Salí de la casa a un paso acelerado y pensé en lo que había dicho el señor Bastian sobre la muerte de la mitad del clan...de haber sabido que Jin iba a buscar a mi clan, lo hubiese detenido ¡Él había matado a mis hermanos! Era su complice, porque pude haberlo detenido...pero al sentir un cariño incondicional, permití que escapara para que estuviera a salvo, sin saber que eso ocasionaría la muerte de los míos. Tan sumida en mi tristeza, me detuve y comencé a llorar ¿Cómo pude ser tan tonta para creer en un demonio? Jamás me lo perdonaría...
-Cali...-
Su voz, su voz juvenil y con un tono de preocupación.
Lo abracé con fuerza, a pesar de que estaba lastimado de su costado derecho traté de ser cuidadosa y a le vez demostrarle que me sentía tan culpable por lo que hice.
Hwoarang no entendía nada pero me abrazaba de todas formas.
-¿Qué pasó, amor?-
-¡He cometido la peor cosa en la vida!-
-¿Qué quieres decir con eso?-
-Si anoche hubiese destruido a Jin, mis hermanos no estarían muertos...-
-¿Muertos?-remarcó
-¡Jin los mató anoche!-
-¿Cómo lo sabes...?-
-Llévame a la empresa Mishima Zaibatsu-lo miré aún con los ojos llorosos
-Tu hermano me matará-
-¡Si no me ayudarás entonces no te metas en mi camino!-
Enojada lo empujé y caminé lejos de él y cada vez más aprisa.
Hasta que la motocicleta de Hwoarang me cerró el paso, aún indeciso me miró.
-Anda sube-
Me subí y Hwoarang aceleró lo más rápido posible.
Sabía de la vigilancia que habría en dicho lugar pero esta vez sería capaz de matar a quien sea sólo por meterse en mi camino. Al llegar entré y por detrás de mí Hwoarang, los guardias nos miraban y nos seguían con la vista pero eso no me importaba.
Pasé por la recepción sin decir palabra alguna y rápidamente comenzaron los gritos por tratar de detenerme pero era imposible, mi mente estaba tan concentrada en Jin y nada más.
Varios guardias trataron de detenerme pero con la ayuda de Hwoarang nos deshicimos de ellos, a propósito que de vez en cuando Hwo se retorcía del dolor. No lo culpaba, también había sido egoísta por "obligarlo" a que me acompañase.
Llegué hasta la enorme oficina de Jin y de un portazo ambas puertas se abrieron, mientras que Jin me observaba desde lejos sentado sobre el escritorio, bebiendo una copa de vino...estaba desconcertado más que nada por mi inesperada presencia junto con el pelirrojo.
-Cali, Hwoarang ¿Cómo entraron?-preguntó Jin levantándose y dejando la copa sobre el escritorio
-¡Eres un maldito!-me acerqué y le di una fuerte bofetada
-¿Qué demonios te pasa?-
-¡¿Quieres saberlo...? Mataste a mis hermanos anoche!-
-¿De qué hablas? ¡Ellos viven en Mánchester!-
-Así es, solamente tú y yo sabemos la ubicación de ellos...pero anoche te transformaste-
-Si, eso lo sé...traté de dominar mi alter ego-
-Pues no lo lograste, y encima acabaste con mis hermanos...con lo único que tengo como raza-me calmé un poco
-Créeme que no lo hice, si admito que me alejé pero fue hacía otro lado, de ninguna manera pisé Europa-
-¡Te odio! Y si no te quisiera tanto, te mataría-
-¡Cali!-exclamó Hwoarang tratando de detener esto-No digas cosas de las cuales te puedas arrepentir-
-¡Te odio!-volví a gritarle
Nos quedamos viéndonos en silencio, mientras Hwoarang se acercaba a mí y me alejaba de Jin.
Lo miré enojada, y no podía sacarme la venda de ira de los ojos, él sólo hecho de verlo aflijido era como una incitación a seguirlo culpando pero Hwoarang era mi barrera.
-Basta, creo que es hora de irnos...-
-No, esto aún no termina...-volví a acercarme a Jin-Durante años te consideré algo más que mi amigo, casi mi hermano, y confié en que algún día lograrías controlar tu alter ego...ahora veo que me equivoqué-volví a acercarme a Hwoarang-Espero que hayas conseguido la cura a tu doble personalidad, hasta nunca-
-¡No!-
Pero no logramos irnos. Justo antes de abrir las puertas, varios soldados ingresaron a ese lugar, todos cubiertos como si de mercenarios se tratase, aunque literalmente lo eran. Ya me tenían donde quería, pero no dejaría que atraparan tan fácilmente.
Hwoarang me hizo ponerme detrás de él mientras que Jin se ponía a su lado, no iban a llevarse bien de todos modos pero esto era si queríamos salir sanos y salvos. De entre los soldados, apareció un hombre ya viejo y rápidamente lo asocié con Heihachi Mishima, el hombre que quería los genes de Jin y míos.
-Al fin los tengo donde los quería-rió
-Pues te será difícil que logres atraparme-gruñí
-Ey, calma-susurró Hwoarang
-Pediría que te marcharas de aquí ahora mismo, no estoy de humor para negociar contigo-ordenó Jin
-Antes entréguense los dos, tú y la jovencita-
-Sobre mi cadáver te entregaría a la niña-gruñó el japonés
-Entonces, saquen al colorado motociclista-
-¡No, Hwoarang!-me aferré a su brazo
Ellos trataron de separarnos, aunque peleamos. Hwoarang se ocupó en defenderme de ellos y a algunos logré hacerles heridas profundas en los brazos, a otros els rompí el cuello pero sólo uno de ellos bastó para que me detuvieran. Sentí un piquete en el cuello y al quitarme aquello, me di cuenta de que era un dardo, un tranquilizante. Miré a Jin que también había recibido lo mismo, entonces quise seguir defendiéndome pero todo el cuerpo me pesaba. Vagamente escuché a Jin decir: "No te rindas" y a Hwoarang gritar: "¡No, Cali, no!". Pero entonces sólo recuerdo que caí al suelo, que dejé de escuchar los gritos de ambos hombres...
Desgraciadamente al fin Mishima había conseguido la forma de hacer aquellos híbridos, los cuales no seríamos capaces de detener Jin y yo; mucho menos yo sola en esto, serán terribles fieras, estaría peleando sola...mis hermanos, o lo que queda de la manada, no pueden enterarse de esto. Pero entonces ¿Qué haré con Jin? ¿Matarlo y vengar a mis hermanos? ó ¿Dejar las cosas así? Jamás, en la vida, había peleado por mis hermanos y sé que ellos lo hicieron pero ahora me encontraba entre la espada y la pared. Ellos no se educaron como yo...
Reaccioné dentro de una habitación blanca con una sábana cubriendo mi cuerpo, estaba acostada sobre una plataforma de metal muy fría pero eso era lo de menos. Me levanté para sentarme en el borde, al mirar mi brazos noté que tenía diversos piquetes y por lo que notaba eran recientes pero era tan extraño; normalmente cuando me hacía heridas están desaparecían en cortos períodos de tiempo. Pudiera ser que me faltaba sangre en mi cuerpo. A mi alrededor había diversas maquinas y pantallas planas, mostraban diversas cosas relacionadas a mí pero yo no las entendía. Justo cuando miré a otro lado, me encontré con Devil Jin, al principio me asusté pero poco después le perdí el miedo al verlo inconsciente, transformado me daba miedo. Al verlo detenidamente, me di cuenta de que estaba amarrado a la plataforma donde igual yacía su cuerpo. Con cuidado aparté la sábana blanca y sus brazos tenían los mismos piquetes, creo que a ambos nos habían sacado sangre; le saqué las cadenas que amarraban su cuerpo, sé que era una mala idea pero de alguna forma aún le tenía confianza.
El demonio estaría inconsciente un rato más por lo que presentía, ahora sé que era mi turno de averiguar algo sobre este lugar. Era una habitación amplia, no había nadie por lo que presentía aún así había una mesa donde había cientos de papeles, posiblemente, ahí encontraría algo más.
Hojeé cada papel que encontré hasta que una carpeta con el nombre "Curtis Van Zeeb". Aquello me inquieto mucho y comencé a leer aquel expediente, mi impresión había rebasado los límites:
"Encontrar al clan de lobos en Mánchester había sido algo complicado pero al final dimos con ellos. Rossette Van Zeeb posee los mismos genes que Curtis pero no es lo que necesitamos. Asesinamos la mitad de los hombres-lobo y extrajimos la sangre de sus cuerpos inertes pero al combinarla con la poca sangre de Jin Kazama, nuestros experimentos fracasaron. Necesitamos un descendiente directo de Curtis Van Zeeb"
¿Curtis Van Zeeb? ¿Quién era aquella persona? Sé que era un lobo y uno legendario, más que nada por que la sangre de los líderes de los clanes tenía poderes especiales, lo que me seguía sorprendiendo era que en Rossette no habían encontrado lo que buscaban, si por lo que leía, Curtis era su hermano; entonces los soldados habían matado a la mitad de mis hermanos, no Jin. Había inculpado injustamente a Jin. Poco después hojeé más hasta que al fin di con otro testimonio sobre Curtis Van Zeeb.
"19 años antes de que comenzáramos con los experimentos, sabíamos que Curtis Van Zeeb se había enamorado de una loba irlandesa de nombre Anne Taylor con la cual pro-crearon una niña, la cual posee los genes legítimos del hombre-lobo inglés. Aún no hemos dado con aquella niña. Curtis y Anne habían muerto tratando de defenderse en los bosques de Mánchester pero jamás supimos el paradero de su hija. Creemos que la abandonaron en los bosques de Mánchster, pero no la encontramos"
Ya veo, entonces ellos habían acabado con la pareja.
Todo aquello me traía ideas a la cabeza, sobre todo, lo que mis hermanos me decían sobre mis padres. Ellos me dijeron que habían muerto tratando de protegerme pero jamás me dijeron la razón. Todo esto tenía sentido: la muerte de Curtis y Anne había sido hace 19 años; yo tengo 19 años. Según Bastian, me encontraron en un bosque de Mánchester; ellos dejaron a su hija en los bosques de Mánchster. Miré la última hoja del expediente y ahí había una prueba de sangre...la prueba que me demostraba si ellos eran mis padres. Era positivo al 100%...entonces, ambos eran mis padres y me habían abandonado para protegerme. Sentí un nudo en la garganta al leer todas estas cosas y quise llorar pero me contuve, pues no era el momento indicado. Pude haber vivido feliz con mis padres de no ser por estos humanos que me arrancaron la felicidad como si de monstruos de cuentos se tratase.
Después me vista se centró en otro documento que decía "Cali Fox & Jin Kazama". Estaba relacionado con nosotros dos, lo cogí y leí lo más importante:
"Al fin hemos conseguido una descendiente directa de Curtis Van Zeeb y, justamente lo que deseábamos, una mujer. A través de la inseminación artificial, se ha implantado dentro de ella un huevo, por lo que la nueva generación de Jim Seung (bestias) estaría comenzando en pocos años. Estas bestias, no podrían ser destruidas, incluso, sus padres (Jin y Cali) moriría intentándolo"
Solté esos papeles y di unos pasos atrás. ¿Pero que demonios me habían hecho? ¿Albergaba algo más que mi propia bestia? Algo tenía que hacer y lo más pronto posible, no podría dar vida a un ser que estaría destinado a destruir. Lo llevaría en los genes, debía de decirle a Jin, tenía que ayudarme en esto. Justo cuando me giré, vi a Jin sobre la plataforma, acechándome.
Sentí miedo al saber que ya se había repuesto del sedante, entonces se acerco lentamente a mí, mirándome de una forma tan grotesca, en cualquier momento sería capaz de lastimarme. Retrocedí asustada hasta que mi cuerpo chocó contra la pared, entonces Jin se pegó a mi cuerpo y con sus garras tan filosas ladeo levemente mi rostro dejando a su vista mi mejilla la cual lamió. Sentí su pecho vibrar por los gruñidos que hacía y su respiración era tan serena ¿Por qué estaba haciendo esto?. Palpé la pared y me di cuenta de que aquello era vidrio, entonces tenía una oportunidad de escapar.
Con todas mis fuerzas empujé lo más fuerte posible a Jin, su cuerpo se impactó con las máquinas, era mi momento de escapar. Rápidamente, me transformé y rompí el vidrio, salí corriendo lo más rápido posible, mientras que toda la gente huía por nuestra presencia. Mi mayor temor era que Jin fuera a alcanzarme. Científicos y el personal salieron corriendo de las instalaciones, con dos bestias como nosotros, no los culpaba.
-¿Qué...?-
-Después hablamos de esto, ahora tenemos que escapar-
-Hay que llevar a Jin hasta el techo-
-¿Por qué?-
-Hagámoslo, amor, por favor-
-De acuerdo, salgamos-
-Hwo...-
Me abalancé en sus brazos e hice que su cuerpo se impactara contra la puerta de madera, lo besé tan apasionadamente como si esta fuera nuestra última vez . La adrenalina corrió por mis venas cuando sus labios tocaron los míos, el mismo instinto apasionado me obligaba a esto. Poco después me separé, él estaba sonrojado y algo jadeante. Pero este no era nuestro momento. Hwoarang abrió la puerta nuevamente y nos dimos cuenta de que dicho pasillo estaba con algunas luces parpadeantes, papeles regados en el suelo y completamente solitario. Pero a lo lejos escuchábamos los aullidos del demonio japonés; nuestro objetivo era llegar hasta el techo. Así que cuando encontramos las escaleras subimos rápidamente, corriendo a toda velocidad pues cada vez se hacía mas intensa la presensia de Jin. Hasta que llegamos a la azotea...
El techo comenzó a temblar y poco después se abrió un hoyo, emergiendo Jin de él.
Flotó en el cielo mientras nos observaba a Hwoarang y a mí, pero ahora sus ojos se había centrado en mi amante humano.
-¡Aléjate de Hwoarang!-gruñí
Y me transformé, antes de que pudiera tocar a Hwoarang me acerqué hasta Jin y me aferré a su cuerpo que aún flotaba en el aire. A pesar de que mis uñas perforaron la carne de Jin, él se deshizo fácilmente de mí y me lanzó al suelo. Aunque mi cuerpo se pegó contra el suelo, volví a levantarme y de nueva cuenta volvería a lanzarme sobre Jin pero esta vez, él usó sus cadenas contra mí, me mantuvo a distancia azotando las cadenas.
-¡Akasha, hay que trabajar juntos!-gritó Hwoarang
Entonces caí, Jin no pudo atraparme...
Caí de espaldas, viendo hacía el cielo y cada segundo veía como el techo se alejaba de mí ¿Este sería mi fin? ¿Moriría sin decirle lo mucho que amaba a Hwoarang? Pero, aún no era mi tiempo, yo sé que aún estaba destinada a permanecer un tiempo más con Hwoarang. Había abandonado a mi hermano Steve, a mis hermanos los lobos...pero más me dolía Steve...
Entonces algo inesperado sucedió. Sin darme cuenta, Jin ya había abrazado mi cuerpo para después hacer que nos impactáramos contra un vidrio del mismo edificio, él me había rescatado aún asiendo un demonio. Rodamos por el piso alfombrado hasta que caí sobre su pecho y él rompió un escritorio de madera. Algunos vidrios se incrustaron en nuestros cuerpos y otros más hicieron pequeños cortes en nuestros rostros, no tan notorios...
-Jin ¿Estás bien?-
Abrió los ojos y asintió con la cabeza.
Es ahí donde recordé lo que había dentro de mí.
-Tienes que deshacerte de lo que hay dentro de mí, me esta consumiendo y en cuanto nazca habrá más...ellos querrán destruirnos, por favor Jin, ayúdame-
Puso su mano sobre mi vientre y levemente sus garras atravesaron un poco la piel. El dolor era intenso y lo reprimí, apreté los labios para no dejar escapar ninguna queja de dolor hasta que después de mi vientre salió una esfera morada negriza, aquello era el huevo que me habían implementado. Jin lo estrujó y aquello se rompió en cientos de pedazos, ya estaba libre ahora era mi turno de devolverle el favor.
Ya casi no podía permanecer despierta, pero también tenía que ayudarlo. Me mordí la muñeca y la sangre volvió a emanar de mis venas, tenía que darle a Jin. Acerqué el líquido carmesí a sus labios y el abrió la boca. Mi sangre comenzó a tocar su lengua y se deslizó por su garganta, poco a poco iban desapareciendo sus cuernos, sus alas, sus garras, sus tatuajes hasta que al fin vi que ya era un humano normal...
No lo soporté más y caí rendida a su pecho, perdí consciencia.
...
Inconsciente pensé en mi padre y en mi madre ¿Cómo serían ellos? Nadie del clan me había mencionado la apariencia física de ellos, sólo me habían dicho que murieron.
Ahí entendí que había muchas cosas por descubrir, primero había que ir a Mánchester e investigar sobre mi pasado, ese que olvidé por todo lo bueno que había recibido. Sé que jamás estuve sola pero algún día tenía que preguntar de donde vine...
Desperté. Estaba tendida en una cama, moví los ojos a todos lados queriendo familiarizarme como la habitación, estaba en una sola de hospital. Moví la cabeza a varios lados y estaba solo el lugar ¿Y Steve? O ¿Hwoarang? ¿Jin? ¿Nina? ¿Qué había pasado con ellos? ¿Estaba viva o muerta? En mi antebrazo derecho había una venda y una leve mancha de sangre, es ahí donde el arpón se había incrustado...toqué mi hombro izquierdo y también tenía una venda, al parecer mis heridas aún no sanaban.
La puerta se abrió y pro ahí ingresó Steve y Hwoarang, en cuanto vieron que había despertado se alegraron tanto que cerraron la puerta y los dos se sentaron en cada lado del borde de la cama. Steve me abrazó con fuerza pero cuidando en no lastimarme.
-Creí que no despertarías pronto-
-Tenía que hacerlo, hermano, aún te sigo necesitando-dejé que acariciara mi cabello
-¿Cómo te sientes?-preguntó Hwoarang
-Estoy bien, pero creo que aún no sanan las heridas-le sonreí
-No sabes cuanto me preocupaste cuando caíste-tomó mi mano
-Fue un descuido Hwo, pero Jin me salvo-pensé en Jin-¿Dónde está él?-
-Se marchó hace unas horas-dijo aliviado Hwoarang
-Al parecer no quiso que lo vieras, siente que todo lo que te pasó...fue su culpa-confesó Steve
-La verdad lo fue-Hwoarang se cruzó de brazos
-De no ser por Jin, ahora no estaría aquí, amor-después miré a Steve-También fue mi culpa, de haber averiguado bien sobre el asesinato a mi clan, nada de esto estaría pasando-
-Tranquila hermana, ya pasó todo-
-Steve, Hwoarang...-recordé todas aquellas cosas-Necesito regresar a Mánchester-
-¿Por qué?-preguntaron los dos al mismo tiempo
-Porque necesito averiguar sobre Curtis Van Zeeb y Anne Taylor...mis padres biológicos-suspiré
-¿Cómo sabes sobre ellos?-
-Los soldados de Heihachi los asesinaron, ¿Recuerdas lo que Jin nos dijo? Algo había en Curtis Van Zeeb que no hay en la sangre de mis demás hermanos pero que sí en la mía-
-¿Estás segura?-preguntó Howarang
-Si...no podré estar tranquila sino se nada sobre ellos-
-Iremos-dijo Steve-Tengamos un lazo de sangre o no, eso no implica el amor que tengo hacía ti-Steve me abrazó
-También quiero ir, no me atrevo a dejarla sola-insistió Hwoarang
-Esta decidido, en una semana nos iremos-dijo Steve
Iría a Mánchaster, regresaría con mis hermanos para averiguar más sobre mi pasado.
Horas después salí del hospital pues las heridas ya eran leves.
Así pasaron dos días y aún no sabía nada sobre Nina o Jin. Entendía a la perfección a Jin, pues el estaba convencido de que me había hecho mucho daño y era momento de alejarse, de perdido por unos cuantos meses.
Una noche simbólica para mí había llegado. Steve se había marchado para arreglar el asunto del viaje en privado, pero antes debía de consultar a mis hermanos. Por lo que Hwoarang se había quedado a cuidarme.
El teléfono sonó, al principio creí que era Steve pero cuando la voz de aquella persona sonó tan femenina, entendí que era una mujer y mis sentidos captaron que era la voz de Nina.
-¿Cali Fox?-
-Si, soy yo...Nina, que grata sorpresa-sonreí
-He llamado porque Jin y yo nos marchamos sin despedirnos, sé que fue muy grosero de su parte pero...-
-No tienes porque disculparte, entiendo como piensa Jin y bueno, quiero que le digas que no le tengo rencor por nada-
-Soy su guardaespaldas, así que yo sigo sus órdenes y a todos lados-
-Deja de disculparte, algún día volveremos a vernos-suspiré-Dime ¿Se ha disuelto el devil gen?-
-Si, Jin ya tiene control sobre sí...gracias por lo que has hecho-
-Alivio...-recordé su relación con Steve-Nina, debes de responderme ¿Qué parentesco tienes con Steve?-
-Cuando regrese a Seúl prometo contánterlo-
-Perfecto. Quiero ayudar a Steve y sé que entre ambos hay un lazo-recordé que saldría en unos días a Mánchster-Nina, una cosa más, dile a Jin que estaré fuera...Steve, Hwoarang y yo iremos a Mánchster...tengo que averiguar quienes era mis padres-
-Yo se lo haré saber, Cali, cuidate mucho...pronto hablaremos-
-Estaré ansiosa-
Colgamos.
Al menos sabía que Jin se había repuesto de su diabólico gen.
En ese momento Hwoarang me abrazó por detrás y comenzó a besarme lentamente el cuello, sus besos me daban tantos escalofríos y a la vez cosquillas.
-¿Crees que tu hermano venga pronto?-
-No lo sé-reí-Hwoarang, tranquilo-
-Oh por favor, aún recuerdo ese beso tan apasionado que me diste cuando estábamos en peligro-
-Creí que sería el último-me sonrojé
-Te amo, eres lo mejor que me ha pasado-me elevó en sus brazos
-También te amo, aunque seas un humano tan terco-
Mi teléfono móvil vibró y al momento de checarlo me di cuenta de que era un mensaje de Steve que decía: "Un par de tipos me han retado, esta noche llegaré cerca de las 12 ;)". Y al ver el reloj, aún eran las 8...oh, tenía unas cuantas horas con Hwoarang a solas.
Él notó lo que decía el mensaje y me llevó hasta mi recámara, dónde cerró la puerta y apagó la luz. Esta sería nuestra primera noche, nuestra primera vez...este sería el momento indicado para poder demostrarnos que tanto estábamos enamorados...
Envueltos en la pasión y la lujuria, nos hicimos el uno del otro...
...
En cuanto a mis hermanos, ellos tendrían que responder mis preguntas cuando Steve, Hwoarang y yo llegaramos hasta Mánchster.
-Cali...-
Su voz, su voz juvenil y con un tono de preocupación.
Lo abracé con fuerza, a pesar de que estaba lastimado de su costado derecho traté de ser cuidadosa y a le vez demostrarle que me sentía tan culpable por lo que hice.
Hwoarang no entendía nada pero me abrazaba de todas formas.
-¿Qué pasó, amor?-
-¡He cometido la peor cosa en la vida!-
-¿Qué quieres decir con eso?-
-Si anoche hubiese destruido a Jin, mis hermanos no estarían muertos...-
-¿Muertos?-remarcó
-¡Jin los mató anoche!-
-¿Cómo lo sabes...?-
-Llévame a la empresa Mishima Zaibatsu-lo miré aún con los ojos llorosos
-Tu hermano me matará-
-¡Si no me ayudarás entonces no te metas en mi camino!-
Enojada lo empujé y caminé lejos de él y cada vez más aprisa.
Hasta que la motocicleta de Hwoarang me cerró el paso, aún indeciso me miró.
-Anda sube-
Me subí y Hwoarang aceleró lo más rápido posible.
Sabía de la vigilancia que habría en dicho lugar pero esta vez sería capaz de matar a quien sea sólo por meterse en mi camino. Al llegar entré y por detrás de mí Hwoarang, los guardias nos miraban y nos seguían con la vista pero eso no me importaba.
Pasé por la recepción sin decir palabra alguna y rápidamente comenzaron los gritos por tratar de detenerme pero era imposible, mi mente estaba tan concentrada en Jin y nada más.
Varios guardias trataron de detenerme pero con la ayuda de Hwoarang nos deshicimos de ellos, a propósito que de vez en cuando Hwo se retorcía del dolor. No lo culpaba, también había sido egoísta por "obligarlo" a que me acompañase.
Llegué hasta la enorme oficina de Jin y de un portazo ambas puertas se abrieron, mientras que Jin me observaba desde lejos sentado sobre el escritorio, bebiendo una copa de vino...estaba desconcertado más que nada por mi inesperada presencia junto con el pelirrojo.
-Cali, Hwoarang ¿Cómo entraron?-preguntó Jin levantándose y dejando la copa sobre el escritorio
-¡Eres un maldito!-me acerqué y le di una fuerte bofetada
-¿Qué demonios te pasa?-
-¡¿Quieres saberlo...? Mataste a mis hermanos anoche!-
-¿De qué hablas? ¡Ellos viven en Mánchester!-
-Así es, solamente tú y yo sabemos la ubicación de ellos...pero anoche te transformaste-
-Si, eso lo sé...traté de dominar mi alter ego-
-Pues no lo lograste, y encima acabaste con mis hermanos...con lo único que tengo como raza-me calmé un poco
-Créeme que no lo hice, si admito que me alejé pero fue hacía otro lado, de ninguna manera pisé Europa-
-¡Te odio! Y si no te quisiera tanto, te mataría-
-¡Cali!-exclamó Hwoarang tratando de detener esto-No digas cosas de las cuales te puedas arrepentir-
-¡Te odio!-volví a gritarle
Nos quedamos viéndonos en silencio, mientras Hwoarang se acercaba a mí y me alejaba de Jin.
Lo miré enojada, y no podía sacarme la venda de ira de los ojos, él sólo hecho de verlo aflijido era como una incitación a seguirlo culpando pero Hwoarang era mi barrera.
-Basta, creo que es hora de irnos...-
-No, esto aún no termina...-volví a acercarme a Jin-Durante años te consideré algo más que mi amigo, casi mi hermano, y confié en que algún día lograrías controlar tu alter ego...ahora veo que me equivoqué-volví a acercarme a Hwoarang-Espero que hayas conseguido la cura a tu doble personalidad, hasta nunca-
-¡No!-
Pero no logramos irnos. Justo antes de abrir las puertas, varios soldados ingresaron a ese lugar, todos cubiertos como si de mercenarios se tratase, aunque literalmente lo eran. Ya me tenían donde quería, pero no dejaría que atraparan tan fácilmente.
Hwoarang me hizo ponerme detrás de él mientras que Jin se ponía a su lado, no iban a llevarse bien de todos modos pero esto era si queríamos salir sanos y salvos. De entre los soldados, apareció un hombre ya viejo y rápidamente lo asocié con Heihachi Mishima, el hombre que quería los genes de Jin y míos.
-Al fin los tengo donde los quería-rió
-Pues te será difícil que logres atraparme-gruñí
-Ey, calma-susurró Hwoarang
-Pediría que te marcharas de aquí ahora mismo, no estoy de humor para negociar contigo-ordenó Jin
-Antes entréguense los dos, tú y la jovencita-
-Sobre mi cadáver te entregaría a la niña-gruñó el japonés
-Entonces, saquen al colorado motociclista-
-¡No, Hwoarang!-me aferré a su brazo
Ellos trataron de separarnos, aunque peleamos. Hwoarang se ocupó en defenderme de ellos y a algunos logré hacerles heridas profundas en los brazos, a otros els rompí el cuello pero sólo uno de ellos bastó para que me detuvieran. Sentí un piquete en el cuello y al quitarme aquello, me di cuenta de que era un dardo, un tranquilizante. Miré a Jin que también había recibido lo mismo, entonces quise seguir defendiéndome pero todo el cuerpo me pesaba. Vagamente escuché a Jin decir: "No te rindas" y a Hwoarang gritar: "¡No, Cali, no!". Pero entonces sólo recuerdo que caí al suelo, que dejé de escuchar los gritos de ambos hombres...
Desgraciadamente al fin Mishima había conseguido la forma de hacer aquellos híbridos, los cuales no seríamos capaces de detener Jin y yo; mucho menos yo sola en esto, serán terribles fieras, estaría peleando sola...mis hermanos, o lo que queda de la manada, no pueden enterarse de esto. Pero entonces ¿Qué haré con Jin? ¿Matarlo y vengar a mis hermanos? ó ¿Dejar las cosas así? Jamás, en la vida, había peleado por mis hermanos y sé que ellos lo hicieron pero ahora me encontraba entre la espada y la pared. Ellos no se educaron como yo...
Reaccioné dentro de una habitación blanca con una sábana cubriendo mi cuerpo, estaba acostada sobre una plataforma de metal muy fría pero eso era lo de menos. Me levanté para sentarme en el borde, al mirar mi brazos noté que tenía diversos piquetes y por lo que notaba eran recientes pero era tan extraño; normalmente cuando me hacía heridas están desaparecían en cortos períodos de tiempo. Pudiera ser que me faltaba sangre en mi cuerpo. A mi alrededor había diversas maquinas y pantallas planas, mostraban diversas cosas relacionadas a mí pero yo no las entendía. Justo cuando miré a otro lado, me encontré con Devil Jin, al principio me asusté pero poco después le perdí el miedo al verlo inconsciente, transformado me daba miedo. Al verlo detenidamente, me di cuenta de que estaba amarrado a la plataforma donde igual yacía su cuerpo. Con cuidado aparté la sábana blanca y sus brazos tenían los mismos piquetes, creo que a ambos nos habían sacado sangre; le saqué las cadenas que amarraban su cuerpo, sé que era una mala idea pero de alguna forma aún le tenía confianza.
El demonio estaría inconsciente un rato más por lo que presentía, ahora sé que era mi turno de averiguar algo sobre este lugar. Era una habitación amplia, no había nadie por lo que presentía aún así había una mesa donde había cientos de papeles, posiblemente, ahí encontraría algo más.
Hojeé cada papel que encontré hasta que una carpeta con el nombre "Curtis Van Zeeb". Aquello me inquieto mucho y comencé a leer aquel expediente, mi impresión había rebasado los límites:
"Encontrar al clan de lobos en Mánchester había sido algo complicado pero al final dimos con ellos. Rossette Van Zeeb posee los mismos genes que Curtis pero no es lo que necesitamos. Asesinamos la mitad de los hombres-lobo y extrajimos la sangre de sus cuerpos inertes pero al combinarla con la poca sangre de Jin Kazama, nuestros experimentos fracasaron. Necesitamos un descendiente directo de Curtis Van Zeeb"
¿Curtis Van Zeeb? ¿Quién era aquella persona? Sé que era un lobo y uno legendario, más que nada por que la sangre de los líderes de los clanes tenía poderes especiales, lo que me seguía sorprendiendo era que en Rossette no habían encontrado lo que buscaban, si por lo que leía, Curtis era su hermano; entonces los soldados habían matado a la mitad de mis hermanos, no Jin. Había inculpado injustamente a Jin. Poco después hojeé más hasta que al fin di con otro testimonio sobre Curtis Van Zeeb.
"19 años antes de que comenzáramos con los experimentos, sabíamos que Curtis Van Zeeb se había enamorado de una loba irlandesa de nombre Anne Taylor con la cual pro-crearon una niña, la cual posee los genes legítimos del hombre-lobo inglés. Aún no hemos dado con aquella niña. Curtis y Anne habían muerto tratando de defenderse en los bosques de Mánchester pero jamás supimos el paradero de su hija. Creemos que la abandonaron en los bosques de Mánchster, pero no la encontramos"
Ya veo, entonces ellos habían acabado con la pareja.
Todo aquello me traía ideas a la cabeza, sobre todo, lo que mis hermanos me decían sobre mis padres. Ellos me dijeron que habían muerto tratando de protegerme pero jamás me dijeron la razón. Todo esto tenía sentido: la muerte de Curtis y Anne había sido hace 19 años; yo tengo 19 años. Según Bastian, me encontraron en un bosque de Mánchester; ellos dejaron a su hija en los bosques de Mánchster. Miré la última hoja del expediente y ahí había una prueba de sangre...la prueba que me demostraba si ellos eran mis padres. Era positivo al 100%...entonces, ambos eran mis padres y me habían abandonado para protegerme. Sentí un nudo en la garganta al leer todas estas cosas y quise llorar pero me contuve, pues no era el momento indicado. Pude haber vivido feliz con mis padres de no ser por estos humanos que me arrancaron la felicidad como si de monstruos de cuentos se tratase.
Después me vista se centró en otro documento que decía "Cali Fox & Jin Kazama". Estaba relacionado con nosotros dos, lo cogí y leí lo más importante:
"Al fin hemos conseguido una descendiente directa de Curtis Van Zeeb y, justamente lo que deseábamos, una mujer. A través de la inseminación artificial, se ha implantado dentro de ella un huevo, por lo que la nueva generación de Jim Seung (bestias) estaría comenzando en pocos años. Estas bestias, no podrían ser destruidas, incluso, sus padres (Jin y Cali) moriría intentándolo"
Solté esos papeles y di unos pasos atrás. ¿Pero que demonios me habían hecho? ¿Albergaba algo más que mi propia bestia? Algo tenía que hacer y lo más pronto posible, no podría dar vida a un ser que estaría destinado a destruir. Lo llevaría en los genes, debía de decirle a Jin, tenía que ayudarme en esto. Justo cuando me giré, vi a Jin sobre la plataforma, acechándome.
Sentí miedo al saber que ya se había repuesto del sedante, entonces se acerco lentamente a mí, mirándome de una forma tan grotesca, en cualquier momento sería capaz de lastimarme. Retrocedí asustada hasta que mi cuerpo chocó contra la pared, entonces Jin se pegó a mi cuerpo y con sus garras tan filosas ladeo levemente mi rostro dejando a su vista mi mejilla la cual lamió. Sentí su pecho vibrar por los gruñidos que hacía y su respiración era tan serena ¿Por qué estaba haciendo esto?. Palpé la pared y me di cuenta de que aquello era vidrio, entonces tenía una oportunidad de escapar.
Con todas mis fuerzas empujé lo más fuerte posible a Jin, su cuerpo se impactó con las máquinas, era mi momento de escapar. Rápidamente, me transformé y rompí el vidrio, salí corriendo lo más rápido posible, mientras que toda la gente huía por nuestra presencia. Mi mayor temor era que Jin fuera a alcanzarme. Científicos y el personal salieron corriendo de las instalaciones, con dos bestias como nosotros, no los culpaba.
Di hasta unas escaleras donde subí corriendo rápidamente, llegué hasta el cuarto o tercer piso, había salido del laboratorio subterráneo y pude haber salido del edificio pero debía de evitar el escape de Jin al exterior. Al saber que el demonio no me buscaba, me transformé en humana y ahí mismo busqué un teléfono, necesitaba llamar a Steve. Cuando lo encontré, me escondí debajo de un escritorio ahí en la recepción del tercer piso.
-Steve, soy yo-
-¿Cali? ¿Dónde has estado?-preguntó preocupado
-Necesito que vengas a la empresa Mishima Zaibatsu, pregunta por Nina Williams...ella te llevara hasta mí-
-¿Estás bien? Suenas afligida-
-Steve yo...-pensé en las cosas que había leído sobre mis padres-Te necesito hermano, por favor, ven lo más pronto posible-
-Tranquila, Cali, llegaré lo más pronto posible, no te muevas-
-Steve. tengo mucho mie...-
Nuestra conversación se vio interrumpida ya que alguien me sacó de mi escondite, me cubrió la boca y me arrastró a la oscuridad de una oficina. Aquella persona cerró la puerta y al encender la luz me llevé la grata sorpresa de ver a Hwoarang, a quien abracé con fuerza.
-¡Hwoarang!-exclamé en voz baja mientras acariciaba su cabello
-¡Oh Akasha!-me abrazó con fuerza-¿Estás bien? ¿No te hicieron nada?-
-No...-recordé lo que había leído que tenía dentro de mí-Estoy bien, descuida-después me solté de él-¿Cómo volviste a entrar?-
-Me encontré a la rubia que habías rescatado en el estadio, ella me ayudó a entrar de nuevo y ahora fue en busca de Steve-
-Oh gracias Nina-dije en voz baja
-¿Se llama Nina?-
-Si, al parecer es alguien relacionado a Steve-
-La mujer tiene las características de su madre, más que nada por la seriedad con la que me trató--¿Qué...?-
-Después hablamos de esto, ahora tenemos que escapar-
-Hay que llevar a Jin hasta el techo-
-¿Por qué?-
-Hagámoslo, amor, por favor-
-De acuerdo, salgamos-
-Hwo...-
Me abalancé en sus brazos e hice que su cuerpo se impactara contra la puerta de madera, lo besé tan apasionadamente como si esta fuera nuestra última vez . La adrenalina corrió por mis venas cuando sus labios tocaron los míos, el mismo instinto apasionado me obligaba a esto. Poco después me separé, él estaba sonrojado y algo jadeante. Pero este no era nuestro momento. Hwoarang abrió la puerta nuevamente y nos dimos cuenta de que dicho pasillo estaba con algunas luces parpadeantes, papeles regados en el suelo y completamente solitario. Pero a lo lejos escuchábamos los aullidos del demonio japonés; nuestro objetivo era llegar hasta el techo. Así que cuando encontramos las escaleras subimos rápidamente, corriendo a toda velocidad pues cada vez se hacía mas intensa la presensia de Jin. Hasta que llegamos a la azotea...
Ya era de noche, la azotea estaba muy amplia y el edificio sobre el que estábamos era el más grande pues apenas y llegaba la luz; el viento soplaba con tanta fuerza que ondeaba con violencia mi cabello.
-¿Ahora que haremos?-preguntó Hwoarang
-Hay que esperar a Jin-dije viendo el suelo
Flotó en el cielo mientras nos observaba a Hwoarang y a mí, pero ahora sus ojos se había centrado en mi amante humano.
-¡Aléjate de Hwoarang!-gruñí
Y me transformé, antes de que pudiera tocar a Hwoarang me acerqué hasta Jin y me aferré a su cuerpo que aún flotaba en el aire. A pesar de que mis uñas perforaron la carne de Jin, él se deshizo fácilmente de mí y me lanzó al suelo. Aunque mi cuerpo se pegó contra el suelo, volví a levantarme y de nueva cuenta volvería a lanzarme sobre Jin pero esta vez, él usó sus cadenas contra mí, me mantuvo a distancia azotando las cadenas.
-¡Akasha, hay que trabajar juntos!-gritó Hwoarang
Tenía un plan y sé que Hwoarang también pensaba lo mismo.
Iba a lanzarme sobre Jin pero sólo sería una forma de asustarlo ya que Hwoarang se apoyó en mí y lo pateo fuertemente en el pecho, haciendo que retrocediera más en el aire. Caí unos centímetros cerca del hoyo y Hwoarang lejos. Sería difícil si nosotros peleábamos solos.
Traté de pensar en alguna otra solución pero eso se vio irrumpido por los soldados. Un gancho salió del hoyo y se encajó en mi pata delantera derecha, estiró para asegurarse de que estaba seguro pero rápidamente con mis colmillos corté la cuerda. Ahora todos nos veíamos amenazados, me alejé cojeando del hoyo, los soldados emergieron como hormigas negras en busca de su presa...cerca de 15 soldados ya nos tenían rodeados.Me transformé en humana y me saqué aquel gancho, ensangrentado lo lancé al vacío...no sanaba rápido...la cosa que llevaba en mi interior comenzaba a quitarme fuerzas.
Los soldados se abalanzaron contra Hwoarang pues él era el intruso aquí; quise ayudar pero uno de ellos me golpeo con su arma en el estómago y me pateo en el pecho para caer cerca de la orilla. Quise volver a reincorporarme pero comenzaba a sentir los estragos de la falta de fuerza pero en ese momento, Steve lo tomó del brazo y lo pateo lejos.
-¡Steve!-sonreí al ver a mi hermano
-¿Estás bien?-preguntó ayudando a levantarme
-Si, tienes que ayudar a Hwoarang-
-Nina se está encargando de eso-miró mi mano-Estás sangrando mucho ¿Qué sucede? ¿Por qué no cierra la herida?-
-Steve, yo...-miré a Jin que aún observaba todo desde los aires y después miré el combate en el que estaban sumergidos Nina y Hwoarang-Tenemos que ayudarlos-
Jin no hacía nada, simplemente observaba todo desde el aire. Ya había recobrado la compostura o al menos eso trataba. Ayudé a Hwoarang y a los demás, mientras nos batíamos en duelo con todos ellos. Pensé en darle de mi sangre a Jin, a pesar de que estaba perdiendo mucha en estos momentos, él la necesitaba más que yo. Terminamos con los soldados y Jin, molesto, se abalanzó sobre nosotros que estábamos exhaustos, nos derribó a todos. En el suelo había una de las navajas de los soldados, la tomé sin que él se diera cuenta.
Supe que era hora de llamar su atención. A duras penas me puse de pie...
-¡Jin!-le lancé el cuchillo
Pero él se giró y detuvo el filoso objeto de metal regresándolo hacía míy haciendo que este me rasgara el hombro izquierdo. Solté un grito de dolor, seguía perdiendo mucha sangre y no se cuanto lo podría tolerar más. Al menos había conseguido su atención.
-¡Jin, escúchame! ¡Necesito que me pongas atención, perdóname si te culpé por la muerte de mis hermanos! Me dejé llevar por lo más lógico pero ahora se quienes fueron. Jin debes de reaccionar ¿Es eso lo que quieres? ¿Prefieres que tu alter ego te domine?-me arrodillé, ya comenzaba a sentir la debilidad-Por favor Jin, eres más que una bestia...-
Comenzaba a reflexionar y a pesar de que aún estaba en el aire, ya lo veía más tranquilo.
Descendió al suelo y caminó hacía mí, apenas y tenía fuerzas para seguir consciente. No se cuanta sangre quedaba en mis venas. Aún así, volví a reincorporarme.
-No dejes que tu alter ego te domine...tu madre jamás hubiese deseado esto-
Desvió la vista a otro lado, creo que eso fue lo que más le dolió.
Al menos ya lo había hecho reaccionar. Rápidamente un latido me advirtió algo...una amenaza. Uno de los soldados reaccionó y lanzó una navaja, directamente hacía nosotros. Jin estaba desprevenido y no se daba cuenta, así que lo empujé y rasgué aquel objeto pero eso implicó que yo resbalara y cayera al vacío. Entonces caí, Jin no pudo atraparme...
Caí de espaldas, viendo hacía el cielo y cada segundo veía como el techo se alejaba de mí ¿Este sería mi fin? ¿Moriría sin decirle lo mucho que amaba a Hwoarang? Pero, aún no era mi tiempo, yo sé que aún estaba destinada a permanecer un tiempo más con Hwoarang. Había abandonado a mi hermano Steve, a mis hermanos los lobos...pero más me dolía Steve...
Entonces algo inesperado sucedió. Sin darme cuenta, Jin ya había abrazado mi cuerpo para después hacer que nos impactáramos contra un vidrio del mismo edificio, él me había rescatado aún asiendo un demonio. Rodamos por el piso alfombrado hasta que caí sobre su pecho y él rompió un escritorio de madera. Algunos vidrios se incrustaron en nuestros cuerpos y otros más hicieron pequeños cortes en nuestros rostros, no tan notorios...
-Jin ¿Estás bien?-
Abrió los ojos y asintió con la cabeza.
Es ahí donde recordé lo que había dentro de mí.
-Tienes que deshacerte de lo que hay dentro de mí, me esta consumiendo y en cuanto nazca habrá más...ellos querrán destruirnos, por favor Jin, ayúdame-
Puso su mano sobre mi vientre y levemente sus garras atravesaron un poco la piel. El dolor era intenso y lo reprimí, apreté los labios para no dejar escapar ninguna queja de dolor hasta que después de mi vientre salió una esfera morada negriza, aquello era el huevo que me habían implementado. Jin lo estrujó y aquello se rompió en cientos de pedazos, ya estaba libre ahora era mi turno de devolverle el favor.
Ya casi no podía permanecer despierta, pero también tenía que ayudarlo. Me mordí la muñeca y la sangre volvió a emanar de mis venas, tenía que darle a Jin. Acerqué el líquido carmesí a sus labios y el abrió la boca. Mi sangre comenzó a tocar su lengua y se deslizó por su garganta, poco a poco iban desapareciendo sus cuernos, sus alas, sus garras, sus tatuajes hasta que al fin vi que ya era un humano normal...
No lo soporté más y caí rendida a su pecho, perdí consciencia.
...
Inconsciente pensé en mi padre y en mi madre ¿Cómo serían ellos? Nadie del clan me había mencionado la apariencia física de ellos, sólo me habían dicho que murieron.
Ahí entendí que había muchas cosas por descubrir, primero había que ir a Mánchester e investigar sobre mi pasado, ese que olvidé por todo lo bueno que había recibido. Sé que jamás estuve sola pero algún día tenía que preguntar de donde vine...
Desperté. Estaba tendida en una cama, moví los ojos a todos lados queriendo familiarizarme como la habitación, estaba en una sola de hospital. Moví la cabeza a varios lados y estaba solo el lugar ¿Y Steve? O ¿Hwoarang? ¿Jin? ¿Nina? ¿Qué había pasado con ellos? ¿Estaba viva o muerta? En mi antebrazo derecho había una venda y una leve mancha de sangre, es ahí donde el arpón se había incrustado...toqué mi hombro izquierdo y también tenía una venda, al parecer mis heridas aún no sanaban.
La puerta se abrió y pro ahí ingresó Steve y Hwoarang, en cuanto vieron que había despertado se alegraron tanto que cerraron la puerta y los dos se sentaron en cada lado del borde de la cama. Steve me abrazó con fuerza pero cuidando en no lastimarme.
-Creí que no despertarías pronto-
-Tenía que hacerlo, hermano, aún te sigo necesitando-dejé que acariciara mi cabello
-¿Cómo te sientes?-preguntó Hwoarang
-Estoy bien, pero creo que aún no sanan las heridas-le sonreí
-No sabes cuanto me preocupaste cuando caíste-tomó mi mano
-Fue un descuido Hwo, pero Jin me salvo-pensé en Jin-¿Dónde está él?-
-Se marchó hace unas horas-dijo aliviado Hwoarang
-Al parecer no quiso que lo vieras, siente que todo lo que te pasó...fue su culpa-confesó Steve
-La verdad lo fue-Hwoarang se cruzó de brazos
-De no ser por Jin, ahora no estaría aquí, amor-después miré a Steve-También fue mi culpa, de haber averiguado bien sobre el asesinato a mi clan, nada de esto estaría pasando-
-Tranquila hermana, ya pasó todo-
-Steve, Hwoarang...-recordé todas aquellas cosas-Necesito regresar a Mánchester-
-¿Por qué?-preguntaron los dos al mismo tiempo
-Porque necesito averiguar sobre Curtis Van Zeeb y Anne Taylor...mis padres biológicos-suspiré
-¿Cómo sabes sobre ellos?-
-Los soldados de Heihachi los asesinaron, ¿Recuerdas lo que Jin nos dijo? Algo había en Curtis Van Zeeb que no hay en la sangre de mis demás hermanos pero que sí en la mía-
-¿Estás segura?-preguntó Howarang
-Si...no podré estar tranquila sino se nada sobre ellos-
-Iremos-dijo Steve-Tengamos un lazo de sangre o no, eso no implica el amor que tengo hacía ti-Steve me abrazó
-También quiero ir, no me atrevo a dejarla sola-insistió Hwoarang
-Esta decidido, en una semana nos iremos-dijo Steve
Iría a Mánchaster, regresaría con mis hermanos para averiguar más sobre mi pasado.
Horas después salí del hospital pues las heridas ya eran leves.
Así pasaron dos días y aún no sabía nada sobre Nina o Jin. Entendía a la perfección a Jin, pues el estaba convencido de que me había hecho mucho daño y era momento de alejarse, de perdido por unos cuantos meses.
Una noche simbólica para mí había llegado. Steve se había marchado para arreglar el asunto del viaje en privado, pero antes debía de consultar a mis hermanos. Por lo que Hwoarang se había quedado a cuidarme.
El teléfono sonó, al principio creí que era Steve pero cuando la voz de aquella persona sonó tan femenina, entendí que era una mujer y mis sentidos captaron que era la voz de Nina.
-¿Cali Fox?-
-Si, soy yo...Nina, que grata sorpresa-sonreí
-He llamado porque Jin y yo nos marchamos sin despedirnos, sé que fue muy grosero de su parte pero...-
-No tienes porque disculparte, entiendo como piensa Jin y bueno, quiero que le digas que no le tengo rencor por nada-
-Soy su guardaespaldas, así que yo sigo sus órdenes y a todos lados-
-Deja de disculparte, algún día volveremos a vernos-suspiré-Dime ¿Se ha disuelto el devil gen?-
-Si, Jin ya tiene control sobre sí...gracias por lo que has hecho-
-Alivio...-recordé su relación con Steve-Nina, debes de responderme ¿Qué parentesco tienes con Steve?-
-Cuando regrese a Seúl prometo contánterlo-
-Perfecto. Quiero ayudar a Steve y sé que entre ambos hay un lazo-recordé que saldría en unos días a Mánchster-Nina, una cosa más, dile a Jin que estaré fuera...Steve, Hwoarang y yo iremos a Mánchster...tengo que averiguar quienes era mis padres-
-Yo se lo haré saber, Cali, cuidate mucho...pronto hablaremos-
-Estaré ansiosa-
Colgamos.
Al menos sabía que Jin se había repuesto de su diabólico gen.
En ese momento Hwoarang me abrazó por detrás y comenzó a besarme lentamente el cuello, sus besos me daban tantos escalofríos y a la vez cosquillas.
-¿Crees que tu hermano venga pronto?-
-No lo sé-reí-Hwoarang, tranquilo-
-Oh por favor, aún recuerdo ese beso tan apasionado que me diste cuando estábamos en peligro-
-Creí que sería el último-me sonrojé
-Te amo, eres lo mejor que me ha pasado-me elevó en sus brazos
-También te amo, aunque seas un humano tan terco-
Mi teléfono móvil vibró y al momento de checarlo me di cuenta de que era un mensaje de Steve que decía: "Un par de tipos me han retado, esta noche llegaré cerca de las 12 ;)". Y al ver el reloj, aún eran las 8...oh, tenía unas cuantas horas con Hwoarang a solas.
Él notó lo que decía el mensaje y me llevó hasta mi recámara, dónde cerró la puerta y apagó la luz. Esta sería nuestra primera noche, nuestra primera vez...este sería el momento indicado para poder demostrarnos que tanto estábamos enamorados...
Envueltos en la pasión y la lujuria, nos hicimos el uno del otro...
...
En cuanto a mis hermanos, ellos tendrían que responder mis preguntas cuando Steve, Hwoarang y yo llegaramos hasta Mánchster.
Hola Citla McMahon
ResponderEliminar¿Como estaS? Vaya lectura tan larga, pero en si me gusto por el drama y el taneto creativo que le pones a está historia. sigue así guapa y esperemos y vengan mejores historias de aqui en adelante.
Mil besos Citla y ya estas en mis contactos.