Algunas veces me pregunté ¿Por qué mis hermanos quieren matar a los vampiros? No le encuentro lógica a esta pelea y esa frase “supervivencia del más fuerte” había quedado en el pasado. Si quería que todos regresáramos a esa paz que teníamos, debía de matar a mi hermano. Mis padres jamás hubiesen querido eso pero es lo que Julián se ha ganado después de tanto daño que ha ocasionado.
Traté de encontrar el rastro de James, necesitaba verlo para saber si era James o si era el vampiro obsesionado con Mel; de sólo pensar que ese tipo podía regresar, me daba náuseas. Después de buscar de puerta en puerta, encontré la de James; abrí la puerta sin pedir permiso y ahí me di cuenta de que James estaba postrado en la cama aún inconsciente, un metro frente a la cama estaba sentado Drew, tal vez, cuidando del rubio. En cuanto McIntyre me vio, se levantó y sólo se dedicó a verme, un poco sorprendido a la vez por ver que ya podía caminar sin problemas. Me acerqué hasta él y dejé la puerta abierta, no quería que Kirk apareciera y pensara que entre el escocés y yo había algo, porque la verdad no había absolutamente nada.
-¿Cómo sigue?-pregunté con las manos en la cintura
-Aún no ha despertado pero revisé sus signos vitales y esta en perfectas condiciones, no te preocupes por él…despertará, tal vez, hasta el crepúsculo del día siguiente-dijo Drew ofreciéndome la silla donde estaba él
-Gracias-me senté-Es importante que hable con él; antes de regresar a San Francisco, Joey nos advirtió a Lars y a mí que James iba a recibir un fuerte golpe ocasionándole…el tipo ese que quería matar a Lars-suspiré y después miré los ojos azules del escocés-Perdón por como te traté en las escaleras, no se que me sucedió…-
-Cali, esta bien, entiendo que estabas aún asustada por ese incidente, no te preocupes-él me sonrió-De todas formas, volviendo al tema de James, estaré atento a cualquier señal de James, en cuanto despierte lo interrogaré y si algo no esta bien, yo me haré cargo-me aseguró
-Gracias Drew, estoy agradecida por tu ayuda-
-Cali-Drew se sentó frente a mí en la cama-Se que esto no debería de importarme pero la curiosidad de un lobo es más grande que la de un niño-
-¿Qué sucede?-no le estaba entendiendo
-Últimamente estás cansada y tus energías están bajas ¿Qué te sucede?-
-Drew-le sonreí-Eso, no es de tu incumbencia-
-Cali, por favor-
-Aprecio mucho tu preocupación pero lo que me suceda, ahora, es responsabilidad de Kirk-
-No quiero entrar en ideas estúpidas pero esto lo he visto en diversas humanas: cansancios extremos, mareos…-
-Como te lo dije anteriormente, no es de tu incumbencia-me levanté
-Claro que es de mi incumbencia, después de todo ¡Tú eres una hermana para mí!-exclamó en voz baja
-Eso no es lo que piensas, jamás me has podido ver como una hermana-
-Trato de hacerlo y de ver la maldita realidad, de que no eres para mí-bajó la cabeza
-Me alegra que tomes esa decisión, significa que podré seguir con Kirk sin ningún inconveniente-sonreí un poco
-Aún así, jamás dejaré de amarte-alzó la cabeza para volver a verme
-Tengo demasiada hambre, iré a cenar y después saldré a caminar, gracias por hacerte cargo de James, adiós-caminé hacía la puerta ignorando su último comentario
Justo cuando iba a salir de dicha habitación, Drew me tomó del brazo y me giró para quedar frente a él. Me tomó de ambos brazos y aunque lo golpee en los hombros de nada sirvió, estaba un poco agotada, el bebé me estaba quitando energías. La mirada de Drew me decía todo: que aunque admitió que realmente no soy para él jamás dejará de amarme. Pero ¿Qué podía hacer por él? ¡Jamás sentí amor por McIntyre! Tal vez sólo odio por haberme condenado a una vida de humano y por haber mentido sobre la muerte de Mel y la mía. No podía escaparme a su mirada y eso me intimidaba pero tenía que armarme de valor para poder salir de esa habitación.
-¡Suéltame!-exclamé en voz baja-No tengo absolutamente nada ¡Estoy bien!-
-Dime, y por lo que sé no puedes negarlo, ¿Estás esperando un bebé?-
-No tengo porque responderte-me calmé un poco
-Si estás embarazada, juro que te quitaré a esa criatura-me soltó
-¿Por qué habrías de hacerlo? ¡Sería mi hijo!-alcé la voz
-¡No eres apta para criar a un cachorro! ¡Apenas y puedes protegerte tu sola o que ¿Olvidaste lo que pasó hace 31 años?!-
-¡Callate!-le lancé una fuerte bofetada-Esta vez no van a tener porque matar o quitarme a mi hijo, esta vez es un lobo de sangre pura, más te vale que no tientes mi felicidad porque si no ¡Te mato!-
-No eres ni capaz de matar a Reider ¿Crees que podrás contra mí? ¿Una mujer-lobo que se metió con un asqueroso chupa-sangre?-
-Ya basta Drew, no se porque demonios me atacas de esa manera, psicológicamente ya no puedes hacer nada ¡Me volví más fuerte conforme el tiempo avanzó! ¿Olvidaste que James peleaba conmigo así por más de 20 años?-
-Aún así, lo que te dije anteriormente lo cumpliré ¡Te quitaré a tu cachorro en cuanto nazca!-me señaló
-¡Primero tendrás que pasar sobre mí!-quité su mano
-No será difícil, me largo porque comienzo a detestar tu asquerosa presencia-Drew pasó a mi lado y se fue cerrando fuertemente la puerta
Jamás había peleado así con Drew pero era hora de ponerle un alto, últimamente sus cambios de humor me dan flojera. Se hace pasar por bueno y después cambia bruscamente a un ser malvado y sin sentimientos. Independientemente de lo que McIntyre me haya dicho no dejaré que me quite a mi bebé y si sabe sobre mi embarazo será lo mejor o tal vez lo peor. Me acerqué hasta donde estaba James y me senté en el borde de la cama, lo miré detenidamente contemplando cada rasgo de su rostro: su piel pálida, sus labios perfectamente delineados y su nariz. Miré su mano que estaba cerca de mí, pensaba en tomar su mano pero temía que se enojará y atentara contra mí, aún no estaba totalmente segura si seguía siendo él. Dudosamente, tomé su mano.
-James, por favor, tienes que despertar y hacerme ver que realmente sigues estando con nosotros-
Quería que escuchara mi petición, que reaccionara en ese instante. Ya quería de quitarme esta enorme culpabilidad de encima; seguía preocupada y al mismo tiempo me preguntaba ¿Por qué no tuve el valor de perdonarlo? ¿Por qué le tengo tanto odio? ¡Todo quedo en el pasado!
Seguí mirando su rostro hasta que, inesperadamente, comenzó a moverse señal de que estaba despertando. Abrió los ojos, al principio estos eran rojos pero cuando parpadeo volvieron a su color azul; solté su mano rápidamente, pensé que eso le molestaría.
-¿Dónde estoy?-preguntó mirando el techo
-Estás en una habitación-sonreí al responderle
-¿Qué me sucedió?-se llevó una mano a la cabeza
-James, estábamos discutiendo tu y yo…-hice una pausa-Estábamos en la escalera y enojado porque no te concedí el perdón, golpeaste fuertemente el barandal, lo golpeaste tan fuerte que lo rompiste…ambos caímos pero a diferencia yo logré caer de pie…te golpeaste la cabeza y quedaste inconsciente-volví a tomar su mano
-¡Oh! Ahora lo recuerdo…solo algunas cosas, Cali perdóname, no quería provocar eso, espero y no te haya lastimado-James acarició mi mano
-No te preocupes, no paso nada, nosotros estamos bien-
-¿”Nosotros”?-parecía confundido
-Si, mi bebito y yo, ambos estamos bien-toqué mi vientre
-¡Oh!-entendió-Claro ¡Como pude olvidarlo! Perdóname en verdad-sonrió apenado
-No te preocupes James, me alegro que esto no pasó a mayores y que no hayas perdido la memoria-toqué su cabello
-Ah Cali, no te preocupes de eso, ese sujeto ya pasó a mejor vida…este cuerpo es mío y jamás volverán a poseerlo-hizo una pausa-Por cierto ¿Y Mel?-
-Con Lars, como siempre, desde que…-me llevé una mano a la boca
-¿Desde que?-James se enojó un poco
-Bueno, tal vez Jason ya lo sabe pero, ellos dos tuvieron algo que ver en una habitación en Edmonton-
-¿Qué dices?-James se molestó más
-Oye, son novios y estaba previsto que esto sucedería, ambos se aman demasiado y tarde que temprano sabíamos que ese amor tenía que consumirse-traté de calmar al rubio
-Pero no debía de pasar ¡No con ese maldito enano!-exclamó
-James, tranquilo ¡Actúas como el tipo que estaba obsesionado con Mel! ¿Qué te pasa?-
-Perdón, aún me tiene un poco desubicado el golpe, perdóname la verdad-
-James, por favor no me hagas pensar en que no eres tú-lo miré con extrema preocupación
-Ya Cali, soy yo, no lo preocupes, no es justo para el bebé-
-Esta bien, un último favor ¿Si? Por favor, no le digas nada a nadie…aún no es el momento-
-Tranquila, tu secreto permanecerá dentro de mi boca, mis labios jamás van a decir que estás esperando a menos de que sea necesario-me guiñó un ojo
-Gracias James, eres un amor-le di un beso en la frente-Bueno, entonces tengo que irme, tengo hambre-
-Cierto, ahora que estás embarazada, comerás mucho-James se sentó
-Eso es lo de menos, de ahora en adelante, todo lo que haga…será por mi pequeño-
-Dejo de retenerte, anda a comer hermosa, te veré después-
Corrí hasta la puerta y la abrí, me detuve en la entrada simplemente para volver a girarme y ver a James que ahora ya estaba sentado en el borde de la cama, aún seguía desconcertado pero afortunadamente era él.
-James, muchas gracias por aceptarme y por ser tan comprensivo conmigo-sonreí entusiasmada
Él simplemente se limitó a hacerme una seña con la mano. No le reclamé por tal acto, sabía que aún no estaba coordinando bien. Pero al meno era él, me había quitado un peso de encima; aún así por alguna extraña razón presentía que James me estaba mintiendo, más por todas las cosas que le dije…parecía como si jamás le hubiese dicho.
Aparte surgía otra duda ¿Por qué reaccionó así cuando le conté lo de Mel y Lars? Eso me tenía totalmente desconcertada y, hasta cierto punto, preocupada. James es peligroso más cuando el amor lo ciega.
Salí de la habitación y caminé hasta las escaleras donde fue inevitable dejar de ver donde antes estaba aquel barandal y nuevamente me puse a reflexionar sobre las palabras de Drew ¿Realmente alguien provocó este accidente? Y de ser cierto ¿Por qué querer a James de su lado? Eso lo vería después con Jason, ahora sólo me dedicaría a ir directo al enorme comedor. Bajé las escaleras cuidadosamente tocando la pared.
Ya en suelo, caminé hasta el comedor, realmente me moría de hambre después de todo ahora el hambre sería una tortura…comeré más de lo que comía antes.
Ya comenzaba a extrañar más de lo normal a Kirk y sólo habían pasado dos noches, no se porque me sentía tan culpable, me sentía más culpable que un ladrón. Necesitaba hablar con Kirk y remediar nuestro enojo para poder darle la buena noticia, no me importa si Kirk no quiere tener esta responsabilidad, yo sabré como sacar adelante a mi hijo…la reencarnación del hijo de Stephen.
Al entrar al comedor, había un enorme festín: pavo, pollo, ensaladas, pastas, sopas, panes…había de todo. El primer día que pisé este lugar no vi tanta comida pero ahora, esto era muchísimo. El olor era muy exquisito tanto que no me percaté de que Kirk estaba ahí. Lo vi sentado solo mirando su comida y al momento, su mirada fue directa a mí. Cuando vi sus ojos castaños, estos brillaron con tanta intensidad, un brillo muy especial, aquel que la desesperación obliga a emitir. Por un momento sus ojos cafés se habían tornado dorados pero avergonzado, los cerró y al abrirlos estos habían recuperado su color café.
Me quedé quieta delante de la puerta del comedor, no podía moverme, los nervios me tenían petrificada. Me daba tanta alegría ver a Kirk ahí pero no sabía que diría y mi miedo era que ahora él no quisiera hablarme.
-No sabía que ibas a venir a comer, yo no tengo hambre así que me iré-Kirk se levantó
-¡No!-lo detuve-No…quédate conmigo, claro, sino te molesta-sonreí un poco
-No, no, no me molesta-sonrió y se volvió a sentar
Me acerqué rápidamente a la mesa y tomé un plato grande en el cual, puse un poco de todo…al final la comida era demasiada, no sabía que pensaría Kirk al respecto pero en cuanto supiera mis razones, tal vez ya entendería el porque estoy comiendo mucho. Me senté a su lado y de vez en cuando, le regalaba una sonrisa, necesitaba ganarme su confianza para que después supiera las razones de mi extraño comportamiento. Kirk, que al principio me dijo que no tenía apetito, comenzó a comer de su plato, tal vez, ya estaba convencido de que lo había perdonado. Cuando apenas me hube saciado, me limpié la boca y me giré a verlo. Al momento, Kirk dejó de comer y sus ojos se fijaron en los míos.
-Kirk…-
-Cali, perdóname por lo que pasó en ese callejón ¡No me quería enojar así contigo! No eres culpable por lo que sienten los demás, perdóname por favor. Te amo demasiado como para separarnos por algo sin sentido-
-Claro que te perdono, yo también me disculpo por los malos ratos que te hice pasar por este mal entendido-reí
-Juro no volver a enojarme así, te lo prometo Cali, no importa que noticias me des yo siempre te apoyaré y estaré contigo-me sonrió
-No digas cosas de las cuales te puedas arrepentir después-me puse sería
-Jamás me arrepentiría de algo, aceptaré cualquier cosa que me digas ¡Te lo prometo!-se llevó una mano al corazón
-Por favor Kirk-tomé su mano
-Amor, te digo las cosas…porque realmente voy a cumplirlas-
Confié en sus palabras, se que Kirk jamás me mentiría y menos ahora que tenemos que tenernos demasiada confianza para evitar malos entendidos. Me levanté de la silla y tomé a Kirk de la mano, automáticamente él me siguió. Tengo la seguridad de que estaba desconcertado a donde lo estaba llevando.
Entramos a la cocina metálica, seguía totalmente preocupada ante su reacción pero también me sentía feliz porque quería compartir esta felicidad con él.
Después de atravesar dicho lugar, llegamos hasta el enorme patio, el lugar donde mi hermano y Reider se habían enfrentado a Lars y a mí pero que, por suerte, Drew llegó para ayudarnos. El pasto estaba verde y en el cielo estrellado había aparecido la luna llena, la perfecta para un hombre lobo y para mí.
Me senté y Kirk se sentó frente a mí, nos teníamos tomados de las manos.
Él me miraba sin entender nada pero estaba feliz de que aún estuviera con él.
-¿Qué sucede amor? ¿Por qué estás tan preocupada?-me preguntó preocupado
-Kirk…yo…tengo que decirte algo, algo que es muy importante-miré el césped
-¿Qué es?-
-Kirk, ¿Qué sentiste en esa cama de Edmonton?-lo miré a los ojos
-¿Por qué lo preguntas?-el lobo estaba desconcertado
-Respóndeme, es elemental que yo me entere de tu sentimiento-giré mi cabeza a otro lado
-De acuerdo-hizo una pausa-Sentí nervios pero después me sentí totalmente amado por ti, tus caricias, tus besos…todo me hizo sentir que me amas de verdad y que jamás vas a apartarte de mi lado- me tomó delicadamente de la barbilla y me hizo verlo-¿Estoy en lo correcto?-
-No te equivocas, estás en lo cierto-le sonreí un poco
-Ya que preguntaste eso, quiero escuchar tu opinión al respecto-
-Kirk, las preguntas las hago yo-
-Pero es elemental que yo tenga que saber lo que sentiste esa noche-tocó mi mejilla
-Estaba desconcertada, en el momento en el que tus labios tocaron los míos…cuando comenzaste a subir más de tono, perdí la razón y quería que me hicieras tuya…cuando lo hiciste, entendí que tu sentimiento hacía mí es lo bastante fuerte como un diamante, que podías decirme tus sentimientos con el mismo tacto, que podías amarme para siempre…-me sonrojé
-Sabes que es cierto-me besó en la frente-Pero, por favor ¿A que viene todo esto?-
-No se como reaccionarás después de lo que te diga, no se si seguirás a mi lado…-me levanté y caminé pero dándole la espalda a Kirk
-Cali, no te entiendo-
-¿Me amas?-pregunté segura de que la respuesta sería cierta
-Estoy incondicionalmente enamorado de ti, te entregué ciegamente mi atención en el momento en el que entré a la banda y eso lo sabes mejor que nadie-
El corazón comenzó a latirme fuertemente, todas esas palabras son las que escucharía pero por una extraña razón seguía pensando en que lo mejor sería seguir callando.
-Kirk-me giré a verlo
-Amor por favor, comienzas a preocuparme-se levantó y se acercó a mí para abrazarme
-Kirk, tengo miedo a confesarte algo-lo abracé
-¿Hiciste algo con Drew?-preguntó con un tono de tristeza en su voz
-No, McIntyre es lo de menos en estos momentos-lo corregí
-¿Entonces?-me separó de él-¿Qué es lo que te pasa?-
-Kirk, en esa cama…obtuviste cuatro cosas: mi cuerpo, mi alma, mi amor y…-
-¿”Y”?-
-Kirk, vas a ser padre…-
me encanto el capitulo! :´D ♥
ResponderEliminarpor fin aparece Kirk, ya lo extrañaba :)
tssss pero me intriga más el como vaya a reaccionar.
Definitivamente amo tu novela; quizas porque es la unica de Metallica que he leído...
pero ademas de eso es muy buena (Y) :´))
Saludos...