2/05/2012

Por amor...

3 MESES ANTES...
-¡No! ¿A dónde vas?-preguntó la mujer bajando las escaleras detrás del que antes era su pareja
-Me largo, estoy cansado de ti, de tus celos, de todo ¡Déjame solo!-gritó el hombre con una maleta
-¡¿Te vas con esa ramera verdad?!-exclamó ella enojada
-Ya te dije que no tengo a nadie, me voy por mi propia cuenta-se enojó
-¡Oyelo bien Alexander, jamás serás feliz con ella, de eso me encargaré yo!-gritó euforica la mujer
-¡No me importa, Alissa, yo te amé pero tu estas loca ¿entiendes? LOCA!-Alexander se calmó un poco-Me alegro de dos cosas, de no haberme casado contigo ni mucho menos haber tenido hijos, que calvario les hubiese esperado a ellos-
-Eres un maldito, jamás serás feliz-
-Lo que digas-

Y él, Alexander Bennett, salió por esa puerta para jamás volver a entrar. Había terminado la relación con su pareja a quien una vez amó con intensidad pero los celos enfermisos de ella, mandaron a Alexander a buscar alguien mejor...

-Yo me encargaré de que jamás volverás sonreir-


2011. DICIEMBRE 10...
Las cosas habían cambiado mucho para Alexander, desde que se separó de su pareja se había quitado muchos pesos de encima y es que él se había enamorado, dejando de lado su comportamiento pero a los dos años de haberse ido a vivir con ella notó sus celos enfermisos, donde la gota que derramó el vaso fue cuando lo dejó encerrado en el baño con la excusa de que él tenía una amante.
Alexander era un hombre fiel y respetó a su mujer pero ella no supo valorarlo.
Vivió en un departamente solo, y se solvía con su sueldo que recibía después de un evento de la WWE. Pero su vida cambió cuando conoció a Cali, una joven chica de 18 años que fue a verlo en primera fila, ella estaba enamorada de él desde hace ya meses y había juntado dinero para verlo en primera fila; no importó que esa noche Wade Barrett, como se llamaba en el ring Alexander, hubise perdido ante Randy Orton, ella lo amaba.
Y él no le había quitado la vista de encima, cada que podía la miraba fijamente...unos días después la buscó, se estuvieron contactando seguidamente hasta que por fin lograron hacerse novios. 
A pesar de que Wade ganaba muy bien en la WWE, Cali trabajaba en una cafeteria que había por ahí, porque le gustaba estar fuera de casa.
Pero un día, las cosas se tantearon para Alexander, su ex-pareja había ido a buscarlo después de un evento. 

-¿Qué demonios quieres? Tú y yo ya no tenemos nada que ver-dijo Alexander molesto
-Pues no Alex querido, estoy embarazada-
-¿Qué? No, es imposible, hacía ya semanas que no teníamos sexo-
-Pues no, estoy embarazada y el bebé es tuyo-dijo Alissa sonriendo malisiosamente
-Eres una mentirosa, no soy ningun idiota-se enojó Alexander-Ya no dormiamos juntos, que eres una tonta-
-Tú sigues siendo mío, que te quede muy claro- 
-Estas enferma mujer, ve y tratate si es que algún día quieres formar una familia-Alexander pasó a su lado molesto
-¿Vives con esa perra?-
-¿Cómo sabes que tengo novia? ¡Bah! Ni debería de importarme, siempre has sido una vil víbora-
-¿Recuerdas mis palabras? ¡Las cumpliré!-


Y mientras Alissa se reía diablicamente, Alexander se alejaba de ella con su maleta en mano. Ya lejos del estadio donde había sido el evento, subió a su auto que estacionó lejos y condujo hasta su departamento. Se sentía un poco aterrado, sabía de que era capaz ella y conocía a Cali, lo que más deseaba. A pesar de que ella era 13 años menos que él, sentía que estaba haciendo mal en estar con Cali pero su amor era más fuerte y sólo se juró protegerla de todo aquel que deseara lastimarla.
Después de haber estacionado el auto y estar en camino al depa donde Cali ya debía de estar siguió pensando en las palabras de Alissa ¿Sería capaz de lastimar a la pequeña niña? Alexander jamás se lo perdonaría...
A unas cuantas puertas de llegar a su departamento esuchó la "música escandalosa" que Cali tanto amaba. Siempre le decía así...ella amaba la música metal y aprovechaba que Alexander no estuviese para poner su música. Sonrió, pues eso quería decir que ahí estaba su princesita; al abrir la puerta la vio muy feliz, moviendose de un lado a otro al ritmo de No leaf clover de Metallica. Cali aún no notaba la precensia de su novio, por lo que Alexander cerró la puerta y cuando estuvo cerca de ella que estaba de espaldas le cubrió los ojos.


-¿Quien soy?-preguntó Alexander
-¡Hola!-


Apagó el estereo y se lanzó en los brazos de su novio, por lo que ambos cayeron en el sillón. Cali sobre Alexander, y rápidamente buscó sus labios para recibirlo con un cálido y tierno beso.


-¿Cómo te fue?-preguntó ella
-Cansado, esta vez vencí a Randy-rió
-¡Bravo! Recuerdo que la primera vez que te vi, él te venció-
-Fue golpe de suerte, aparte estaba muy distraído contigo-
-No mientas-
-No miento-Alexander la abrazó con fuerza para levantarse y ponerla debajo de él
-Si, si mientes-
-¿Comiste?-
-Con unas amigas ¿ Y tú?-
-Con unos amigos-
-¿Con tu intrañiable amigo Randy?-
-Pudiera ser-Alexander la miró fijamente a los ojos
-¿Por qué me ves así?-
-Eres muy bonita, no se como te pude gustar-
-Me encanta tu salvajismo-susurró Cali
-¿Sólo eso? ¿Estás segura?-preguntó depravadamente
-Ya Wade, me estás sonrojando-pero Cali recordó algo-Ah por cierto, llamó una mujer que te buscaba, se comportó muy grosera conmigo-
-¿Cómo se llamaba?-preguntó Alexander cambiando su expresión
-Alissa, pero no me dijo su apellido-


Se levantó del sillón, con la sangre congelada como si escuchar ese nombre sólo le trajera pánico y tristeza. Miró a la ventana, poco después al suelo...quería buscar una respuesta correcta para mencionarle esa situación a Cali.


-¿Pasa algo amor?-preguntó preocupada
-Cali, sabes que soy mayor qué tú por lo que creo que sabes que no has sido la primera-
-¿Por qué me dices esto?-
-La mujer que te llamó era mi ex-pareja-Alex se giró para verla-La dejé hace más de 3 meses, pero ella esta loca, quiere que regrese con ella y no lo haré ¡Es muy celosa! Es...podría matarme-
-¿EEh?-
-Si, es difícil de entender pero esa mujer esta loca, cada persona que se me acercaba, según ella, era para pretenderme que importa si fuese mujer u hombre-
-Ah, ya veo-Cali pensó unos momentos-¿Se casaron, tuviste hijos...?-
-No no, para nada, yo sentía que aún no debía tener niños y sobre casarme, ella no quería...-
-¿Cómo consiguió el teléfono de aquí?-
-Eso es lo que no sé y la verdad que me preocupa, más que nada por ti-se acercó a ella y tomó sus manos para sentarse a su lado-Creéme que si algo te pasara, jamás me lo perdonaría...estás muy pequeña para sufrir estas cosas-
-Ya amor, estaré bien...si la situación ya no la podemos controlar, pues tendrá que ayudar la policía-
-Sigo sin estar tranquilo-


Entonces Cali lo abrazó, lo abrazó con fuerza para que dejara de preocuparse por esa mujer que ahora les haría un daño terrible si no se mantenían unidos. Eran cerca de las 10 pm, ya era tarde y el cansancio era vicible pero ambos no querían dormir.
Por un momento, Cali lo pensó y, a pesar de que fue un lapso corto, lo besó en el cuello queriendo provocarlo pero rápidamente Wade la alejó para mirarla.


-No...ehh...estoy sucio-se sonrojó
-No importa, en la mañana nos ducharemos-


Con eso último se siguieron besando apasionadamente, dejando que el deseo se apoderara de sus mentes, que sólo importaran ellos dos y nadie más. 


-¿A la cama?-preguntó su novio entre besos
-Vamos-


Alexander la elevó en sus brazos mientras la seguía besando, ya en la cama y sobre de Cali comenzó a manosearla completamente, recorriendo cada centímetro de su cuerpo...ella rasguñó su espalda y sentían que el calor ya era mucho; Alexander se quitó la camiseta y la lanzó lejos, para después seguir besando a su novia, volvió a sentir las uñas de Cali rasgando su espalda cosa que lo obligó a gemir. Poco a poco ambos iban desprendiéndose de su ropa, hasta que quedaron completamente desnudos...
Fue muy cuidadoso con ella, pues era la primera vez de Cali. Estaban muy excitados pero aún así Alexander cuidaba cada detalle y mientras le embestía lentamente le decía muchas depravaciones al oído con la intención de demostrarle que tan bueno era. Ella comenzó a gemir descontroladamente mientras que su amado jadeaba pero no se quería detener pues sentía que aún no le demostraba mucho...entonces así estuvieron toda la noche, unas cuantas veces Alexander estuvo debajo de ella pero la mayoría él era quien tomaba el control...
Esa noche fue tan mágica para ambos
Durmieron juntos, compartiendo la sensación de amor después del sexo...
Así llegó la mañana y alguien tocó a la puerta, el primero en escuchar aquello fue Alexander. Eran las 8 am de un sábado ¿Quién demonios estaría molestando a esa hora? Se puso un short y sin despertar a su novia salió a ver quien era, al abrir la puerta su sorpresa fue terrible ya que Alissa era quien había llamado a la puerta. Alexander se asustó, volteó a ver y después salió para que esa discución que se haría no despertara a su niña.

-¿Qué demonios quieres? ¿Cómo me encontraste?-
-¿Creíste que alardeaba? No mi amor, yo te amo y pelearé por ti...aún si tengo que matar...-
-No, si te ocurra pensarlo-se enojó Wade
-Pues ya sabes cual es la condición-
-¿Condición? Maldita sea mujer, lárgate sino te pondré una orden de restrincción-
-Tu novia no me conoce y cuando menos te lo esperes la mataré, sé donde trabaja, se con quienes se junta...se todo de ella-
-¡Estás loca!-exclamó el hombre en voz baja
-Y sabes por quien lo estoy-
-Ya, lárgate, lárgate de aquí antes de que pierda la razón y te mate a golpes-
-Piénsalo bien, esa niña tiene mucho futuro por delante, no creo que quieras que eso se pierda-


Alissa se acercó a un confundido y atónito Alexander, simplemente para besarle en los labios. Se fue con un aire de victoria. Ingresó a su departamento, cerrando la puerta y recargándose en ella ¿Qué sería lo correcto? ¿Abandonar a su novia y desaparecer? ó ¿Atenerse a las concecuensias? Wade Barrett se había carecterizado por ser un masacrador oriundo de tierras británicas y, escapar ante esta situación, lo pondría en un mal concepto, no sólo por parte de sus fans sino, también, por parte de su amada y, posiblemente, sus padres. Por unos momentos no supo que hacer, estaba desesperado. Sí, desesperado, al fin había admitido todo. Pero poco después se armó de valor para seguir adelante con su novia a pesar de las consecuencias.
Pasaron dos días, ya era martes y Alexander tenía que salir desde muy temprano para ir a una seción de fotos y poco después a un evento televisado. Por lo que Cali se quedaría todo el día y tarde sola; Wade temía, pues en esos dos días desde que su ex pareja apareció, no le dio señas de ella.


-Bueno linda me voy, cualquier cosa me llamas al teléfono ¿si?-dijo Alexander
-Si amor, yo te llamaré-
-Es en serio-
-Si Alex, ya despreocupate...estaré en la cafetería y luego me vendré acá, con suerte y vendrán unas amigas-
-Bueno, si estás acompañada mejor, así no te pasará nada-
-Te preocupas de más-Cali lo abrazó
-En serio Cali, si algo te llegara a pasar jamás me lo perdonaría-él la abrazó
-Deja de preocuparte, se te hará tarde...en la noche hablaremos con más calma-
-Esta bien-


Se despidieron con un beso
Cuando Cali vio que su novio se fue, pensó en que podría hacer después de la cafetería ya que ese día salía temprano. Sintió algo en el estómago y después fue corriendo hasta el baño para vomitar, se sentía mareada pero pensó que posiblemente pude ser por algo que cenó anoche.
Se arregló y salió a la cafetería aún tratando de recordar que era lo que le había hecho mal pero no había respuesta, la noche anterior había comido algo sencillo.
Ya en la cafetería comenzó a atender a su clientela con la ayuda de su amiga Paty, pero Cali seguía sintiéndose mal con mareos y con sueño, sabía que algo no andaba bien.
Dio la tarde y ella debía de retirarse, se fue sola pues solo quería dormir hasta que Alexander llegara.
Cuando llegó al departamento en las primeras escaleras se detuvo ya que una mujer la llamó por su nombre, Cali estaba rpeocupada más porque esa mujer parecía peligroso, en sus ojos notaba esa rabia que sentía por alguien. Pensó unos momentos y después se esforzó para poder hablar con ella, pero seguía sin entender como pudo saber su nombre.


-Hola-respondió Cali
-Sabía que te conocía-dijo la mujer
-¿Ah si? ¿De dónde? perdóne pero no la conozco-
-Voy constantemente a la cafetería-
-¿Si? vaya, juraría que la reconocería...nunca olvido la cara de mis clientes-
-Ah niña, de seguro se te olvidó pero pronto lo recordarás-
-¿A que vino, entonces?-preguntó la chica con seriedad
-Acabo de cambiarme y quería que me mostraras el edificio-
-Eso es trabajo de la dueña del lugar, me tengo que ir...siento que me desmayaré-
-¡Espera!-ella la tomó del brazo-Por favor, es que no se encuentra-
-Señora...-
-Me llamo...Alice-ella pensó en su nombre pues Cali no debía de saber que era Alissa
-Alice, perdóneme, la verdad es que me siento muy mal-
-Por favor, te lo ruego-
-¡Ya le dije que no!-exclamó Cali furiosa-¡Suélteme!-
-¿Así le dices a Alexander cuando no quieres tener sexo con él?-
-¿Cómo...? ¡Alissa!-Cali se enojó más-¡¿Qué demonios quieres? Ya déjalo, él no te quiere!-
-¡Tú déjalo, ¿Que no ves que sólo te quiere para su propio fin sexual?!-
-¡Mentirosa, suéltame!-
-Entonces muérete tonta-


Alissa la empujó y Cali rodó por las escaleras, no sin antes gritar asustada. La mujer simplemente vio como su cuerpo quedó tendido a los primeros escalones y subió corriendo para que nadie pudiera saber que había sido Alissa. 
Cali quedó inconsciente y con sangre saliendo de su frente y la boca; afortunadamente, una vecina del departamento salió y se dio cuenta de lo acontecido, llamó a una ambulancia para que socorrieran a la chica. 
Esa vecina era muy vieja y desde que Cali había llegado a la vida de Alexander se había encargado de cuidarla cuando él no estaba. 
La ambulancia llegó y rápidamente la llevaron. La vecina que había llamado trató de localizar a Alexander no contestaba a su cel. Así que tuvo que esperarlo afuera del edificio.
Ya estaba el crepúsculo y Alexander había tenido la primera pelea del evento por lo que llegó al edificio antes de lo esperado. Antes de que entrara, la señora Ivett lo detuvo.


-¡Alexander!-exclamó la mujer mayor
-Señora Ivett, buenas tardes...-
-¿Dónde estábas?-preguntó molesta
-¿Perdón?-
-Tu novia cayó por las escaleras, está en el hospital-
-¿Qué?-Alexander soltó su maleta-¿Qué hospital?-
-¡Ya escuchaste! Ve, muchacho...esa niña quedó inconsciente cuando se la llevaron-La señora tomó la maleta del suelo y después le entregó un papel donde estaba la dirección del hospital-Anda ve, de rato te regreso la maleta-
-¡Gracias!-


Alexander corrió hasta su auto y emprendió el camino al hospital donde su novia estaba internada. Volvió a sentirse culpable, le dolía en el alma que por haberse ido ella estuviese ahora en el hospital. Mientras manejaba hacía ayá, pensó en las cosas ¡Si seguía así, Cali terminaría muerta! Solto unas cuantas lágrimas pues en cuanto ella se repusiera, la abandonaría...simplemente para que ella estuviese bien.
Le dolía tanto la desición que tomaba pero era lo mejor.
Entró al hospital y pidió informes de ella pero en eso el médico que buscaba a un familiar de Cali, pareció haber encontrado a Wade.


-¿Ud. es Alexander Bennett?-preguntó el médico
-Si, soy yo-
-¿Es algo de Cali Roses?-
-Soy su...novio-
-¿Su novio?-el médico desconfió pues Cali aún estaba chica para él-¿No tiene algún familiar más?
-Su familia está en México. Dígame ¿Dónde esta?-
-Acompañeme-


Alexander y el médico caminaron por el pasillo. Siguió sintiéndose culpable y temía por las palabras del hombre que había atendido a Cali pero prefería escuchar la verdad que mentiras piadosas.


-Está bien, simplemente se cayó y se golpeo en la frente...-dijo el médico
-¿No le pasó algo más...? ¡Tuve que haber una razón para que se cayera!-
-Espera joven, aún no acabo-el médico se detuvo delante de una habitación cerrada-Tiene marcas en el brazó ziquierdo, como rasguños-
-¿Rasguños? Ella no tiene las uñas largas-
-No se cayó, la empujaron...alguien que la odiara-
-¡Alissa!-pensó Alexander molesto-¿Ya puedo verla?-
-Claro, esta conciente despertó hace una hora aproximadamente, por favor, no la altere-
-Si, muchas gracias-
-Ah, lo olvidaba-el médico tocó el hombro de Alexander-El feto tampoco se lastimó, tiene suerte ella-

Alexander se quedó atónit y el médico se fue.
Se quedó unos momentos pensando, pues rápidamente olvidó su manera de desaparecer. Ella esperaba un bebé y a pesar de que la "lastimó" con su comentario de "aún sentía que no estaba listo para tener niños", no le importó. Esta vez tomaría medidas extremas si Alissa volvía a intentar algo contra ella. Entró a la habitación y vio que Cali estaba despierta, pero su expresión mostraba de estar pensando muchas cosas. 
Alexander sonrió un poco y se sentó en el borde de la cama; Cali no lo miraba pues a la vez sentía miedo por si él la abandonaría.


-Al menos no te rompiste un hueso-Wade tomó su mano
-Creí que moriría-suspiró Cali aún sin ver a su novio
-¿Qué pasa? ¿Por qué no me quieres ver?-
-Es que...-Cali se animó a verlo-Alexander, yo...-
-Estás embarazada-sonrió
-Por favor no me abandones...-
-Ey tranquila-Alexander la abrazó-Todo estará bien, esta vez...esta vez, nadie ni nada nos va a separar ni siquiera dañar-después la miró a la cara-Yo voy a querer y cuidar de quien viene en camino...-
-Pero...-
-Un niño es una bendición y tu también lo has sido para mí, porque llegaste en el momento que más desesperado estaba-


Alexander prometió no dejarla sola durante los 9 meses.
Estuvo atento con ella y con su hijo, cuando le hicieron la primera ecografía, él lloró y más feliz se sintió. Extrañamente Alissa no volvió a aparecer. 
Ambos creyeron que se había rendido, pues se habrá dado cuenta de que su amor era demasiado. Cuando Cali dio a luz a su niño que llamaron como su papá. Alissa regresó esta vez para acabar de enserio con lo que hacía feliz a su amado.


-Por fin Alissa se rindió, vaya, hasta que se dio cuenta de que no te iba a abandonar-dijo Wade mientras jugaba con su hijo
-Aww Amor, te ves tan hermoso con Alex en los brazos-dijo Cali mientras se sentaba a su lado
-Aún así no hay que bajar la guardia, es amujer puede atacarte a ti y a Alex y jamás me le perdonaría-
-¿Qué tal si esta noche salimos?-
-No podré amor, tengo que volver a firmar con la WWE...y cuando regrese seguro que ya estarás dormida-
-Puedo desvelarme...-
-Oye no, apenas han pasado 4 días desde que nuestro hijo nació...tienes que descansar-
-Esta bien amor-Cali sonrió-Pero no te tardes tanto por favor-
-No, sólo será la firma y ya...-
-Esta bien-


A pesar de que Alissa ya no apareció, Cali siguió sintiendo  miedo pues ahora no sólo debía de preocuparse por ella sino también por el pequeño Alexander. 
Confió en que sola unas horas no sería mucho.
Dio las 8:00 pm y Wade se fue solo, mientras que Cali y su niño parmanecían solos en el departamento.
Lo que ellos desconocían es que Alissa aguardaba escondida, esperando sólo que el hombre saliera de la casa. Esperó unas horas, quería asegurarse de que Cali durmiera para evitar el menor ruido posible.
Caminó hasta el departamento de la felicidad de Wade y con un pasador para el cabello, abrió la puerta de la casa. Todo estaba oscuro y no era capaz de verse nada.
De su bolsó sacó una pistola, los mataría a ambos y después huiría...ahora se había echo la idea de "si yo puedo ser feliz, tú tampoco lo serás". 
Alissa inspeccionó bien el departamento hasta que llegó a una habitación donde la puerta estaba cerrada, la abrió y ahí vio la silueta de la cuna ¡Encontró al bebé! Cuando se giró para ver a la cama donde dormía Cali, un golpe en la cara la hizo retroceder y claro que Alissa perdiera su arma. Había sido Cali quien la había golpeado; encendió la luz para ver a la intrusa.


-¿Qué haces aquí?-preguntó Cali con un cuchillo en la mano apuntando a Alissa
-¡Ha matarte, perra!-se enojó Alissa
-Lárgate estúpida, sino llamaré a la policía-
-No sin antes matarte al igual que ese bastardo-


Cali se abalanzó sobre Alissa y comenzaron a golpearse, el cuchillo y la pistola se perdieron entre patadas debajo de la cama. El llanto de Alexander bebé comenzaba a desconcentrar a Cali quien ahora la había llevado a la sala, para alejarla de su hijo.
Alissa se recuperó y le rompió a Cali un jarrón en la cabeza, tirándola al suelo.
Estaba perdida, ese golpe casi la dejaba inconsciente pero no se rindió pues tenía que proteger a su criatura. 
Alissa la pateo, si no podría matarla con un objeto filoso o un arma de fuego entonces sería agonizando bajo los efectos de los golpes.


-¡Alexander es mío!-gritó Alissa
-Si...fuera tuyo...nunca se hubiese...ido...-
-Se dejó llevar por una chiquilla estúpida-
-Y esta chiquilla...estúpida...tiene un hijo...con él-rió Cali
-¡Maldita!-


Antes de que Alissa la pateara de nuevo, la puerta del departamento se abrió y por ahí ingreso Alexander y unos polcías que rápidamente fueron a arrestar a Alissa. Forcejeó por soltarse de ellos y querer seguir golpeando a Cali pero los policías eran más fuertes y sin problemas la alejaron de la chica lastimada.


-¡Es ella, esa mujer fue quien quiso matar a mi novia!-
-No amor, por favor no me separes de ti-dijo Alissa mientras pasaba al lado de Wade
-Llévensela-pero él simplemente le volteó la cara para no verla

Los oficiales se llevaron a Alissa; Alexander se acercó hasta su novia que seguía sangrando de la boca en el suelo. Seguía consciente y al parecer había llegado a tiempo para salvarla. 
El llanto de su hijo era lo que la manetnía despierta.


-Mi amor, mi amor ¿Estás bien?-preguntó Wade preocupado
-Mi...hijo...-susurró Cali
-Parece que esta bien amor, tranquila...ya viene la ambulancia-Wade fue por el niño y sólo lloraba pero estaba en perfectas condiciones-¿Ves? No te rindas, ambos te necesitamos aquí-
-Amor...-ella tocó la manita del bebé
-Tranquila Cali, todo estará bien...ahora si es verdad-


Esa noche Cali y su hijo estuvieron a punto de morir de no ser porque Alexander presentía que había peligro. 
Cali fue al hospital y sólo la revisaron, afortunadamente ella estaba bien y sólo habían sido golpes y rasguños. Salió solamente con unos vendajes en el pecho.
Alissa fue a la cárcel y poco después fue internada a un psiquiatrico, pues aún en la carcel decía que eso solo era una prueba del amor de Alexander y es por eso que estaba en ese lugar pero que cuando saliera mataría a todos.
Wade y Cali vivieron felices, se habían quitado a Alissa de encima y ahora podrían educar sin problema alguno a su pequeño hijo. Pero esa situación jamás le sería mencionada a su hijo mientras fuera un niño, habría que esperar a que creciera y tuviera uso de razón para contarle sobre Alissa y de lo que podría ser capaz de si encontraba al producto del amor entre Alexander y Cali...





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