
-Cali ¡Por favor!-
Puse la mano en el barandal para bajar cuidadosamente, estábamos en el segundo piso y estaba muy alto, una caída desde esa altura tenía asegurada que un hueso se rompiera. Sentí el barandal vibrar bajo la palma de mi mano y era porque Hetfield golpeaba aquella pieza de metal por no haber obtenido lo que deseaba. No era mi culpa, después de tantos años, no es fácil perdonar algo tan fuerte.
James siguió golpeándolo con tan fuerza que en el último golpe, una parte del barandal se soltó y los dos caímos de las escaleras, la caída era desde lo más alto y tenía que actuar rápido para poder salvarnos mi bebé y yo, di un giró en el aire para poder caer de pie o al menos tocar el suelo con mis manos y pies.
El barandal cayó primero al suelo y después yo, afortunadamente caí de pie y eso ocasionó que me lastimara el tobillo, lanzando un pequeño grito de dolor…eso me preocupó unos momentos pero sin duda lo que más llamó mi atención fue el fuerte golpe que escuché. Al girar mi cabeza hacía mi izquierda, vi a James boca abajo sobre el barandal e inconsciente, con una línea de sangre trazar su rostro desde la frente haz la barbilla, su rostro estaba en dirección a mí, sus brazos…también de su boca y su nariz. Por un momento me aterroricé y traté de calmarme, después gateé hasta el cuerpo del vampiro y lo moví para despertarlo.
-¡¡James por favor, reacciona, despierta!!-insistí-¡¡¡POR FAVOR, ALGUIEN QUE ME AYUDE!!!-
Comencé a derramar lágrimas mientras que, desesperadamente, hacía lo posible por ver los ojos del rubio. Pero todo era en vano, grité más de dos veces el nombre de todo aquel ser que conocía en esa mansión pero nadie aparecía. ¿Cómo saber si estaba vivo si su corazón dejó de latir hace ya bastante tiempo? Esa caída le pudo haber roto el cráneo o el cuello…
Seguí llorando, llorando por lo que pasó antes del accidente ¡No lo perdoné!
Una última vez grité fuertemente el nombre de Shawn, Nicole, Abel, Drew…pero nada.
-Por favor…que alguien venga-sollocé mientras apoyaba la frente y los brazos sobre la espalda de James
-¡Cali!-
No me molesté en ver la cara de quien había llamado mi nombre porque instantáneamente supe que era Drew, quien rápidamente se acercó hasta mí, se puso a mi nivel y me puso las manos en los hombros. Seguí llorando y llorando hasta que sentí la necesidad de sentir los brazos de alguien…levanté la cabeza, miré a Drew…su rostro era de preocupación ¡Él no entendía absolutamente nada! Pero pensaba lo mismo que yo: James esta muerto. Me acerqué a él y lo abracé fuertemente. Me aferré a su espalda, quise encajar mis uñas, estaba triste y bastante desesperada.
-¿Qué pasó?-me soltó para que lo viera
-Todo pasó tan rápido y… ¡Auch!-
Me llevé ambas manos al tobillo izquierdo, me dolía mucho más no era una ruptura. Al parecer creo que pise mal al momento en el que mis pies tocaron el suelo. Drew me quitó las manos y miró mi tobillo, lo palpó delicadamente para no lastimarme y después se alejó echando todo su cabello rubio hacía atrás.
-Al parecer tuviste una torcedura-me miró y después miró sobre mi cabeza-Debo de revisar si el vampiro aún esta vivo-
Drew se levantó y se acercó hasta el cuerpo de James, me giré para verlos ¡Quería pensar que James estaba vivo pero ese golpe tan fuerte que escuché, apagaba todas mis esperanzas! Drew lo examinó unos minutos y después sonrió cerrando los ojos, su sonrisa parecía como si todo fuese una broma de un pequeño.
-Este maldito tiene tanta suerte, esta vivo…solamente perdió conciencia-me miró
-¿En serio?-esbocé una sonrisa
-Así es-
McIntyre silbó y en ese momento, un par de vampiros vestidos igual, idénticos, creo que eran gemelos aparecieron y cargaron el cuerpo de James, volviendo a subirlo a las escaleras con cuidado peor también con una asombrosa rapidez. Después de esto, Drew me alzó en brazos cuidando que no me lastimara mi tobillo herido. Y también subió las escaleras.
Aquel episodio fue muy fuerte.
James había recibido un golpe muy fuerte en su cabeza, nuevamente y esta vez no pude evitarlo, recordé las palabras de Joey cuando nos dijo a Lars y a mí que James iba recibir un golpe muy fuerte en la cabeza ocasionándole la perdida de memoria…
Temo porque James cometa un asesinato contra uno de esta mansión y tanto Lars como Mel, están bajo el ojo del huracán...
EXCELENTE... estoy terriblemente enamorada de tu novela!
ResponderEliminarme dejas con la intriga >< ...y eso me agrada!
:D