2/03/2011

Noche #2: Locura


Nunca creí ser victima de las garras del líder de la manada más poderosa del mundo. Y también nunca creí llegar a odiarlo tanto; aquello que había vivido en lo que antes era mi habitación, me dejó una muy horrible sensación corriendo por todo mi cuerpo ¿Miedo? ¿Enojo? ¿Culpa? No sabía, solamente que aquello que sentía era una combinación. Desperté en el atardecer, los rayos potentes del sol me golpearon en la cara y me obligaron a reaccionar de una forma violenta. Estaba en la cama ¿Cómo había llegado aquí? A menos…a menos de que Mel me haya traído hasta aquí, si lo hizo, me sorprende la fuerza que pudo ejercer sobre mí. Me levanté de la cama y fui hasta la sombras, los ojos me ardían por todo lo que había llorado anoche, sentía la garganta seca por haber gritado y el cuerpo también me dolía. Estaba en un pésimo estado, con un fuerte dolor de cabeza ahora. Un espejo me lo hizo saber, simplemente con girarme a la izquierda, pude ver mi imagen…estaba totalmente despeinada y parecía como si me la hubiera pasado toda la noche en una fiesta, tenía los ojos rojos como me lo imaginaba. Un poco me importó mi imagen, cuando se me pasó un poco el dolor de cabeza me acordé de Mel ¿Dónde podrá estar? ¿La habrán regresado a los brazos de Lars? O…no, ni siquiera podía pensar en eso. Me arreglé un poco, solamente quería encontrar a Mel y asegurarme de que estaba bien; salí de esa habitación con el miedo en todo el cuerpo ¿Y si Drew anda rondando por los pasillos? Ni hablar, tenía que enfrentarlo tarde que temprano pero armándome de valor.

-Juro que si me encuentro a Drew…lo golpeo aunque su mamá me trate de matar-tragué saliva

Miré a todos lados, esperando que las puertas no se abrieran y que el escultural cuerpo del escocés se me atravesara en mi camino. Drew sembró anoche un miedo inimaginable, un miedo que realmente era ya un trauma. Es impresionante el daño que se puede hacer en cuestión de minutos. Caminando a paso rápido, llegué hasta la sala de entrada y estaba totalmente solo, supongo que los lobos ya andaban en San Francisco de fiesta, era viernes y esos días es cuando se divierten en las discotecas o en los sótanos escuchando a las futuras bandas del metal. Julián y Elizabeth tienen un gusto muy refinado y lo suyo, es la ópera o el teatro. ¡Que aburrido es eso! Me gustaba lo mismo pero desde ese incidente con Stephen, mis gustos se hicieron muy violentos, amando el sonido de las guitarras, la batería y el bajo. Lo fino desapareció cuando supe quien era mi hermano en realidad. Luego llegué al comedor principal y aún había un enorme banquete ¿A caso saben que yo aún no comía? Ver toda la comida suculenta y despidiendo aquel aroma tentador, estaba haciendo que me rindiera. No había comido desde ayer ¿Qué me hacía un bocadillo? Justo cuando iba a probarlo, la puerta de la cocina se abrió y vi a Drew saliendo, cuando me vio…rápidamente se detuvo y yo retrocedí asustada.

-Cali, creí que te habías ido…-dijo Drew quedándose en el mismo lugar
-Sobre todo porque puedo salir del recinto-
-Se que estás molesta por lo de anoche pero…-
-¿Molesta? ¡Te tengo miedo!-
-No quería que llegaras a tenerme miedo, mira…lo que pasó anoche, no quise hacerlo pero…-
-Excusas McIntyre, las mismas que James utilizaba para atacarme ¿Me vas a decir que yo te provoqué?-
-No, nunca diría eso…es solo que…-
-¡¿Es solo que qué?!-grité

Drew se quedó callado, como si lo que fuera a decirme ya había sido escuchado antes. No me estaba mirando, miraba todo menos a mí ¿Estará arrepentido por lo de anoche? No sé. Lo que no paraba de mirar era que su camisa estaba abierta, y se podía ver su abdomen bien trabajado. Aquello me sacaba de mi enojo. Drew giró su cabeza a mi con un movimiento lento y un poco enfermizo; se acercó…el miedo me invadió de nuevo y cuando intenté escapar, él me tomó del brazo y me giró para quedar de frente a su rostro. Forcejé para que me soltara pero simplemente no podía.

-¡Suéltame! Ya te dije que no quiero olvidar a Kirk-gruñí
-Admite que lo que experimentaste anoche te gustó-
-Claro que no, me dio asco-
-Dices eso porque estás enojada-
-Lo estoy cuando tu mera presencia se pone ante la mía-puse mis manos en su pecho
-Eres muy terca-
-Y tu un idiota-

Aquella pelea era similar a las que tenía con Stephen cuando recién nos conocimos, me dio mucha nostalgia haber recordado ese momento y traté de pensar en otra cosa para no dejarme dominar por el imbécil de Drew.

-Basta, suéltame, sino quieres que te haga daño-lo amenacé
-Tú no eres nada contra mí-
-Si Kirk te lastimo, entonces se que puedo matarte-
-La sangre de tu idiota se mezcló con la tuya, dando un resultado muy fuerte pero en sí…las sangres solas no son nada-Drew me abrazó para pegarme más a su cuerpo-Ahora te besaré y más te vale que te guste-
-¡¡No!!-

Mi grito y mis constantes peleas contra Drew fueron un llamado de auxilio; alguien ingresó corriendo hacía nosotros y con una sola mano nos separó, afortunadamente Drew no me besó pero siguió aumentando ese miedo que le tenía, cada palabra, toqué o mirada alimentaba a mi miedo interno haciendo que tarde que temprano se abriera una herida en mi pecho difícil de cerrar. Aquella persona que nos separó era Mel, estaba totalmente furiosa.

-¡Maldito!-gritó Mel y se puso delante de mí-¡Debería de matarte por todo lo que le has hecho a Cali!-
-Este no es tu asunto, sucia chupasangre-gruñó Drew
-Es mi asunto porque ella es mi mejor amiga-
-Debimos de haberte matado cuando ingresaste aquí-
-¿Y enfrentarte a mi Lars? Lars nunca se te acercará, agradezco que nos hayas salvado de la locura Hetfield pero eso no te da derecho a sobrepasarte con Cali, entiende que ella es de Kirk-
-Nunca y aprovechando que esta sola y que su idiota esta muerto, la conquistaré…al cabo, el estúpido de Kirk esta muerto…y te digo de una vez-Drew se bajó hasta su nivel-Ojalá Lars y Jason, se mueran-
-¡Cállate!-

Y justo como lo pensé, Mel le soltó una fuerte bofetada rasguñando su cara y dejándole una notable marca en toda la cara. Mel retrocedió un poco porque las dos (O yo) comenzamos a sentir que Drew estaba realmente enojado. Cuando nos miró, sus ojos estaban rojos y sus colmillos ya eran más notables. Mel se asustó y cuando quiso alejarse de él, McIntyre la tomó del cuello…acto seguido, me acerqué a él y lo empujé para que soltara a la vampira, ella estaba asustada y se refugió en mi pecho, la abracé fuertemente y retrocedimos juntas. Drew aún seguía muy molesto…significaba nuestro fin.

-¡Aléjate sino quieres que te haga daño!-grité
-Las dos ya me cansaron, resígnense están destinadas a estar aquí-
-Lo único que pido es que nos dejes ir-dijo Mel
-¡No!-
-Drew, alto…por favor, no hagas más daño…por favor-

Drew pareció escucharme, su enojo fue disminuyendo poco a poco mientras que sus ojos fueron tornándose de color azul, ese azul tan hermoso como el cielo. A fin de cuentas, logró rescatar su carácter serio y sensual, justo como lo conozco. Nos miró a ambas y retrocedió.

-Se me quitó el hambre, haya ustedes si van a almorzar-

Y salió del comedor, cerrando la puerta de golpe y dejándonos para que pudiéramos tranquilizarnos. Estaba temblando, la verdad Drew si me estaba dando miedo…su comportamiento psicópata estaba muy visible. El hambre se me había ido con tal acto y no se si la recuperaría. Mel me soltó un poco temblorosa y suspiró aliviada de que el escocés no le hizo nada, se llevó la mano al cuello y su expresión cambió.

-¿Pasa algo?-pregunté
-Mi collar…mi collar ya no está-miró al suelo
-¿Collar?-
-Si, Lars me lo obsequió…es como un compromiso que tenemos los dos, era un corazón de oro-Mel se puso triste

No dije nada ante lo que Mel me dijo, pero se me hizo raro que Drew le haya arrancado el collar, si, fue Drew. Mi duda era porque lo hizo, bueno…eso luego lo averiguaría…ahora me quedaba tratar de borrar lo que vivimos.

-Sabes… ¡Que valor para bofetear al escocés!-sonreí
-Ya me tenía loca ese pibe-
-Lo sé, cuando el acoso es mucho…llega un momento en el que el tipo te molesta-
-Si, bueno…hace rato salí a almorzar acompañada de Lucas, no salí del recinto pero me trajo una víctima…recuperé fuerzas y ahora te toca comer algo, así como esta Drew es peligroso-
-Bueno, comeré para que estés feliz-

Las dos nos sentamos y Mel me vio comer todo lo que me hiciera exquisito. La batalla ya estaba declarada entre Drew y yo; no quería seguir aquí…era momento de escapar y mientras comía, planeaba nuestra huida.

1/29/2011

Noche #1


Solamente podíamos vernos a los ojos y respirar hondo o al menos él, yo estaba perfectamente tranquila pero si McIntyre desataba su furia, contraatacaría. Giré un poco mi cabeza para ver a Mel y hacerle una pequeña señal para que se alejara un poco y yo poder resolver este conflicto. Si era necesario, le indicaría a mi hermano que le restringiera al lobo escocés el derecho de acercarse a Mel y a mí. Mientras él me intimidaba con la mirada, no pude evitar pensar ¿Cuál es la razón por la que me ama? ¿Se sentirá muy solo? Lo dudo. En Escocia hay demasiadas mujeres más hermosas que yo. Aunque, a veces para él, la belleza exterior no lo es todo, llega un momento que solamente prefieres un corazón. Mel retrocedió tal y como se lo ordene.

-Lo sabía, tú no has cambiado en nada…eres un maldito-le gruñí
-No cambiaría ni aunque tu corazón me hubiese escogido a mí, ya vi que no hay nada decente para hacerte cambiar de parecer, así que me obligas a dejarte encerrada aquí con tu vampira-
-No me interesa, ella puede pasar días sin comer…y a mí-me burlé-Si Kirk ya esta muerto, no me interesa seguir con vida-borré mi sonrisa-Solamente regrésenla a los brazos de su novio y hermano-
-Planeamos hacerlo ya, no soportamos el horrendo olor de un…no-muerto en este lugar-los ojos de Drew cambiaron a rojo-En cuanto a ti, solamente te diré algo: Piensa en que Kirk ya está muerto, que hagas lo que hagas no lo regresarás a la vida. Ahora, piensa en que yo soy lo único que tienes para amar-
-En todo caso-di un paso atrás-Prefiero estar sola para toda la vida-
-No me dejas otra opción-
-Cali-Mel se acercó a mí y me abrazó

Drew solamente se alejó un poco de mí para chasquear los dedos rápidamente. La puerta se abrió de golpe para dejar entrar a Lucas, quien con las manos por detrás se presentó ante nosotros, manteniendo la cabeza baja…como si estuviera a las órdenes de Drew.

-Llévate a la vampira lejos y vigila que nadie entré a la habitación-
-Drew no es convincente lo que quieres hacer-dijo Lucas alzando la mirada
-Llévatela y no la lastimes…solamente quiero los problemas del imbécil de Kirk, no del vampiro danés-
-Drew por más que tú seas mi maestro, me rehúso…no lo haré, estás atentando contra tu vida y contra el bienestar de la hermana de Julián ¿Sabes lo que te pasará si Julián se entera de lo que hiciste? ¡Posiblemente te matara!-
-¡Haber idiota!-gritó Drew y lo tomó de la ropa-Te di una orden y quiero que la obedezcas-
-Entonces búscate otro alumno, porque yo renuncio-Lucas hizo que Drew lo soltara
-Hazlo y te mato-
-Mátame-
-Si así lo quieres-

En ese momento, de su pantalón, McIntyre sacó un cuchillo que se veía lo bastante afilado y lo alzó a la altura de sus ojos. Era sorprendente lo que podía hacer una obsesión ya muy avanzada. Antes de que Drew lo lastimara con aquel objeto de metal, Mel salió detrás de mí y se puso entre los dos; cerré los ojos asustada…no quería ver como ese maldito iba a lastimarla, pero luego nada se escuchó. Abrí los ojos, mi sorpresa fue ver que por movimiento propio Drew se había detenido y se quedo petrificado viendo a Mel, mientras que Lucas la tomaba de la cintura y trataba de quitarle de enfrente del escocés, era imposible…Mel comenzaba a enojarse por la estúpida bipolaridad del rubio.

-Por favor señorita, apártese…esto es entre el caballero y yo-dijo amablemente Lucas
-No, ya basta, Drew, me cansaste…mejor lárgate de aquí si no quieres que tu mamá se entere de la basura que tiene como hijo-
-¡Soy capaz de atravesarte esta cosa en tu corazón!
-¡Alto!-me puse delante de Lucas y Mel pero viendo a Drew-Mel, Lucas…por favor váyanse, yo estaré bien-
-¡No! Yo quiero que llegues con Kirk sana y salva-dijo Mel
-Y lo estaré, ahora, por favor…concédeme esa petición-

Resignada, lo sé, Mel y Lucas salieron de la habitación y cerraron la puerta de un solo golpe. Se lo molesta que estaba ella, lo impotente que debe de sentirse al saber que no se puede hacer nada por más que uno lo desee; ahora solos en la habitación. Tenía el ánimo por los suelos, estaba lo bastante destruida emocionalmente que la verdad no me importaría lo que Drew fuese a hacerme si es que planeaba algo.

-¿Quieres que te haga olvidar a Kirk?-preguntó con una voz llena de lujuria
-Solamente quiero morir-respondí pasando a su lado y sentándome en el borde de la cama

Era la verdad, no podía mentirme a mi misma, no tenía la maldita capacidad de hacerlo. Simplemente, si me preguntaran a quien amo, tal vez respondería que Kirk y Drew ocupan un lugar lo bastante especial dentro de mi corazón; pero Drew ya me estaba mostrando su faceta de un celoso compulsivo. Era lo que no quería que me sucediera, que dos lobos se disputaran por mi corazón y que yo llegara a ponerme en este estado tan difícil de explicar. Drew se acercó a mí y con mucha suavidad me tiró a la cama. No se porque no podía reaccionar, estaba como “en transe” simplemente podía ver y escuchar pero no mover ni un dedo. McIntyre ya se encontraba sobre mí sosteniéndose con la fuerza de sus brazos, acariciando mi cabello y solamente viéndonos a los ojos, esperando pero ¿Esperando qué? Recuerdo que presionó sus labios contra los míos y después abrió mi boca para meter su lengua; me sentía indignada y quería que me dejara pero ¿Por qué no se lo decía? ¿Por qué no lo apartaba de mí? Con desesperación me besó, pero aquel besó no era nada igual a los de Kirk. No era nada comparado a Kirk hablando sentimental. Ya me estaba resignando a que hiciera conmigo lo que quisiera pero en ese momento como tenía los ojos cerrados vi la imagen de Kirk, su hermosa sonrisa, sus ojos cafés, su cabello…su piel, todo…se que Kirk me está esperando con mucha dificultad en la casa de los vampiros. Aquellos fue lo suficiente y fue lo que me dio las fuerzas para poder quitarme de encima de Drew, quien ya había abandonado mi boca para después pasar a mi cuello y encajar sus colmillos…se comportaba como un vampiro. Sus mordidas eran muy leves, no ejercía fuerza pero para mí ese dolor se estaba convirtiendo en un enorme odio. Al fin pude mover los brazos y las manos y pude poner mis manos en sus hombros.

-¡Drew, déjame!-grité

Pero él no me hacía caso o me estaba ignorando. Forcejé pero McIntyre estaba muy pesado y tenía más fuerza que yo, ahora me daba miedo lo que quería hacer conmigo. Recurrí al grito pero Drew me tapó la boca y ahora esto se estaba transformando en una violación. Seguí forcejando a toda costa, aunque me fuera a costar un hueso. Al fin después de una buena pelea, logré quitármelo de encima y aventarlo lejos de la cama. Me levanté agitada, despeinada y temblorosa…la puerta estaba detrás de Drew, las probabilidades de escapar eran muy bajas. Miré a todos lados tratando de encontrar con la mirada algo con que defenderme pero no había nada.

-Dije que iba a hacer que olvidaras a Kirk-se levantó mientras se lamía los labios
-Recordé algo, no quiero olvidar a quien me va a desposar después de que terminemos con el imbécil de Reider-me enojé
-No si primero te desposo yo-

Drew quiso embestirme pero yo lo esquivé y el cayó sobre la mullida cama. Es ahí donde corrí a la puerta y salí, cerrándola…quería ponerle seguro pero había recordado que Mel había roto aquel objeto. Entonces simplemente la cerré y corrí por el pasillo, hasta que mejor entré a una habitación y la cerré con llave, me recargué en la puerta aún asustada y agitada.

-¿Cali?-

Cuando mis oídos escucharon esa voz tan dulce me di cuenta de que había entrado a una habitación igual a la mía y que ahí estaba Mel, leyendo un libro. Ella se levantó de golpe de la cama y se acercó a mí.

-¿Estás bien?-preguntó
-¡¡Me quiero ir de aquí!!-grité

Comencé a llorar de la desesperación y me tiré al suelo, Mel se agachó hasta quedar a mi nivel y me abrazó. La habitación estaba algo oscura y solamente las luces de una vela me daban un poco de visibilidad. Ella me abrazó y seguí llorando, gritando…lo que Drew había intentado hacer me había dejado en un estado de Shock. Recuerdo que esa noche Mel me abrazó y yo me cansé de haber llorado para después quedarme profundamente dormida.

1/26/2011

Rabia

La idea no me seguía pareciendo, ya no quería estar aquí. Kirk me necesitaba y yo también lo necesitaba. El sólo pensar que el hombre estaba postrado en una cama cubierto de heridas me atemorizaba y me daba escalofríos. Kirk no fue transformado para estar sufriendo por los problemas de lo que iba a ser su mujer para siempre.

-¿Para qué nos quieren aquí?-pregunté de la forma más gentil que puede existir en mí
-Bueno, es muy peligroso que te vayas de aquí ya que Reider ira directo a ti-dijo Elizabeth
-Pues la verdad no me interesa, con estar cerca de Kirk y de mis amigos, se que vamos a estar seguros-dije
-No te puedes ir-mi hermano se puso delante de mí
-Me encierras, me suicido-lo amenacé
-Cali, no tientes tu vida-Drew se puso a mi lado
-Ya no quiero permanecer más tiempo en esta casa, donde se respira demasiada mala vibra…donde lo único que importa es matar al otro clan-hice una pausa y me llevé una mano a la frente-Me hubiera gustado regresarme a Europa donde viví la mayor parte de mi vida, regresar y haberme muerto de tristeza en el cuerpo inerte de Stephen…-
-¡Que cosas dices!-gritó Elizabeth
-Dígame Elizabeth, sabe mis enormes respetos a usted, pero sólo preguntaré ¿Ha sentido el dolor de perder un hijo que aún no conocía?-
-No-
-Perdió a su esposo pero su dolor se desvaneció con la simple presencia de Drew; a mí me quitaron las dos cosas en un abrir y cerrar de ojos…dos vampiros me cuidaron y 31 años después ¡31 años! La felicidad regreso en un humano obligado a ser un...un ser como yo-bajé la cabeza
-Eres parte importante en nuestro clan por ser la hermana de sangre de Julián-
-Se preocupan por mí cuando el daño ya esta hecho-me burlé
-Lo hacemos porque la situación se nos salió de las manos-dijo mi hermano-Ha estas alturas, tu lobo ya debe de estar muerto-
-¡¡¡No!!!-grité y bofeteé a mi hermano

Aquella frase me fue lo suficiente para encender mi desesperación de nuevo, perdí la razón. Ahora, iba a ser hasta lo imposible por largarme y desmentir que Kirk estaba muerto. Pero ¿Por qué no podía moverme? Solamente movía mis ojos para ver a mi hermano y a Elizabeth; mis piernas no reaccionaban a lo que mi mente les ordenaba. Y pensar que nosotros hacemos lo correcto. Lo correcto para mí, es regresar a donde el cariño siempre me ha esperado con los brazos abiertos, donde la tristeza había perdido su nombre, donde el dolor y el rencor se fueron con el viento…ese lugar era el corazón y los brazos de Kirk. No le pedí perdón, simplemente di unos cuantos pasos hacía atrás mientras veía como mi hermano se tocaba la mejilla donde recibió el golpe, había quedado una marca roja pero nada fuerte. Drew y Mel se acercaron a mí para tomarme de los brazos e impedir que volviera a golpear a mi hermano.

-Escúchame Julián, la fuerza de todos los lobos no es nada contra el corazón desatado de una amante desesperada-
-Anda Cali, regresemos a la habitación…ya saldremos de aquí, Kirk esta vivo…lo sé porque puedo sentir desde lejos sus ganas de vivir-dijo Mel
-Cali, por favor-me dijo Drew dulcemente al oído
-¡Los odio!-les grité a Julián y a Elizabeth

Pero esa frase no era lo único que quería gritarles. Quería gritar muchas cosas, sacar la rabia y la tristeza que se estaba acumulando dentro de mí y que me iba a transformar a la Cali de antes. Me solté de ambos y corrí hasta nuestra habitación, Mel y Drew iban detrás gritando mi nombre, que me detuviera pero realmente era imposible detenerme, al llegar a la habitación me tiré en la cama y comencé a llorar, lloré como aquellos días cuando recientemente había sufrido la perdida de mi vida, en ese momento sentí dos manos tocar mis hombros, no era cuestión de parar mi llanto y ver quien era. Aquella persona era Mel y había venido sola ya que solamente podía presentir a Mel.

-Vamos a salir muy pronto, no te preocupes-me dijo Mel
-¡No es justo!-grité
-Tampoco fue justo que nos encerraran-
-Vamos a salir de aquí, te lo aseguró-me limpié las lágrimas
-¿Cómo?-preguntó
-Aún si llego herida a la mansión, saldremos de aquí y nos iremos lejos, fuera del continente si es posible-
-Cali, es demasiado lo que pides-
-Mel, les diremos como está la situación…seguro Jason y James optaran por irnos también, ya no podemos permanecer en este lugar, todo esta juego…desde nuestras relaciones amorosas hasta la vida-
-Pero nosotros los vampiros somos inmortales-
-No Mel, no del todo…una bala de plata o el hecho de que te decapiten significa tu fin-
-Jason…-
-Jason no te lo diría porque en ese entonces eras muy pequeña y no podías entenderlo, Jason estaba seguro de que estarías mejor sin él…por eso nunca te trajo a EE. UU. Pero luego sintió el peligro y te necesitó a su lado, le hacías falta…James y yo peleábamos a diario, lo fastidiábamos…-
-¿Por qué?-preguntó un poco fuera de onda
-Porque James siempre dijo que mi presencia en esa casa estaba de más, mi simple olor le fastidiaba…-me senté en la cama a su lado
-Eso es muy cruel-
-James carecía de sentimientos, según él-me reí
-Tenemos que regresar-se levantó de la cama
-Claro que lo haremos-
-Les va a ser imposible-

Las dos nos giramos a la puerta y era Drew, creo que había escuchado todo. Si simple mirada nos lo decía, respiraba hondo y nos veía con demasiado coraje, Mel se acercó a mí y me puse  delante de ella. No iba a permitir que él le hiciera daño. Drew se acercó a mí y se puso a escasos centímetros de mi rostro, podía sentir su respiración en mi cara y sentir su ira golpear lo que quedaba de mi presencia. Mel seguía detrás de mí. Era la típica escena de un matrimonio que sufría violencia: Drew era como mi esposo y Mel como mi hija detrás de mí, aquello me daba miedo y quería que saliera de aquí.

-No se van a ir-gruñó Drew
-¿Por qué?-pregunté
-Tu hermano y mi madre dieron la orden de que no se fueran-
-¿Tú crees que unas palabras me van a detener?-
-Cali, no lo hagas-
-Kirk me esta llamando-

-Entonces me encargaré de que olvides su llamado-

1/23/2011

Relato

Nadie me había dicho que el asesinato a un ser sin posibilidades de defenderse, es decir, un bebé, jamás se perdona. Mi hermano estaba sorprendido, nunca lo había visto tan sorprendido. Y a la vez tan asustado por haber quebrantado una regla.

-Pero...-
-¡No!-Elizabeth se giró a verlo-Ya dije, el asesinato a un infante no se justifica y mucho menos cuando la criatura apenas crece dentro del vientre de su madre-
-Era un hibrido-
-Era un ser vivo-contestó molesta-Lo que hiciste jamás se te perdonará, estás condenado en vida, Julián-
-Siempre he estado condenado-respondió burlándose
-Julián, basta-lo callé 

Vaya que el ambiente en este lugar estaba más que tenso, Drew se acercó a nosotras y se puso detrás para ponernos una mano en el hombro de cada una, yo toqué su mano. Se que me estaba protegiendo para llevarme de nuevo con Kirk. Aún así, él también tenía un poco de miedo pero no sabía a que exactamente. Después de esta pequeña y vergonzante momento, Elizabeth nos llamó a todos para que le pusiéramos atención.

-Hermanos, he venido desde Ayr solamente para informarles lo siguiente-Elizabeth caminó un poco-He visto la situación aquí en el nuevo continente, he sabido que cuatro de ustedes conviven con vampiros y he sabido que uno de ellos se transformó en un híbrido, inyectándose sangre canina…-hizo una pausa-Drew, Cali, Mel… ¿Desde cuando no saben de Reider?
-Desde hace dos noches ¿Por qué?-pregunté
-Bueno, el se fue a Ayr y mató a la manada que comandaba mi hijo-

Sentí como Drew ejercía fuerza en mi hombro y cuando me giré a verlo, tenía los ojos muy abiertos, su azul deslumbraba demasiado. La noticia nos dejó totalmente sin palabras, no podía ser posible que la manada más joven y poderosa fuera asesinada por un demente híbrido. Surgieron los gemidos de sorpresa y los murmullos no se quedaron atrás; Drew seguía sin decir nada, solamente mirar a su mamá con esa cara de sorpresa. Tenía que hacerlo, así que hice que me soltara y lo abracé fuertemente. Esto debía de ser muy duro para él, la manada de Drew era más que un ejército…ellos eran como su familia, con los que hablaba acerca de mí. Lo sentía destrozado por dentro. McIntyre estaba más que triste.

-¿Cómo que muertos?-preguntó
-Encontraron sus cuerpos totalmente sin sangre en las playas de Escocia-
-¿Sobrevivió alguien?-preguntó Mel
-Nadie, todos fueron asesinados…sus cuerpos estaban cubiertos de mordidas-
-¡Voy a matar a ese maldito!-gritó Drew y me empujó
-¡Drew tranquilo!-grité
-Drew, Drew, Drew-Elizabeth se acercó a él-Tranquilízate hijo, yo te voy a ayudar a matar a ese vampiro-ella lo abrazó-Hay otra cosa más importante, nosotros encontramos los cuerpos en el día, antes de que el cayera pero al anochecer…los cuerpos ya no estaban y el lugar tenia un fuerte olor a vampiro con lobo-
-Haber si entendí ¿Usted está diciendo que ellos fueron transformados?-
-Eso es lo que creo, los cuerpos desaparecieron y dejaron esos aromas-Elizabeth acarició el cabello de Drew
-Reider hizo un ejército de híbridos-concluyó Mel
-Supongo que ellos llegaran máximo en 7 días a EE.UU. tienen que ganar fuerzas para matarnos a todos-agregó Julián
-Esperen, ¿Quiénes son todos?-Mel se acercó a mí
-Vampiros y lobos-respondió Drew a susurros
-¿Los vampiros saben?-pregunté
-Alexa, la ex-esposa de Abel vive en Ayr así que ella ya debió de haberle avisado a la especie de Mel-
-¿Por qué atacar a los vampiros y lobos americanos?-preguntó Drew soltándose de los brazos de su madre
-No sabemos aún, Reider tiene una mente muy retorcida, tal vez tenga la estúpida idea de “supervivencia del más fuerte” ¿Por qué conformarse con ser rey de los seres europeos cuando los americanos son más poderosos? Matar a Abel, Alexa y a mí será lo mejor para que ustedes los más jóvenes se conviertan en sus súbditos-Ella miró sobre el hombro de Drew-Así que habrá que ser muy cuidadosos y estar preparados para cualquier ataque, es todo, pueden retirarse-

Todos los lobos preocupados salieron de ese salón y solamente quedamos nosotros tres junto con mi hermano y Elizabeth. Mi hermano se cruzó de brazos y siguió mirándome de una forma algo molesta por la regla que había quebrantado. Mel aún seguía temiendo porque la atacaran y Drew seguía totalmente desconectado de la vida, aún no podía creer que sus amigos estaban en el más allá. Las dos nos acercamos a Drew y yo tomé su mano, al sentir el calor, agachó su cabeza para verme y regalarme una sonrisa no muy notoria.

-Cuando estás conmigo, olvido todo-suspiró
-Hay que salir de aquí, ya escuché demasiado ya quiero ver a Kirk-miré hacía abajo
-Cali, tendrás que permanecer aquí-dijo Elizabeth

Aquella orden me asustó y solamente pude verla a los ojos. Ya no quería estar aquí, sabiendo que Kirk estaba muy herida y al borde de la muerte, yo no iba a permanecer en este maldito lugar, iba a regresar a la mansión o moriría en el intento.

1/21/2011

Elizabeth

Drew seguía petrificado, la noticia de que su mamá estaba aquí con nosotros, no le parecía muy agradable que digamos. Encima, estaba muy lastimado, no podía decirle que sus mismos hermanos lo habían atacado. De todas formas no había castigo para Roberto ni para Arturo. Mi corazón quería estallar de alegría al saber que vería a la mujer que me había cuidado cuando de pequeña era, estaba ansiosa por verla pero también temía, Mel es una vampira y seguramente Elizabeth intentaría exterminarla.
 
-Lo mejor es que no hagamos esperarla, si es que ustedes dos quieren ver a sus amantes pronto-dijo Drew 

 
Realmente McIntyre comenzaba a recapacitar sobre lo que sentía. Las dos salimos primero y Drew caminó detrás de nosotras, iba muy callado y de vez en cuando volteaba a lanzarle una mirada, su mirada era de una auténtica preocupación. Se había escapado hace ya muchos años y, a veces, el resentimiento y dolor no logra curarse solo. Ojalá la brecha entre Elizabeth y Drew logré cerrarse y puedan seguir conviviendo como familiares de sangre que son.  El camino por el pasillo seguía siendo largo, los segundos parecían horas y la tensión por saber que era lo que nos tenían que decir aumentaba al ritmo de cada metro que avanzábamos. Realmente esto era una tortura. Cargaba dos torturas, la de estar lejos de lo que puede ser mi hogar y la agonía que esta sufriendo Kirk en estos momentos. Que cruel es la vida. Giré mi cabeza para ver a Mel y ella también estaba asustada, pero más que yo; la idea de estar conviviendo con lobos le asustaba, temía porque fueran a matarla y…ya no ver más a Jason y, en especial, a Lars.

 
-Mel-
-¿Qué?-se sobresaltó
-Tranquila, mientras Drew esté con nosotros, nada malo te pasará, te lo juro ¿Entendido?-sonreí
-Si, perdón…-suspiró-Son muchos lobos y yo la única vampira, me da miedo que vayan a atacarme sin haber causado daño alguno.
-No te preocupes, niña-dijo Drew-No les voy a permitir que las toquen y mucho menos que les hagan daño-
-Drew, te comportas como si fueras nuestro hermano-
-Bueno-suspiró un poco triste-Yo no quiero ser simplemente tu amigo-

 
Pero debajo de aquella sonrisa falsa, se encontraba la verdadera tristeza que agobiaba el ser de aquel lobo. Resignado por no haber conseguido mi corazón. El amor es como la guerra, a veces se gana y a veces se pierde y él, aunque peleo de una forma tramposa no consiguió la victoria deseada.

 
-Drew, sabes que te quiero mucho-le sonreí

 
Pero no me regresó la sonrisa, simplemente miró sobre mí. El resto del camino, lo hicimos en silencio. Cuando llegamos a lo que era la sala, nos dimos cuenta de que toda la manada estaba presente, lobos de todos los países ¿Tan grave era la situación? Al momentos de vernos, abrieron paso y seguíamos caminando pero eta vez, no fue algo discreto, Mel no podía pasar desapercibida, su olor a vampiro la delatada. Ella se aferró a mi brazo y Drew caminó a su lado, éramos sus guardias y juré que nadie la lastimaría. Cuando llegamos a la “última barrera” ahí se encontraban, mi hermano y la hermosa Elizabeth. Seguía muy bien conservada, tenía los ojos rojos con los que me besaba la cabeza cada que me iba a dormir, sus ojos seguían teniendo ese hermoso azul, su cabello seguía teniendo el brillo dorado como el sol y aún conservaba su escultural cuerpo. Según mi hermano, ella tuvo a McIntyre a los 42 años. Nos detuvimos a un metro de ellos y Eli se acercó a nosotros pero, sobre todo, se puso frente a su hijo.

 
-Drew, hace muchos años que no te veía-dijo Eli en tono serio
-Escocia es mi tierra pero EE.UU. tiene todo el salvajismo que siempre desee-respondió Drew
-No has cambiado nada-
-¿Cambiar? Tengo el carácter de mi padre-
-Exacto, quien fue asesinado por…-
-No le digas nada-Drew se enojó-Y de una vez advierto, la atacas a ella y yo lo hago en tu contra-
-Drew, tranquilízate, las heridas comenzaran a sangrarte de nuevo-dije
-¿Heridas? ¿Qué heridas?-preguntó ella cambiando de expresión
-Unas heridas provocadas en un entrenamiento con los lobos, nada serio-
-Hijo ¿Por qué me tratas así?-
-No tiene caso hablar de sentimientos y tratos, simplemente dime ¿Por qué has venido?-
-Drew-Mel se soltó de mí-Drew, no tiene caso que le guardes rencor a tu madre por algo que pasó…no se que pudo haber sido y no me lo imagino pero lo que haya sido, déjalo en el pasado-suspiró-Ella va a ser la única que te entenderá cuando tengas problemas y siempre estará cuando lo necesites, aún si tus propios hermanos te dan la espalda, te enamoraste de los pecados y te olvidaste del perdón…-
-Mel-suspiré
-Si mi mamá estuviera viva yo le regresaría este don de la inmortalidad al mismo Satán-
-Eso es imposible-contestó Drew
-Y también es imposible regresar a la vida a mi mamá-
-Mel, la pequeña hermana de Jason Newsted-Elizabeth se acercó a ella pasando al lado de Drew-Pasé por su recinto y tu hermano esta desesperado, añora con tenerte de nuevo en sus brazos-
-Lo sé pero no voy a abandonar a mi amiga-Mel se volvió a mí
-Cali-Elizabeth me miró-Te olvidaste por 31 años de tu especie y de tus hermanos-
-Lo hice con el fin de olvidar el dolor que sentí al asesinar a mis razones de vida-respondí
-Lo sé y sabes, no te culpo-
-¿No?-me sorprendí
-Lo que hizo Julián nunca será perdonado por mí-Elizabeth regresó para ponerse frente a Drew-No se justifica la muerte a un bebé-
 
-¿Cómo…?-Julián se sorprendió

1/19/2011

Comprención

La puerta se abrió sola y medio cuerpo de Drew cayó dentro de la habitación, no estaba en sus cincos sentidos apenas y podía escuchar. Su camisa estaba desgarrada tal y como me lo dijo, tenía algunos rasguños y el hilo de sangre que vi en su boca seguía ahí pero apenas notable, McIntyre estaba en muy mal estado. Mel y yo nos vimos, no sabíamos que hacer...¿Por qué dudé si dije que lo ayudaría? 

-¿Por qué está en este estado?-preguntó
-Ayúdame a levantarlo y a ponerlo en la cama-

Entre las dos cargamos el pesado cuerpo de Drew y lo pusimos en la cama boca abajo, quería ver la gravedad de sus heridas. Mel se acercó hasta la puerta y la cerró, a estas alturas creo que mi hermano sabía que metería a Drew a la habitación, es por eso que no se preocupo en ver que estaba pasando aquí arriba. Me senté en el borde de la cama, observando sus heridas aún sangrantes, su cabello despeinado. Se había quedado, ahora, inconsciente ¿Qué tanto le hicieron esos lobos? y ¿Por qué lo lastimaron tanto?. Mel se sentó a mi lado también viendo a lobo rubio.


-¿Y ahora?-
-Hay que curar sus heridas-susurré
-¿Por qué lo habrán golpeado? Creí que su rostro de sufrimiento era por haberse defendido de esos lobos-
-Desobedecieron la orden de mi hermano, creo que ya ni siquiera estamos seguras aquí-
-Sabes, a pesar de las cosas tan extrañas que ha hecho McIntyre, debería de estar agradecida con él-suspiró-Nos protegió a Lars y a mí, impidió que James nos hiciera daño o...que le hicieran daño a Lars-
-Drew no es malo, es solo que hace lo mismo que hizo James...su amor lo ciega-
-Bueno, ayúdemoslo-


Las dos nos levantamos y buscamos entre todas las cosas algo para poder curar sus heridas, sin comer, estaba totalmente vulnerable. Y mientras buscaba algunas vendas y alcohol, pensé: "Tal vez Drew es una buena persona pero yo no le he dado la oportunidad de conocernos; me escondí cuando Stephen murió y ahora que tengo a Kirk, no tengo pensamiento alguno sobre alguien más; pero...Drew entró tan rápido como apareció". Y era verdad, él entró tan rápido como llegó, ni siquiera tuve la oportunidad de preguntárselo a mi corazón. Después de un rato, logré encontrar unas vendas al fondo del armario y Mel encontró una botella de alcohol debajo de la cama. Nos volvimos a acercar a la cama; le rompimos la camisa y así pudimos ver con más claridad las heridas, eran como rasguños pero lo que le hicieron perforaron más de su piel. 


-Bueno, debemos de limpiar la sangre seca y la que aún esta sangrando-me senté al lado del cuerpo 


Mel sentó al otro lado del cuerpo y se cubrió la nariz, el olor de la sangre de un lobo para ellos era totalmente asquerosa, tanto como a nosotros el sabor de la sangre es horrendo. Después de haber limpiado la sangre, me dispuse a ponerle las vendas de alcohol en las heridas, procurando ser lo mas cuidadosa posible, no se como reaccionaria al ponerle alcohol. Puse la primera venda y solamente gimió de dolor y así despertó.


-Perdón pero tengo que curar esto-mojé el otro trazo de benda
-No te preocupes, simplemente me tomó por sorpresa-rió nervioso
-Drew ¿Tienes idea de que es lo que quiere hablar el lobo?-preguntó Mel
-No tengo idea, lo único que se es que no es nada beneficiario para él o para alguno de nosotros, incluyendo a los de tu especie-
-¿Saben que me sorprende? Me sorprende que Reider ya no haya atacado-pusé la otra venda
-¡Auch! Se cariñosa, me duele-Drew se aferró a la sábana
-Lo siento, estoy muy nerviosa...no se como sigue Hammett-
-Me pregunto ¿Cómo estarán Jason y Lars?-Mel miró al techo-De seguro están preocupados y se están culpando el uno al otro por mi desaparición-
-Hubieras hecho bien en quedarte ahí con ellos-dijo Drew aún aferrado a las sábanas
-Vine porque quería saber si Cali estaba bien, tenía el presentimiento de que se encontraba en este lugar horrendo-
-Mejor cierra la boca, ni creas que es reconfortante estar en esa mansión tétrica, parece una cueva...todo esta oscuro-
-¡Basta!-exclamé-No peleen, no podemos hechar a perder esta tranquilidad, y más, entre ustedes dos-
-Me quiero ir de aquí, quiero ver a Lars...quiero estar con mi hermano-Mel se levantó y se acercó a la ventana, el sol ya había caído.
-Mel, si te sirve de consuelo...esa vez que saliste a cenar con tu hermano, atacaron a Lars y yo vigilé que no se lo llevaran o que lo mataran-Drew apoyó la cabeza en la almohada

Mel se giró para ver a Drew que aún estaba imposible a regenerar su piel para que las heridas cicatrizaran. Comenzó a caminar en circulos tratando de mantenerse tranquila, tratando de pensar en Lars lo menos posible. Como dije anteriormente, esto era realmente desesperante. Cuando finalicé con Drew, me levanté para acercarme a Mel y poner mis manos en sus hombros, no quería que se desesperara más de lo que ya estaba. La miré  y le regalé una sonrisa, ella me regresó la sonrisa y creo que había logrado tranquilizarla un poco más.


-Gracias-Drew se levantó lentamente y se sentó en el borde de la cama-Estoy seguro de que tu lobo me hubiera matado por esto-
-Lo dudo, Kirk entiende cuando quiero ayudar a alguien-respondí sonriendo
-Drew...-Mel se acercó a él-Gracias por haber cuidado de Lars-impregnó un beso su frente y luego se acercó hasta mí
-No hay de que, hay que ser aliados y no ser como el hermano de Cali-

Y tenía razón, había que comportarnos como aliados. No se porqué pero con el solo hecho de ver a McIntyre, se me olvidaba que había atacado a Kirk y, en especial, la situación del romance entre los dos. Creo que de nueva cuenta podía volver a confiar en el lobo y hacerlo mi mejor amigo, como creo que lo estaba decidiendo. Conversamos un largo rato, mientras sus heridas sanaban; nos la pasabamos muy bien, reíamos. Era como si nada estuviera pasando en el exterior, pero al final, la puerta se abrió nuevamente. Los tres nos pusimos de pie y detrás de Drew, quien estaba decidio a protegernos a pesar de su debilidad. Aquella persona que abrió la puerta es mi hermano, estaab bien vestido y su mirada era totalmente pacífica.


-Llegó Elizabeth-pronunció


Drew se paralizó por completo al escuchar el nombre de su mamá. Creo que nadie le había dicho que ella staría presente y es por eso que había sido traído.


-¿Mi madre? ¿Mi madre esta aquí?-preguntó como un niño extraviado
-Sí, nos esta esperando...los veo abajó-


Mi hermano salió. McIntyre seguía paralizado, como si el saber que su mamá estaba aquí fuera una especie de hechizo que solamente lo dejaba respirar. Mel y yo nos pusimos delante de él, y estaba muy pensativo. Hasta donde yo se, cuando Drew dejó Ayr, tuvo una fuerte discución con su mamá...

1/17/2011

Drew & Yo

Creo que de nueva cuenta el sentimiento me acosaba y no había donde refugiarme, estaba lejos de mi escudo y cerca del peligro, lo bastante cerca. Me senté en el suelo y apoyé mi frente en la puerta, puse mi mano en la puerta y ahí sentí como Drew ponía su mano, como si lo tocara pero el caoba estaba en medio. Era como si estuviera en un confesionario, lista para confesarle mis pecados al padre y que este, los escuchase atento.

-¿Drew?-pregunté 
-¿Estás bien?-preguntó al otro lado de la puerta
-Si, no nos hicieron nada y¿Tú?-
-Tengo golpes en mi espalda pero estoy bien-
-Drew, quiero irme de aquí-
-Cali, estoy aquí y no voy a permitir que les hagan algo malo, no me importa si arriesgo mi...agh...propia vida-Drew se recargó en la puerta
-¿Drew?¿Drew? ¿Qué te pasa?-toqué la puerta con ambas manos
-No he comido bien, mis heridas no cicatrizan...me duele-gimió-Cali, en caso de que la agonía le gané a mi voluntad...quiero que sepas que lo siento, nunca quise atacar a Kirk...si lo hice pero no para dejarlo al borde de la muerte-
-¿Qué quieres decir con eso?-pregunté sorprendida
-Kirk se puso histérico porqué no estabas y me acusó a mí, se transformó y quiso atacarme pero me defendí, rasguños y sangre pero en poca cantidad...Arturo y Roberto casi matan a Kirk con tantas mordidas en el cuello y a mi me golpearon hasta dejarme...así...-
-Drew...-

 Me levanté decidida del suelo y me acerqué hasta la cama, se que Mel apenas y había dormido unos minutos pero necesita de su ayuda. La moví para tratar de despertarla, esperando que el sueño mortal no la haya abrazado aún. Estaba haciendo lo que mi corazón me estaba dictando. Afortunadamente Mel, aún seguía "viva".

-Mel, necesito que me ayudes-le susurré
-¿Mmh?-gimió y luego entrecerró los ojos-¿Qué pasa?-
-Mel, se que esto no te gustara pero quiero que me ayudes con Drew-suspiré
-¿Qué?-abrió los ojos 
-Mira, se que no te agrada ni nada de eso pero...por favor, ayúdame, te lo ruego-junté las manos
-¿Por qué quieres ayudarlo? ¡Atacó a Kirk! ¿Tan dificil es entender eso?-
-¿En serio atacó a Kirk?-
-En serio que no te entiendo-
-Ayúdame y te explicaré-

Mel se me quedó viendo a los ojos, confundida por las palabras que salieron de mi boca. Preguntándose, tal véz ¿Cali sentirá algo por Drew? Y de ser así, ¿Qué respuesta le daría yo? Ni siquiera puedo mentirle a mi mejor amiga. Ojalá no me haga esa pregunta porque no tengo respuesta clara. Mel se levantó de la cama y entre las dos buscamos algo para abrir la puerta, le dimos la vuelta completa a la recámara con tal de encontrar un alambre pequeño; al final, la desesperación le ganó a la vampira, se acercó a la puerta y con sus uñas rompió el picaporte, magicamente la puerta se abrió sola. Ella me miró y me regaló una sonrisa socarrona.

-Gracias-sonreí

1/15/2011

Tristeza

¿Kirk? ¿Al borde de la muerte? Mi amor, la única razón por la que sigo con vida esta muy herido y todo por los celos enfermos de Drew. Me recargué en Mel, era como si aquella noticia me estuviera haciendo el mismo daño similar al de años atrás. Era inevitable imaginarme a Kirk totalmente lastimado y sin posibilidades de recuperación debido a mi ausentismo; tenía que obedecer a mi corazón y él me estaba pidiendo a gritos que saliera de ese lugar y fuera a donde estaba mi amor, tomara su mano y lo alentara a vivir. Realmente, la vida es injusta...te quita toda felicidad cuando ahora más gozas de ella. 

-Cali, por favor...debes de permanecer aquí-mi hermano me despertó de mi transe
-¡No!-comencé a derramar lágrimas-Deberías entenderme, mi última razón de existir en este maldito mundo injusto y repugnante esta al borde de la muerte, todo...por este maldito-señalé a Drew-Ya no me interesa nada...me iré de aquí y en cuanto tenga a Kirk en mis brazos, me largo del país...soluciona tus problemas, a mí no me metas-
-Cali, por favor...estás muy alterada-Mel me puso las manos en los hombros
-¡No! Ya es mucho Mel...el que Lars y Kirk sean lo que son, es su culpa; el problema es su culpa...la maldita revelación es su culpa....sino fuera por él, nadie estaría sufriendo-
-Lucas...llevalas a su suite-mi hermano hizo una seña moviendo la cabeza-No te vas a ir, hasta que escuches lo que tengas que escuchar-
-No te atrevas-


Lucas, el sujeto que había atrapado a Mel, rápidamente se abalanzó a nosotras y nos comenzó a arrastrar hacía las escaleras. Mel y yo simplemente forcejeamos, nadie nos escucharía y tampoco vendrían a salvarnos. 


-¡Suéltame! ¡¡Aaaaaah!! ¡Ustedes no entenderían mi dolor, jamás han perdido dos veces!-grité mientras nos hacían subir las escaleras
-¡Julián basta! No les hagas daño, no las apartes de mí...por favor, te lo ruego-Drew habló
-¡Te odio Drew! ¡Si Kirk muere, también te mueres tú!-grité
-Puedo explicarlo...-
-Lo atacaste por celos-dijo Mel


Nadie, en ese lugar, más que Drew odiaba a Kirk y por tenerme, haría cualquier cosa hasta matar a los de su propia especie. El corazón me latió más rápido, símbolo de que quería descuartizar a Drew. Estaba muy molesta como para razonar en este momento, simplemente no le quite la mirada mientras Lucas nos empujaba para que avanzaramos y en mis pensamientos solo se escuchaba: "Drew, prometo matarte si Kirk no resiste". Agobiada por el dolor, llegamos hasta una habitación donde Lucas nos empujó bruscamente y las dos caímos al suelo, al girarnos él ya había cerrado la puerta desde afuera. Me levanté del suelo y me acerqué a la ventana, pensando en Kirk ¿Podrá resistir hasta que yo llegue? Aún faltaban muchas cosas que decirnos entre sí, fastidiarnos con tantos "te amo" aún nos quedaba una larga vida por delante. La habitación tenía todo en negro, las sabanas de las enorme cama, el sillón que estaba frente a la cama, la pequeña mesa de noche, la lampara, el ropero que al parecer era tallado a mano, las cortinas, el color de las paredes, todo. El sol estaba a mitad del cielo a unas cuantas horas de que se pudiera ver el crepúsculo de la noche.


-Tenemos que salir de aquí, tenemos que alejarnos-dijo Mel acercándose a mí
-No hay escapatoria, si lo hacemos...pueden matarte y a mí, encerrarme de por vida-me cruce de brazos
-¿Qué tenemos que hacer entonces?-preguntó 
-Esperar...y tener esperanza en que Kirk resista...-
-Cali...-
-Nunca debí de irme a duchar sola, si me hubiera quedado con Kirk...todo sería diferente-bajé la cabeza
-No fue tu culpa, no sabías del peligro que moraba en tu habitación...-Mel se puso a mi lado de tal modo que el sol no le diera en la cara ni en el cuerpo
-Aún así, todo es mi culpa-suspiré-Jamás debí de haber conocido a Kirk y jamás debí de haberme enamorado de él; su vida hubiera seguido normal...hubiera tenido la misma vida que todo famoso metalero-
-Creo que Kirk no piensa igual-
-Hubiera sido lo mejor, Mel-la miré
-Pero tu lo amas-respondió
-Exacto, ese es mi pecado...me enamoré perdidamente de él...me adueñé de su corazón, me obsesioné con su perfecta humanidad-sonreí sin ganas
-¿Cómo pudiste?-
-Su mirada destella la inocencia de un corazón puro, libre de odio...-
-Cali, Kirk se va a salvar...tenlo asegurado; Lars cuida de él-tomó mi mano
-Lars...como te encariñaste con ese enano-reí
-Es muy tierno y lindo conmigo, creeme que su corazón rebasa su estatura-rió Mel
-Mel, a todos nos sorprende como cambió Lars...ya no es el danés que solo se preocupaba por la banda y por si mismo, ahora le importa todo hasta los sentimientos de James-
-Amo a Lars, y si James no pudo arrebatarme este amor...quiere decir que no hay nadie que pueda hacerlo-soltó mi mano y se cruzó de brazos-Cali, creeme que me apena decir esto pero yo también me enamoré de la humanidad de Lars-
-¿Por qué te debería de dar pena?-
-Para un vampiro eso es realmente vergonzoso-
-Para un lobo no, o al menos para mí no lo es-
-Lars...Lars es todo lo que quise tener, sus ojos verdes son los portales a su corazón que esta un poco manchado pero que con el tiempo y conmigo, lograra limpiarse-
-Mel...-su frase me llamó la atención
-Quiero salir de aquí, ver a mi hermano y abrazar a Lars, decirle que lo amo y que siempre estaré con él, le pese a quien le pese-
-Vamos a estar muy pronto junto a ellos-le sonreí 


Todo esto era muy desagradable, el secuestro, la ansiedad, el amor...daría todo por escaparme y llegar hasta Metallica. Estoy segura que están muy preocupados por nosotras. Mel se alejó de mi y se acostó en la cama; creo que anoche no durmió. Al momento de acostarse, se quedó profundamente dormida y ahora estaba sola, sola como la loba que he sido desde que nací. No dejaba de ver a la ventana, no dejaba de pensar en Kirk...añoraba con sentir sus manos acariciando mis mejillas, sus labios presionándose contra los míos.


-Muy pronto voy a estar cerca de ti, Kirk-pensé


Abrí la ventana y me senté en el marco, seguí pensando en todas las cosas que me han ocurrido. En el maldito problema al que me metí sin darme cuenta. Tan callada y triste. A lo lejos escuché pisadas y luego un leve golpe a la puerta; me levanté y me acerqué a la puerta que estaba cerrada.


-Cali, soy yo-


Era la voz de Drew, estaba casi entre cortada, como si hubiera llorado. Aunque dejó a Kirk en muy mal estado ¿Por qué bajó mi furia? Escuchar su voz era saber que estábamos protegidas por él, y que no nos dejaría solas.

1/11/2011

Tragedia del Pasado

-Pero ¿Qué tan peligroso puede ser?-
-Lo suficiente para asustar tanto vampiros como lobos-suspiró mi hermano
-Bueno, también para que venga Elizabeth quiere decir que si es grave la situación-
-Cali, despreocupate un momento...es grave pero unidos vamos a vencer a los enemigos-
-¿Enemigos?-me detuve
-Oh hermana-Julián se detuvo-Deja que los McIntyre vengan-se acercó a mí y pasó su brazo por mis hombros, después seguimos caminando-¿Recuerdas aquellos días cuando eramos muy unidos?-
-¿Cómo olvidarlos? Siempre estuviste ahí cuando más te necesité, me cargabas, reías conmigo...no sabía que existían los vampiros-sonreí un poco
-¿Cuando te escapabas de clases y siempre sabía donde encontrarte?-sonrió
-Todos me discriminaban por ser "extraña"-
-Te creían bruja por el cambio de color de tus ojos debido a tus sentimientos-rió Julián
-Patéticos humanos, todo lo que sus ojos ven anormal...lo quieren destruir, simplemente por miedo-
-Así son ellos...-
-Más, sin embargo, mi corazón escogió a un humano y me perdí en su esencia pero...-borré mi sonrisa
-Te volví a quitar tu felicidad-
-Eso quedó atrás, Kirk es un lobo pero solo a través de sus ojos, descubres su humanidad-sonreí un poco
-Se que nunca me perdonarás por lo que hice, pero al menos voy a tratar de que lo hagas...por las buenas-
-Te enojaste cuando supiste de mi romance con Stephen, me odiaste cuando me casé con él y me mataste cuando él fue asesinado, estuve muerta en vida sin nadie...-me solté de él y caminé un poco más
-Deja de torturarte por favor-
-¡No puedo!-me detuve y me giré a verlo-¡Nunca voy a borrar la imagen de cuando esa...esa persona lo golpeo hasta noquearlo y lo puso delante de ti para que...para que...!-me llevé las manos a la cabeza
-Esa persona fue Reider, los dos lo matamos...-mi hermano bajó la mirada
-¡Claro! Encapuchado para que nunca supiera quien lo mató-me enojé-y ¿Sabes una cosa? No sentí dolor cuando esa bala atravesó mi vientre, dolor sentí cuando supe que mi bebé murió-


Mi hermano se quedó callado por todas las palabras que dije, pero era cierto...yo nunca sentí dolor cuando me dispararon. Solo recordar el momento en el que Stephen y yo estábamos tirados en el suelo en aquella casa vacía, él desangrándose y yo llorando pero sin poder moverme, solo pude sostener su mano hasta que la plata llegó a su corazón y él se despidió con una hermosa sonrisa. Fue el momento en el que perdí una parte de mi felicidad. Después cuando antes de cerrar los ojos entró Jason y me elevó en brazos diciendo:"Ya no podemos hacer nada, el bebé murió". Fue donde perdí completamente todo; se que jamás voy a superar dos muertes que se dieron de un solo golpe pero ahora tengo otra vida, con, ahora, un hombre lobo que despide esencia humana. ¿Cómo alguien que fue transformado en humano puede seguir conservando su humanidad? Tal vez, él sea algo más que un ser sobrenatural. Después de esta fuerte charla para mí, mi cuerpo y mi conciencia pedía a gritos que Kirk estuviese cerca de mí para consolarme y hacerme olvidar tan siquiera un momento el terrible pasado que me persigue.


-Quiero ver a Kirk-me tranquilicé un poco
-Lo verás muy pronto-


Pero ese "muy pronto" se me hacía una eternidad, teníamos que esperar a que Elizabeth llegara a EE.UU. No tuve más remedio que seguir caminando al lado de mi hermano. Ya no se que sentía por dentro si rabia o tristeza, eran muchos sentimientos manifestándose. 


-Maldita sea la hora en que este problema se presentó-susurré


Mi hermano simplemente suspiró como enojado por este momento y después ya no me prestó más atención. Ese pasillo si que era largo, este lugar tenía tantos lugares que yo no conocía, y estaba segura de que me perdería si no estuviera cerca de mi hermano. Al final del pasillo llegamos a lo que podría ser la sala principal, mi hermano y la manada tenían un gusto más caprichoso que el de los vampiros; sillones al parecer exportados de Europa, al igual que el enorme candelabro que alumbraba la habitación, podía ver mi reflejo en los cristales de tamaño no mayores a los de la palma de mi mano. Como si estuviera planeado, las grandes puertas que eran la entrada se abrieron del golpe y los dos lobos de cabello largo y piel aperlada entraron estirando cadenas que estaban sujetas a Drew; la que Roberto tenía estaba amarrada al cuello y la que Arturo tenía estaba amarrada a ambas muñecas. Drew entró a la habitación pero se resistía, tenía señas de que había sido golpeado y un hilo de sangre salía de su boca. Trataba de soltarse pero le era inútil, todo lo que hacía era para cansarse, cuando me vio...simplemente dejó de luchar y mi hermano se acercó a él.


-Drew-dijo mi hermano viendo al hombre lobo-¿Silenciaron al otro como les dije?-


Arturo y Roberto se vieron entre si, para después dar un paso hacía atrás. Soltaron las cadenas al ver que Drew ya estaba tranquilo, su cabeza estaba baja y supongo que algo malo había pasado porque no le respondieron a mi hermano.


-Cuando llegamos...el lobo habìa sido silenciado antes que nosotros-
-¿Kirk?-


Me dejé caer al suelo de rodillas y después comencé a derramar lágrimas, lo sabía...en cualquier momento atacarían a Kirk si yo no estaba cerca, sollocé cubriendo mi cara. "Por favor, que Kirk no este muerto" era lo que me repetía cada vez.


-¡Julián! Mira lo que encontré fuera del recinto-




Dejé de llorar y me quité las manos del rostro. Otro lobo en la puerta, estaba flaco pero la apariencia engañaba ya que su presencia era muy fuerte, sus ojos verdes y su piel blanca lo hacían el más guapo de entre toda la manada. Creo que eran nuevos reclutas, porque no lo conocía. El joven empujó a una muchacha que cuando la luz la iluminó, me di cuenta de quien era, rápidamente me levanté y embestí al lobo para sacarlo y después cerrarle la puerta en la cara. La pequeña se trataba de Mel, al parecer los había seguido, con tal de saber que había sido de mí. Me acerqué y la ayude a levantar.


-¿Estás bien?-pregunté
-¡Cali! Creímos que Drew te había hecho algo-Mel miró a Drew-¡Eres un maldito! Atacó a Kirk, lo dejó al borde de la muerte...Kirk esta muy herido-

1/07/2011

Llamado

-"Quiero que sean muy rápidos, no quiero que los vampiros se enteren de que ustedes dos fueron a la mansión...traíganme lo antes posible a McIntyre es importante que se entere, rápido"-
-"¿Qué hacemos con el lobo que creo tu hermana?"-
-"Silencienlo, pero no lo lastimen"-
-"Si, Julián"- 

Aquella conversación fue lo suficiente para hacerme reaccionar de golpe, me sentía muy mareada y todo me daba vueltas. Estaba sobre una cama con ambas manos atadas a la cabecera, la habitación tenía un diseño antiguo...estoy hablando de casi unos 100 años de antigüeda, todas las telas eran negras; lo que ataban mis muñecas era una cadena. Mi hermano estaba frente a la ventana abierta dándome la espalda, hacia aire y las cortinas de la ventana salían por ella...por una extraña razón, sentí que mi hermano estaba un poco preocupado, no lo había notado desde hace ya muchos años. Él se giró y acercó una silla para sentarse frente a la cama. No se porque razón, mi hermano me había secuestrado.


-¿Sabes por qué estás aquí?-preguntó cruzándose de brazos
-Si es para aprovecharte de los vampiros, juro por mi cachorrito muerto que te mataré...no me importa que seas mi hermano-gruñí
-Sabía que pensarías eso-me sonrió y después se levantó para sentarse en el borde de la cama-Hermana, no te secuestré para eso...es para otra razón más importante-
-A ti solo te importa la manada-desvié la mirada
-Exacto y porque me importa, mandé a Arturo y Roberto a que fueran por el líder de la manada de McIntyre-
-¿Por qué?-la verdad ya no entendí nada
-Necesito que Mcintyre esté aquí-
-McIntyre...-susurré
-¿Pasa algo con él?-preguntó frunciendo el ceño
-No, no es nada importante para ti-sacudí la cabeza-¿Por qué me tratas bien? ¿Qué te ocurre Julían? Tu dijiste que te enfermaba el que estuviera conviviendo con vampiros y que nunca había sabido ser loba, no sabes la tristeza que me causo eso-
-Lo sé y...y...quiero que me disculpes, nunca fue mi intención haberte atacado de esa forma, estaba muy enojado porque preferías estar del lado de...de ellos-Julían suspiró
-Ya no se si creerte-miré al techo
-Por ahora duda si te hace sentir más cómoda, pero no planeo volver a lastimarte...entenderé si me quieres golpear y también entenderé tu odio...porque el haberte arrebatado la felicidad, nunca fue lo correcto-


Su último comentario me obligó a girar mi cabeza y verlo, jamás en mi vida lo había visto de esa forma...tan arrepentido. Quería perdonarlo pero al mismo tiempo recordaba la tristeza que me había ocasionado y así era lo bastante imposible; volví a mirar al techo y traté de contener las lágrimas, por una extraña razón me había recordado la muerte de Stephen y Rekiel...algo que jamás va a salir de mí. Y aún me seguía preguntado ¿Cómo es posible que un ser pueda matar a otro por simple enojo? Aquello me tenía fuera de serie.


-Me quitaste a mi hijo y a mi esposo como villanos de un cuento-
-También tu eres culpable...sabes que odiaba a los vampiros-se defendió
-¿"Odiabas"? Hermano, los odias...odias su olor, el mirarlos y, peor ¡Odias que me haya metido con uno!-grité
-No me obligues arrepentirme de tu secuestro-se enojó
-Es la verdad, escapas de la maldita verdad-
-Se que tu cachorro no tenía la culpa pero entiende, lo hubieran matado antes...están prohibidos los híbridos-
-¡Ah! Así que ¿Debo agradecerte el que le hayas ahorrado el sufrimiento?-
-Olvídalo Cali, piensa lo que quieras, traté de disculparme pero tú no aceptas mi perdón-se levantó para alejarse de mí
-Tú eres el que no quiere el perdón-reí
-¿A qué te refieres?-
-Sabes de que hablo-
-Lo hago por una sola razón, por mi manada...por mis hermanos de especie, deberías de ayudar...las cosas se han puesto horribles últimamente-se acercó de nuevo
-Exacto, se han puesto horribles desde que atacaste a Kirk-

Kirk, es cierto, había olvidado que él debe de estar sufriendo por mi desaparición. Solo espero que nadie lo lastime y que no se vuelva loco como para querer atacar a James y culparlo de mi desaparición; de Drew no me preocupaba tanto en estos momentos, Arthuro y Roberto ya iban a secuestrarlo también. El pronunciar el nombre de mi amante me dio una especie de paz difícil de explicar...quería volver a estar con él.

-Te voy a soltar, si te quieres ir...esta bien-

Julián sacó de su pantalón una llave y abrió el candado. La cadena cayó a mi lado y mi hermano se alejó de mí, yo simplemente lo miré y lentamente me levanté para después encaminarme a la ventana y subirme al marco, iba a escapar pero no se porque y, realmente, no entendía...me quedé pensando unos momentos y suspiré resignada, bajé de ahí y, con miedo, me acerqué a Julián.


-Me quedaré pero solamente para ayudarte-miré sobre su hombro
-Gracias-sonrió
-Pero no creo que pueda hacer mucho-
-Claro que podrás hacer mucho, por aquí, por favor-


Julián y yo caminamos hacía una puerta de caoba, la abrío y pasó primero después yo salí y cerré la puerta, yo iba detrás de él...no me daba mucha seguridad caminar a su lado, que tal que me atacará mientras estaba distraída. Dimos a un pasillo alumbrado con alfombra y paredes blancas, en el techo alto había una serie de candelabros blancos y hermosos, estaban distanciados como con 2 metros de diferencia.

-Ya que tengo algo de tu confianza puedes decirme ¿Por qué te preocupó el saber que Drew será traído a nuestro hogar?-dijo 
-Cuando...cuando estábamos en la mansión de los vampiros, Drew se comportó de una forma muy soberbia, retó a Kirk...encima me ha mirado de una forma muy intimidante-
-Cali, Drew siempre ha tenido la vista en ti-
-Lo sé pero soy feliz con Hammett-caminé a su lado-Julián, temo porque Drew maté a Kirk-
-¿Dudas del poder de tu alumno?-
-No-
-Entonces, no hay de que preocuparse-sonrió Julián


Mi hermano siempre fue destacado por ser un gran veterano y ser el más sabio aparte de mis padres, sus palabras me dieron un poco de tranquilidad, pero no del todo...ahora el problema iba a venir a este enorme castillo que mi hermano llamaba hogar.


-Cali ¿Recuerdas a Elizabeth?-


Elizabeth, la hermosa mujer que dio la vida a Drew, en resumen, ella era su mamá. ¿Cómo olvidarla? La mujer cuido de mí cuando tenía escasos 6 años de vida. Me pregunto si aún seguirá hermosa, quisiera verla y abrazarla, decirle que su hijo esta totalmente fuera de control. Sería muy agradable su precencia en esta casa, el hambiente esta muy tenso y es evidente en el rostro de mi hermano y, posiblemente, en el rostro de los demás lobos.


-Claro, como olvidarla...ella me cuido tiempo después de que Drew dejó Ayr-
-Ella vendrá esta noche, tiene algo que decirnos a todos, por eso traerán a McIntyre-
-¿Es grave?-pregunté
-Mucho, linda, mucho-